Reverencien al Rey | Veinte años de ‘El Rey León’

Reverencien al Rey.

No a Felipe VI no, sino al verdadero Rey. Al Rey del cine de animación, al Rey León.

La obra maestra Disney permanece intacta en la memoria popular y tras sobrevivir (y bien) a numerosas secuelas, adaptaciones, y merchandising variado cumple veinte años. Os develamos las claves del éxito de la obra maestra más “animal” y “musical” de Disney.


1. La música. Volvemos a ahondar en la espectacular banda sonora original de un clásico de animación “made in Disney”. El Rey León posee, concretamente, una de las composiciones más reconocibles de la factorí­a poblada de ritmos y canciones pegadizas y espectaculares. No obstante, el filme se ha convertido en la cinta Disney cuya adaptación musical (primero a las tablas de Broadway y posteriormente a las de teatros de ciudades de todo el mundo como Londres o, desde hace unos años, Madrid) ha conseguido una mayor trascendencia y trayectoria y, por supuesto, un mayor éxito. La partitura de El Rey León está compuesta a seis manos por tres grandes y reconocidas – merecidamente – figuras de la música: la parte instrumental fue obra de Hans Zimmer (valor constante también veinte años después gracias a BSO como las de la trilogí­a El Caballero Oscuro de Nolan o la reciente 12 años de esclavitud) mientras que las canciones fueron escritas por el popular letrista, y rostro archiconocido en la companí­a del ratón, Tim Rice (Aladdin) y el no menos conocido artista Elton John. La mezcla de sus talentos y de sus genios componen temas inolvidables que forman parte de la cultura contemporánea popular gracias a sus resonantes tintes africanos y festivos: “Hakuna Matata” y “I Just Can’t to be king” aportan alegrí­a mientras que el punto romántico viene dado por la oscarizada balada “Can you feel the love tonight”, el más dramático y “broadwayniano” por la estupenda “Be Prepared” y el toque inmersivo y autóctono, que sirve de perfecta presentación, por “Circle of Life”. Una banda sonora que resulta imposible no canturrear, una música excelente.


2. Animales en la sábana. El Rey León es uno de los únicos filmes Disney en el que ni siquiera puede intuirse cualquier tipo de presencia humana y, además, el único que geográficamente se sitúa en el continente africano. Al contrario que los largometrajes de la productora comentados anteriormente en nuestro espacio (La sirenita o La bella durmiente), los únicos y absolutos protagonistas son animales parlantes. Animales que, además, se escapan de la cotidianidad ciudadana. No solo acertó Disney en el diseño de éstos animales salvajes – bellos y de apariencia agradable – sino que también lo hizo en su situación natural. La sábana africana resplandece en la colorida y cálida representación presente en el filme. La combinación de ambos elementos (contenido y continente) conforman un estilo visual único en el cine Disney que convierte la desértica aridez de los tonos amarillos, rojos y marrones en fluida y agradable calidez de gran intensidad tanto cómica como dramática.

El Rey León BFace Magazine


3. Un Shakespeare animado. Continuando con el punto anterior, sí­, El Rey León posee momentos cómicos de absoluta lucidez pero es indudable su potencial y profundidad dramática. í‰ste Hamlet animado huye en cualquier cuestión de lo inofensivo o blanco para limitarse a embellecer la esencia de la obra maestra “shakespeariana”, manteniéndola y dotando al filme de una intensidad dramática insólitamente adulta y oscura. Conflictos perfectamente definidos y situaciones sólidas constituyen un largometraje lleno de cuestiones morales y familiares que ir descubriendo en cada etapa de la vida.


4. Grandes protagonistas, grandes secundarios. Los personajes de El Rey León poseen igualmente una perspectiva realmente interesante para niños y adultos. No solo un carisma abrumador y un diseño realmente atractivo sino también una personalidad perfectamente definida que se adapta a la etapa vital de cada personaje, a sus taras, a sus traumas, a sus condiciones… Decí­amos antes que son animales los protagonistas pero, realmente, lucen cual humanos completamente racionales (y, a veces, como los humanos, también irracionales guiados por instintos, precisamente, animales). Los leones protagonistas (el tierno Simba con el que resulta fácil empatizar, Mufasa – cuya muerte es historia del cine mundial -, y el terrorí­fico Scar) forman la estructura del conflicto familiar central del largometraje con solidez y una sensible y sincera emotividad pero más brillantes son aún los secundarios más reconocibles de Disney: Timón y Pumba (protagonistas posteriormente de una secuela directa a video), contrapunto narrativo cómico de inolvidable matices satí­ricos. En definitiva, un fresco de personajes de perfecto engranaje que hace de El Rey León, veinte años después, una inmortal obra magna.

Jesús Choya
Jesús Choya

Redactor

Si te tengo que decir una pelíula favorita, te digo dos: 'High School Musical' y 'Mulholland Drive'. Cinéfilo aprendiz creado a las puertas del nuevo milenio.

No hay comentarios

Los comentarios están cerrados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies