Entrevista | Leticia Dolera: “El mejor sitio para encajar está dentro de nosotros”

Un tono, otro tono, otro tono más… Espero al otro lado del teléfono con la Intro de The XX cuando surge la voz de Leticia Dolera, cariñosa y agradable como cada vez que me atiende, porque no es la primera. Pensará que soy un pesado, aunque es posible que no se acuerde de mí. Yo de ella sí: la vi haciendo de novia asesina de infectados, en el suburbano de Barcelona por un apocalipsis de agorafobia o de adolescente quinqui y bisexual. Pero no parecía ser suficiente y se animó a escribir, dirigir y protagonizar su primera película, Requisitos para ser una persona normal, que ha enamorado a público y crítica por igual por su ternura, su originalidad, su colorido y su optimismo para recordarnos la importancia de ser uno mismo, querernos, saber quiénes somos y saber qué queremos. Algo ha debido funcionar, porque está nominada a tres premios Goya por Mejor dirección novel, Mejor montaje y Mejor actor revelación.

Desde el estreno de ‘Requisitos para ser una persona normal’ ha tenido que ser todo una locura, ¿no?

Sí, pero una locura bonita. Lo malo sería que no nos hubieran hecho caso desde los medios y que la gente no se hubiera enterado de la existencia de la película. Pero ha sido muy bonito, ha significado el compartir la obra con el público, ya que al final para eso hacemos películas. Las películas cobran sentido cuando las personas las ven, porque es otra manera de comunicarte con los seres humanos. Estoy muy feliz, además, de que haya habido esta respuesta por parte de crítica y de público.

Es difícil que espectadores y críticos nos pongamos de acuerdo…

Sí, la verdad, pero en todos los coloquios en los que he estado tengo la sensación de que la película conecta con una parte muy bonita de cada persona. Y eso me hace muy feliz.

“Como no sabía que era imposible, lo hice”

¿Cómo surgió la idea de hacer Requisitos?

Pues mira, te cuento. Había hecho tres cortometrajes y una web serie, que se llama Bloguera en construcción, y me puse a escribir una nueva historia. De manera natural me di cuenta que no estaba trabajando en un corto, sino que necesitaba más minutos y más páginas que con mis cortos anteriores. Realmente, me estaba enfrentando a la escritura de un largometraje, así que me animé y mi buen amigo Luiso Berdejo, en mi Moleskine donde empecé el proyecto, escribió “como no sabía que era imposible, lo hice”. Y ese fue mi lema durante todo el proceso.

La película, y esto lo he contado mucho durante la promoción, surge de una sensación que yo siempre he tenido de no encajar, pero creo que todo el mundo la ha tenido en su vida. Por el tipo de educación que recibimos, desde pequeños nos enseñan que tenemos que encajar en los cánones que la sociedad nos marca. Y por el camino se olvida que el mejor sitio para encajar está dentro de nosotros. Y para ello tenemos primero que saber quiénes somos y qué queremos.

La verdad es que todo lo que rodea a ‘Requisitos para ser una persona normal’ es bonito, es indie, es bastante colorido. ¿Cuáles son tus referencias para haberla creado?

En el momento de escritura del guión, me hice un repaso de todo el cine de Woody Allen como Annie Hall, Siempre Alice, Cuando Harry encontró a Sally o La boda de Muriel. El espíritu de esas películas y el tono me resultaban muy inspirado para trabajar en Requisitos. A nivel formal, mis referentes han sido películas que me gustan como Juno, 500 días juntos o el cine de Miranda July o las películas de Valeria Bruni-Tedeschi, que son mujeres que son también actrices que escriben y dirigen sus propias películas. Era como un espejo en el que mirarme.

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¿Cómo ha sido ponerte detrás de las cámaras en tu primer largometraje y, al mismo tiempo, escribir y actuar?

Ha sido novedoso porque era mi primer largo, pero ya había dirigido tres cortometrajes, por lo que sabía qué era ponerme al otro lado. Pero el trabajo ha sido muy intenso, ha requerido esfuerzo, pasión, trabajo y mucha dedicación. Y cuando te crees un proyecto y te importa lo que estás contando, las energías nunca se te acaban.

Hace poco conocimos tu periplo con Laia, la directora de arte, en el que fuisteis a una galería de arte y el dueño os preguntó dónde estaba el director de la película, ¿qué ocurre en este mundo que todavía nos sorprendemos de ver mujeres directoras?

Pues que no nos educan en igualdad. La educación todavía está muy estereotipada. Solo tienes que ver los libros de primaria, los cuentos infantiles o la publicidad. Tenemos que tomar responsabilidad y preocuparnos por romper esos estereotipos. Debemos preocuparnos desde algunos lugares de reflejar esa diversidad de personalidades, de formas de vivir. Creo que los estereotipos nos hacen daño a todas.

“Es hora de hablar de la mujer cirujana o la mujer abogada”

¿Faltan mujeres haciendo cine, faltan que se les den oportunidades o faltan mujeres siendo nominadas en festivales y premios?

Bueno, más que mi opinión, que siempre se puede malinterpretar o ver como algo sesgado, yo me voy a los datos. Somos lo suficientemente adultos e inteligentes para darnos cuenta de que los datos están ahí e indican que hay una desigualdad en muchos sectores, como el de la cultura, y es por ello que tenemos que conseguir visibilizar a la mujer desde más prismas y más maneras, no solo como el ama de casa o la mujer joven y atractiva. Es hora de hablar de la mujer cirujana o la mujer abogada. En muchos otros roles, los no estereotipados, las niñas tienen que tener referentes diversos y plurales.

¿Y cómo se puede conseguir transmitir esa visibilidad y esa igualdad a través del cine?

Bueno, lo esencial es no plantearse la creación de una historia como un proceso de aleccionar al espectador o que el espectador piense lo que tú quieres que piense. A mí me gusta que el público se haga preguntas y que las respuestas las encuentre cada una y cada uno. En mi película, aunque no es sobre este tema, yo planteo la pregunta de “¿qué es ser normal?”, una pregunta que yo me he hecho y, por tanto, pienso que más gente se la ha podido hacer. Creo que cuando te mojas y escribes o diriges sobre aquello que te preocupa o te conmueve, aquello que supone un motor real en tu vida, es cuando conectas con la gente.

El otro día hablaba con Juana Macías sobre vuestra generación de directoras que, a pesar de ser pocas, tiene una presencia relevante en el cine español. ¿Creéis que sois vosotras la que debéis luchar por la igualdad a través del cine?

Bueno, tú es que no eres de nuestra generación porque eres un jovenzuelo jajaja. Pero no, no creo que tengamos que ser nosotras las únicas encargadas de esto. Eso es como ponernos la responsabilidad de vivir en una sociedad machista. La oportunidad de luchar contra la desigualdad está en manos de todas y todos. Tanto las directoras como los directores podemos hacer personajes interesantes de los dos sexos y reflejar una sociedad diversa.

Sí, al final los hombres también deberíamos hacer por crear relatos feministas e igualitarios

Claro, es normal escribir sobre lo que uno conoce y que un hombre escriba un personaje protagonista que también sea un hombre, pero el tema está en qué tipo de personajes femeninos muestran esas películas. Tenemos que preocuparnos por todos ellos, no solo por los de un sexo u otro. Es una responsabilidad de toda la sociedad.

“Llevamos bastantes años reconectando con el público y haciendo películas para ellos y ellas”

¿Y cómo ves a la industria española del cine tú que estás ahí dentro?

Pues la veo resistiendo y avanzando, aunque todavía con algunas cositas pendientes que cambiar. Tenemos que seguir evolucionando, pero ahora tenemos cine de todo tipo, géneros distintos y es muy positivo que exista esa pluralidad. Ciertamente, llevamos bastantes años reconectando con el público y haciendo películas para ellos y ellas, pero no creo que tengan que ser todas de una manera, porque las personas son diversas y el cine que, finalmente, triunfa en taquilla no debería ser tan solo de un tipo.

¿Qué papel juega Internet aquí?

Ahora mismo es tierra de nadie y no tenemos unas leyes serias como se ha hecho en otros países, a los que nuestros políticos les encantan citar, como Francia, Inglaterra, Alemania o los países nórdicos, respecto a propiedad intelectual y regulación de la piratería. Parece ser un tema más impopular y no se acaban de mojar. Contaba en mi blog hace poco que la cultura es libre y tiene que estar al alcance de todo el mundo, pero también tiene que ser sostenible y para eso debe contar con unos tiempos. Si una película está en Filmin por 3€ y gratis en una web pirata, que se enriquece con contenidos que no son suyos y que no ha creado, es muy difícil competir contra ella.

Por eso hay legislar esto de una vez, cerrar esas webs y dar a la cultura el valor que tiene. Pero al final, la piratería hace más daño a la industria local. Quiero decir, las plataformas legales están pagando impuestos, altas en la seguridad social… Esto es importante, forma parte de la economía de todos. Entonces hay que mirar por el bien común. A este paso, las únicas que sobrevivirán serán las grandes productoras de Estados Unidos, porque tienen un gabinete legal y gente ocupada en revisar las webs piratas para vigilar en España y reclamar los derechos de cada película suya que se publica de forma ilegal. Pero nosotros no tenemos esos medios. Entonces, al final favoreces a las grandes compañías y te cargas la competencia local. Esto no es bueno para España, porque corremos el peligro de hacer desaparecer la cultural. Y la cultura es parte de nuestra identidad.

Y después del cine, los festivales, las plataformas digitales y los premios… ¿Cuál es el siguiente paso para Requisitos?

Bueno, lo primero es que la gente siga viéndola y después haremos dos cosas: iremos a una cárcel de Madrid para verla con los presos y comentarla, lo cual será una experiencia única para Manuel Burque y para mí; y, después, Requisitos se proyectará en un Ciclo de cine en valores en Valencia en el que alumnos de distintos institutos trabajarán con una profesora de Filosofía los temas y valores que trata la película para reflexionar sobre ello. Me hace bastante ilusión que los institutos, a partir de mi película, vayan a pensar sobre temas que les conciernen, sobre la vida, sobre quiénes son o si quieren aspirar a ser normales o ellos mismos.

Las películas tienen una vida muy larga y Requisitos este año tendrá una vida pedagógica dentro de los institutos o de las cárceles. Pero también es verdad que tengo que pasar página en algún momento y centrarme en los nuevos proyectos.

¿Cuál será esa nueva página con la que te encontrarás?

Pues ahora estoy en Bajo sospecha, tengo muchas ganas de hacer teatro y que alguna producción abra casting para participar y, sobre todo, voy a seguir escribiendo. En el cine no me veréis de momento, cuesta mucho sacar un proyecto adelante.

German de Heras Álvarez
German de Heras Álvarez

Redactor

En proceso de periodista y de comunicador audiovisual. Y también en proceso de seriéfilo y cinéfilo. ¡Ah! Y en proceso de ser mejor persona. Bueno, lo dejaremos en que estoy en proceso a secas.

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