Cuando se te cae el móvil y ves tu vida pasar

La pareja perfecta: tu móvil y tú. Nunca antes habías querido a un objeto inanimado tanto como quieres a tu móvil, a la extensión de tu brazo, lo primero que miras por la mañana al despertarte y lo último antes de cerrar los ojos al acostarte. Con él vives en un paraíso que tiene como banda sonora Juntos de Paloma San Basilio: lo vuestro es un romance como ningún otro.


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Pero, de forma inesperada, mientras estáis juntos viviendo un momento perfecto, se desliza entre tus manos (que de pronto se han vuelto de mantequilla y son incapaces de sostenerlo) y se aproxima a estrellarse contra el suelo.

Mundo cruel.

Tu regocijo se transforma en un drama y el tiempo pasa a cámara lenta. Ahora te has convertido en Céline Dion y gritas con furia porque, lamentablemente, no puedes hacer nada para evitar que tu amado móvil sufra una estrepitosa caída.


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Miles de pensamientos se acumulan en tu cabeza mientras suena una balada, la banda sonora de tu vida se ha vuelto gris.

«Mierda».

«Cuánto tiempo hace que tengo este móvil».

«Cuánto dinero tengo en la cuenta».

«Cómo puedo explicar que no se ha roto por mi culpa».

«Tendría que haber contratado un seguro».

«Por favor, que no caiga boca abajo».

Pobre inocente, tú que piensas que la ley de Murphy no te va a afectar, y que tu bien más preciado va a caer boca arriba y ni un milímetro de su reluciente pantalla va a verse afectado.

Por supuesto que no, el móvil siempre cae boca abajo.

móvil

Mientras te agachas a recogerlo, rezas a todos los dioses que conoces y sudas más que aquella vez que te metiste a probar la clase de spinning. Aquí pueden ocurrir dos cosas sin importar la altura desde la que se caiga el móvil:

1. Que te quede alguna vida por gastar y el móvil esté intacto. En este caso da las gracias, recoge tu móvil y aléjate con cuidado, protegiéndolo con tu vida si es necesario.


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2. Que el karma te castigue por tus malas acciones y ahora la pantalla de tu móvil se haya dividido en mil partes. Haberlo pensado antes, ya no hay nada que hacer, pero no perderás el optimismo e intentarás utilizar la pantalla rota hasta que te cortes un dedo y no quede más remedio que arreglarla.

Jurarás que la próxima vez tendrás más cuidado.

Pero todos sabemos que no lo tendrás.

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La banda sonora de tu nueva vida

Hay costumbres que cumplimos casi a raja tabla –o, al menos, nos proponemos cumplir con un tuit al año- que, sin saber por qué, se convierten en costumbres mundiales y casi obligatorias. Cambiar nuestra vida el día uno de todos los enero. Y si todos los primeros de año hacemos el propósito, intuyo que mucho cambio entonces no conseguimos durante el resto de días para que al siguiente queramos volver a cambiar. Y digo yo, que si no me gusta mi vida, ¿por qué esperar al uno de enero para cambiarla? ¿Y si el dos de enero ya no te gusta lo que tienes? ¿Vas a esperar un año para ponerle remedio? Acertaste. La respuesta es “no”.

Hoy es día de creer que la vida es una película americana de esas que siempre acaban bien. Las de argumento fácil y banda sonora recordada por los siglos de los siglos. Y se empieza metiendo tu vida en cajas de cartón. Sonriendo, con poca ropa –aunque fuera llueva-, como recién levantado, pero cuidadamente peinado. Que alguna foto caerá en el proceso.

¡Bien! (Mean Girls)

Suena Outside (Calvin Harris ft. Ellie Goulding) y doblar ropa se convierte en una fiesta de llenar tu casa de tus conjuntos favoritos. De cambiarte una y otra vez. Hasta de disfrazarte de ti mismo en momentos emblemáticos de tu vida. De recordar dando vueltas en el salón rodeado de tus mejores galas.

Pero toca recogerlo. Así que suena Sugar (Maroon 5) para ponerle ese toque necesariamente melancólico al darte cuenta de que, en la vida real, no hay transacción que pase a la siguiente escena, en la que ya todo está perfectamente ordenado. Y te entretienes con fotos, cartas, pulseras de los festivales del año pasado en los que te querías quedar a vivir. Y envías fotos de esos recuerdos a tus grupos de Whatsapp donde todos os regodeáis en esa tortura de rememorar tiempos mejores. Pero eres feliz porque estás cerca del cambio.

Y necesitas Sparks (Hilary Duff) para descolgar los cuadros, regar las flores y pasar de puntillas por la cocina. Porque en ninguna película que se precie se limpia la cocina. Ni el baño.

Cierras las cajas con precinto, las rotulas con letras enormes, dibujas cosas que solo entiendes tu y cuando creías que lo tenías todo, miras la estantería repleta de discos con cara de saber lo que llega. Wannabe (Spice Girls) es tan necesaria en una mudanza como tener claro que la fianza del piso jamás volverá a tu cuenta.

Y con ellas, el momento de mirar a tu alrededor, con tu vida en cajas de cartón y un suspiro justo al acabar la canción. El último de tu triste vida. Llenas el coche con Sanseacabó (Bravo Fisher). Le dices adiós literalmente a tu calle con las ventanillas bajadas, sonriendo como pocas veces en tu vida, disfrutando del momento.

Y, cuando metes tercera, el modo aleatorio selecciona la mejor canción con la que puedes volverte completamente adicto a mudarte: Style (Taylor Swift). Cantas a pulmón, improvisas coreografías mirándote en el retrovisor. Casi rozas la perfección en el falsete del estribillo. Hasta echas alguna lagrimilla de felicidad. Te bajas las gafas de sol para guiñarle al conductor del coche de al lado en el último semáforo en rojo que vas a encontrar durante todo el largo camino.

Con la visión reducida de tu coche de tres puertas lleno de cajas, das el frenazo más violento de tu vida. El coche de delante ahora forma parte del frontal del tuyo. El humo que sale es de tu motor. Huele a rueda quemada. Y el conductor al que has golpeado sale del coche alzando la voz. No, no es guapo. Ni siquiera joven. No baila Style ni te besa apasionadamente. Te pide los papeles del seguro y parece que vas a tener que bajar el volumen de la radio para el indeseado trámite.

Fin de las escenas divertidas de la película. Llega la grúa. Subes sin ánimos. Ni siquiera miras quien conduce. Pero de repente suena All About That Bass (Meghan Trainor) y algo te dice que lo mejor está por llegar. Toda la belleza que le faltaba a tu nuevo amigo de carretera, la tiene tu salvador. La sonrisa más perfecta que nunca jamás has visto. El guiño que casi se ilumina con efecto estrellita y Uptown Funk (Mark Ronson ft. Bruno Mars).

Y es que, como en toda buena película americana de esas que siempre acaban bien, la parte mala es siempre la más corta. ¡Feliz Año! Que diga… ¡Feliz nueva vida!


Lorde hará sonar Mockingjay

Con cuenta gotas han ido llegando más detalles de próxima entrega de los Juegos del hambre: Mockingjay, la que apunta ser la pelí­cula más esperada del año (sin contar claro esta con El corredor del laberinto o The maze runner que suena mejor). Y es que los fanáticos de los Juegos del hambre, hemos estado soñando con este momento desde el final de los pasados juegos.

Con Katniss en el distrito 12 y Peeta en el Capitolio, la primera parte de Mockingjay promete levantar pasiones. Con menos de 10 dí­as para su estreno, el film nos tiene preparados alguna que otra sorpresa, empezando por el reparto. Nuevas caras de la mano de Natalie Dormer, actriz que interpreta a Margaery Tyrell en Juego de Tronos y novedades también en la banda sonora.

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Lorde ha sido la encargada de ponerle música y letra a las canciones que sonarán en la tercera entrega de la saga. Para ser su primera vez dirigiendo una banda sonora, no se la ha dado mal escoger el reparto. Nombres como Chemical brothers, Kanye West, Charli XCX o Ariana Grande, han sido seleccionados para colaborar con la artista. A mi me encanta la preview del tema Yellow Flicker Beat. Sigue la estética de Lorde, una raí­z oscura y misteriosa que da el toque dramático a lo que se viene en la revolución de los distritos. Si no recuerdo mal Coldplay y Lori Meyers también compusieron temas para la banda sonora de la pelí­cula  En llamas, y es que desde el inicio de la trilogí­a se ha cuidado mucho la selección musical.

La premier en Londres ha sido todo un éxito y por lo que se puede apreciar en las fotos de la after party Lawrence y Lorde se lo han pasado teta!

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Voy citar a mi querida Effie para despedirme: Felices juegos y que la suerte esté siempre de vuestra parte!

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