‘Isla de Perros’: Un brillante espejismo en slow-motion

El cine de Wes Anderson es uno de los más carismáticos y fácilmente reconocibles de la cultura pop internacional. ¿Quién no se ha percatado de los tonos pastel de su cinematografía? ¿Y de sus planos centrales estudiados al milímetro? Pero sin duda, lo que verdaderamente define su estilo es la facilidad de envolver la miseria en un bonito bombón: fácil de digerir, pero puede que te resulte algo amargo.

Así ha ocurrido con cintas como ‘Moonrise Kingdom’ (que habla de la emancipación prohibida), ‘El Gran Hotel Budapest’ (una clara denuncia racial) o ‘Life Aquatic’ (o mejor dicho: cómo trasladar a la pantalla una sentencia de venganza). Encantadoras en su superficie y amargas en su concepto. No obstante, Anderson rompe con la regla y pone fin a una era de estéticas icónicas. Vuelve al stop-motion tras su primer largometraje de animación, ‘El Fantástico Mr. Fox’, para describir la lacra de una política corrupta. Así es ‘Isla de Perros’.

La premisa del filme lo deja todo bien claro: En Megasaki deportan a un millar de canes a una isla vertedero debido a la superpoblación canina. Un canto a la situación actual de los refugiados que, al igual que en la película, no les permite dar vuelta atrás. Sin embargo, Anderson recupera un alma llena de inocencia y humanidad que pretende viajar de forma autónoma a buscar a su perro: un niño de 12 años que, además, es discípulo del alcalde de la ciudad. Todo un canto a la rebeldía que enriquece el concepto del filme.

Aunque sea una idea muy general y difícil de ejecutar, existen grandes trabajos de cámara al trasladar los dilemas sociales en la actualidad. Películas como Persépolis o La Tumba de las luciérnagas salen de la formulaica historia estructurada en tres partes con un final feliz, y se atreven a viajar en flashbacks, o simplemente, añaden más capítulos a un conflicto moral. Y en ‘Isla de Perros’, Anderson cuenta en cuatro partes (mas un prólogo) esta historia de discriminación canina y racial, esta última traducida al entorno humano. Escenas de la película como el lavado de Chief, uno de los perros protagonistas, y sus enumerases conversaciones sobre lo difícil de ser un perro callejero, hablan por sí solas.

Son varios factores, pues, los que hacen de ‘Isla de Perros’ una cinta especial en la filmografía de Anderson: primero, vuelve al stop-motion, perfeccionando la técnica de Fantástico Mr. Fox en tanto a sus personajes como en la historia de estos; segundo, al ser una critica social, abandona los cánones de la comedia en el cine de animación y centra el discurso en una batalla entre humanos y animales. Tercero, gracias a su imaginario oriental, amplía su espectro de referencias y la llena de matices que regalan frescura y nostalgia al resultado final (el haiku y el uso de la música del cine de Kurosawa se hacen notar). Y finalmente, por realzar la presencia infantil en la película, tal y como Anderson hizo anteriormente con ‘Moonrise Kingdom’: solo ellos pueden otorgar, en un mundo de crueldad e indiferencia, la humanidad para saber perdonar, valorar y dar nuevas oportunidades.

Paula Ortiz nos habla del Notodofilmfest y las mujeres en la industria cinematográfica

Ayer, 28 de febrero, se terminaba oficialmente el plazo para presentar los cortometrajes al festival James Notodofilmfest. Un festival que en sus quince años de existencia ha presenciado más de 14.000 cortometrajes a nivel internacional y que, cada año, es capitaneado por un jurado de élite. En su edición actual, la encargada de presidir ese jurado es nada más y nada menos que Paula Ortiz.

La directora de La NoviaDe tu ventana a la mía será la primera presidenta del concurso y por ello, nos hemos puesto en contacto con ella para hablar sobre el festival, la mujer en la industria cinematográfica y su próximo proyecto. Todo un placer que ha desembocado en la siguiente entrevista.


¿Cómo te sentiste al recibir la noticia de que presidirías el jurado del festival Jameson Notodofilmfest? Es una gran responsabilidad…

Pues la verdad, sí es una gran responsabilidad. Y a la vez es un privilegio poder estar viendo los trabajos, creo, que con mayor versatilidad, mayor capacidad de innovación y de búsqueda que hacemos aquí en España, o fuera de España incluso. Porque este terreno del cine, de mucho cine en poco tiempo, como es el lema de Notodofilmfest, creo que lo que abre es unos paisajes y unas escritas cinematográficas súper interesantes. Y poder estar ahí viéndolos y apoyando es un lujo.

¿Crees que en general, para el público, los cortometrajes pasan demasiado desapercibidos y por eso son tan importantes festivales como el Notodofilmfest?

Sí, el cortomotraje es un formato tremendamente valiente donde hay unos procesos de experimentación que a veces la industria y otros formatos no permiten. Es un lugar de aprendizaje, donde ves los mundos de gente que está cavando, gente que está experimentando. Todo eso hace del cortometraje realmente un terreno súper apasionante y, creo que es cierto que no está siempre suficientemente apoyado o al alcance de todos. El notodofilmfest es realmente una de las plataformas e iniciativas más valientes y más arriesgadas en este país al respecto.

En mi caso, por ejemplo, se me antoja un poco inaccesible el mundo del cortometraje…

Sí, porque no es fácil buscarlo. No es fácil verlos. Y el Notodofilmfest, que los pone a disposición, y además en si mismo nació con el cambio del paradigma digital, creo que es un ejemplo de como ese cambio nos ha acercado el cine a todos.

¿Qué aspectos tienes en mente valorar en las creaciones que se presenten al certamen? ¿Qué es lo que crees que debe tener un cortometraje para ser premiado?

Hombre, para mí creo que lo que siempre hay que buscar es como cada autor es capaz de desplegar una experiencia humana con intensidad. Cómo, para ello, construye sus herramientas narrativas; cómo las emplea; cómo tiene un mundo propio; cómo construye y te propone un viaje que merezca la pena.

Según tengo entendido, eres la primera mujer en presidir el jurado.

Sí, parecer ser que sí. Después de dieciséis años.

A parte de por tu talento, que es incuestionable, ¿puede deberse a una intención de visibilización o reivindicación?

Bueno, creo que las sensibilidades y los momentos se aúnan por algo y es cierto que este es un momento donde creo que hay una generación de mujeres, que ya la habido antes y lo ha tenido mucho más difícil, que por fin estamos pudiendo visibilizar y gritar un poco; pedir nuestro lugar después de tantos años de trabajo. Por nuestra parte y por parte de las generaciones de mujeres que se han dedicado al cine antes que nosotras.

Claro, también es un poco el “ya era hora”, ¿no?

Creo que sí.

La verdad es que seguimos viendo pocos nombre femeninos. Sí que es verdad que en España conocemos algunos, pero contados un poco con los dedos de las manos. Tanto en los premios como en la industria, ¿crees que hay un progreso respecto a la igualdad de género en el cine español o seguimos estancados?

Pues creo que hay un progreso y creo que fruto de eso es el debate que está tan al día y tan vivo ahora mismo en muchos círculos culturales, en los medios, etc. Pero luego la realidad también es que hay que ser conscientes que los datos, las cifras, las estadísticas, demuestran que a penas crecemos y que en algunos momentos en los últimos quince años hemos decrecido. Cuando han entrado años especialmente difíciles para la industria, de receso en los recursos y en los proyectos, etcétera, eso ha repercutido en que las mujeres tengan menos presencia. Algo que creo que nos debería hacer reflexionar. Realmente el avance es muy lento y por eso debemos seguir trabajando.

Como que hay poca confianza hacia la mujer, y es un poco injusto…

Sí, sobretodo hay poca confianza en las mujeres en los grandes proyectos, no solo en los puestos de decisión creativa, financiera, etcétera. Sino que cuanto más grandes son los proyectos más desconfianza hay en que esos barcos puedan ser capitaneados por mujeres.

Lo cual podríamos decir que no tiene mucho sentido. Ahora estamos viendo en Hollywood, por ejemplo, que Wonder Woman ha hecho toneladas de dinero mientras que sus compañeros de universo no están haciendo tanto dinero. La gran triunfadora es una película protagonizada por una mujer y dirigida por una mujer y está siendo un fenómeno. ¿Sería un ejemplo?

Sí, es que creo que si miramos las películas dirigidas, escritas y producidas por mujeres, en general, la media del éxito que tienen tanto en taquilla, como en crítica y festivales, es muy alta. Entonces no se entiende que luego haya que reivindicar permanentemente que nos abran la puerta. Parece que tengamos que pedir perdón cuando creo que las capacidades y los resultados están ampliamente demostrados.

Respecto a lo que estamos hablando, tu última película, La Novia, al igual que tu anterior producción, es una historia protagonizada por una mujer. ¿Crees que es importante que las mujeres escriban historias sobre mujeres para que la industria avance?

Creo que las mujeres es importante, que para que trabajemos en igualdad, puedan sentir que escriben en libertad y buceen en los temas y los personajes que ellas decidan. Pero sí que es cierto que, precisamente por eso también, es necesario que ahondemos en las experiencias femeninas en profundidad y de una manera poliédrica. Creo que va de la mano, sí.

Hablando, como estamos hablando, un poco sobre la industria, un reflejo de ésta es la academia de cine. Hemos visto que este año en los Goya se han nominado películas como La Llamada o Verónica, películas de género protagonizadas por mujeres. ¿Dirías que se está apostando por la diversidad desde la academia o debería arriesgarse más a la hora de premiar?

Yo creo que la academia este año sí que se ha abierto a nuevos nombres, a nuevas propuestas, a nuevos discursos, a nuevas lenguas, a la multidiverisad de género de lenguas, universos, etc. Algo que creo que es una muy buena noticia. No obstante, creo que debería ser un axioma de la academia apostar por avanzar e intentar ir más lejos en las propuestas cinematográficas con todo lo que ellos implica. Creo que eso debería ser siempre ir a más.

Por último, quería preguntarte un poco sobre tu futuro. Según tengo entendido, estás trabajando en una adaptación de Barba Azul. ¿Por qué Barba Azul?

Sí. ¿Por que Barba Azul? Pues bueno, Barba Azul es un cuento francés, un cuento tradicional recogido por Perrault que habla precisamente sobre la dominación humana y en particular sobre la dominación entre hombres y mujeres. Sobre esa dominación masculina, sobre lo femenino y sobre cómo el conocimiento muchas veces ha estado vetado a las mujeres. Entonces, es una fábula sobre eso, sobre la dominación, sobre la creación, la creatividad, el conocimiento, etc. Y a mi me interesa mucho intentar ahondar en esos temas.

Estaría un poco relacionado con lo que hemos estado hablando, ¿no?

Sí, claro. En el fondo los relatos que cuentan nacen de una preocupación que tiene que ser íntima y una preocupación interior. Pero a la vez, esta preocupación está ligada con la sensibilidad del momento. Con las preocupaciones y los conflictos colectivos. Y creo que este tema de la dominación, de lo masculino sobre lo femenino, y viceversa en algunos casos, pero sobretodo culturalmente y de una manera muy sutil y general, de lo masculino sobre lo femenino y un cuestionamiento sobre la creatividad y el conocimiento, es muy necesario hoy.

Por supuesto, además, podríamos decir que sería un momento muy justo para hablar sobre ello ahora que estamos viendo lo que está pasando en Hollywood con Harvey Weinstein y tantos otros nombres que están saliendo ahora a la luz por abusos sexuales.

Sí, que es algo que es reflejo no solo del mundo del cine, sino creo que de nuestra sociedad patriarcal.

Black Mirror más oscura si cabe y más vaga que de costumbre

¿Cae Black Mirror en su propia trampa? En su segunda temporada, con un más que decente White Bear, la antología de Charlie Brooker planteaba un mundo muy similar al que nos estamos aclimatando a día de hoy. Una sociedad acostumbrada al horror y aletargada ante los actos de aquellos que creen estar por encima de lo correcto. En aquel segundo capítulo, miles de personas visitaban con sus teléfonos móviles un espectáculo macabro con el pretexto de atender una pena judicial. Ansiosos de morbo y espectáculo a través de las nuevas tecnologías se tragaban lo que se les proponía sin llegar a plantearse que estaban viendo. Y yo me pregunto. ¿Nos aporta esta cuarta tanda de episodios sobre el uso extremista de la tecnología algo nuevo? ¿Nos deberíamos acomodar ante algo a lo que no estamos acostumbrando? ¿O nos los vamos a tragar ajenos a la realidad?

 


«Este nuevo Black Mirror se presenta más angustioso, personal y psicológico que nunca.»


 

Black Mirror nos sorprendió por su mundo distópico; por su planteamiento filosófico sobre la ética y la moral del ser humano; sobre el progreso sin consecuencias y el abuso de poder. Con mayor o menor gracia, Black Mirror conseguía su cometido. Con cada episodio nos adentrábamos en un conflicto moral, social o tecnológico y nos aterrorizábamos por nuestros propios actos. Puede que ciertas entregas fueran inferiores a otras, pero de cada una de ellas nos podíamos sentir identificados. ¿O a caso no vemos amenazas sin raciocinio por redes sociales constantemente? ¿No nos dejamos llevar por los likes y el número de comentarios positivos que conseguimos para subir nuestra autoestima y deshumanizarnos? ¿No es un hecho que nos aferramos al televisor, a la noticia del momento, al icono más viralizado, y, en consecuencia, nos aislamos de lo que realmente ocurre en el mundo?

Sea como sea Black Mirror daba en el clavo. Y no quiero engañarme, en cierto modo, sigue haciéndolo, pero deja la sorpresa a un lado. Su mecánica, aparentemente impredecible en cada episodio, sigue jugando con el factor sorpresa: la incertidumbre, o la sensación de control en exceso, que a la larga se convierte en un puzzle que cobra sentido de la forma más macabra, radical y, en parte, realista dentro de la ficción planteada. Sin embargo, no aporta nada que no se nos haya mostrado en anterioridad salvo por contados aspectos. No consigue el mismo efecto. Su efecto insignia no está a la altura de la media conseguida en sus años de recorrido. ¿Factor sorpresa? Sí. ¿Éxito sorpresivo? Lejos de ser afirmativo.

La cuarta entrega propone seis narraciones originales que plantean distintas historias que, aunque aportan algún que otro punto de vista nuevo, no deja de recordarnos en gran parte a lo que ya conocemos de la serie. No queremos destripar sus historias, puesto que la virginidad a la hora de experimentar un episodio de esta antología es vital para vivir su experiencia. No osbtante, tampoco sería justo plantear la nueva tanda de episodios como un juego al que no vale la pena prestarle la atención porque lo hemos desgastado de tanto verlo.

Esta tanda no contendrá los mejores, y más originales, episodios de la serie; no veremos un galardonado San Junipeiro, un Be Right Back o National Anthem. Nos acercaremos a algunas entregas entremezcladas, como el popurrí de tramas ya propuestas de USS Callister, o la reiteración de moralejas con Hang the DJ o Black Museum, que nos proponen dilemas más que saciados. Empero, todo ello se compensa con un ejercicio intensivo de incrementar el nivel de terror y oscuridad. Nivel que, de por si, ya era muy elevado. Este nuevo Black Mirror se presenta más angustioso, personal y psicológico que nunca. Las consecuencias del comportamiento humano y su obsesión por el progreso tecnológico son suplantadas, aunque no con gran diferencia, por las reacciones personales de los personajes. Su escándalo ante el horror, la psicología de la mente humana frente a situaciones extremas fuera de lo común, la metáfora de que cierto modo nosotros mismos somos nuestra mejor y nuestra peor arma. Con ejemplos como Metalhead, Crocodile o Arkangel, llegaremos a límites de angustia mucho más elevados a lo que Black Mirror nos ha presentado en anterioridad.

Sin duda alguna, la vuelta de Black Mirror, no era lo que esperábamos. Tras una tercera temporada más que decente y con varios años sorprendiéndonos, no era raro que llegara el momento en el que nos planteáramos si era posible que la ficción antológica pudiera estar obsoleta. Por ahora creemos que ha sabido defenderse a la hora de integrar sensaciones más extremas que solapan tramas inferiores y narrativas con mucho deja vu entremedio. ¿Sabría la ficción sobreponerse a un producto que empieza a hacer aguas y pierde su mayor baza, el efecto sorpresa? Disfrutemos de los que nos sigue proponiendo y activemos nuestras mentes, pero sobretodo, sigamos siendo críticos como la misma serie nos exige. No permitamos que Black Mirror caiga en su propia trampa.

Las 15 películas más destacadas en la carrera por el Oscar

¡La carrera por el Oscar ha empezado! Desde que el pasado 27 de noviembre se diera el pistoletazo de salida con los premios Gotham del cine independiente y le siguiera el anuncio de los ganadores de la National Board of Review, los premios de la crítica norteamericana, la temporada de premios ha quedado inaugurada y seguirá a ritmo frenético hasta el próximo 4 de marzo, cuando tendrá lugar la ceremonia de entrega de las preciadas estatuillas doradas.

Para no perdernos ningún detalle, hoy hacemos un repaso a los títulos que más suenan, ya en salas o aun pendientes de estrenar, que estarán presentes en todas las quinielas en la lucha por el Oscar.

-Lady Bird-

Dirección: Greta Gerwig
Guion: Greta Gerwig
Intérpretes: Saoirse Ronan, Laurie Metcalf, Lucas Hedges, Timothée Chalamet

El film cuenta la historia de Christine McPherson (Saoirse Ronan), apodada Lady Bird, una joven estudiante con inclinaciones artísticas y el sueño de abandonar Sacramento y vivir en la costa Este, que se muda al norte de California para cursar su último año de instituto. Allí, alejada de su madre protectora y de los problemas económicos por los que pasa su familia, tratará de encontrar su propio camino.
Crítica y premios: La ópera prima de Gerwig ha desbancado a Toy Story 2 como la película mejor valorada de la historia en Rotten Tomatoes, cuenta con cuatro nominaciones a los Independent Spirit Awards, seis nominaciones a los Satellit Awards, el premio Gotham a la mejor actriz (Saoirse Ronan), y los National Board of Review a la mejor actriz secundaria (Laurie Metcalf) y a la mejor dirección.

Estreno: 13 de abril de 2018.


-Call Me by Your Name-

Dirección: Luca Guadagnino
Guion: James Ivory, Luca Guadagnino
Intérpretes: Timothée Chalamet, Armie Hammer, Michel Stuhlbarg, Amira Casar

Verano de 1983. Elio Perlman (Timothée Chalamet), de 17 años, pasa el tiempo en la casa de campo de sus padres en el norte de Italia, escuchando música y leyendo libros, hasta que un día el nuevo, joven y atractivo ayudante americano de su padre (Armie Hammer) de 24 años, irrumpe en la gran villa y rompe la monotonía. Ambos empiezan a salir juntos y la atracción entre los dos se hace cada vez más intensa
Crítica y premios: la película de Guadagnino ha recibido elogíos en todos los festivales por los que ha pasado. Cuenta con seis nominaciones a los Independent Spirit Awards, y sus actores Timothée Chalamet y Armie Hammer ya son fijos nominados en todos los premios anunciados hasta ahora, en las categorías de mejor actor y mejor actor de reparto, respectivamente.

Estreno: 16 de febrero.


-Los archivos del Pentágono-

Dirección: Steven Spielberg
Guion: Liz Hannah
Intérpretes: Meryl Streep, Tom Hanks, Sarah Paulson, Jesse Plemons

Junio de 1971. La editora del Washington Post Katharine Graham (Meryl Streep) y el director del periódico, Ben Bradlee (Tom Hanks), descubren información clasificada que demuestra que la administración del presidente Lyndon B. Johnson ha mentido a los ciudadanos sobre la guerra de Vietnam. Tras la decisión de ambos de publicar los Papeles del Pentágono, se produce un gran debate sobre la libertad de expresión y una batalla entre periodistas y Gobierno, que llega ante el Tribunal Supremo y e incluso daña a la administración del sucesor de Johnson, Richard Nixon.
Crítica y premios: La película ha despertado excelentes críticas y se ha alzado con el National Board of Review al mejor film, mejor actor (Hanks) y mejor actriz (Streep).

Estreno: 19 de enero.


-La forma del agua-

Dirección: Guillermo del Toro
Guion: Guillermo del Toro
Intérpretes: Sally Hawkins, Michael Shannon, Octavia Spencer, Doug Jones

Estados Unidos, 1963. En plena Guerra Fría, Elisa (Sally Hawkins), una empleada de la limpieza muda que trabaja en un laboratorio del gobierno, descubre a un hombre-pez que vive allí encerrado y es víctima de experimentos. Entre Elisa y el anfibio se establece una conexión especial y acaban enamorándose.
Crítica y premios: La película de Guillermo del Toro ganó el León de Oro en el pasado festival de Venecia, y cuenta con 10 nominaciones a los Satellite Awards, incluyendo la mejor película y mejor director.

Estreno: 16 de febrero.


-Yo, Tonya-

Dirección: Craig Gillespie
Guion: Steven Rogers
Intérpretes: Margot Robbie, Allison Janney, Sebastian Stan, Bobby Cannavale

Tonya Harding fue la primera patinadora sobre hielo estadounidense capaz de completar un salto de triple axel en competición. Sin embargo, su éxito se trunca en 1994, cuando su principal rival, Nancy Kerrigan, fue atacada por un matón a sueldo, quien intentó romper su pierna. Días más tarde se descubre que todo había estado organizado por su ex marido, para que ella lograra ganar el campeonato nacional de Estados Unidos. El matrimonio se vio envuelto en problemas legales y fueron procesados por el ataque.
Crítica y premios: Margot Robbie y Allison Janney están presentes en todas las quinielas de cara al Oscar. La película quedó primera finalista en el festival de Toronto, cuenta con nominaciones a los Independent Spirit Awards a la mejor actriz protagonista, secundaria y montaje, y con nominaciones a los Satellite Awards a la mejor película, mejor actriz principal y actriz secundaria.

Estreno: 23 de febrero.


-The Florida Project-

Dirección: Sean Baker
Guion: Sean Baker, Chris Bergoch
Intérpretes: Willem Dafoe, Brooklynn Prince, Bria Vinaite

Una niña de 6 años y sus amigos disfrutan de las vacaciones de verano alrededor de un pequeño motel, mientras sus padres y el resto de adultos pasan dificultades personales y deben hacer frente a sus responsabilidades.
Crítica y premios: la película de Sean Baker se estrenó en el pasado Festival de Cannes y despertó entusiasmo. Cuenta con varias nominaciones en las categorías de mejor película, mejor dirección y mejor actor secundario (Willem Dafoe), en los Independent Spirit Awards o los Satellit Awards. Está nominada como mejor película internacional en los British Independent Film Awards, y la nominación de Dafoe como actor secundario está practicamente asegurada.

Estreno: 9 de febrero.


-Tres anuncios a las afueras-

Dirección: Martin McDonagh
Guion: Martin McDonagh
Intérpretes: Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell

Ebbing, Missouri. Mildred Hayes (Frances McDormand), es una mujer de 50 años cuya hija ha sido asesinada. Al no contar con la ayuda de la policia para investigar lo ocurrido, la mujer decide iniciar por su cuenta una guerra contra ellos, buscando al asesino por su cuenta y colocando tres carteles a la entrada del pueblo con mensajes controvertidos sobre el jefe de policía, William Willoughby (Woody Harrelson). Mildred cree que están más interesados en torturar a los afroamericanos que en hacer justicia y utiliza este argumento para conseguir su objetivo.
Crítica y premios: desde que la película se presentase en el Festival de Venecia, no ha hecho más que recibir reconocimientos en forma de críticas positivas y premios. Ganó el premio al mejor guion en Venecia, el premio del público a la mejor película en Toronto y San Sebastián, y su trío de actores protagonistas ya han empezado a acumular nominaciones.

Estreno: 12 de enero.


-La gran enfermedad del amor-

Dirección: Michael Showalter
Guion: Emily V. Gordon, Kumail Nanjiani
Intérpretes: Kumail Nanjiani, Zoe Kazan, Holly Hunter, Ray Romano

Basada en la historia real de Kumail (Kumail Nanjiani) y Emily (Zoe Kazan), una pareja que se conoce en un espectáculo cómico e inicia una relación que avanza a pesar de las diferencias culturales, ya que la familia de él, musulmana estricta, es muy tradicional y busca para su hijo un matrimonio concertado. Debido a la presión, la pareja se da un tiempo pero ella cae en coma inducido a causa de una enfermedad y Kumail decide quedarse a su lado.
Crítica y premios: La película ha seducido a la crítica y algunos la han calificado como la mejor película romántica y realista de los últimos años. La actriz Holly Hunter vuelve a situarse en todas las quinielas como nominada a mejor actriz secundaria.

Ya en cines.


-The Disaster Artist-

Dirección: James Franco
Guion: Scott Neustadter, Michael H. Weber
Intérpretes: James Franco, Dave Franco, Seth Rogen

Adaptación del libro de Greg Sestero, que trata la producción de una de las consideradas peores películas de la historia, «The Room», dirigida en el por Tommy Wiseau en 2003. La película cuenta los inicios de la relación entre el director y Sestero, los problemas de ambos con sus carreras profesionales y el éxito obtenido con sus películas posteriores.
Crítica y premios: reconocido el excelente trabajo de James Franco delante y detrás de la cámara, el film se llevó la Concha de Oro en el pasado Festival de San Sebastián a la mejor película.

Estreno: 29 de diciembre.


-Dunkerque-

Dirección: Christopher Nolan
Guion: Christopher Nolan
Intérpretes: Fionn Whitehead, Mark Rylance, Kenneth Branagh, Tom Hardy, Cillian Murphy

Francia, II Guerra Mundial. En la ciudad de Dunkerque, cientos de miles de soldados de las tropas británicas y francesas se encuentran rodeados por el avance del ejército alemán. Atrapados en la playa, las tropas se enfrentan a una situación angustiosa que se complica a medida que las fuerzas enemigas se acercan. La película se basa en la Operación Dinamo, también denominada ‘el milagro de Dunkerque’, que permitió el rescate de más de 200.000 soldados británicos y más de 100.000 belgas y franceses, en 1940.
Críticas y premios: considerada la película más redonda y precisa de Nolan, cuenta con 11 nominaciones a los Satellite Awards, incluyendo las categorías de mejor película y mejor director.

Estreno en DVD en enero.


-El hilo invisible-

Dirección: Paul Thomas Anderson
Guion: Paul Thomas Anderson
Intérpretes: Daniel Day-Lewis, Lesley Manville, Vicky Krieps, Richard Graham

Londres, 1950. Reynolds Woodcock (Daniel Day-Lewis) es un famoso modisto que junto a su hermana Cyril (Lesley Manville), están a la cabeza de la moda británica, vistiendo a gente de la alta sociedad y de la familia real. Un día Reynolds conoce a Alma (Vicky Krieps), una joven que se convierte en su musa y amante, y que altera su vida por completo.
Crítica y premios: la cinta de Paul Thomas Anderson vuelve a colocar a Daniel Day-Lewis entre los actores con posible nominación al Oscar. El film ha sido escogido por la National Board of Review como uno de los 10 mejores del año.

Estreno: 2 de febrero.


-El instante más oscuro-

Dirección: Joe Wright
Guion: Anthony McCarten
Intérpretes: Gary Oldman, Ben Mendelsohn, Kristin Scott Thomas, Lily James

Gran Bretaña, II Guerra Mundial. Winston Churchill (Gary Oldman) se convierte en primer ministro británico en un momento realmente crucial: las tropas nazis avanzan conquistando prácticamente la totalidad de Europa Occidental y amenzando con una invasión a Inglaterra. En este contexto, Churchill explora la posibilidad de un tratado de paz con Alemania, o ser fiel a sus ideales y luchar por la liberación de Europa.
Crítica y premios: unánimes críticas positivas al trabajo de Gary Oldman, considerado por algunos como el mejor de su carrera. La película ha conseguido 5 nominaciones a los Satellite Awards.

Estreno: 12 de enero.


-Mudbound-

Dirección: Dee Rees
Guion: Virgil Williams
Intérpretes: Garrett Hedlund, Carey Mulligan, Jason Clarke, Jason Mitchell, Mary J. Blige

Dos hombres jóvenes, uno blanco (Garrett Hedlund) y otro negro (Jason Mitchell), vuelven de la Segunda Guerra Mundial a una pequeña población rural en Mississippi. Allí deben adaptarse a su nueva vida tras la guerra y al racismo imperante en la región, donde no se ve con buenos ojos que blancos y negros se mezclen con normalidad.
Crítica y premios: sobresaliente, inteligente o emotiva, son algunos de los adjetivos que la crítica le ha dedicado al trabajo de la cineaste Dee Rees. Premio Gotham al mejor elenco, la película recibirá el premio Robert Altman en los Independent Spirit Awards y cuenta con 4 nominaciones a los Satellit Awards.

Ya en Netflix.


