Gala 9 OT. Amaia de España brilla rodeada de drama

¡Qué intenso! En la academia solo quedan ocho concursantes. Ocho artistas con mucho talento que cada noche del lunes -en esta ocasión martes-, nos ponen más difícil la tarea de valorar su paso por el programa. Lo de anoche fue para volvernos locos, unas actuaciones tan ajustadas que nos ha hecho elaborar el ranking más difícil y repensado hasta la fecha.

Pero así es OT. Una semana Cepeda está en la academia y a la siguiente el Sapoconcho lo echa entre lágrimas de la Bikina. La Santa Trinidad, la de los fumadores del concurso, se ha roto. Y no fueron los únicos en romperse, la gala de ayer fue la más dura de todas. Aitana sigue sollozando en su cama, a Miriam casi le da un parraque al ver que Agoney y Nerea eran los nuevos nominados. Y estos, la pareja de divas gays de la edición, los mejores amigos de la academia, no pueden creer que se enfrentan entre ellos para salvarse de la expulsión. Anoche no hubo suficiente espacio para la comedia, el drama se hizo con todo.


 

9. Out here on my own

 

Es una lástima, pero tarde o temprano tenía que pasar. La Nerea que la gala anterior nos encantó con su versión de Superstar, ha vuelto a caer en su error más repetido durante el concurso: desafinar. Y a estas alturas, algo tan importante como esto, no debería fallar. La semana que viene ha escogido defenderse con Listen de Beyoncé frente al tema de Wicked, Defiying Gravity, el que todos creíamos que defendería cuando la nominaran. Desde luego, sea como sea, seguro que podrá sacar esa potencia que domina.

En su momento ya nos sorprendió gratamente con Quédate Conmigo, y es una realidad, cuando saca su chorro de voz en los estribillos, Nerea tiene una potencia incontestable. Pero casi siempre se pierde en las estrofas y los bajos. En una canción tan íntima como la de anoche, Nerea no podía permitirse los fallos de siempre. Sobretodo porque solo podían salvarse cuatro concursantes del jurado y a la catalana no se le podían pasar por alto durante más tiempo este tipo de fallos. Parecía que lo tenía más controlado, pero anoche cayó con la nominación más justificada.

 

8. Say you won’t let go

 

Después de cuatro nominaciones seguidas y una a la tercera semana del concurso, el eterno nominado abandona la academia. Y nos alegramos de que lo haya hecho con su mejor actuación. Su posición en el ranking es tan baja por razones obvias, la competencia es cada vez mejor y su evolución se ha visto afectada. El no retarse cada semana con un tema distinto a lo que suele hacer le ha hecho quedarse a un nivel inferior al resto.

Sin embargo, esta semana ha querido ir más allá; ha tocado la guitarra en directo y ha elegido un tema diferente a lo que suele interpretar. Cepeda no habrá hecho las mejores actuaciones del concurso, pero ha conseguido algo muy importante. Ha superado un handicap que le llevaba acosando desde sus inicios. Con esta actuación Cepeda ha transmitido más que nunca, hemos vislumbrado su alma y nos ha emocionado. No ha sido perfecto, pero ha sido un gran Cepeda. Una maravillosa despedida. Esperamos poder escuchar por mucho tiempo esa voz rasgada de la que, estamos seguros, fuera del concurso puedrá dar mucho de si.

 

7. Chas! Y aparezco a tu lado

 

Aitana nos encanta pero si hacemos una retrospectiva al ranking que ofrecemos cada semana, sus actuaciones, por a o por b, usualmente se alejan de lo más alto. Aitana tiene mucha suerte: su voz es enigmática y desprende una luz propia única en la academia. Y esto le está salvando todas las semanas. ¿Pero que es lo que necesita para brillar por todo lo alto? Que sus puestas en escenas, a parti de que nos sorprendiera todo el equipo con Issues, sean las más deficientes y disfuncionales tampoco ayuda.

La catalana es constante y muy trabajadora. Ha sido una actuación disfrutable, guerrera y con mucho encanto. Pero falta algo, sonríe pero le vemos insegura, mecánica, en otro mundo que no le permite disfrutar del escenario. Hecho que ella lleva repitiendo a sus profesores varias semanas pero no consigue solucionar. Puede que nos equivoquemos, ella misma afirmaba que se sentía muy cómoda con la canción. Nosotros no lo hemos recibido de esa forma. Creemos que la elección del público de hacerla favorita le ha salvado de la nominación. ¿Pero quién sabe?

 

6. Without you

 

El canario lleva unas semanas duras en el concurso y le han pasado factura. La nominación y la marcha de Raoul, y sentir que es el concursante que más desapercibido ha pasado por el concurso, le han distraído durante un tiempo irrecuperable. Agoney lleva a las espaldas no tener una actuación icónica en el programa. Cuando tuvo la oportunidad se le fue por la borda por razones de salud y el no demostrar la estrella que lleva dentro ha hecho que en la gala de ayer saliera nominado. La presión a la que se somete es su peor enemigo. Pero es Agoney, y si un derrame no se entromete entre sus cuerdas vocales, siempre pisa fuerte el escenario. Sea cual sea el resultado.

Como casi todas las semanas Agoney ha sido la corrección. Su virtuosa voz le permite cantar temas como este con tantos registros a llevar a cabo. No hay baile que se le resista, incluso si se trata de una tarima con un espacio limitado. Sin embargo, a pesar de tanta parafernalia encima del escenario, la actuación se ha quedado un pelín descafeinada. Otra semana habría sido una actuación de primera pero llegados a este punto es una interpretación de potencial nominado. La semana que viene se arriesgará con un temazo de Queen, Somebody to love, deseamos de todo corazón que lo borde, ya le toca.

 

5. Insurrección

 

No podemos decir lo contrario, anoche Alfred demostró que sí es un artista versátil. Los que seguimos el directo ya lo sabíamos pero la actuación del catalán terminó de confirmarlo. Una semana más ha llevado a su terreno el tema que le han ofrecido y ha hecho lo que ha querido con él. Desgraciadamente, al final de la carrera, ¿qué ha ocurrido?

Le han nominado. ¿Pero a quién le importa? La mitad de los concursantes tenía que estar propuestos para abandonar la academia y Alfred hizo un espectáculo que hace tiempo que deseábamos ver. ¿No le hace caso a los profesores? Pues ellos lo aceptan como el incomparable artista que es y le permiten salir a plató con una guitarra eléctrica. Dificultad añadida pero mucha más garra. Alfred ha sido una estrella. Y mejor aún, la que él quiere ser.

 

4. Dramas y comedias

 

Personalmente la posición de Miriam es la que más ha costado de encajar. No era una canción que favoreciera a la gallega ni a su voz en particular. Al terminar la actuación ha sido posiblemente una de las concursantes que menos me ha entusiasmado. A pesar de ello, he intentado ser objetivo y sacar todo aquello que Miriam había ofrecido aunque no me llegara su versión del tema.

En primer lugar, ha sido una diva en el escenario. Se ha movido como pez en el agua y la actitud frente a cámara y público ha sido de 10. En segundo lugar, que el tema no le pegara ni en pintura no quiere decir que «la leona» haya estado errónea. Todo lo contrario, ha ejecutado cada pauta que le han marcado los profesores y se ha tomado el reto con un entusiasmo que se ha visto reflejado en la gala que no le tenía miedo. Por último, ha conseguido deshacerse de ese vibrato que tanto ha chirriado semana tras semana y que tantas veces le ha perjudicado de cara al jurado. Si el público no hubiera salvado a Aitana de la nominación, seguro que no habría tenido que esperarse a que los profes le rescataran para respirar tranquila.

 

3. Cabaret

 

Ana no ha hecho solo una buena actuación, ha conseguido llevar a cabo un ejercicio de interpretación. Además de ser una estrella como cantante, ayer nos demostró que también podría serlo sin dificultad sobre las tablas de un escenario en la Gran Vía. La puesta en escena teatral le ayudó mucho pero fue su ímpetu, su ilusión y su talento lo que hizo que Ana, otra semana más, protagonizara uno de los momentazos de la noche.

Puede que Ana Guerra -«War» para sus fans- solo se haya lucido con todas las letras con La Bikina, Lágrimas Negras y anoche con su versión de Cabaret. Pero ha dejado muy claro que su progreso sigue activo y que está dispuesta a llegar a la final. Esta semana no ha sido favorita, pero tampoco le ha hecho falta para salvarse de la nominación en una noche tan ajustada. ¡A la Bikina no se la nomina! ¿Quién nos lo iba a decir en sus primeras galas? Gracias por crecer con nosotros y ser un símbolo Bikina.

2. When I was your man

 

¿Confirmamos que Roi es el concursante con más evolución del programa? Confirmamos. Con su When I Was Your ManRoi ha conseguido dos hazañas. La primera, emocionar a medio país; la segunda, echar del concurso a Cepeda. Parecía imposible pero no. El sapoconcho lo puede todo. ¿Que le nominan por cantar por Bruno Mars? Pues a la siguiente gala se defiende con otro temazo de Bruno Mars. Y ni se despeina, se descojona de lo más a gusto.

No podemos parar de repetirlo, cada día nos gusta más Roi y tenemos muchas ganas de ver que más nos puede ofrecer en este concurso. A la vista está que no para de crecer y cada semana nos es más difícil verle el tope. Con la actuación de anoche lo dejó claro, aptitudes para emocionarnos y hacer algo pequeñito y a la vez muy potente y sentido, no le sobran. Su actuación fue mágica, penetrante, personal. En definitiva, digna de seguir en la academia.

 

1. Shake it out

 

Shake It Out ya es la mejor actuación, a todos los niveles, de OT 2017 hasta la fecha. Ni City of Stars, ni Issues, y tampoco, No Puedo vivir Sin Ti. El tema de Florence + the Machine ha devuelto a la reina de España a lo más alto del programa. Tanto el plató como los salones de nuestras casas han vibrado de pura emoción. Si queríamos a Amaia, ahora le idolatramos. Algunos de los tuits que se repetían tras su actuación eran «Amaia a Eurovisón» o «Amaia acaba de ganar el concurso».

En nuestro caso no vamos a aventurarnos tanto, pero sí es una realidad que Amaia está a otro nivel. Otro mundo mágico al que hoy nos ha trasladado. Hemos vivido un momento mágico, tanto por su voz y su interpretación, como por la puesta en escena y la ejecución. Todos los astros se han alineado para que Amaia brillara como nunca le hemos visto brillar. Semanas atrás nos quejábamos de la falta de retos a los que era sometida en el concurso, a que se mantenía en su nivel pero sin llegar a sorprender. En la gala 9 todo eso cambió y, ojalá, esta tarde en el reparto de temas, se le asigne otro numerazo.

Black Mirror más oscura si cabe y más vaga que de costumbre

¿Cae Black Mirror en su propia trampa? En su segunda temporada, con un más que decente White Bear, la antología de Charlie Brooker planteaba un mundo muy similar al que nos estamos aclimatando a día de hoy. Una sociedad acostumbrada al horror y aletargada ante los actos de aquellos que creen estar por encima de lo correcto. En aquel segundo capítulo, miles de personas visitaban con sus teléfonos móviles un espectáculo macabro con el pretexto de atender una pena judicial. Ansiosos de morbo y espectáculo a través de las nuevas tecnologías se tragaban lo que se les proponía sin llegar a plantearse que estaban viendo. Y yo me pregunto. ¿Nos aporta esta cuarta tanda de episodios sobre el uso extremista de la tecnología algo nuevo? ¿Nos deberíamos acomodar ante algo a lo que no estamos acostumbrando? ¿O nos los vamos a tragar ajenos a la realidad?

 


«Este nuevo Black Mirror se presenta más angustioso, personal y psicológico que nunca.»


 

Black Mirror nos sorprendió por su mundo distópico; por su planteamiento filosófico sobre la ética y la moral del ser humano; sobre el progreso sin consecuencias y el abuso de poder. Con mayor o menor gracia, Black Mirror conseguía su cometido. Con cada episodio nos adentrábamos en un conflicto moral, social o tecnológico y nos aterrorizábamos por nuestros propios actos. Puede que ciertas entregas fueran inferiores a otras, pero de cada una de ellas nos podíamos sentir identificados. ¿O a caso no vemos amenazas sin raciocinio por redes sociales constantemente? ¿No nos dejamos llevar por los likes y el número de comentarios positivos que conseguimos para subir nuestra autoestima y deshumanizarnos? ¿No es un hecho que nos aferramos al televisor, a la noticia del momento, al icono más viralizado, y, en consecuencia, nos aislamos de lo que realmente ocurre en el mundo?

Sea como sea Black Mirror daba en el clavo. Y no quiero engañarme, en cierto modo, sigue haciéndolo, pero deja la sorpresa a un lado. Su mecánica, aparentemente impredecible en cada episodio, sigue jugando con el factor sorpresa: la incertidumbre, o la sensación de control en exceso, que a la larga se convierte en un puzzle que cobra sentido de la forma más macabra, radical y, en parte, realista dentro de la ficción planteada. Sin embargo, no aporta nada que no se nos haya mostrado en anterioridad salvo por contados aspectos. No consigue el mismo efecto. Su efecto insignia no está a la altura de la media conseguida en sus años de recorrido. ¿Factor sorpresa? Sí. ¿Éxito sorpresivo? Lejos de ser afirmativo.

La cuarta entrega propone seis narraciones originales que plantean distintas historias que, aunque aportan algún que otro punto de vista nuevo, no deja de recordarnos en gran parte a lo que ya conocemos de la serie. No queremos destripar sus historias, puesto que la virginidad a la hora de experimentar un episodio de esta antología es vital para vivir su experiencia. No osbtante, tampoco sería justo plantear la nueva tanda de episodios como un juego al que no vale la pena prestarle la atención porque lo hemos desgastado de tanto verlo.

Esta tanda no contendrá los mejores, y más originales, episodios de la serie; no veremos un galardonado San Junipeiro, un Be Right Back o National Anthem. Nos acercaremos a algunas entregas entremezcladas, como el popurrí de tramas ya propuestas de USS Callister, o la reiteración de moralejas con Hang the DJ o Black Museum, que nos proponen dilemas más que saciados. Empero, todo ello se compensa con un ejercicio intensivo de incrementar el nivel de terror y oscuridad. Nivel que, de por si, ya era muy elevado. Este nuevo Black Mirror se presenta más angustioso, personal y psicológico que nunca. Las consecuencias del comportamiento humano y su obsesión por el progreso tecnológico son suplantadas, aunque no con gran diferencia, por las reacciones personales de los personajes. Su escándalo ante el horror, la psicología de la mente humana frente a situaciones extremas fuera de lo común, la metáfora de que cierto modo nosotros mismos somos nuestra mejor y nuestra peor arma. Con ejemplos como Metalhead, Crocodile o Arkangel, llegaremos a límites de angustia mucho más elevados a lo que Black Mirror nos ha presentado en anterioridad.

Sin duda alguna, la vuelta de Black Mirror, no era lo que esperábamos. Tras una tercera temporada más que decente y con varios años sorprendiéndonos, no era raro que llegara el momento en el que nos planteáramos si era posible que la ficción antológica pudiera estar obsoleta. Por ahora creemos que ha sabido defenderse a la hora de integrar sensaciones más extremas que solapan tramas inferiores y narrativas con mucho deja vu entremedio. ¿Sabría la ficción sobreponerse a un producto que empieza a hacer aguas y pierde su mayor baza, el efecto sorpresa? Disfrutemos de los que nos sigue proponiendo y activemos nuestras mentes, pero sobretodo, sigamos siendo críticos como la misma serie nos exige. No permitamos que Black Mirror caiga en su propia trampa.

Gala 8 OT. La Bikina, el Sapoconcho y la Viuda Negra

La gala 8 nos ha dejado una noche para el recuerdo; una noche de sonrisas y lágrimas. Sonrisas porque, por fin, conseguimos que Ana War, nuestra reina de poniente, se hiciera con la corona de favorita de la semana para su sorpresa. Por otro lado, lágrimas porque nuestro sapoconcho, uno de los concursantes que más ha crecido respecto a sus compañeros, está nominado. Lágrimas porque está nominado junto a la Viuda Negra, su gran amigo dentro de la academia, ese ser que echa del concurso a todos sus compañeros sin apenas cambiarse de camisa. ¿Pero hasta cuándo durará esta sangría?

Las actuaciones, almenos las que están fuera del Top 4, dieron un paso atrás por lo que respecta a calidad. Después de las intensas galas que nos acompañaron las semanas anteriores, esta fue una gala un poco desinflada, con fallos por parte de los favoritos y sorpresas por parte de los que no lo son tanto. ¿Se estarán durmiendo un poco nuestros chicos?


 

9. Vencer al amor

 

Podría hacer como el jurado y decantarme por no valorar su actuación, porque el hecho de seguir viendo como Cepeda sigue con lo de siempre empieza a ser repetitivo. Su crecimiento en la academia está rozando la obsolescencia. Si no es por una pega es por otra y el pobre gallego termina convirtiéndose en un chiste. Un chiste cada día más mutado en víctima, aspecto que tanto le favorece a la hora de que le vote su legión de fans. La misma que permite que agonice y se le caiga el ánimo a tierra cada gala al ver que no avanza mientras sus compañeros son expulsados siendo los mejores de la noche.

El público es soberano y todas las opiniones deben ser respetadas. ¿Pero, estamos seguros que las últimas actuaciones como nominado de Cepeda están a la altura del programa? Ni el reto más complicado de anoche se puede aproximar a una interpretación con los mismos errores de siempre. Dicen que quien no arriesga no gana, pero con Cepeda lo ponemos en duda. Sabemos que de buena persona no le falta nada, de cantante le sobran facultades, pero de concursante en OT se queda corto. Puede que el formato no esté hecho a su medida. Es posible que Cepeda triunfe en calidad de artista mucho más fuera del reality. Tras cinco nominaciones, de Operación Triunfo, debería despedirse.

 

8. Je suis venu te dire que je me’n vais

 

Agoney tiene una de las voces más únicas del programa y, excepto en una ocasión, nunca ha dado razones para ser nominado. Sin embargo, esta noche ha caído. Todos esperan el resurgimiento del ave fénix, el Agoney del Purple Rain del casting final. Pero ese Agoney no llega y el concurso está aproximándose a la recta final. El canario es uno de los concursantes más desapercibidos por no decir el que más y, aunque siempre está mejor que sus compañeros en los dúos, no destaca.

Lo que entristece de Agoney es que cuando puede lucirse en solitario, cuando puede ser el protagonista probando todas las razones que tiene, se derrumba. En su primera actuación solo ante el peligro lo perdonamos por aquel derrame en las cuerdas vocales que le dio tantos dolores de cabeza. En esta ocasión, no hay excusas que valgan. Comenzó el tema apuntando a ser mágico y conforme se acercaba a los agudos se iba haciendo un saco lleno de inseguridad que ha salvado la actuación por los pelos. A Agoney le encantan sus gritos de diva, pero la realidad es que el no aceptar que no los controla aún como debería, le está rebajando las posibilidades de colarse en la final. Agoney aún no ha hecho un bombazo; y se le está pasando el arroz.

 

8. Versace on the floor

 

Junto al número de Ana Guerra, éste era el reto más difícil de la noche. Interpretar a Bruno Mars no es moco de pavo y Versace on the floor que requiere tanta interpretación era una putada para Roi. Debía demostrar soltura, control, sensualidad y sobretodo seguridad. No ha conseguido ninguna de ellas.
Ha sido una actuación agradable, pero con el número que hubiera podido ser, ha pasado sin pena ni gloria.

Roi no consigue clavar los movimientos que le marca Vicky, su soltura sin la guitarra es limitada y anoche el gallego, más que sensual y seguro de si mismo, era todo lo contrario. Vaya, que se asemejaba más a un sapoconcho. Es muy posible que de los cuatro propuestos para abandonar el programa era quien menos merecía salir entre los nominados. Pero así ha sido, Roi es el elegido para dirigir un ejército sapoconcho que libere, el programa y los concursantes restantes, de la viuda negra Cepeda.

 

7. Vete de mi

 

¿Qué buscan los profesores de Alfred? Esta semana el claustro era un amasijo de opiniones discordantes respecto al catalán y cómo debía enfocar la actuación. A la vista está que ha pasado factura. Debía haber sido uno de los momentazos de la gala; cantaba junto a su profesora en el piano, un piano que todos codician pero solo él ha tenido la oportunidad de disfrutarlo en más de una ocasión. Pero el resultado no ha estado a la altura de las expectativas.

No hay que ser catastróficos, la actuación de Alfred ha sido una buena actuación. No obstante, no le hemos visto seguro, con los pies en el suelo, sintiendo cada palabra que cantaba. Nos ha dejado un poco frío lo impersonal que ha resultado el número, lo poco que ha arriesgado. Pero Alfred es único y, incluso cuando no saca todo su potencial, es mágico. ¿Cuál es el problema respecto a esto? Que está en un concurso donde se valoran muchas facultades y el trabajo duro y Alfred, no quiere dejar de ser Alfred¡Pero qué coño, por eso nos gusta!

