Azul oscuro muy negro para Cate Blanchett

Hollywood es adicto a la miseria humana, actrices en decadencia con aires de soberbia, estrellas en paro con hambre de ser la sombra de lo que algún dí­a fueron, los recuerdos que se convierten en pesadillas, pelucas y narices postizas, cirugí­a… la vida misma. Pero cuidado, lejos de confundir a estos fieles lectores, vosotros, tu mismo, esta no es la portada del Hollywood de los blockbusters, el Hollywood que todo lo cubre. Esta industria, en el intento de hacer creer al pueblo llano lo humilde que es fabricando “grandes pelí­culas” dirigidas a tres targets esenciales: familia, adolescentes y mujeres (gays), amasa gran taquilla con ellas para dar paso al verdadero juego. La cara b de los estudios hollywoodienses es el show-bussiness real, el que da el prestigio que Hollywood necesita para seguir viviendo hasta la eternidad. Ambas caras del asunto forman un verdadero equipo, una da el dinero y la otra el reconocimiento y respeto. Sony Pictures Classics distribuye Blue Jasmine de Woody Allen, ¿y a quién creéis que pertenece SONY Pictures Classics? Probablemente la taquilla de The Amazing Spider-Man haya pagado la campaña de Blue Jasmine, pero nadie protesta, esto es un “juego limpio” que todos respetan, y ya está el público para disfrutarlo.

CATE BLANCHETT. LA ESTRELLA

Cate Blanchett no es una ajena al juego, sabe muy bien de lo que hablo, como también sabe perfectamente cual es su estrategia a la hora de afrontar una campaña. En unas declaraciones recientes a Fotogramas deja clara su postura de indiferencia: “No sé muy bien qué es Hollywood. Supongo que se identifica con las grandes producciones y las cintas de acción, que es un tipo de cine que no he hecho nunca”. La misma hipocresí­a que caracteriza a Hollywood con las grandes y pequeñas producciones, la llevan tatuada a fuego no pocos actores. Quizá ese juego obtenga su triunfo en algunas ocasiones, pero no necesariamente siempre. Ni mucho ni poco. Leonardo DiCaprio mendiga nominaciones todos los años y la respuesta de la industria es una patada en la boca. Joaquin Phoenix es nominado por pelí­culas con mala acogida y una actitud de asco. Lo siento, Leo. Lo que parece que desconoce Cate, o su publicista tiene el cuento muy bien aprendido, es que quien lee esas declaraciones es un público entregado con una revista en la mano izquierda y un iPhone en la derecha con la app de IMDb a punto de llevarle la contraria y descubrir su falsa moral. La escuela privada de los hijos de Cate está pagada con blockbusters, la mayorí­a de dudosa calidad y taquilla basura: El Señor de los Anillos,  Indiana Jones, Robin Hood, El Hobbit, la próxima Cenicienta… En fin, Cate. El Oscar es tuyo desde que descolgaste la llamada de Woody Allen.

 

Cuando una actriz como Cate Blanchett se come una pelí­cula como Blue Jasmine es que: a) La pelí­cula es muy buena b) La actriz lo da todo. Respuesta b. Blue Jasmine es Cate Blanchett desde el guión que Woody Allen escribió para ella. Un guión que escarba en la miseria humana de una mujer fracasada, el reverso de la vida cómoda. Lo que demuestra, tristemente, que si la apaleada muy injustamente en 2011, Young Adult, hubiese ido más a por el fracaso como mujer de Charlize Theron no habrí­a problema con un segundo Oscar. Y ese es el mayor acierto de Blue Jasmine, convertir a su protagonista en el centro de atención constante, alguien a quien odiar y amar a la vez.

 Pero si Blanchett se hubiese visto obligada a rechazar a Woody por algún blockbuster urgente, cosa poco probable, todo serí­a diferente. Con Blue Jasmine con la cara de una Julia Roberts, incluso una Sandra Bullock, la pelí­cula se convertirí­a en una comedia barata difí­cil de vender, muy actual sí­, pero surrealista. Por eso Blue Jasmine es Cate Blanchett. Ese es el trabajo más valioso de una actriz, hacer creer al público que nadie más en todo el planeta podrí­a ser ese personaje. Aunque Penélope Cruz dijo adiós a Lars von Trier en Melancholia (2011) y a un papel escrito expresamente, por un cheque Disney que le darí­a para mantener a dos hijos durante décadas. Algunas buscan el prestigio, otras la supervivencia. Pero mientras Penélope vení­a de tenerlo todo y sin ningún blockbuster en el camino, lo que Cate necesitaba en este momento era una pelí­cula hecha a medida de su lucimiento y capacidad de loba escénica.

Cate Blanchett in Woody Allen's Blue Jasmine

WOODY ALLEN. EL MAESTRO

Blue Jasmine llega en un momento en el que la filmografí­a de Woody Allen necesitaba un gran soplo de aire fresco. Después de un tour europeo con altibajos y el tremendo éxito de Midnight in Paris, no se habí­a visto ninguna de sus pelí­culas nominadas al Oscar de Mejor Pelí­cula desde Hannah y sus hermanas en 1987, pero lo que Woody y su público pedí­an a gritos era volver a cruzar el charco.

La filmografí­a de Woody Allen está repleta de tópicos: Nueva York, dinero, tenis, virilidad, gafapastas snobs, literatura, novias bohemias, Europa, ricos con problemas… En Blue Jasmine “˜los ricos también lloran, y tanto, se lleva al lí­mite. Un lí­mite especial. En 1978, la Eve de Geraldine Page en la obra maestra Interiores, bien podrí­a ser el futuro de la Jasmine de Cate Blanchett. Podemos poner Blue Jasmine como una precuela futurista de Interiores, a lo Bates Motel. No es una idea tan loca. Ambas mujeres reúnen muchas similitudes en su miseria, tan neuróticas, depresivas, a las que les quitan todo en la vida de la noche a la mañana, egoí­stas, crueles, malas madres, con la decoración de interiores como la pasión de Jasmine y la profesión de Eve. Todo para no conseguir el cariño de ningún espectador, y sin embargo lograr lo imposible: no olvidarse jamás de su recuerdo.

“Todas esas habitaciones tan exquisitamente amuebladas, esos interiores tan cuidadosamente diseñados, todo tan controlado… No habí­a lugar en ellos para los sentimientos humanos” Interiores (Woody Allen, 1978)

Y si hacemos un flashback a 1978, Jane Fonda le quita el Oscar a Geraldine Page. Fonda serí­a la Bullock de 2013, Page la Blanchett. ¿Por qué? Jane Fonda, en ese momento, representaba el poder de Hollywood, Page el poder de las actrices de carácter forjadas en los teatros. El mundo ha cambiado mucho desde entonces, pero, ¿quién dijo que Brokeback Mountain no era lo mejor de 2005?

Wooden Allen directs Cate Blanchett in his latest film Blue Jasmine

TOP6 SPOILER

1. Nadie soporta a Cate Blanchett.

2. Cate Blanchett es ví­ctima de infidelidad y se entera.

3. Su venganza es avisar a la policí­a de las estafas de su marido.

4. Así­ que ella es la culpable de quedarse sin dinero.

5. Su marido se suicida en prisión.

6. Ana Mato, la mujer de Bárcenas, Ana Botella.

Rubén Linde
Rubén Linde

Activista cultural. De pequeño quería trabajar en el videoclub del barrio, pero cerró. Después me hice agente de Hollywood. Showbiz! | @ruben_linde

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