#62SSIFF | Xavier Dolan abruma con ‘Mommy’

San Sebastián me recibí­a engalanada a primera hora de la tarde del pasado viernes. Habí­a ya dado comienzo el evento cinematográfico de mayor relevancia de entre todos los que se celebran en el territorio nacional y, además, uno de los únicos festivales que atesoran la preciada matrí­cula A (grado distintivo otorgado a los mejores certámenes cinematográficos no especializados y que actualmente poseen menos de una decena de eventos de esas caracterí­sticas). El comúnmente llamado Zinemaldi daba el pistoletazo de salida a una edición más sólida tanto en número como, aparentemente, en calidad.

En esa situación de excitación que vive en momentos así­ una ciudad tan bella como Donosti y que, también, le invade a un servidor hasta lí­mites insospechados, me planté frente al imponente Kursaal y comencé a trastear en busca de la entrada de prensa, esa que lleva allí­ donde los informadores acreditados escriben, preguntan y cargan fuerzas con los cafés y red bull disponibles de forma gratuita. Lo primero era lo primero: recoger la tarjetita verde que me darí­a acceso a esos lugares, para mí­, anhelados y, claro, a pases de prensa de algunas pelí­culas de gran atractivo, que iremos desgranando en cada una de las tres crónicas que he preparado.

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Me tomé mi tiempo para descubrir, fascinado, cada uno de los rincones del Kursaal que desconocí­a. Caminé por el oscuro pasillo iluminado por los carteles oficiales de cada una de las secciones de la edición, ojeé el puesto de la FNAC con alguno de los “greatest hits” de la historia reciente del certamen y sin más dilación me acerqué al mostrador de recogida de acreditaciones donde una azafata de lo más agradable no dudó en tenderme, además de la mencionada tarjeta verde, una bolsa de tela cargada de mapas, guí­as, horarios y demás folletos para facilitar la vida del acreditado. Tras pasar por la sala de redacción a saludar a un par de amigos (y personales cicerones en el festival) que ya estaban dándolo todo inmersos en la escritura de sus crónicas diarias, acudí­ a la zona de casilleros y me agaché para alcanzar a abrir el que me corresponde – número 460 – con la misma ilusión y expectación del que desenvuelve un regalo totalmente inesperado. ¿Dentro? Más folletos y papeles fotocopiados con información sobre presentaciones, ruedas de prensa y cambios en la programación, entre los cuales destaca sobremanera el resplandor a color del póster en cartulina de Mommy, la primera pelí­cula de mi festival.

Elipsis.

Salgo del hotel en el que me alojo durante este tan especial fin de semana a toda prisa. Cojo un taxi tras cerciorarme de que el autobús no pasará lo suficientemente pronto para llegar al Victoria Eugenia antes de las 19:00h y, allí­, ver lo nuevo de uno de los directores más estimulantes del panorama actual: Xavier Dolan, el nuevo “enfant terrible” del cine francófono.

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Llegué a tiempo para que mi entrada fuese permitida pero no para conseguir un buen sitio en el patio de butacas del precioso teatro de estilo “neo-plateresco” que se erige como uno de los escenarios clásicos de las proyecciones de Perlas, esas pelí­culas (como la que ahora nos ocupa) que el festival recoge de otros festivales de la temporada y estrena de forma nacional, en algunos casos, acompañadas de más que interesantes coloquios y presentaciones por parte de algunos de sus responsables. Me tocó pues, sentarme en uno de los palcos de la parte izquierda de la segunda planta del teatro. Y, con la papeleta de voto del premio del público aún intacta, las luces se apagaron dando paso a la pegadiza cortinilla del festival, anuncio de que la magia del cine ha llegado.

Elipsis.

Mommy (Xavier Dolan – Francia) | â˜…★★★★

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Con el corazón en un puño, los ojos algo humedecidos y un nudo en la garganta bajé las escaleras del Teatro Victoria Eugenia. En ocasiones una obra logra superarte por completo, logra romper las fronteras marcadas entre realidad y cine, es el caso de Mommy con la cual Xavier Dolan logra construir una obra vibrante y visceral, de una exigente y devastadora intensidad que se mantiene durante las dos horas y cuarto de metraje; un filme que rehúye de la indiferencia y la mera corrección para arriesgar – y ganar con extrema solvencia – apostando todo a una sola carta: potencia visual y musical para explorar la ilógica del amor, en este caso, materno-filial.

Dolan rompe el formato y, con él, las reglas, y nos entrega un ejercicio cinematográfico libérrimo y completamente disfrutable donde el cacareado empleo del encuadre en perfecto y prácticamente insólito 1:1 favorece la creación de una atmósfera de belleza opresiva y agobiante y empuja al colapso emocional al espectador en dos momentos ya completamente inolvidables. La elección de una banda sonora omnipresente que fluye entre Oasis, Andrea Bocelli, Céline Dion y Lana del Rey no hace menos que acrecentar el sentimiento de riesgo y, por tanto, de pasión que el joven Dolan impone en un relato desgarrador en el cual acompañamos en sus devenires a una madre viuda y a su hijo adolescente, enfermo de un grave trastorno de personalidad con hiperactividad, con los que rápidamente el espectador establece una relación empática.

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De violencia emocional, y a veces incluso fí­sica, latente e interpretaciones tan complejas como soberbias de un trí­o protagonista arrebatador (Anne Dorval y Antoine Olivier Pilon, en un crudo tira y afloja donde la dependencia, el amor y la inestabilidad se entremezclan creando una, a veces confusa pero fácilmente comprensible, relación madre/hijo; y Suzanne Clément, musa del realizador, en un papel más contenido e igualmente apreciable), Mommy trasciende allende los lí­mites de la emoción y de la técnica y desgasta con su necesariamente histérico retrato de una relación dañina en el marco del trastorno mental. Un doloroso deleite cinematográfico de absorbente envergadura emocional que hiela con primeros planos asfixiantes y maravilla con resonancias de melodrama valiente y eléctrico, de portentosa hermosura. Dolan lleva a sus personajes y al espectador al lí­mite, porque como los sentimientos más hondos y sinceros, la rabiosa Mommy carece del mismo. Bravo.

LA CANCIí“N DEL DíA:

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=6hzrDeceEKc[/youtube]

Jesús Choya
Jesús Choya

Redactor

Si te tengo que decir una pelíula favorita, te digo dos: 'High School Musical' y 'Mulholland Drive'. Cinéfilo aprendiz creado a las puertas del nuevo milenio.

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