TEST | Descubre qué chica del cable eres

La tercera temporada de Las Chicas del Cable ya ha salido. Y, aunque son varias las voces que defienden un desmejora de la serie, lo cierto es que la primera producción española de Netflix sigue convenciendo a la mayor parte de los espectadores.

Por eso, desde BFace, deseamos complaceros con este test para que podáis descubrir con cuál de las protagonistas de la ficción televisiva os identificáis más. ¡Viajad a los años 20 con nosotros y compartid el resultado con vuestros amigos!

‘Nola Darling’: Nuevo arte, nuevas voces

Si algo he aprendido viendo Nola Darling es que necesito más y más títulos protagonizados por mujeres. Capítulos en los que hablen de la vida, la critiquen, la machaquen y la trituren. Y la desechen. Muchas de las nuevas voces de la ficción americana, como Abbi y Ylana (‘Broad City’), Hannah y Jessa (‘Girls’) o Samantha (‘Queridos Blancos’) han pegado un grito contra la ya arcaica forma de vida de las mujeres. Disfrutan de su libertad, tienen su momento de reflexionar con voz propia y sin ser manejadas por un títere varón y, por supuesto, dichos hombres se convierten en suplementos en su vida. Nola es el nuevo personaje que surge como respuesta del auge de este necesario movimiento de masas, como crítica a la violencia y al acoso sexual; y por supuesto, como reivindicación.

Spike Lee resucita a este personaje después de crearla en su debut en el cine. Más de treinta años han pasado desde entonces, y en su última y ambiciosa producción (de la mano de Netflix, el actual Rey Midas de las series), el director sitúa a Nola en el contexto actual, pleno siglo XXI con el auge de las redes sociales y las tecnologías, no obstante, bajo una tónica nostálgica y anclada en los años 80 gracias a su funcional transición musical (con carátulas incluidas de los temas que suenan en pantalla). Como en la historia original, cuenta con una vida sin compromisos con nadie. Tres sujetos varones son los objetivos sexuales (y de alguna manera, sentimentales) de la protagonista, y a raíz de ellos, estudia la conducta drogodependiente de estos personajes. Resulta impactante cómo el tono cálido y desenfadado de la serie se torna fría y violenta con la aparición de un acosador que perturbará su vida para siempre.

Este nuevo retrato de Nueva York rechaza la languidez emocional y cromática de Woody Allen o Noah Baumbach y apuesta por el color, el foco de luz enfocando en todo momento a una nueva musa feminista, que con el tiempo inspira a la gente que cruza las calles del Bronx y observa los carteles del “no es no”. Sus monólogos regalan los momentos de mayor reflexión y optimismo ante una lucha difícil de tratar, y más importante, mata a sus víctimas con el sentido de autonomía. Pasan los capítulos y no vemos ni rastro de involución ni represión: Nola es libre. Y aun poniéndose un vestido elegante pero provocador para los hombres, no se le caen los anillos.

Por otro lado, Spike Lee debate el poder de la mujer en el mundo laboral. Nola es una artista urbana que se gana el sueldo observando su entorno e inspirándose por la belleza de las cosas, que justo se contrapone con las labores de su círculo cercano. Para explicarnos mejor, sus amantes. Tenemos a un fotógrafo que capta falsas ideas e hipocresía en sus sesiones; a un empresario tenaz e insensible que utiliza su falta de tiempo libre como excusa y a un fanático de los Knicks que no da un palo al agua y subsiste con negocios externos. Todo queda dicho. Nola inspira pasión y esfuerzo y no gana mucho por su trabajo. De hecho, recibe más rechazo que aceptación. A diferencia de sus amantes. Solo que un buen sueldo no siempre conlleva a la felicidad.

Nola Darling es un canto a la libre sexualidad. No importan las etiquetas; de hecho, se huye de ellas. Su norma moral de ‘vive y deja vivir’ se manifiesta en cada capítulo de la serie. Es pureza emocional en los barrios multiculturales de Nueva York, donde los cambios afloran y la revolución se asoma cada vez más por conseguir el cambio. Es amor por el cine y la música, hobbies que pueden unir a personas más allá del mero contacto sexual. Y sobre todo, Nola Darling es el mensaje body-positive que todo el mundo necesitamos para olvidar los estigmas sociales. Spike Lee, en definitiva, ha conseguido adaptar muy acertadamente la historia de una mujer de barrio a un contexto proclive para revolucionar las masas. Y es la mejor idea que se le ha ocurrido hasta la fecha desde Malcolm X.

‘Aniquilación’: Una constante alienígena

‘Aniquilación’ marca la vuelta de Alex Garland a la escena cinematográfica, y no es precisamente una noticia que debiese pasar desapercibida. Quien dirigiese su obra prima, ‘Ex-Machina’, levantó tanto a la crítica como al público en 2015 con su ópera prima y consiguió un sorprendente Oscar en la categoría de efectos especiales –quedando por encima de contendientes como ‘Mad Max: furia en la carretera’ o ‘Star Wars: El despertar de la fuerza’–. Esta vez, tras una fuerte lucha con las distribuidoras, debido al riesgo intelectual que podía suponer su nuevo filme, ha encontrado un soporte en streaming para su visionado.

Netflix estrenó recientemente esta nueva cinta de ciencia ficción que supone un punto de inflexión frente a todas las que han pasado con anterioridad. La premisa augura un nuevo escenario paranormal conocido como ‘The Shimmer’, una atmósfera que un grupo de exploradoras –encabezado por Natalie Portman y Jennifer Jason Leigh– visitarán para estudiar su fenomenología. Sin embargo, no será una expedición cualquiera: la mutación genética abunda por doquier dentro de dicho submundo y lucharán por conseguir pruebas y sobrevivir.

Si por algo rechazaron esta película fue por su trasfondo, difícil de atender para el espectador medio. No obstante, los elementos y subtramas que guarda ‘Aniquilación’ son bien claras. En primer lugar, Garland muestra a un grupo de mujeres con un pasado lleno de traumas y penurias. Entre ellas, una alcohólica, una madre que perdió a su hijo, una joven con tendencias suicidas y una esposa abandonada que espera la vuelta de su marido. Esta última, trama que protagonizan Portman junto a Oscar Isaac, marcan un turbio comienzo del filme y la razón por la que ella se marcha a la aventura de explorar un nuevo mundo. Y en segundo lugar, por una trama que se ha tratado en la historia del cine infinidad de veces –unas veces mejor y otras peor–: el asentamiento de la raza alienígena en el planeta Tierra.

Esta última funciona por el guion de Garland, solvente, naturista e inmediato, sin dejar lugar a dudas salvo un rastro de niebla en la noche. No pierde el tiempo siguiendo una linealidad temporal, y numerosas veces vuelve al pasado para recrear la degeneración de la relación entre estos dos personajes. Más notable es la introducción de los obstáculos en su desarrollo. No son precisamente pequeñas piedras en su camino, sino caballos de un tablero de ajedrez que les queda muy grande a las exploradoras. Juega con su destino sin sentir ni padecer, todo mediante una mecánica natural, inteligente. Ellas saben lo que hacer ante las circunstancias de peligro, y es de agradecer que en una película de ciencia ficción, en el que el papel de la mujer marcó momentos de verdadera reivindicación –solo hay que recordar a Sigourney Weaver en las cintas de ‘Alien’ de Ridley Scott– les permita el lujo de ser personas autosuficientes y resolutivas. Como la vida misma, vamos. A Garland no se le caen los anillos relegando la figura masculina en un segundo plano.

‘Aniquilación’ es una prometedora continuación a ‘Ex-Machina’. Ambas hablan sobre el destino de una sociedad que pronto se convertirá en esclava ciega de las amenazas externas: la robótica y los misterios del universo al acecho. Dos motivos que el cine ha filmado hasta convertirlo en un cliché, una realidad improbable. Solo que, al menos en este caso, los efectos visuales le otorga más credibilidad al proceso de mutación de los elementos. Y con ello, Garland construye con su segunda película como director un camino sinuoso de aguas profundas, con claros matices de tragedia y crispación, poniendo en peligro el origen de la naturaleza hasta mutarlo. Hasta convertirlo en un clon irreal en el que viviremos, sin acordarnos siquiera de nuestra naturaleza humana. Pues para entonces, formaremos parte de una constante alienígena.

 

 

‘El asesinato de Gianni Versace’, homofobia latente

Versace, American Crime Story, TV, Darren Criss, Ryan Murphy

Si bien Ryan Murphy es considerado internacionalmente como uno de los creadores de series más rentables de la actualidad, también se le conoce por hablar sobre la causa gay en sus producciones. Siempre ha habido hueco para la inclusión de la comunidad (‘The Normal Heart’, ‘Glee’) y en la nueva temporada de ‘American Crime Story’ se centra ni más ni menos que en el asesinato del famoso diseñador de moda Gianni Versace. Anoche se estreno en la televisión pública española y logró un considerable porcentaje de espectadores, igualando algunos reality shows de la parrilla televisiva como Supervivientes.

El icono de esta historia sigue siendo a día de hoy, y junto con su familia, objeto de polémica. En plena década de los 90, cuando la cultura gay despegó y San Francisco era la cuna de su evolución, la comunidad tuvo que lidiar con el rechazo y la ignorancia de la opinión pública. Aún así, Versace mantuvo una vida social muy activa y en su rostro se percibe la confianza para combatir cualquier crítica, siendo la figura que era en su momento. Desgraciadamente, algunas leyendas se ven desplomadas por obra y gracia del destino. Él se desplomó en la puerta de su casa tras recibir dos disparos por el asesino en serie Andrew Cunanan. Esta serie se centra en este último personaje, observando su manera de actuar tan premeditada y misteriosa.

Versace, American Crime Story, TV, Darren Criss, Ryan Murphy

‘El asesinato de Gianni Versace’ está planteada a lo grande, con una puesta en escena inicial confeccionada a imagen y semejanza del diseñador, relatando un asesinato con la misma soberbia que la ópera Capriccio. Planos cenitales majestuosos del palacete donde vivía, de paredes doradas e impenetrables; cámara lenta para ganar majestuosidad en el caminar de Versace. Hasta que llega el momento del disparo. Entonces, de repente, la situación cambia, acercándose al universo de Cunanan, una fachada de apariencias pretenciosas con un fondo apestoso y underground. Nos movemos del cielo al purgatorio, el escenario de una sociedad que combate contra el VIH, una enfermedad que a día de hoy sigue causando rechazo y estigma.

El enfoque de Murphy en esta temporada de ‘American Crime Story’ es muy diferente al de la anterior, que hablaba sobre O. J. Simpson y el asesinato a su mujer. Mientras esta última se desarrolla en los tribunales, escenario donde se narra paso a paso la evolución de la presunción de culpa del deportista, la historia dedicada a Gianni Versace parece una road-movie. Cada capítulo narra cómo escapa el asesino de determinadas escenas del crimen. Cunanan lo interpreta Darren Criss de manera sorprendente (Criss ya colaboró con Murphy en ‘Glee’ o ‘American Horror Story’, el conoce mejor que nadie la metodología del director), mientras se va perfilando la psicología de este personaje y su manera de actuar de cara al público. Sorprende cómo este personaje se va degradando hasta adquirir una mirada terrorífica que recuerda a Christian Bale en ‘American Psycho’. Un hombre que, sin sentir ni padecer, mata a gente inocente por donde encuentra.

Esta nueva temporada se acerca más al formato gore de misterio de ‘American Horror Story’ y menos en las acciones judiciales. Todavía más importante, si bien consigue estos objetivos, hay que darse cuenta de la lectura que realiza Murphy sobre la homofobia de aquella década. Cunanan, también gay, explotó su faceta angelical hasta conseguir uno de los mejores perfiles de ‘scort’ habidos y por haber, con la suerte de rodearse de figuras de la clase alta norteamericana reprimidas por su condición sexual. ¿Pero acaso nos podíamos imaginar la aversión entre personas de la misma condición? En la actualidad, se puede hasta masticar esta realidad. El director es completamente consciente de esta idea y la lleva al extremo más sádico posible. Por esto destaca ‘El asesinato de Gianni Versace’, por su crudeza, por el estudio sobre el odio que evoluciona en la filmografía de Murphy y cobra forma en una manera de buscar justicia por aquellos que perdieron la batalla de vivir siendo ellos mismos.

‘Muchos hijos, un mono y un castillo’: retazos de Julita

premios goya, julita salmeron, documental, gustavo salmeron, hijos, mono, castillo

Decía Julita Salmerón al final de este documental que quería divertirse. Después de recibir el Goya a Mejor Documental, su figura se ha popularizado hasta tal nivel que la gente va al cine a ver esta muestra de su vida para verla a ella en persona. Sí, en efecto. Todas las tardes se pasa a dar un coloquio con varios de los miembros de su familia tan numerosa, loca de contenta por recibir tanto calor y apoyo por parte del público.

Y no es para menos. Julita es una mujer desnuda, expuesta y querida después de mostrarnos su forma tan jocosa de hablar de su propia vida. ‘Muchos hijos, un mono y un castillo’ representa el núcleo de una familia tradicional, numerosa y unida, que se reúnen a modo de fotografías para recordarnos la ternura de la infancia. Y también en la cinta, pero manchados por el devenir gris de la edad adulta. Cosas de mayores. Deudas, desahucios, mudanzas. Y Gustavo Salmerón, hijo y director de este documental, lo graba todo tiñendo la tristeza de momentos tan duros como estos con una capa colorida de diversión. Una muestra fehaciente de que la familia unida jamás será vencida. O al menos, nadie podrá arrebatarles la posibilidad de estar juntos.

Al principio de la cinta, Julita cuenta que tuvo hijos, un mono bastante malasombra llamado Óscar y un castillo ‘muy italiano’ –según ella– situado la provincia de Barcelona. Elementos pasajeros en su vida que causaron conmoción en la familia y, que en ella, no tanto. Siempre deseó ser más cariñosa y más allegada al resto de la gente y del entorno, pero a una edad es difícil. Y para ella, el paso del tiempo y la muerte es un ronroneo constante en sus pensamientos. Pero lo toma con humor. Hasta simulando su propia muerte, ataviada con un traje de monja y un crucifijo del tamaño de su esternón. ¿Qué familia se atreve a tomarse tan a broma algo tan natural como la muerte? Al fin y al cabo, habremos sido nosotros los que le hemos otorgado tanto miedo y preocupación sin razón alguna.

 

Documental, Premios Goya, Julita Salmeron, Gustavo Salmeron, hijos, mono, castillo

 

Gustavo Salmerón filma pequeños momentos de la vida de su madre y los convierte en golpes profundos de risa. Los desayunos, las comidas, las cenas. Y una vez más, las comidas. Su manera tan curiosa de dormir cuando no encuentra las pastillas o los recuerdos que ella misma guarda de sus abuelos. El director aprovecha, por supuesto, el actual rifirrafe político para levantar ampollas y frivolizar sobre ello a partir de momentos fundamentales de la historia de nuestro país como la abdicación al trono de Juan Carlos I. Su marido, harto de sus ‘disparates’, nos enseña la cara más arquetípica del hombre trabajador que ha caracterizado la historia de España y del mundo, mientras que Julita, atrevida y afilada, se atreve a cuestionar el devenir de los sucesos.

Digamos que ella es la contraposición a una Carmina Barrios que Paco León filma con la intención de enseñarnos la cara oculta y barriobajera de Sevilla. Esta historia, mucho más conservadora, muestra los llamados ‘problemas de primer mundo’ de la clase alta, que tras los estragos de la crisis económica se limitan a recordar lo bueno y a ignorar lo malo. Una forma de vida criticada por muchos y deseada por otros tantos si ahondamos en los anhelos más profundos. Pero nunca ahondando en ello, sino en las palabras de un nuevo icono femenino maternal y peleón. Julita no quiere parar. Quiere divertirse. Y tras ver ‘Muchos hijos, un mono y un castillo’ nos contagia su deseo de disfrutar de los ‘pocos años de vida’ que le quedan –como ella insiste una y otra vez– y echar la vista atrás. Sentirnos orgullosos y valorar lo que tenemos. Porque un día lo perderemos.

‘Yo, Tonya’: patinazo hacia el fracaso

Yo Tonya, Margot Robbie, Oscars, Allison Janney

En la cinta de Craig Gillespie, la obra y logros de la patinadora de hielo Tonya Harding se ven tambaleados por una intensa e inmerecida violencia hacia su persona. Desde el principio de la cinta, a la hora de relatar su infancia a presión, se puede ver cómo es forzada a practicar un deporte que, a sabiendas de ser su pasión, no termina disfrutándolo. Aunque si por algo se le conoce a la patinadora es por haber sido acusada de golpear a su compañera de oficio Nancy Kerrigan. Un hito en la historia de la televisión americana que repudió a Harding hasta convertirla en polvo en el viento.

Gillespie pretende hacer justicia su historia con esta película dinámica y feroz, en la que critica tanto a su propia familia como a los medios de comunicación estadounidenses, quienes entre todos derribaron a un mito de la historia del deporte. Todo ello en una mezcla entre comedia negra y documental con la simulación de la entrevista llevada a cabo quince años después de la inhabilitación de Harding. Un encuentro en el que la disparidad de opiniones entre los personajes genera una situación de lo más absurda y sustancial para imaginar las escenas que el público ni el mismo director han visto jamás, como la de Harding golpeando a su contrincante.

Yo Tonya, Margot Robbie, Craig Gillespie, Oscars

El resultado final es dinámico y todo elaborado bajo una confección técnica impecable, gracias al montaje de la cinta llevado a cabo por Tatiana S. Riegel. Las escenas en la pista de hielo son de lo más creíbles gracias al aglomerado de planos de Margot Robbie (quien aprendió a patinar para el rodaje de la película) y su doble, quien se encargó de las virguerías más sorprendentes de Harding. Triunfa a la hora de montar su infancia en secuencias que suceden con una banda sonora de lo más ochentera y una estética glam que mucha gente añora. Hortera, pero eficaz. Como Tonya, que interpretada magistralmente por Robbie, muestra la antítesis de lo que América buscaba reflejar en el resto del mundo: una joven rebelde y maleducada, fruto de un matrimonio acabado y el influjo de violencia engendrada por su madre, LaVona. Personaje soberbio y petulante encarnado por Allison Janney que, junto con Robbie, regalan los mejores momentos de la película.

Pero si hay un tema que está presente además de la manipulación de los medios de masas y la desestructuración familiar, es la violencia doméstica. Tonya Harding, bajo el punto de vista de las entrevistas que su guionista, Steven Rogers, llevó a cabo antes de elaborar el script, fue una persona vapuleada. Tanto por su madre como por su marido, Jeff Gillooly (interpretado por un irreconocible Sebastian Stan) aliaron fuerzas, cada uno por su lado, para consumar las energías de Harding, y que por poco le cuesta su propia vida. Y es que la intención es recalcar, una y otra vez, el sufrimiento que la va superando en el tiempo, desde la tierna edad de cuatro años hasta los veintitrés, cuando va a competir en los Juegos Olímpicos.

Nadie tiene en cuenta sus logros, ella misma lo dice en las escenas de la entrevista. Harding fue la primera mujer en hacer un triple axel, el salto más difícil hasta la fecha, y en cambio, será recordada a día de hoy como aquella tipeja que trató de deshacerse de la competencia, como lo era Kerrigan. Gillespie consigue que, más allá de parecer una película nigérrima, de humor estridente e hiriente sarcasmo, sea en términos generales cruel y despiadada. Una película que, tras la resaca de los Oscars, sería fácil decir que difícilmente pudiese haber optado a la nominación en Mejor Película. Porque, como la vida de Harding, esta cinta no puede, ni podrá, representar nunca el orgullo americano.

Paula Ortiz nos habla del Notodofilmfest y las mujeres en la industria cinematográfica

Ayer, 28 de febrero, se terminaba oficialmente el plazo para presentar los cortometrajes al festival James Notodofilmfest. Un festival que en sus quince años de existencia ha presenciado más de 14.000 cortometrajes a nivel internacional y que, cada año, es capitaneado por un jurado de élite. En su edición actual, la encargada de presidir ese jurado es nada más y nada menos que Paula Ortiz.

La directora de La NoviaDe tu ventana a la mía será la primera presidenta del concurso y por ello, nos hemos puesto en contacto con ella para hablar sobre el festival, la mujer en la industria cinematográfica y su próximo proyecto. Todo un placer que ha desembocado en la siguiente entrevista.


¿Cómo te sentiste al recibir la noticia de que presidirías el jurado del festival Jameson Notodofilmfest? Es una gran responsabilidad…

Pues la verdad, sí es una gran responsabilidad. Y a la vez es un privilegio poder estar viendo los trabajos, creo, que con mayor versatilidad, mayor capacidad de innovación y de búsqueda que hacemos aquí en España, o fuera de España incluso. Porque este terreno del cine, de mucho cine en poco tiempo, como es el lema de Notodofilmfest, creo que lo que abre es unos paisajes y unas escritas cinematográficas súper interesantes. Y poder estar ahí viéndolos y apoyando es un lujo.

¿Crees que en general, para el público, los cortometrajes pasan demasiado desapercibidos y por eso son tan importantes festivales como el Notodofilmfest?

Sí, el cortomotraje es un formato tremendamente valiente donde hay unos procesos de experimentación que a veces la industria y otros formatos no permiten. Es un lugar de aprendizaje, donde ves los mundos de gente que está cavando, gente que está experimentando. Todo eso hace del cortometraje realmente un terreno súper apasionante y, creo que es cierto que no está siempre suficientemente apoyado o al alcance de todos. El notodofilmfest es realmente una de las plataformas e iniciativas más valientes y más arriesgadas en este país al respecto.

En mi caso, por ejemplo, se me antoja un poco inaccesible el mundo del cortometraje…

Sí, porque no es fácil buscarlo. No es fácil verlos. Y el Notodofilmfest, que los pone a disposición, y además en si mismo nació con el cambio del paradigma digital, creo que es un ejemplo de como ese cambio nos ha acercado el cine a todos.

¿Qué aspectos tienes en mente valorar en las creaciones que se presenten al certamen? ¿Qué es lo que crees que debe tener un cortometraje para ser premiado?

Hombre, para mí creo que lo que siempre hay que buscar es como cada autor es capaz de desplegar una experiencia humana con intensidad. Cómo, para ello, construye sus herramientas narrativas; cómo las emplea; cómo tiene un mundo propio; cómo construye y te propone un viaje que merezca la pena.

Según tengo entendido, eres la primera mujer en presidir el jurado.

Sí, parecer ser que sí. Después de dieciséis años.

A parte de por tu talento, que es incuestionable, ¿puede deberse a una intención de visibilización o reivindicación?

Bueno, creo que las sensibilidades y los momentos se aúnan por algo y es cierto que este es un momento donde creo que hay una generación de mujeres, que ya la habido antes y lo ha tenido mucho más difícil, que por fin estamos pudiendo visibilizar y gritar un poco; pedir nuestro lugar después de tantos años de trabajo. Por nuestra parte y por parte de las generaciones de mujeres que se han dedicado al cine antes que nosotras.

Claro, también es un poco el “ya era hora”, ¿no?

Creo que sí.

La verdad es que seguimos viendo pocos nombre femeninos. Sí que es verdad que en España conocemos algunos, pero contados un poco con los dedos de las manos. Tanto en los premios como en la industria, ¿crees que hay un progreso respecto a la igualdad de género en el cine español o seguimos estancados?

Pues creo que hay un progreso y creo que fruto de eso es el debate que está tan al día y tan vivo ahora mismo en muchos círculos culturales, en los medios, etc. Pero luego la realidad también es que hay que ser conscientes que los datos, las cifras, las estadísticas, demuestran que a penas crecemos y que en algunos momentos en los últimos quince años hemos decrecido. Cuando han entrado años especialmente difíciles para la industria, de receso en los recursos y en los proyectos, etcétera, eso ha repercutido en que las mujeres tengan menos presencia. Algo que creo que nos debería hacer reflexionar. Realmente el avance es muy lento y por eso debemos seguir trabajando.

Como que hay poca confianza hacia la mujer, y es un poco injusto…

Sí, sobretodo hay poca confianza en las mujeres en los grandes proyectos, no solo en los puestos de decisión creativa, financiera, etcétera. Sino que cuanto más grandes son los proyectos más desconfianza hay en que esos barcos puedan ser capitaneados por mujeres.

Lo cual podríamos decir que no tiene mucho sentido. Ahora estamos viendo en Hollywood, por ejemplo, que Wonder Woman ha hecho toneladas de dinero mientras que sus compañeros de universo no están haciendo tanto dinero. La gran triunfadora es una película protagonizada por una mujer y dirigida por una mujer y está siendo un fenómeno. ¿Sería un ejemplo?

Sí, es que creo que si miramos las películas dirigidas, escritas y producidas por mujeres, en general, la media del éxito que tienen tanto en taquilla, como en crítica y festivales, es muy alta. Entonces no se entiende que luego haya que reivindicar permanentemente que nos abran la puerta. Parece que tengamos que pedir perdón cuando creo que las capacidades y los resultados están ampliamente demostrados.

Respecto a lo que estamos hablando, tu última película, La Novia, al igual que tu anterior producción, es una historia protagonizada por una mujer. ¿Crees que es importante que las mujeres escriban historias sobre mujeres para que la industria avance?

Creo que las mujeres es importante, que para que trabajemos en igualdad, puedan sentir que escriben en libertad y buceen en los temas y los personajes que ellas decidan. Pero sí que es cierto que, precisamente por eso también, es necesario que ahondemos en las experiencias femeninas en profundidad y de una manera poliédrica. Creo que va de la mano, sí.

Hablando, como estamos hablando, un poco sobre la industria, un reflejo de ésta es la academia de cine. Hemos visto que este año en los Goya se han nominado películas como La Llamada o Verónica, películas de género protagonizadas por mujeres. ¿Dirías que se está apostando por la diversidad desde la academia o debería arriesgarse más a la hora de premiar?

Yo creo que la academia este año sí que se ha abierto a nuevos nombres, a nuevas propuestas, a nuevos discursos, a nuevas lenguas, a la multidiverisad de género de lenguas, universos, etc. Algo que creo que es una muy buena noticia. No obstante, creo que debería ser un axioma de la academia apostar por avanzar e intentar ir más lejos en las propuestas cinematográficas con todo lo que ellos implica. Creo que eso debería ser siempre ir a más.

Por último, quería preguntarte un poco sobre tu futuro. Según tengo entendido, estás trabajando en una adaptación de Barba Azul. ¿Por qué Barba Azul?

Sí. ¿Por que Barba Azul? Pues bueno, Barba Azul es un cuento francés, un cuento tradicional recogido por Perrault que habla precisamente sobre la dominación humana y en particular sobre la dominación entre hombres y mujeres. Sobre esa dominación masculina, sobre lo femenino y sobre cómo el conocimiento muchas veces ha estado vetado a las mujeres. Entonces, es una fábula sobre eso, sobre la dominación, sobre la creación, la creatividad, el conocimiento, etc. Y a mi me interesa mucho intentar ahondar en esos temas.

Estaría un poco relacionado con lo que hemos estado hablando, ¿no?

Sí, claro. En el fondo los relatos que cuentan nacen de una preocupación que tiene que ser íntima y una preocupación interior. Pero a la vez, esta preocupación está ligada con la sensibilidad del momento. Con las preocupaciones y los conflictos colectivos. Y creo que este tema de la dominación, de lo masculino sobre lo femenino, y viceversa en algunos casos, pero sobretodo culturalmente y de una manera muy sutil y general, de lo masculino sobre lo femenino y un cuestionamiento sobre la creatividad y el conocimiento, es muy necesario hoy.

Por supuesto, además, podríamos decir que sería un momento muy justo para hablar sobre ello ahora que estamos viendo lo que está pasando en Hollywood con Harvey Weinstein y tantos otros nombres que están saliendo ahora a la luz por abusos sexuales.

Sí, que es algo que es reflejo no solo del mundo del cine, sino creo que de nuestra sociedad patriarcal.

Gala 12 OT. La Bikina a la final y el canario en tierra de nadie

A escasos momentos de la final y habiendo pasado por la gala de Eurovisión, analizamos como fue la gala anterior a la finalización del concurso. Nos despedimos del último expulsado y dimos la bienvenida a Ana Guerra en la final.

OT se nos acaba, pero siempre quedarán en nuestros corazones aquellos 16 concursantes que hace tres meses empezaron a formar parte de nuestras vidas. Por eso y mucho más, muchas gracias Operación Triunfo.


 

8. Havana

 

En la gala 12 Ana consiguió pasar a la final, sin embargo, no creemos que se hiciera con la quinta plaza gracias a su actuación. La semana anterior como nominada ya la consideramos la solista con la interpretación más floja y, esta vez, ha vuelto a ocurrir. No sabemos si lo que ocurre es que a Ana las nominaciones le sientan regular o que, por otro lado, está en un punto del concurso en el que la presión le supera encima del escenario.

Ha vuelto la Ana War inferior vocalmente respecto a sus compañeros. La Ana que no disfruta del todo del concurso y que se deja llevar demasiado por sus emociones. Pero hay que admitir, por otra parte, que en su largo recorrido por el programa ha aprendido a crecer como artista y a día de hoy, aunque estando en su contra el canto, el espectáculo que regala es de admiración. Si comparamos cómo defendió la gala 0 con la actuación de Havana podemos adivinar que la academia le ha sentado muy bien. Puede que no tanto como sus compañeros, puede que la final se le quede un poco grande, pero indiscutiblemente del concurso se lleva mucho aprendizaje.

 

7. Recuérdame

 

Miriam llegó merecidamente a la final del concurso la semana pasada siendo una de las concursantes a las que el reparto de temas más le ha castigado. Sus canciones eran notablemente complicadas y siempre parecía que sus compañeros brillaban más que ella. Sin embargo, desde aquel I wanna dance with somebody con la que llegó a la tercera posición en nuestro top, Miriam se ha hecho con el favor del público y del jurado dando el sorpaso que nadie se esperaba pero que todos deseábamos.

Su actuación de la gala puede que no fuera tan increíble como la del resto de sus compañeros, pero sin duda alguna fue una declaración de intenciones. Miriam se subió al escenario para cantar Recuérdame para demostrar que ya no es esa concursante cuadriculada que no se dejaba llevar. Aquella que era fría como el hielo y que transmitía una dureza carente de sensibilidad. Ahora podemos decir que Miriam, ha conseguido las dos cosas, transmitir la fuerza que lleva dentro y que la caracteriza, y la sensibilidad que, en ocasiones, requieren sus temas.

 

6. Instruction

 

En la última gala para concurso antes de la final, Aitana tuvo que demostrar una vez más su capacidad para dejar asombrado al público con su luz y talento. Aunque no fue su mejor actuación, y se ahogara por momentos con tanta coreografía, Aitana superó el reto y se planteó, una vez más, como la principal rival a batir de Amaia para ganar el reality.

Sus actuaciones hasta Procuro olvidarte habían bajado un poco la calidad interpretativa de la artista, pero Aitana ya nos ha dejado claro que todo eso ha quedado atrás. Intimista o fiestera, la catalana puede con todo lo que le echen. Des de luego, en el concurso retos no le han faltado.

 

5. Valerie

 

Si algo está quedando claro estas últimas semanas es que a Miriam los dúos con los concursantes que siguen en el concurso le quedan muy bien. Hecho que nos hace pensar que, al igual que con los temas que se le han repartido, los compañeros con los que ha tenido que lidiar puede que no fueran los más adecuados. Al igual que con Alfred, Miriam ha disfrutado del escenario con Aitana y ha dado todo un concierto con su versión de Valerie.

Y como no, Aitana se ha empapado del temazo de Amy Winehouse y ha vuelto a derrochar todo el buen rollo que solo ella sabe regalarnos. Se ha unido a Miriam y juntas han conjugado una fiesta que, a priori parecía ser de relleno, pero que ha terminado encantándonos a todos. Ojalá más números como Valerie en las primeras semanas si es que vemos una segunda edición algún día.

 

4. Where have you been

 

Agoney se ha tenido que conformar con quedarse a las puertas de la final. Su interpretación de la famosa canción de Rihanna no ha sido suficiente para poder con el fenómeno Bikina y, aunque no es el trabajo que más nos ha gustado a lo largo del concurso del canario, fue muy satisfactorio. Con Where have you been, Agoney derrochó sensualidad, fuerza y esa voz única que tanto lo define y que celebran artistas como Nina o Pastora Soler. Y no solo eso, además de volver a demostrar su versatilidad, volvió a dar visibilidad al colectivo LGTBI+ sin avergonzarse y con la cabeza bien alta.

Su salida de la academia, de todas formas, ha sido la más inusual del concurso. Con la intención de que Almaia pudiera ir a Eurovisión, a Agoney se le permitió una semana más en el concurso trabajando un tema para la gala del certamen Europeo. De la academia al hotel y del hotel a la academia y, con una canción, que desde luego no le favorecía un pelo. Sea como sea, el canario, no se habrá perdido ninguna gala del concurso en plató.

 

3. Te recuerdo Amanda

 

Esta semana Amaia tenía una función importante, interpretar por primera vez en OT una canción protesta. Los fans más jóvenes del concurso no se sintieron muy satisfechos con la elección de este tema, sobretodo para Amaia, siendo la concursante que menos registros ha tocado. Pero debemos aplaudir que el concurso se decida por representar este tipo de canciones y, no había mejor artista para hacerlo que Amaia.

Puede que no haya sido una de sus mejores actuaciones dentro del concurso, pero es un hecho que Amaia no ha tenido actuación mala. En nuestro ránking nunca ha bajado de la cuarta posición a excepción de los tríos dónde no pudo hacer mucho para salvarlos. A una gala de concurso para saber quién es el ganador, Amaia se lleva la trayectoria más bien posicionada de la carrera.

 

2. Todo mi amor eres tú

 

Era el momento de la noche. El momento en el que Amaia y Alfred tenían que demostrar que lo que ocurrió en aquel City of stars no fue una cuestión de suerte. Y lo hicieron, incluso se los vio menos nerviosos que en aquel momento. Con su relación establecida, Amaia y Alfred nos regalaron el momentazo de la noche desprendiendo la magia y el amor que solo ellos dos juntos saben crear.

Era la actuación premonitoria de que sí estaban preparados para ser los representantes de España en Eurovisión. Con Tú Canción se volverían a subir al escenario a la semana siguiente y ganarían el pasaporte a Lisboa para enamorar, como ya lo hicieron con nosotros, a toda Europa. Es verdad que no estarán cantando un temazo de Michael Jackson, pero ellos transmiten puro sentimiento hasta con el Despacito.

 

1. Maldita dulzura

 

Desde la gala 4 que Alfred no subía a lo alto de nuestro ránking, pero aquí está. Gracias a su interpretación con el tema creado por Vetusta Morla, Alfred nos ha vuelto a robar el corazón y se ha coronado como el mejor de una de las galas más reñidas de la edición. El catalán ya tenía la gala asegurada, pero eso no ha impedido que trabaje duro, guitarra en directo incluida, para ofrecer un espectáculo a la altura.

No sabemos que ocurrirá en la gala final, pero tenemos claro que Alfred es, junto a Amaia, el concursante con más personalidad. No podemos esperar a que salga de la academia para que tenga todo el tiempo del mundo en trabajar en sus creaciones y ofrecerlas al mundo. Nos morimos de ganas de ver todo lo que el futuro le depara a Alfred.

 

Gala 11 OT. La noche más dura

¡Menuda gala de emociones a flor de piel! Nuestros chicos tenían que sacar todo su potencial para pasar a la final y no disputarse en duelo en la próxima semifinal. Lo que no esperaban los concursantes es que lo que se valoraría sería su trayectoria, no solamente el número de la noche.

Con ello, Amaia, Miriam y Alfred, por este orden, cruzaron la pasarela convirtiéndose en los primeros finalistas de Operación Triunfo 2017. Mientras que por otro lado, Aitana se hizo con la cuarta plaza gracias al apoyo de los profesores. En la próxima gala todo queda en manos del público. ¿Ana War o Agoney? Todo ello con el corazón encogido de todo el plató y los salones de nuestras casas porque nuestro Sapoconcho favorito tenía que despedirse del concurso. Sin duda la pérdida más sentida de la academia.

 


 

9 y 7. Lucha de gigantes y Cuando duermes

 

Son las actuaciones que menos nos interesan de la noche: los tríos y los dúos. Llegados a este punto nos encanta ver a nuestros chicos cantar en solitario y probar todo lo que valen por si mismos. Sin embargo, a diferencia de la semana pasada, los temas repartidos a los concursantes eran tan geniales que tuvimos un mayor interés por estas actuaciones. ¿Amaia, Aitana y Agoney cantanto Lucha de gigantes? Compramos. ¿Miriam y Alfred cantando juntos? Solo por ver a dos concursantes tan diferentes encima del escenario vale la pena correr el riesgo de horrorizarnos.

 

Curiosamente lo que ocurrió es que con Lucha de gigantes hicimos una mala compra, pero nos enamoramos con Cuando duermes. A pesar de sus diferencias Alfred y Miriam desarrollaron un trabajo lleno de complicidad, buen rollo y armonía. Las voces empastaban a la perfección y, fácilmente, podría ser uno de los mejores dúos de la edición. Por otro lado, el trío no fue tan bien como esperábamos. Las grandes voces del concurso no empastaron como se esperaba, Aitana se puso nerviosa y a Agoney no se le escuchó en todo el tramo final de la canción. En resumen, para destrozar Lucha de gigantes, mejor elegimos otro tema.

 

8. Por debajo de la mesa

 

Ana es una de los dos concursantes que se ha quedado a las puertas de la final y necesitará revalidar su posición por la quinta plaza. En su caso, fue la concursante con menor media global del concurso y, los comentarios de algunos miembros del jurado, la despojaron de la ilusión de haberse salvado gracias al público de abandonar la academia. La noche de Ana no fue especialmente agradable, al igual que tampoco lo fue su actuación.

En su tema de nominada Ana se descontroló, se dejó llevar demasiado por sus emociones y terminó ejecutando una actuación muy sentida pero a la vez incómoda. Vocalmente no demostró todo de lo que es capaz y no pudo lucirse con, un tema, que le venía al pelo. Sin embargo, creemos que este no será le final de Ana. Actuaciones como La BikinaLágrimas Negras hicieron de ella toda una revolución en el concurso. Además de ser una de las concursantes que más han mejorado su trayectoria en el programa, es de las que más se ha ganado el favor del público tanto dentro como fuera de la academia. Le deseamos mucha suerte en su posible paso a la final.

6. What about us

 

Ni Miriam ni lo espectadores del programa no esperábamos que la gallega fuera a pasar a la final en segunda posición. En primer lugar porque otros concursantes han tenido un mayor favor del jurado durante el programa; y en segundo lugar porque no ha sido hasta estas últimas semanas cuando Miriam ha sentido que estaba haciendo un buen concurso. Pero el de Miriam es un caso como el de Agoney, no ha destacado tanto como algunos de sus compañeros, pero gala tras gala ha estado correcta y aplicando lo que le pedían sus profesores.

Por tanto, Miriam es una gran finalista. Finalista que se plantó en su última actuación a examen con un What about us de Pink lleno de emociones. Con este tema se despojó de la imagen de la Miriam cuadriculada y controladora y se dejó llevar por lo que sentía. Puede que eso le afectara vocalmente a hacer una actuación redonda, pero ver a Miriam con tanto sentimiento es una gozada.

 

5. Heaven

 

El final de trayecto para el Sapoconcho llegó en la gala 11 con Heaven. Una buena elección para despedirse que superó la expectativas y que demuestran que Roi tiene aún mucho talento que demostrar fuera del concurso. En su tercera nominación no fue posible superar el fenómeno de la Bikina, pero con un 49% de los votos, el gallego puede irse más que satisfecho y con la cabeza bien alta.

 

Roi ha sido el concursante que más ha unido a los espectadores de OT. No importa cual sea tu favorito, siempre vas a tener un lugar en tu corazón para el Sapoconcho. Porque su voz es tan particular y única que creemos que nunca vamos a escuchar algo semejante a él. Y porque en el mundo, hacen falta más persona con la humildad, generosidad, humor y humanidad como Roi. Además de ser un artistazo que esperamos que tenga una carrera de infarto, es uno de esos elementos por lo que OT se ha convertido en uno de los pocos, por no decir el único, reality shows sanos de la televisión española.

 

4. Love on the brain

 

Una semana más Amaia vuelve a sorprender por una razón u otra. En esta ocasión no brilló por encima de los demás, en realidad, hizo pases mejores que el de la gala, pero su implicación en el tema arriba del escenario fue maravillosa. Destacó por su pasión, sensualidad y hacer lo que realmente quiso: ponerse cachonda sin importarle la opinión de los demás, porque así lo requería la canción.

Y como no podía ser de otra forma, Amaia se convirtió en la primera concursante de todas las ediciones de OT en colarse a la final con una media de 10. Realmente ha sido la concursante con menos retos del programa, los géneros que le han repartido semana tras semana no discernían mucho los unos de los otros. Pero nunca ha dado un paso en falso, ha dado la campanada cuando la tenía que dar y es la concursante con mejores actuaciones de todo el concurso.

 

3. Sign of the times

 

Por lo que vimos las últimas semanas, parecía que Alfred lo iba a tener complicado para llegar a la final. Las valoraciones del jurado en sus últimas semanas de concurso fueron ligeramente insuficientes a pesar de su talento y el favor del público. Sin embargo, para sorpresa de todos, en las valoraciones finales Alfred fue colmado de elogios y excelentes como hacía tiempo que no recibía. Y, aunque nos resulta incoherente, nos alegramos porque realmente lo merece.

 

Y con su actuación de Sign of the times lo volvió a demostrar. Es uno de los triufitos con más apoyo. Aún no ha terminado de componer sus canciones y ya resuenan en nuestra cabeza. Como, por supuesto, lo hace esa pedazo de interpretación que se marcó la noche de lunes. A lo mejor no fue su mejor trabajo en el concurso, pero no se queda lejos. Alfred nos dio una buena dosis de ese catalán que nos encanta, nos enamora y nos hace sentir que este programa sí es una oportunidad para que la música en este país crezca.

 

2. Eloise

 

Con sus problemas vocales resueltos y con un tema a la altura de lo que se esperaba del canario, Agoney ha conseguido dar la campanada y sorprender a todo el público con su versión de Eloise. Temazo que se adecua a lo que se le ha sido pedido durante todo el concurso y que no ha llegado hasta ahora: un completo espectáculo. Puede que haya sido demasiado tarde y que sus correctas actuaciones no le hayan hecho entrar directo a la final, pero Agoney puede irse a casa con la cabeza bien alta.

 

Todo funciona en Eloise, su actitud, su virtuosismo, el show montado por Vicky su profesora de baile con las cintas… Un derroche de talento que demuestra que Agoney es de los poco que saben hacer lo que hace. A pesar de ello, es muy probable que su recorrido por el concurso termine a las puertas de la final y de su sueño: representar a España en Eurovisión. La suerte está en manos del público y él, para ganárselo, ha decidido volver a montar un numerazo con Where have you been de Rihanna. ¿Estará a la altura?

 

1. Procuro olvidarte

 

Lo que más se le ha repetido a Aitana tras la actuación de Procuro Olvidarte es que, por fin, ha madurado como artista en el escenario. Nosotros no estamos de acuerdo, lo que ha conseguido Aitana ha sido que confíen en ella para un tema de esta envergadura. A la catalana le ha afectado mucho durante el concurso que le ofrecieran cantar canciones de «su estilo». Hecho que le hizo estancarse desde mitad del concurso hacia delante. Lo que necesitaba Aitana eran retos interpretativos, poder demostrarse a si misma que no es un producto pop, sino una artista convencida de sus facultades.

Y así lo demostró en la gala pasada con su mejor trabajo desde Issues; es posible que incluso su mejor actuación del concurso. Transformó su corazón roto tras la marcha de Cepeda y lo convirtió en arte regalando uno de los momentazos de la edición. El sentimiento, personalidad, talento y luz que transmitió Aitana con cada nota fue de otra liga. Ni falta hace decir que su puesto como finalista se lo ganó con letra mayúscula. Esperemos que, en lo que queda de programa, no desaprovechen la bestia que han despertado en Aitana.

Gala 10 OT. Parejas míticas se rompen entre trios incomprensibles

La noche del lunes se celebró la décima gala de Operación Triunfo. Una de las galas más tensas y dramáticas de lo que llevamos de edición. El Resistiré que interpretaron para abrir la velada nos avisaba de que, a estas alturas, el concurso va a ser más duro que nunca.

La noche nos hizo sufrir con la separación de Negoney, las dos divas del concurso y mejores amigos en la academia. Más tarde, rabiamos con las valoraciones del jurado a los concursantes, faltos de tacto y con algún que otro comentario fuera de lugar. Y por último, la gala terminó con la nominación del Sapoconcho y la Bikina, el duelo más duro del programa. ¿Ver Operación Triunfo empieza a ser un gusto o un sufrimiento?


 

10 y 9. Robarte un beso y Sólo si es contigo

 

En Bface somos partidarios de los tríos. Aportan un poco de frescura a la gala y le quita tensión a la recta final del programa. Aún así, no estamos tan de acuerdo con los temas elegidos. Temas con los que los concursantes no se pudieron lucir y que desencadenaron una serie de quejas en redes sociales. Los dos tríos estuvieron a un nivel muy parecido, por debajo de una Gala 10, pero correctos entre ellos. Sin embargo, si tenemos que quedarnos con uno, en Bface elegimos Sólo si es contigo; el trío en que mejor empastaban las voces y los concursantes disfrutaron más del escenario.

 

8.Demons

 

Sí que es verdad que Roi es de los concursantes que más ha cambiado desde su inicio en el programa, pero nos empezamos a preguntar si ya ha llegado a su tope. La semana pasada fue la sensación, pero la anterior y esta ha estado muy por debajo de sus compañeros. Tanto que acumuló otra nominación más a su trayectoria terminando nominado junto a la Bikina.

Ya vimos en la academia que no era el tema que mejor se le acoplaba. Su pase de micros fue de los peores y sufrimos la posible nominación toda la semana. Es verdad que a Roi, el día que les ha faltado de ensayos, no le habría ido nada mal. El gallego empezó su actuación desafinado, fuera de lugar y inseguro. Y, aunque remontó, no consiguió salvar el conjunto de la actuación. Desgraciadamente, fue la nominación más incontestable, y lo lamentamos porque el Sapoconcho, nos encanta.

 

7. Cheap Thrills

 

Algunos relacionarán la irregular actuación de Aitana anoche con la marcha de Cepeda. La catalana ha estado sufriendo su ausencia desde que la semana pasada lo expulsara la audiencia y se le ha visto muy desconcentrada en clases y ensayos. Otros pensarán que habrá sido porque tenían un día menos de trabajo. Sería posible, pero compañeros enfermos de la garganta o con registros diferentes a los suyos han podido sacarse las castañas del fuego.

Aitana la canción le iba que ni pintada; como tantos otros temas que le están dando durante este tramo del concurso. Al igual que ocurría con Amaia antes de volver a despegar, Aitana ha dejado de evolucionar. En nuestra memoria queda aquel impecable Issues que no hemos vuelto a ver. Entre Aitana, sus canciones y el escenario, hace tiempo que no hay una simbiosis que hace que se luzca. Su luz propia se está apagando y queda muy poco de programa.

 

6. Listen

 

Nerea se convierte en la novena expulsada de la academia y se despide con un tema de, nada más y nada menos, que Beyoncé. Pero, a pesar de que lo tenía todo a favor, su salida no ha sido tan potente como esperábamos. La lacra que la ha acompañado durante todo el concurso no se ha despegado de ella ni en su salida y Nerea ha vuelto a desafinar durante la canción.

El número lo tenía todo para lucirse y ella lo sabía. Si destacaba en el programa era por la potencia que consigue con su voz y, durante toda la semana, parecía que la tenía controlada. Era una canción que va de menos a más y necesita explotar. A pesar de que le vimos anteriormente dominarlo, durante la gala no tuvo tanto éxito, dejándose llevar, estando un poco inestable, explotando demasiado pronto y, en consecuencia, resultando un poco monótono el punto álgido de la actuación. Era un tema de lucimiento, y aunque se lució y puede marchar muy contenta, no fue tan correcta como otros de sus compañeros ni mucho menos, uno de sus mejores números. Una canción como esta era un riesgo muy elevado, pero Nerea ya ha demostrado durante el resto del concurso que lo tiene todo para seguir creciendo y triunfar con esos agudos.

 

5. La negra tiene tumbao

 

Como decimos todas las semanas, Ana Guerra es la concursante que más ha evolucionado en el programa. Consiguió ser favorita con el porcentaje más alto de votos y pasó de ser un chiste con el «War» ha ser un referente con La Bikina. Ana ha convertido un meme en su insignia. Por ello consideramos que Ana War, nominada esta semana junto a su mejor amigo, debería llegar a la final. Por su constancia, evolución y por ser la concursante que más registros y retos ha tenido que hacer frente.

La negra tiene tumbao fue una buena actuación. Al nivel de Madre Tierra pudo hacer todo un espectáculo, levantar al público y llenar el escenario. Pero también es verdad que estuvo un poco pasada de rosca, sin controlar toda su energía y un poco inferior al resto de algunos de sus compañeros. ¿Pero, y lo que nos gusta una Ana Guerra pasándoselo en grande en el escenario? Puede que la semana que viene sea la última vez que podamos verlo -o no-, sea como sea esperamos impacientes ese Por debajo de la mesa, que ha elegido para el duelo entre nominados.

 

4. Quisiera ser

 

Miriam siempre ha sido una concursante más que correcta, se ha caracterizado por su fuerza en el escenario y la seguridad que desprende cuando lo pisa. No obstante, también ha sido acusada de no tener una actuación que sobre saliera por encima de sus compañeros y su vibrato no termina de gustar al jurado y al público. Con esto entendemos que de Miriam se pueden sacar tanto cosas buenas como elementos a mejorar, pero si hay alguien que es consciente de sus errores y se empeña en solucionarnos es ella.

Durante toda su trayectoria ha intentado sacarse la etiqueta de fría, la concursante que no transmite, y estas ultimas semanas lo está consiguiendo. En Quisiera ser no se deshizo del todo del uso del vibrato en exageración pero sí consiguió transmitir toda su emoción. Estuvo muy correcta, tanto que el jurado decidió salvarla en una gala donde las nominaciones eran muy complicadas. La semana que viene interpretará un tema de Pink, el que se ha pasado varias semanas pidiendo por la academia. ¿Cómo se enfrentará al último tema nominable del concurso? Miriam está a un paso de llegar a la final.

 

3. Get it together

 

¡Lo que nos hizo sufrir en la gala del martes Alfred! Como espectadores descubrimos que el catalán se ausentó durante la mayor parte del programa. Más tarde, fue cuando descubrimos que el chico preferido de la academia estaba sufriendo fuertes ataques de ansiedad. Y desgraciadamente, no es algo que nos sorprenda, lleva sufriéndolos casi desde que entró en la academia. Sin embargo, este problema que sufre Alfred no le impidió lucirse.

Alfred consiguió uno de los numerazos de la noche con Get It Together. Disfrutó, o al menos lo interpretó muy bien, de su momento en el escenario y hizo un espectáculo. Vimos otra noche más a un Alfred único que, llevando a su terreno todo lo que hace, consigue sobrellevar lo que se propone, sea el reto que sea. Semanas anteriores podríamos ver que Alfred se quedaba rezagado en el concurso, pero en esta gala el catalán ha demostrado que es un claro candidato para llegar a la final.

 

2. Somebody to love

 

Por fin Agoney llega a lo más alto de nuestro ranking. El canario se salvó de su expulsión con uno de sus grupos preferidos, Queen, y gracias a su performance consiguió también salvarse de una nueva nominación. Pensábamos que el canario ya no iba a ofrecernos nada más de lo que ya habíamos visto a estas alturas del programa. Pero no equivocamos.
Y es que lo que hizo Agoney anoche fue algo más con una buena y correcta actuación. Puede que no fuera la más pasional y la más recordable, sobretodo si lo comparamos con Freddie Mercury o Adam Lambert, pero una hazaña para el concursante.
Agoney llevaba todas la semana con problemas en la garganta, llegándose a quedar sin voz y presentándose en la gala habiendo ensayado su tema ni la mitad de lo que habían ensayado sus compañeros. Además, por las clase de los Javis, entre otras, sabemos que el canario no está pasando por un buen momento. Es consciente de que es el que menos apoyo tiene en la academia, le han puesto a sus espaldas mucha presión sobre una actuación utópica que no sabemos si realmente ha tenido la oportunidad de ejercitar, y el bullying que sufrió de pequeño le sigue pasando factura a nivel artístico y personal. Que después de todos estos fantasmas que tanto se le han repetido esta semana, hiciera lo que hizo, denota mucha fuerza y aptitudes para ser un gran artista. Solo le queda soltarse, abrirse y permitir que sus sentimientos se liberen para llegar a lo más alto.

 

1. Soñar contigo

 

Amaia no puede dejar de sorprendernos. Nos preguntamos si la artista llega a tener algún tope porque, una semana más, ha sido la sensación de la gala. A día de hoy parece que no tiene rival para ganar el concurso. Desde que la dirección ha decidido retarla la semana pasada, Amaia nos deja con la boca abierta por una razón u otra. La gala anterior fue aquel Shake It Out que traspasó las fronteras del concurso, esta semana, Soñar Contigo.

Si se asocia algún instrumento a Amaia en el concurso ese es el piano, su mejor compañero. Y con el mismo se atrevió a salir en directo a interpretar su tema. Música y voz, en directo y en prime time, a su manera, con el ritmo que ella decidió y las improvisaciones que le salieron del corazón. La música es su manera de expresarse, su vida, la música es ella entrando en nuestras casas cada lunes haciendo que por un momento nos olvidemos de todos nuestros problemas. Amaia es un regalo y todos soñamos con que nunca deje de ofrecernos su talento.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies