Las 5 peores actuaciones musicales de los Goya

El sábado pasado se volvió a extender la alfombra sobre la que pasea el famoseo español. Y me atrevo a decir no somos pocos los que nos morimos por ir a la gala de los Goya, y ver cómo se reúne buena parte del talento interpretativo de este país en el –desde hace unos años– Hotel Auditorium del Centro de Congresos Príncipe Felipe. Sin embargo, también me aventuro a afirmar QUE nos invade cierta pereza al pensar que tendríamos que tragarnos en directo la actuación musical que les hubiera parecido oportuna ese año.

Como en BFace creemos que el arte es subjetivo y homenajeamos lo petardo y trash, hemos decidido traer este ranking de las peores –o mejores, según se mire– actuaciones musicales de los Goya. Porque, aunque en el momento sean infumables y den cierta vergüencita ajena, luego nos dejan momentos para la posteridad muy buenos. Y eso no lo valoramos lo suficiente.

Hemos dejado muchos números musicales fuera, y nos da pena, pero visto uno, vistos todos. La tendencia número uno es la del grupo de actores que sorprendentemente no cantan mal que versionan canciones de la historia musical española vestidos de gala lanzando mensajes reivindicativos, remontémonos al 2015. Y la número dos es la de dos actores que van a entregar un premio –o ni eso– y se arrancan a cantar sin venir mucho a cuento, sin ir más lejos, esta pasada edición.

Pero analicemos las verdaderas joyitas que nos ha ido dejado la fiesta del cine:


5. La Santísima Trinidad del cine español

Esta actuación probablemente en su momento estuvo más que correcta, la melodía era pegadiza, el mensaje positivo y las intérpretes entonaban. Con el paso del tiempo se ha convertido en una auténtica joya. El vestuario y coreografía parecen sacados de Un Paso Adelante. El escenario es que de por sí era feo, sin andarnos con rodeos. ¡La unión maravillosa de Concha Velasco, Loles León y María Barranco! No sabemos si el cine puede ser maravilloso, pero desde luego que esta actuación lo es.


4. Dani Rovira siendo animador de hotel

El 2015 fue el primer año que Dani Rovira presentó la gala, y desde entonces no hay quien lo eche ni con aceite hirviendo. Su primera actuación musical, hace ya dos años, fue como comentábamos arriba, bastante emotiva y le acompañaban personas muy talentosas que hicieron que a algún despistado se le pusiera la carne de gallina.

Un año después celebraban el 30 aniversario y quisieron innovar. Y la cosa les salió regular. Decidieron ¿homenajear? a Hollywood haciendo un número musical con todas las letras. Vestuario digno de los años 60 incluido. Actores y actrices cantando una canción sin mucho sentido. No obstante, lo que hace que se haya ganado este merecidísimo cuarto puesto es el cambio de ropa de Rovira en directo y el truco de magia de Jorge Blass (¿era necesario?).

Salvan la actuación Manuel Bandera y Bibiana Fernández.


3. Luis Tosar canta bien y no lo sabíamos

Y si para el 30 aniversario hicieron un despliegue que buscaba picar a Neil Patrick Harris, cinco años antes decidieron ser más discretos para la celebración. Aunque no lograron un resultado mucho mejor. La tónica es parecida, cantar sin venir a cuento, versionar canciones conocidas por la ciudadanía española y juntar a gente que no tiene mucho que ver entre sí salvo la misma profesión. Y todo culmina con una pose artística digna de un actuación de colegio.

Menos mal que sale Asier Etxeandía para dar un poco de plasticidad al asunto, porque si lo dejamos en manos de Hugo Silva


2. Ni a Manel Fuentes le termina de convencer

Empieza con una bromita del tipo “ahora vamos a hacer el número musical, jajaja, es broma”. Y durante toda la actuación Manel hace como si el no supiera de qué va la cosa. Como si no hubieran estado ensayando meses. ¡Incluso finge (o queremos creer que finge) que pierde el ritmo paso sí y paso también! En total afinan tres notas y se quedan sin respiración cada cinco palabras. Igual no nos va a enamorar tanto como pretendían…


1. El Rap de Resines

Y en el primer puesto no podríamos poner otra actuación que no fuera el rap de Resines. Iniciado por El Langui (rapero consagrado), Resines tomó el relevo cuando llevaban x minutos. Pero la lengua le jugó una mala pasada y más que rapear parecía que le estaba dando un ataque de apoplejía. ¿Había más actores iniciándose en este estilo urbano? Sí. ¿Nos quedamos únicamente con Resines? También. Porque, ¿para qué más?

Hoy en día seguimos tristes porque el patio de butacas nunca dijo “¡cine!”.


Nadie entiende muy bien el objetivo de los números musicales de los Goya, porque entretener no entretienen, homenajear pues más bien poco. Dan vergüenza ajena y material para futuras referencias en reuniones de amigos, que eso está muy bien.

Pero desde aquí reclamamos que en los Goya 2018 se recupere este número de 1997 que es una obra de arte, lo mires por donde lo mires. ¡CINE!

Sara Morín
Sara Morín

Redactora

Cosecha del 94, producida en Canarias, consúmase antes de... 2044, que más me da pereza. Qué sabe nadie si ni yo misma muchas veces sé que quiero. Canto en la ducha de día y mitad de Las Locas del Cornio de noche. Ah, y soy periodista.

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