Gala 6 OT. ¡El jurado se ha vuelto loco!

¡Qué galón! OT está dándolo todo y, por ello, se está convirtiendo en el éxito del que todos hablan por redes sociales. Menuda noche hemos vivido: visibilización de la lucha contra el sida, catalán y gallego en prime time en Tve, bailarines representado parejas LGTB+, anuncio del primer álbum de gala a la venta y, en consecuencia, firma de discos el próximo sábado en tres ciudades de España. Y, como no podía ser de otra forma, la notícia de que el próximo representante de Eurovisión saldrá de la academia. ¿Podemos pedir más?

La semana pasada podíamos ser reacios ha afirmar que OT despuntaba y empezaba a ser un producto de calidad. Pero ahora sí, con todo lo que se vivió en la gala de anoche, afirmamos que Operación Triunfo es la pera limonera. Los concursantes están tomándose tan en serio su formación en la academia que el jurado empieza a perder la cabeza y a nominar al tuntún porque, muy a nuestro pesar, alguien debe salir del concurso cada semana. Y sí, decimos al tuntún porque no tenemos ni idea de qué criterio han seguido Mónica Naranjo y sus secuaces para nominar. Pero OT es así, los chicos empiezan a acomodarse en el escenario y a hacer de la tarea del jurado un ejercicio muy difícil. Tanto para ellos, como para nosotros, que una semana más os proponemos este repaso de gala a modo de ranking.


 

9. Let me love you

 

Aitana es una de esas concursantes a la que más futuro le vemos fuera de la academia. Con su voz interpreta todo lo que le proponen y, a estas alturas, no hay reto que le asuste en el escenario. Como hace cada semana, la concursante brilló por todo lo alto y salvó el número, o almenos, gran parte. Desgraciadamente, no podemos decir lo mismo de su compañero. Raoul estuvo flojo, tanto que nos sorprende mucho que no lo nominaran. El catalán estaba un poco descafeinado y en cierto punto llegó a quedarse sin voz. La realidad es que Aitana se lo comió sin piedad alguna mientras él deslucía una actuación que, desde que supo que tenía que defender, no le hacía mucha gracia. Sin embargo, su actitud en el escenario sin derrotarse sea el reto que sea, siempre compensa.

Para nosotros, sintiéndolo mucho, es la peor actuación de la noche. Pero no por ello una mala actuación. ¡Este programa ya va muy en serio! Por otro lado, lo que parece que no va tan en serio son los numeritos que montan con el ballet del equipo. ¿Por qué los chicos tienen que enfrentarse a espectáculos de segunda mano? Los números deberían estar a la altura de los concursantes y sino, que les dejen cantar con el piano.

 

8. Quién

 

Cepeda se ha salvado… y ha vuelto a caer nominado; la tercera nominación de lo que llevamos de programa. Su imbatible club de «cepedistas», el mismo que nos va a odiar por situar su actuació en penúltimo lugar, sigue empeñado en que siga en la academia aunque el jurado no lo crea merecedor de ello. ¿Qué hacemos con Cepeda?

El gallego continua sin transmitir cuando canta, e incluso aún peor, se le nota tanto que lo intenta que el resultado es forzado, incómodo y sin sustancia. Y, aunque cuando canta en solitario gana enteros, su evolución está siendo la más sosegada del reality. Podría -y seguro que puede- habernos sorprendido anoche como su compañero nominado. Pero Cepeda jugó sobre seguro, como está haciendo durante todo el programa, y no ganó. Ni gana ni disfruta de su formación como sí podrían hacerlo muchos de sus compañeros que ahora ven el concurso desde casa.

La semana que viene tendrá una nueva oportunidad para intentar sorprendernos como no lo hace desde la Gala 1. Esta vez parece que ha cambiado de dinámica; el tema que ha escogido para defenderse, Until it’s gone de Linkin Park, se aleja de lo que suele ofrecernos en el escenario. Ya llevamos mucho tiempo esperando, pero ¿será por fin el momento en el que se crecerá y nos callará la boca como lo ha hecho Ricky? Ojalá.

 

7. Comiéndote a Besos

 

Altanera, preciosa, orgullosa y salvada una semana más de la nominación. Ana Guerra sigue creciendo y ganando fans con cada gala, pero… ¿merecía seguir con la buena racha mientras Mireya ha caído? Bueno caído, le han empujado. Durante toda la semana Mireya ha sido una de las más flojas en los pases de micros. Se trababa tanto que cuando ha superado el estribillo en plató el público se ha vuelto loco. Pero ha hecho una pedazo de actuación; con esa presencia, esa seguridad, ese poderío que le sale de dentro a pesar de estar en la cuerda floja en los ensayos. ¡Es otra en el escenario, se crece como nadie! Y el jurado va y la nomina. ¿Por qué?

Comiéndote a besos le ha faltado vidilla por parte de Ana y la actuación en conjunto es mejorable, así que no entendemos la posición por la que se ha decantado la nominación. Deducimos que la plaza de nominada que ha dejado Amaia al ser favorita ha hecho caer a la andaluza en el grupo de propuestos para abandonar el programa, -aunque compañeros con peores resultados se hayan salvado- . La próxima expulsión, en caso de irse Mireya, será la más injusta de la edición hasta el momento. No debería estar nominada, no en una noche como la de ayer.

 

6. The Lady is a Tramp

 

Agoney y su sald vocal nos tienen sufriendo. Que si un derrame en las cuerdas vocales, que si un edema, no puede aprovechar Rise like a Phoenix y lo nominan, su limitación hace que se le escapen gallos cada dos por tres. ¡Agoney, haz el favor de cuidarte de una vez copón! Aún así, él es una diva, ojalá algún día de las grandes. Sale al escenario y que sea lo que Dios quiera, pero él entrecierra los ojos, saca su voz que se balancea entre los niveles del erotismo y la seguridad, y se defiende con dignidad. ¿Alguien se ha dado cuenta de que estaba enfermo? Porque yo no.

Por otro lado, uno de los eternos favoritos, Alfred, ese que junto a Amaia volverá a unir a España y Cataluña, nos ha demostrado que es humano. Esta noche el «raro» de la academia se ha perdido por momentos, el juego con el pie de micro no le ha parado muy bien y se ha olvidado de la letra. ¿Pero se ha hundido? ¿Alfred, hundirse? No. Puede que incluso lo haya hecho a propósito para dar un poco de emoción al asunto. Bromas a parte, The lady is a tramp ha sido una buena actuación que se ha visto en algún momento deslucida por el catalán pero que, en conjunto, gana mucho más que pierde. La expectativas estaban muy altas y estos dos, incluso cuando son imperfectos, lo petan.

 

5. Que te quería

 

 

Vale sí, Miriam es dura. Dura como una piedra. Pero su dureza no ha hecho otra cosa que darnos la interpretación que este tema necesitaba. Ha estado poderosa, con fuerza y disfrutando cada momento. Nada que ver como el Pedazitos de ti de la semana pasada. La nominación de Miriam está muy injustificada, ¿se han empeñado en echarla de la academia por el mal rollo que provoca en redes sociales? Ya que nos metemos, conspiramos un poco y le damos vidilla al asunto.

Queremos pensar que no es así, pero poco se puede decir de Miriam a parte de que es muy trabajadora e intenta evolucionar tanto como puede. Es posible que necesite más tiempo del que la academia le proporciona, pero el defender un tema sin descontrolarse como algunos de sus compañeros esta noche, y ser propuesta para abandonar el programa, desmerece mucho al jurado. ¡Stop bullying a Miriam!

 

4. So What

 

Aclarado: Amaia puede con todo. Hace dos semanas pedimos que la sacaran de su zona de confort, le tocó Shape of you que no le pegaba nada y lo hizo suyo. La semana pasada pedimos que bailara, nos hicieron caso y le retan con Pink. ¿Resultado? NUMERAZO. Lejos de ser perfecto, debido a todo lo que la actuación pedía, el So what de la surfera de Pamplona ha superado todas las expectativas. ¿Podría haber bailado mejor? Sí. ¿Se ahogaba por momentos? También. ¿Ha sido la performance impuesta más difícil de la edición? Si no la más, una de ellas. Pink no tiene nada que ver con Amaia, pero eso a ella le da igual, saca de sus adentros a la sexóloga Raquel y te monta un espectáculo.

Nadie en esta edición ha resuelto una «canción nominable» con tanto éxito y eso que, por sus dolores intestinales, no se puso a ensayar en serio hasta el viernes. Interpretación, baile, voz y buena puesta en escena, con algún que otro «pero» que puede sacarse si nos ponemos quisquillosos, todo ha funcionado. Amaia nos sorprende cada día y por ello esta semana ha vuelto a ser favorita. ¿Que el jurado quiere nominarle después de superarse a si misma? Pues nosotros la salvamos antes de que puedan hacerlo. No hay jurado, reto o diarrea que pueda con ella.

 

3. La Llamada

 

¡El jurado se ha vuelto loco! ¿Cómo nominan a Roi con La Llamada? El gallego se lo ha creído, lo ha cantado desde dentro y ha deslumbrado con su particular voz, única en la academia. Roi crece y crece y por ello esta noche los profesores lo han salvado en una noche de nominaciones muy duras. ¿No ha sido ésta la mejor actuación del artista de lo que llevamos de programa? Para mi, lo ha sido por goleada. Roi nos ha hecho sentir la llamada casi tanto como Sor Bernarda.

Es el gamberro de la edición, el que no vocaliza y sorprende con su creatividad. Ese que empezó flojo y ahora es incomparable. No merecemos que Roi se marche todavía. ¿Y si dejamos paso para un nuevo trío de favoritos en el que Roi consiga una plaza? Actuaciones como estas no deberían estar en posición de nominación.

 

2. Let me entertain you

 

Como ya predijimos la semana pasada, The time of my life ha sido tan solo un billete de ida, del plató a casa. En lo que no estuvimos tan acertados es en decir que el programa ya le venía demasiado grande a Ricky. ¿Limitado vocalmente? Para limitado yo y mis berrinches en la ducha. Ricky es de los que apuestan, creen en si mismos y demuestran todo lo que valen. Porque Ricky lo vale, y anoche lo demostró.

En su primera nominación se arriesgó aportando a este programa un musical desconocido para la mayoría de los espectadores, Rent. Sin dudarlo hizo, por su propio pie, el formato un poco más diverso y multicultural. En su segunda, cansado de escuchar que es «vocalmente plano», se ha tirado a la piscina con Let me entertain you. Con garra, fuerza, pasión, sentimiento. Se ha comido el escenario y, como su gran amiga Mimi, se ha ido por la puerta grande con su mejor actuación. Un momentazo de esta edición que nunca olvidaremos. Se pueden decir muchas cosas de Ricky, pero el escenario es suyo. Quien no arriesga no gana y, esta noche, el balear ha ganado muchos seguidores. Ricky, como bien dices, nos vemos en los estadios.

 

1. Quédate conmigo

 

El gran número de la noche. La ascensión de Nerea a lo más alto del programa. Ha estado apuntando maneras toda la semana, pero lo de hoy ha sido de otro planeta. No era suficientemente difícil cantar una canción de Pastora Soler tan potente que, encima, minutos antes de salir a interpretar el tema Pastora se aparece de la nada. ¿Y qué hace Nerea? Petarlo. Petarlo sin desafinar, su gran preocupación, y ponernos los pelos de punta.

La tia llega, se sube a la plataforma con su vestido de Elsa de Frozen, te deja muerta y chimpúm, hasta la semana que viene amigos. La pequeña de la edición nos ha emocionado tanto con tal sencillez y cariño que más de una lagrimilla se le ha escapado a alguno. Al igual que con Roi, ¿podemos empezar a votarle para que sea favorita alguna semana? No todos pueden hacer lo que hace ella en la academia con esa voz. Lo que hizo anoche Nerea fue precioso, ella y su talento no tienen límites.

Gala 5 OT. Canción de Hielo y Fuego

Otra semana más, en Bface os ofrecemos nuestro particular repaso de gala de Operación Triunfo prometiendo ser más benévolos que Manu Guix (o no). Una gala que, en esta ocasión, ha estado conducida por una pizca de magia, música en directo, aves resurgidas de sus cenizas, otras quemándose vivas y caramelos desaprovechados. Todo esto en medio de una imparable revolución sexual que despierta un poco la adormecida Televisión Española.

Mientras que unos consiguieron a lo largo de la noche llenar de calor y emoción nuestros corazones, otros los dejaron helados y rotos sin remedio. Poco a poco esta gala se iba convirtiendo en una canción de hielo y fuego que divisa una lucha por el trono de hierro premio final cada vez más reñida. ¿Empezamos?


9. The Time of my Life

 

A Ricky este concurso se le queda demasiado grande. Mucho nos estamos atormentando por haber expulsado a Mimi en su lugar. Después de su A-Yo y la acogida que ha tenido por parte del público al salir de la academia la repesca debería ser inminente. Pero ahí sigue Ricky, ofreciendo vocalmente la que puede que fuera la actuación más limitada de la noche -y eso que Agoney estuvo limitado-. Juntos, tanto él como Nerea, no se lucieron, pero ni juntos ni por separado. Y sorprende, es una sorpresa que los dos grandes defensores del musical de esta edición, hayan ofrecido un resultado tan insatisfactorio y falto de expresividad y potencia.

Lo que a primera vista era un regalo de descanso para Ricky y Nerea, ha sido un billete de ida -y posiblemente solo de ida- para Ricky fuera de la academia, y un nuevo toque de atención para Nerea y sus problemas de afinación. La semana pasada mejoró notablemente con un reto tan difícil  como lo era Symphony, pero anoche la volvimos a ver desinflada y, en esta ocasión, jugaba en casa. Una vez más, la puesta en escena y la coreografía tampoco han ayudado.

 

8. Rise like a Phoenix

 

«Pobre Agoney» se hizo trendic topic en España escasos momentos después de su actuación. Todos los espectadores sufrimos con él, ¡madre mía si sufrimos! Y es que lo vimos, vimos como se rompía conforme avanzaba la actuación. Empatizamos con él porque nunca le habíamos visto tan vulnerable, tan impotente. Su instrumento le jugó una mala pasada y la presión a la que fue sometido le ayudó -0 a la hora de enfrentarse al reto.

En la academia, la reiterada etiqueta de «diva» y los comentarios por parte del profesorado como «si con esto no te luces te vas a casa», le inflaban e inflaban hasta que ha petado. Como si no hubiera superado cada reto hasta ayer. Todo el profesorado y equipo de casting esperaba mucho de Agoney, al igual que sus compañeros, pero la presión a la que se le ha sometido por etiquetarlo des del primer día como ganador, cuando fuera la realidad es otra, no le está jugando a su favor.

Sin embargo, Agoney intentó defender su tema, incluso entre tanto descontrol consiguió brillar un poco, aguantó el tipo como un campeón. No olvidemos que, a pesar de todo, minutos más tarde cantó con la artista invitada meándose en todos sus compañeros y bordándolo -siendo el primer concursante que no provoca vergüenza ajena al cantar con un invitado-. El canario puede llegar a ser muy grande, pero debe empezar a disfrutar. Estamos seguros de que Agoney resurgirá de sus cenizas pronto.

 

7. El Mismo Sol

 

Vamos a ver. OT, ¿podemos dejar de lado de una vez estos despropósitos de actuaciones? Este tipo de temas no funcionan. No le funcionan a los concursantes y mucho menos al propio programa, el mismo que no ha sabido hacer del tema un espectáculo. Si no estamos a la altura, ¿para qué meternos en tal fregao’ cada gala? La semana pasada, con Madre Tierra parecía que nos acercábamos un poco a lo que podría ser un ejemplo del buen camino a tomar a la hora de realizar este tipo de temas. A pesar de todo, los que dieron la cara por él terminaron nominados por su limitación vocal.

Con El Mismo Sol, se han salvado justamente por todo lo contrario, por no tener una voz tan limitada. Pero lejos de ser su culpa, el resultado ha sido un cuadro, un total esperpento. Ya pasó con Dancing in the moonlight, Reggaeton lento, Don’t you worry about a thing o Can’t stop the feeling. Noemí Galera, ¿por qué te empeñas en estos números? Si este dúo ha sobrevivido frente una puesta en escena pésima, una coreografía cuestionable y una realización justita, es porque algunos de sus compañeros no han sabido aprovechar las oportunidades que les habían sido brindadas esta semana. Y por supuesto, sus ganas de hacerlo bien, entre tanto gusto dudoso, su calor nos ha llegado. Un reto era para los dos y, por lo que respecta a su parte, ha sido superado.

 

6. Estoy hecho de pedacitos de ti

 

Antes de redactar mi opinión -tan humilde como mamarracha- sobre cada tema, repaso las actuaciones un par de veces para asegurarme dónde posiciono cada una de ellas. ¿Qué es lo primero que se me ha pasado por la cabeza al tener que repetir Estoy hecho de pedacitos de ti? «Qué pereza». Dónde están las ganas, la garra, la pasión, la química… No hemos encontrado nada de eso. Puede que Cepeda y Miriam, los bloques de hielo de la edición, lo estén intentando, pero el concurso va demasiado rápido. No hay manera de que transmitan al espectador lo que sienten cuando cantan.

Desde el No puedo vivir sin ti, no hemos visto al mismo Cepeda, y Miriam, la alumna que todo profesor desea por su corrección y perfección vocal, vuelve a sentarse en el banquillo por segunda vez consecutiva. Una canción como esta no debería dejarnos tan helados. Cada uno iba a la suya y se han desaprovechado dos grandes voces dejándonos una actuación correcta, sin más. Un «zi, vale, de acuerdo» que, por otro lado, no era el cuadro de El Mismo Sol

Lo más probable es que Cepeda, segunda vez nominado, se salve de la expulsión debido a su club de fans acérrimo. Pero a día de hoy, poco demuestra porqué debería seguir en la academia. Si hemos echado a Marina por no tener suficiente con su voz, ¿qué hacemos con Cepeda?

 

5. The Voice Within

 

Marina no conseguía adaptarse al programa y tal desaprovechamiento se ha visto resuelto con su eliminación. Anoche Marina, una de las voces de las que más se esperaba un largo recorrido dentro de la academia, nos dejó con una buena actuación. Más que correcta. No obstante, puede que no al mismo nivel que algunos de sus compañeros al despedirse del programa. No fue su mejor trabajo, Marina nos dejó el listón muy alto con Don’t dream it’s over una de las mejores actuaciones que nos ha dejado la edición. Pero no por ello se desvirtúa lo que consiguió anoche, hacernos volver a creer en ella, aunque fuera un poco tarde.

Es una lástima, pero cada vez la sentíamos menos, poco a poco Marina se desinflaba y dejaba de conquistarnos en casa. En la gala de ayer dejamos ir a una gran voz, a la que agradecemos por regalarnos su forma de ver el mundo, su corazón de oro y su lucha por la visibilización del colectivo LGTB+ con más ahínco que nadie dentro de la academia. Esperamos que siga creciendo porque, con esa voz y esa luz, puede llegar tan lejos como ella desee.

 

4. Million Reasons

 

Soy consciente de que la gran mayoría de espectadores no vivieron la actuación de Raoul como yo; soy consciente, por lo tanto, de que esta posición no va a ser del agrado de vosotros, nuestros lectores. No obstante, debo ser sincero respecto a lo que me transmitió esta actuación, la más esperada de la noche.

Al igual que con Agoney, a Raoul se le ha atosigado durante toda la semana para que hiciera, de esta actuación, un numerazo. Y lo ha hecho, pero no el número de la noche. El catalán es de los mejores alumnos de la academia, un bombón, y cada día crece más como artista y como persona. Pero en esta ocasión se ha pasado un poquitín de la raya -y los profesores lo han ayudado de buen grado-. El principal requerimiento de este tema era transmitir emoción al espectador. Mucha emoción, ¡toneladas de emoción! Y lo que ha resultado ha sido una exagerada dramatización. Una sobreactuación que, aunque ha ofrecido una actuación maravillosa, le ha podido con la voz en ciertos momentos. Raoul es, junto a Ana Guerra, el concursante que más nos sorprende cada semana, pero esta noche ha estado un poco descontrolado. Qué se le va a hacer, a veces más es menos, pero ¡ole sus huevos!

 

3. La Bikina

 

¡Ana Guerra, qué grande eres! Cuando entró en la academia todos dimos por hecho que no duraría mucho. Para algunos era impensable que sobreviviera a una quinta gala, pero no solo ha sobrevivido, se ha marcado uno de los numerazos de la noche.

Su problema en la galas anteriores era la falta de control que tenía sobre su voz y su cuerpo al subirse al escenario. Pero Guerra, lejos de deprimirse por las valoraciones del jurado, ha quemado la vieja Ana y ha resurgido de sus cenizas. La Bikina era un tema que le venía que ni pintado, después de tantos retos, por fin jugaba en terreno conocido. Pero la semana en la academia no pronosticaba resultados tan excelentes en el escenario.

Lo ha hecho suyo, se ha emocionado con él y no has regalado la mujer empoderada que vive en ella. Ana Guerra, la concursante con más evolución, ha demostrado que en OT, si crees en ti, trabajas y creces, arrasas con todo.

 

2. Cuando nadie me ve

 

Mireya rompe la maldición del expulsado, aquella en la que si haces tu mejor actuación hasta la fecha, luego te vas de patitas a la calle. La andaluza nos ha deleitado con su mejor momento en el concurso y, con ello, consigue permanecer en la academia. Y nosotros nos alegramos un montón.

Trabajadora como ella sola, se propuso el reto a si misma de cantar un tema que no había ensayado nunca. Un tema casi desconocido para ella. ¡Y lo ha bordado! La segunda actuación de la gala también ha sido la segunda mejor actuación de la noche. A diferencia de Raoul, Mireya ha sabido combinar a la perfección voz y emoción. Su presencia y control en el escenario han sido apabullantes, ha hecho suya la canción, la ha dotado de su estilo propio, y ha resultado maravilloso. Para muchos será cuestión de gustos, pero para mi, el arte y las ganas que le echa a todo lo que hace, es indiscutible.

 

1. Shape of you

 

Esta edición de OT está dando lugar a tantos momentos mágicos que nuestro corazón no da a basto. Minutos antes de empezar la actuación, la televisión vivía algo insólito al ver como a «Amaia de España» se le era permitido ir al baño en prime-time y en directo en medio de su entrevista. Pero por si tal inusual suceso no nos había dejado lo suficientemente sorprendidos, nuestra reina y señora se presentó momentos después directamente en el escenario para dar la actuación de la noche. Una vez más, acompañada de un compañero y tan solo un instrumento -bueno, en este caso dos-.

Era la primera semana que Amaia se enfrentaba a un reto, un tema fuera de su rango. Valiente ella, en lugar de asustarse, junto a Roi construyó una cover que nos ha brindado un momento musical mágico. Tanto el uno como el otro han derrochado personalidad, talento y pasión por la música. Y vale, vale que de Amaia ya nos ha quedado claro que no deberíamos dudar -aunque la queremos ver bailar- pero cada día nos va quedando más claro que de Roi tampoco. El más divertido del concurso, el que tiene una actitud de oro y el que nos hace emocionarnos con su guitarra, se ha alzado a lo más alto. Gracias OT por permitirnos disfrutar de versiones nacidas des del corazón de los chicos, gracias por permitirles hacer sus propias interpretaciones. Esto es lo que hace de este programa ser lo más grande.

 

 

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