Oscars 2017: los nombres que no pueden faltar en mi discurso

oscars

Me estoy preparando para la gran noche de los Oscars y entre sesiones de yoga y de belleza me he dado cuenta de que todavía no he escrito mi discurso de ganadora.  Un drama fuera de la pantalla.

Sí, puede resultar poco humilde reconocerme como ganadora pero cari, sinceramente, tú y yo sabemos que lo soy. Desde que fui descubierta por un agente mientras comía patatas en el McDonald’s a las 2 de la mañana, mi vida no ha vuelto a ser la misma. Aprovecho que tengo ahora un rato libre para contarte a quién le voy a dedicar mi discurso de los Oscars. Piensa que así puedes tomar nota para cuando te toque a ti.

Las dedicatorias de mi discurso de los Oscars

En primer lugar se lo dedicaré a mi familia y amigos, por haber aguantado mis aires de diva durante todos estos años. Entiendo que a veces puedo ser insoportable, pero la fama cuesta.

Oscars

En segundo lugar se lo dedicaré a Brad Pitt. Gracias a él durante años he tenido una motivación por la que llegar a Hollywood. Ahora somos inseparables.

Oscars

A Lindsay Lohan, porque en «Tú a Londres y yo a California» me enseñó a interpretar a dos personas a la vez. Y a hacerme un pendiente en la oreja, Lindsay está llena de sabiduría.

Oscars

Por supuesto a las botellas de vino blanco de 3€. Ellas me dieron la inspiración que tanto necesitaba cuando no podía comprar champagne. En época de vacas flacas hay que agarrarse a lo que sea.

Oscars

No puedo olvidar en este discurso a mi profesor de educación física. Aquella vez en la que fingí que me dolía la rodilla para no jugar al fútbol mis dotes interpretativas comenzaron a florecer.

Oscars

Al chino 24h de la esquina. Por mantenerme viva a base de grasas trans durante tanto tiempo. Mi entrenador personal me ha prohibido volver.

Oscars

También quiero dar las gracias a los filtros de Instagram. Sin ellos mis domingos de brunch y mis zumos detox no habrían tenido tan buena acogida.

Oscars

Por último te lo dedico a ti, que estás leyendo esto y sabes perfectamente que estoy escribiendo en pijama desde mi piso de alquiler. Será nuestro secreto.

De ilusiones se vive.

 

 

 

 

Todos queremos a Ali

Imaginemos entrar en el dormitorio de Alicia Vikander. En la mesita de noche, donde el resto de los mortales tenemos los condones, «El Secreto» y el vibrador la dormidina, ella tiene un Oscar. Y sobre las sábanas, donde nosotros tenemos la nada, ella tiene a Michael Fasspene Fassbender. Tal cual, para ella solita. Sólo por eso, Vikander siempre tendrá nuestro odio eterno respeto, así que cuidadito con la mujer que quiso ser Bella en los Oscar (un besito para Emma Watson).

Alicia Bella

¿Y qué hace una actriz después de ganar un Oscar? Pues, según la elevada condición moral de gran parte de los cinéfilos, hacer cine serio. Claro, claro… Porque todos, todos, sabemos que La Chica Danesa, y todo su almíbar y pomposidad, era mejor que, por ejemplo, Cincuenta sombras de Grey y su descacharrente poco sentido del ridículo, ¿verdad? Pues no, amigas, una actriz seria después de ganar un Oscar… quiere dinero y fama. Y a Michael Fasspene Fassbender en la cama…. pero ya sabemos que eso Alicia ya lo tiene.

Así que Vikander se va a enfundar en breve las botas camperas, los shorts cortitos y las mamellas de todo un icono de la cultura pop de los últimos veinte años…

belen-bikini

No, ELLA no…

Alicia ha sido la elegida para ser ELLA:

Ali, porque para nosotros ya es nuestra Ali, sigue los pasos de Angelina, que, tras ganar el Oscar a mejor actriz secundaria por una película de prestigio, Inocencia Interrumpida, se convirtió en Lara Croft. Y le llovieron hostias como panes críticas por todos lados, acusándola de ramera de Babilonia vendida y estupideces similares. Porque aquí todo el mundo opina muy fácil, pero habría que ver qué haríamos todos si se nos presentan en la puerta de casa con un cheque millonario para protagonizar una superproducción donde tendrás caravana propia, asistentes propios, peluqueros propios, becarios esclavos auxiliares de producción propios y chófer propio. Y no han sido ellas las primeras que tomaron decisiones así, vamos a pensar un poco…

Penélope. Nuestra Pe. Ella. Esa mujer que grew up in a place called Alcobendas. Aunque a la pobre le llueven críticas haga lo que haga, nosotros siempre la defenderemos a muerte por ser una bestia parda de actriz, por cantar Los piconeros en alemán, por rodar en español en cuanto puede y por enseñarnos lo que hay que hacer cuando una se olvida los lexatines en casa…

… pues Pe le dio plantón a Lars Von Trier, que había escrito Melancolía para ella, por irse a rodar Piratas del Caribe 4, un poco después de ganar el Oscar a mejor actriz secundaria por Vicky Cristina Barcelona. Pero intentemos ponernos en su piel morena y pensar qué haríamos nosotros: ¿irnos a rodar con un director que volvió más loca a Bjork, hasta el punto de que ésta se comió un vestido en el rodaje de Bailar en la oscuridad? ¿Pasarnos meses con Lars al borde del colapso mental y del suicidio o irnos a Hollywood a rodar con un cheque millonario y mucha parafernalia, incluyendo un cheque con el que luego Pe produjo una película en Españistán España? Pues eso, no id de divinas porque todos haríamos lo mismo…

Charlize Theron cambió el prestigio y el Oscar de Monster por irse a rodar Aeon Flux, a la que pusieron fina y que se la pegó en taquilla, pero que le dio uno de los looks más espectaculares de su carrera. Cate Blanchett se llevó la estatuilla por su desquiciada y maravillosa Blue Jasmine y luego se fue a contar el dineral que le pagaron por hacer de madrastra malvada y fashion victim en la muy gay friendly Cenicienta. A Julianne Moore se lo perdonamos todo, hasta pasar del Oscar de Still Alice a la parte final de Los juegos del hambre. Y es bastante probable que Brie Larson cambie el bajo presupuesto de Room, perfecta ganadora a mejor actriz este año, por la lluvia de billetes que le caerá por ser Captain Marvel. Jennifer Lawrence, Sandra Bullock, Catherine Zeta Jones… o hasta nuestra idolatrada Marion Cotillard han cambiado el Oscar por los millones. Incluso en el caso de Marion, hasta esa decisión se volvió imagen icónica:

Y Halle Berry o Hillary Swank… bueno, ellas deberían despedir a su representante directamente.

Así que ojito con Alicia. Todos somos Alicia. Alicia ha hecho lo que todos haríamos. Alicia va a ser Lara Croft después de ganar un Oscar. Y Alicia tiene esto todos los días en su casa:

… así que TODOS QUEREMOS A ALICIA VIKANDER.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies