El cojo de Inishmaan: En las negras playas de Irlanda

Cuando en un mismo cartel se juntan los nombres de Terele Pávez y Marisa Paredes, la expectación no puede ser mayor. ‘El cojo de Inishmaan’ llega al teatro Infanta Isabel presentada como una comedia negrí­sima que se propone dar “una vuelta de tuerca a los estereotipos irlandeses”. Sin embargo, el humor negro, más que provocar sonrisas, da lugar a la incomodez del público, pues asistimos a un recital de insultos hacia un personaje que nos despierta muchí­sima ternura y al que no terminamos de aceptar que todo el mundo (durante 130 minutos) esté machacando continuamente: él es Billy, el cojo que da nombre a esta obra, y que cuenta con una terrible enfermedad. El muchacho vive con sus dos tí­as porque sus padres se mataron cuando él era un bebé. Sin embargo, cuando un equipo de Hollywood llega a las playas de Inishmaan para rodar una pelí­cula, la ilusión de Billy por abandonar Irlanda alcanza cotas inimaginables.

Aunque los personajes están muy bien dibujados y está perfectamente ambientada, la obra se hace algo pesada y reiterativa, en parte, por esa constante y machacante forma de actuar de todos los personajes contra Billy, un Ferrán Villajosana enorme que roba el protagonismo a dos correctas veteranas como son Paredes y Pávez. Cabe señalar también el estupendo trabajo de Teresa Lozano con un personaje divertidí­simo, prácticamente un cartoon, que roba todas las miradas en cuanto aparece en escena.

cojo_inishmaan_escena_12

Dejando a un lado el humor negro, el texto cuenta una historia bella y triste, con algún giro bien posicionado que despierta la atención del espectador, emocionándolo. Dentro de su tradicionalidad, la obra incluye elementos innovadores, como la proyección de piezas audiovisuales, muy al estilo del ‘Ay, Carmela!’ que se pudo ver hace unos meses en el Reina Victoria, que hacen que la audiencia se sumerja aún más en esa época que se le presenta.

Con buenas interpretaciones pero con un texto irregular, ‘El cojo de Inishmaan’ se quedará en el Infanta Isabel hasta el 30 de marzo, con un precio por entrada que oscila entre los 16 y los 28 euros.  

[followbutton username=’SpinOver_’]

[wp_ad_camp_2]

Jonathan Espino
Jonathan Espino

cine@bfacemag.es

Volé en el Oceanic 815, bailé con Billy Elliot y me enamoré de Satine en el Moulin Rouge. Ahora, comparto despacho con Alicia Florrick y canto en las barricadas en mis ratos libres.

¡Menos comentar y más compartir, cosuca!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies