El cine español como denuncia social

A un mes justo de poner punto y final a este 2015, el cine español  quema sus últimos cartuchos y este fin de semana estrena Techo y comida, drama dirigido por Juan Miguel del Castillo, que cuenta la historia de una madre soltera y en paro que sin recibir ningún tipo de ayuda económica trata de ganarse la vida con trabajos precarios o vendiendo en el top manta, a fin de poder mantener a su hijo de ocho años y hacer frente al alquiler de un piso del que están a punto de echarla por impago.

La película, que supone el debut en la dirección de Del Castillo tras los cortos Rosario y Esta caja no es tonta, se estrenó con gran éxito en el pasado Festival de Cine de Málaga, consiguiendo el premio a la mejor actriz para Natalia de Molina, y desde entonces hasta ahora, no ha parado de recibir galardones por allí donde ha pasado.

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Y es que en España, esto del cine social se nos da muy bien. Está la cosa tan mal ahí fuera, que nuestros cineastas han tenido, y siguen teniendo, un arsenal de fuentes de inspiración con las que crear obras muy necesarias con claros y directos mensajes de denuncia ante el sistema en el que nos ha tocado vivir: se ha hablado de la crisis inmobiliaria, de la pérdida de derechos laborales, del paro en la edad adulta, del paro en la adolescencia, de la corrupción, de la inmigración y emigración, de los malos tratos o de la prostitución.

Ante la superficialidad (de vez en cuando es bienvenida) de las grandes producciones que invaden nuestras pantallas, el cine español con función social también tiene su hueco. Así que sirviéndonos del inminente estreno de Techo y comida, hoy hacemos un repaso a algunas de las últimas películas que nos han hecho reflexionar y tomar conciencia de lo que pasa a nuestro alrededor.


-Cinco metros cuadrados-

Malena Alterio y Fernando Tejero se pusieron a las órdenes de Max Lemcke en 2010, e interpretaron a una pareja víctima de la especulación inmobiliaria.

Con planes de boda a la vista, Álex y Virginia compran un piso sobre plano a las afueras de una gran ciudad. Tras haber pagado la entrada de la vivienda y firmar una hipoteca a cuarenta años, las obras se paralizan y los terrenos donde iban a construir el edificio son precintados. Cansado de su situación personal, será él quien tome las riendas del asunto y se disponga a hacer lo que sea para conseguir su casa.

Pese a que el guión es algo flojo y Lemcke arriesga menos de lo que podría, el film nos regala dos buenas interpretaciones, especialmente destacable la de Tejero, mejor actor en el Festival de Málaga de 2011.


-Hay motivo-

Documental coral formado por 32 cortometrajes críticos con las medidas impopulares del gobierno de José María Aznar. José Luis Cuerda, Gracia Querejeta, Isabel Coixet, Pere Portabella o Joaquín Oristrell, son algunos de los cineastas partícipes en este proyecto que supone un claro ejemplo de cómo el cine puede usarse como arma de denuncia ante las injusticias y la intolerancia impuestas por una parte de la clase política.

Película indispensable que demuestra que el entretenimiento también tiene cabida en el cine con función social.


-Hermosa Juventud-

Tras La Soledad y Sueño y Silencio, Jaime Rosales presentó Hermosa Juventud, en la que dos jóvenes ninis y a punto de ser padres se enfrentan a un futuro incierto y desesperanzado por la falta de oportunidades laborales y vitales.

Sin el uso de banda sonora en toda la película y con unas interpretaciones sólidas por parte de unos prácticamente desconocidos Ingrid García-Jonsson y Carlos Rodríguez, el film está lleno de una verdad y naturalidad poco presente en nuestro cine. Sin juzgar a sus personajes, Rosales habla de cómo estos, sin recursos económicos ni intelectuales, se desenvuelven en un país afectado por la crisis.

Hermosa Juventud es un relato veraz de la realidad social española actual, reforzado por un lenguaje audiovisual novedoso que ayuda a crear un discurso directo y contundente.


-Murieron por encima de sus posibilidades-

Con un reparto coral repleto de actores de renombre como José Sacristán, Imanol Arias, Bárbara Lennie, Emma Suárez o Julián Villagrán, la última película dirigida por Isaki Lakuesta relata, a modo de comedia disparatada, la historia de cinco personas cuyas vidas se han visto destrozadas por la crisis económica. Para salvar a la economía española y mundial, juntos deciden trazar un plan: secuestrar al presidente del Banco Central y pedirle que todo vuelva a ser como antes.

Calificada como patética, de vergüenza ajena, o bodrio, esta sátira social sobre las consecuencias de la crisis financiera en España tardó dos años en rodarse, fue autofinanciada en régimen de cooperativa, y ninguno de sus actores cobró por participar.


-Los lunes al sol-

Fernando León de Aranoa fue un auténtico visionario al anticiparse a lo que se nos venía encima y en 2002 estrenó Los lunes al sol, película protagonizada por Luis Tosar y Javier Bardem, con el paro y la lucha obrera como ejes centrales de la trama.

El film, basado en la experiencia real de los sindicalistas Cándido y Morala, de la Naval Gijón, cuenta la historia de tres exempleados de un astillero del norte de España que pierden su trabajo y tienen que luchar para salir adelante.

La solidaridad, la unión y la competitividad entre trabajadores. Los lunes al sol recoge los dramas sociales que comportan la precariedad laboral, que a tantas personas castiga.


-Ayer no termina nunca-

Ambientada en una Barcelona en crisis en 2017, una pareja se reencuentra cinco años después de no verse y de haber tenido que hacer frente a la muerte de un hijo. Cuando sienten que el pasado ya no tiene importancia, de repente vuelve, abriendo las heridas que creían tener cerradas.

La película, dirigida por Isabel Coixet, es un drama íntimo que encierra una dura crítica social a los recortes en la sanidad pública (causa de la muerte del hijo). Con diálogos intensos, bien trabajados y fluidos, la propuesta personal de la directora catalana es algo difícil de digerir, pero se queda compensada por la entrega de sus dos actores protagonistas, Javier Cámara y una Candela Peña en estado de gracia.

Virginia Martí­nez
Virginia Martí­nez

Redactora

Documentalista Audiovisual. Escritora vocacional. El cine y la música son dos de mis esenciales de vida. Pienso en positivo.

1 Comentario
  1. Genial artículo. Pero me falta una muy grande: “Princesas” (2005) de León de Aranoa. Goya a la Mejor Actriz (Candela Peña) y BSO de Manu Chao.

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