‘Los Tenenbaums’: nuestra familia de genios

Con motivo del muy próximo estreno de El gran hotel Budapest (este mismo viernes), hoy en El Celuloide desgranamos las claves del éxito y el recuerdo de una de las más conocidas pelí­culas de su director, Wes AndersonLos Tenenbaums. Una familia de genios, una pelí­cula de naturaleza ligera, naif y delicada pero que esconde múltiples pliegues y matices que la convierten en una pelí­cula astuta y maravillosa. ¿Por qué? Os lo contamos.


1. La pelí­cula más icónica de un director icónico. Los Tenenbaums. Una familia de genios es la pelí­cula más reconocida de Wes Anderson, un director que ya en su tercer largometraje supo consolidar un universo cinematográfico personal y rotundamente carismático lleno de elementos que, más tarde, se convertirí­an en absolutos iconos de la cultura contemporánea. El “gurú” de los hipsters demuestra además en este filme que su arte no solo consiste en fachada estética sino que también sabe dotar a sus obras de un relieve emocional y humorí­stico que funciona como pocos lo hacen. Esta redonda y aclamada reflexión sobre el peso de los lazos familiares funciona como perfecta seña de identidad para el director texano y como una completa declaración de intenciones en cuyo guión, de aparente ligereza pero cargado de múltiples e interesantí­simos matices, conviven a la perfección humor y emoción sobre un apartado artí­stico inconfundible.



2. Un envoltorio bellí­simo. Si hay una marca inconfundible de la casa Anderson es su cuidado diseño de producción. Multitud de colores, planos cuasi pictóricos, rótulos de presentación por doquier, excéntricos estilismos, fotografí­a brillante… Un auténtico recital para los sentidos del espectador, vaya. Y Los Tenenbaums está muy lejos de ser una excepción en este aspecto, desplegando un absoluto abanico de recursos artí­sticos fundamentales en el sólido esquema narrativo del largometraje. Pero Los Tenenbaums no solo constituye un delicioso placer visual sino que también nos regala una banda sonora gloriosa y enérgica, dotada de grandes canciones del panorama musical, que acompaña a la perfección alguno de los momentos más importantes del mismo. ¿Alguien dijo hipnótico?


3. Actores carismáticos para personajes carismáticos. Otro de los grandes aciertos (y señas de identidad) del cine de Wes Anderson es su sabidurí­a a la hora de elegir a los actores que interpretarán a sus curiosos personajes. En Los Tenenbaums nos encontramos muy estimables interpretaciones de algunos de sus actores fetiche como Bill MurrayAnjelica HoustonOwen Wilson (con quien además co-escribe el libreto) o Luke Wilson pero además nos reverenciamos ante los mejores Ben Stiller, Gene Hackman Gwyneth Paltrow, brillantes en roles de gran complejidad. Roles, precisamente, escritos con pulso y tino, y dotados de grandí­simas dosis de un carisma extraordinario, atractivo e incluso ciertamente mí­stico. El carisma, en definitiva, es uno de los pilares básicos sobre el cual se desarrolla esta pelí­cula en concreto y el cine de Anderson en general y sus personajes no se aquejan de defecto de éste. WesOwen y el extenso reparto dotan de profundidad y cercaní­a a unos personajes totalmente curiosos, excéntricos, logrando que el espectador empatice a la perfección con ellos.


4. Los Tenenbaums somos nosotros (o casi). El subtí­tulo español dice “una familia de genios”. Sí­. Los Tenenbaums son genios peculiares en materias, digamos, “académicas” pero al enfrentarse a la vida sufren las mismas dudas, los mismos problemas que cada uno de nosotros. Ni su carácter de apariencia bohemia y superior inteligencia los libran de los tropiezos contra los obstáculos cotidianos de la vida diaria, y en la pelí­cula patente queda. Los enredos familiares, las múltiples rencillas y los más profundos a la par que terrenales debates vitales que se presentan a lo largo del desarrollo del filme con una visión tan naif como melancólica acercan, un largometraje situado artí­sticamente en un mundo único y particular, a su público. Y ese, la emoción cosechada a partir de los temas más sensibles y cercanos a nuestra sociedad, es el principal acierto de esta obra insólita, brillante, delicada, maravillosa, y ante todo, inolvidable.


 

Jesús Choya
Jesús Choya

Redactor

Si te tengo que decir una pelíula favorita, te digo dos: 'High School Musical' y 'Mulholland Drive'. Cinéfilo aprendiz creado a las puertas del nuevo milenio.

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