30 actores internacionales nominados a un Goya

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El próximo sábado 6 de febrero se celebrará la 30a edición de los premios Goya en una ceremonia que por segundo año consecutivo conducirá Dani Rovira y que será la primera con Antonio Resines como presidente de la Academia de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España tras la dimisión de Enrique González Macho en febrero del año pasado.

Entre las películas nominadas, las recientemente triunfadoras en los premios Feroz La novia y Truman, parten como favoritas, mientras que en el resto de categorías todo se presenta muy abierto, lo que promete regalarnos una noche llena de intrigas y sorpresas. Lo que sí tenemos claro a estas alturas es que ‘la fiesta del cine español’ estará llena de caras que nos gustan y que centrarán toda nuestra atención, como las de los candidatos a un cabezón Álex García, Luis Tosar, Asier Etxeandía, Inma Cuesta, Leticia Dolera, Nora Navas o nuestra internacionalísima Penélope Cruz. Pero no solo los actores patrios serán protagonistas este año, ya que dos intérpretes foráneos de la talla de Juliette Binoche y Tim Robbins están entre los nominados y también una revelación, la cubana Yordanka Ariosa .

Y es que no es la primera vez que actores de otros países, incluso renombradas estrellas de Hollywood, se han visto compitiendo por un Goya junto a Lola Dueñas, José Sacristán, Javier Bardem, Elena Anaya o Antonio de la Torre. Por eso, hoy en BFace Magazine hacemos un ejercicio de memoria y repasamos en orden cronológico la lista de actores internacionales que alguna vez fueron nominados a un premio de la Academia del Cine Español.

-Década de 1990-

Cecilia Roth: tiene dos premios Goya en su casa. Uno lo ganó en 1998 por ‘Martín (Hache)’ y el segundo en 2000 por ‘Todo sobre mi madre’

Miroslav Taborsky: el checo se llevó el Goya como mejor actor revelación por encarnar a Václav Passer en ‘La niña de tus ojos’, en 1998

miroslavMiroslav Taborsky en ‘La niña de tus ojos’

-Década de 2000-

James Bentley: con tan solo siete añitos, el inglés fue nominado por su trabajo en ‘Los Otros’ de Alejandro Amenábar. Fue en el año 2001 y en su categoría a Mejor Actor Revelación ganó Leonardo Sbaraglia por ‘Intacto’

Alakina Mann: la niña de ‘Los Otros’ fue nominada en 2001 como actriz de reparto por su papel en la película de Alejandro Amenábar

Nicole Kidman: llegó a los Goya en 2001 de la mano de Alejandro Amenábar y su papel en ‘Los Otros’

Nicole Kidman en ‘Los Otros’

Gael García Bernal: nacido en Mexico, el recientemente galardonado con un Globo de Oro por su interpretación en ‘Mozart in the jugle’, en 2002 fue nominado como actor de reparto por ‘Sin noticias de Dios’, donde compartía pantalla con Penélope Cruz y Victoria Abril

Leonardo Sbaraglia: ganó el Goya en 2002 como actor revelación por ‘Intacto’, y recibió nominación en la categoría de reparto en 2007 por ‘Salvador (Puig Antich)’

Geraldine Chaplin: la británica fue dos veces nominada al Goya como actriz de reparto. En 2002 lo ganó por ‘En la ciudad sin límites’, y en 2007 por ‘El Orfanato’, se tuvo que conformar con vérselo ganar a Amparo Baró

Sarah Polley: la canadiense consiguió nominación en 2003 por su trabajo en ‘Mi vida sin mí’ de Isabel Coixet

Sarah Polley en ‘Mi vida sin mí’

Daniel Brühl: alemán de origen español (nació en Barcelona), consiguió dos nominaciones como actor protagonista, la primera por ‘Salvador (Puig Antich)’ en 2006

Walter Vidarte: nacido en Urugay, fue nominado en 2006 en la categoría de actor revelación por ‘La noche de los girasoles’

