‘Nebraska’: la road-movie de la miseria

Alexander Payne es experto en la comedia agridulce, la comedia de una vida aburrida y cotidiana en forma de parodia. Ese es su mundo. Perdedores y desgraciados que viven su vida como en un desierto de incertidumbre. La patada al mundo de un director que saca la risa de los problemas de la gente corriente.

Con un estilo como si de un cómic de Daniel Clowes se tratase  ­–dueño de la cultura pop indie con Ghost World, y el cartel de Happiness (ay, Philip Seymour Hoffman)–, el paisaje costumbrista de Payne es sobrevivir en un mundo infeliz, un mundo patético, ambicioso  y gris que rodea a las relaciones paterno-filiales de sus personajes buscando la comedia en la oscuridad. Si ya en su segunda pelí­cula y joya de culto  a reivindicar, Election (1999), Matthew Broderick, como profesor amargado de instituto, tení­a que aguantar que una niñata sabelotodo con la cara de una Reese Witherspoon ambiciosa le pisara la cabeza. En A propósito de Schmidt (2002), es Jack Nicholson como viejo de mal humor, el que tiene que soportar al prometido de su hija. En Sideways (2004) ataca a la crisis de la mediana edad y en la sobrevaloración de 2011, Los Descendientes, George Clooney descubre lo que es ser un padre de verdad con 50 años.

En Nebraska, Bruce Dern vive la comedia de la miseria cotidiana, cuando ya no queda esperanza por un tiempo mejor, y agarrarse a la ví­a de los sorteos de loterí­a falsos es lo mejor que te puede pasar. Todo esto recuerda por momentos a la soledad del Adam Sandler de Paul Thomas Anderson, obsesionado por conseguir cupones de supermercado para canjearlos por billetes de avión en Punch-Drunk Love, o al padre de Los Savages que ni en la residencia de ancianos quieren (otra vez Philip). Pero si algo diferencia a esta pelí­cula de la Nebraska de Payne es el filtro Instagramer y el nombre del director. ¿Postureo Payne? No lo creo. Si por algo Nebraska es especial es porque no se puede expresar de mejor manera el sentimiento de lo cotidiano con la melancolí­a del blanco y negro, como cuando se recuerda la tv que veí­amos de pequeños y un fuego se enciende por dentro. La nostalgia y la miseria como persona que también utiliza Noah Baumbach con Greta Gerwig en Frances Ha, negada a adquirir las responsabilidades de una persona adulta en un mundo cruel que rechaza a los mediocres. El postureo hipster aquí­ es solo un insulto muy gratuito porque no hace falta ni justificar por su defensa.

NEBRASKANEBRASKA

NEBRASKAPor eso la historia de Payne es tan universal, de un hombre de 80 años con Alzheimer a una eterna adolescente veinteañera, de un pueblo republicano y desértico en la América profunda a cualquier otro punto del mundo conocido. La miseria humana fue la primera en conocer la globalización. ¿Es por eso que Lena Dunham gusta? Pues sí­. ¿A quién no le gusta ser espectador de la decadencia ajena? A pocos. ¿Somos más felices después de esto? Puede. Pero el ser humano viene con el defecto de fábrica de “pasión por el regodeo en la basura propia”. ¿O es que cómo ya no está en la carrera nadie se acuerda de Llewyn Davis, el gato de los Coen?

En Nebraska, el gato olvidado de Payne es un Bruce Dern (gracias por crear a Laura) ya en sus últimos años que se aferra como el que se aferra a la locura definitiva cuando ya no hay nada que perder. Un premio falso de 1 millón de dólares como el que ve la tv de madrugada y entre bostezos negativos mira la teletienda como un espejo de sus desgracias, –el restform es una desgracia de verdad– La desgracia de la sociedad del consumo ignorante. En el otro lado del espejo y la cordura, dos hijos salidos del Saturday Night Live (tono más que buscado por Payne), Will Forte y el Better Call Saul de Breaking Bad. June Squibb pone el punto surrealista y apuesta por hacer de la pelí­cula un remake del futuro siendo la Jennifer Lawrence de 84 años.

Ah, y uno de los primos matones es el primo tonto de Kevin McCallister en Solo en Casa. Hay cosas que nunca cambian ni aunque sea en el cine. Costumbrismo made in USA, costumbrimo universal.

TOP6 SPOILER:

1. ¿Por qué June Squibb es la JLaw del futuro?

2. Era la puta del pueblo en su juventud (Silver Linings Playbook).

3. Es una ama de casa enfurecida que insulta a su marido (American Hustle).

4. No tiene ningún tipo de vergí¼enza y mea encima de la tumba de uno que le tocó una teta hace 60 años.

5. Habla de sexo en la comida.

6. Es entrañable y la escena del coche y el motor robado es maravilla.

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Rubén Linde
Rubén Linde

Activista cultural. De pequeño quería trabajar en el videoclub del barrio, pero cerró. Después me hice agente de Hollywood. Showbiz! | @ruben_linde

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