Paula Ortiz nos habla del Notodofilmfest y las mujeres en la industria cinematográfica

Ayer, 28 de febrero, se terminaba oficialmente el plazo para presentar los cortometrajes al festival James Notodofilmfest. Un festival que en sus quince años de existencia ha presenciado más de 14.000 cortometrajes a nivel internacional y que, cada año, es capitaneado por un jurado de élite. En su edición actual, la encargada de presidir ese jurado es nada más y nada menos que Paula Ortiz.

La directora de La NoviaDe tu ventana a la mía será la primera presidenta del concurso y por ello, nos hemos puesto en contacto con ella para hablar sobre el festival, la mujer en la industria cinematográfica y su próximo proyecto. Todo un placer que ha desembocado en la siguiente entrevista.


¿Cómo te sentiste al recibir la noticia de que presidirías el jurado del festival Jameson Notodofilmfest? Es una gran responsabilidad…

Pues la verdad, sí es una gran responsabilidad. Y a la vez es un privilegio poder estar viendo los trabajos, creo, que con mayor versatilidad, mayor capacidad de innovación y de búsqueda que hacemos aquí en España, o fuera de España incluso. Porque este terreno del cine, de mucho cine en poco tiempo, como es el lema de Notodofilmfest, creo que lo que abre es unos paisajes y unas escritas cinematográficas súper interesantes. Y poder estar ahí viéndolos y apoyando es un lujo.

¿Crees que en general, para el público, los cortometrajes pasan demasiado desapercibidos y por eso son tan importantes festivales como el Notodofilmfest?

Sí, el cortomotraje es un formato tremendamente valiente donde hay unos procesos de experimentación que a veces la industria y otros formatos no permiten. Es un lugar de aprendizaje, donde ves los mundos de gente que está cavando, gente que está experimentando. Todo eso hace del cortometraje realmente un terreno súper apasionante y, creo que es cierto que no está siempre suficientemente apoyado o al alcance de todos. El notodofilmfest es realmente una de las plataformas e iniciativas más valientes y más arriesgadas en este país al respecto.

En mi caso, por ejemplo, se me antoja un poco inaccesible el mundo del cortometraje…

Sí, porque no es fácil buscarlo. No es fácil verlos. Y el Notodofilmfest, que los pone a disposición, y además en si mismo nació con el cambio del paradigma digital, creo que es un ejemplo de como ese cambio nos ha acercado el cine a todos.

¿Qué aspectos tienes en mente valorar en las creaciones que se presenten al certamen? ¿Qué es lo que crees que debe tener un cortometraje para ser premiado?

Hombre, para mí creo que lo que siempre hay que buscar es como cada autor es capaz de desplegar una experiencia humana con intensidad. Cómo, para ello, construye sus herramientas narrativas; cómo las emplea; cómo tiene un mundo propio; cómo construye y te propone un viaje que merezca la pena.

Según tengo entendido, eres la primera mujer en presidir el jurado.

Sí, parecer ser que sí. Después de dieciséis años.

A parte de por tu talento, que es incuestionable, ¿puede deberse a una intención de visibilización o reivindicación?

Bueno, creo que las sensibilidades y los momentos se aúnan por algo y es cierto que este es un momento donde creo que hay una generación de mujeres, que ya la habido antes y lo ha tenido mucho más difícil, que por fin estamos pudiendo visibilizar y gritar un poco; pedir nuestro lugar después de tantos años de trabajo. Por nuestra parte y por parte de las generaciones de mujeres que se han dedicado al cine antes que nosotras.

Claro, también es un poco el “ya era hora”, ¿no?

Creo que sí.

La verdad es que seguimos viendo pocos nombre femeninos. Sí que es verdad que en España conocemos algunos, pero contados un poco con los dedos de las manos. Tanto en los premios como en la industria, ¿crees que hay un progreso respecto a la igualdad de género en el cine español o seguimos estancados?

Pues creo que hay un progreso y creo que fruto de eso es el debate que está tan al día y tan vivo ahora mismo en muchos círculos culturales, en los medios, etc. Pero luego la realidad también es que hay que ser conscientes que los datos, las cifras, las estadísticas, demuestran que a penas crecemos y que en algunos momentos en los últimos quince años hemos decrecido. Cuando han entrado años especialmente difíciles para la industria, de receso en los recursos y en los proyectos, etcétera, eso ha repercutido en que las mujeres tengan menos presencia. Algo que creo que nos debería hacer reflexionar. Realmente el avance es muy lento y por eso debemos seguir trabajando.

Como que hay poca confianza hacia la mujer, y es un poco injusto…

Sí, sobretodo hay poca confianza en las mujeres en los grandes proyectos, no solo en los puestos de decisión creativa, financiera, etcétera. Sino que cuanto más grandes son los proyectos más desconfianza hay en que esos barcos puedan ser capitaneados por mujeres.

Lo cual podríamos decir que no tiene mucho sentido. Ahora estamos viendo en Hollywood, por ejemplo, que Wonder Woman ha hecho toneladas de dinero mientras que sus compañeros de universo no están haciendo tanto dinero. La gran triunfadora es una película protagonizada por una mujer y dirigida por una mujer y está siendo un fenómeno. ¿Sería un ejemplo?

Sí, es que creo que si miramos las películas dirigidas, escritas y producidas por mujeres, en general, la media del éxito que tienen tanto en taquilla, como en crítica y festivales, es muy alta. Entonces no se entiende que luego haya que reivindicar permanentemente que nos abran la puerta. Parece que tengamos que pedir perdón cuando creo que las capacidades y los resultados están ampliamente demostrados.

Respecto a lo que estamos hablando, tu última película, La Novia, al igual que tu anterior producción, es una historia protagonizada por una mujer. ¿Crees que es importante que las mujeres escriban historias sobre mujeres para que la industria avance?

Creo que las mujeres es importante, que para que trabajemos en igualdad, puedan sentir que escriben en libertad y buceen en los temas y los personajes que ellas decidan. Pero sí que es cierto que, precisamente por eso también, es necesario que ahondemos en las experiencias femeninas en profundidad y de una manera poliédrica. Creo que va de la mano, sí.

Hablando, como estamos hablando, un poco sobre la industria, un reflejo de ésta es la academia de cine. Hemos visto que este año en los Goya se han nominado películas como La Llamada o Verónica, películas de género protagonizadas por mujeres. ¿Dirías que se está apostando por la diversidad desde la academia o debería arriesgarse más a la hora de premiar?

Yo creo que la academia este año sí que se ha abierto a nuevos nombres, a nuevas propuestas, a nuevos discursos, a nuevas lenguas, a la multidiverisad de género de lenguas, universos, etc. Algo que creo que es una muy buena noticia. No obstante, creo que debería ser un axioma de la academia apostar por avanzar e intentar ir más lejos en las propuestas cinematográficas con todo lo que ellos implica. Creo que eso debería ser siempre ir a más.

Por último, quería preguntarte un poco sobre tu futuro. Según tengo entendido, estás trabajando en una adaptación de Barba Azul. ¿Por qué Barba Azul?

Sí. ¿Por que Barba Azul? Pues bueno, Barba Azul es un cuento francés, un cuento tradicional recogido por Perrault que habla precisamente sobre la dominación humana y en particular sobre la dominación entre hombres y mujeres. Sobre esa dominación masculina, sobre lo femenino y sobre cómo el conocimiento muchas veces ha estado vetado a las mujeres. Entonces, es una fábula sobre eso, sobre la dominación, sobre la creación, la creatividad, el conocimiento, etc. Y a mi me interesa mucho intentar ahondar en esos temas.

Estaría un poco relacionado con lo que hemos estado hablando, ¿no?

Sí, claro. En el fondo los relatos que cuentan nacen de una preocupación que tiene que ser íntima y una preocupación interior. Pero a la vez, esta preocupación está ligada con la sensibilidad del momento. Con las preocupaciones y los conflictos colectivos. Y creo que este tema de la dominación, de lo masculino sobre lo femenino, y viceversa en algunos casos, pero sobretodo culturalmente y de una manera muy sutil y general, de lo masculino sobre lo femenino y un cuestionamiento sobre la creatividad y el conocimiento, es muy necesario hoy.

Por supuesto, además, podríamos decir que sería un momento muy justo para hablar sobre ello ahora que estamos viendo lo que está pasando en Hollywood con Harvey Weinstein y tantos otros nombres que están saliendo ahora a la luz por abusos sexuales.

Sí, que es algo que es reflejo no solo del mundo del cine, sino creo que de nuestra sociedad patriarcal.

Gala 12 OT. La Bikina a la final y el canario en tierra de nadie

A escasos momentos de la final y habiendo pasado por la gala de Eurovisión, analizamos como fue la gala anterior a la finalización del concurso. Nos despedimos del último expulsado y dimos la bienvenida a Ana Guerra en la final.

OT se nos acaba, pero siempre quedarán en nuestros corazones aquellos 16 concursantes que hace tres meses empezaron a formar parte de nuestras vidas. Por eso y mucho más, muchas gracias Operación Triunfo.


 

8. Havana

 

En la gala 12 Ana consiguió pasar a la final, sin embargo, no creemos que se hiciera con la quinta plaza gracias a su actuación. La semana anterior como nominada ya la consideramos la solista con la interpretación más floja y, esta vez, ha vuelto a ocurrir. No sabemos si lo que ocurre es que a Ana las nominaciones le sientan regular o que, por otro lado, está en un punto del concurso en el que la presión le supera encima del escenario.

Ha vuelto la Ana War inferior vocalmente respecto a sus compañeros. La Ana que no disfruta del todo del concurso y que se deja llevar demasiado por sus emociones. Pero hay que admitir, por otra parte, que en su largo recorrido por el programa ha aprendido a crecer como artista y a día de hoy, aunque estando en su contra el canto, el espectáculo que regala es de admiración. Si comparamos cómo defendió la gala 0 con la actuación de Havana podemos adivinar que la academia le ha sentado muy bien. Puede que no tanto como sus compañeros, puede que la final se le quede un poco grande, pero indiscutiblemente del concurso se lleva mucho aprendizaje.

 

7. Recuérdame

 

Miriam llegó merecidamente a la final del concurso la semana pasada siendo una de las concursantes a las que el reparto de temas más le ha castigado. Sus canciones eran notablemente complicadas y siempre parecía que sus compañeros brillaban más que ella. Sin embargo, desde aquel I wanna dance with somebody con la que llegó a la tercera posición en nuestro top, Miriam se ha hecho con el favor del público y del jurado dando el sorpaso que nadie se esperaba pero que todos deseábamos.

Su actuación de la gala puede que no fuera tan increíble como la del resto de sus compañeros, pero sin duda alguna fue una declaración de intenciones. Miriam se subió al escenario para cantar Recuérdame para demostrar que ya no es esa concursante cuadriculada que no se dejaba llevar. Aquella que era fría como el hielo y que transmitía una dureza carente de sensibilidad. Ahora podemos decir que Miriam, ha conseguido las dos cosas, transmitir la fuerza que lleva dentro y que la caracteriza, y la sensibilidad que, en ocasiones, requieren sus temas.

 

6. Instruction

 

En la última gala para concurso antes de la final, Aitana tuvo que demostrar una vez más su capacidad para dejar asombrado al público con su luz y talento. Aunque no fue su mejor actuación, y se ahogara por momentos con tanta coreografía, Aitana superó el reto y se planteó, una vez más, como la principal rival a batir de Amaia para ganar el reality.

