Batman v. Superman y las otras 7 películas de Batman

Ayer se estrenó en los cines de toda España Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia, la segunda entrega del reboot de Superman que está levantando el polémico Zach Snyder, con la bendición de Christopher Nolan. En esta segunda parte, Snyder enfrenta a Superman contra Batman, como consecuencia directa de la orgía de demolición que vimos en El hombre de acero (2013). A Batman lo interpreta en esta ocasión Ben Affleck, en la octava aparición del personaje en el cine, si no tenemos en cuenta las películas de Serie B de décadas atrás y a su ególatra álter-ego en forma de lego de La LEGO película (2014). Aprovechamos la ocasión para analizar Batman v. Supermanrepasar las otras 7 películas dónde Batman intentó poner orden en, la siempre convulsa, Gotham, desde el díptico de Tim Burton, hasta la trilogía de Christopher Nolan, pasando por denostadas películas de Joel Schumacher.


8. Batman & Robin (Joel Schumacher, 1997)

Batman & Robin

Nadie puede decir que Batman & Robin no trascendiera al tiempo. Aún hoy en día sigue siendo recordada como uno de los más lujosos festivales trash que ha engendrado Hollywood en su siglo de vida. Tras el éxito de Batman Forever, Joel Schumacher se puso de nuevo a las órdenes de la saga Batman, cambiando a Val Kilmer por George Clooney para dar vida al protagonista. Acompañándolo, al igual que en la película previa, su fiel escudero, Robin, interpretado por un Chris O’Donnell cuya carrera jamás despegó después de este desastre manifiesto. Frente a ellos, un Mister Frío surrealista, interpretado por Arnold Schwarzenegger, y una Hiedra Venenosa, a la que encarnaba la pobre Uma Thurman, que parecía sacada de un cabaret de mala muerte. Por supuesto, Batman y Robin tendrán que parar los maquiavélicos planes de destrucción y dominación de la dupla de villanos de serie B. En el camino vivirán situaciones bochornosas. Batman & Robin es, posiblemente, una de las comedias (involuntarias) más caras de la historia. Una máquina de vender merchandising (recuerdo tener de pequeño el muñeco de Mister Frío) vacía, obsoleta y rematadamente estúpida. Una película que se disfruta mucho si uno la ve bajo los efectos del alcohol y con amigos.


7. Batman Forever (Joel Schumacher, 1995)

Batman Forever

Para no poca gente, la catástrofe épica que resultó ser Batman & Robin se vio venir desde el primer film de la saga que rodó Joel Schumacher. El Batman Forever de Schumacher y Goldman rompía lazos estéticos y narrativos con la visión gótica, excesiva y oscura de Tim Burton para construir un blockbuster más genérico e impersonal, apto para el gran público. Su Batman, encarnado en este film por el limitado Val Kilmer, no resulta apasionante, pero es entretenido y mantiene el interés, sobre todo, gracias a sus dos fabulosos villanos: Enigma, interpretado por un desmedido (como casi siempre) Jim Carrey, y Dos Caras, al que encarnaba un Tommy Lee Jones al que le tuvieron que pagar muy bien para prestarse a ese show. A ellos habría que añadir la magnética presencia de Nicole Kidman como la chica de la que se enamora el superhéroe. Quizás el principal problema de Batman Forever es que se la asocia a Batman & Robin. La sombra de la segunda ha englobado a la primera, condenando irremediablemente a ambas películas de Schumacher. Sin embargo, invito a los lectores a revisionarla: no es una película especialmente buena, pero sí es un blockbuster digno. La película, con un presupuesto de 100 millones de dólares, recaudó 336 millones en todo el mundo, cumpliendo con su objetivo: mejorar la taquilla de su predecesora.


