Entrevista ‘Novatos’ | «Sacar a la luz este tipo de actos violentos es útil»

Son las cuatro de la tarde y deambulo curioso entre las estanterías de la librería Ocho y Medio de Madrid. Cientos de miles de hojas escritas y decenas de miles de minutos grabados componen una Historia del Cine interminable que se construye día a día y que disfrutamos semana tras semana. Hoy añadimos un capítulo más a esta particular historia en la que el cine se transforma en una herramienta reivindicativa, crítica y de denuncia.

Con el valor social como uno de sus pilares fundamentales, hoy se estrena Novatos, una película light aunque de obligatorio visionado que se atreve a retratar la realidad de las novatadas desde el punto de vista de Álex, otra víctima más de este círculo vicioso aceptado socialmente que provoca la vejación y humillación de cientos de jóvenes cada año. Algunos se obcecan en llamarlo «tradición». Espero impaciente a Pablo Aragüés, director de la película, y a Lucía Ramos, Javier Butler y Nicolás Coronado, parte del reparto de esta obra en la que también se habla de amor, de libertad, de la vida universitaria y de independizarse. Llevan todo el día de entrevistas y parecen cansados, pero todavía guardan en la recámara un buen puñado de respuestas para ofrecerme.

Entrevista al director y reparto de Novatos

¿Qué os llamó la atención para querer ser parte de Novatos o, en el caso de Pablo, para llevarla a cabo?

Pablo: Era una cosa que había vivido cuando vine a estudiar a Madrid. Mi productora, Marta Cabrera, me convenció de que era una historia que aunque había vivido hace 15 años, los chavales la siguen viviendo todos los años cuando van a la universidad. Entonces, era una buena manera de poner esta vivencia en la pantalla para que la gente viese que era un problema social que pasa año a año.

Nicolás: Vi en el guión que era muy suculento encarnar la parte oscura de la película. De hecho, he descubierto que es más divertido hacer de malo que de bueno. No sé, quizás el interpretar a un personaje que está más alejado de ti permite una creación más potente y lo disfrutas más en el rodaje. Salí con mucho crecimiento como actor y muchísimo amor a la profesión.

Javier: Bueno, a mí me llamaron un día diciéndome que querían contar conmigo para una película sobre novatadas. Claro, yo oí “novatadas” y no supe lo que eran. Entonces me contaron la historia, leí el guión, quedamos, hablamos y me interesé por ello. Me pareció una buena oportunidad hacer una película desde esta perspectiva, porque realmente no se había hecho algo así de profundo. Solo teníamos la imagen de Estados Unidos y las novatadas como parte de una fiesta.

Lucía: Yo leí primero el guión y me enamoré de Carla. Pero me llamó mucho la atención que Pablo hubiera vivido esto. Nosotros durante el rodaje teníamos mucha información por parte de él. Todas las dudas nos las respondía.

¿Dónde pensáis que se encuentra el germen o el espíritu de las novatadas?

J: El germen está en la repetición. Tú este año eres novato y al año siguiente vas a ser veterano. La “integración” no es solo cuando eres novato, sino que también es cuando estás en segundo y formas parte de ese movimiento cíclico que funciona así. Como es algo previamente aceptado por las personas que lo hacen, entras en ese bucle de novatadas.

N: Además hay una cosa por debajo de todo este mundo que es el poder: están los débiles y los que tienen el poder. Y yo creo que el poder mal utilizado se vuelve muy destructivo y es lo que ocurre en las novatadas, que todos se apoyan en que “esto es tradición y está establecido. Yo puedo ejercer este poder y estoy haciendo además una buena labor”.

P: Las novatadas además tienen como unos tentáculos que se extienden. Hay temas psicológicos, sociológicos y educativos, pero la clave está en que las novatadas las hacen chavales de 20 años a gente de su edad. Y los adultos, o el propio Gobierno, son los que dan permisividad a esto. Cuando terminen la universidad y se formen para salir a la sociedad, ¿cuál va a ser el aprendizaje? Que humillar está bien. Si en tu educación aprendes que machacar a los demás es parte de la movida y de la sociedad, eso va a perdurar. De todas maneras, una ley no va a acabar con las novatadas; va a ayudar, pero esto es algo a años vista y depende de la educación.

