5 cambios para empezar a comer sano sin enterarte

¿Eres un fast-foodie declarado?

¿Golpearás con un donut volador a aquel que ose mentar el brócoli en tu presencia?

¿Convencido de que donde hay nutrientes no hay felicidad?

Amigo, estamos en los veintimuchos o en los treintaypocos. Toca cuidarse, nuestro cuerpo cada vez será menos agradecido.

Pero sí, tienes razón, no hemos venido a esta vida a sufrir. No hemos venido a comer tortitas de arroz inflado con sabor a folio.

Te propongo 5 cambios que no vas a notar:

1. Pásate a lo integral. Esto significa consumir productos con el grano entero, sin haberle quitado la cáscara, que es donde se encuentran todos los nutrientes. Eso sí, aquí también es donde se acumulan los pesticidas y demás químicos tóxicos así que si es integral, que sea ecológico. La diferencia de sabor en el pan, tostadas, cereales, harina, pasta o arroz, con respecto a lo refinado, es inapreciable.

2. Prueba muchas leches. Hablemos con propiedad: bebidas vegetales. Atraca el súper y prueba distintos tipos hasta dar con la tuya. De almendras, de arroz, de avena, de alpiste (sí… ésta sabe un poco como suena), de avellanas… Mézclalas con café o cacao y experimenta. Fácilmente digeribles, reduces grasa animal al sustituir la leche de vaca y te metes pal cuerpo una gran cantidad de nutrientes.

3. Endúlzate sin riesgos. Lo sabemos: el exceso de azúcar se relaciona con montones de enfermedades. Cámbialo por sirope de agave (en ecotiendas o herboristerías) si quieres un sabor dulzón muy similar al azúcar, o por stevia si te gusta el ligero sabor a regaliz que aporta. Esta última se recomienda consumirla en su versión más pura: en hojas, pero la hay en comprimidos (fíjate que esté adulterada lo menos posible con otros ingredientes de relleno, que muchas marcas comerciales nos la cuelan).

4. Come verde sin enterarte. Si aún no has probado los green smoothies déjame decirte que llegas tarde a la fiesta. Ya, claro, todo lo green te repele. Te propongo uno que de verde sólo tiene el color: un puñado de espinacas frescas, una manzana, el zumo de 2 naranjas y de medio limón. A la batidora y ¡ya hemos engañado al nene con el jarabe! Repetirás.

 

comer verduras

 

5. Hazlo especial con especias. Memoriza este tándem: pimienta negra + cúrcuma. La cúrcuma (ese polvillo amarillento que forma parte del curry) es un potente anticancerígeno demostrado y, combinada con pimienta negra, multiplica sus propiedades. Además te permite reducir la sal. Añádela a tus cremas de verduras o a tus platos de arroz, pollo o legumbre. Un chute de sabor y salud directo desde la India a tu paladar.

En conclusión, póntelo fácil. Conoce alternativas, camufla lo inevitable, pásate al do it yourself en la cocina y olvídate de que comer sano debe ser un sacrificio.

Una vez empiezas no hay vuelta atrás.

take it cheesy

Clara Cucalón
Clara Cucalón

REDACTORA

Cósmicasalvajefrutal. A veces canto, a veces blogueo, a veces intento cambiar el mundo.

3 Comentarios
  1. ¡Gracias por tu comentario María! Me alegro mucho de que te haya sido útil y de que te hayas decidido a probar la cúrcuma. Verás que da un sabor intenso y muy bueno a tus platos y te permite reducir la cantidad de sal. Buen provecho :p

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