Quién eres en la cena de Navidad de tu empresa

Llega la Navidad. Y por  ende la Navidad vuelve, como el Almendro, con las cenas de Navidad de empresa a nuestras agendas una vez al año.

¡Cenas de Navidad de empresa! SÍ, ¡POR FIN!

Sabemos que te encanta, que te emociona, que las amas… ¡No hay nada mejor que estas cenas de empresa que sólo suceden una vez al año! Es más, os diré que prefiero estas cenas de Navidad a las propias cenas familiares. Oh, yeah! Son mucho mejores. ¡El alcohol es gratis!

[Tweet ” Os diré que prefiero las cenas de Navidad de empresa a las familiares. ¡El alcohol es gratis! “]

Más divertidas. Más emotivas. Y más… ¡DESASTROSAS!

Al fin y al cabo, tus compañeros de trabajo son como tu familia, pasas más tiempo con ellos que con tus propios amigos, y no puedes elegirlos. Te caen así, de la nada, de repente y sólo puedes quererles tal y como son.

Por eso, también, hay que quererles a todos en la cena de Navidad. Porque más de uno se merece un abracito de consolación en ese momento de la cena cuando repetidas veces ver como va metiendo la pata: “Calla, Antonio – no sigas por ahí – ya pasó – dame esa copa porque no te está sentando bien”.

Como en cada buena familia, todos tenemos un papel alrededor de la mesa. En las cenas de empresa no podía ser menos. Hoy vamos analizar los “personajes” que no suelen fallar en estas citas tan esperadas.

¿Quién serás tú?

El organizador – En muchas empresas es el mismo que se encarga de mandar un correo a todos@…com, para informar del lugar, la hora y adelantar el menú (cuando el jefe supremo está demasiado ocupado en sus asuntos de cúpula) e informar de las dudas de los receptores: ¿Habrá barra libre? ¿Se trabaja al día siguiente? 

En otros casos, el organizador puede pasar a ser el personaje que intenta pensar el after de después, para ver dónde poder seguir bebiendo lo más barato posible hasta las 7 am.

El que espera darlo todo pero luego nada – Es el o la que se frota las manos cuando recibe el correo, y saca el tema en la comida de cada día: “¿Vas a venir? ¿Qué te vas a poner? ¿Dónde quedamos?” Se marca un modelito especial para la cena, y cuando vais por el postre ya está bostezando y pensando su estrategia para irse a dormir.

El que se pone tontorrón e intenta ligar contigo – Ya le habías visto venir alguna que otra vez en la ofi, haciéndote preguntas tipo ¿me acompañas a por un café? ¿Te bajas conmigo que voy a dejar el tupper en la nevera? Pero lo de la cena de Navidad ya es algo descarado. Pretende irse a la misma hora que tú y curiosamente vive cerca de ti, así que os podéis volver a casa juntos con una cogorza del quince. La noche con él, acabará (o empezará) con las siguiente palabras: “Yo nunca tendría sexo con alguien de mi trabajo”. De ahí a huir o no, hay un paso.

[Tweet “”Yo nunca tendría sexo con alguien del trabajo” – el que se pone tontorrón”]

 

El tímido, en  todos los sentidos – En cada oficina hay un caso. No hay manera de que se suelte, ni aunque sea el cabeza de la conga del momento. Jamás de los jamases le verás mover las caderas ni soltarse la melena. ¿¡Qué hacer con ellos!? Nadie lo sabe.

El que parecía tímido pero luego acaba dándolo todo – Por el contrario, encontramos casos tan memorables que merecen mención. Se convertirá en tu best friend desde esa cena, porque tras esa sonrisa tímida hay una persona extremadamente divertida y con unas ideas geniales de pasarlo bien.

¡Qué grandes descubrimientos hacen las cenas de Navidad!

El graciosillo y alma de la fiesta (tu principal esperanza para asistir a la cena) – Y cuando crees que no hay nada peor que tener que ir a la cena de Navidad de tu oficina, con carcas, viejales de puro, pijas de vomitar o por el estilo, está el/ella, que será tu motivo para asistir. Aquel que te da la misma respuesta cada mañana y te hace sonreír: – ¡Buenos días xxxx! ¿Qué tal?  – ¡Pues no tan bien como tú!  Será tu motivo y esperanza para no beberte la botella de vino de un trago.

El que sorprende – Cuando pensabas que todo estaba perdido. Que no veías la luz al final del túnel. Llega éste personaje que sorprende llevando los complementos más top de la cena de Navidad. ¡Y ya tenemos sesión de fotos! Un año fueron los cuernos de renos, al siguiente los gorros de oso, perros y varios, ¿qué será este año?

[Tweet “Un año fueron los cuernos de renos, al siguiente los gorros de oso, perros y varios, ¿qué será este año?”]

 

El que se va por la puerta de atrás – Siempre llega un momento de cierta locura, entre música, copa que va, copa que viene en la que te preguntas: “Oye, ¿dónde está XXX? Nadie sabe, extrañamente ha desaparecido y nadie sabe ni en qué momento se fue ni cómo ni (peor aún) ¡con quién!.  Si tratas de preguntarle al día siguiente que qué le pasó anoche, su respuesta siempre será: “Na, al final me fue a casa!” 

El pasao de rosca – Posiblemente ellos no lo sepan. Son los que entre risas, comentario y anécdota van varias copas. Son los que piden el chupito de invitación al acabar. Los que aprovechan para decir que “nunca se debe mezclar” y los que el año pasado prometieron que en año nuevo iban a dejar de beber. Como os digo, ellos no lo saben que lo son, pero lo son porque jamás recordarán ni a dónde fueron después de la cena, ni a que hora llegaron a casa. Posiblemente, al día siguiente ni se acuerden del propio menú de la cena que con tanto deseo leyeron en el correo del Organizador.

Ellos no lo saben que lo son, pero lo son porque jamás recordarán ni a dónde fueron después de la cena, ni a que hora llegaron a casa.

El que ya llega pasao de rosca – Es mi favorito. Se dice de aquel que el mismo día de la cena está deseando que llegue la hora de salir y se baja 20 minutos a la calle para echarse un piti y ya no vuelve a subir a la oficina. Se va de cañas, para ir entrando en ambiente. 2 horas antes de la cena le da tiempo a varias cervezas, por lo que el resultado es llegar ya a la cena con un punto gracioso. Para animar. Y jamás verá el final de la noche, porque éste sí que sí, ¡LO DARÁ TODO! 

No hay cena en la que no encuentres alguien así y ¡ojo! si en una misma cena se juntan 5 de éstos porque promete ser ¡LA MEJOR CENA DE NAVIDAD DE EMPRESA EVER!

Si en tu caso, no te has sentido identificado con ninguno de los anteriores, posiblemente seas el pasao de rosca y por eso no recuerdas nada de lo anterior. 😉

¡FELIZ NAVIDAD! 

 

Inma Quesada
Inma Quesada

Redactora

Siguiendo la melodía de mi cabeza. Mido la vida a pasos y los instantes en segundos. A la conquista de tierras villanas.

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