Los dibujos animados no son solo para niños

En el mundo del cine, tenemos la fea y antigua costumbre de encasillar a las personas según un género cinematográfico concreto. Somos así de simples, no podemos evitarlo. Nos pasa con eso y cuando vemos una película de terror, que gritamos al personaje, que evidentemente no nos puede oír, cuando no se da cuenta que tiene al asesino detrás y va a clavarle un puñal en la espada: “¡PERO QUE ESTÁ AHÍ DETRÁS, JODER, DATE LA VUELTA!”.

De esta manera, adjudicamos las películas de drama a las mujeres, las de acción y tiros a los hombres, las de aventuras a las familias con una madre y un padre como manda la tradición, y las de dibujos animados a los hijos. ¡Pues se acabaron los estereotipos absurdos! Es hora de que los adultos reivindiquemos nuestro placer por las películas de animación. Y no, amigos y amigas, no tiene nada que ver con el síndrome de Peter Pan o con que odiemos soplar las velas cada año. A nosotros también nos gustan los dibujos, no es algo infantil ni estúpido, es otra manera de contar historias; una manera, por cierto, preciosa que nos deja obras de arte que pasan desapercibidas o que son miradas como un cuento infantil sin importancia.

Esto es por decir que los dramas son para mujeres

Lo mismo ocurre con los videojuegos, los animes japoneses o las series de televisión como Phineas y Ferb, Hora de Aventuras o Más allá del Jardín. Un mundo sin límites en el que existen maravillosas representaciones de la vida a través de la animación ficcional o en el que se desarrollan tramas de puro entretenimiento para hacernos pasar un buen rato; sin mayores pretensiones, pero con una atmósfera mágica y enternecedora. Esta semana, por ejemplo, se estrena Los Minions, el esperado spin-off de los adorables secuaces de Gru. ¿Quién quiere ir al estreno? Yo. Es imposible no sucumbir a su “achuchabilidad”.

Yo siempre acabo llorando con los finales de las películas de dibujos animados…

Otro ejemplo: el próximo mes se estrena la esperada Inside Out, que ha encandilado a la crítica en Cannes y en Rotten Tomatoes (que no se caracterizan por estar llenos de niños) y se ha convertido en el segundo mejor estreno de Pixar. ¿Quién quiere verla? Obviamente yo y toda la redacción de BFace Magazine. Por ello, y para que os sintáis más identificados con lo que os estoy contando, os voy a recomendar una serie de películas de dibujos animados que gustaron más a adultos que a niñas y niños y que tenéis que ver ya mismo.

Mi vecino Totoro

Mi vecino Totoro

Cuando hablamos de dibujos animados, no solo hay que girar la cabeza hacia Hollywood. En 1988, había que mirar justo hacia el lado contrario para ver cómo el japonés Hayao Miyazaki creaba una de las más bellas obras de animación que recuerdo. No sólo por la atracción visual que supone, sino por la historia tan tierna y mágica que cuenta. Todos hemos sido niños y, por esa razón, los más pequeños se quedan embelesados con los personajes, pero nosotros apreciamos la imaginación infinita y la libertad de esa infancia, donde todo es posible y asombroso, pero también desconocido y tenebroso. Una joya del Studio Ghibli que no puedes perderte.

Toy Story 3

Toy Story 3

A pesar de todo, a Hollywood se le pueden reconocer grandes méritos. Y la tercera entrega de los juguetes es un buen ejemplo de ello. Pixar nació siendo independiente y, aunque ahora pertenezca al grande conglomerado de Disney, logró realizar una de las mejores películas de la historia: Toy Story. Claro, esto ocurrió en 1995. Yo tenía un año. Es posible que hasta tiempo después no la viera en VHS. Sin embargo, no fue hasta 2010 cuando decidieron cerrar el círculo y sorprendernos con un tierno y maravilloso final de la trilogía que, debo admitir, me hizo llorar en el cine como un bebé. Crecimos junto a estos juguetes y despedirnos de ellos no fue plato de buen gusto. Eso sí, el adiós fue a lo grande y se finiquitó la saga al nivel de la cinta original, algo de lo que no todas las películas pueden presumir. Ahora Disney dice que se hará una cuarta entrega, pero está claro que el sentimiento no será el mismo con el que hace cinco años todos nos despedimos, para nuestra desgracia, de Woody y Buzz.