-Déjame salir-

Dirección: Jordan Peele
Guion: Jordan Peele
Intérpretes: Daniel Kaluuya, Allison Williams, Catherine Keener, Bradley Whitford

Chris (Daniel Kaluuya) es un joven afroamericano que visita a la familia de su novia Rose (Allison Williams), una chica blanca. La pareja viaja hasta la casa de campo de los padres de ella, Missy (Catherine Keener) y Dean (Bradley Whitford), que desconocen que el novio de su hija es negro. Al principio se muestran muy complacientes con el chico, pero a medida que pasan las horas, una serie de descubrimientos cada vez más inquietantes llevan a Chris a descubrir una verdad que nunca se habría imaginado.
Crítica y premios: la crítica se ha rendido ante el debut de Jordan Peele en el largo. El Círculo de Críticos de Nueva York le ha otorgado el premio a la mejor ópera prima, ha conseguido 5 nominaciones a los Independent Spirit Awards, y ha ganado los premios Gotham al mejor nuevo director, guión y premio del público.

Ya en DVD.


-Blade Runner 2049-

Dirección: Denis Villeneuve
Guion: Hampton Fancher, Michael Green
Intérpretes: Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas, Jared Leto, Sylvia Hoeks

Treinta años después de los acontecimientos ocurridos en el primer film, un nuevo blade runner caza-replicantes del Departamento de Policía de Los Ángeles, el agente K (Ryan Gosling), descubre un secreto largamente oculto que podría acabar con el caos que impera en la sociedad. Su investigación le lleva a iniciar la búsqueda de Rick Deckard (Harrison Ford), antiguo blade runner desaparecido hace 30 años.
Crítica y premios: la película de Dennis Villeneuve ha conseguido 4 nominaciones a los Satellite Awards.

Ya en cines.

Gala 5 OT. Canción de Hielo y Fuego

Otra semana más, en Bface os ofrecemos nuestro particular repaso de gala de Operación Triunfo prometiendo ser más benévolos que Manu Guix (o no). Una gala que, en esta ocasión, ha estado conducida por una pizca de magia, música en directo, aves resurgidas de sus cenizas, otras quemándose vivas y caramelos desaprovechados. Todo esto en medio de una imparable revolución sexual que despierta un poco la adormecida Televisión Española.

Mientras que unos consiguieron a lo largo de la noche llenar de calor y emoción nuestros corazones, otros los dejaron helados y rotos sin remedio. Poco a poco esta gala se iba convirtiendo en una canción de hielo y fuego que divisa una lucha por el trono de hierro premio final cada vez más reñida. ¿Empezamos?


9. The Time of my Life

 

A Ricky este concurso se le queda demasiado grande. Mucho nos estamos atormentando por haber expulsado a Mimi en su lugar. Después de su A-Yo y la acogida que ha tenido por parte del público al salir de la academia la repesca debería ser inminente. Pero ahí sigue Ricky, ofreciendo vocalmente la que puede que fuera la actuación más limitada de la noche -y eso que Agoney estuvo limitado-. Juntos, tanto él como Nerea, no se lucieron, pero ni juntos ni por separado. Y sorprende, es una sorpresa que los dos grandes defensores del musical de esta edición, hayan ofrecido un resultado tan insatisfactorio y falto de expresividad y potencia.

Lo que a primera vista era un regalo de descanso para Ricky y Nerea, ha sido un billete de ida -y posiblemente solo de ida- para Ricky fuera de la academia, y un nuevo toque de atención para Nerea y sus problemas de afinación. La semana pasada mejoró notablemente con un reto tan difícil  como lo era Symphony, pero anoche la volvimos a ver desinflada y, en esta ocasión, jugaba en casa. Una vez más, la puesta en escena y la coreografía tampoco han ayudado.

 

8. Rise like a Phoenix

 

«Pobre Agoney» se hizo trendic topic en España escasos momentos después de su actuación. Todos los espectadores sufrimos con él, ¡madre mía si sufrimos! Y es que lo vimos, vimos como se rompía conforme avanzaba la actuación. Empatizamos con él porque nunca le habíamos visto tan vulnerable, tan impotente. Su instrumento le jugó una mala pasada y la presión a la que fue sometido le ayudó -0 a la hora de enfrentarse al reto.

En la academia, la reiterada etiqueta de «diva» y los comentarios por parte del profesorado como «si con esto no te luces te vas a casa», le inflaban e inflaban hasta que ha petado. Como si no hubiera superado cada reto hasta ayer. Todo el profesorado y equipo de casting esperaba mucho de Agoney, al igual que sus compañeros, pero la presión a la que se le ha sometido por etiquetarlo des del primer día como ganador, cuando fuera la realidad es otra, no le está jugando a su favor.

Sin embargo, Agoney intentó defender su tema, incluso entre tanto descontrol consiguió brillar un poco, aguantó el tipo como un campeón. No olvidemos que, a pesar de todo, minutos más tarde cantó con la artista invitada meándose en todos sus compañeros y bordándolo -siendo el primer concursante que no provoca vergüenza ajena al cantar con un invitado-. El canario puede llegar a ser muy grande, pero debe empezar a disfrutar. Estamos seguros de que Agoney resurgirá de sus cenizas pronto.

 

7. El Mismo Sol

 

Vamos a ver. OT, ¿podemos dejar de lado de una vez estos despropósitos de actuaciones? Este tipo de temas no funcionan. No le funcionan a los concursantes y mucho menos al propio programa, el mismo que no ha sabido hacer del tema un espectáculo. Si no estamos a la altura, ¿para qué meternos en tal fregao’ cada gala? La semana pasada, con Madre Tierra parecía que nos acercábamos un poco a lo que podría ser un ejemplo del buen camino a tomar a la hora de realizar este tipo de temas. A pesar de todo, los que dieron la cara por él terminaron nominados por su limitación vocal.

Con El Mismo Sol, se han salvado justamente por todo lo contrario, por no tener una voz tan limitada. Pero lejos de ser su culpa, el resultado ha sido un cuadro, un total esperpento. Ya pasó con Dancing in the moonlight, Reggaeton lento, Don’t you worry about a thing o Can’t stop the feeling. Noemí Galera, ¿por qué te empeñas en estos números? Si este dúo ha sobrevivido frente una puesta en escena pésima, una coreografía cuestionable y una realización justita, es porque algunos de sus compañeros no han sabido aprovechar las oportunidades que les habían sido brindadas esta semana. Y por supuesto, sus ganas de hacerlo bien, entre tanto gusto dudoso, su calor nos ha llegado. Un reto era para los dos y, por lo que respecta a su parte, ha sido superado.

 

6. Estoy hecho de pedacitos de ti

 

Antes de redactar mi opinión -tan humilde como mamarracha- sobre cada tema, repaso las actuaciones un par de veces para asegurarme dónde posiciono cada una de ellas. ¿Qué es lo primero que se me ha pasado por la cabeza al tener que repetir Estoy hecho de pedacitos de ti? «Qué pereza». Dónde están las ganas, la garra, la pasión, la química… No hemos encontrado nada de eso. Puede que Cepeda y Miriam, los bloques de hielo de la edición, lo estén intentando, pero el concurso va demasiado rápido. No hay manera de que transmitan al espectador lo que sienten cuando cantan.

Desde el No puedo vivir sin ti, no hemos visto al mismo Cepeda, y Miriam, la alumna que todo profesor desea por su corrección y perfección vocal, vuelve a sentarse en el banquillo por segunda vez consecutiva. Una canción como esta no debería dejarnos tan helados. Cada uno iba a la suya y se han desaprovechado dos grandes voces dejándonos una actuación correcta, sin más. Un «zi, vale, de acuerdo» que, por otro lado, no era el cuadro de El Mismo Sol

Lo más probable es que Cepeda, segunda vez nominado, se salve de la expulsión debido a su club de fans acérrimo. Pero a día de hoy, poco demuestra porqué debería seguir en la academia. Si hemos echado a Marina por no tener suficiente con su voz, ¿qué hacemos con Cepeda?

 

5. The Voice Within

 

Marina no conseguía adaptarse al programa y tal desaprovechamiento se ha visto resuelto con su eliminación. Anoche Marina, una de las voces de las que más se esperaba un largo recorrido dentro de la academia, nos dejó con una buena actuación. Más que correcta. No obstante, puede que no al mismo nivel que algunos de sus compañeros al despedirse del programa. No fue su mejor trabajo, Marina nos dejó el listón muy alto con Don’t dream it’s over una de las mejores actuaciones que nos ha dejado la edición. Pero no por ello se desvirtúa lo que consiguió anoche, hacernos volver a creer en ella, aunque fuera un poco tarde.

Es una lástima, pero cada vez la sentíamos menos, poco a poco Marina se desinflaba y dejaba de conquistarnos en casa. En la gala de ayer dejamos ir a una gran voz, a la que agradecemos por regalarnos su forma de ver el mundo, su corazón de oro y su lucha por la visibilización del colectivo LGTB+ con más ahínco que nadie dentro de la academia. Esperamos que siga creciendo porque, con esa voz y esa luz, puede llegar tan lejos como ella desee.

 

4. Million Reasons

 

Soy consciente de que la gran mayoría de espectadores no vivieron la actuación de Raoul como yo; soy consciente, por lo tanto, de que esta posición no va a ser del agrado de vosotros, nuestros lectores. No obstante, debo ser sincero respecto a lo que me transmitió esta actuación, la más esperada de la noche.

Al igual que con Agoney, a Raoul se le ha atosigado durante toda la semana para que hiciera, de esta actuación, un numerazo. Y lo ha hecho, pero no el número de la noche. El catalán es de los mejores alumnos de la academia, un bombón, y cada día crece más como artista y como persona. Pero en esta ocasión se ha pasado un poquitín de la raya -y los profesores lo han ayudado de buen grado-. El principal requerimiento de este tema era transmitir emoción al espectador. Mucha emoción, ¡toneladas de emoción! Y lo que ha resultado ha sido una exagerada dramatización. Una sobreactuación que, aunque ha ofrecido una actuación maravillosa, le ha podido con la voz en ciertos momentos. Raoul es, junto a Ana Guerra, el concursante que más nos sorprende cada semana, pero esta noche ha estado un poco descontrolado. Qué se le va a hacer, a veces más es menos, pero ¡ole sus huevos!