Sus actuaciones hasta Procuro olvidarte habían bajado un poco la calidad interpretativa de la artista, pero Aitana ya nos ha dejado claro que todo eso ha quedado atrás. Intimista o fiestera, la catalana puede con todo lo que le echen. Des de luego, en el concurso retos no le han faltado.

 

5. Valerie

 

Si algo está quedando claro estas últimas semanas es que a Miriam los dúos con los concursantes que siguen en el concurso le quedan muy bien. Hecho que nos hace pensar que, al igual que con los temas que se le han repartido, los compañeros con los que ha tenido que lidiar puede que no fueran los más adecuados. Al igual que con Alfred, Miriam ha disfrutado del escenario con Aitana y ha dado todo un concierto con su versión de Valerie.

Y como no, Aitana se ha empapado del temazo de Amy Winehouse y ha vuelto a derrochar todo el buen rollo que solo ella sabe regalarnos. Se ha unido a Miriam y juntas han conjugado una fiesta que, a priori parecía ser de relleno, pero que ha terminado encantándonos a todos. Ojalá más números como Valerie en las primeras semanas si es que vemos una segunda edición algún día.

 

4. Where have you been

 

Agoney se ha tenido que conformar con quedarse a las puertas de la final. Su interpretación de la famosa canción de Rihanna no ha sido suficiente para poder con el fenómeno Bikina y, aunque no es el trabajo que más nos ha gustado a lo largo del concurso del canario, fue muy satisfactorio. Con Where have you been, Agoney derrochó sensualidad, fuerza y esa voz única que tanto lo define y que celebran artistas como Nina o Pastora Soler. Y no solo eso, además de volver a demostrar su versatilidad, volvió a dar visibilidad al colectivo LGTBI+ sin avergonzarse y con la cabeza bien alta.

Su salida de la academia, de todas formas, ha sido la más inusual del concurso. Con la intención de que Almaia pudiera ir a Eurovisión, a Agoney se le permitió una semana más en el concurso trabajando un tema para la gala del certamen Europeo. De la academia al hotel y del hotel a la academia y, con una canción, que desde luego no le favorecía un pelo. Sea como sea, el canario, no se habrá perdido ninguna gala del concurso en plató.

 

3. Te recuerdo Amanda

 

Esta semana Amaia tenía una función importante, interpretar por primera vez en OT una canción protesta. Los fans más jóvenes del concurso no se sintieron muy satisfechos con la elección de este tema, sobretodo para Amaia, siendo la concursante que menos registros ha tocado. Pero debemos aplaudir que el concurso se decida por representar este tipo de canciones y, no había mejor artista para hacerlo que Amaia.

Puede que no haya sido una de sus mejores actuaciones dentro del concurso, pero es un hecho que Amaia no ha tenido actuación mala. En nuestro ránking nunca ha bajado de la cuarta posición a excepción de los tríos dónde no pudo hacer mucho para salvarlos. A una gala de concurso para saber quién es el ganador, Amaia se lleva la trayectoria más bien posicionada de la carrera.

 

2. Todo mi amor eres tú

 

Era el momento de la noche. El momento en el que Amaia y Alfred tenían que demostrar que lo que ocurrió en aquel City of stars no fue una cuestión de suerte. Y lo hicieron, incluso se los vio menos nerviosos que en aquel momento. Con su relación establecida, Amaia y Alfred nos regalaron el momentazo de la noche desprendiendo la magia y el amor que solo ellos dos juntos saben crear.

Era la actuación premonitoria de que sí estaban preparados para ser los representantes de España en Eurovisión. Con Tú Canción se volverían a subir al escenario a la semana siguiente y ganarían el pasaporte a Lisboa para enamorar, como ya lo hicieron con nosotros, a toda Europa. Es verdad que no estarán cantando un temazo de Michael Jackson, pero ellos transmiten puro sentimiento hasta con el Despacito.

 

1. Maldita dulzura

 

Desde la gala 4 que Alfred no subía a lo alto de nuestro ránking, pero aquí está. Gracias a su interpretación con el tema creado por Vetusta Morla, Alfred nos ha vuelto a robar el corazón y se ha coronado como el mejor de una de las galas más reñidas de la edición. El catalán ya tenía la gala asegurada, pero eso no ha impedido que trabaje duro, guitarra en directo incluida, para ofrecer un espectáculo a la altura.

No sabemos que ocurrirá en la gala final, pero tenemos claro que Alfred es, junto a Amaia, el concursante con más personalidad. No podemos esperar a que salga de la academia para que tenga todo el tiempo del mundo en trabajar en sus creaciones y ofrecerlas al mundo. Nos morimos de ganas de ver todo lo que el futuro le depara a Alfred.

 

Gala 11 OT. La noche más dura

¡Menuda gala de emociones a flor de piel! Nuestros chicos tenían que sacar todo su potencial para pasar a la final y no disputarse en duelo en la próxima semifinal. Lo que no esperaban los concursantes es que lo que se valoraría sería su trayectoria, no solamente el número de la noche.

Con ello, Amaia, Miriam y Alfred, por este orden, cruzaron la pasarela convirtiéndose en los primeros finalistas de Operación Triunfo 2017. Mientras que por otro lado, Aitana se hizo con la cuarta plaza gracias al apoyo de los profesores. En la próxima gala todo queda en manos del público. ¿Ana War o Agoney? Todo ello con el corazón encogido de todo el plató y los salones de nuestras casas porque nuestro Sapoconcho favorito tenía que despedirse del concurso. Sin duda la pérdida más sentida de la academia.

 


 

9 y 7. Lucha de gigantes y Cuando duermes

 

Son las actuaciones que menos nos interesan de la noche: los tríos y los dúos. Llegados a este punto nos encanta ver a nuestros chicos cantar en solitario y probar todo lo que valen por si mismos. Sin embargo, a diferencia de la semana pasada, los temas repartidos a los concursantes eran tan geniales que tuvimos un mayor interés por estas actuaciones. ¿Amaia, Aitana y Agoney cantanto Lucha de gigantes? Compramos. ¿Miriam y Alfred cantando juntos? Solo por ver a dos concursantes tan diferentes encima del escenario vale la pena correr el riesgo de horrorizarnos.

 

Curiosamente lo que ocurrió es que con Lucha de gigantes hicimos una mala compra, pero nos enamoramos con Cuando duermes. A pesar de sus diferencias Alfred y Miriam desarrollaron un trabajo lleno de complicidad, buen rollo y armonía. Las voces empastaban a la perfección y, fácilmente, podría ser uno de los mejores dúos de la edición. Por otro lado, el trío no fue tan bien como esperábamos. Las grandes voces del concurso no empastaron como se esperaba, Aitana se puso nerviosa y a Agoney no se le escuchó en todo el tramo final de la canción. En resumen, para destrozar Lucha de gigantes, mejor elegimos otro tema.

 

8. Por debajo de la mesa

 

Ana es una de los dos concursantes que se ha quedado a las puertas de la final y necesitará revalidar su posición por la quinta plaza. En su caso, fue la concursante con menor media global del concurso y, los comentarios de algunos miembros del jurado, la despojaron de la ilusión de haberse salvado gracias al público de abandonar la academia. La noche de Ana no fue especialmente agradable, al igual que tampoco lo fue su actuación.

En su tema de nominada Ana se descontroló, se dejó llevar demasiado por sus emociones y terminó ejecutando una actuación muy sentida pero a la vez incómoda. Vocalmente no demostró todo de lo que es capaz y no pudo lucirse con, un tema, que le venía al pelo. Sin embargo, creemos que este no será le final de Ana. Actuaciones como La BikinaLágrimas Negras hicieron de ella toda una revolución en el concurso. Además de ser una de las concursantes que más han mejorado su trayectoria en el programa, es de las que más se ha ganado el favor del público tanto dentro como fuera de la academia. Le deseamos mucha suerte en su posible paso a la final.

6. What about us

 

Ni Miriam ni lo espectadores del programa no esperábamos que la gallega fuera a pasar a la final en segunda posición. En primer lugar porque otros concursantes han tenido un mayor favor del jurado durante el programa; y en segundo lugar porque no ha sido hasta estas últimas semanas cuando Miriam ha sentido que estaba haciendo un buen concurso. Pero el de Miriam es un caso como el de Agoney, no ha destacado tanto como algunos de sus compañeros, pero gala tras gala ha estado correcta y aplicando lo que le pedían sus profesores.

Por tanto, Miriam es una gran finalista. Finalista que se plantó en su última actuación a examen con un What about us de Pink lleno de emociones. Con este tema se despojó de la imagen de la Miriam cuadriculada y controladora y se dejó llevar por lo que sentía. Puede que eso le afectara vocalmente a hacer una actuación redonda, pero ver a Miriam con tanto sentimiento es una gozada.

 

5. Heaven

 

El final de trayecto para el Sapoconcho llegó en la gala 11 con Heaven. Una buena elección para despedirse que superó la expectativas y que demuestran que Roi tiene aún mucho talento que demostrar fuera del concurso. En su tercera nominación no fue posible superar el fenómeno de la Bikina, pero con un 49% de los votos, el gallego puede irse más que satisfecho y con la cabeza bien alta.

 

Roi ha sido el concursante que más ha unido a los espectadores de OT. No importa cual sea tu favorito, siempre vas a tener un lugar en tu corazón para el Sapoconcho. Porque su voz es tan particular y única que creemos que nunca vamos a escuchar algo semejante a él. Y porque en el mundo, hacen falta más persona con la humildad, generosidad, humor y humanidad como Roi. Además de ser un artistazo que esperamos que tenga una carrera de infarto, es uno de esos elementos por lo que OT se ha convertido en uno de los pocos, por no decir el único, reality shows sanos de la televisión española.

 

4. Love on the brain

 

Una semana más Amaia vuelve a sorprender por una razón u otra. En esta ocasión no brilló por encima de los demás, en realidad, hizo pases mejores que el de la gala, pero su implicación en el tema arriba del escenario fue maravillosa. Destacó por su pasión, sensualidad y hacer lo que realmente quiso: ponerse cachonda sin importarle la opinión de los demás, porque así lo requería la canción.

Y como no podía ser de otra forma, Amaia se convirtió en la primera concursante de todas las ediciones de OT en colarse a la final con una media de 10. Realmente ha sido la concursante con menos retos del programa, los géneros que le han repartido semana tras semana no discernían mucho los unos de los otros. Pero nunca ha dado un paso en falso, ha dado la campanada cuando la tenía que dar y es la concursante con mejores actuaciones de todo el concurso.

 

3. Sign of the times

 

Por lo que vimos las últimas semanas, parecía que Alfred lo iba a tener complicado para llegar a la final. Las valoraciones del jurado en sus últimas semanas de concurso fueron ligeramente insuficientes a pesar de su talento y el favor del público. Sin embargo, para sorpresa de todos, en las valoraciones finales Alfred fue colmado de elogios y excelentes como hacía tiempo que no recibía. Y, aunque nos resulta incoherente, nos alegramos porque realmente lo merece.

