Gala 8 OT. La Bikina, el Sapoconcho y la Viuda Negra

La gala 8 nos ha dejado una noche para el recuerdo; una noche de sonrisas y lágrimas. Sonrisas porque, por fin, conseguimos que Ana War, nuestra reina de poniente, se hiciera con la corona de favorita de la semana para su sorpresa. Por otro lado, lágrimas porque nuestro sapoconcho, uno de los concursantes que más ha crecido respecto a sus compañeros, está nominado. Lágrimas porque está nominado junto a la Viuda Negra, su gran amigo dentro de la academia, ese ser que echa del concurso a todos sus compañeros sin apenas cambiarse de camisa. ¿Pero hasta cuándo durará esta sangría?

Las actuaciones, almenos las que están fuera del Top 4, dieron un paso atrás por lo que respecta a calidad. Después de las intensas galas que nos acompañaron las semanas anteriores, esta fue una gala un poco desinflada, con fallos por parte de los favoritos y sorpresas por parte de los que no lo son tanto. ¿Se estarán durmiendo un poco nuestros chicos?


 

9. Vencer al amor

 

Podría hacer como el jurado y decantarme por no valorar su actuación, porque el hecho de seguir viendo como Cepeda sigue con lo de siempre empieza a ser repetitivo. Su crecimiento en la academia está rozando la obsolescencia. Si no es por una pega es por otra y el pobre gallego termina convirtiéndose en un chiste. Un chiste cada día más mutado en víctima, aspecto que tanto le favorece a la hora de que le vote su legión de fans. La misma que permite que agonice y se le caiga el ánimo a tierra cada gala al ver que no avanza mientras sus compañeros son expulsados siendo los mejores de la noche.

El público es soberano y todas las opiniones deben ser respetadas. ¿Pero, estamos seguros que las últimas actuaciones como nominado de Cepeda están a la altura del programa? Ni el reto más complicado de anoche se puede aproximar a una interpretación con los mismos errores de siempre. Dicen que quien no arriesga no gana, pero con Cepeda lo ponemos en duda. Sabemos que de buena persona no le falta nada, de cantante le sobran facultades, pero de concursante en OT se queda corto. Puede que el formato no esté hecho a su medida. Es posible que Cepeda triunfe en calidad de artista mucho más fuera del reality. Tras cinco nominaciones, de Operación Triunfo, debería despedirse.

 

8. Je suis venu te dire que je me’n vais

 

Agoney tiene una de las voces más únicas del programa y, excepto en una ocasión, nunca ha dado razones para ser nominado. Sin embargo, esta noche ha caído. Todos esperan el resurgimiento del ave fénix, el Agoney del Purple Rain del casting final. Pero ese Agoney no llega y el concurso está aproximándose a la recta final. El canario es uno de los concursantes más desapercibidos por no decir el que más y, aunque siempre está mejor que sus compañeros en los dúos, no destaca.

Lo que entristece de Agoney es que cuando puede lucirse en solitario, cuando puede ser el protagonista probando todas las razones que tiene, se derrumba. En su primera actuación solo ante el peligro lo perdonamos por aquel derrame en las cuerdas vocales que le dio tantos dolores de cabeza. En esta ocasión, no hay excusas que valgan. Comenzó el tema apuntando a ser mágico y conforme se acercaba a los agudos se iba haciendo un saco lleno de inseguridad que ha salvado la actuación por los pelos. A Agoney le encantan sus gritos de diva, pero la realidad es que el no aceptar que no los controla aún como debería, le está rebajando las posibilidades de colarse en la final. Agoney aún no ha hecho un bombazo; y se le está pasando el arroz.

 

8. Versace on the floor

 

Junto al número de Ana Guerra, éste era el reto más difícil de la noche. Interpretar a Bruno Mars no es moco de pavo y Versace on the floor que requiere tanta interpretación era una putada para Roi. Debía demostrar soltura, control, sensualidad y sobretodo seguridad. No ha conseguido ninguna de ellas.
Ha sido una actuación agradable, pero con el número que hubiera podido ser, ha pasado sin pena ni gloria.

Roi no consigue clavar los movimientos que le marca Vicky, su soltura sin la guitarra es limitada y anoche el gallego, más que sensual y seguro de si mismo, era todo lo contrario. Vaya, que se asemejaba más a un sapoconcho. Es muy posible que de los cuatro propuestos para abandonar el programa era quien menos merecía salir entre los nominados. Pero así ha sido, Roi es el elegido para dirigir un ejército sapoconcho que libere, el programa y los concursantes restantes, de la viuda negra Cepeda.

 

7. Vete de mi

 

¿Qué buscan los profesores de Alfred? Esta semana el claustro era un amasijo de opiniones discordantes respecto al catalán y cómo debía enfocar la actuación. A la vista está que ha pasado factura. Debía haber sido uno de los momentazos de la gala; cantaba junto a su profesora en el piano, un piano que todos codician pero solo él ha tenido la oportunidad de disfrutarlo en más de una ocasión. Pero el resultado no ha estado a la altura de las expectativas.

No hay que ser catastróficos, la actuación de Alfred ha sido una buena actuación. No obstante, no le hemos visto seguro, con los pies en el suelo, sintiendo cada palabra que cantaba. Nos ha dejado un poco frío lo impersonal que ha resultado el número, lo poco que ha arriesgado. Pero Alfred es único y, incluso cuando no saca todo su potencial, es mágico. ¿Cuál es el problema respecto a esto? Que está en un concurso donde se valoran muchas facultades y el trabajo duro y Alfred, no quiere dejar de ser Alfred¡Pero qué coño, por eso nos gusta!

 

6. Sax

 

Y con el esfuerzo y el cariño del público, se ha conseguido. Ana War ha sido proclamada favorita de la gala para su sorpresa, y la familia “tuitera” se ha regocijado tanto como ha podido. La Bikina ha sido la reina de la noche, ha protagonizado el número más difícil y se ha salvado como buena altanera, preciosa y orgullosa que es.

La actuación ha tenido cosas; no ha sido su mejor número vocalmente hablando y la pobre iba ahogada durante todo el tema. ¿Pero qué compañero se ha enfrentado a tal reto? El So What de Amaia podría asemejarse, pero no a tan altos niveles. Con Ana nos quitamos el sombrero porque lo veíamos imposible, ella lo veía imposible, incluso el programa le ha puesto en el foso con toda la mala leche. Pero ella lo ha sacado. Con mucha actitud, mucha fuerza y una sonrisa impagable. Ana se hace de querer y la queremos. Porque es nuestra Bikina y porque se supera cada día.

 

5. Chasing Pavements

 

Personalmente, esperaba un poco más de Aitana. Y algo me hace pensar que ella también un poco de sí misma. Ha empezado floja, tambaleante, nerviosa. Parecía que la actuación iba a perderse. Pero Aitana siempre tiene un as bajo la manga: su personalidad. La jovencita de la academia ha seguido justamente el procedimiento a la inversa de la actuación de Agoney. Y ya sabemos que es mejor empezar mal y acabar bien, que al revés.

Poco a poco la catalana se ha venido arriba y ha terminado espectacular. Puede que por su inicio no haya sido una interpretación redonda, tampoco el momentazo que esperábamos por sus pases de micros, pero su luz propia la ha salvado. Aitana es de esas personas que nacen con estrella, mientras que aquí, los estrellados, nos atrevemos con mucha cara a hablar de ella.

 

4. Me conformo

 

Nos conformamos. Amaia, como siempre, ha estado genial, en su punto; una de las actuaciones más perfectas de la noche. Sin embargo, una vez más, no ha sorprendido. “Ni fu, ni fa”. Ha llegado el momento de Amaia lo hemos disfrutado y hemos seguido viendo el programa sin volver a acordarnos de su actuación. ¿Qué está ocurriendo? Tanta facilidad está desprestigiando a la surfera de Pamplona.

Es la concursante que más magia consigue con lo que toca, no se le resiste nada. No obstante, tiene que enfrentarse a menos retos que sus compañeros y eso le está perjudicando. Al fin y al cabo, ahora el principal reto de Amaia es que no nos olvidemos de que ella es la reina. Esta semana ha bajado del pódium de favoritos y su actuación deja de ser la más vista en youtube al terminar la gala. Amaia necesita desde ya retos para que nos alegramos de verla triunfar, para que nos pueda demostrar que no es una más. Necesitamos a una Amaia que pueda arriesgar, no a la Amaia que ya conocemos. Pedimos más So What o estilos alejados de lo que ya ha defendido en el programa.

 

3. I wanna dance with somebody

 

¡Tía, cómo me alegro de verte ahí! Poder situar a Miriam entre los tres mejores de la noche es una alegría inmensa. A la gallega ya le tocaba ese momento protagonista, el cantar a una de las grandes voces de la música y salir de la actuación habiéndose marcado un numerazo con letras grandes. Y es que durante toda la semana hemos pensado que el número pasaría sin más, que Miriam terminaría nominada por las comparaciones con Whitney y por no destacar por encima de sus compañeros. Pero no, ¡Miriam se viene arriba!

Y esperemos que continúe viniéndose arriba como anoche, porque es de las concursantes más injustamente nominadas, se la ha atacado todo lo que se ha podido y ha estado en posición de desigualdad respecto a sus compañeros siendo de las concursantes más correctas de la edición. A Miriam le faltaba emoción, le faltaba transmitir, y anoche hizo llegar una fiesta a nuestras casas. ¡Miriam sí que llega!

 

2.Superstar

 

Lo de Nerea ha sido un sorpresón que nos ha dejado encantados. Después de su actuación estrella, Quédate Conmigo, contra todo pronóstico, brilló por encima de sus compañeros haciendo la mejor actuación de la noche fuera de las nominaciones. Si sigue creciendo como hasta ahora, Nerea podría ser una clara candidata para llegar a la final contra todo pronóstico. Desde luego, es un ejemplo de escuchar a sus profesores y corregir todo aquello que le hacía deslucirse cada noche en el escenario.

Ha ido poco a poco y tomándose su tiempo, pero la catalana empieza a creerse todo ese potencial que tiene dentro y con cada gala nueva lo percibimos. Sobretodo, lo que empieza a disfrutar del escenario y de ella misma. Anoche, Nerea fue una super estrella con mucha purpurina. Una diva gay con todas las de la ley. No voy a mentiros, a mí me gustó más que Marta Sánchez.

 

1. Every breath you take

 

Otro que se va por la puerta grande. No hay concursante de OT, nominado junto a Cepeda, que no se vaya injustamente después de plantarnos un numerazo en la cara. Ya es una regla del juego que quien mejor lo hace se va. Y, por tanto, nos entristece ver como cada semana tanto talento dice adiós a la academia. La marcha de Raoul es otra de esas despedidas injustas.

Anoche destacó por encima de los demás. Brilló como nadie y se marcó, como dijeron los profesores, una de las mejores actuaciones de lo que llevamos de concurso. Puede que su actitud la semana pasada al enterarse de su nominación haya sido determinante a la hora de que el público vote a Cepeda. Pero por mucha rabieta que tuviera, es muy injusto que a estas alturas del programa Raoul se vaya. Al igual que Mireya, injusta nominación y despropósito de expulsión. ¿Cuántas semanas más el expulsado estará entre los dos mejores de la noche en nuestro ranking? No se entiende. Lo de Raoul fue emoción pura, su sentimiento traspasó la pantalla. Algunos teníamos miedo de que sobreactuara como con Million Reasons o perdiera el control. Pero todo lo contrario, si anoche alguien estuvo perfecto, fue Raoul. El catalán se va a casa con su mejor trabajo de lejos.

 

 

Joan Folguera
Joan Folguera

Redactor

Hijo metáforico de Spielberg viviendo al compás de una banda sonora de John Williams. Mientras espero mi encuentro con Gene Kelly, mi vida solo tiene sentido a través de una pantalla.

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