Cutty Sark Neón, la perfecta historia de mi propia imperfección

El cielo obliga a cambiar de horizonte, el atardecer en la playa por la lluvia detrás de un cristal. Todo es de repente diferente ahí­ fuera y nosotros también queremos serlo. Tomamos octubre como cualquier enero, renegando de los kilos de más, los ratos ociosos y los dí­as de descanso sin complejos para reaprender a encarar las rachas de viento y jornadas de oficina. Volvemos a exigirnos ser perfectos o al menos creer que podemos serlo.

¿Pero por qué engañarnos con ser lo que no somos? Nos gusta el verano, desconectar, perder la ropa y las formas. Y la verdad es que no llegará hasta dentro de nueve meses. Un embarazo deseado. ¡Hagámoslo soportable! Pienso en ello tras hacer un Skype, me propongo no perder el contacto con los reencuentros de agosto. Y acabo de ponerme un copazo suave que me sabe a risas. Las hubo en la arena y las va a haber saltando en los charcos.

Y no soy perfecta y esta vez no quiero cambiarlo. Miro la botella que me trae los mejores de mis recientes recuerdos y recupero la conversación de una noche pasada: Cutty Sark quiso reinventar el whisky y en su primer intento de mostrar su imagen al mundo se dio de bruces contra el suelo. Me contaba un amigo que mucho sabí­a de la marca que en 1923 el artista escocés James McBey trazó los primeros bocetos de la etiqueta de la botella y una vez enviado a imprenta se produjo un error. El color ocre que se esperaba resultó un amarillo intenso. Improvisaron y se aceptó este fondo para el clipper Cutty Sark, que debe nombre a una bruja danzarina de un poema del escritor Robert Burns publicado en 1791.

cutty shark

Y doy un sorbo y sonrí­o y me siento bruja y naví­o, de color ocre y amarillo, artista y poeta, con mi propia etiqueta de inesperadas imperfecciones que acepto. Y me quedo sin palabras cuando justo en ese momento llama mi amigo: “¿Recuerdas lo que te conté de Cutty Sark? Sacan una edición especial y limitada de la botella en unos dí­as, del 1 al 31 de octubre en los supermercados. Un homenaje a aquel error de impresión, ¿no es divertido? Cutty Sark Neón se llama. Pon fecha y viajo para brindar contigo”.

90 años después de la creación de las primeras etiquetas de la marca, whisky Cutty Sark hace un guiño a su historia. Creo que no tendremos tantos años, ni veranos, ni propuestas de brindis por delante por simplemente ser lo que somos y compartimos. “Quiero ser neón cuanto antes, te espero y yo pongo el hielo”.

Pepa Gómez
Pepa Gómez

Soy periodista, politóloga, morena y gafapasta. Escribir y respirar son mis perfectos siónimos | @PulgarcitaPe

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