 

3. La Bikina

 

¡Ana Guerra, qué grande eres! Cuando entró en la academia todos dimos por hecho que no duraría mucho. Para algunos era impensable que sobreviviera a una quinta gala, pero no solo ha sobrevivido, se ha marcado uno de los numerazos de la noche.

Su problema en la galas anteriores era la falta de control que tenía sobre su voz y su cuerpo al subirse al escenario. Pero Guerra, lejos de deprimirse por las valoraciones del jurado, ha quemado la vieja Ana y ha resurgido de sus cenizas. La Bikina era un tema que le venía que ni pintado, después de tantos retos, por fin jugaba en terreno conocido. Pero la semana en la academia no pronosticaba resultados tan excelentes en el escenario.

Lo ha hecho suyo, se ha emocionado con él y no has regalado la mujer empoderada que vive en ella. Ana Guerra, la concursante con más evolución, ha demostrado que en OT, si crees en ti, trabajas y creces, arrasas con todo.

 

2. Cuando nadie me ve

 

Mireya rompe la maldición del expulsado, aquella en la que si haces tu mejor actuación hasta la fecha, luego te vas de patitas a la calle. La andaluza nos ha deleitado con su mejor momento en el concurso y, con ello, consigue permanecer en la academia. Y nosotros nos alegramos un montón.

Trabajadora como ella sola, se propuso el reto a si misma de cantar un tema que no había ensayado nunca. Un tema casi desconocido para ella. ¡Y lo ha bordado! La segunda actuación de la gala también ha sido la segunda mejor actuación de la noche. A diferencia de Raoul, Mireya ha sabido combinar a la perfección voz y emoción. Su presencia y control en el escenario han sido apabullantes, ha hecho suya la canción, la ha dotado de su estilo propio, y ha resultado maravilloso. Para muchos será cuestión de gustos, pero para mi, el arte y las ganas que le echa a todo lo que hace, es indiscutible.

 

1. Shape of you

 

Esta edición de OT está dando lugar a tantos momentos mágicos que nuestro corazón no da a basto. Minutos antes de empezar la actuación, la televisión vivía algo insólito al ver como a «Amaia de España» se le era permitido ir al baño en prime-time y en directo en medio de su entrevista. Pero por si tal inusual suceso no nos había dejado lo suficientemente sorprendidos, nuestra reina y señora se presentó momentos después directamente en el escenario para dar la actuación de la noche. Una vez más, acompañada de un compañero y tan solo un instrumento -bueno, en este caso dos-.

Era la primera semana que Amaia se enfrentaba a un reto, un tema fuera de su rango. Valiente ella, en lugar de asustarse, junto a Roi construyó una cover que nos ha brindado un momento musical mágico. Tanto el uno como el otro han derrochado personalidad, talento y pasión por la música. Y vale, vale que de Amaia ya nos ha quedado claro que no deberíamos dudar -aunque la queremos ver bailar- pero cada día nos va quedando más claro que de Roi tampoco. El más divertido del concurso, el que tiene una actitud de oro y el que nos hace emocionarnos con su guitarra, se ha alzado a lo más alto. Gracias OT por permitirnos disfrutar de versiones nacidas des del corazón de los chicos, gracias por permitirles hacer sus propias interpretaciones. Esto es lo que hace de este programa ser lo más grande.

 

 

Gala 4 OT. Los favoritos en su salsa y el resto a salvarse el culo

 Operación Triunfo llega a su cuarta gala y, en Bface nos gusta tanto tanto tanto, que hemos decidido analizar cada semana lo que ocurre en el escenario y la academia. Desde los favoritos hasta los nominados pasando por el resto de concursantes. OT ya es un fenómeno sin precedentes en redes sociales, cada semana sube su audiencia y, nosotros, no vamos a ser menos.

Y qué mejor forma que empezar nuestro repaso semanal que con una gala tan completa como ésta. Posiblemente la gala con más retos para los triunfitos que, cada día, tienen más difícil salvarse de la nominación. Sobretodo, cuando la línea divisoria entre favoritos y no tan favoritos empieza a ser más clara. ¿Qué nos ha brindado la Gala 4? Os lo comentamos con este ránking de actuaciones.


9. Dancing In The Moonlight

 

Lo estábamos viendo desde que le tocó hacer un dueto con Cepeda. Marina está con la guardia baja y ni Raoul ha conseguido un cambio de actitud en su compañera. La nominación de Marina no sorprende; en el 24h vimos que podía dar mucho más de si y, aunque ha intentado defenderlo, el toro le pilla por los cuernos. Que tiene una gran voz es innegable, y que el baile no es lo suyo también, pero a estas alturas hay que saber sacarse las castañas del fuego y darlo todo.

Raoul, por su parte, tampoco ha estado en su mejor semana. Para el pobre cada gala es un reto totalmente distinto y lo lleva de la mejor manera posible. De aquí que no habría sido justa una nominación. El tono no le favorecía, la coreografía era un descontrol y ya va siendo hora de que le toque una perlita de las que le gustan. Pero en su defensa, Dancing In The Moonlight no ha fallado solo por sus protagonistas; el escenario era un caos, un patio de corral con una puesta en escena sin ton ni son. Si fuera por nosotros, estarían todos nominados. Tal temazo nunca se me había transformado en algo tan descafeinado.

8. Madre Tierra

 

El primer gran reto de Mireya le ha llevado a la nominación, pero qué contenta puede estar de las ganas con las que ha pisado el escenario. La andaluza tiene carácter para toh, por un lado, ella y todo su arte invitan a Pastora Soler con más soltura que Roberto Leal, mientras por el otro se marca un Madre Tierra sin perder la actitud. Pero claro, era un retazo. Ningún concursante ha tenido tanto baile y requerimiento de energía como Mireya y Ricky esta noche. Y no es justo. Mientras los favoritos, excepto Aitana, siguen en su salsa, a estos dos que el jurado los valora como rezagados tienen que defender voz con baile.

Ha sido todo un espectáculo, y la realización por fin ha conseguido llenar el escenario (gracias a Dios), pero los chicos no dan para tanto. Y nosotros nos preguntamos, ¿podrían Amaia o Alfred? Sea como sea, enhorabuena a Ricky y Mireya por pisar el escenario como lo han hecho, limitados, pero dándolo todo.

 

7. There’s Nothing Holding Me Back

 

Qué miedo hemos pasado! Llevamos toda la semana leyendo en sus frentes la palabra «nominado» y, por como ha empezado la actuación, lo dábamos por hecho. Pero no, Roi ha sacado su estilazo y Ana Guerra la Ana guerrera que lleva dentro. La canción avanzaba y su seguridad con ellos. Ya sabemos que se llevan bien en la academia, se han pasado toda la semana como uña carne, pero la química que han llegado a tener en el escenario ha superado nuestras expectativas.

No era una actuación fácil, ponte a cantar There’s nothing holding me back si tienes cojones y pulmones, pero ellos lo han hecho como han podido. Los más flojos según el jurado han cruzado la pasarela a la primera. De su actuación podemos interpretar su paso por el programa: una evolución de menos a más. Esperemos que sigan subiendo y, porfavor, un bolero para Ana, que ya le toca.

 

6. Dancing On My Own

 

El #CepedaCequeda ha funcionado y con un 69% de los votos el gallego continua en la academia. ¿Realmente lo merecía? Su actitud desde que nos deslumbró junto Aitana con No puedo vivir sin ti no ha dejado de ir de mal en peor. Decaído y con muy poco entusiasmo, Cepeda es el drama de la academia. Un incomprendido. Sin embargo, hoy se ha defendido. ¿Seguirá haciéndolo cuando no escoja canción?
Ha hecho un esfuerzo por intentar abrirse y….bueno, al menos lo ha intentado; su particular voz le ha ayudado a ofrecer una interpretación más que solvente. Pero queremos más, necesitamos más. Un Cepeda con actitud, con sentimiento, con ganas… Debe demostrarnos que merece permanecer en la academia porque, aunque se haya salvado, a algunos aún no nos convence su pasotismo. Por muy correcta que haya llegado a ser la actuación.

 

5. La Media Vuelta

 

Helados. Por muy cálida que fuera la puesta en escena, Miriam transmite un frío que asusta. Es de las más correctas de la academia, puede con cualquier reto y estilo, y su voz siempre está a la altura. Pero no destaca, no transmite luz. Ni en el escenario ni en el 24h. La gallega está tomando el relevo de Juan Antonio como la odiada de la academia y, aunque nos entristece, Miriam debería trabajar su paleta de colores si quiere que le votemos.
En una sociedad, descaradamente machista, una mujer con talento, determinación y carácter, no suele caer en gracia. Si a eso, se le suman algunos comentarios desafortunados debido a su exceso de sinceridad, en un instante tenemos a la mujer tachada de «bruja». Desde Bface pedimos que Miriam siga siendo la imagen que quiere proyectar de ella misma, pero que trabaje su instrumento, porque cuando sus compañeros dejen de fallar, será la primera en caer del carro. Y por ahora los que van detrás de ella en el ránking fallan, pero lo que vemos, nos indica que pronto dejarán de hacerlo.