Persépolis

Persépolis

Muchas veces, como ocurre por ejemplo con Toy Story, las películas de dibujos animados están realizadas desde un primer momento pensando en la infancia, aunque luego resultan ser las favoritas de los adultos. Pero hay otras, como el caso de Persépolis, que están directamente hechas para un público maduro y crecido. Marjane Satrapi es la autora del cómic original que se dividió en cuatro tomos y también es la que decidió atreverse y llevar a la gran pantalla esta joya de animación en blanco y negro sobre su propia vida; la vida de una iraní recluida en una sociedad machista, represora y en plena guerra. Lo valiente de Marjane es, además de hacerlo en animación, haberse presentado no como una pobre infeliz o una luchadora, sino como una chica corriente que quizás tomó caminos equivocados a lo largo de su vida, pero que luchó para sonreír a pesar de la situación. De hecho, en la película hay remarcables momentos de humor y alguna que otra situación musical que os gustará escuchar: it’s the eye of the tiger nananinonani…

Rompe Ralph

Rompe Ralph

Después de clásicos como El Rey León, Hércules, Tarzán, Mulán o Aladdin, parecía complicado que Disney rompiese con algunos cánones y ciertas ideas excesivamente arraigadas en nuestra sociedad. Sin embargo, se lanzó a la piscina y nos dio un espectáculo magnífico en el que el villano era el protagonista, las princesas habían desaparecido, los roles se podían cambiar y lo friki y diferente tenía verdadera importancia y valor. Los videojuegos aterrizaron en esta obra no para alegrar la vida a los más peques de la casa, sino para alegrarnos la existencia a los adultos, que hemos crecido en los recreativos del pueblo donde jugábamos al Pacman, al King of Fighters o al Crazy Taxi con las 25 pesetas que bien te servían para echar una partida o jugar con la peonza (madre mía, qué viejo me siento). Se arriesgaron creando una historia diferente, divertida y muy visual, mezclaron juegos clásicos con algo más moderno como el Gears of War… y el resultado les salió a las mil maravillas.

Arrugas

Arrugas

Y por supuesto, también tenemos buen cine de animación en España que gusta más a adultos que niños. Dirigida por Ignacio Ferreras y basada en la novela gráfica de Paco Roca, nos encontramos con una película dirigida directamente a los más mayores. De hecho, esta última frase es literal. Arrugas trata con crudeza el problema del alzheimer y de las residencias de mayores. Hay humor, hay un optimismo palpable a pesar de las circunstancias, hay fantasía e incluso hay recuerdos que la enfermedad no borra, pero en esa sonrisa de felicidad se esconde la amargura y la desdicha de la soledad y del sufrimiento porque tus familiares no pasan a visitarte. Y esa magistral manera de adaptarlo a la pantalla se tradujo en dos premios Goya y la ovación general de la crítica que, por desgracia, no ha servido para que esta cinta deje de pasar inadvertida. El día en el que empecemos a valorar la gran calidad del cine patrio…

La novia cadáver

La novia cadáver

Tim Burton dejó de caerme bien cuando empezó a hacer películas de mierda que, no sé por qué, coincidió cuando Johnny Depp empezó a hacer películas de mierda. Sin embargo, el señor Burton tiene dos pequeñas joyas en forma de largometraje que son verdaderas obras de arte. Y una de ella es La novia cadáver, un stop-motion sobre la vida, la muerte y el amor (que trasciende a cualquier realidad), en el que el fallecimiento se celebra en el mundo de los muertos con fiesta, adornos y alegría y donde la vida es lúgubre y llena de pesadumbre. Si algo tengo que destacar de ella es este contraste tan curioso que existe entre ambos mundos y cómo no todo es lo que parece, algo que se complementa con mucho humor negro y una banda sonora impecable. Además, existe un componente técnico muy positivo: si estáis hasta las narices de que las películas se alarguen hasta las casi tres horas, tengo que darte la buena noticia de que esta cinta solo dura 75 minutos, algo inaudito en estos días. Hay a algunos directores que en la escuela no les enseñaron a sintetizar.

Chico y Rita

Chico y Rita

Como no podía ser menos, y al igual que he hablado de Arrugas, tenía que despedir este artículo hablando de otra película de animación española, esta vez llevada a cabo por un grande del cine español como es nuestro querido Fernando Trueba, que se complementó con Javier Mariscal para dar vida a los personajes de esta historia. Si por alga deslumbra Chico y Rita es por el colorido y el jazz de Idania y Bebo Valdés, que nos transportan a La Habana de los años 40, una ciudad en la que la música te cuenta cómo han vivido los cubanos después de la revolución. Trueba en su día contó que la música nació al mismo tiempo que el guión de la película, un proceso diferente que llevan a cabo pocos directores y en el que la banda sonora, con ese aroma a rebeldía, no es solo un complemento, sino que también transmite parte del sentimiento y del relato al que nos quieren acercar; un relato que, por cierto, estuvo nominado al Oscar.

Y tú, ¿disfrutaste como un enano de alguna película de animación? 

German de Heras Álvarez
German de Heras Álvarez

Redactor

En proceso de periodista y de comunicador audiovisual. Y también en proceso de seriéfilo y cinéfilo. ¡Ah! Y en proceso de ser mejor persona. Bueno, lo dejaremos en que estoy en proceso a secas.

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