La redacción elige… la mejor escena musical

Con motivo del estreno de ‘Whiplash’ el pasado viernes y de ‘Into the woods’, el que viene, los redactores de Bface Magazine nos hemos propuesto reunir en un sólo artí­culo nuestras escenas musicales favoritas. Sí­, esas que nos hacen transformarnos en Tom Cruise y berrear por la casa (el playback también se vale, no ponemos diques a tus sueños de diva) o esas que nos dejaron petrificados en la sala de cine y que no podemos parar de reproducir again and again en Youtube. Sea un caso o el otro, las siguientes escenas musicales forman parte de la Historia del cine – y de nuestros corazones -.

Y tú, ¿cuál es tu escena musical preferida?


Black Swan: «Todos conocemos la historia. Pequeña niña virgen, pura y dulce. Atrapada en el cuerpo de un cisne. Desea la libertad, pero solo el amor verdadero romperá el hechizo. Su deseo es casi concedido en la forma del prí­ncipe. Pero antes de que pueda declarar su amor, su gemela lujuriosa, el cisne negro, lo engaña y seduce. Devastada, el cisne blanco salta de un precipicio. Matándose, va a la muerte y encuentra la libertad». (Gabriel Garcher, redactor en OnTV | @gabgarcher)


The blues brothers: Los hermanos Jack y Elwood Blues dan su último concierto mientras la mitad de la policí­a de Chicago espera para arrestarlos. “Everybody needs somebody” abre la actuación, el público observa impasible, empiezan las palmadas, y al final todo acaba en un pogo demencial (no, pero casi). Un número musical que precede a una de las escenas de persecución más absurdas e hilarantes jamás rodadas. Es imposible molar más que los Blues Brothers. (Nacho Poveda, redactor en OnCine | @IgnacioPoveda)


La boda de mi mejor amigo: No es el mejor momento musical de la Historia del Cine, pero es todo un antidepresivo saca-sonrisas maravilloso.  Ese momento “Tierra trágame” de Julia Roberts, triste y celosa, mientras todo el restaurante interpreta “I say a little prayer for you” es todo un momentazo. Nos morirí­amos si nos pasara, pero nos encanta. (Imma Pilar, redactor en El celuloide | @rodasons)


High School Musical 3: Este es el momento y el lugar para reivindicar una de mis sagas favoritas. ‘High School Musical’ es un guilty pleasure que, inevitablemente, marcó la cinefilia del adolescente que escribe y sigue conquistando su corazón con un buen puñado de pegadizos números musicales cargados de azúcar. Simplemente, me hace feliz. (Jesús Choya, redactor en El celuloide | @JesusTeatrero)


The Rocky Horror Picture Show: Al pensar en un momento musical, me vienen demasiados a la cabeza, pero si alguno ha trascendido en la Historia de los musicales por su calidad, su diversión y también por su bizarrismo es este gran y famoso número de The Rocky Horror Picture Show, una pelí­cula ya considerada de culto y protagonizada por una jovencí­sima Susan Sarandon. De hecho, la cinta se representa todos los años en formato teatro con todos los números musicales. ¡Imprescindible! (Germán de Heras, redactor en OnCine | @Germaniako16)


Tómbola: Pepa Flores, más conocida como Marisol, protagonizaba este musical de 1962. En la pelí­cula, esta niña prodigio alerta del robo que quieren llevar a cabo en un museo, pero nadie la cree. La canción, compuesta por Augusto Algueró, no sólo da nombre a la escena, sino a toda la pelí­cula y hasta al mí­tico programa de corazón de Canal Nou. Te guste más o te guste menos, es una de las escenas musicales que todos alguna vez – en Cine de Barrio cada sábado -, la hemos visto. (Nacho Fárez, redactor en Duro de pelar | @Bogeymaann)


Chicago: Si para mí­ hay una escena musical que me haya marcado es Cell Block Tango. Esa escena de ‘Chicago’ me parece brutal porque cuenta partes de la historia a través del baile y por Catherine Zeta Jones. Su magnetismo, su sensualidad o su fuerza traspasa la pantalla. Aunque no podemos olvidarnos de las otras bailarinas, que hacen un trabajo brutal. Una escena para bailar, soñar y creer en la magia del cine. (Rubén Morí­n, redactor en Duro de pelar | @Bajo_Manhattan)


Todo en un dí­a: John Hughes, padre y Dios del género de la comedia adolescente, no sólo escribió y dirigió en 1986 la pelí­cula más atemporal, sino la más anti-generacional. Todo en un dí­a es la libertad que todo adolescente, de cualquier época y parte del mundo, necesita encontrar cuando las obligaciones adultas a las que se ve obligado a responder chocan con las necesidades de la edad. La adolescencia como lenguaje universal. El Twist and Shout de Los Beatles con Matthew Broderick aka Ferris Bueller es el Carpe Diem hecho pelí­cula. (Rubén Linde, redactor en iPop Culture | @ruben_linde)


Nine: No es la mejor pelí­cula musical (ni de lejos) pero sí­ una de las que cuenta con los números más geniales de los últimos años. Es difí­cil elegir entre el Cinema italiano que se marca Kate Hudson o el Be italian de Fergie. Me he decantado por el segundo porque, para qué engañarnos, la coreografí­a y la voz de ella es para hacer la ola, el tsunami y lo que haga falta. Oh, you little Italian devils… you want to know about love? (Jonathan Espino, jefe de la sección de Cine | @SpinOver_)


Moulin Rouge: Si hay que elegir El Musical, ése es ‘Moulin Rouge’. Y si hay que quedarse con uno de sus excelentes números musicales, me decanto sin duda por ‘El tango de Roxanne’. Elegancia, intensidad y dramatismo tanto visual como musical para una de las mejores escenas de la pelí­cula de Baz Luhrman. Imposible evitar que se te ponga la piel de gallina cada vez que la ves. (Jorge Bastante, redactor de OnCine | @Jorbasbo)


Bitelchús: Y entonces se unieron Tim Burton y Harry Belafonte, y supe que me habí­a enamorado. Claro, tení­a que ser Bitelchús. Recuerdo que, desde muy pequeña, para ver esta hipnótica escena en la que todo el mundo baila poseí­do por Harry Belafonte, me pegaba al televisor sin miedo a que me absorbiese como a Caroline en Poltergeist (siempre le he tenido más miedo a la gente que escribe ‘ti’ con tilde que a la misma muerte), y a dí­a de hoy sigue siendo una de mis escenas del Cine preferidas. C’est la vie, amigas. (Estefaní­a Ramos, jefa de sección de Lifestyle | @EstefaniaRamosC)

Jonathan Espino
Jonathan Espino

cine@bfacemag.es

Volé en el Oceanic 815, bailé con Billy Elliot y me enamoré de Satine en el Moulin Rouge. Ahora, comparto despacho con Alicia Florrick y canto en las barricadas en mis ratos libres.

No hay comentarios

Deja tu comentario :)

¡Tranquilo! Tu email no se publicará ;)

Utiliza atributos HTML y tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Ingrese aquí Captcha : *

Reload Image

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies