Espí­ritu Santo, la mejor calle de Madrid

Para quien ama una ciudad como yo amo Madrid (estoy por ella desde los 8 años, más o menos), resulta difí­cil elegir una calle o lugar favorito. Sobre todo porque al rato descubres otro y dices: “Ay, pues a lo mejor es este.” Y cuando crees que lo has decidido, llega un dí­a en el que pasas por otro rincón y resulta que ese te gusta más. El amor es así­.

Sin embargo, con los años he descubierto que hay una calle que nunca falla. Es mágica de principio a fin, pase lo que pase.

Y lo que pasa es que cambia mucho, porque el nivel de rotación de negocios en la Calle del Espí­ritu Santo es digno de admiración y estudio. Desconozco si es por el espí­ritu (nunca mejor dicho) innovador del barrio, el precio de los alquileres o que pocos pueden resisitir la “molonidad” del lugar.

Mi recomendación es recorrerla de arriba abajo (o mejor, de abajo a arriba, desde San Bernardo hasta la Corredera Alta de San Pablo) y detenerse en cada comercio, en su pequeña placita y hasta en un portal (solo uno):

    • Empezamos por lo curioso, histórico y algo triste: el número 23 de la calle. Un portal que podrí­a ser cualquiera si no fuese porque aquí­ fue donde murió Enrique Urquijo. El 17 de noviembre de 1999 lo encontraba allí­ un vecino. Suele haber fans o recuerdos de los mismos por las inmediaciones.
    • Sé que es empezar un poco de bajón con esa parada, pero esto solo hará que améis Espí­ritu Santo un poco más, porque entenderéis que no siempre fue la calle ‘cool’ que ahora es. No os preocupéis, tenemos más sorpresas: en el número 47 está un lugar que parece antiguo y descuidado. Entrad. Se llama J&J Books and Coffee y no, no es que se hagan los guays poniéndolo en inglés, es que en este local sólo se habla en inglés. Bueno, o al menos en teorí­a, porque el dueño ha relajado las formas y a veces te atiende en castellano. Oblí­gale a volver a su lengua materna. Y pregunta por la librerí­a… Escondida en el sótano, tiene miles de libros en el idioma de Shakespeare, todos de segunda mano y a muy buen precio. Es, sin duda alguna, el mejor lugar de Madrid para comprarte esa novela de “chick lit” que no encuentras en las grandes tiendas o para hacerte, si la hay, con la colección de “Juego de Tronos.”
    • Seguimos subiendo la calle, y seguro que con el esfuerzo os ha entrado hambre. No pasa nada, porque en La Blanca Paloma (Espí­ritu Santo, 21), con cada consumición, te ponen un huevo frito y otras tapas para que la grasa te dé fuerzas y culmines la cuesta.
    • Pero para los de paladar refinado, aún hay algo mejor: como llegada de Montmartre, en el número 18 de la calle se encuentra La Rue, una creperie encantadora, diminuta, con productos deliciosos. No te quedes en la anécdota (uno de los dueños es Paco León) sino en lo bien que se come, lo ricos que son sus batidos y lo encantador que es hacerlo con un personal amoroso mientras suena, de fondo, Edith Piaf.
    • Sin embargo, si eres algo más cañí­, no puedes perderte, en el número 15, La Dominga. Cuando un bar se denomina “un clásico de Malasaña” es que ha pasado por mucho. Es casi imposible encontrar sitio, porque suele estar lleno de parroquianos, pero si lo consigues, tres palabras: croquetas de boletus.
    • Un poco más allá te sorprenderá un local con una decoración cuidada y preciosa como pocas veces habrás visto. Su papel de mariposas es inconfundible, estás en Happy Day Bakery (Espí­ritu Santo, 11). Son famosos sus cupcakes, de miles de colorines (casi casi los primeros de la ciudad), pero no dejes de probar sus cookies, su brownie (fantástico) o los perritos calientes que venden en la esquina. Y si consigues encontrar libre su única mesita junto al ventanal, ¡premio!
    • ¿Hablamos ya del Lolinas? Su nombre real es Lolina Vintage Store Café y está en el número 9, pero “los del barrio” lo llamamos así­ (ya sé que no vivo en ese barrio, pero los de Móstoles, como los de Bilbao y Cádiz, nacemos donde queremos). Un café donde prácticamente compartes sofá de mercadillo con todo el mundo, y tan ricamente. Eso sí­, el mojito, que lo tienes que pedir, es solo tuyo.
    • Más adelante encontrarás el primer Home Burguer Bar (Espí­ritu Santo 12), pero a lo mejor ya no tienes hueco para hamburguesas… Quizá te apetezca pasar por la pollerí­a, la carnicerí­a, hacer fotocopias, comprar sushi, detenerte en la óptica o perder horas en un local legendario: El templo de Susu (Espí­ritu Santo, 1). Es una tienda vintage atí­pica, porque no surgió de ninguna moda, así­ que encontrarás desde chupas de cuero a increí­bles gafas de sol por un precio irrisorio.

Y todo esto, salpicado de numerosos negocios que abren, cierran y sorprenden al personal durante un tiempo. Porque en ésta, la mejor calle de Madrid, se mezclan negocios de toda la vida con los más novedosos, que atraen a gente de todo tipo como ningún otro rincón de la ciudad puede hacerlo.

Araceli Ocaña
Araceli Ocaña

Periodista. Economista. Community Manager. Blogger. Miss. Me dijeron que cuantas más profesiones tuvieses más molabas y me lo creí... Siempre fui muy inocente. Cuando me dedico a VIVIR me encontrarás de bares y comprando, en cualquier ciudad a un avión de distancia. | @aribradshaw

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