Fotografía de Pablo Aragues y Lucía Ramos

«Hay mucha gente que ni sabe que las novatadas existen»

Aparte de Pablo, ¿habéis sufrido novatadas alguna vez?

L: Yo no

J: Yo sí, pero fue un trámite, nada comparado como otras cosas que se ven en la película.

N: Al final es un divertirse a costa de otros y eso, a pequeña o gran escala, no está bien.

L: Y a veces es también problema de vengarse, porque el veterano ha sido novato. Y quizás, aunque no lo he vivido, si te las hicieron el año pasado, te vengas aunque los nuevos no tengan la culpa. Es como lo que se dice, que yo no lo entiendo, de que “es una tradición”.

N: Te quedas resentido, sí. La tradición es apoyarte en algo antiguo, pero es que no son conscientes de que esto llega hasta unos límites en los que muere gente.

¿Creéis que el cine o esta película son una buena solución para evitar las novatadas?

P: No sé si la palabra es solucionar, pero sí que arroja luz sobre el problema. Hay mucha gente que ni sabe que existen o que piensa que existían hace muchos años. Creo que lo que tiene de bueno una película así es que la gente no se enteraría de otra manera. En el momento en el que las novatadas están encima de la mesa, el tema está sujeto a debate y es un problema que sale a la luz. Las novatadas son un tipo de violencia como puede ser la violencia machista, la racista o la que existe contra los animales. Sacar a la luz este tipo de actos violentos es útil, porque la gente los suele malinterpretar o desconocer.

Fotografía de Pablo Aragues, Lucia Ramos, Javier Butler y Nicolas Coronado, equipo de 'Novatos'

«Las novatadas son una realidad muy extendida y aceptada…  A ver si despertamos un poquito.»

Lucía, Javier, vosotros sois los enamorados de la película, ¿qué papel juega el amor en Novatos

J: Es un mecanismo de ayuda al problema.

L: Los dos encontramos en ambos un apoyo que viene bien, pero que no soluciona nada.

J: El hecho de que haya una historia de amor paralela significa que los protagonistas pueden escapar cada cierto tiempo del día a día de sufrir novatadas. Álex, en vez de soportar todo eso, puede estar con la chica que le gusta. Esto le da oxígeno. Y al público también, si no estaría estresado.

Después de ver la película, ¿cuál es la sensación que os queda?

L: Estoy encantada. La vi y escribí a Pablo en seguida porque no me lo esperaba. Es difícil que algunas escenas sean creíbles o que el espectador se crea que esto que contamos ha pasado de verdad en la vida de Pablo. Él ha tenido que quitar muchas cosas porque parecía que era mentira, pero es que le han ocurrido de verdad. Ha quedado muy bien y muy realista. Se reflejaba todo.

N: Como público no relacionado con la película, puede generarte mucha angustia, mucha rabia. Pero es eso lo que busca, porque el punto de vista es diferente para que empatices con la víctima, al que seguimos desde el principio hasta el final. Entonces, creo que abordar esta realidad desde esta visión es mejor que desde otros puntos de vista como el de las películas que se quedan en lo liviano o en la broma. Pero detrás de esto hay muchos afectados con agresiones físicas, psicológicas y emocionales. Me da igual que sea 1 de cada 100 o 5 de cada 100; es una realidad muy extendida y aceptada, que es lo negativo. A ver si despertamos un poquito.

Terminemos igual que hemos empezado, por orden. ¿Qué proyectos futuros vamos a ver de cada uno de vosotros?

N: Yo acabo de terminar Demonios tus ojos con Pedro Aguilera y Ana Vaquero, que está en montaje. También participo en una serie de TVE, La sonata del silencio, con un personaje alemán muy interesante.

