El mundo Vs. Frances Ha

–”¡Qué vergí¼enza, no soy una persona real todaví­a!”–

Frances Ha (Greta Gerwig) vive una adolescencia alargada en un mundo en blanco y negro incapaz de entender el por qué. No encuentra su sitio. Le gusta bailar, pero no es la mejor. Perdida entre semáforos en rojo que no la dejan avanzar.

¿Y si no es Frances Ha la que está en contra del mundo y es el mundo el que está en contra de Frances Ha?

Si ya Bret Easton Ellis en “˜Less Than Zero’ (Menos que Cero, 1985) retrataba una generación X de universitarios que lo tení­an todo y no sentí­an nada –solo apatí­a–,  la generación de Winona –la generación perdida, la generación MTV de “˜Reality Bites’ (1994)– se sentí­a manipulada y engañada por la mayor enfermedad social contagiosa de la segunda mitad del siglo XX: el consumismo. Los hermanos de la generación X: la generación Y, la generación del yo, la generación blogger, la generación iPhone, viven en un mundo que cada vez exige más, pero no da resultados. Un mundo en evolución continua en el que no todos consiguen entrar a formar parte. Algunos, como Frances, se quedan atrás.

Greta Gerwig, que junto a Zooey Deschanel o Lena Dunham podrí­an formar una trilogí­a del inconformismo en el siglo XXI, junto a Noah Baumbach que sale del universo de color Wesandersiano para construir el espejo de una realidad actual con el alma de una Nouvelle Vague rejuvenecida. La realidad de aquellos marginados que viven la vida como en un melodrama sin color del que lo ve desde el lado contrario. Porque Frances es feliz en su mundo diario de ilusión, aunque éste sea el mundo inestable de aquellos –no pocos– perdidos en una sociedad que obliga a vivir la vida bajo el canon de un único patrón aceptado de manera general. Frances Ha no es culpable, se siente perdida entre la sociedad de una gran ciudad en la que todos parecen hipnotizados por un ritual zombie. Nadie la comprende, ni ella misma.

Sin embargo, la adolescencia alargada, la despreocupación por la responsabilidad, el rechazo a los problemas, la alegrí­a y optimismo que parecen haber desaparecido en los que ya afrontan la “vida adulta”, hacen de Frances Ha el bicho raro que no sigue la norma.

adam driver frances ha

–”¿A qué te dedicas?

–Es un poco difí­cil de explicar.

–¿Porque lo que haces es complicado?

–Porque realmente no lo hago”

Porque Frances Ha es Manhattan, pero podrí­a ser el centro de cualquier otra ciudad, un iPhone, auriculares y Modern Love de Bowie sonando en un Spotify sin la cuenta Premium que no puedes pagar. Un punto pequeño, insatisfecho e incomprendido rodeado de una multitud –aparentemente– acomodada. Frances Ha eres tú.

“–Estoy cansada… siempre estoy cansada”

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TOP6 SPOILER:

5 Paralelismos entre Frances Ha y Hannah Horvath:

1. Michael Zegen es el Benji de Frances y el Joe de Hannah. Amigos de transición.

2. Adam Driver las aguanta a las dos.

3. Hannah es insoportable arrogante que se cree superior. Frances se cree inferior, y aunque siempre “aparenta” ser feliz, es muy pesada.

4. Las dos bailan peor que mal. Es un problema si Frances quiere ser bailarina con Grace Gummer.

5. No tienen amigas de verdad porque a la larga nadie las aguanta.

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Rubén Linde
Rubén Linde

Activista cultural. De pequeño quería trabajar en el videoclub del barrio, pero cerró. Después me hice agente de Hollywood. Showbiz! | @ruben_linde

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