6. Batman v. Superman: Dawn of Justice (Zach Snyder, 2016)

Batman v. Superman

Tras la decepción que supuso El hombre de acero, una película ruidosa, confusa, mal hilvanada y, lo que es peor, aburrida, el segundo episodio del universo cinematográfico de DC que están construyendo Zach Snyder y Davd S. Goyer, levantó suspicacias desde el inicio del rodaje. Que Warner mantuviera la película embargada hasta pocas horas antes de su estreno mundial hizo encender, aún más, las alarmas, creando un clima adverso para el film. Ahora que Batman y Superman se pelean frente a los ojos de medio planeta, podemos asegurar que no es el desastre que muchos pronosticaron, pero tampoco es una buena película. Batman v. Superman arranca, después de un prólogo totalmente innecesario y que ya hemos visto varias veces, con Bruce Wayne, un convincente Ben Affleck, observando la ola de destrucción con la que finalizaba El hombre de acero, y culpando de dicho cataclismo a Superman, un semidios capaz de demolerlo todo. Con un punto de partida tan interesante, en el que se contraponen dos visiones diferentes de lo que debe ser un superhéroe, la de Batman y la de Superman, la película se va diluyendo a medida que Lex Luthor, un delirante Jesse Eisenberg, se apodera de la trama. El principal pecado de la película de Snyder es que traiciona su premisa inicial, para convertirse en un blockbuster al uso. Si se hubiera mantenido fiel a su punto de partida, habría sido un film oscuro, moralmente complejo e innovador. Sin embargo, en un acto de cobardía, Snyder y Goyer prefirieron resolver el conflicto inicial de forma completamente arbitraria y girar hacia una estructura narrativa clásica en el cine de superhéroes. No, BvS no es una mala película, pero tampoco es buena.


5. The Dark Knight Rises (Christopher Nolan, 2012)

El caballero oscuro. La leyenda renace

Hablar del film que cierra la trilogía de Christopher Nolan, antes que de sus predecesoras, puede parecer que es empezar la casa por el tejado. Un tejado que Nolan no supo cerrar bien para evitar que el agua se colara dentro de una trilogía, que hasta este momento, estaba siendo impecable. El caballero oscuro: La leyenda renace es una de las grandes decepciones que nos ha deparado el cine de los últimos tiempos. No porque sea una mala película, porque a pesar de algunas decisiones narrativas erradas, algunos giros predecibles y un villano que prometía más de lo que daba, encarnado por un Tom Hardy al que prácticamente no se le veía la cara, es un film divertido, oscuro y hasta estimulante. Las altísimas expectativas mataron a una película que jamás se pudo valorar por lo que era, sino por lo que debería haber sido. Batman se ve contra las cuerdas, una vez más, al enfrentarse a Bane, un villano con un entrenamiento superior al suyo, dispuesto a sembrar el caos en Gotham y con oscuras relaciones en el entramado de poder de la ciudad. La premisa no era novedosa, aunque sí tenía elementos enigmáticos que Nolan manejó de forma irregular. No fue el final épico que todos los fans esperaban. El film, eso sí, recaudó más de 1000 millones de dólares en todo el mundo, con un presupuesto desorbitado de 250 millones, superando en recaudación global a su predecesora, pero funcionando notoriamente peor en Estados Unidos.


4. Batman (Tim Burton, 1989)

Batman 1

El renacer de Batman, tras los films camp de antaño, estaba llamado a ser todo un fenómeno que sacudiera la taquilla en unos tiempos en los que los superhéroes aún no la dominaban con puño de hierro. Para ello, Warner tomó la arriesgada decisión de contratar a un joven director con mucha personalidad, Tim Burton, y le entregó el presupuesto más pequeño de la saga, 35 millones de dólares, que él transformó en 411 millones en todo el planeta, superando todas las expectativas y marcando el inicio de la gran era de los superhéroes, antes del desembarco de Marvel y su plan de dominación mundial. El primer Batman de Burton, al que encarnaba Michael Keaton, con el que ya había trabajado en su éxito previo, Bitelchús, era un drama barroco, con una dirección artística, nominada al Oscar, espectacular, a medio camino entre la sátira, el drama psicológico y el cine de acción. Un blockbuster atípico, desde luego. Batman irrumpía en la ciudad de Gotham para poner fin a la violencia y a la corrupción que la atenazaban y tenía que enfrentarse contra el villano más popular de la ciudad, el Joker, interpretado por un Jack Nicholson a ratos hipnótico y casi siempre excesivo. Vistas a la luz de la seriedad sin fisuras de la trilogía de Nolan, las películas de Burton pueden resultar narrativamente extrañas, con un tono de comedia negra muy peculiar, pero son dos films muy entretenidos y con muchas ideas interesantes.