J: Tengo cosas en el aire, pero ya sabemos cómo va esto. Mi proyecto más grande es la carrera, así que mientras tanto si trabajo, bienvenido sea.

L: Yo sigo en el teatro hasta diciembre con Porno Star, involucrada al 100% porque también la producimos.

P: Yo estoy preparando un largometraje que se titula 1200 almas, un thriller sobrenatural que esperamos rodar en Galicia y… Hasta ahí puedo leer.

Entrevista: Germán de Heras
Fotografías: Paloma de la Fuente

12 películas de instituto muy oscuras

Generalmente asociamos el subgénero de películas de instituto con comedias protagonizadas por animadoras, quaterbacks y estudiantes normales (y/o marginados). Estos últimos luchan por sobrevivir en el ecosistema que es un instituto, gobernado por los dos primeros grupos. Tras enredos varios y coqueteos con el lado oscuro de la fuerza, la moraleja final acaba siendo que lo importante es ser uno mismo. John Hughes sentó las bases del género y más tarde films como Clueless o Mean Girls, han elaborado diversas (y exitosas y divertidas) relecturas del mismo. Pero además de este ingente número de films, se han elaborado, sobre todo en los últimos años, películas que abordan el instituto desde el drama o el thriller, para mostrarnos su lado más oscuro.


Captura de pantalla 2015-11-03 11.59.4612. Confessions (Tetsuya Nakashima, 2010)

Este film japonés se convirtió ipso facto en una obra de culto con un gran número de fans. Un retrato cruel de la violencia en las aulas, en la vida. Una historia de venganza (una cuestión que obsesiona a los japoneses) en la que una profesora se venga de los alumnos que asesinaron a su hija siendo aún más monstruosa que los asesinos. Uno nunca sabe si Confessions hace una nauseabunda crítica de la violencia en la sociedad o en realidad está banalizando la misma. Si denuncia o si expande. Es un thriller psicológico lleno de giros que mantienen al espectador atento todo el rato, pero también es una película que puede resultar moralmente repugnante. Su conversión en fenómenos cinéfilo hace que merezca la pena verla. No podíamos hacer una lista sobre el lado más perverso del cine de instituto sin incluirla.


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11. El profesor (Detachment) (Tony Kaye, 2011)

Tras rodar American History X, un film con el que crecimos toda una generación de cinéfilos, Tony Kaye estaba llamado a comerse el mundo. Sin embargo el mundo se lo comió a él. Ha sido Detachment, un film pequeño pero con un gran reparto encabezado por un sólido Adrien Brody, el que lo ha devuelto al mapa. La película sigue a un profesor sustituto en un instituto de un barrio pobre. En la película podemos ver los escasos medios, el desencanto del profesorado, la irresponsabilidad de los padres y la frustración de los alumnos. Una enmienda a la totalidad del sistema educativo público estadounidense.


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10. Animals (Marçal Forés, 2012)

Desde nuestra atalaya de adultos solemos fijarnos en los problemas psicológicos que puedan sufrir los adolescentes. Como si por ser adolescentes ya fueran, per se, sospechosos de padecer algún comportamiento extraño. Quizás estamos demasiado acostumbrados a que los medios nos hablen de adolescentes con problemas. Problemas que nos dan miedo. Y en lugar de darle la voz a ellos, los escrutamos desde fuera. En Animals el adolescente protagonista se siente muy solo, abandonado en medio de un paisaje rural. Zambullido en esa soledad termina por desconectar del mundo real. El instituto se vuelve así una sombra, un fantasma que está ahí, pero con el que no interacciona. Animals es una película oscura e hipnótica pero también cruda y desagradable. Al final, la espiral de drama psicológico en la que se sumerge el protagonista, termina por empujar al film hacia el exceso. Una pena. Aún así, vale la pena.


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9. La ola (Die Welle) (Dennis Gansel, 2008)

Un profesor propone a sus alumnos un experimento sociológico: simular que están bajo un régimen autoritario que prioriza el sentimiento de grupo y las dotes de mando sobre todas las cosas. Lo que tenía que ser una reflexión sobre los valores de la democracia termina yéndosele de las manos al maestro, al llevar los chavales el experimento demasiado lejos. La ola, basada en un caso real, nos enseña cómo de frágiles somos ante la manipulación, cómo necesitamos de forma desesperada formar parte de algo, no sentirnos solos, aunque ello conlleve convertirnos en monstruos. Da miedo. Los alumnos cambian su forma de ser de una forma demasiado sencilla, pero desde luego es una película que te hace reflexionar.


vlcsnap-00004-198. Elephant (Gus Van Sant, 2003)

Mes sí y mes también vemos en las noticias algún tiroteo en un instituto o universidad estadounidenses. Es una lacra social de la que no quieren librarse (Dios bendiga a la 2ª enmienda). Una lacra social que crea mucho dolor y miedo. Se transforma así el instituto de espacio de educación y crecimiento vital en lugar de muerte. El Gus Van Sant experimental y críptico persigue a dos adolescentes que planean entrar a tiros en su instituto. El resultado es una película gélida, incómoda y terrible. Un retrato de la nada y de la frustración y cómo de esa mezcla surgen la muerte y el horror. El film ganó la Palma de Oro en Cannes y sigue siendo la mejor película del Van Sant no comercial.


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7. Carrie (Brian De Palma, 1976)

Si hay una película canónica en esta lista esa es la adaptación que hizo Brian De Palma de la novela de Stephen King. Carrie sacudió a medio mundo mostrándonos un instituto bañado en sangre. Literalmente. El film narra la desdichada vida de una chica atormentada en casa por su madre ultra-religiosa y en el instituto por sus compañeros de clase. A medio camino entre el drama psicológico, el terror y lo paranormal. Carrie dejó para la historia el baile de promoción más retorcido del cine y lanzó al estrellato a una descomunal Sissy Spacek. A veces el instituto nos da miedo, aquí nos dio pavor.


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6. Heathers (Michael Lehmann, 1989)

Heathers, titulada en España Escuela de jóvenes asesinos, es una obra fundamental del cine de la generación X, protagonizada, por supuesto, por su musa, una joven y magnética Winona Ryder. Ryder y Christian Slater se sumergen en una espiral de violencia en la que la misma parece ser una gran broma. Sin consecuencias, sin responsabilidades. Heathers es un film cuasi nihilista sobre la banalización de la violencia. También es un agudo retrato sobre el instituto no cómo lugar de socialización, sino de extrañamiento. Como selva en la que te mueves sin entender nada de lo que pasa a tu alrededor, temeroso de encontrarte con alguna trampa, despreocupado por establecer relaciones personales reales. La etapa del instituto aparece así cubierta por una niebla tupida que hace que parezca un mal viaje de maría. Como si no fuera real. El problema es que sí lo es. Y quizás cuando te das cuenta ya es tarde. O no.


reese witherspoon election5. Election (Alexander Payne, 1999)

Una alumna (Reese Witherspoon), obsesionada con el éxito, con ser la mejor, se embarca en una demencial carrera para ganar las elecciones a presidenta del alumnado de su instituto. Frente a ella se situará el profesor (Matthew Broderick) al cargo de dichas elecciones, que intentará, por activa y por pasiva boicotearla. Por el camino ambos sacarán a relucir todos sus monstruos interiores y todos los monstruos interiores del propio sueño americano. No lo intentes, sé el mejor. Lo que podría ser un drama, se convierte, en manos de Alexander Payne, en una descacharrante comedia negrísima que juega, exitosamente, a ser un thriller político de altura. Reese Witherspoon nunca estuvo mejor, a la vez graciosa y tenebrosa. El poder corroe y Alexander Payne nos lo enseña de la mejor forma posible, haciéndonos reír.