 

4. Symphony

 

La canción más difícil de la noche. ¿Nos hemos dado cuenta? Ha sido una noche llena de retos. ¡Un montón! Los favoritos en su salsa y el resto a salvarse el culo. Y olé por ellos, porque han demostrado que de retales no tienen ni un pelo. Lejos de ser tan correctos como Miriam, se han elevado entre el público por toda su presencia. Nerea ha empezado desafinando, pero al momento se ha venido arriba; y Agoney, al que se le tacha de prepotente por no querer mostrar sus inseguridades, ha brillado como la estrella que puede llegar a ser algún día.

Tanto uno como el otro merecen más cariño por parte de la audiencia. Tienen unos vozarrones que ya les gustaría a muchos en la academia, solo tienen que permitirles lucirse, y hoy lo han hecho. Con el reto más duro, con la semana más cruda, con la creencia de que iban a ser nominados a sus espaldas. Symphony lo ha petado. Nerea lo peta con su determinación y positivismo y Agoney lo peta cuando pisa el escenario con seguridad. Solo les falta petarlo sin estar a medio gas porque, aunque en el escenario pudiera parecer lo contrario, hoy lo estaban. ¡Agoney despierta!

 

3. Con las ganas

 

Aitana y Amaia tenían mucho a favor esta semana. La canción de Zahara nos encanta, ellas son nuestras favoritas y, aunque la puesta en escena no nos haya gustado nada, dominan el escenario que da gusto. Sobretodo cuando están tan favorecidas por el reparto de temas. A Aitana se lo perdonamos, Can’t Stop The Feeling fue uno de los mayores retos de lo que va de edición, pero a Amaia le han caído caramelitos desde el primer día. Todas la flores, City of Stars, Con las ganas… Todo lo que las redes sociales piden se lo dan. Y lo justo sería que en la próxima gala se enfrentara a un reto como todos sus compañeros.
Ha sido una de las actuaciones de la noche, una preciosidad, uno de los grandes momentos, pero ya sabíamos que lo iba a ser. Y no por ello vamos a desmerecerlas, son las mejores amigas, las favoritas y las rivales más fuertes de la edición. Pero Amaia tiene que poder demostrar que también puede defenderse con… ¿una coreografia por ejemplo?

 

2. Cenizas

 

Al igual que Mimi en su momento, Thalía puede irse con la cabeza bien alta. Empieza a ser una realidad que el expulsado de la semana es quien ejecuta una de las mejores actuaciones en cada gala. Thalía nos ha roto, nos ha hecho odiarnos por echarla de la academia, por no permitirle seguir trabajando. Hasta ahora, ha sido la concursante más currante de la edición y, aunque es imperfecta, lo da todo en el escenario. Y eso hizo anoche, despedirse de nosotros pisando fuerte, como ella sabe, siguiendo su sueño a base de no rendirse. Echaremos de menos tu energía, tu entusiasmo y tu sonrisa Thalía.

 

1. Amar Pelos Dois

 

Momentazo. El favorito de la gala por la audiencia y nuestro favorito de la noche. Alfred tiene una personalidad que nos deja con la boca abierta. Ha sido el momento más esperado y el más mágico de todas las actuaciones. Durante todo la semana, el profesorado le ha comido el coco con el reto de que no imitara a Salvador Sobral y, el resultado, ha sido un tanto desconcertante. Entre pinto y valdemoro. Pero aún así, hemos visto a Alfred regalándonos su talento, su amor por la música, su delicadeza y sensibilidad. ¿Qué tal si ahora le proponemos el reto que ya le toca? Dos semanas seguidas de temas que domina ya son más que suficientes, queremos al Alfred que nos sorprenda con algo nuevo. Y no porque no nos guste como es él, nos encanta, pero si sus compañeros tienen que pasar por el aro, lo justo, es que él también lo haga. Alfred puede hacerlo, es y más.

Dark. La inquietante apuesta alemana de Netflix

El próximo 1 de diciembre llega a las pantallas de los usuarios de Netflix Dark, la primera apuesta alemana de la plataforma. Una propuesta arriesgada con la que Netflix sigue expandiendo su imperio por el globo y que pretende no dejar indiferente a nadie. Algunos incluso la comparan como la nueva Stranger Things.

¿Cómo es Dark? ¿Conseguirá dejarnos con la boca abierta? En Bface hemos tenido la oportunidad de ver los primeros tres capítulos de la temporada y estos son los distintos estados que hemos sentido al verla.

1. Me aburro…

Para qué mentir. Dark, en sus inicios, es un coñazo. Aunque pretende aportar un aire terrorífico e inquietante, la ficción alemana se queda en un piloto a medio gas que a penas se salva por sus escenas de acción. Nada nos aterroriza, nada nos sorprende y ninguna pregunta es formulada con un grado suficiente de incógnita para que nos interese la respuesta. Su ritmo es soporífero; los personajes se nos presentan con carencias carismáticas, cuesta empatizar o sentirse representado por alguno de ellos; y su estructura narrativa intermitente, no profundiza en las tramas que se enumeran. Es una lástima, pero el comienzo de Dark está falto de interés, no crea expectativas.

2. No entiendo nada

No es suficiente con que no encuentro un ingrediente que me ayude a engancharme a la serie que, además, no entiendo nada. Dark reparte fotografías y resquicios de futuras tramas de un modo tan aleatorio que no conseguimos incorporarnos a la narración. Es difícil meterse en situación, no se nos come la pantalla. ¿Es posible que Dark esté cansada de que nos den todas las piezas del puzzle con demasiada obviedad y nos pone a prueba? Puede ser, pero con una carencia de ritmo e interés, ¿quién quiere completar un puzzle, aparentemente, imposible? Dark quiere ser tan oscura, inquietante y desconcertante que termina siendo un objeto pretencioso e ineficaz.

3. ¿Por qué debería seguir viendo esto?

¿Por qué seguir viendo Dark? No es nada nuevo. A parte de las carencias que hemos relatado en los puntos anteriores, Dark no aparenta ser una apuesta innovadora. Sus primeros episodios son una retahíla de clichés del género que ya nos son demasiado conocidos. Desapariciones, sucesos sobrenaturales, un nuevo inquilino sospechoso, secretos entre familias, una área nuclear cercada, etc. Cualquiera de estos elementos podría ser interesante con un enfoque nuevo, pero no es el caso de Dark. Es un cocktail de todo lo que un thriller terrorífico y detectivesco puede contener. No estimula, está demasiado visto.

4. ¡Espera! ¿What the f***?

Pero espera, ¿qué está pasando? En un segundo Dark cambia radicalmente su fórmula y se convierte en una nueva totalmente distinta. Las preguntas comienzan a obtener respuesta y sorprenden. La propuesta alemana consigue su ingrediente estrella, eso que le hacía falta para convertirse en una ficción con carácter. Ha necesitado de tres episodios para ello, pero tras un inicio descafeinado, Dark se pone las pilas y invierte todo su potencial para sorprendernos. Sin lugar a dudas, el plot twist que ofrece, genera algo más que interés, dota de sentido a muchos agujeros que mancillavan su nombre.

5. ¡Quiero más!

Ya no nos importan los clichés. Dark es algo nuevo, utiliza estos elementos tan vistos del género para trasladarse a un mundo nuevo. ¡Queremos más! Queremos de su juego narrativo a dos bandas, de los secretos que nos serán revelados a partir de ahora. Dark no se aprovecha de flashbacks, vive en ellos. A partir del tercer episodio Dark es sobrenatural, es fresca, es una nueva lectura del terror, del suspense y de thriller policiaco. Incluso su puesta en escena y fotografía mejora. Y sí, ahora entendemos porqué es la nueva Stranger Things, pero a su manera. Y aunque no nos entusiasma tanto como la ficción de Eleven, si que nos sustenta una propuesta inquietante, intrigante y mágica.

«Oro» o como desaprovechar una oportunidad dorada

Con el paso el tiempo las producciones nacionales han ido sabiendo cómo dar el Do de pecho a la hora de lanzar grandes superproducciones que hicieran frente a las propuestas internacionales que nos asfixian constantemente. Películas como Palmeras en la nieva, Lo Imposible o Ágora han demostrado que se pueden superar las fronteras lingüísticas para crear historias que puedan ser disfrutadas a un nivel internacional. Este mes llega a nuestras pantallas el esperado nuevo intento Sonny Pictures por intentar consagrar el cine español, de la mano de Agustín Díaz Yanes con el filme: Oro.

El cineasta vuelve a adaptar una de la historias de Arturo Pérez-Reverte y vuelve a caer en los mismos errores (en 2006 llevo al cine las aventuras del capitán Alatriste a la pantalla grande). Es precioso ver el dialogo de su fina prosa en directo, pero intenta abarcar demasiado creando una cinta visualmente atrayentes pero carentes de ningún tipo de alma. Oro, es la historia de un grupo de conquistadores españoles del siglo XV, que se adentraron en los parajes más ocultos de la selva en busca de encontrar una ciudad de oro que les saque de la pobreza que sufren. La tensión no tardará brotar cuando la obsesión por el poder y los peligrosos de la selva los acaben atrapando en un tormentoso viaje donde abunda la locura del ser humano.

Cumple en ese factor principal de intentar transmitir el constante peligro que sufren sus protagonistas. La angustia interior de cada personaje a pesar de que la mayoría parezcan serenos, muestra más con sus miradas y silencios que con sus diálogos. Destacando lo visiblemente desaprovechado que queda su reparto que esta capitaneado por cuatro de las grandes figuras de nuestro cine: Raúl Arévalo, José Coronado, Bárbara Lenni y Óscar Jaenada. Arévalo es el mejor parado de un reparto coral abrumador, no tanto por sus dotes interpretativas en la cinta, sino más bien la cantidad de intérpretes que pasan por la cinta sin dejar poso alguno en el espectador o en la historia. Prácticamente todos los personajes son intrascendentes para el desarrollo de la historia y no aportan más que algún gifs cómico momentáneo. Dejando un grupo de personajes comunes, carentes de una historia propia que les dé sentido y por tanto que no genera ningún tipo de empatía o emoción, en una batalla de ajedrez donde todos son peones.

Donde mejor parada sale la producción es a la hora de haber elegido el escenario de la cinta. El rodaje les llevo por los montes de Anaga en Tenerife. Creando la atmosfera perfecta para atrapar a los protagonistas y a los espectadores en ese bello paraíso salvaje. También cabe mencionar su maestría a la hora de retratar un característico vestuario a pesar del terreno de guerra y lineal que sigue, dotando a cada individuo de una personalidad diferente. Aunque estos aspectos quedan desmerecidos  por un pobre trabajo técnico. Innumerables batallas poco creíbles, con un montaje rápido que no deja apreciar lo que ocurre y que carece de una visión real del cuerpo a cuerpo tan rudo y propio de la época. La palma se la llevan su constante gusto a la hora de presentar muertes con un tono tan a lo spoof movie que no hay quien se crea.

No puede evitar pecar de pretenciosa, ya que no es más que un olvidable entretenimiento para los espectadores menos exigentes. Fracasando notablemente a la hora de trasladar unas creíbles escenas de acción y que vagamente menciona la crítica primordial que debería denunciar la cinta. El traslado de un momento que refleja una época injusta con una sociedad de futuro incierto bajo el régimen de gobernantes deplorables. Por tanto, no puedo evitar denunciar la necesidad exigir historias que vayan más allá de los espectáculos pirotécnicos y sepan abordar verdaderamente los sentimientos de nuestra nación. Una innecesaria propuesta de la que es mejor mantenerse alejado. Aquellos que prefieran ir hacía el dorado mejor que vean cintas con la reciente Z: La ciudad perdida o incluso la animada La ruta hacia el dorado, estas al menos les ofrecerán algo más que un banal envoltorio.

7 razones para amar «Thor Ragnarok»

Marvel está a punto de cerrar un año redondo. La tercera entrega de las aventuras del superhéroe nórdico es la encargada de poner el broche de oro a un año que estuvo capitaneado por dos grandes propuestas que no pasaron desapercibidas para el público: Guardianes de la Galaxia Vol. 2 y The Amazing Spiderman. Es cierto que cada vez se critica más la sobreexplotación que sufrimos de este tipo de productos y la poca originalidad que representan. Sin embargo, desde que la casa del ratón posee los derechos de la compañía de Stan Lee, han conseguido que en la mayoría de los casos nos vayamos a casa con una sonrisa de oreja a oreja y con la sensación de no haber malgastado el dinero.

Probablemente Thor es uno de los vengadores que ha pasado más desapercibido, destacando más por su belleza y su tozudez que por sus verdaderas habilidades. La saga necesitaba una nueva estrategia para enganchar al público y una vez más han sabido aprender de sus errores. He aquí nuestras 7 razones por la que pensamos que deberías amar Thor Ragnarok:


1. Primer director NO caucásico de la historia Marvel:

El universo marvelita siempre ha destacado por indagar a la hora de buscar creadores que puedan dar vida a sus historietas preferidas. Apostando siempre por cineastas independientes que puedan ofrecer una marca diferente a cada nueva entrega. En esta ocasión Taika Waititi se coloca en la silla de director. Un artista reconocido por haber coqueteado con el cine realizando cuatro pequeñas producciones y por ser un genial comediante, que de hecho estuvo detrás de la desternillante serie Fly of the Conchords. En esta nueva cinta es palpable la mano que ha tenido el director para dar frescura a la franquicia, además de ser un ejemplo más de igualdad laboral para las grandes producciones de Hollywood.

2. Rompe con todo lo establecido:

Las comparaciones son odiosas. Es inevitable observar el parecido que guarda esta nueva secuela con la saga de Guardianes de la Galaxia (viaje interplanetario incluido). Pero la esencia funciona. Thor se aleja del sombrío aire shakesperiano que ofrecían sus anteriores entregas, para entregarse a un mundo mucho más desenfadado, repleto de colores psicodélicos. En primer lugar, la película funciona estupendamente pues cierra los cabos sueltos que dejaron abiertos, enlazándola con la nueva historia rápidamente. Todo en un tono más cómico (aunque no todas las bromas están al mismo nivel) y alardeando de un festín en el que se nota la mano de director para incluir nuevos personajes, cameos, referencias cinéfilas… factores que ayudan a crear una atmósfera más amena y disfrutable. Tal vez no es realmente original, pero es sumamente disfrutable.

3. Nuevo look. Nuevo Thork:

Chris Hemsworth pierde su dorada cabellera para volver a ponerse en la piel del dios del trueno. Transformando además su personalidad, alejándolo de su particular tono nihilista y volviéndolo más seguro de sí mismo. Realmente, el actor no ha conseguido destacar en el panorama cinematográfico, pocas de sus películas han conseguido resarcirle de su etiqueta de cara bonita. Al menos esta tercera entrega le ha permitido desarrollar su faceta cómica. Algo que cuesta digerir en un primer momento, pero a lo que acabas acostumbrándote y que nos permite ver una cara más humana del personaje. Consiguiendo sumar a este nuevo tono burlón, su compromiso con la ley, sus fuertes lazos familiares y el que siga manteniendo un cuerpo de infarto.

4. Una villana a la altura de las circunstancias:

Las películas de este tipo suelen fracasar a la hora de presentar un adversario con matices, con el que podamos empatizar en cierta forma y comprender sus verdaderos motivos para enfrentarse al protagonista. La evolución no es tan grande en esta ocasión, pero la elección de Cate Blanchett rompe los esquemas establecidos y abre la veda en los roles de los personajes femeninos en el cine comercial. Aunque nos desarrollan brevemente el origen del personaje, Hela, no deja de ser otro ególatra villano que lanza frases de superioridad y que no tiene tiempo para desmenuzar sus emociones (más allá de esa cansina ansia de poder que tienen todos).  Sin embargo, la actriz demuestra talante desde el lado oscuro. Cada gesto ejemplifica la personalidad de un personaje tan temible como hipnótico, a lo que se le suma un diseño perfecto para conseguir que Hela robe gran parte del atractivo de la cinta. Regalándonos batallas que parecen auténticos oleos.

5. Tessa Thompson:

Natalie Portman dijo adiós por la puerta de atrás a ese sosainas interés romántico que representó en las anteriores dos entregas de Thor. La introducción de este nuevo personaje femenino, nos hacía prever que era una inclusión con calzador para darle el imprescindible toque romántico al filme. Finalmente Valkyria me deja sin palabras. Un personaje independiente, fuerte y que huye de caer en el rol de señorita en apuros. Una misteriosa cazarecompensas, con un misterioso pasado al que iremos desmenuzando poco a poco. Esperemos que se mantenga viva el alma del personaje en futuras entregas.

6. Un equipo redondo:

Junto a la mencionada Valkyria (Tessa Thompson), a Thor se le unen, Hulk (Mark Ruffalo) y Loki (Tom Hiddleston). Es un placer volver a ver en pantalla al monstruo verde, esta vez dándolo todo sobre la arena. Un personaje que vuelve a estar al nivel equilibrado que funciona: tan inteligente cómico y coherente como Bruce y tan producto manporrero que nos da las escenas más brutales del filme como Hulk. Por otro lado Hiddleston vuelve a robar el protagonismo. Loki es probablemente uno de los personajes más deliciosos que ha ofrecido el universo de marvel. Su continua ambigüedad y su sonrisa de medio lado siguen conquistando al público. Dos equilibrios en los que puede apoyarse tranquilamente la cinta aportando cierta ligereza a la narración. Formando el grupo perfecto para enfrentarse a las posibles adversidades venideras. Ojito también a Idris Elba, que aunque no juegue en un rol tan importante, nos encanta volver a verlo en pantalla.

7. Su soundtrack y el aspecto visual:

La factoría suele cumplir cuando hablamos de estos puntos, volviendo a superarse una vez más. El tema central de la película (Immigrant Song – Led Zeppelin) tiene el tono apropiado que respira esta vuelta de tuerca del mundo del dios nórdico. Sus dos intervenciones ponen el vello de punta ante la grandiosidad de las más apabullantes secuencias de acción. Se le suma en el apartado sonoro una épica a la par que electrónica banda sonora, muy acorde al tono tan gamer que representa la película. Todo un mundo visual de colores vivos, donde hay espacio para desarrollar el aspecto artístico. El mundo de Sakaar introduce un interesante apartado visual (criaturas, escenarios, vestuario…) en el que apuestan por las batallas de gladiadores futuristas. Un frenético mundo que hará las delicias de los amantes de los videojuegos.

En definitiva, Thor Ragnarok no es la película de superhéroes definitiva (ni plantea serlo). Se limita a ofrecer un entretenimiento atractivo, un factor que incluso, a veces, echamos de menos en este tipo de producciones. Y de paso, permite sutilmente incluir valores tolerantes, donde se demuestra que las mujeres pueden aspirar a roles con mucha fuerza. Una de las apuesta más disfrutables del año.

 

Conoce a los concursantes de OT 2017

Ha llegado el momento, vuelve Operación Triunfo. Era uno de los momentos más esperados de la temporada, la vuelta del talent show que dio lugar a nombres como Chenoa, David Bisbal, David Bustamante, Gisela, Rosa, y mejor paro de contar porque la lista es de lo más extensa.

Vuelve la ilusión y vuelve el sentimiento OT, pero sobretodo, vuelven las ganas de descubrir nuevos talentos. Tras un casting de lo más discutido, televisión española ha hecho oficial a escasos momentos de la Gala 0, la lista de aspirantes a formar parte de la academia. De los 18 nombres seleccionados, solo 16 podrán optar a formarse en el programa. ¿Estáis listos para conocerlos? Os presentamos los candidatos al nuevo OT 2017.