3. Batman Returns (Tim Burton, 1992)

Batman Vuelve

Tras el indiscutible pelotazo que resultó ser Batman, Warner confió a Burton una nueva adaptación del universo del superhéroe de DC. En esta ocasión le dio un presupuesto muy superior, 80 millones de dólares, y Burton, que entre una entrega y otra había rodado su película más icónica, Eduardo Manostijeras, les entregó una obra que buceaba en los mismos temas de su predecesora, pero abordando de forma más nítida la relación entre la corrupción y la política. El viscoso Pingüino de Danny DeVito, manipulado por el multimillonario Max Schreck (Christopher Walken), intenta convertirse en alcalde de Gotham, sembrando el caos para provocar la caída de la actual administración. En una especie de premonición del fenómeno Donald Trump, Batman tendrá que luchar contra las malas artes de la dupla de villanos, su violencia y su demagogia populista para parar sus planes de dominación. Mientras tanto tendrá que hacer frente a una seductora rival, la hipnótica Catwoman de Michell Pfeiffer. Batman Vuelve funciona así como una amplificación de lo expuesto en su predecesora, ofreciendo una aventura aún más oscura y punzante. Sin embargo, el film no funcionó tan bien en taquilla, recaudando 266 millones de dólares, casi 150 menos que la primera entrega, lo cual llevó a Warner a dejar de confiar en Tim Burton y fichar a Schumacher, con las consecuencias que expusimos anteriormente.


2. Batman Begins (Christopher Nolan, 2005)

Batman Begins

Tras la deplorable calidad del último Batman de Schumacher, la saga entró en un hiato, hasta que Warner decidió resucitarla, 8 años después, de la mano de Christopher Nolan, que para aquellas ya había dirigido Memento, una obra de culto instantánea en la que un hombre intentaba recomponer su pasado a través de los tatuajes de su cuerpo. En cierta forma el Bruce Wayne del primer Batman de Nolan es también un hombre que intenta reconstruir su pasado para afrontar el caótico presente de la ciudad en la que vive. Perdido en la vida, acaba formándose bajo las órdenes de un enigmático maestro. De regreso a Gotham comienza su andadura como Batman, intentado poner orden en una ciudad que se viene irremediablemente abajo. Christian Bale llena, con toda su gravedad, el traje de Batman, dotándole de un aura de hombre atormentado que jamás sus predecesores supieron o quisieron plasmar. El primer capítulo de la trilogía de Nolan sentaba las bases de un universo oscuro, plúmbeo y solemne, nacido al calor del 11-S y del terrorismo y de la economía globalizados. Además Liam Neeson y Cillian Murphy funcionan fantásticamente como contrapuntos a Bale. La película recaudó 377 millones de dólares en todo el mundo. Sin ser especialmente taquillera, sí generó reacciones entusiastas en crítica y público, comenzando a sembrar el prestigio del renacer de la saga.


1. The Dark Knight (Christopher Nolan, 2008)

El caballero oscuro

Precisamente, tras el buen sabor de boca que había dejado Batman Begins, las expectativas para con El caballero oscuro eran altas. A la confianza en Nolan y su visión del personaje y de la ciudad, se sumaba el regreso del villano más popular de Gotham, el Joker, esta vez encarnado por Heath Ledger, en un interpretación que prometía ser mucho más física, realista y profunda que la guasona encarnación de Jack Nicholson. La campaña promocional del trabajo de Ledger se puso en marcha incluso antes de que se celebraran los Oscar del año anterior. Poco después Ledger moría trágicamente y su interpretación del Joker adquiría halo de leyenda. Una vez que la película se estrenó, todo el mundo se quedó con la boca abierta: efectivamente, el Joker de Heath Ledger era un creación monumental, un retrato salvaje de la locura. Al revés que su sucesora, El caballero oscuro no sólo cumplió con las expectativas, sino que las explosionó. ¿Podía una película de superhéroes ser uno de los dramas más relevantes del año cinematográfico? Sí, podía, de hecho la ausencia en los Oscar del film fue uno de los detonantes del cambio de reglas que llevó a cabo la Academia. El caballero oscuro se sacudió así la etiqueta de cine de superhéroes para ser vista como un gran drama americano sobre una era convulsa. Batman tenía que hacer frente a su rival más impredecible y anárquico, un Joker cuyo único objetivo era sembrar el caos total, no acceder al poder, sino demolerlo. La película recaudó más de 1000 millones de dólares en todo el mundo y una trascendencia cultural indudable.

Luís Ogando
Luís Ogando

Redactor

Periodista que no ejerce, doctorando a medio cocinar, picapleitos a largo plazo. Me crié en el ala oeste de una cueva que estaba a dos metro bajo tierra. Heredero natural de la loca de los gatos. Todo es mejor con queso y/o Allison Janney de por medio.

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