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4. La clase (Entre les murs) (Laurent Cantet, 2008)

Quizás estemos ante la película más realista de la lista. Laurent Cantet planteó Entre les murs casi como un film colaborativo, trabajando con actores no profesionales, con chavales de la calle. Construyó así una película que respira realidad por los cuatro costados. Una mirada limpia al sistema educativo francés, quebrado por la formación de barrios marginales en la periferia de las grandes ciudades y la escasez de medios. Entre les murs es, en realidad, una lección magistral sobre la Francia actual, sobre la marginación, la frustración y la desigualdad que la lastran. A través de una profesora idealista y de una clase llena de alumnos con problemas, Cantet dibuja Francia. Y no es un dibujo bonito el que firma. La película puso fin a dos décadas en las que ninguna obra francesa había logrado la Palma de Oro en Cannes.


tumblr_mcui6tI9mX1qabfqvo1_12803. Después de Lucía (Michel Franco, 2012)

Las personas podemos llegar a ser muy crueles. No sólo los adolescentes, como nos gusta creer a los adultos. Podemos llegar a destruir a alguien sin darnos cuenta, cegados por nuestro propio egoísmo. En Después de Lucía, Michel Franco nos presenta a una chica que se muda a una nueva ciudad junto a su padre y cómo su vida se deshace en mil pedazos. Después de Lucía habla de lo peligrosas que son las tecnologías, la desatención parental y el silencio ante las injusticias. Es quizás uno de los retratos más crudos y terribles sobre el acoso escolar que se hayan rodado jamás. Cómo si Haneke hiciera una película sobre un instituto. Algunas secuencias son tan repulsivas que resulta imposible no apartar la mirada. Pero justamente hacia ahí apunta Franco, no apartemos nunca la mirada ante la violencia que nos asedia.


Brasme2. Respire (Mélanie Laurent, 2014)

La ópera prima de Mélanie Laurent, narra la vida de una chica que de pronto se siente completamente fascinada por una compañera nueva de clase. Su mundo pasa, de inmediato, a girar en torno a ella. Eclipsa su  vida dejando en la oscuridad a sus propios deseos, a su familia, a sus demás compañeros de instituto. Se establece así una relación malsana de dependencia entre ambas. Un amigo llama a este proceso vampirización. Una persona te chupa la vida y tú no sólo lo consientes, sino que te entregas completamente a ello. A casi todo el mundo, alguna vez, una persona le ha cegado por completo, aprovechándose de esa ceguera. No es que alguien nos haga daño es que nosotros nos hacemos daño al entregarnos a la otra persona. Nos inmolamos. Para todo aquel que haya estado en esta situación, Respire será un film duro y le tocará hondo, en lo más hondo de sus propias tinieblas.


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1. Brick (Rian Johnson, 2005)

En Brick, Rian Johnson filmó una de las aproximaciones más curiosas al ecosistema que conforma un instituto. Lo hizo a través del neo-noir y del cine de mafias. Dibujando un instituto corroído por el crimen organizado. Chinatown en clave adolescente. El protagonista, interpretado por Joseph Gordon-Levitt, se disfraza de torturado detective para encontrar a su ex – novia desaparecida. Y en el proceso va descubriendo toda la miseria que se esconde detrás de las taquillas y los cuartos de la limpieza. Brick es una película especial, fría, retorcida y subyugante. Un ejercicio de estilo y una subversión de la idea de género cinematográfico. Al igual que otros films de esta lista (Carrie, Heathers…) tiene madera de clásico instantáneo, de película a reivindicar con el paso del tiempo. Brick se rodó hace 10 años y aún sigue siendo completamente única, deliberadamente extraña.

Crítica | Novatos

Fotograma de Novatos

“Ustedes todavía no han entendido que esto lo hacemos por su bien, para que se integren. Para que hagan amigos”.

Hace algo más de tres años, al igual que el cineasta Pablo Aragüés, me eché la mochila al hombro y me fui de mi pueblo para estudiar periodismo en la universidad. La gran ciudad me esperaba. Al contrario que el director maño, mi destino estuvo en un piso de alquiler en una ciudad alejada del campus donde iba a estudiar. Pablo, sin embargo, fue a parar a un Colegio Mayor de Ciudad Universitaria en Madrid. Conozco historias, por amigos y amigas que han vivido largas temporadas en residencias de estudiantes, que le revolverían el estómago a más de uno. El propio Pablo cuenta en la web que hay sucesos de la realidad que no fueron incorporados al guión porque no parecerían reales en la película.

Y con todo ello creo que Novatos se queda coja, light, zero, sin azúcar o cualquier apelativo dietético que prefieras.

Que esté a medio gas no significa que suspenda la película. Al contrario, la apruebo y recomiendo su visionado de manera encarecida porque considero que, en pleno Siglo XXI, las novatadas todavía son un tema tabú, están aceptadas socialmente y, por si fuera poco, casi nadie es consciente de sus peligrosas consecuencias. Pero claro, hay algunos elementos de la cinta que me chirrían y que si no digo reviento.

Todos podemos sentirnos identificados en cierta medida con las situaciones de nuestro cuarteto protagonista (Javier Butler, Lucía Ramos, Alejandra Onieva y Nicolás Coronado), pero lo que podría dar lugar a escenas realistas, naturales y cotidianas acaba como una maraña de diálogos forzados y poco creíbles. Claro, yo estoy en medio del cine, sumergido de lleno en la película, y de repente me saltan con algo así; solo puedo retorcerme de incomodidad en la butaca, mientras pienso lo artificial e incomprensible que ha quedado esto que acabo de ver. ¿De quién es culpa? La mitad es problema de los diálogos, demasiado novelescos y típicos. La otra mitad, del casting. Hay como 30 actrices y actores en toda la película que tienen algún diálogo y solo soy capaz de creerme a los cuatro protagonistas. Ni siquiera Emma Suárez pasa la criba como secundaria.

Imagen del reparto protagonista de Novatos

A esto se le puede añadir la relación amorosa entre Carla y Álex que, aunque se presenta como solución y alivio a todos los males y se resuelve de manera aceptable, acapara demasiados minutos en pantalla y resta importancia al valor social y a la denuncia de varias problemáticas sociales que, en teoría, dieron pie a la creación de la película (el bullying, la baja autoestima o el maltrato psicológico). Hay un punto de la película, incluso, en la que Aragüés se deja llevar por esa aceptación tradicional de las novatadas y las abandona en un segundo plano hasta el final de la cinta. ¿Cuáles son las motivaciones de los personajes? ¿Qué hay detrás de toda esa violencia? ¿Qué papel juegan las autoridades? Alguien podría argumentar que el director quería transmitir el desamparo, la incomprensión y la pasividad ante esa problemática. Es posible, pero creo que no es ni el lugar ni el momento para ponerse suaves. Es hora de criticar, machacar y encontrar respuestas y soluciones. En este sentido, faltaba garra y mala leche.

Poster alternativo de Novatos

Pero no solo tengo críticas para repartir. He dicho que es necesario ver esta película y lo sigo manteniendo. A pesar de que Pablo Aragüés es también un novato de los largometrajes y que el proyecto fue financiado por crowdfunding en Verkami, se aprecia enormemente el gran esfuerzo y cariño puestos en la película. Además, yo veo un talento latente y unos diamantes en bruto con los que espero que, en próximas ocasiones, Pablo nos atrape y maraville. En concreto, me refiero a esos impactantes tramos inicial y final creados a partir de una fuerza descomunal y unas escenas efectivas y poderosas con las que se tendrían que haber construido el resto del relato para no dar lugar a una Novatos descafeinada. Si el desarrollo de la obra se hubiera fabricado a raíz de ese poderío, Novatos no se hubiese convertido en esa película light que te deja un regustillo agridulce al final.

Fotograma de Novatos

Fotografías obtenidas de novatosfilm.com

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