 

Agoney – Aitana

Agoney, 22 años, Adeje (Tenerife). Con Queen, Whiteny Houston, Rachelle Ferell y Muse como referentes, ya es uno de nuestros favoritos. Es músico desde los 6 años, ha participado en varios videoclips y ejerce la profesión en un hotel de su tierra natal. En su canal de youtube hay cantidad de covers demostrando que es uno de los rivales más fuertes y, a diferencia de muchos de sus compañeros, es un total desconocido para el público. ¡Carne fresca!

Aitana, 18 años, Sant Climent de Llobregat (Barcelona). Entre sus artistas favoritos destacan James Blunt, Meghan Trainor, Mecano y One Republic. Si no entra en la academia, tiene una segunda vía artística por la que decantarse, el diseño. Pero siendo una de las caras que hemos podido ver en las audiciones, muy difícil lo tienen sus compañeros para que este terremoto de 18 años no entre en el concurso.

 

Mario – Mireya

Mario, 21 años, Madrid. Otra cara conocida entre tantos ex-concursantes de otros programas. Joven y con muchas ganas de trabajar. Estudia periodismo y en un futuro le gustaría ser presentador de televisión. ¿Pero quién sabe? Tal vez Operación Triunfo tenga para él un futuro muy distinto lleno de éxito en el mundo de la música. Sus artistas favoritos son Beyoncé, James Arthur y Jennifer Hudson. Y sí, la gente a la que le gustan las divas con presencia, nos cae bien.

Mireya, 20 años, Alhaurín de la Torre (Málaga). Una de esas concursantes que tiene una particular ventaja. Ya es una cara conocida por cierto público. Es modelo y ha ganado diversos concursos de belleza. Pero aunque estudie, peluquería, maquillaje y le guste ser modelo, lo suyo es la música. Hace unos años participó en el concurso andaluz «Se llama copla», pero por lo que demuestran sus vídeos en youtube quiere demostrar que su registro es mucho más amplio. Operación Triunfo es una oportunidad perfecta para conseguirlo. ¿Sus referentes? Muy alejados de los artistas internacionales que comparten muchos de sus compañeros. A Mireya le gustan Malú, Pastora Soler y Niña Pastori.

 

Alfred – Amaia

Alfred, 20 años, Prat de Llobregat (Barcelona). Su referente principal es, nada y nada menos, que el rey del pop, Michael Jackson. Durante toda su vida ha estado rodeado de música. Su familia se dedica al oficio y, de este modo, se ha curtido llegando a ser capaz de componer incluso bandas sonoras. Estudia Comunicación Audiovisual y una de sus pasiones es el cine, arte en la que también tiene previsto dejar marca. Sin duda alguna,  Alfred es un concursante con recorrido y aspiraciones muy altas. Sin ir más lejos, él mismo se ha editado tres discos. Los fans de La Voz tal vez lo conozcan. En su momento, intentó conquistar a los jueces del talent sin éxito. Esperemos que el jurado de Operación Triunfo confíe más en sus dotes musicales.

Amaia, 18 años, Pamplona (Navarra). Posiblemente la cara más conocida de la lista de concursantes. Antes de superar el cásting de Operación Triunfo, Amaia participó en El Número Uno, talent en el que se vio las caras con Mónica Naranjo. Durante aquel programa la veterana artista le propuso que siguiera trabajando para curtirse como artista, no era su momento. ¿Habrá llegado ahora ese momento? Con Mónica Naranjo otra vez en el jurado, el encuentro seguro que es de lo más jugoso.

 

Nerea – Raoul

Nerea, 18 años, Gavá (Barcelona). La catalana es otra de esas concursantes que tiene como referentes grandes divas del panorama musical. Whitney Houston, Britney Spears y Beyoncé son sus preferidas. Además de la música, le encanta el teatro, razón por la cual tiene un interés focalizado en estudiar teatro musical. A Nerea ya la conocemos dentro del panorama televisivo. Participó en la primera edición de La Voz Kids sin llegar a conquistar a los jueces. Seguro que tras todos estos años de trabajo, tiene más suerte en Operación Triunfo.

Raoul, 20 años, Montgat (Barcelona). Según Raoul, uno de los momentos más importantes que recuerda de su adolescencia, es cuando pisó un karaoke a sus 16 años. ¡Vaya si fue importante! Si el karaoke le animó a integrarse en el mundo del espectáculo, fue toda una experiencia, cuatro años más tarde ha conseguido convertirse en uno de los 18 aspirantes a entrar en la academia de OT. Sam Smith, Amy Winehouse y Beyoncé son su cantantes predilectos.

 

Roi – Thalía

Roi, 23 años, Santiago de Compostela. Entre sus dotes musicales, destaca como guitarrista. Trabaja en una orquesta en Galícia como tal y ha perfeccionado el uso técnico del sonido cursando un grado superior para poder manejar sus propias composiciones. Algunos de los artistas que más escucha son bandas como Police o The Beattles. Si quieres conocer un poco más sobre él, en youtube publica algunas de sus covers, con las que podemos ver todo su potencial tal y como lo demuestra cantando Stitches o Shape of you.

Thalía, 18 años, Malpartida de Plasencia (Cáceres). Thalía forma parte de ese grupo de jóvenes que se han visto influenciados por fenómenos televisivos como High School MusicalGlee. Se ha formado en canto en el conservatorio y toca el piano desde los 7 años. Su contacto con la música desde jovencita es más que latente. Como no podía ser de otra forma, algunos de sus artistas favoritos forman parte de fenómenos como los nombrados anteriormente. Lea Michelle es una de ellas, pero también destancan Little Mix o Il Volo.

 

Mimi – Miriam

Mimi, 25 años, Madrid. Antes de interesarse por la música, Mimi se convirtió en una bailarina de éxito. Ha viajado hasta China o Los Ángeles para trabajar con artistas de la talla de Chris Brown o Miguel Bosé. Sus compañeros de trabajo captaron el talento que desprendía, no solo como bailarina, y le animaron a perfeccionarse como cantante. A Mimi le ha salido tan bien intentarlo que ha conseguido llegar a Operación Triunfo. ¿A quién admira? Lady Gaga, Beyoncé o Amy Winehouse son sus referentes.

Miriam, 21 años, Pontedeume (A Coruña). Además de cantante, Miriam tiene un interés fijado en la interpretación. Ha comenzado sus estudios en Arte Dramático e Interpretación y combina sus estudios dando conciertos por la comunidad de Galícia. Le encantan Malú, Tina Turner y Pink. Sus dotes interpretativas puede que consigan destacarla por encima de sus contricantes con actuaciones más emotivas que técnicas.

 

Cepeda- Marina

Cepeda, 28 años, Bilbao (Vizcaya). El bilbaíno es un autodidacta en toda regla. Aprendió a tocar la guitarra a su manera, a base de mucho tutorial de youtube y observar a su padre. Trabaja en una ONG y es diseñador industrial, pero parece que la llamada de la música es demasiado fuerte como para dejarla escapar. ¿Su estilo musical predilecto? El punk-rock. Sin embargo, sus artistas favoritos son nombres como Antonio Orozco o Pablo Alborán. ¿Pero no nos suena de algo este aspirante? Claro que sí, Cepeda concursó en La Voz consiguiendo que los jueces lo eligieran para sus respectivos equipos. A ver si con OT tiene más suerte y consigue el premio gordo.

Marina, 19 años, Montequinto (Sevilla). ¿Qué le gusta a Marina? Andrés Suárez, Adele, Miley Cyrus y Christina Aguilera. Desde pequeña toca la viola, el piano y el ukelele, conocimientos que le han permitido dedicarse a ser profesora particular de viola. Marina es una de las aspirantes más desconocidas de la academia. Poco activa en redes sociales y con poco contenido audiovisual al que atenernos. ¡Y  cómo se agradece! Estamos impacientes por que nos sorprenda. De Marina, no hay spoilers.

 

Joao – Juan Antonio

Joao, 21 años, Sao Paulo (Brasil). Trabaja como animador turístico e intenta dia a dia perfeccionar su registro como cantante. Joao se destaca del resto por su dominio del falsete y control de notas muy agudas. Destacar su voz llena de matices y abrazar su peculiaridad, puede ser la estrategia que Joao utilice para conseguir entrar en la academia en la Gala 0. Como referentes tiene artistas de la talla de Sam Smith, Bruno Mars, Anitta y, una recurrente por casi todos los aspirantes, Beyoncé.

Juan Antonio, 23, Bilbao (Vizcaya). Sus cantantes favoritos son Vanessa Martín, Niña Pastori y Beyoncé, que no podía faltar. De Juan Antonio aún sabemos menos que de Marina. A parte de que, supuestamente, se decanta por un estilo flamenco, lo que sabemos de Juan Antonio es que tiene un corazón enorme. Su intención es estudiar Integración Social y actualmente alterna distintos trabajos temporales con ayudar a su familia. Juan Antonio, gracias a su anonimato, podría ser la gran sorpresa de la edición.

 

Ana Guerra – Ricky

Ana Guerra, 23 años, Santa Cruz de Tenerife (Tenerife). Otra cara nueva del casting. Durante 8 años ha estado en contacto con la música aprendiendo a tocar la flauta travesera. Dentro del panorama musical, ha hecho varias actuaciones que podemos ver en youtube sin trampa ni cartón, a pelo. Además de como cantante, ha trabajado como actriz de musicales. Sus artistas preferidos son Luis Miguel, Juan Luis Guerra y Michael Bublé.

Ricky, 31 años, Palma de Mallorca (Mallorca). El más veterano del grupo. Entre sus estudios podemos encontrar una licenciatura en Comunicación Audiovisual y un máster en Creatividad y Guiones. Trabaja como cantante en una empresa de espectáculos y ha pisado varios escenarios haciendo teatro musical. Actor, cantante, director de cortometrajes, lo tiene todo. Ser el más experimentado dentro de la industria podría ser un punto más que positivo para él.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies