Cómo hacerte la Preysler sin ser tú nada de eso

Llega el verano. ¿Oyes eso? Sí, es tu móvil todo el rato avisándote de que tienes más planes de los que puedes pagar. Por eso, al final acabas tirando de lo de siempre, amigos con piscina, terraceo en el bar de tercios a 1,50 y excursión al campo/playa (la montaña a 40 gradicos, qué divinura eh).

Qué podemos aprender de la Preysler

Cuánta vanalidad, cuánta exaltación de lo terrenal y qué derroche de conformismo. De verdad, ¿no os incomoda la vida normal? Me niego a que nuestras noches de verano se reduzcan a cosas mundanales así que voy a contaros lo felices que son las personas con gusto por lo exquisito, el carpen diem y los novios 15 años mayores que ellas.  Un beso a Vargas Llosa.

Vale que no ganemos lo que la Preysler para el cosas útiles como pagar a alguien que me haga una pirámide de bombones, pero podemos tomar buena nota de esos detalles que harían nuestras veladas más merecedoras de un anuncio de Estrella Damn que de la portada de la revista Lecturas.

Qué podemos aprender de la Preysler

 

Las 10 cosas que deberíamos copiar de las fiestas de la Preysler

Cocktail atitude. Dicen que con eso se nace pero tiene que estar divertido hacer como que tienes todo controlado aunque sepas que solo te quedan dos botellas de vino frío porque la que tenías en el congelador ha explotado.


Vino blanco. Es el toque elegante al evento, hace las conversaciones más interesantes y a la gente más guapa. Si eres de esos que aún no ha cumplido esa edad como para tener buen vino para cuando vienen visitas de improvisto, prueba con el nuevo Bodegas Torres, Viña Esmeralda. Es muy importante que le cuentes a todo el mundo que vaya a tu casa que tienes un vino con nombre de joya para que te miren con ojos de ‘este tío/tía sabe lo que se hace’.


Copas dignas. Si hay un punto del que tenemos que tomar buena cuenta es este. En las fiestas de la Preysler no verás a la gente bebiendo en tazas del desayuno o en vasos de la Nutella. No más peleas por la única copa que te queda en pie en la estantería. Recuerda, Preysler thinking. Ve al IKEA y luego di con todo el morro que son de Zara Home.


Listas de reproducción premium sin “¿Qué música la pega a la lubina al horno?”. Sabemos que da mucha risa imitar con tus amigos los molestos anuncios de Spotify, pero eso tiene que pertenecer al pasado. Ahora eres el tipo de persona que tiene un vino delicado que reservas para momentos especiales.


Recena ilustre. Sustituye aquí el sandwich y el metasandwich por canapés. Sorprende a tus invitados colocándolos en pirámide.

A la Preysler también le entra hambre cuando bebe


Del ‘a tomar por saco se quede así’ a lo sofisticado. Viste tu casa para la ocasión. Luz ténue, vino blanco esperando en la cubitera y cojines limpios. Vamos, lo normal.


Más vino blanco. Venga otra copita pero siempre manteniendo la actitud cocktail.

Ademas no se si lo sabéis pero Viña Esmeralda, de Bodegas Torres, estrena botella e imagen que enaltecen su elegancia y feminidad. La nueva botella es única; su forma de gota evoca la delicadeza y frescura de este conocido vino blanco que toma su nombre del color esmeralda del Mediterráneo. Vamos lo más de lo más.Captura de pantalla 2015-06-27 a la(s) 19.05.01


Estar moreno antes que nadie. Lo pasamos siempre por alto pero cuando te quieres dar cuenta ya es verano y te han invitado a una súper fiesta en la finca de Rodrigo donde instan a traerte el bikini.


Jugar a ‘Yo también soy sumiller’. Saborea fuerte el gusto a flores, miel de acacia y fruta tropical, huele con mucha intención su aroma fresco y aprecia el inconfundible color del moscatel. Como extra puedes soltar conceptos al aire del sector vinícola como ‘Me gustan las mujeres, me gusta el vino y si tengo que olvidarla me voy y olvido’.


Hacer brindis sin tirar nada. Pues eso, que no es Pressing Catch, evita también las rimas obscenas relacionadas con tu posible éxito nocturno. Por el bien de tu audiencia, por favor, contén tu exaltación y brinda inclinando la cabeza como diciendo ‘ole tú’. Mira, así.Brindar con vino y la Preysler

Lo dicho. Que viva el vino.

Marí­a Pulgar
Marí­a Pulgar

Redactora

Engordo la tele, las redes sociales, las webs y a mi misma de octubre a marzo. Producción de contenidos y de cosas que te dan ganas de llevarte a tu casa.

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