 

Y con su actuación de Sign of the times lo volvió a demostrar. Es uno de los triufitos con más apoyo. Aún no ha terminado de componer sus canciones y ya resuenan en nuestra cabeza. Como, por supuesto, lo hace esa pedazo de interpretación que se marcó la noche de lunes. A lo mejor no fue su mejor trabajo en el concurso, pero no se queda lejos. Alfred nos dio una buena dosis de ese catalán que nos encanta, nos enamora y nos hace sentir que este programa sí es una oportunidad para que la música en este país crezca.

 

2. Eloise

 

Con sus problemas vocales resueltos y con un tema a la altura de lo que se esperaba del canario, Agoney ha conseguido dar la campanada y sorprender a todo el público con su versión de Eloise. Temazo que se adecua a lo que se le ha sido pedido durante todo el concurso y que no ha llegado hasta ahora: un completo espectáculo. Puede que haya sido demasiado tarde y que sus correctas actuaciones no le hayan hecho entrar directo a la final, pero Agoney puede irse a casa con la cabeza bien alta.

 

Todo funciona en Eloise, su actitud, su virtuosismo, el show montado por Vicky su profesora de baile con las cintas… Un derroche de talento que demuestra que Agoney es de los poco que saben hacer lo que hace. A pesar de ello, es muy probable que su recorrido por el concurso termine a las puertas de la final y de su sueño: representar a España en Eurovisión. La suerte está en manos del público y él, para ganárselo, ha decidido volver a montar un numerazo con Where have you been de Rihanna. ¿Estará a la altura?

 

1. Procuro olvidarte

 

Lo que más se le ha repetido a Aitana tras la actuación de Procuro Olvidarte es que, por fin, ha madurado como artista en el escenario. Nosotros no estamos de acuerdo, lo que ha conseguido Aitana ha sido que confíen en ella para un tema de esta envergadura. A la catalana le ha afectado mucho durante el concurso que le ofrecieran cantar canciones de «su estilo». Hecho que le hizo estancarse desde mitad del concurso hacia delante. Lo que necesitaba Aitana eran retos interpretativos, poder demostrarse a si misma que no es un producto pop, sino una artista convencida de sus facultades.

Y así lo demostró en la gala pasada con su mejor trabajo desde Issues; es posible que incluso su mejor actuación del concurso. Transformó su corazón roto tras la marcha de Cepeda y lo convirtió en arte regalando uno de los momentazos de la edición. El sentimiento, personalidad, talento y luz que transmitió Aitana con cada nota fue de otra liga. Ni falta hace decir que su puesto como finalista se lo ganó con letra mayúscula. Esperemos que, en lo que queda de programa, no desaprovechen la bestia que han despertado en Aitana.

Gala 10 OT. Parejas míticas se rompen entre trios incomprensibles

La noche del lunes se celebró la décima gala de Operación Triunfo. Una de las galas más tensas y dramáticas de lo que llevamos de edición. El Resistiré que interpretaron para abrir la velada nos avisaba de que, a estas alturas, el concurso va a ser más duro que nunca.

La noche nos hizo sufrir con la separación de Negoney, las dos divas del concurso y mejores amigos en la academia. Más tarde, rabiamos con las valoraciones del jurado a los concursantes, faltos de tacto y con algún que otro comentario fuera de lugar. Y por último, la gala terminó con la nominación del Sapoconcho y la Bikina, el duelo más duro del programa. ¿Ver Operación Triunfo empieza a ser un gusto o un sufrimiento?


 

10 y 9. Robarte un beso y Sólo si es contigo

 

En Bface somos partidarios de los tríos. Aportan un poco de frescura a la gala y le quita tensión a la recta final del programa. Aún así, no estamos tan de acuerdo con los temas elegidos. Temas con los que los concursantes no se pudieron lucir y que desencadenaron una serie de quejas en redes sociales. Los dos tríos estuvieron a un nivel muy parecido, por debajo de una Gala 10, pero correctos entre ellos. Sin embargo, si tenemos que quedarnos con uno, en Bface elegimos Sólo si es contigo; el trío en que mejor empastaban las voces y los concursantes disfrutaron más del escenario.

 

8.Demons

 

Sí que es verdad que Roi es de los concursantes que más ha cambiado desde su inicio en el programa, pero nos empezamos a preguntar si ya ha llegado a su tope. La semana pasada fue la sensación, pero la anterior y esta ha estado muy por debajo de sus compañeros. Tanto que acumuló otra nominación más a su trayectoria terminando nominado junto a la Bikina.

Ya vimos en la academia que no era el tema que mejor se le acoplaba. Su pase de micros fue de los peores y sufrimos la posible nominación toda la semana. Es verdad que a Roi, el día que les ha faltado de ensayos, no le habría ido nada mal. El gallego empezó su actuación desafinado, fuera de lugar y inseguro. Y, aunque remontó, no consiguió salvar el conjunto de la actuación. Desgraciadamente, fue la nominación más incontestable, y lo lamentamos porque el Sapoconcho, nos encanta.

 

7. Cheap Thrills

 

Algunos relacionarán la irregular actuación de Aitana anoche con la marcha de Cepeda. La catalana ha estado sufriendo su ausencia desde que la semana pasada lo expulsara la audiencia y se le ha visto muy desconcentrada en clases y ensayos. Otros pensarán que habrá sido porque tenían un día menos de trabajo. Sería posible, pero compañeros enfermos de la garganta o con registros diferentes a los suyos han podido sacarse las castañas del fuego.

Aitana la canción le iba que ni pintada; como tantos otros temas que le están dando durante este tramo del concurso. Al igual que ocurría con Amaia antes de volver a despegar, Aitana ha dejado de evolucionar. En nuestra memoria queda aquel impecable Issues que no hemos vuelto a ver. Entre Aitana, sus canciones y el escenario, hace tiempo que no hay una simbiosis que hace que se luzca. Su luz propia se está apagando y queda muy poco de programa.

 

6. Listen

 

Nerea se convierte en la novena expulsada de la academia y se despide con un tema de, nada más y nada menos, que Beyoncé. Pero, a pesar de que lo tenía todo a favor, su salida no ha sido tan potente como esperábamos. La lacra que la ha acompañado durante todo el concurso no se ha despegado de ella ni en su salida y Nerea ha vuelto a desafinar durante la canción.

El número lo tenía todo para lucirse y ella lo sabía. Si destacaba en el programa era por la potencia que consigue con su voz y, durante toda la semana, parecía que la tenía controlada. Era una canción que va de menos a más y necesita explotar. A pesar de que le vimos anteriormente dominarlo, durante la gala no tuvo tanto éxito, dejándose llevar, estando un poco inestable, explotando demasiado pronto y, en consecuencia, resultando un poco monótono el punto álgido de la actuación. Era un tema de lucimiento, y aunque se lució y puede marchar muy contenta, no fue tan correcta como otros de sus compañeros ni mucho menos, uno de sus mejores números. Una canción como esta era un riesgo muy elevado, pero Nerea ya ha demostrado durante el resto del concurso que lo tiene todo para seguir creciendo y triunfar con esos agudos.

 

5. La negra tiene tumbao

 

Como decimos todas las semanas, Ana Guerra es la concursante que más ha evolucionado en el programa. Consiguió ser favorita con el porcentaje más alto de votos y pasó de ser un chiste con el «War» ha ser un referente con La Bikina. Ana ha convertido un meme en su insignia. Por ello consideramos que Ana War, nominada esta semana junto a su mejor amigo, debería llegar a la final. Por su constancia, evolución y por ser la concursante que más registros y retos ha tenido que hacer frente.

La negra tiene tumbao fue una buena actuación. Al nivel de Madre Tierra pudo hacer todo un espectáculo, levantar al público y llenar el escenario. Pero también es verdad que estuvo un poco pasada de rosca, sin controlar toda su energía y un poco inferior al resto de algunos de sus compañeros. ¿Pero, y lo que nos gusta una Ana Guerra pasándoselo en grande en el escenario? Puede que la semana que viene sea la última vez que podamos verlo -o no-, sea como sea esperamos impacientes ese Por debajo de la mesa, que ha elegido para el duelo entre nominados.

 

4. Quisiera ser

 

Miriam siempre ha sido una concursante más que correcta, se ha caracterizado por su fuerza en el escenario y la seguridad que desprende cuando lo pisa. No obstante, también ha sido acusada de no tener una actuación que sobre saliera por encima de sus compañeros y su vibrato no termina de gustar al jurado y al público. Con esto entendemos que de Miriam se pueden sacar tanto cosas buenas como elementos a mejorar, pero si hay alguien que es consciente de sus errores y se empeña en solucionarnos es ella.

Durante toda su trayectoria ha intentado sacarse la etiqueta de fría, la concursante que no transmite, y estas ultimas semanas lo está consiguiendo. En Quisiera ser no se deshizo del todo del uso del vibrato en exageración pero sí consiguió transmitir toda su emoción. Estuvo muy correcta, tanto que el jurado decidió salvarla en una gala donde las nominaciones eran muy complicadas. La semana que viene interpretará un tema de Pink, el que se ha pasado varias semanas pidiendo por la academia. ¿Cómo se enfrentará al último tema nominable del concurso? Miriam está a un paso de llegar a la final.

 

3. Get it together

 

¡Lo que nos hizo sufrir en la gala del martes Alfred! Como espectadores descubrimos que el catalán se ausentó durante la mayor parte del programa. Más tarde, fue cuando descubrimos que el chico preferido de la academia estaba sufriendo fuertes ataques de ansiedad. Y desgraciadamente, no es algo que nos sorprenda, lleva sufriéndolos casi desde que entró en la academia. Sin embargo, este problema que sufre Alfred no le impidió lucirse.

Alfred consiguió uno de los numerazos de la noche con Get It Together. Disfrutó, o al menos lo interpretó muy bien, de su momento en el escenario y hizo un espectáculo. Vimos otra noche más a un Alfred único que, llevando a su terreno todo lo que hace, consigue sobrellevar lo que se propone, sea el reto que sea. Semanas anteriores podríamos ver que Alfred se quedaba rezagado en el concurso, pero en esta gala el catalán ha demostrado que es un claro candidato para llegar a la final.

 

2. Somebody to love

 

Por fin Agoney llega a lo más alto de nuestro ranking. El canario se salvó de su expulsión con uno de sus grupos preferidos, Queen, y gracias a su performance consiguió también salvarse de una nueva nominación. Pensábamos que el canario ya no iba a ofrecernos nada más de lo que ya habíamos visto a estas alturas del programa. Pero no equivocamos.
Y es que lo que hizo Agoney anoche fue algo más con una buena y correcta actuación. Puede que no fuera la más pasional y la más recordable, sobretodo si lo comparamos con Freddie Mercury o Adam Lambert, pero una hazaña para el concursante.
Agoney llevaba todas la semana con problemas en la garganta, llegándose a quedar sin voz y presentándose en la gala habiendo ensayado su tema ni la mitad de lo que habían ensayado sus compañeros. Además, por las clase de los Javis, entre otras, sabemos que el canario no está pasando por un buen momento. Es consciente de que es el que menos apoyo tiene en la academia, le han puesto a sus espaldas mucha presión sobre una actuación utópica que no sabemos si realmente ha tenido la oportunidad de ejercitar, y el bullying que sufrió de pequeño le sigue pasando factura a nivel artístico y personal. Que después de todos estos fantasmas que tanto se le han repetido esta semana, hiciera lo que hizo, denota mucha fuerza y aptitudes para ser un gran artista. Solo le queda soltarse, abrirse y permitir que sus sentimientos se liberen para llegar a lo más alto.

 

1. Soñar contigo

 

Amaia no puede dejar de sorprendernos. Nos preguntamos si la artista llega a tener algún tope porque, una semana más, ha sido la sensación de la gala. A día de hoy parece que no tiene rival para ganar el concurso. Desde que la dirección ha decidido retarla la semana pasada, Amaia nos deja con la boca abierta por una razón u otra. La gala anterior fue aquel Shake It Out que traspasó las fronteras del concurso, esta semana, Soñar Contigo.

Si se asocia algún instrumento a Amaia en el concurso ese es el piano, su mejor compañero. Y con el mismo se atrevió a salir en directo a interpretar su tema. Música y voz, en directo y en prime time, a su manera, con el ritmo que ella decidió y las improvisaciones que le salieron del corazón. La música es su manera de expresarse, su vida, la música es ella entrando en nuestras casas cada lunes haciendo que por un momento nos olvidemos de todos nuestros problemas. Amaia es un regalo y todos soñamos con que nunca deje de ofrecernos su talento.

Gala 9 OT. Amaia de España brilla rodeada de drama

¡Qué intenso! En la academia solo quedan ocho concursantes. Ocho artistas con mucho talento que cada noche del lunes -en esta ocasión martes-, nos ponen más difícil la tarea de valorar su paso por el programa. Lo de anoche fue para volvernos locos, unas actuaciones tan ajustadas que nos ha hecho elaborar el ranking más difícil y repensado hasta la fecha.

Pero así es OT. Una semana Cepeda está en la academia y a la siguiente el Sapoconcho lo echa entre lágrimas de la Bikina. La Santa Trinidad, la de los fumadores del concurso, se ha roto. Y no fueron los únicos en romperse, la gala de ayer fue la más dura de todas. Aitana sigue sollozando en su cama, a Miriam casi le da un parraque al ver que Agoney y Nerea eran los nuevos nominados. Y estos, la pareja de divas gays de la edición, los mejores amigos de la academia, no pueden creer que se enfrentan entre ellos para salvarse de la expulsión. Anoche no hubo suficiente espacio para la comedia, el drama se hizo con todo.


 

9. Out here on my own

 

Es una lástima, pero tarde o temprano tenía que pasar. La Nerea que la gala anterior nos encantó con su versión de Superstar, ha vuelto a caer en su error más repetido durante el concurso: desafinar. Y a estas alturas, algo tan importante como esto, no debería fallar. La semana que viene ha escogido defenderse con Listen de Beyoncé frente al tema de Wicked, Defiying Gravity, el que todos creíamos que defendería cuando la nominaran. Desde luego, sea como sea, seguro que podrá sacar esa potencia que domina.

En su momento ya nos sorprendió gratamente con Quédate Conmigo, y es una realidad, cuando saca su chorro de voz en los estribillos, Nerea tiene una potencia incontestable. Pero casi siempre se pierde en las estrofas y los bajos. En una canción tan íntima como la de anoche, Nerea no podía permitirse los fallos de siempre. Sobretodo porque solo podían salvarse cuatro concursantes del jurado y a la catalana no se le podían pasar por alto durante más tiempo este tipo de fallos. Parecía que lo tenía más controlado, pero anoche cayó con la nominación más justificada.

 

8. Say you won’t let go

 

Después de cuatro nominaciones seguidas y una a la tercera semana del concurso, el eterno nominado abandona la academia. Y nos alegramos de que lo haya hecho con su mejor actuación. Su posición en el ranking es tan baja por razones obvias, la competencia es cada vez mejor y su evolución se ha visto afectada. El no retarse cada semana con un tema distinto a lo que suele hacer le ha hecho quedarse a un nivel inferior al resto.

Sin embargo, esta semana ha querido ir más allá; ha tocado la guitarra en directo y ha elegido un tema diferente a lo que suele interpretar. Cepeda no habrá hecho las mejores actuaciones del concurso, pero ha conseguido algo muy importante. Ha superado un handicap que le llevaba acosando desde sus inicios. Con esta actuación Cepeda ha transmitido más que nunca, hemos vislumbrado su alma y nos ha emocionado. No ha sido perfecto, pero ha sido un gran Cepeda. Una maravillosa despedida. Esperamos poder escuchar por mucho tiempo esa voz rasgada de la que, estamos seguros, fuera del concurso puedrá dar mucho de si.

 

7. Chas! Y aparezco a tu lado

 

Aitana nos encanta pero si hacemos una retrospectiva al ranking que ofrecemos cada semana, sus actuaciones, por a o por b, usualmente se alejan de lo más alto. Aitana tiene mucha suerte: su voz es enigmática y desprende una luz propia única en la academia. Y esto le está salvando todas las semanas. ¿Pero que es lo que necesita para brillar por todo lo alto? Que sus puestas en escenas, a parti de que nos sorprendiera todo el equipo con Issues, sean las más deficientes y disfuncionales tampoco ayuda.

La catalana es constante y muy trabajadora. Ha sido una actuación disfrutable, guerrera y con mucho encanto. Pero falta algo, sonríe pero le vemos insegura, mecánica, en otro mundo que no le permite disfrutar del escenario. Hecho que ella lleva repitiendo a sus profesores varias semanas pero no consigue solucionar. Puede que nos equivoquemos, ella misma afirmaba que se sentía muy cómoda con la canción. Nosotros no lo hemos recibido de esa forma. Creemos que la elección del público de hacerla favorita le ha salvado de la nominación. ¿Pero quién sabe?

 

6. Without you

 

El canario lleva unas semanas duras en el concurso y le han pasado factura. La nominación y la marcha de Raoul, y sentir que es el concursante que más desapercibido ha pasado por el concurso, le han distraído durante un tiempo irrecuperable. Agoney lleva a las espaldas no tener una actuación icónica en el programa. Cuando tuvo la oportunidad se le fue por la borda por razones de salud y el no demostrar la estrella que lleva dentro ha hecho que en la gala de ayer saliera nominado. La presión a la que se somete es su peor enemigo. Pero es Agoney, y si un derrame no se entromete entre sus cuerdas vocales, siempre pisa fuerte el escenario. Sea cual sea el resultado.

Como casi todas las semanas Agoney ha sido la corrección. Su virtuosa voz le permite cantar temas como este con tantos registros a llevar a cabo. No hay baile que se le resista, incluso si se trata de una tarima con un espacio limitado. Sin embargo, a pesar de tanta parafernalia encima del escenario, la actuación se ha quedado un pelín descafeinada. Otra semana habría sido una actuación de primera pero llegados a este punto es una interpretación de potencial nominado. La semana que viene se arriesgará con un temazo de Queen, Somebody to love, deseamos de todo corazón que lo borde, ya le toca.

 

5. Insurrección

 

No podemos decir lo contrario, anoche Alfred demostró que sí es un artista versátil. Los que seguimos el directo ya lo sabíamos pero la actuación del catalán terminó de confirmarlo. Una semana más ha llevado a su terreno el tema que le han ofrecido y ha hecho lo que ha querido con él. Desgraciadamente, al final de la carrera, ¿qué ha ocurrido?

Le han nominado. ¿Pero a quién le importa? La mitad de los concursantes tenía que estar propuestos para abandonar la academia y Alfred hizo un espectáculo que hace tiempo que deseábamos ver. ¿No le hace caso a los profesores? Pues ellos lo aceptan como el incomparable artista que es y le permiten salir a plató con una guitarra eléctrica. Dificultad añadida pero mucha más garra. Alfred ha sido una estrella. Y mejor aún, la que él quiere ser.

 

4. Dramas y comedias

 

Personalmente la posición de Miriam es la que más ha costado de encajar. No era una canción que favoreciera a la gallega ni a su voz en particular. Al terminar la actuación ha sido posiblemente una de las concursantes que menos me ha entusiasmado. A pesar de ello, he intentado ser objetivo y sacar todo aquello que Miriam había ofrecido aunque no me llegara su versión del tema.

En primer lugar, ha sido una diva en el escenario. Se ha movido como pez en el agua y la actitud frente a cámara y público ha sido de 10. En segundo lugar, que el tema no le pegara ni en pintura no quiere decir que «la leona» haya estado errónea. Todo lo contrario, ha ejecutado cada pauta que le han marcado los profesores y se ha tomado el reto con un entusiasmo que se ha visto reflejado en la gala que no le tenía miedo. Por último, ha conseguido deshacerse de ese vibrato que tanto ha chirriado semana tras semana y que tantas veces le ha perjudicado de cara al jurado. Si el público no hubiera salvado a Aitana de la nominación, seguro que no habría tenido que esperarse a que los profes le rescataran para respirar tranquila.

 

3. Cabaret

 

Ana no ha hecho solo una buena actuación, ha conseguido llevar a cabo un ejercicio de interpretación. Además de ser una estrella como cantante, ayer nos demostró que también podría serlo sin dificultad sobre las tablas de un escenario en la Gran Vía. La puesta en escena teatral le ayudó mucho pero fue su ímpetu, su ilusión y su talento lo que hizo que Ana, otra semana más, protagonizara uno de los momentazos de la noche.

Puede que Ana Guerra -«War» para sus fans- solo se haya lucido con todas las letras con La Bikina, Lágrimas Negras y anoche con su versión de Cabaret. Pero ha dejado muy claro que su progreso sigue activo y que está dispuesta a llegar a la final. Esta semana no ha sido favorita, pero tampoco le ha hecho falta para salvarse de la nominación en una noche tan ajustada. ¡A la Bikina no se la nomina! ¿Quién nos lo iba a decir en sus primeras galas? Gracias por crecer con nosotros y ser un símbolo Bikina.

2. When I was your man

 

¿Confirmamos que Roi es el concursante con más evolución del programa? Confirmamos. Con su When I Was Your ManRoi ha conseguido dos hazañas. La primera, emocionar a medio país; la segunda, echar del concurso a Cepeda. Parecía imposible pero no. El sapoconcho lo puede todo. ¿Que le nominan por cantar por Bruno Mars? Pues a la siguiente gala se defiende con otro temazo de Bruno Mars. Y ni se despeina, se descojona de lo más a gusto.

No podemos parar de repetirlo, cada día nos gusta más Roi y tenemos muchas ganas de ver que más nos puede ofrecer en este concurso. A la vista está que no para de crecer y cada semana nos es más difícil verle el tope. Con la actuación de anoche lo dejó claro, aptitudes para emocionarnos y hacer algo pequeñito y a la vez muy potente y sentido, no le sobran. Su actuación fue mágica, penetrante, personal. En definitiva, digna de seguir en la academia.

 

1. Shake it out

 

Shake It Out ya es la mejor actuación, a todos los niveles, de OT 2017 hasta la fecha. Ni City of Stars, ni Issues, y tampoco, No Puedo vivir Sin Ti. El tema de Florence + the Machine ha devuelto a la reina de España a lo más alto del programa. Tanto el plató como los salones de nuestras casas han vibrado de pura emoción. Si queríamos a Amaia, ahora le idolatramos. Algunos de los tuits que se repetían tras su actuación eran «Amaia a Eurovisón» o «Amaia acaba de ganar el concurso».

