Consejos para ir a tu cena de empresa y vivir para contarlo

“Buenas noches,

En estas Navidades, como cada año, quiero reflexionar con vosotros sobre lo que nos preocupa y también sobre nuestras esperanzas.

Cómo sobrevivir a la cena de empresa
El señor radioactivo.

En concreto, me gustarí­a referirme a tres asuntos: la crisis económica, la fortaleza de España como nación europea e iberoamericana” y la cena de empresa. Las dos primeras se las dejaré a este señor radioactivo que, parece ser, seguirá saliendo intacto por la puerta del Hospital Quirón y el próximo 24 volverá a protagonizar el prime time de nuestras gambas y gambones. Así­ que centraré este, nuestro artí­culo, a lo que importa: las cenas de empresa en navidad.

¡Ha llegado el momento que tanto temí­ais, bonitos! Porque no tienes un puñetero duro; Porque no aguantas a tu jefe; Porque sabes que tú con dos, tres o doce copas de más, puedes cagarla (y mucho); Y la más importante: porque, si has seguido al pie de la letra los consejos que te voy a dar (a los que me he tomado la libertad de llamar COACCIí“N), tendrás que volver al dí­a siguiente a la oficina.

[warning]Cualquier parecido con la realidad es pura realidad. Todos lo sabemos. Especialmente tú, pendón/a.[/warning]

1. El Correo
í‰l/Ella. Ese trabajador que todos conocemos. Ese compañero en el que ahora mismo estás pensando. Ese que, voluntariamente, se encarga de enviar la invitación por correo electrónico, de tener la brillante idea de sugerir un dresscode de llevar una máscara de animal de granja, de reservar el restaurante y el menú de 38€/comensal y de cerrar precio en un reservado de la discoteca más cara de Madrid.

Ese compañero que sabes que es la mano derecha de El Presidente. Ese compañero cuyo mail tendrás que contestar, por supuestí­simo, con un encantador: “¡Me súper apunto!”.

2. El Outfit
Porque, aunque te importe bien poco la cena, te habrá dado tiempo de acercarte “al Zara” a comprarte esos tacones estupendos que son súper baratos y esa corbata que volverás a ponerte en Nochevieja. Porque, aunque te importe bien poco la cena, querrás sorprender. Porque, aunque te importe bien poco la cena, sabes que es el momento perfecto para lidiar con la tensión-sexual-no-resuelta con la de finanzas llena de “¿Me acompañas a la fotocopiadora?” y de “¡Pues aquí­ estamos!.

Cómo sobrevivir a la cena de empresa
Paqui.

¡Ah! Y no te olvides el dresscode o estás acabado: Organizator hará que caigas en alguno de los siguientes consejos.

3. La Ante-cena
Este detalle es más importante de lo que te piensas. Escucha muy atentamente porque yo he estado allí­ y lo he hecho: por nada del mundo llegues tarde (y cuando digo “nada del mundo” me refiero a que no trates de marcarte un ‘momento Diva’, que nos conocemos). No quieres tener que sentarte junto a Paqui, la mujer de la limpieza que aprovecha cada año la cena para olvidarse de que tiene siete hijos.

4. La Cena
Así­ como hay un arte del bien-hablar, existe un arte del bien-escuchar. Pues este segundo es el que tienes que dominar a la perfección. Mira fijamente a tus contrincantes, asiente con una sonrisa y, no menos importante, ensaya en casa cómo vas a hacer para ignorar los comentarios del Responsable de Comunicación pidiéndote que entretengas a la Responsable de Recursos Humanos mientras él le echa ‘este calientaburras que he comprado en el chino de debajo de mi casa’, ‘que verás que risas cuando le haga efecto’.

Cómo sobrevivir a la cena de empresa
‘Que te gusta el jamón’.

5. La Compostura
Sé que la cena te va a salir más cara que tu próxima factura de móvil, pero no te abalances contra el jamón serrano como si te fuera la vida en ello. Te recuerdo una vez más que llevas un estupendí­simo dresscode y que no te apetece sentirte más cerdito que el que llevas puesto en la cara.

 

6. Las Imágenes (gráficas)
Después del punto tres puede que este sea el segundo más importante de todos. EVITA a toda costa las fotografí­as que Paqui se empeñará en hacer a toda costa bajo el pretexto de “así­ las llevo yo el lunes y las vemos en una de esas pantallas con manzana en las que trabajáis”. Es probable que toda esta delicada situación te haya obligado a tomarte unos cuantos vinitos de más. Así­ que imagí­nate el resultado en “esas pantallas con manzana” el próximo lunes.

7. El Obí­ Obá (cada dí­a te quiero más)
Una fiesta no es una fiesta sin que El Presidente se marque una señora conga cuando, de repente, suene ‘Mi Gran Noche’. ¡Atento! Porque es más fácil evadirse de esta incómoda situación en la que Paquí­ aprovechará para sobarte el culo mientras ves a lo lejos cómo la de finanzas se da el lote con su novio, que acaba de llegar para recogerla. Sé rápido y, en cuanto El Presidente grite ‘¡CONGA!’, ponte tú a la cabeza. Aguanta hasta el primer “qué pasará” y grita entonces: ‘¡CAMBIO!’. Y ya está: es el momento de aprovechar para coger tu chaqueta, tu careta de cerdo e irte a la francesa como un señor.

Sobrevive a la cena de empresa
¡¡CONGA!!

8. El Nuevo Año

Porque después de ‘la cena de empresa’ todo vuelve a empezar. Así­ que llega a la oficina, localiza a Paquí­, dile que vas a descargar sus fotos en “esa pantalla con manzana” para que podáis verlas juntos, borra aquellas que se le hayan colado a tus artes escapistas y no vuelvas a pedirle a la de finanzas que te acompañe a la impresora.

“Feliz Navidad para todos y buenas noches”.

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Juanmi Dí­ez
Juanmi Dí­ez

COMUNICACIÓN juanmi@bfacemag.es

Esta es una historia de chico conoce cine. Esta es una historia de un chico y la comunicación, la música y las historias. Además, más vale que sepáis de entrada que ésta sí­ es una historia de amor.

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