Micaela Nevárez: en 2006, la puertorriqueña ganó el Goya a la mejor actriz revelación por ‘Princesas’, de Fernando León de Aranoa

Benicio del Toro: el puertorriqueño ganó el Goya al mejor actor protagonista por encarnar al Che Guevara en ‘Che, el argentino’, en 2008

José María Yazpik: consiguió su única nominación como actor de reparto en 2008 por su papel en ‘Solo quiero caminar’

Rachel Weisz: encarnar a Hipatia de Alejandría en ‘Ágora’ le reportó una nominación como actriz protagonista en 2009

Rachel Weisz en ‘Ágora’

Ricardo Darín: el internacional más nominado no ha ganado nunca un Goya. En 2009 optó a la estatuilla por partida doble como actor protagonista por ‘El secreto de sus ojos’, y actor de reparto por ‘El baile de la victoria’. En 2014 fue nominado como protagonista por ‘Relatos salvajes’, y este 2015 vuelve a optar en la misma categoría por ‘Truman’

Soledad Villamil: la compañera de Ricardo Darín en ‘El secreto de sus ojos’, ganó la estatuilla por esta película en la categoría de actriz revelación

-Década de 2010-

Natasha Yarovenko: la ucraniana fue nominada como mejor actriz de reparto en 2010 por su papel en ‘Habitación en Roma’

Ryan Reynolds: su trabajo en ‘Buried’, de Rodrigo Cortés, le valió una nominación como mejor actor protagonista en 2010

Ryan Reynolds en ‘Buried (Enterrado)’

Viggo Mortensen: su primera y única nominación fue por ‘Alatriste’ en 2011. Compitió con Juan Diego, Sergi López y Daniel Brühl

Daniel Brühl: su segunda nominación le llegó en 2011 y fue como actor protagonista por ‘Eva’, de Kike Maíllo

Salma Hayek: con ‘La chispa de la vida’, de Álex de la Iglesia, la mexicana se hizo con su primera nominación en el año 2011

Tom Holland: su gran interpretación en la película de JA Bayona, ‘Lo imposible’, le llevó hasta los Goya en el año 2012

Naomi Watts: fue nominada al Goya en 2012 por su trabajo en ‘Lo Imposible’ de JA Bayona

Ewan McGregor: el británico fue nominado como mejor actor de reparto por ‘Lo Imposible’ en 2012

Ewan McGregor en ‘Lo Imposible’

Daniel Giménez Cacho: interpretar al torero Antonio Villalta en ‘Blancanieves’ le valió una nominación en la categoría de mejor actor protagonista en 2012

Jean Rochefort: el francés recibió nominación por ‘El artista y la modelo’, de Fernando Trueba, en 2012

Olimpia Melinte: en 2013, la rumana compitió como mejor actriz revelación por su trabajo en ‘Caníbal’, de Manuel Martín Cuenca

Yordanka Ariosa: como hemos dicho antes, la actriz está nominada este año gracias a ‘El rey de La Habana’, su primera película

Tim Robbins: nominado como Mejor actor protagonista este año por su papel en ‘Un día perfecto’

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‘Sicario’ y otras cuatro películas que consagran al director Denis Villeneuve

Lleva encadenando cuatro éxitos seguidos. El último de ellos, Sicario, llega a esta semana a nuestras pantallas con la que probablemente sea la propuesta más poderosa sobre el tráfico de drogas entre México y Estados Unidos. Puede que algunos no conozcan su nombre pero sólo hace falta echarle un vistazo a cualquiera de las últimas producciones de este canadiense de 48 años para reconocer su talento. Denis Villeneuve se ha ganado a pulso la etiqueta de maestro del thriller, capaz de generar grandes atmósferas de tensión e inquietud en cualquiera de los géneros que aborda. Sus últimas producciones así lo demuestran.


Incendies, la conmovedora historia que lo dio a conocer

villeneuve1Cuenta con dos primeras obras prácticamente desconocidas. En 2000, rodó el drama Maelstrom, sobre una joven que se da a la fuga después de atropellar a un hombre. Nueve años más tarde llegó Polytechnique, que narra la masacre real ocurrida en la Escuela Politécnica de Montreal en 1989 y en la que murieron 15 estudiantes. Pero no fue hasta 2010, con Incendies, cuando Villeneuve hizo activar todas las alarmas. Estábamos sin duda ante un director de lo más prometedor.

La película adapta la obra teatral del canadiense de origen libanés Wajdi Mouawad, en la que dos hermanos gemelos deciden cumplir la última voluntad de su madre y viajar a Oriente Medio para averiguar la identidad de su padre y de otro hermano cuya existencia desconocían. Mediante una serie de flashbacks, Villeneuve nos adentra de lleno en la tormentosa juventud de la progenitora en el Líbano. Un viaje al pasado que nos descubre los horrores del eterno conflicto religioso y que va ganando en intensidad dramática hasta alcanzar uno de los desenlaces más duros y sorprendentes de la historia del cine reciente. Una obra indispensable, nominada al Oscar como mejor película de habla no inglesa, que le abrió al canadiense las puertas de Hollywood.


Enemy, adaptando a José Saramago

villeneuve2El reto no era nada fácil. Antes de aceptar la hospitalidad de las grandes majors, Villeneuve decidió encargarse de la adaptación de El hombre duplicado, de José Saramago, uno de esos libros que todo director en proceso de consolidación debería evitar. Sin embargo, la fotografía de su compatriota Nicolas Bolduc y el guión del español Javier Gullón (Hierro, Invasor) convirtieron a Enemy en una experiencia visual e intelectual que se complementa a la perfección con la sugerente lectura del portugués.

¿Qué harías si de repente conocieras la existencia de tu doble? Es lo que le ocurre a Adam, un profesor de historia que un buen día descubre a un actor idéntico a él mientras ve una de sus películas. A partir de ese momento, comienza la búsqueda de su álter ego, convirtiéndose en una obsesión que lo enfrentará directamente a su propia personalidad. Aunque la película puede disfrutarse como un thriller cargado de momentos de tensión, Villeneuve nos brinda también la posibilidad de ir más allá y desafiar los límites de nuestra razón. Las lecturas son tantas y todas tan válidas, como la interpretaciones en torno a su arácnido final, que sólo cabe un segundo y enésimos visionados para disfrutar cada una de ellas. Enemy es otro ejemplo de la capacidad del director para hacer remover al espectador en su asiento.


Prisioneros, el thriller total

villeneuve3Desembarco triunfal en Hollywood. Sólo así puede definirse el paso que dio Villeneuve en 2013 y en el que tantos otros directores extranjeros han fracasado. Porque con Prisioneros terminó de dar su particular golpe en la mesa y presentó un thriller a la altura del maestro Fincher, una sórdida y siniestra mezcla entre su Zodiac y el Mystic River de Clint Eastwood. Una de esas investigaciones policiales que sirven para algo más que ingeniar golpes de efecto, que hurgan en las miserias de nuestro entorno aparentemente impoluto.

La desaparición de las hijas pequeñas de dos matrimonios en un apacible barrio residencial termina convirtiéndose en un auténtico descenso a los infiernos, sobre todo para uno de los progenitores, un soberbio Hugh Jackman que decide tomarse la justicia por su mano y llevar sus sospechas hasta las últimas consecuencias. Mientras, la investigación oficial, la que lleva a cabo un tétrico e irreconocible Jake Gyllenhaal, nos conduce a un laberinto de siniestras pistas que desembocan en otro memorable final. A pesar de la enorme competencia de aquél año, todavía sigue sin comprenderse el ninguneo de los Oscar hacia un thriller que merecía algo más que una simple, aunque merecida, nominación a la mejor fotografía.


Sicario, cine sobre narcotráfico para los que aborrecen el género

villeneuve4La escena de apertura marca el paso. Probablemente sea una de las mejores introducciones que nos ha dado un thriller en los últimos años. Un grupo de agentes del FBI irrumpe violentamente en la casa-escondite de un líder de los cárteles mejicanos de la droga. La puesta en escena es apabullante, sin ni un solo plano dejado al azar, y con una banda sonora absolutamente envolvente, consciente de la magnitud de una pesadilla terrorífica y cruel. Marca el paso de un recorrido de dos horas hacia el infierno. El mismo infierno que tantos directores han querido reflejar y que Denis Villeneuve ha venido a rematar. Porque si el narcotráfico en la ficción te despierta el bostezo, Sicario llega para romper los moldes del subgénero y dotarlo de la tensión y la dimensión necesarias para que no te despegues de la butaca.

Temíamos que el narcotráfico rompiera su racha, pero es evidente que Villeneuve conoce muy bien el terreno que pisa. Para el director, toda realidad puede generar inquietud. Sólo es cuestión de saber transmitirla. Y tensión, inquietud, es lo que desborda Sicario, con un par de escenas inolvidables, una en el paso fronterizo entre México y Estados Unidos, la frontera oficial, y otra en un túnel clandestino. Benicio del Toro, un clásico ya del ámbito de las drogodependencias, encaja a la perfección con el personaje antagonista de Emily Blunt. Porque entre escenón y escenón, Villeneuve se cuida también de dotar a sus personajes de la profundidad y del código moral necesarios para que la película no resulte únicamente una mera cinta de acción. Como si tal hazaña no fuera ya digna de elogio.


Blade runner 2, el futuro en forma de gran reto

villeneuve5Después de años, de décadas, negándose a satisfacer las súplicas de sus fieles seguidores, Ridley Scott por fin dio su brazo a torcer: habrá secuela de Blade runner. Villeneuve no era su primera opción, pero en declaraciones recientes no quiso revelar la identidad del director que le dijo no a tan tremendo reto. El caso es que no hubiera tirado adelante el proyecto si no hubiera contado con un sustituto de altura, sustituto que parece haber encontrado en la figura de este canadiense de contrastada solvencia. «Creo de todo corazón que puedo hacerlo. Blade runner es una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Conozco cada detalle», ha declarado Villeneuve recientemente durante la presentación de Sicario.

Scott se muestra entusiasmado con el proyecto. Tanto que logró convencer a Harrison Ford para que volviera a unirse a la causa, a pesar de sus reticencias iniciales. El gran motivo se encuentra en el guión, que vuelve a estar a cargo de Hampton Fancher, coautor de la película original, y Michael Green. Asegura el actor que es lo mejor que ha leído en toda su carrera. La secuela nos trasladará al año 2047 y contará además con Ryan Gosling como único actor confirmado. El rodaje comenzará a mediados de 2016 con vistas a 2017 como fecha de estreno. Antes, Villenueve presentará el drama de ciencia ficción The story of your life, en el que Amy Adams dará vida a una lingüista encargada de traducir el lenguaje de una población extraterrestre recién aterrizada en la Tierra. Dos nuevos retos para terminar de afianzar una carrera, la de Denis Villeneuve, que ya se encuentra más que consolidada.

Cómo triunfar en tu discurso de agradecimiento

Las ceremonias de entrega de los premios gordos del cine están a la vuelta de la esquina. Durante los dí­as previos, los asistentes a estas fiestas se encuentran en plena fase de preparación: selección del vestido, pruebas de peinado, elección del taconazo,… Pero si hay un aspecto igual o más importante, que solo afecta a los nominados, y que también necesita de dí­as de reflexión, elaboración y reelaboración, ese es el discurso de agradecimiento.

Muchos son los candidatos que, año tras año, dicen no haberse preparado nada porque prefieren dejarlo a la espontaneidad y lo que surja. ¡ERROR! Ya sea por los nervios o por la emoción del momento, en la historia de las entregas de premios se han producido situaciones de lo más bizarras que con un poco de preparación previa se podrí­an haber evitado.

Y es que escribir un speech de agradecimiento no es tarea fácil, así­ que hoy damos algunos consejos básicos sobre cómo elaborar un buen discurso sin morir en el intento.


-Ante todo, concisión-

El tiempo que suelen tener los triunfadores para pronunciar su discurso ronda los 45 segundos, por eso es importante saber resumir lo que se quiere decir.

Un discurso largo puede llegar a aburrir y despertar los deseos de algunos para que abandones el escenario. En los Oscars, por ejemplo, fue memorable la escena en la que Penélope Cruz y Antonio Banderas tuvieron que sacar del escenario a Pedro Almodóvar cuando ganó por Todo sobre mi madre a la Mejor Pelí­cula de habla no inglesa. Y en los Goya, Karra Elejalde se tiró más de tres minutos contando batallitas, con mención incluida al gato de su hija.

Pero resumir no debe confundirse con no decir nada. Merritt Weber desperdició su momento en los Emmy con un ‘Muchas gracias. Muchas gracias. Me tengo que ir. Adiós’. ¡Y se fue!

Por favor, recordad: ¡menos es más pero demasiado poco es nada!


-Los consejos, si no se dan, dos veces buenos-

_del_toro_bba55f8cLlegado el momento de pronunciar el discurso NO es buena idea ponerse a dar consejos a los compañeros de profesión. Eso es lo que quiso hacer Benicio del Toro cuando ganó el Goya por Ché, el argentino. El puertorriqueño se creyó más experimentado que nuestros actores españoles y quiso dar una lección imposible (de entender): «estando aquí­ esta noche, no preparé nada, […] Siempre que he hecho una interpretación hago una visualización, tengo una idea del personaje y esa idea siempre es mucho mejor que la interpretación real que existe en la cinta que vivirá por toda una vida […]. Lo único que sé, es que lo importante es tratar. Tratar con ganas. Es un honor y quiero darle las gracias a la Academia».

Por favor, recordad: ¡ir de resabidos os puede jugar una mala pasada!


-La gimnasia, mejor en casa-

Que algunos de los nominados están como el queso Gruyer y llegan a las galas en plena forma fí­sica lo sabemos de sobra, pero eso no significa que tengan que hacer alarde de ello como hizo Jack Palance en 1971, poniéndose a hacer flexiones para demostrar que a sus 73 años estaba fenomenal.

Llegar a estas demostraciones es ir un poco lejos, pero siempre hay excepciones si los protagonistas son: Jesús Castro, Bradley Cooper o Benedict Cumberbatch (por citar a algunos de los nominados de este año). En estos casos no hay lí­mites e incluso lo agradecemos.


-Julia Roberts solo hay una-

El tiempo es oro en las entregas de premios y el discurso debe terminar antes de que la orquesta te saque del escenario.

En la edición de los Oscars de 2001, en pleno subidón, Julia Roberts (Erin Brockovich), declaró sus intenciones: ‘como no sé si voy a volver a estar aquí­ arriba en toda mi vida, me voy a tomar el tiempo que necesite para agradecer el premio a quien quiera’. ¡Diosa!

Por favor, recordad: solo las grandes celebridades pueden saltarse las normas, y por desgracia para muchos, Julia Roberts es única.


-Las reivindicaciones para otro dia-

Las entregas de premios son actos festivos, así­ que… ¿para qué aguar un sarao si las quejas contra las gestiones de los gobiernos se pueden hacer otro dí­a? No hay que irse muy atrás para recordar cómo le fue a Candela Peña por mostrar su opinión sobre la sanidad pública española. Se estuvo hablando durante dí­as de su discurso e incluso en Sálvame (Telecinco) hicieron conexiones en directo a las puertas del hospital donde trataron a su difunto padre para saber si sus palabras fueron verdad o si exageró.

Así­ que, por favor, recordad: ¡digáis lo que digáis, no dejéis que decaiga la fiesta!

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