Crítica | ‘Embarazados’, un relato generacional descafeinado

“Una pareja trata de concebir un bebé pese a algunos inconvenientes: él tiene un esperma pobre, vago y anormal, y ella se encuentra en etapa premenopáusica a pesar de tener sólo 37 años”

Tener hijos, no tenerlos, cómo tenerlos. Ese es el dilema central de Alina (Alexandra Jiménez) y Fran (Paco León) en Embarazados, el segundo largometraje de Juana Macías después de Planes para mañana, su primera obra realizada hace 6 años que triunfó en el Festival de Málaga y consiguió dos nominaciones a los Goya. Ni punto de comparación esta cinta con la de 2010; ni en tono ni, por desgracia, en calidad.

La comedia es un género complejo. De hecho, la propia Juana admitió hace unos días, en una mesa redonda con varios periodistas que asistimos a la presentación de Embarazados, que con el tema de esta película se podría haber hecho un dramón tremendo. A esto se añade que suele considerarse un tipo de cine simple, facilón y manido que no es capaz de hacer frente al drama, a la llorera y a lo cruento. Como la directora madrileña, opino que debemos evolucionar como sociedad y desdramatizar ciertas situaciones a lo largo de nuestras vidas. No por quitarlas importancia o abordarlas con inmadurez, sino para analizarlas y afrontarlas de manera sana y sencilla; sin dejarnos la piel por el camino y con el objetivo de romper algunos tabúes.

Sin embargo, lo que se presenta como una comedia indie no funciona en dos aspectos clave: en lo humorístico, porque recurre a chistes previsibles, innecesarios y simples; y en lo dramático, debido a ciertos momentos excesivamente intensitos que rompen con el poco ritmo que la película había alcanzado a la mitad del metraje. La solución habría estado en decantarse por uno de los dos géneros y continuar con ello a lo largo de 100 minutos asumiendo todas las consecuencias. En cambio, se presenta una fallida tragicomedia con la que no me reí y con la que tampoco me emocioné. A esto se une un reparto de secundarios que, salvo Goizalde Núñez, se convierte en un grupúsculo plano y aburrido.

¿Y si el problema soy yo? Me preguntaba después de entrevistar al equipo de Embarazados. Es posible que mi descontento con la cinta se deba a varias imperfecciones llamativas, pero también existe un elemento importante: la característica generacional del relato. La cinta de Juana Macías me convierte en un veinteañero con todo por hacer que no conecta y tampoco empatiza con los protagonistas, por no tener sus mismas preocupaciones. Hablaban Macías, Jiménez y León de la infertilidad, de tener un bebé entre los 35 y los 40 años, de la in-vitro, del período de la lactancia, de la conciliación laboral, así como de la maternidad o la paternidad en un mundo conectado a Twitter con porros y momentos musicales amables y entretenidos con referencias cinematográficas directas a 500 días juntos y Pulp Fiction.

Y resulta que toda esa enumeración es la parte positiva de la cinta, pero es reducida y breve; se queda en una serie de anécdotas críticas y reivindicativas que confluyen en un final poliédrico en el que tú como espectador construyes la conclusión que te apetezca. No reclamo el “todo masticado”, pido un final y una conclusión coherentes para los personajes, que éstos no desaparezcan de golpe (hecho que ocurre con bastantes secundarios) y que su evolución no se efectúe a matacaballo en los últimos 15 minutos de la cinta. A pesar de esto y de un Paco León sin más, Alexandra Jiménez, con un talento en bruto que espero ver estallar dentro de poco, destaca como la auténtica protagonista y con el personaje mejor construido de todos. Juana Macías no puede evitar compararse con Alina y eso sí le ha salido redondo.

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Embarazados no es un manual para ser progenitores, sino un conjunto de experiencias reales que le sirve a una generación cada vez más amplia de madres y padres para ver sus problemas e inquietudes reflejadas en la pantalla grande; algo que no se había hecho hasta la fecha. Y solo por eso, quizás, se merece un hueco en la industria. Aunque no seré yo quien os la recomiende para ver en el cine.

¿Por qué el título de la película es “Embarazados” y no “Embarazadas”?

German de Heras Álvarez
German de Heras Álvarez

Redactor

En proceso de periodista y de comunicador audiovisual. Y también en proceso de seriéfilo y cinéfilo. ¡Ah! Y en proceso de ser mejor persona. Bueno, lo dejaremos en que estoy en proceso a secas.

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