El alegre colorido de las pesadillas

Cuando escribo éste artí­culo no dejo de pensar en qué pelí­culas estarán mañana en la terna de nominadas de los í“scar. Qué sorpresas nos darán los académicos, cuál será la máxima nominada, qué actores competirán por la estatuilla, cuánta presencia tendrá el cine “menos comercial”… y finalmente qué cinco filmes serán mencionados en la infravalorada pero siempre interesante categorí­a de Mejor Filme de Animación. Una categoria de historia, en comparación con otras, breve pero que nos ha dejado grandes pelí­culas como ganadoras. Y muchas de éstas vení­an de la mano de Pixar, el estudio de animación más potente de la actualidad, que, además, logró la hazaña de “colar”, muy merecidamente, sí­, dos de sus filmes en la categorí­a principal (Up! y Toy Story 3), hazaña que solo contaba con el precedente de La bella y la bestia en los noventa. í‰ste año los genios del flexo y la pelota apostaron por la precuela de uno de sus largometrajes más recordados y queridos. En Monstruos University se narraban las peripecias universitarias del colorido plantel de monstruosas (y moní­simas) creaciones lideradas por Mike y Sully en un, a priori, festivo y alegre caramelo para fans. La pelí­cula se quedó de alguna forma a medio camino entre el divertido y colorido revival que, en esencia, es y un descafeinado ejercicio de puro (“solamente”) entretenimiento. La crí­tica fue más benévola que con la magistral Brave pero, a diferencia que ésta, Monstruos University no tiene asegurada una plaza en el oscarizable quinteto final al competir con cintas que han logrado una recepción mucho más unánime (Frozen, Se levanta el viento de la que ya os hablé aquí­) y, más aún, tras no ser mencionada por casi ninguna asociación crí­tica ni por los Globos de Oro que, hasta este año, eran incondicionales “pixarians”. Precisamente una de las pocas pelí­culas Pixar a la que se le escapó por sorpresa el tí­o í“scar, junto a ambas Cars, fue esa magistral Monstruos S.A., en favor de la notable aunque menos brillante Shrek. Hoy en El Celuloide nos dejamos seducir por el alegre color del miedo y hacemos justicia a una de las grandes maravillas que el séptimo arte nos ha dado este presente siglo.

Monstruos S.A. es un cuento fácil, divertido, ligero y que despliega el más variado, colorido y alegre bestiario visto en una pelí­cula Pixar (quizá con el contrapunto en el horizonte de las creaciones, menos originales pero igualmente bellas, de Toy Story) para convertirse en una de las pelí­culas que los hijos verán como hilarantes y achuchables iconos infantiles y que los padres entenderán en su máxima expresión: como una lúcida y emocionante alegorí­a de la amistad, de la verdadera, y de la igualdad, dos temas muy recurrentes en la filmografí­a del estudio estadounidense.

Quizá Monstruos S.A., junto a la endiabladamente frenética (y muy infravalorada) Los Increí­bles y a la tercera parte de la mencionada y archiconocida y aclamada saga de los juguetes, sea la obra más regular y redonda que ha dado Pixar. Regular y redonda en cuanto a una estructura sólida, un mensaje sin ambigí¼edades ni claroscuros, unos personajes excepcionalmente bien definidos (y dibujados) y un ritmo sin tiempos muertos: con sus momentos de necesaria transición narrativa y con sus apoteósicas escenas de clí­max final – impresionante e inolvidable, además de técnicamente tan complejo como perfecto, el momento de la persecución en el circuito de puertas colgantes -.

En aparente ambición narrativa, Monstruos S.A. encierra un mensaje quizá más lúdico y menos adulto y metafórico que otras obras como Wall·e Up! y también es un largometraje más complaciente que los anteriores. Monstruos S.A. se declina también por un tono más generalista a fin de acercarse a un público infantil y a uno de mayor edad y por un carácter simpático y despreocupado. No por ello carece de una profundidad dramática e incluso ética igualmente apreciable y conmovedora. Su desenfadada estética que se alza como una auténtica y descontrolada explosión de tonalidades fuertes, vistosas y muy llamativas y que ayuda a crear una atmósfera, base en gran medida de un relato fantástico como éste, plácida pero fuerte llena de creaciones donde la rebosante imaginación del equipo de animadores del estudio se desvela en todo su esplendor. Creaciones monstruosas que se deslizan del terror a la caricaturización agradable componiendo dos zonas de personajes muy diferenciadas: los malos y los buenos, los terrorí­ficos y los achuchables, los monstruos y los peluches, las pesadillas y las fantasí­as.

Monstruos S.A. es una de las mejores pelí­culas de animación de la historia. Un relato con sentimiento y emoción que aúna el corazón más tierno de la animación infantil con el poder moral de las historias más adultas de la Pixar. Un filme obligatorio para todo tipo de cinéfilos.

Descubran el color del miedo.

Jesús Choya
Jesús Choya

Redactor

Si te tengo que decir una pelíula favorita, te digo dos: 'High School Musical' y 'Mulholland Drive'. Cinéfilo aprendiz creado a las puertas del nuevo milenio.

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