En nuestro caso no vamos a aventurarnos tanto, pero sí es una realidad que Amaia está a otro nivel. Otro mundo mágico al que hoy nos ha trasladado. Hemos vivido un momento mágico, tanto por su voz y su interpretación, como por la puesta en escena y la ejecución. Todos los astros se han alineado para que Amaia brillara como nunca le hemos visto brillar. Semanas atrás nos quejábamos de la falta de retos a los que era sometida en el concurso, a que se mantenía en su nivel pero sin llegar a sorprender. En la gala 9 todo eso cambió y, ojalá, esta tarde en el reparto de temas, se le asigne otro numerazo.

Black Mirror más oscura si cabe y más vaga que de costumbre

¿Cae Black Mirror en su propia trampa? En su segunda temporada, con un más que decente White Bear, la antología de Charlie Brooker planteaba un mundo muy similar al que nos estamos aclimatando a día de hoy. Una sociedad acostumbrada al horror y aletargada ante los actos de aquellos que creen estar por encima de lo correcto. En aquel segundo capítulo, miles de personas visitaban con sus teléfonos móviles un espectáculo macabro con el pretexto de atender una pena judicial. Ansiosos de morbo y espectáculo a través de las nuevas tecnologías se tragaban lo que se les proponía sin llegar a plantearse que estaban viendo. Y yo me pregunto. ¿Nos aporta esta cuarta tanda de episodios sobre el uso extremista de la tecnología algo nuevo? ¿Nos deberíamos acomodar ante algo a lo que no estamos acostumbrando? ¿O nos los vamos a tragar ajenos a la realidad?

 


«Este nuevo Black Mirror se presenta más angustioso, personal y psicológico que nunca.»


 

Black Mirror nos sorprendió por su mundo distópico; por su planteamiento filosófico sobre la ética y la moral del ser humano; sobre el progreso sin consecuencias y el abuso de poder. Con mayor o menor gracia, Black Mirror conseguía su cometido. Con cada episodio nos adentrábamos en un conflicto moral, social o tecnológico y nos aterrorizábamos por nuestros propios actos. Puede que ciertas entregas fueran inferiores a otras, pero de cada una de ellas nos podíamos sentir identificados. ¿O a caso no vemos amenazas sin raciocinio por redes sociales constantemente? ¿No nos dejamos llevar por los likes y el número de comentarios positivos que conseguimos para subir nuestra autoestima y deshumanizarnos? ¿No es un hecho que nos aferramos al televisor, a la noticia del momento, al icono más viralizado, y, en consecuencia, nos aislamos de lo que realmente ocurre en el mundo?

Sea como sea Black Mirror daba en el clavo. Y no quiero engañarme, en cierto modo, sigue haciéndolo, pero deja la sorpresa a un lado. Su mecánica, aparentemente impredecible en cada episodio, sigue jugando con el factor sorpresa: la incertidumbre, o la sensación de control en exceso, que a la larga se convierte en un puzzle que cobra sentido de la forma más macabra, radical y, en parte, realista dentro de la ficción planteada. Sin embargo, no aporta nada que no se nos haya mostrado en anterioridad salvo por contados aspectos. No consigue el mismo efecto. Su efecto insignia no está a la altura de la media conseguida en sus años de recorrido. ¿Factor sorpresa? Sí. ¿Éxito sorpresivo? Lejos de ser afirmativo.

La cuarta entrega propone seis narraciones originales que plantean distintas historias que, aunque aportan algún que otro punto de vista nuevo, no deja de recordarnos en gran parte a lo que ya conocemos de la serie. No queremos destripar sus historias, puesto que la virginidad a la hora de experimentar un episodio de esta antología es vital para vivir su experiencia. No osbtante, tampoco sería justo plantear la nueva tanda de episodios como un juego al que no vale la pena prestarle la atención porque lo hemos desgastado de tanto verlo.

Esta tanda no contendrá los mejores, y más originales, episodios de la serie; no veremos un galardonado San Junipeiro, un Be Right Back o National Anthem. Nos acercaremos a algunas entregas entremezcladas, como el popurrí de tramas ya propuestas de USS Callister, o la reiteración de moralejas con Hang the DJ o Black Museum, que nos proponen dilemas más que saciados. Empero, todo ello se compensa con un ejercicio intensivo de incrementar el nivel de terror y oscuridad. Nivel que, de por si, ya era muy elevado. Este nuevo Black Mirror se presenta más angustioso, personal y psicológico que nunca. Las consecuencias del comportamiento humano y su obsesión por el progreso tecnológico son suplantadas, aunque no con gran diferencia, por las reacciones personales de los personajes. Su escándalo ante el horror, la psicología de la mente humana frente a situaciones extremas fuera de lo común, la metáfora de que cierto modo nosotros mismos somos nuestra mejor y nuestra peor arma. Con ejemplos como Metalhead, Crocodile o Arkangel, llegaremos a límites de angustia mucho más elevados a lo que Black Mirror nos ha presentado en anterioridad.

Sin duda alguna, la vuelta de Black Mirror, no era lo que esperábamos. Tras una tercera temporada más que decente y con varios años sorprendiéndonos, no era raro que llegara el momento en el que nos planteáramos si era posible que la ficción antológica pudiera estar obsoleta. Por ahora creemos que ha sabido defenderse a la hora de integrar sensaciones más extremas que solapan tramas inferiores y narrativas con mucho deja vu entremedio. ¿Sabría la ficción sobreponerse a un producto que empieza a hacer aguas y pierde su mayor baza, el efecto sorpresa? Disfrutemos de los que nos sigue proponiendo y activemos nuestras mentes, pero sobretodo, sigamos siendo críticos como la misma serie nos exige. No permitamos que Black Mirror caiga en su propia trampa.

Gala 8 OT. La Bikina, el Sapoconcho y la Viuda Negra

La gala 8 nos ha dejado una noche para el recuerdo; una noche de sonrisas y lágrimas. Sonrisas porque, por fin, conseguimos que Ana War, nuestra reina de poniente, se hiciera con la corona de favorita de la semana para su sorpresa. Por otro lado, lágrimas porque nuestro sapoconcho, uno de los concursantes que más ha crecido respecto a sus compañeros, está nominado. Lágrimas porque está nominado junto a la Viuda Negra, su gran amigo dentro de la academia, ese ser que echa del concurso a todos sus compañeros sin apenas cambiarse de camisa. ¿Pero hasta cuándo durará esta sangría?

Las actuaciones, almenos las que están fuera del Top 4, dieron un paso atrás por lo que respecta a calidad. Después de las intensas galas que nos acompañaron las semanas anteriores, esta fue una gala un poco desinflada, con fallos por parte de los favoritos y sorpresas por parte de los que no lo son tanto. ¿Se estarán durmiendo un poco nuestros chicos?


 

9. Vencer al amor

 

Podría hacer como el jurado y decantarme por no valorar su actuación, porque el hecho de seguir viendo como Cepeda sigue con lo de siempre empieza a ser repetitivo. Su crecimiento en la academia está rozando la obsolescencia. Si no es por una pega es por otra y el pobre gallego termina convirtiéndose en un chiste. Un chiste cada día más mutado en víctima, aspecto que tanto le favorece a la hora de que le vote su legión de fans. La misma que permite que agonice y se le caiga el ánimo a tierra cada gala al ver que no avanza mientras sus compañeros son expulsados siendo los mejores de la noche.

El público es soberano y todas las opiniones deben ser respetadas. ¿Pero, estamos seguros que las últimas actuaciones como nominado de Cepeda están a la altura del programa? Ni el reto más complicado de anoche se puede aproximar a una interpretación con los mismos errores de siempre. Dicen que quien no arriesga no gana, pero con Cepeda lo ponemos en duda. Sabemos que de buena persona no le falta nada, de cantante le sobran facultades, pero de concursante en OT se queda corto. Puede que el formato no esté hecho a su medida. Es posible que Cepeda triunfe en calidad de artista mucho más fuera del reality. Tras cinco nominaciones, de Operación Triunfo, debería despedirse.

 

8. Je suis venu te dire que je me’n vais

 

Agoney tiene una de las voces más únicas del programa y, excepto en una ocasión, nunca ha dado razones para ser nominado. Sin embargo, esta noche ha caído. Todos esperan el resurgimiento del ave fénix, el Agoney del Purple Rain del casting final. Pero ese Agoney no llega y el concurso está aproximándose a la recta final. El canario es uno de los concursantes más desapercibidos por no decir el que más y, aunque siempre está mejor que sus compañeros en los dúos, no destaca.

Lo que entristece de Agoney es que cuando puede lucirse en solitario, cuando puede ser el protagonista probando todas las razones que tiene, se derrumba. En su primera actuación solo ante el peligro lo perdonamos por aquel derrame en las cuerdas vocales que le dio tantos dolores de cabeza. En esta ocasión, no hay excusas que valgan. Comenzó el tema apuntando a ser mágico y conforme se acercaba a los agudos se iba haciendo un saco lleno de inseguridad que ha salvado la actuación por los pelos. A Agoney le encantan sus gritos de diva, pero la realidad es que el no aceptar que no los controla aún como debería, le está rebajando las posibilidades de colarse en la final. Agoney aún no ha hecho un bombazo; y se le está pasando el arroz.

 

8. Versace on the floor

 

Junto al número de Ana Guerra, éste era el reto más difícil de la noche. Interpretar a Bruno Mars no es moco de pavo y Versace on the floor que requiere tanta interpretación era una putada para Roi. Debía demostrar soltura, control, sensualidad y sobretodo seguridad. No ha conseguido ninguna de ellas.
Ha sido una actuación agradable, pero con el número que hubiera podido ser, ha pasado sin pena ni gloria.

Roi no consigue clavar los movimientos que le marca Vicky, su soltura sin la guitarra es limitada y anoche el gallego, más que sensual y seguro de si mismo, era todo lo contrario. Vaya, que se asemejaba más a un sapoconcho. Es muy posible que de los cuatro propuestos para abandonar el programa era quien menos merecía salir entre los nominados. Pero así ha sido, Roi es el elegido para dirigir un ejército sapoconcho que libere, el programa y los concursantes restantes, de la viuda negra Cepeda.

 

7. Vete de mi

 

¿Qué buscan los profesores de Alfred? Esta semana el claustro era un amasijo de opiniones discordantes respecto al catalán y cómo debía enfocar la actuación. A la vista está que ha pasado factura. Debía haber sido uno de los momentazos de la gala; cantaba junto a su profesora en el piano, un piano que todos codician pero solo él ha tenido la oportunidad de disfrutarlo en más de una ocasión. Pero el resultado no ha estado a la altura de las expectativas.

No hay que ser catastróficos, la actuación de Alfred ha sido una buena actuación. No obstante, no le hemos visto seguro, con los pies en el suelo, sintiendo cada palabra que cantaba. Nos ha dejado un poco frío lo impersonal que ha resultado el número, lo poco que ha arriesgado. Pero Alfred es único y, incluso cuando no saca todo su potencial, es mágico. ¿Cuál es el problema respecto a esto? Que está en un concurso donde se valoran muchas facultades y el trabajo duro y Alfred, no quiere dejar de ser Alfred¡Pero qué coño, por eso nos gusta!

 

6. Sax

 

Y con el esfuerzo y el cariño del público, se ha conseguido. Ana War ha sido proclamada favorita de la gala para su sorpresa, y la familia «tuitera» se ha regocijado tanto como ha podido. La Bikina ha sido la reina de la noche, ha protagonizado el número más difícil y se ha salvado como buena altanera, preciosa y orgullosa que es.

La actuación ha tenido cosas; no ha sido su mejor número vocalmente hablando y la pobre iba ahogada durante todo el tema. ¿Pero qué compañero se ha enfrentado a tal reto? El So What de Amaia podría asemejarse, pero no a tan altos niveles. Con Ana nos quitamos el sombrero porque lo veíamos imposible, ella lo veía imposible, incluso el programa le ha puesto en el foso con toda la mala leche. Pero ella lo ha sacado. Con mucha actitud, mucha fuerza y una sonrisa impagable. Ana se hace de querer y la queremos. Porque es nuestra Bikina y porque se supera cada día.

 

5. Chasing Pavements

 

Personalmente, esperaba un poco más de Aitana. Y algo me hace pensar que ella también un poco de sí misma. Ha empezado floja, tambaleante, nerviosa. Parecía que la actuación iba a perderse. Pero Aitana siempre tiene un as bajo la manga: su personalidad. La jovencita de la academia ha seguido justamente el procedimiento a la inversa de la actuación de Agoney. Y ya sabemos que es mejor empezar mal y acabar bien, que al revés.

Poco a poco la catalana se ha venido arriba y ha terminado espectacular. Puede que por su inicio no haya sido una interpretación redonda, tampoco el momentazo que esperábamos por sus pases de micros, pero su luz propia la ha salvado. Aitana es de esas personas que nacen con estrella, mientras que aquí, los estrellados, nos atrevemos con mucha cara a hablar de ella.

 

4. Me conformo

 

Nos conformamos. Amaia, como siempre, ha estado genial, en su punto; una de las actuaciones más perfectas de la noche. Sin embargo, una vez más, no ha sorprendido. «Ni fu, ni fa». Ha llegado el momento de Amaia lo hemos disfrutado y hemos seguido viendo el programa sin volver a acordarnos de su actuación. ¿Qué está ocurriendo? Tanta facilidad está desprestigiando a la surfera de Pamplona.

Es la concursante que más magia consigue con lo que toca, no se le resiste nada. No obstante, tiene que enfrentarse a menos retos que sus compañeros y eso le está perjudicando. Al fin y al cabo, ahora el principal reto de Amaia es que no nos olvidemos de que ella es la reina. Esta semana ha bajado del pódium de favoritos y su actuación deja de ser la más vista en youtube al terminar la gala. Amaia necesita desde ya retos para que nos alegramos de verla triunfar, para que nos pueda demostrar que no es una más. Necesitamos a una Amaia que pueda arriesgar, no a la Amaia que ya conocemos. Pedimos más So What o estilos alejados de lo que ya ha defendido en el programa.

 

3. I wanna dance with somebody

 

¡Tía, cómo me alegro de verte ahí! Poder situar a Miriam entre los tres mejores de la noche es una alegría inmensa. A la gallega ya le tocaba ese momento protagonista, el cantar a una de las grandes voces de la música y salir de la actuación habiéndose marcado un numerazo con letras grandes. Y es que durante toda la semana hemos pensado que el número pasaría sin más, que Miriam terminaría nominada por las comparaciones con Whitney y por no destacar por encima de sus compañeros. Pero no, ¡Miriam se viene arriba!

Y esperemos que continúe viniéndose arriba como anoche, porque es de las concursantes más injustamente nominadas, se la ha atacado todo lo que se ha podido y ha estado en posición de desigualdad respecto a sus compañeros siendo de las concursantes más correctas de la edición. A Miriam le faltaba emoción, le faltaba transmitir, y anoche hizo llegar una fiesta a nuestras casas. ¡Miriam sí que llega!

 

2.Superstar

 

Lo de Nerea ha sido un sorpresón que nos ha dejado encantados. Después de su actuación estrella, Quédate Conmigo, contra todo pronóstico, brilló por encima de sus compañeros haciendo la mejor actuación de la noche fuera de las nominaciones. Si sigue creciendo como hasta ahora, Nerea podría ser una clara candidata para llegar a la final contra todo pronóstico. Desde luego, es un ejemplo de escuchar a sus profesores y corregir todo aquello que le hacía deslucirse cada noche en el escenario.

Ha ido poco a poco y tomándose su tiempo, pero la catalana empieza a creerse todo ese potencial que tiene dentro y con cada gala nueva lo percibimos. Sobretodo, lo que empieza a disfrutar del escenario y de ella misma. Anoche, Nerea fue una super estrella con mucha purpurina. Una diva gay con todas las de la ley. No voy a mentiros, a mí me gustó más que Marta Sánchez.

 

1. Every breath you take

 

Otro que se va por la puerta grande. No hay concursante de OT, nominado junto a Cepeda, que no se vaya injustamente después de plantarnos un numerazo en la cara. Ya es una regla del juego que quien mejor lo hace se va. Y, por tanto, nos entristece ver como cada semana tanto talento dice adiós a la academia. La marcha de Raoul es otra de esas despedidas injustas.

Anoche destacó por encima de los demás. Brilló como nadie y se marcó, como dijeron los profesores, una de las mejores actuaciones de lo que llevamos de concurso. Puede que su actitud la semana pasada al enterarse de su nominación haya sido determinante a la hora de que el público vote a Cepeda. Pero por mucha rabieta que tuviera, es muy injusto que a estas alturas del programa Raoul se vaya. Al igual que Mireya, injusta nominación y despropósito de expulsión. ¿Cuántas semanas más el expulsado estará entre los dos mejores de la noche en nuestro ranking? No se entiende. Lo de Raoul fue emoción pura, su sentimiento traspasó la pantalla. Algunos teníamos miedo de que sobreactuara como con Million Reasons o perdiera el control. Pero todo lo contrario, si anoche alguien estuvo perfecto, fue Raoul. El catalán se va a casa con su mejor trabajo de lejos.

 

 

Gala 7 OT. Lágrimas negras, besos y una marcha injusta.

¡Qué difícil es esto! El concurso se está volviendo de lo más competitivo y eso nos encanta a la vez que nos provoca dolores de cabeza. A grandes rasgos, podríamos decir que tan solo un concursante no ha sacado adelante una buena actuación, con sus pros y sus contras cada uno de ellos. Pero uno de once, no está nada mal.

Ha sido una noche complicada para el jurado, pero llena de emociones para el público. Un público que se ha rendido a los pies de Ana Guerra con su Lágrimas Negras, que ha llorado por expulsar a Mireya después de una de las mayores actuaciones de la edición, y que se ha emocionado al ver el esperado beso entre Agoney y Raoul. Un beso que, una noche más, consigue que Operación Triunfo haga de Televisión Española, una televisión pública más cercana, plural y respetuosa con todo tipo de colectivos. Los chicos de Operación Triunfo siguen trabajando para dejar huella.


 

9. Mi Héroe

 

¿Qué habrá que hacer para que Cepeda demuestre que merece quedarse estando nominado? Cuando supo que estaría otra vez con un pie fuera de la academia la semana pasada, escogió para defenderse una canción de Linkin Park. ¿Qué hizo Cepeda en menos de 24 horas más tarde? Echarse atrás y escoger una de esas canciones que tanto nos están aburriendo semana tras semana. Y no porque las canciones sean aburridas, sino porque él no acierta al interpretarlas. Además de que no innova por lo que hace al género.

Se quejó de que quería un numerazo como Ricky pero cuando la opción está en sus manos decide ir por el camino fácil, el mismo que lo lleva directo a la nominación. Esta semana, ha ofrecido una mejor interpretación pero una peor voz. ¿Qué cantará la semana que viene? Una canción de India Martínez. Otra de esas con las que nos da más de lo mismo. ¿Sorprenderá en su cuarta nominación? Por la salud de Aitana, esperemos que sí.

 

8. New Rules

 

Aitana estaba preocupada por repetir un Issues pero, para desgracia de todos, ha estado más cerca del Can’t Stop The Feeling. Puede que haberse parecido a su mejor actuación, por mucho que le dijeran que repetía estilo, habría estado mejor. A Aitana le hemos visto un pelín insegura, fría y desorientada. Sin fijar del todo lo que la coreógrafa le pedía ni llegar a transmitir lo que había trabajado con los JavisAitana ha pensado demasiado y no se ha dejado llevar.

Y a pesar de lo preocupada que estaba, y lo fuera de la actuación en que se encontraba, su luz ha conseguido que el tema no haya sido un completo desastre. Se le veía la intención y la fuerza con la que luchaba para salvar un número que sabía que le estaba costando. Y es que como ha ido diciendo el jurado durante la valoraciones, aunque en situaciones desconcertantes, el número de Aitana ha sido de los menos buenos, no una mala actuación. Si no fuera porque sus compañeros más rezagados se han puesto las pilas, esta actuación habría estado mucho más arriba.

 

7. Rock With You

 

No sabríamos decir si Alfred se está confiando o simplemente hace lo que le sale de sus mismísimos. El catalán hace caso omiso de lo que le dicen los profesores y, semana tras semana, va bajando peldaños en el concurso. No es que Alfred haya dejado ser bueno, es que sus compañeros están dejando de ser menos buenos y el catalán está dejando de sorprender. Cada nueva gala se sube al escenario con menos presencia que la anterior.

Esta semana le tocaba un tema que parecía que le jugaba a favor. Él mismo se declaraba fan de la canción y la recibió con todo el entusiasmo del mundo. Y la ha defendido muy correctamente y con mucha ilusión, pero no lo suficiente como para salvarse de la nominación. Operación Triunfo se está poniendo muy competitivo y Alfred tiene dos opciones, ser él mismo con sus pros y sus contras, o seguir siendo él mismo pero abierto a nuevas perspectivas que le permitan evolucionar dentro del programa. A Alfred parece que lo único que le preocupa es estar satisfecho consigo mismo, y por eso lo aplaudimos, pero sería una pena verlo fuera antes de hora. Aunque lo vemos improbable, no es algo que no pudiera suceder con los cambios que estamos viendo en el programa.

 

6. Cómo Hablar

 

Era la «canción nominable». La que todos dimos por hecho que les tocaba para que terminaran entre los cuatro nominados. Pero la han defendido como unas guerreras. Nerea sigue creciendo y enfrentándose a su enemigo, la afinación, cada vez con más éxito. Y Miriam no permitió que el jurado tuviera excusas para nominarla. Tres galas seguidas se vio al borde de la nominación y solamente una lo merecía. Nos alegramos porque esta noche Miriam ha dormido tranquila.

Por poner algún pero, la conjunción de voces de las dos artistas no era la más acertada. Y aunque el número ha estado correcto, ha pasado sin pena ni gloria a diferencia de sus compañeros. Pero es lo que tienen las «canciones nominables». Y ya tienen bastante mérito las dos leonas con no haber dado opción a ser nominadas. Ni con valoraciones absurdas de las que últimamente tanto hacen gala Mónica Naranjo y sus lacayos.

 

5. OK

 

No era una canción muy «sapoconchera». Era un tema que no nos gustaba para Roi. Que sí, que ya le tocaba bailar, lo aceptamos, pero era una putada de número. Y Roi se lo ha ventilado como la gran promesa que es. En una noche se ha superado lo más grande y se ha hecho con la posición de favorito de la semana. Totalmente merecido. El rey de los sapoconchos ha hecho enloquecer al público y demostrado una vez más que trabajando y creyendo en uno mismo puedes conseguir lo que te propones.

El gallego va sumando puntos y puntos cada semana. Además, su nombre, junto al de Ana War, empieza a ser de lo más comentado del programa. ¿Deberían empezar a preocuparse los favoritos de una nueva corriente de concursantes con probabilidades de quitarles su posición? El ejército sapoconcho está preparado.

 

4. Manos Vacías

 

Menudo enfado que se ha pillado Raoul por estar nominado. ¿Debería estarlo? No. ¿La semana pasada merecía nominación y se fue de rositas? Pues sí. No es justo, pero parecer ser que el jurado se alimenta de injusticias. Sea como sea, Raoul empieza a ser de los concursantes que menos destacan llegados a este punto del programa. Sin ir más lejos, su compañero Agoney ha llevado las riendas de la actuación y ha brillado con luz propia por encima del catalán.

No obstante, eso no significa que Raoul no haya estado a la altura. Ha sido su mejor pase, entre los dos concursantes había mucha química, y hemos vuelto a ver a un Raoul que parecía que estábamos perdiendo: el que arriesga. Es posible que se esté quedando un poco rezagado, pero anoche no merecía la nominación. Porque en el escenario hubo magia, complicidad, tensión e incluso un beso que permite que muchas cosas sigan cambiando en La 1. Gracias Raoul por atreverte, y gracias Agoney por seguir levantando números.

 

3. Across The Universe

 

La actuación de Amaia es lo que nos esperábamos. Acostumbrados a su preciosa voz y a sus ojos sinceros, no teníamos las expectativas ni bajas, ni altas con este número. Y el sabor de boca que nos ha dejado es el de la marca Amaia: «joder qué bonito». Puesta en escena preciosa, ella correcta y en su lugar, y todo un mundo a sus pies que la adora hasta cuando tiene diarrea.

Pero eso es lo que al mismo tiempo le juega en su contra semanas como esta. Anoche hubo dos artistas que sorprendieron más que ella. Tal vez sea por su evolución, o puede que sea porque vemos algo nuevo de ellas. La cuestión es que con Amaia nos estamos acostumbrando a que puede con todo. Y eso está genial porque demuestra lo diversa y única que es. Pero a la vez le priva de seguir siendo la protagonista. Los favoritos no pueden permitirse el lujo de no arrasar ahora que llegamos a un punto tan difícil del programa.

 

2. Lágrimas Negras

 

Mónica Naranjo no sabe con quién se está metiendo. Twitter ardió cuando el jurado le nominó y gritó de alivio cuando, por empate y salvada por el favorito, se quedó a las puertas de enfrentarse al huracán Cepeda. ¿En qué estaba pensando el jurado para nominar a Ana Guerra? ¿A nuestra altanera, preciosa y orgullosa? La canaria volvió a conquistar al público con Lágrimas Negras, una de las actuaciones más celebradas de la noche. Su nominación suena tanto a excusa barata que parecía traída de casa.

Menos mal que, tanto ella como nosotros, se ha salvado de una semana nominada y puede seguir su estancia en el concurso, pues Ana, es junto con Roi, la que más ha crecido. Hace unas semanas nadie diría que la que se estrenó con Don’t You Worry About a Thing en la Gala 1 y la cagó con Todas Las Flores, sería una de las concursantes más aplaudidas y queridas por su mejora y estilo. Larga vida a Ana War, nuestra reina de Poniente.

 

1. Ni un paso atrás

 

En la gala de anoche Mireya estuvo incuestionable. Y es por eso que molesta tanto que se fuera en lugar de un concursante que no levanta cabeza. Mientras que Cepeda ha hecho la peor actuación de la noche y se ha salvado; Mireya ha ofrecido su mejor trabajo y el mejor número de la gala y ha tenido que marcharse con su 47% de los votos. ¿Qué nos pasa? El Cenizas de ThalíaLet Me Entertain You de Ricky y ahora Ni un paso atrás de Mireya.

En su recorrido por la academia ha demostrado ser una de las mejores alumnas. Aplicando lo que le aconsejaban los profesores, ha conseguido evolucionar y convertirse en la artistaza que esperemos que tenga éxito fuera del concurso. Podríamos hablar de su presencia en el escenario, de su fuerza, de su riesgo esta semana estando nominada y escogiendo este tema con el que se ha dejado la piel. Pero mejor hacéis click en el vídeo y volvéis a ver la actuación. Esa en la que escribe lo diva y merecedora que era de seguir en el programa. Irse se ha ido, pero meándose en todos.

 

5 razones por las que The Crown vuelve en estado de gracia

Vuelve The Crown el relato británico de la monarca Isabel II que se quedó a las puertas de ganar el Emmy y, así, ser la primera producción de una plataforma digital en hacerse con el galardón. La primera temporada fue un éxito. Un ejemplo más, por parte de Netflix, de que la televisión a través de plataformas online puede ofrecer productos de calidad que conquisten al público.

En esta ocasión, la vivencias de la corona británica durante el reinado de Isabel II vuelven en su segunda temporada para adentrarse, una vez más, en las habitaciones del Palacio de Buckinham, el Castillo de Windsor y las calles de Londres a finales de los años 50. Una cita que no deberías perderte por estas cinco razones.


 

1. Una renovada continuación in crescendo

En su segunda edición, The Crown peca de perder equilibrio. Se convierte en una ficción transitoriamente repetitiva y focaliza un importante énfasis en la relación matrimonial de la reina Isabel y el Duque de Edimburgo. En su primera temporada pudimos ver como el matrimonio perfecto mermaba conforme la monarca ganaba seguridad y responsabilidad en su trabajo. Sin embargo, es ahora cuando gana una importancia argumental.

La falta de Winston Churchill, sus reuniones con la reina y el peso político de ambos elementos, hace que en su comienzo, se eche de menos el dinamismo que aportaban las narrativas paralelas de los dos personajes. No obstante, el rumbo estructural de este segundo ejercicio termina dibujándose una vez nos adentramos de lleno en él. Pero funciona, cada episodio se convierte en una postal histórica. Es verdad que, en cierta medida, ya era una característica en su primera temporada, pero es ahora cuando la diferencia temporal entre episodios es más contrastada y menos disimulada.  Es una renovada continuación que evoluciona in crescendo a lo largo de su recorrido con un estilo narrativo muy marcado.

2. Cada episodio es una postal histórica

La ficción continua en estado de gracia a la hora de representar la situación política, social y monárquica del momento. Cada uno de los episodios, con o sin secretos y mentiras de por medio, es un repaso histórico. Postales a modo de «mini serie» que dan un toque episódico al guión. Obviamente, una serie televisiva será episódica, pero The Crown se encarga de abrir y cerrar cada capítulo haciendo de él una lección sobre un hecho decisivo en la corona y en la sociedad británica conviviendo con la narrativa lineal que mantiene el grado picante de salseo.

Desde la Guerra del Sinaí y su repercusión en el estado, pasando por el primer discurso navideño televisado de la reina, hasta la visita de John F. Kennedy y el impacto de Jackie Kennedy en la monarca. Esto y otros puntos decisivos en la familia real consiguen un convenio total completo y representativo que nos adentran en el Londres de finales de los 50. Una lección histórica imperdible para entender el éxito de la monarquía británica hasta ahora.

3. ¡Es un culebrón en toda regla!

La vuelta de The Crown es un culebrón en toda regla. Secretos, mentiras, infidelidades, escándalos públicos… El matrimonio real se ve afectado a nivel público y privado cuando se descubren una de tantas libertades que el duque de Edimburgo se toma en sus ratos libres. Ya descubrimos en la temporada anterior que eso de quedar en un segundo plano y ver mellada su masculinidad, al Príncipe Felipe no le sentaba muy bien, pero es en esta ocasión cuando los celos y los ultimatums ganan fuerza. Un viaje a lo largo del mundo alejado de su esposa, y un club de caballeros fundado por él, marca un antes y un después en Isabel que debe recordar a su marido que le espera una familia en palacio.

Por otro lado, la Princesa Margarita sigue haciendo de las suyas. Resentida con su familia por no poder casarse con su «amor verdadero» y resignada ante una vida que no le satisface. Ve una salida, una luz al final del túnel, al conocer un grupo de individuos entre los que destaca Antony Amstrong-Jones, un fotógrafo que descubrirá su lado más humano. Un grado de humanidad reflejado en todos los personajes que dotan de sentimentalismo y gancho a la trama, pero que también fortalece sus figuras. Las piedras angulares de esta ficción. Al final los cotilleos y entresijos de la familia real son lo que nos dan la vida y, en esta ocasión, hay para parar un tren.

4. Los personajes son su fuerte

Porque sin sus protagonistas The Crown se pierde. Hemos visto un cambio de estructura narrativa acentuado, pero la producción sigue siendo la misma gracias a sus personajes. La transformación de Lilibeth en Elisabeth II, transformando la cariñosa y preocupada recién reina, en una monarca rígida, tradicional -pero a la vez atrevida para salvar su reinado cuando conviene- y consciente de si misma. La irresponsabilidad y el comportamiento infantil de el Príncipe Felipe que gana relevancia argumental en esta temporada. El resignamiento de la Princesa Margarita respecto a su posición social y el atrevimiento y empoderamiento que le lleva a fortalecerse e intentar, poco a poco, ser dueña de si misma.

Tres variados ejemplos que se suman al pueblo inglés y los políticos del momento que moldean la visión que tienen del mundo y la monarquía los tres personajes, y que los conducen a evolucionar y crecer como tales. Algo que se intenta plasmar en The Crown es el cambio, la modernidad, atreverse a plantearse nuevas perspectivas, nuevos puntos de vista. Si la sociedad avanza, su máxima representación, la corona, debe hacerlo con ella.

5. No volveremos a ver a Claire Foy

Pero para cambios, el cambio de reparto en la, ya esperada, tercera temporada. Las caras con las que nos encontramos con The Crown se despiden de nosotros para dejar paso a una nueva generación. Una generación más madura y con una Inglaterra más contemporánea. Es así como el magnifico reparto de la serie deberá reinventarse y conseguir estar a la altura, porque en esta segunda temporada, ¡se ha salido!

El personaje de Isabel II evolucionaba y con él lo hacia Claire Foy, la actriz a la que tanto le debe la producción de Netflix. Será difícil acostumbrarnos a una Lilibeth interpretada por una actriz que no sea la nominada al Emmy. Un reto que, esperemos, la plataforma supere con nota por el bien de la serie. Puede que esta sea la razón más importante por la que debemos seguir viendo The Crown si la acompañamos en su comienzo, no volveremos a ver su protagonista. No volveremos a disfrutar de la insuperable actuación de Claire Foy como la joven Isabel II.

Gala 6 OT. ¡El jurado se ha vuelto loco!

¡Qué galón! OT está dándolo todo y, por ello, se está convirtiendo en el éxito del que todos hablan por redes sociales. Menuda noche hemos vivido: visibilización de la lucha contra el sida, catalán y gallego en prime time en Tve, bailarines representado parejas LGTB+, anuncio del primer álbum de gala a la venta y, en consecuencia, firma de discos el próximo sábado en tres ciudades de España. Y, como no podía ser de otra forma, la notícia de que el próximo representante de Eurovisión saldrá de la academia. ¿Podemos pedir más?

La semana pasada podíamos ser reacios ha afirmar que OT despuntaba y empezaba a ser un producto de calidad. Pero ahora sí, con todo lo que se vivió en la gala de anoche, afirmamos que Operación Triunfo es la pera limonera. Los concursantes están tomándose tan en serio su formación en la academia que el jurado empieza a perder la cabeza y a nominar al tuntún porque, muy a nuestro pesar, alguien debe salir del concurso cada semana. Y sí, decimos al tuntún porque no tenemos ni idea de qué criterio han seguido Mónica Naranjo y sus secuaces para nominar. Pero OT es así, los chicos empiezan a acomodarse en el escenario y a hacer de la tarea del jurado un ejercicio muy difícil. Tanto para ellos, como para nosotros, que una semana más os proponemos este repaso de gala a modo de ranking.


 

9. Let me love you

 

Aitana es una de esas concursantes a la que más futuro le vemos fuera de la academia. Con su voz interpreta todo lo que le proponen y, a estas alturas, no hay reto que le asuste en el escenario. Como hace cada semana, la concursante brilló por todo lo alto y salvó el número, o almenos, gran parte. Desgraciadamente, no podemos decir lo mismo de su compañero. Raoul estuvo flojo, tanto que nos sorprende mucho que no lo nominaran. El catalán estaba un poco descafeinado y en cierto punto llegó a quedarse sin voz. La realidad es que Aitana se lo comió sin piedad alguna mientras él deslucía una actuación que, desde que supo que tenía que defender, no le hacía mucha gracia. Sin embargo, su actitud en el escenario sin derrotarse sea el reto que sea, siempre compensa.

Para nosotros, sintiéndolo mucho, es la peor actuación de la noche. Pero no por ello una mala actuación. ¡Este programa ya va muy en serio! Por otro lado, lo que parece que no va tan en serio son los numeritos que montan con el ballet del equipo. ¿Por qué los chicos tienen que enfrentarse a espectáculos de segunda mano? Los números deberían estar a la altura de los concursantes y sino, que les dejen cantar con el piano.

 

8. Quién

 

Cepeda se ha salvado… y ha vuelto a caer nominado; la tercera nominación de lo que llevamos de programa. Su imbatible club de «cepedistas», el mismo que nos va a odiar por situar su actuació en penúltimo lugar, sigue empeñado en que siga en la academia aunque el jurado no lo crea merecedor de ello. ¿Qué hacemos con Cepeda?

El gallego continua sin transmitir cuando canta, e incluso aún peor, se le nota tanto que lo intenta que el resultado es forzado, incómodo y sin sustancia. Y, aunque cuando canta en solitario gana enteros, su evolución está siendo la más sosegada del reality. Podría -y seguro que puede- habernos sorprendido anoche como su compañero nominado. Pero Cepeda jugó sobre seguro, como está haciendo durante todo el programa, y no ganó. Ni gana ni disfruta de su formación como sí podrían hacerlo muchos de sus compañeros que ahora ven el concurso desde casa.

La semana que viene tendrá una nueva oportunidad para intentar sorprendernos como no lo hace desde la Gala 1. Esta vez parece que ha cambiado de dinámica; el tema que ha escogido para defenderse, Until it’s gone de Linkin Park, se aleja de lo que suele ofrecernos en el escenario. Ya llevamos mucho tiempo esperando, pero ¿será por fin el momento en el que se crecerá y nos callará la boca como lo ha hecho Ricky? Ojalá.

 

7. Comiéndote a Besos

 

Altanera, preciosa, orgullosa y salvada una semana más de la nominación. Ana Guerra sigue creciendo y ganando fans con cada gala, pero… ¿merecía seguir con la buena racha mientras Mireya ha caído? Bueno caído, le han empujado. Durante toda la semana Mireya ha sido una de las más flojas en los pases de micros. Se trababa tanto que cuando ha superado el estribillo en plató el público se ha vuelto loco. Pero ha hecho una pedazo de actuación; con esa presencia, esa seguridad, ese poderío que le sale de dentro a pesar de estar en la cuerda floja en los ensayos. ¡Es otra en el escenario, se crece como nadie! Y el jurado va y la nomina. ¿Por qué?

Comiéndote a besos le ha faltado vidilla por parte de Ana y la actuación en conjunto es mejorable, así que no entendemos la posición por la que se ha decantado la nominación. Deducimos que la plaza de nominada que ha dejado Amaia al ser favorita ha hecho caer a la andaluza en el grupo de propuestos para abandonar el programa, -aunque compañeros con peores resultados se hayan salvado- . La próxima expulsión, en caso de irse Mireya, será la más injusta de la edición hasta el momento. No debería estar nominada, no en una noche como la de ayer.

 

6. The Lady is a Tramp

 

Agoney y su sald vocal nos tienen sufriendo. Que si un derrame en las cuerdas vocales, que si un edema, no puede aprovechar Rise like a Phoenix y lo nominan, su limitación hace que se le escapen gallos cada dos por tres. ¡Agoney, haz el favor de cuidarte de una vez copón! Aún así, él es una diva, ojalá algún día de las grandes. Sale al escenario y que sea lo que Dios quiera, pero él entrecierra los ojos, saca su voz que se balancea entre los niveles del erotismo y la seguridad, y se defiende con dignidad. ¿Alguien se ha dado cuenta de que estaba enfermo? Porque yo no.

Por otro lado, uno de los eternos favoritos, Alfred, ese que junto a Amaia volverá a unir a España y Cataluña, nos ha demostrado que es humano. Esta noche el «raro» de la academia se ha perdido por momentos, el juego con el pie de micro no le ha parado muy bien y se ha olvidado de la letra. ¿Pero se ha hundido? ¿Alfred, hundirse? No. Puede que incluso lo haya hecho a propósito para dar un poco de emoción al asunto. Bromas a parte, The lady is a tramp ha sido una buena actuación que se ha visto en algún momento deslucida por el catalán pero que, en conjunto, gana mucho más que pierde. La expectativas estaban muy altas y estos dos, incluso cuando son imperfectos, lo petan.

 

5. Que te quería

 

 

Vale sí, Miriam es dura. Dura como una piedra. Pero su dureza no ha hecho otra cosa que darnos la interpretación que este tema necesitaba. Ha estado poderosa, con fuerza y disfrutando cada momento. Nada que ver como el Pedazitos de ti de la semana pasada. La nominación de Miriam está muy injustificada, ¿se han empeñado en echarla de la academia por el mal rollo que provoca en redes sociales? Ya que nos metemos, conspiramos un poco y le damos vidilla al asunto.

Queremos pensar que no es así, pero poco se puede decir de Miriam a parte de que es muy trabajadora e intenta evolucionar tanto como puede. Es posible que necesite más tiempo del que la academia le proporciona, pero el defender un tema sin descontrolarse como algunos de sus compañeros esta noche, y ser propuesta para abandonar el programa, desmerece mucho al jurado. ¡Stop bullying a Miriam!

 

4. So What

 

Aclarado: Amaia puede con todo. Hace dos semanas pedimos que la sacaran de su zona de confort, le tocó Shape of you que no le pegaba nada y lo hizo suyo. La semana pasada pedimos que bailara, nos hicieron caso y le retan con Pink. ¿Resultado? NUMERAZO. Lejos de ser perfecto, debido a todo lo que la actuación pedía, el So what de la surfera de Pamplona ha superado todas las expectativas. ¿Podría haber bailado mejor? Sí. ¿Se ahogaba por momentos? También. ¿Ha sido la performance impuesta más difícil de la edición? Si no la más, una de ellas. Pink no tiene nada que ver con Amaia, pero eso a ella le da igual, saca de sus adentros a la sexóloga Raquel y te monta un espectáculo.

Nadie en esta edición ha resuelto una «canción nominable» con tanto éxito y eso que, por sus dolores intestinales, no se puso a ensayar en serio hasta el viernes. Interpretación, baile, voz y buena puesta en escena, con algún que otro «pero» que puede sacarse si nos ponemos quisquillosos, todo ha funcionado. Amaia nos sorprende cada día y por ello esta semana ha vuelto a ser favorita. ¿Que el jurado quiere nominarle después de superarse a si misma? Pues nosotros la salvamos antes de que puedan hacerlo. No hay jurado, reto o diarrea que pueda con ella.

 

3. La Llamada

 

¡El jurado se ha vuelto loco! ¿Cómo nominan a Roi con La Llamada? El gallego se lo ha creído, lo ha cantado desde dentro y ha deslumbrado con su particular voz, única en la academia. Roi crece y crece y por ello esta noche los profesores lo han salvado en una noche de nominaciones muy duras. ¿No ha sido ésta la mejor actuación del artista de lo que llevamos de programa? Para mi, lo ha sido por goleada. Roi nos ha hecho sentir la llamada casi tanto como Sor Bernarda.

Es el gamberro de la edición, el que no vocaliza y sorprende con su creatividad. Ese que empezó flojo y ahora es incomparable. No merecemos que Roi se marche todavía. ¿Y si dejamos paso para un nuevo trío de favoritos en el que Roi consiga una plaza? Actuaciones como estas no deberían estar en posición de nominación.

 

2. Let me entertain you

 

Como ya predijimos la semana pasada, The time of my life ha sido tan solo un billete de ida, del plató a casa. En lo que no estuvimos tan acertados es en decir que el programa ya le venía demasiado grande a Ricky. ¿Limitado vocalmente? Para limitado yo y mis berrinches en la ducha. Ricky es de los que apuestan, creen en si mismos y demuestran todo lo que valen. Porque Ricky lo vale, y anoche lo demostró.

En su primera nominación se arriesgó aportando a este programa un musical desconocido para la mayoría de los espectadores, Rent. Sin dudarlo hizo, por su propio pie, el formato un poco más diverso y multicultural. En su segunda, cansado de escuchar que es «vocalmente plano», se ha tirado a la piscina con Let me entertain you. Con garra, fuerza, pasión, sentimiento. Se ha comido el escenario y, como su gran amiga Mimi, se ha ido por la puerta grande con su mejor actuación. Un momentazo de esta edición que nunca olvidaremos. Se pueden decir muchas cosas de Ricky, pero el escenario es suyo. Quien no arriesga no gana y, esta noche, el balear ha ganado muchos seguidores. Ricky, como bien dices, nos vemos en los estadios.

 

1. Quédate conmigo

 

El gran número de la noche. La ascensión de Nerea a lo más alto del programa. Ha estado apuntando maneras toda la semana, pero lo de hoy ha sido de otro planeta. No era suficientemente difícil cantar una canción de Pastora Soler tan potente que, encima, minutos antes de salir a interpretar el tema Pastora se aparece de la nada. ¿Y qué hace Nerea? Petarlo. Petarlo sin desafinar, su gran preocupación, y ponernos los pelos de punta.

La tia llega, se sube a la plataforma con su vestido de Elsa de Frozen, te deja muerta y chimpúm, hasta la semana que viene amigos. La pequeña de la edición nos ha emocionado tanto con tal sencillez y cariño que más de una lagrimilla se le ha escapado a alguno. Al igual que con Roi, ¿podemos empezar a votarle para que sea favorita alguna semana? No todos pueden hacer lo que hace ella en la academia con esa voz. Lo que hizo anoche Nerea fue precioso, ella y su talento no tienen límites.

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