 

6. Sax

 

Y con el esfuerzo y el cariño del público, se ha conseguido. Ana War ha sido proclamada favorita de la gala para su sorpresa, y la familia «tuitera» se ha regocijado tanto como ha podido. La Bikina ha sido la reina de la noche, ha protagonizado el número más difícil y se ha salvado como buena altanera, preciosa y orgullosa que es.

La actuación ha tenido cosas; no ha sido su mejor número vocalmente hablando y la pobre iba ahogada durante todo el tema. ¿Pero qué compañero se ha enfrentado a tal reto? El So What de Amaia podría asemejarse, pero no a tan altos niveles. Con Ana nos quitamos el sombrero porque lo veíamos imposible, ella lo veía imposible, incluso el programa le ha puesto en el foso con toda la mala leche. Pero ella lo ha sacado. Con mucha actitud, mucha fuerza y una sonrisa impagable. Ana se hace de querer y la queremos. Porque es nuestra Bikina y porque se supera cada día.

 

5. Chasing Pavements

 

Personalmente, esperaba un poco más de Aitana. Y algo me hace pensar que ella también un poco de sí misma. Ha empezado floja, tambaleante, nerviosa. Parecía que la actuación iba a perderse. Pero Aitana siempre tiene un as bajo la manga: su personalidad. La jovencita de la academia ha seguido justamente el procedimiento a la inversa de la actuación de Agoney. Y ya sabemos que es mejor empezar mal y acabar bien, que al revés.

Poco a poco la catalana se ha venido arriba y ha terminado espectacular. Puede que por su inicio no haya sido una interpretación redonda, tampoco el momentazo que esperábamos por sus pases de micros, pero su luz propia la ha salvado. Aitana es de esas personas que nacen con estrella, mientras que aquí, los estrellados, nos atrevemos con mucha cara a hablar de ella.

 

4. Me conformo

 

Nos conformamos. Amaia, como siempre, ha estado genial, en su punto; una de las actuaciones más perfectas de la noche. Sin embargo, una vez más, no ha sorprendido. «Ni fu, ni fa». Ha llegado el momento de Amaia lo hemos disfrutado y hemos seguido viendo el programa sin volver a acordarnos de su actuación. ¿Qué está ocurriendo? Tanta facilidad está desprestigiando a la surfera de Pamplona.

Es la concursante que más magia consigue con lo que toca, no se le resiste nada. No obstante, tiene que enfrentarse a menos retos que sus compañeros y eso le está perjudicando. Al fin y al cabo, ahora el principal reto de Amaia es que no nos olvidemos de que ella es la reina. Esta semana ha bajado del pódium de favoritos y su actuación deja de ser la más vista en youtube al terminar la gala. Amaia necesita desde ya retos para que nos alegramos de verla triunfar, para que nos pueda demostrar que no es una más. Necesitamos a una Amaia que pueda arriesgar, no a la Amaia que ya conocemos. Pedimos más So What o estilos alejados de lo que ya ha defendido en el programa.

 

3. I wanna dance with somebody

 

¡Tía, cómo me alegro de verte ahí! Poder situar a Miriam entre los tres mejores de la noche es una alegría inmensa. A la gallega ya le tocaba ese momento protagonista, el cantar a una de las grandes voces de la música y salir de la actuación habiéndose marcado un numerazo con letras grandes. Y es que durante toda la semana hemos pensado que el número pasaría sin más, que Miriam terminaría nominada por las comparaciones con Whitney y por no destacar por encima de sus compañeros. Pero no, ¡Miriam se viene arriba!

Y esperemos que continúe viniéndose arriba como anoche, porque es de las concursantes más injustamente nominadas, se la ha atacado todo lo que se ha podido y ha estado en posición de desigualdad respecto a sus compañeros siendo de las concursantes más correctas de la edición. A Miriam le faltaba emoción, le faltaba transmitir, y anoche hizo llegar una fiesta a nuestras casas. ¡Miriam sí que llega!

 

2.Superstar

 

Lo de Nerea ha sido un sorpresón que nos ha dejado encantados. Después de su actuación estrella, Quédate Conmigo, contra todo pronóstico, brilló por encima de sus compañeros haciendo la mejor actuación de la noche fuera de las nominaciones. Si sigue creciendo como hasta ahora, Nerea podría ser una clara candidata para llegar a la final contra todo pronóstico. Desde luego, es un ejemplo de escuchar a sus profesores y corregir todo aquello que le hacía deslucirse cada noche en el escenario.

Ha ido poco a poco y tomándose su tiempo, pero la catalana empieza a creerse todo ese potencial que tiene dentro y con cada gala nueva lo percibimos. Sobretodo, lo que empieza a disfrutar del escenario y de ella misma. Anoche, Nerea fue una super estrella con mucha purpurina. Una diva gay con todas las de la ley. No voy a mentiros, a mí me gustó más que Marta Sánchez.

 

1. Every breath you take

 

Otro que se va por la puerta grande. No hay concursante de OT, nominado junto a Cepeda, que no se vaya injustamente después de plantarnos un numerazo en la cara. Ya es una regla del juego que quien mejor lo hace se va. Y, por tanto, nos entristece ver como cada semana tanto talento dice adiós a la academia. La marcha de Raoul es otra de esas despedidas injustas.

Anoche destacó por encima de los demás. Brilló como nadie y se marcó, como dijeron los profesores, una de las mejores actuaciones de lo que llevamos de concurso. Puede que su actitud la semana pasada al enterarse de su nominación haya sido determinante a la hora de que el público vote a Cepeda. Pero por mucha rabieta que tuviera, es muy injusto que a estas alturas del programa Raoul se vaya. Al igual que Mireya, injusta nominación y despropósito de expulsión. ¿Cuántas semanas más el expulsado estará entre los dos mejores de la noche en nuestro ranking? No se entiende. Lo de Raoul fue emoción pura, su sentimiento traspasó la pantalla. Algunos teníamos miedo de que sobreactuara como con Million Reasons o perdiera el control. Pero todo lo contrario, si anoche alguien estuvo perfecto, fue Raoul. El catalán se va a casa con su mejor trabajo de lejos.

 

 

Gala 7 OT. Lágrimas negras, besos y una marcha injusta.

¡Qué difícil es esto! El concurso se está volviendo de lo más competitivo y eso nos encanta a la vez que nos provoca dolores de cabeza. A grandes rasgos, podríamos decir que tan solo un concursante no ha sacado adelante una buena actuación, con sus pros y sus contras cada uno de ellos. Pero uno de once, no está nada mal.

Ha sido una noche complicada para el jurado, pero llena de emociones para el público. Un público que se ha rendido a los pies de Ana Guerra con su Lágrimas Negras, que ha llorado por expulsar a Mireya después de una de las mayores actuaciones de la edición, y que se ha emocionado al ver el esperado beso entre Agoney y Raoul. Un beso que, una noche más, consigue que Operación Triunfo haga de Televisión Española, una televisión pública más cercana, plural y respetuosa con todo tipo de colectivos. Los chicos de Operación Triunfo siguen trabajando para dejar huella.


 

9. Mi Héroe

 

¿Qué habrá que hacer para que Cepeda demuestre que merece quedarse estando nominado? Cuando supo que estaría otra vez con un pie fuera de la academia la semana pasada, escogió para defenderse una canción de Linkin Park. ¿Qué hizo Cepeda en menos de 24 horas más tarde? Echarse atrás y escoger una de esas canciones que tanto nos están aburriendo semana tras semana. Y no porque las canciones sean aburridas, sino porque él no acierta al interpretarlas. Además de que no innova por lo que hace al género.

Se quejó de que quería un numerazo como Ricky pero cuando la opción está en sus manos decide ir por el camino fácil, el mismo que lo lleva directo a la nominación. Esta semana, ha ofrecido una mejor interpretación pero una peor voz. ¿Qué cantará la semana que viene? Una canción de India Martínez. Otra de esas con las que nos da más de lo mismo. ¿Sorprenderá en su cuarta nominación? Por la salud de Aitana, esperemos que sí.

 

8. New Rules

 

Aitana estaba preocupada por repetir un Issues pero, para desgracia de todos, ha estado más cerca del Can’t Stop The Feeling. Puede que haberse parecido a su mejor actuación, por mucho que le dijeran que repetía estilo, habría estado mejor. A Aitana le hemos visto un pelín insegura, fría y desorientada. Sin fijar del todo lo que la coreógrafa le pedía ni llegar a transmitir lo que había trabajado con los JavisAitana ha pensado demasiado y no se ha dejado llevar.

Y a pesar de lo preocupada que estaba, y lo fuera de la actuación en que se encontraba, su luz ha conseguido que el tema no haya sido un completo desastre. Se le veía la intención y la fuerza con la que luchaba para salvar un número que sabía que le estaba costando. Y es que como ha ido diciendo el jurado durante la valoraciones, aunque en situaciones desconcertantes, el número de Aitana ha sido de los menos buenos, no una mala actuación. Si no fuera porque sus compañeros más rezagados se han puesto las pilas, esta actuación habría estado mucho más arriba.

 

7. Rock With You

 

No sabríamos decir si Alfred se está confiando o simplemente hace lo que le sale de sus mismísimos. El catalán hace caso omiso de lo que le dicen los profesores y, semana tras semana, va bajando peldaños en el concurso. No es que Alfred haya dejado ser bueno, es que sus compañeros están dejando de ser menos buenos y el catalán está dejando de sorprender. Cada nueva gala se sube al escenario con menos presencia que la anterior.

Esta semana le tocaba un tema que parecía que le jugaba a favor. Él mismo se declaraba fan de la canción y la recibió con todo el entusiasmo del mundo. Y la ha defendido muy correctamente y con mucha ilusión, pero no lo suficiente como para salvarse de la nominación. Operación Triunfo se está poniendo muy competitivo y Alfred tiene dos opciones, ser él mismo con sus pros y sus contras, o seguir siendo él mismo pero abierto a nuevas perspectivas que le permitan evolucionar dentro del programa. A Alfred parece que lo único que le preocupa es estar satisfecho consigo mismo, y por eso lo aplaudimos, pero sería una pena verlo fuera antes de hora. Aunque lo vemos improbable, no es algo que no pudiera suceder con los cambios que estamos viendo en el programa.

 

6. Cómo Hablar

 

Era la «canción nominable». La que todos dimos por hecho que les tocaba para que terminaran entre los cuatro nominados. Pero la han defendido como unas guerreras. Nerea sigue creciendo y enfrentándose a su enemigo, la afinación, cada vez con más éxito. Y Miriam no permitió que el jurado tuviera excusas para nominarla. Tres galas seguidas se vio al borde de la nominación y solamente una lo merecía. Nos alegramos porque esta noche Miriam ha dormido tranquila.

Por poner algún pero, la conjunción de voces de las dos artistas no era la más acertada. Y aunque el número ha estado correcto, ha pasado sin pena ni gloria a diferencia de sus compañeros. Pero es lo que tienen las «canciones nominables». Y ya tienen bastante mérito las dos leonas con no haber dado opción a ser nominadas. Ni con valoraciones absurdas de las que últimamente tanto hacen gala Mónica Naranjo y sus lacayos.

 

5. OK

 

No era una canción muy «sapoconchera». Era un tema que no nos gustaba para Roi. Que sí, que ya le tocaba bailar, lo aceptamos, pero era una putada de número. Y Roi se lo ha ventilado como la gran promesa que es. En una noche se ha superado lo más grande y se ha hecho con la posición de favorito de la semana. Totalmente merecido. El rey de los sapoconchos ha hecho enloquecer al público y demostrado una vez más que trabajando y creyendo en uno mismo puedes conseguir lo que te propones.

El gallego va sumando puntos y puntos cada semana. Además, su nombre, junto al de Ana War, empieza a ser de lo más comentado del programa. ¿Deberían empezar a preocuparse los favoritos de una nueva corriente de concursantes con probabilidades de quitarles su posición? El ejército sapoconcho está preparado.

 

4. Manos Vacías

 

Menudo enfado que se ha pillado Raoul por estar nominado. ¿Debería estarlo? No. ¿La semana pasada merecía nominación y se fue de rositas? Pues sí. No es justo, pero parecer ser que el jurado se alimenta de injusticias. Sea como sea, Raoul empieza a ser de los concursantes que menos destacan llegados a este punto del programa. Sin ir más lejos, su compañero Agoney ha llevado las riendas de la actuación y ha brillado con luz propia por encima del catalán.

No obstante, eso no significa que Raoul no haya estado a la altura. Ha sido su mejor pase, entre los dos concursantes había mucha química, y hemos vuelto a ver a un Raoul que parecía que estábamos perdiendo: el que arriesga. Es posible que se esté quedando un poco rezagado, pero anoche no merecía la nominación. Porque en el escenario hubo magia, complicidad, tensión e incluso un beso que permite que muchas cosas sigan cambiando en La 1. Gracias Raoul por atreverte, y gracias Agoney por seguir levantando números.

 

3. Across The Universe

 

La actuación de Amaia es lo que nos esperábamos. Acostumbrados a su preciosa voz y a sus ojos sinceros, no teníamos las expectativas ni bajas, ni altas con este número. Y el sabor de boca que nos ha dejado es el de la marca Amaia: «joder qué bonito». Puesta en escena preciosa, ella correcta y en su lugar, y todo un mundo a sus pies que la adora hasta cuando tiene diarrea.

Pero eso es lo que al mismo tiempo le juega en su contra semanas como esta. Anoche hubo dos artistas que sorprendieron más que ella. Tal vez sea por su evolución, o puede que sea porque vemos algo nuevo de ellas. La cuestión es que con Amaia nos estamos acostumbrando a que puede con todo. Y eso está genial porque demuestra lo diversa y única que es. Pero a la vez le priva de seguir siendo la protagonista. Los favoritos no pueden permitirse el lujo de no arrasar ahora que llegamos a un punto tan difícil del programa.

 

2. Lágrimas Negras

 

Mónica Naranjo no sabe con quién se está metiendo. Twitter ardió cuando el jurado le nominó y gritó de alivio cuando, por empate y salvada por el favorito, se quedó a las puertas de enfrentarse al huracán Cepeda. ¿En qué estaba pensando el jurado para nominar a Ana Guerra? ¿A nuestra altanera, preciosa y orgullosa? La canaria volvió a conquistar al público con Lágrimas Negras, una de las actuaciones más celebradas de la noche. Su nominación suena tanto a excusa barata que parecía traída de casa.

Menos mal que, tanto ella como nosotros, se ha salvado de una semana nominada y puede seguir su estancia en el concurso, pues Ana, es junto con Roi, la que más ha crecido. Hace unas semanas nadie diría que la que se estrenó con Don’t You Worry About a Thing en la Gala 1 y la cagó con Todas Las Flores, sería una de las concursantes más aplaudidas y queridas por su mejora y estilo. Larga vida a Ana War, nuestra reina de Poniente.

 

1. Ni un paso atrás

 

En la gala de anoche Mireya estuvo incuestionable. Y es por eso que molesta tanto que se fuera en lugar de un concursante que no levanta cabeza. Mientras que Cepeda ha hecho la peor actuación de la noche y se ha salvado; Mireya ha ofrecido su mejor trabajo y el mejor número de la gala y ha tenido que marcharse con su 47% de los votos. ¿Qué nos pasa? El Cenizas de ThalíaLet Me Entertain You de Ricky y ahora Ni un paso atrás de Mireya.

En su recorrido por la academia ha demostrado ser una de las mejores alumnas. Aplicando lo que le aconsejaban los profesores, ha conseguido evolucionar y convertirse en la artistaza que esperemos que tenga éxito fuera del concurso. Podríamos hablar de su presencia en el escenario, de su fuerza, de su riesgo esta semana estando nominada y escogiendo este tema con el que se ha dejado la piel. Pero mejor hacéis click en el vídeo y volvéis a ver la actuación. Esa en la que escribe lo diva y merecedora que era de seguir en el programa. Irse se ha ido, pero meándose en todos.

 

Las 15 películas más destacadas en la carrera por el Oscar

¡La carrera por el Oscar ha empezado! Desde que el pasado 27 de noviembre se diera el pistoletazo de salida con los premios Gotham del cine independiente y le siguiera el anuncio de los ganadores de la National Board of Review, los premios de la crítica norteamericana, la temporada de premios ha quedado inaugurada y seguirá a ritmo frenético hasta el próximo 4 de marzo, cuando tendrá lugar la ceremonia de entrega de las preciadas estatuillas doradas.

Para no perdernos ningún detalle, hoy hacemos un repaso a los títulos que más suenan, ya en salas o aun pendientes de estrenar, que estarán presentes en todas las quinielas en la lucha por el Oscar.

-Lady Bird-

Dirección: Greta Gerwig
Guion: Greta Gerwig
Intérpretes: Saoirse Ronan, Laurie Metcalf, Lucas Hedges, Timothée Chalamet

El film cuenta la historia de Christine McPherson (Saoirse Ronan), apodada Lady Bird, una joven estudiante con inclinaciones artísticas y el sueño de abandonar Sacramento y vivir en la costa Este, que se muda al norte de California para cursar su último año de instituto. Allí, alejada de su madre protectora y de los problemas económicos por los que pasa su familia, tratará de encontrar su propio camino.
Crítica y premios: La ópera prima de Gerwig ha desbancado a Toy Story 2 como la película mejor valorada de la historia en Rotten Tomatoes, cuenta con cuatro nominaciones a los Independent Spirit Awards, seis nominaciones a los Satellit Awards, el premio Gotham a la mejor actriz (Saoirse Ronan), y los National Board of Review a la mejor actriz secundaria (Laurie Metcalf) y a la mejor dirección.

Estreno: 13 de abril de 2018.


-Call Me by Your Name-

Dirección: Luca Guadagnino
Guion: James Ivory, Luca Guadagnino
Intérpretes: Timothée Chalamet, Armie Hammer, Michel Stuhlbarg, Amira Casar

Verano de 1983. Elio Perlman (Timothée Chalamet), de 17 años, pasa el tiempo en la casa de campo de sus padres en el norte de Italia, escuchando música y leyendo libros, hasta que un día el nuevo, joven y atractivo ayudante americano de su padre (Armie Hammer) de 24 años, irrumpe en la gran villa y rompe la monotonía. Ambos empiezan a salir juntos y la atracción entre los dos se hace cada vez más intensa
Crítica y premios: la película de Guadagnino ha recibido elogíos en todos los festivales por los que ha pasado. Cuenta con seis nominaciones a los Independent Spirit Awards, y sus actores Timothée Chalamet y Armie Hammer ya son fijos nominados en todos los premios anunciados hasta ahora, en las categorías de mejor actor y mejor actor de reparto, respectivamente.

Estreno: 16 de febrero.


-Los archivos del Pentágono-

Dirección: Steven Spielberg
Guion: Liz Hannah
Intérpretes: Meryl Streep, Tom Hanks, Sarah Paulson, Jesse Plemons

Junio de 1971. La editora del Washington Post Katharine Graham (Meryl Streep) y el director del periódico, Ben Bradlee (Tom Hanks), descubren información clasificada que demuestra que la administración del presidente Lyndon B. Johnson ha mentido a los ciudadanos sobre la guerra de Vietnam. Tras la decisión de ambos de publicar los Papeles del Pentágono, se produce un gran debate sobre la libertad de expresión y una batalla entre periodistas y Gobierno, que llega ante el Tribunal Supremo y e incluso daña a la administración del sucesor de Johnson, Richard Nixon.
Crítica y premios: La película ha despertado excelentes críticas y se ha alzado con el National Board of Review al mejor film, mejor actor (Hanks) y mejor actriz (Streep).

Estreno: 19 de enero.


-La forma del agua-

Dirección: Guillermo del Toro
Guion: Guillermo del Toro
Intérpretes: Sally Hawkins, Michael Shannon, Octavia Spencer, Doug Jones

Estados Unidos, 1963. En plena Guerra Fría, Elisa (Sally Hawkins), una empleada de la limpieza muda que trabaja en un laboratorio del gobierno, descubre a un hombre-pez que vive allí encerrado y es víctima de experimentos. Entre Elisa y el anfibio se establece una conexión especial y acaban enamorándose.
Crítica y premios: La película de Guillermo del Toro ganó el León de Oro en el pasado festival de Venecia, y cuenta con 10 nominaciones a los Satellite Awards, incluyendo la mejor película y mejor director.

Estreno: 16 de febrero.


-Yo, Tonya-

Dirección: Craig Gillespie
Guion: Steven Rogers
Intérpretes: Margot Robbie, Allison Janney, Sebastian Stan, Bobby Cannavale

Tonya Harding fue la primera patinadora sobre hielo estadounidense capaz de completar un salto de triple axel en competición. Sin embargo, su éxito se trunca en 1994, cuando su principal rival, Nancy Kerrigan, fue atacada por un matón a sueldo, quien intentó romper su pierna. Días más tarde se descubre que todo había estado organizado por su ex marido, para que ella lograra ganar el campeonato nacional de Estados Unidos. El matrimonio se vio envuelto en problemas legales y fueron procesados por el ataque.
Crítica y premios: Margot Robbie y Allison Janney están presentes en todas las quinielas de cara al Oscar. La película quedó primera finalista en el festival de Toronto, cuenta con nominaciones a los Independent Spirit Awards a la mejor actriz protagonista, secundaria y montaje, y con nominaciones a los Satellite Awards a la mejor película, mejor actriz principal y actriz secundaria.

Estreno: 23 de febrero.


-The Florida Project-

Dirección: Sean Baker
Guion: Sean Baker, Chris Bergoch
Intérpretes: Willem Dafoe, Brooklynn Prince, Bria Vinaite

Una niña de 6 años y sus amigos disfrutan de las vacaciones de verano alrededor de un pequeño motel, mientras sus padres y el resto de adultos pasan dificultades personales y deben hacer frente a sus responsabilidades.
Crítica y premios: la película de Sean Baker se estrenó en el pasado Festival de Cannes y despertó entusiasmo. Cuenta con varias nominaciones en las categorías de mejor película, mejor dirección y mejor actor secundario (Willem Dafoe), en los Independent Spirit Awards o los Satellit Awards. Está nominada como mejor película internacional en los British Independent Film Awards, y la nominación de Dafoe como actor secundario está practicamente asegurada.

Estreno: 9 de febrero.


-Tres anuncios a las afueras-

Dirección: Martin McDonagh
Guion: Martin McDonagh
Intérpretes: Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell

Ebbing, Missouri. Mildred Hayes (Frances McDormand), es una mujer de 50 años cuya hija ha sido asesinada. Al no contar con la ayuda de la policia para investigar lo ocurrido, la mujer decide iniciar por su cuenta una guerra contra ellos, buscando al asesino por su cuenta y colocando tres carteles a la entrada del pueblo con mensajes controvertidos sobre el jefe de policía, William Willoughby (Woody Harrelson). Mildred cree que están más interesados en torturar a los afroamericanos que en hacer justicia y utiliza este argumento para conseguir su objetivo.
Crítica y premios: desde que la película se presentase en el Festival de Venecia, no ha hecho más que recibir reconocimientos en forma de críticas positivas y premios. Ganó el premio al mejor guion en Venecia, el premio del público a la mejor película en Toronto y San Sebastián, y su trío de actores protagonistas ya han empezado a acumular nominaciones.

Estreno: 12 de enero.


-La gran enfermedad del amor-

Dirección: Michael Showalter
Guion: Emily V. Gordon, Kumail Nanjiani
Intérpretes: Kumail Nanjiani, Zoe Kazan, Holly Hunter, Ray Romano

Basada en la historia real de Kumail (Kumail Nanjiani) y Emily (Zoe Kazan), una pareja que se conoce en un espectáculo cómico e inicia una relación que avanza a pesar de las diferencias culturales, ya que la familia de él, musulmana estricta, es muy tradicional y busca para su hijo un matrimonio concertado. Debido a la presión, la pareja se da un tiempo pero ella cae en coma inducido a causa de una enfermedad y Kumail decide quedarse a su lado.
Crítica y premios: La película ha seducido a la crítica y algunos la han calificado como la mejor película romántica y realista de los últimos años. La actriz Holly Hunter vuelve a situarse en todas las quinielas como nominada a mejor actriz secundaria.

Ya en cines.


-The Disaster Artist-

Dirección: James Franco
Guion: Scott Neustadter, Michael H. Weber
Intérpretes: James Franco, Dave Franco, Seth Rogen

Adaptación del libro de Greg Sestero, que trata la producción de una de las consideradas peores películas de la historia, «The Room», dirigida en el por Tommy Wiseau en 2003. La película cuenta los inicios de la relación entre el director y Sestero, los problemas de ambos con sus carreras profesionales y el éxito obtenido con sus películas posteriores.
Crítica y premios: reconocido el excelente trabajo de James Franco delante y detrás de la cámara, el film se llevó la Concha de Oro en el pasado Festival de San Sebastián a la mejor película.

Estreno: 29 de diciembre.


-Dunkerque-

Dirección: Christopher Nolan
Guion: Christopher Nolan
Intérpretes: Fionn Whitehead, Mark Rylance, Kenneth Branagh, Tom Hardy, Cillian Murphy

Francia, II Guerra Mundial. En la ciudad de Dunkerque, cientos de miles de soldados de las tropas británicas y francesas se encuentran rodeados por el avance del ejército alemán. Atrapados en la playa, las tropas se enfrentan a una situación angustiosa que se complica a medida que las fuerzas enemigas se acercan. La película se basa en la Operación Dinamo, también denominada ‘el milagro de Dunkerque’, que permitió el rescate de más de 200.000 soldados británicos y más de 100.000 belgas y franceses, en 1940.
Críticas y premios: considerada la película más redonda y precisa de Nolan, cuenta con 11 nominaciones a los Satellite Awards, incluyendo las categorías de mejor película y mejor director.

Estreno en DVD en enero.


-El hilo invisible-

Dirección: Paul Thomas Anderson
Guion: Paul Thomas Anderson
Intérpretes: Daniel Day-Lewis, Lesley Manville, Vicky Krieps, Richard Graham

Londres, 1950. Reynolds Woodcock (Daniel Day-Lewis) es un famoso modisto que junto a su hermana Cyril (Lesley Manville), están a la cabeza de la moda británica, vistiendo a gente de la alta sociedad y de la familia real. Un día Reynolds conoce a Alma (Vicky Krieps), una joven que se convierte en su musa y amante, y que altera su vida por completo.
Crítica y premios: la cinta de Paul Thomas Anderson vuelve a colocar a Daniel Day-Lewis entre los actores con posible nominación al Oscar. El film ha sido escogido por la National Board of Review como uno de los 10 mejores del año.

Estreno: 2 de febrero.


-El instante más oscuro-

Dirección: Joe Wright
Guion: Anthony McCarten
Intérpretes: Gary Oldman, Ben Mendelsohn, Kristin Scott Thomas, Lily James

Gran Bretaña, II Guerra Mundial. Winston Churchill (Gary Oldman) se convierte en primer ministro británico en un momento realmente crucial: las tropas nazis avanzan conquistando prácticamente la totalidad de Europa Occidental y amenzando con una invasión a Inglaterra. En este contexto, Churchill explora la posibilidad de un tratado de paz con Alemania, o ser fiel a sus ideales y luchar por la liberación de Europa.
Crítica y premios: unánimes críticas positivas al trabajo de Gary Oldman, considerado por algunos como el mejor de su carrera. La película ha conseguido 5 nominaciones a los Satellite Awards.

Estreno: 12 de enero.


-Mudbound-

Dirección: Dee Rees
Guion: Virgil Williams
Intérpretes: Garrett Hedlund, Carey Mulligan, Jason Clarke, Jason Mitchell, Mary J. Blige

Dos hombres jóvenes, uno blanco (Garrett Hedlund) y otro negro (Jason Mitchell), vuelven de la Segunda Guerra Mundial a una pequeña población rural en Mississippi. Allí deben adaptarse a su nueva vida tras la guerra y al racismo imperante en la región, donde no se ve con buenos ojos que blancos y negros se mezclen con normalidad.
Crítica y premios: sobresaliente, inteligente o emotiva, son algunos de los adjetivos que la crítica le ha dedicado al trabajo de la cineaste Dee Rees. Premio Gotham al mejor elenco, la película recibirá el premio Robert Altman en los Independent Spirit Awards y cuenta con 4 nominaciones a los Satellit Awards.

Ya en Netflix.


-Déjame salir-

Dirección: Jordan Peele
Guion: Jordan Peele
Intérpretes: Daniel Kaluuya, Allison Williams, Catherine Keener, Bradley Whitford

Chris (Daniel Kaluuya) es un joven afroamericano que visita a la familia de su novia Rose (Allison Williams), una chica blanca. La pareja viaja hasta la casa de campo de los padres de ella, Missy (Catherine Keener) y Dean (Bradley Whitford), que desconocen que el novio de su hija es negro. Al principio se muestran muy complacientes con el chico, pero a medida que pasan las horas, una serie de descubrimientos cada vez más inquietantes llevan a Chris a descubrir una verdad que nunca se habría imaginado.
Crítica y premios: la crítica se ha rendido ante el debut de Jordan Peele en el largo. El Círculo de Críticos de Nueva York le ha otorgado el premio a la mejor ópera prima, ha conseguido 5 nominaciones a los Independent Spirit Awards, y ha ganado los premios Gotham al mejor nuevo director, guión y premio del público.

Ya en DVD.


-Blade Runner 2049-

Dirección: Denis Villeneuve
Guion: Hampton Fancher, Michael Green
Intérpretes: Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas, Jared Leto, Sylvia Hoeks

Treinta años después de los acontecimientos ocurridos en el primer film, un nuevo blade runner caza-replicantes del Departamento de Policía de Los Ángeles, el agente K (Ryan Gosling), descubre un secreto largamente oculto que podría acabar con el caos que impera en la sociedad. Su investigación le lleva a iniciar la búsqueda de Rick Deckard (Harrison Ford), antiguo blade runner desaparecido hace 30 años.
Crítica y premios: la película de Dennis Villeneuve ha conseguido 4 nominaciones a los Satellite Awards.

Ya en cines.

5 razones por las que The Crown vuelve en estado de gracia

Vuelve The Crown el relato británico de la monarca Isabel II que se quedó a las puertas de ganar el Emmy y, así, ser la primera producción de una plataforma digital en hacerse con el galardón. La primera temporada fue un éxito. Un ejemplo más, por parte de Netflix, de que la televisión a través de plataformas online puede ofrecer productos de calidad que conquisten al público.

En esta ocasión, la vivencias de la corona británica durante el reinado de Isabel II vuelven en su segunda temporada para adentrarse, una vez más, en las habitaciones del Palacio de Buckinham, el Castillo de Windsor y las calles de Londres a finales de los años 50. Una cita que no deberías perderte por estas cinco razones.


 

1. Una renovada continuación in crescendo

En su segunda edición, The Crown peca de perder equilibrio. Se convierte en una ficción transitoriamente repetitiva y focaliza un importante énfasis en la relación matrimonial de la reina Isabel y el Duque de Edimburgo. En su primera temporada pudimos ver como el matrimonio perfecto mermaba conforme la monarca ganaba seguridad y responsabilidad en su trabajo. Sin embargo, es ahora cuando gana una importancia argumental.

La falta de Winston Churchill, sus reuniones con la reina y el peso político de ambos elementos, hace que en su comienzo, se eche de menos el dinamismo que aportaban las narrativas paralelas de los dos personajes. No obstante, el rumbo estructural de este segundo ejercicio termina dibujándose una vez nos adentramos de lleno en él. Pero funciona, cada episodio se convierte en una postal histórica. Es verdad que, en cierta medida, ya era una característica en su primera temporada, pero es ahora cuando la diferencia temporal entre episodios es más contrastada y menos disimulada.  Es una renovada continuación que evoluciona in crescendo a lo largo de su recorrido con un estilo narrativo muy marcado.

2. Cada episodio es una postal histórica

La ficción continua en estado de gracia a la hora de representar la situación política, social y monárquica del momento. Cada uno de los episodios, con o sin secretos y mentiras de por medio, es un repaso histórico. Postales a modo de «mini serie» que dan un toque episódico al guión. Obviamente, una serie televisiva será episódica, pero The Crown se encarga de abrir y cerrar cada capítulo haciendo de él una lección sobre un hecho decisivo en la corona y en la sociedad británica conviviendo con la narrativa lineal que mantiene el grado picante de salseo.

Desde la Guerra del Sinaí y su repercusión en el estado, pasando por el primer discurso navideño televisado de la reina, hasta la visita de John F. Kennedy y el impacto de Jackie Kennedy en la monarca. Esto y otros puntos decisivos en la familia real consiguen un convenio total completo y representativo que nos adentran en el Londres de finales de los 50. Una lección histórica imperdible para entender el éxito de la monarquía británica hasta ahora.

3. ¡Es un culebrón en toda regla!

La vuelta de The Crown es un culebrón en toda regla. Secretos, mentiras, infidelidades, escándalos públicos… El matrimonio real se ve afectado a nivel público y privado cuando se descubren una de tantas libertades que el duque de Edimburgo se toma en sus ratos libres. Ya descubrimos en la temporada anterior que eso de quedar en un segundo plano y ver mellada su masculinidad, al Príncipe Felipe no le sentaba muy bien, pero es en esta ocasión cuando los celos y los ultimatums ganan fuerza. Un viaje a lo largo del mundo alejado de su esposa, y un club de caballeros fundado por él, marca un antes y un después en Isabel que debe recordar a su marido que le espera una familia en palacio.

Por otro lado, la Princesa Margarita sigue haciendo de las suyas. Resentida con su familia por no poder casarse con su «amor verdadero» y resignada ante una vida que no le satisface. Ve una salida, una luz al final del túnel, al conocer un grupo de individuos entre los que destaca Antony Amstrong-Jones, un fotógrafo que descubrirá su lado más humano. Un grado de humanidad reflejado en todos los personajes que dotan de sentimentalismo y gancho a la trama, pero que también fortalece sus figuras. Las piedras angulares de esta ficción. Al final los cotilleos y entresijos de la familia real son lo que nos dan la vida y, en esta ocasión, hay para parar un tren.

4. Los personajes son su fuerte

Porque sin sus protagonistas The Crown se pierde. Hemos visto un cambio de estructura narrativa acentuado, pero la producción sigue siendo la misma gracias a sus personajes. La transformación de Lilibeth en Elisabeth II, transformando la cariñosa y preocupada recién reina, en una monarca rígida, tradicional -pero a la vez atrevida para salvar su reinado cuando conviene- y consciente de si misma. La irresponsabilidad y el comportamiento infantil de el Príncipe Felipe que gana relevancia argumental en esta temporada. El resignamiento de la Princesa Margarita respecto a su posición social y el atrevimiento y empoderamiento que le lleva a fortalecerse e intentar, poco a poco, ser dueña de si misma.

Tres variados ejemplos que se suman al pueblo inglés y los políticos del momento que moldean la visión que tienen del mundo y la monarquía los tres personajes, y que los conducen a evolucionar y crecer como tales. Algo que se intenta plasmar en The Crown es el cambio, la modernidad, atreverse a plantearse nuevas perspectivas, nuevos puntos de vista. Si la sociedad avanza, su máxima representación, la corona, debe hacerlo con ella.

5. No volveremos a ver a Claire Foy

Pero para cambios, el cambio de reparto en la, ya esperada, tercera temporada. Las caras con las que nos encontramos con The Crown se despiden de nosotros para dejar paso a una nueva generación. Una generación más madura y con una Inglaterra más contemporánea. Es así como el magnifico reparto de la serie deberá reinventarse y conseguir estar a la altura, porque en esta segunda temporada, ¡se ha salido!

El personaje de Isabel II evolucionaba y con él lo hacia Claire Foy, la actriz a la que tanto le debe la producción de Netflix. Será difícil acostumbrarnos a una Lilibeth interpretada por una actriz que no sea la nominada al Emmy. Un reto que, esperemos, la plataforma supere con nota por el bien de la serie. Puede que esta sea la razón más importante por la que debemos seguir viendo The Crown si la acompañamos en su comienzo, no volveremos a ver su protagonista. No volveremos a disfrutar de la insuperable actuación de Claire Foy como la joven Isabel II.

«Oro» o como desaprovechar una oportunidad dorada

Con el paso el tiempo las producciones nacionales han ido sabiendo cómo dar el Do de pecho a la hora de lanzar grandes superproducciones que hicieran frente a las propuestas internacionales que nos asfixian constantemente. Películas como Palmeras en la nieva, Lo Imposible o Ágora han demostrado que se pueden superar las fronteras lingüísticas para crear historias que puedan ser disfrutadas a un nivel internacional. Este mes llega a nuestras pantallas el esperado nuevo intento Sonny Pictures por intentar consagrar el cine español, de la mano de Agustín Díaz Yanes con el filme: Oro.

El cineasta vuelve a adaptar una de la historias de Arturo Pérez-Reverte y vuelve a caer en los mismos errores (en 2006 llevo al cine las aventuras del capitán Alatriste a la pantalla grande). Es precioso ver el dialogo de su fina prosa en directo, pero intenta abarcar demasiado creando una cinta visualmente atrayentes pero carentes de ningún tipo de alma. Oro, es la historia de un grupo de conquistadores españoles del siglo XV, que se adentraron en los parajes más ocultos de la selva en busca de encontrar una ciudad de oro que les saque de la pobreza que sufren. La tensión no tardará brotar cuando la obsesión por el poder y los peligrosos de la selva los acaben atrapando en un tormentoso viaje donde abunda la locura del ser humano.

Cumple en ese factor principal de intentar transmitir el constante peligro que sufren sus protagonistas. La angustia interior de cada personaje a pesar de que la mayoría parezcan serenos, muestra más con sus miradas y silencios que con sus diálogos. Destacando lo visiblemente desaprovechado que queda su reparto que esta capitaneado por cuatro de las grandes figuras de nuestro cine: Raúl Arévalo, José Coronado, Bárbara Lenni y Óscar Jaenada. Arévalo es el mejor parado de un reparto coral abrumador, no tanto por sus dotes interpretativas en la cinta, sino más bien la cantidad de intérpretes que pasan por la cinta sin dejar poso alguno en el espectador o en la historia. Prácticamente todos los personajes son intrascendentes para el desarrollo de la historia y no aportan más que algún gifs cómico momentáneo. Dejando un grupo de personajes comunes, carentes de una historia propia que les dé sentido y por tanto que no genera ningún tipo de empatía o emoción, en una batalla de ajedrez donde todos son peones.

Donde mejor parada sale la producción es a la hora de haber elegido el escenario de la cinta. El rodaje les llevo por los montes de Anaga en Tenerife. Creando la atmosfera perfecta para atrapar a los protagonistas y a los espectadores en ese bello paraíso salvaje. También cabe mencionar su maestría a la hora de retratar un característico vestuario a pesar del terreno de guerra y lineal que sigue, dotando a cada individuo de una personalidad diferente. Aunque estos aspectos quedan desmerecidos  por un pobre trabajo técnico. Innumerables batallas poco creíbles, con un montaje rápido que no deja apreciar lo que ocurre y que carece de una visión real del cuerpo a cuerpo tan rudo y propio de la época. La palma se la llevan su constante gusto a la hora de presentar muertes con un tono tan a lo spoof movie que no hay quien se crea.

No puede evitar pecar de pretenciosa, ya que no es más que un olvidable entretenimiento para los espectadores menos exigentes. Fracasando notablemente a la hora de trasladar unas creíbles escenas de acción y que vagamente menciona la crítica primordial que debería denunciar la cinta. El traslado de un momento que refleja una época injusta con una sociedad de futuro incierto bajo el régimen de gobernantes deplorables. Por tanto, no puedo evitar denunciar la necesidad exigir historias que vayan más allá de los espectáculos pirotécnicos y sepan abordar verdaderamente los sentimientos de nuestra nación. Una innecesaria propuesta de la que es mejor mantenerse alejado. Aquellos que prefieran ir hacía el dorado mejor que vean cintas con la reciente Z: La ciudad perdida o incluso la animada La ruta hacia el dorado, estas al menos les ofrecerán algo más que un banal envoltorio.

7 razones para amar «Thor Ragnarok»

Marvel está a punto de cerrar un año redondo. La tercera entrega de las aventuras del superhéroe nórdico es la encargada de poner el broche de oro a un año que estuvo capitaneado por dos grandes propuestas que no pasaron desapercibidas para el público: Guardianes de la Galaxia Vol. 2 y The Amazing Spiderman. Es cierto que cada vez se critica más la sobreexplotación que sufrimos de este tipo de productos y la poca originalidad que representan. Sin embargo, desde que la casa del ratón posee los derechos de la compañía de Stan Lee, han conseguido que en la mayoría de los casos nos vayamos a casa con una sonrisa de oreja a oreja y con la sensación de no haber malgastado el dinero.

Probablemente Thor es uno de los vengadores que ha pasado más desapercibido, destacando más por su belleza y su tozudez que por sus verdaderas habilidades. La saga necesitaba una nueva estrategia para enganchar al público y una vez más han sabido aprender de sus errores. He aquí nuestras 7 razones por la que pensamos que deberías amar Thor Ragnarok:


1. Primer director NO caucásico de la historia Marvel:

El universo marvelita siempre ha destacado por indagar a la hora de buscar creadores que puedan dar vida a sus historietas preferidas. Apostando siempre por cineastas independientes que puedan ofrecer una marca diferente a cada nueva entrega. En esta ocasión Taika Waititi se coloca en la silla de director. Un artista reconocido por haber coqueteado con el cine realizando cuatro pequeñas producciones y por ser un genial comediante, que de hecho estuvo detrás de la desternillante serie Fly of the Conchords. En esta nueva cinta es palpable la mano que ha tenido el director para dar frescura a la franquicia, además de ser un ejemplo más de igualdad laboral para las grandes producciones de Hollywood.

2. Rompe con todo lo establecido:

Las comparaciones son odiosas. Es inevitable observar el parecido que guarda esta nueva secuela con la saga de Guardianes de la Galaxia (viaje interplanetario incluido). Pero la esencia funciona. Thor se aleja del sombrío aire shakesperiano que ofrecían sus anteriores entregas, para entregarse a un mundo mucho más desenfadado, repleto de colores psicodélicos. En primer lugar, la película funciona estupendamente pues cierra los cabos sueltos que dejaron abiertos, enlazándola con la nueva historia rápidamente. Todo en un tono más cómico (aunque no todas las bromas están al mismo nivel) y alardeando de un festín en el que se nota la mano de director para incluir nuevos personajes, cameos, referencias cinéfilas… factores que ayudan a crear una atmósfera más amena y disfrutable. Tal vez no es realmente original, pero es sumamente disfrutable.

3. Nuevo look. Nuevo Thork:

Chris Hemsworth pierde su dorada cabellera para volver a ponerse en la piel del dios del trueno. Transformando además su personalidad, alejándolo de su particular tono nihilista y volviéndolo más seguro de sí mismo. Realmente, el actor no ha conseguido destacar en el panorama cinematográfico, pocas de sus películas han conseguido resarcirle de su etiqueta de cara bonita. Al menos esta tercera entrega le ha permitido desarrollar su faceta cómica. Algo que cuesta digerir en un primer momento, pero a lo que acabas acostumbrándote y que nos permite ver una cara más humana del personaje. Consiguiendo sumar a este nuevo tono burlón, su compromiso con la ley, sus fuertes lazos familiares y el que siga manteniendo un cuerpo de infarto.

4. Una villana a la altura de las circunstancias:

Las películas de este tipo suelen fracasar a la hora de presentar un adversario con matices, con el que podamos empatizar en cierta forma y comprender sus verdaderos motivos para enfrentarse al protagonista. La evolución no es tan grande en esta ocasión, pero la elección de Cate Blanchett rompe los esquemas establecidos y abre la veda en los roles de los personajes femeninos en el cine comercial. Aunque nos desarrollan brevemente el origen del personaje, Hela, no deja de ser otro ególatra villano que lanza frases de superioridad y que no tiene tiempo para desmenuzar sus emociones (más allá de esa cansina ansia de poder que tienen todos).  Sin embargo, la actriz demuestra talante desde el lado oscuro. Cada gesto ejemplifica la personalidad de un personaje tan temible como hipnótico, a lo que se le suma un diseño perfecto para conseguir que Hela robe gran parte del atractivo de la cinta. Regalándonos batallas que parecen auténticos oleos.

5. Tessa Thompson:

Natalie Portman dijo adiós por la puerta de atrás a ese sosainas interés romántico que representó en las anteriores dos entregas de Thor. La introducción de este nuevo personaje femenino, nos hacía prever que era una inclusión con calzador para darle el imprescindible toque romántico al filme. Finalmente Valkyria me deja sin palabras. Un personaje independiente, fuerte y que huye de caer en el rol de señorita en apuros. Una misteriosa cazarecompensas, con un misterioso pasado al que iremos desmenuzando poco a poco. Esperemos que se mantenga viva el alma del personaje en futuras entregas.

6. Un equipo redondo:

Junto a la mencionada Valkyria (Tessa Thompson), a Thor se le unen, Hulk (Mark Ruffalo) y Loki (Tom Hiddleston). Es un placer volver a ver en pantalla al monstruo verde, esta vez dándolo todo sobre la arena. Un personaje que vuelve a estar al nivel equilibrado que funciona: tan inteligente cómico y coherente como Bruce y tan producto manporrero que nos da las escenas más brutales del filme como Hulk. Por otro lado Hiddleston vuelve a robar el protagonismo. Loki es probablemente uno de los personajes más deliciosos que ha ofrecido el universo de marvel. Su continua ambigüedad y su sonrisa de medio lado siguen conquistando al público. Dos equilibrios en los que puede apoyarse tranquilamente la cinta aportando cierta ligereza a la narración. Formando el grupo perfecto para enfrentarse a las posibles adversidades venideras. Ojito también a Idris Elba, que aunque no juegue en un rol tan importante, nos encanta volver a verlo en pantalla.

7. Su soundtrack y el aspecto visual:

La factoría suele cumplir cuando hablamos de estos puntos, volviendo a superarse una vez más. El tema central de la película (Immigrant Song – Led Zeppelin) tiene el tono apropiado que respira esta vuelta de tuerca del mundo del dios nórdico. Sus dos intervenciones ponen el vello de punta ante la grandiosidad de las más apabullantes secuencias de acción. Se le suma en el apartado sonoro una épica a la par que electrónica banda sonora, muy acorde al tono tan gamer que representa la película. Todo un mundo visual de colores vivos, donde hay espacio para desarrollar el aspecto artístico. El mundo de Sakaar introduce un interesante apartado visual (criaturas, escenarios, vestuario…) en el que apuestan por las batallas de gladiadores futuristas. Un frenético mundo que hará las delicias de los amantes de los videojuegos.

En definitiva, Thor Ragnarok no es la película de superhéroes definitiva (ni plantea serlo). Se limita a ofrecer un entretenimiento atractivo, un factor que incluso, a veces, echamos de menos en este tipo de producciones. Y de paso, permite sutilmente incluir valores tolerantes, donde se demuestra que las mujeres pueden aspirar a roles con mucha fuerza. Una de las apuesta más disfrutables del año.

 

Conoce a los concursantes de OT 2017

Ha llegado el momento, vuelve Operación Triunfo. Era uno de los momentos más esperados de la temporada, la vuelta del talent show que dio lugar a nombres como Chenoa, David Bisbal, David Bustamante, Gisela, Rosa, y mejor paro de contar porque la lista es de lo más extensa.

Vuelve la ilusión y vuelve el sentimiento OT, pero sobretodo, vuelven las ganas de descubrir nuevos talentos. Tras un casting de lo más discutido, televisión española ha hecho oficial a escasos momentos de la Gala 0, la lista de aspirantes a formar parte de la academia. De los 18 nombres seleccionados, solo 16 podrán optar a formarse en el programa. ¿Estáis listos para conocerlos? Os presentamos los candidatos al nuevo OT 2017.


 

Agoney – Aitana

Agoney, 22 años, Adeje (Tenerife). Con Queen, Whiteny Houston, Rachelle Ferell y Muse como referentes, ya es uno de nuestros favoritos. Es músico desde los 6 años, ha participado en varios videoclips y ejerce la profesión en un hotel de su tierra natal. En su canal de youtube hay cantidad de covers demostrando que es uno de los rivales más fuertes y, a diferencia de muchos de sus compañeros, es un total desconocido para el público. ¡Carne fresca!

Aitana, 18 años, Sant Climent de Llobregat (Barcelona). Entre sus artistas favoritos destacan James Blunt, Meghan Trainor, Mecano y One Republic. Si no entra en la academia, tiene una segunda vía artística por la que decantarse, el diseño. Pero siendo una de las caras que hemos podido ver en las audiciones, muy difícil lo tienen sus compañeros para que este terremoto de 18 años no entre en el concurso.

 

Mario – Mireya

Mario, 21 años, Madrid. Otra cara conocida entre tantos ex-concursantes de otros programas. Joven y con muchas ganas de trabajar. Estudia periodismo y en un futuro le gustaría ser presentador de televisión. ¿Pero quién sabe? Tal vez Operación Triunfo tenga para él un futuro muy distinto lleno de éxito en el mundo de la música. Sus artistas favoritos son Beyoncé, James Arthur y Jennifer Hudson. Y sí, la gente a la que le gustan las divas con presencia, nos cae bien.

Mireya, 20 años, Alhaurín de la Torre (Málaga). Una de esas concursantes que tiene una particular ventaja. Ya es una cara conocida por cierto público. Es modelo y ha ganado diversos concursos de belleza. Pero aunque estudie, peluquería, maquillaje y le guste ser modelo, lo suyo es la música. Hace unos años participó en el concurso andaluz «Se llama copla», pero por lo que demuestran sus vídeos en youtube quiere demostrar que su registro es mucho más amplio. Operación Triunfo es una oportunidad perfecta para conseguirlo. ¿Sus referentes? Muy alejados de los artistas internacionales que comparten muchos de sus compañeros. A Mireya le gustan Malú, Pastora Soler y Niña Pastori.

 

Alfred – Amaia

Alfred, 20 años, Prat de Llobregat (Barcelona). Su referente principal es, nada y nada menos, que el rey del pop, Michael Jackson. Durante toda su vida ha estado rodeado de música. Su familia se dedica al oficio y, de este modo, se ha curtido llegando a ser capaz de componer incluso bandas sonoras. Estudia Comunicación Audiovisual y una de sus pasiones es el cine, arte en la que también tiene previsto dejar marca. Sin duda alguna,  Alfred es un concursante con recorrido y aspiraciones muy altas. Sin ir más lejos, él mismo se ha editado tres discos. Los fans de La Voz tal vez lo conozcan. En su momento, intentó conquistar a los jueces del talent sin éxito. Esperemos que el jurado de Operación Triunfo confíe más en sus dotes musicales.

Amaia, 18 años, Pamplona (Navarra). Posiblemente la cara más conocida de la lista de concursantes. Antes de superar el cásting de Operación Triunfo, Amaia participó en El Número Uno, talent en el que se vio las caras con Mónica Naranjo. Durante aquel programa la veterana artista le propuso que siguiera trabajando para curtirse como artista, no era su momento. ¿Habrá llegado ahora ese momento? Con Mónica Naranjo otra vez en el jurado, el encuentro seguro que es de lo más jugoso.

 

Nerea – Raoul

Nerea, 18 años, Gavá (Barcelona). La catalana es otra de esas concursantes que tiene como referentes grandes divas del panorama musical. Whitney Houston, Britney Spears y Beyoncé son sus preferidas. Además de la música, le encanta el teatro, razón por la cual tiene un interés focalizado en estudiar teatro musical. A Nerea ya la conocemos dentro del panorama televisivo. Participó en la primera edición de La Voz Kids sin llegar a conquistar a los jueces. Seguro que tras todos estos años de trabajo, tiene más suerte en Operación Triunfo.

Raoul, 20 años, Montgat (Barcelona). Según Raoul, uno de los momentos más importantes que recuerda de su adolescencia, es cuando pisó un karaoke a sus 16 años. ¡Vaya si fue importante! Si el karaoke le animó a integrarse en el mundo del espectáculo, fue toda una experiencia, cuatro años más tarde ha conseguido convertirse en uno de los 18 aspirantes a entrar en la academia de OT. Sam Smith, Amy Winehouse y Beyoncé son su cantantes predilectos.

 

Roi – Thalía

Roi, 23 años, Santiago de Compostela. Entre sus dotes musicales, destaca como guitarrista. Trabaja en una orquesta en Galícia como tal y ha perfeccionado el uso técnico del sonido cursando un grado superior para poder manejar sus propias composiciones. Algunos de los artistas que más escucha son bandas como Police o The Beattles. Si quieres conocer un poco más sobre él, en youtube publica algunas de sus covers, con las que podemos ver todo su potencial tal y como lo demuestra cantando Stitches o Shape of you.

Thalía, 18 años, Malpartida de Plasencia (Cáceres). Thalía forma parte de ese grupo de jóvenes que se han visto influenciados por fenómenos televisivos como High School MusicalGlee. Se ha formado en canto en el conservatorio y toca el piano desde los 7 años. Su contacto con la música desde jovencita es más que latente. Como no podía ser de otra forma, algunos de sus artistas favoritos forman parte de fenómenos como los nombrados anteriormente. Lea Michelle es una de ellas, pero también destancan Little Mix o Il Volo.

 

Mimi – Miriam

Mimi, 25 años, Madrid. Antes de interesarse por la música, Mimi se convirtió en una bailarina de éxito. Ha viajado hasta China o Los Ángeles para trabajar con artistas de la talla de Chris Brown o Miguel Bosé. Sus compañeros de trabajo captaron el talento que desprendía, no solo como bailarina, y le animaron a perfeccionarse como cantante. A Mimi le ha salido tan bien intentarlo que ha conseguido llegar a Operación Triunfo. ¿A quién admira? Lady Gaga, Beyoncé o Amy Winehouse son sus referentes.

Miriam, 21 años, Pontedeume (A Coruña). Además de cantante, Miriam tiene un interés fijado en la interpretación. Ha comenzado sus estudios en Arte Dramático e Interpretación y combina sus estudios dando conciertos por la comunidad de Galícia. Le encantan Malú, Tina Turner y Pink. Sus dotes interpretativas puede que consigan destacarla por encima de sus contricantes con actuaciones más emotivas que técnicas.

 

Cepeda- Marina

Cepeda, 28 años, Bilbao (Vizcaya). El bilbaíno es un autodidacta en toda regla. Aprendió a tocar la guitarra a su manera, a base de mucho tutorial de youtube y observar a su padre. Trabaja en una ONG y es diseñador industrial, pero parece que la llamada de la música es demasiado fuerte como para dejarla escapar. ¿Su estilo musical predilecto? El punk-rock. Sin embargo, sus artistas favoritos son nombres como Antonio Orozco o Pablo Alborán. ¿Pero no nos suena de algo este aspirante? Claro que sí, Cepeda concursó en La Voz consiguiendo que los jueces lo eligieran para sus respectivos equipos. A ver si con OT tiene más suerte y consigue el premio gordo.

Marina, 19 años, Montequinto (Sevilla). ¿Qué le gusta a Marina? Andrés Suárez, Adele, Miley Cyrus y Christina Aguilera. Desde pequeña toca la viola, el piano y el ukelele, conocimientos que le han permitido dedicarse a ser profesora particular de viola. Marina es una de las aspirantes más desconocidas de la academia. Poco activa en redes sociales y con poco contenido audiovisual al que atenernos. ¡Y  cómo se agradece! Estamos impacientes por que nos sorprenda. De Marina, no hay spoilers.

 

Joao – Juan Antonio

Joao, 21 años, Sao Paulo (Brasil). Trabaja como animador turístico e intenta dia a dia perfeccionar su registro como cantante. Joao se destaca del resto por su dominio del falsete y control de notas muy agudas. Destacar su voz llena de matices y abrazar su peculiaridad, puede ser la estrategia que Joao utilice para conseguir entrar en la academia en la Gala 0. Como referentes tiene artistas de la talla de Sam Smith, Bruno Mars, Anitta y, una recurrente por casi todos los aspirantes, Beyoncé.

Juan Antonio, 23, Bilbao (Vizcaya). Sus cantantes favoritos son Vanessa Martín, Niña Pastori y Beyoncé, que no podía faltar. De Juan Antonio aún sabemos menos que de Marina. A parte de que, supuestamente, se decanta por un estilo flamenco, lo que sabemos de Juan Antonio es que tiene un corazón enorme. Su intención es estudiar Integración Social y actualmente alterna distintos trabajos temporales con ayudar a su familia. Juan Antonio, gracias a su anonimato, podría ser la gran sorpresa de la edición.

 

Ana Guerra – Ricky

Ana Guerra, 23 años, Santa Cruz de Tenerife (Tenerife). Otra cara nueva del casting. Durante 8 años ha estado en contacto con la música aprendiendo a tocar la flauta travesera. Dentro del panorama musical, ha hecho varias actuaciones que podemos ver en youtube sin trampa ni cartón, a pelo. Además de como cantante, ha trabajado como actriz de musicales. Sus artistas preferidos son Luis Miguel, Juan Luis Guerra y Michael Bublé.

Ricky, 31 años, Palma de Mallorca (Mallorca). El más veterano del grupo. Entre sus estudios podemos encontrar una licenciatura en Comunicación Audiovisual y un máster en Creatividad y Guiones. Trabaja como cantante en una empresa de espectáculos y ha pisado varios escenarios haciendo teatro musical. Actor, cantante, director de cortometrajes, lo tiene todo. Ser el más experimentado dentro de la industria podría ser un punto más que positivo para él.

10 canciones para la nueva edición de OT

Sí, si eres de esos rezagados que aún no se han dado cuenta, prepárate, vuelve Operación Triunfo. El mítico programa que movió masas durante su emisión hace más de quince años, está de vuelta para repetir la fórmula y tenernos en vilo, semana tras semana, sacándonos nuestra vena fangirl con los nuevos concursantes. Si será un éxito o un quiero y no puedo lo desconocemos, pero lo que sí sabemos es qué actuaciones queremos ver en este nuevo OT y, por ello, os hacemos una propuesta con estas 10 posibles actuaciones.


Algo que nos viene mucho a la cabeza es ¿cómo triunfó OT con el reparto de canciones al que eran sometidos los concursantes? Echando la vista atrás podemos ver que la mayoría de canciones, en su momento, estaban tan anticuadas como a día de hoy. El carisma de sus protagonistas fue lo que nos enganchó a la pantalla, sus «Vivo por ella», «Noches de Bohemia» o «Escondidos». Pero los tiempos han cambiado y OT necesita actualizarse, aunque sea un poco. ¿Qué proponemos?

Comiéndote a Besos – Rozalén

 

Rozalén es una de esas artistas que se han hecho un hueco en el panorama nacional por méritos propios. Desde que presentó su «Comiéndote a besos», es un referente imparable que ha dado la vuelta por todo el país y que, a día de hoy, cuatro años después, sigue siendo un tema que se escucha por todos lados. Para aquellos concursantes que prefieren cantar en castellano, Rozalén es una opción para lucirse y ganarse el jurado.

Shape of you – Ed Sheeran

 

En esta nueva edición, no puede faltar uno de los temazos del año. El rey de las fangirls debería ser obligatorio ser cantando en cada uno de los concursos musicales que pasan por televisión, y OT no puede ser menos. Shape of you sería un buen ejemplo de canción, tampoco muy fácil de interpretar, que puede volver loca a la audiencia con un concursante fresco y con carisma.

Power – Little Mix

 

OT 1 nos dio momentos como «It’s raining men» o «Lady Marmalade» con Gislea y Chenoa demostrando que estaban allí para quedarse. Necesitamos más canciones femeninas en grupo empoderadas y guerreras. ¿Por qué no Little Mix con su Power? Un estilo más actual, potente, bailable y con mucho vozarrón.

Saturno – Pablo Alborán

 

Pablo Alborán es una de estrellas nacionales que más éxitos prolifera. Su dulzura y control sobre su voz es única. No hay nadie que interprete sus canciones como él mismo, pero si te acercas un poco, eres un artistazo. Un elemento que se criticaba mucho a los triunfitos en su momento, era que debían interpretar más, sentir la música y sacarla desde dentro. Si quieren darnos actuaciones menos técnicas y más personales, Pablo Alborán con uno de sus últimos éxitos podría petarlo.

Viento de cara – Supersubmarina

 

Estamos en la era millennial, llena de alternativos y festivales por todo el territorio. Nos gusta el indie español y, con 18 concursantes de esta generación, es inaceptable que temas más alternativos, que cada vez hacemos más mainstream, no entren en la lista de repertorios en alguna de las galas. ¿Un tema del que podrían sacar mucho provecho? Viento de cara, de Supersubmarina. Ha llenado escenarios festivaleros y son unos referentes en el indie en castellano. Seguro que su estilo combina perfecto con alguno de los concursantes.

Vetusta Morla – Valiente

 

Y otro tema indispensable de estar era alternativa por la que está pasando el panorama musical, es Vetusta Morla. Los reyes del indie, con mucho recorrido por todo el país y una identidad propia. Todo un reto vocal para cualquier concursante que se atreva con uno de sus temas. ¿Nuestra mejor opción? Valiente. ¿Qué mejor manera que hacer bailar al público con este tema tan icónico? Vetusta Morla es un «indiespensable» para esta nueva edición si no quiere ser lo mismo de siempre.

Step by step – Whitney Houston

 

¿No dijimos que teníamos que actualizarnos? Sí, y no te equivoques, Whitney Houston no pasa de moda. La elección de ciertos temas de esta cantante sería muy interesante y un elemento interesante para aprovechar. ¿Razones? En primer lugar, es Whitney Houston y con eso debería bastar. En segundo lugar, ¿habéis visto La LLamada? Si no lo has hecho ya puedes ponerte en marcha y sacar una entrada ahora mismo. Step by step es uno de los temas más potentes de Whitney y Los Javis lo saben. Con los directores de La LLamada dentro de la academia como profesores de interpretación, un tema de su película no puede faltar. ¿Quién no quiere interpretar un tema que canta incluso Dios?

Under Pressure – Queen & David Bowie

 

Y no. Queen tampoco pasa de moda. Sus canciones son himnos que emocionan y demuestran qué artistas tienen lo que se tiene que tener. Nunca llegarás a ser Freddie Mercury, pero puedes captar su esencia y comerte el escenario. ¿Su dúo más famoso? Junto a David Bowie, con Under Pressure. Una canción tan difícil de interpretar como maravillosa de escuchar si se supera el reto. En OT se viene a demostrar quién lo vale, y los dos artistas que consiguen marcarse un Bowie & Mercury, merecen seguir los pasos de Rosa en la academia.

Million Reasons – Lady Gaga

 

¿No será uno de los temas más escuchados ahora? Lady Gaga no consigue despegar con sus últimos trabajos discográficos, pero con esta canción, se ha dejado la piel. Million Reasons no puede faltar. Emoción, potencia e interpretación en estado puro. ¿Os imagináis una Chenoa cantando Million Reasons en aquella pasarela? A un servidor se le pondrían los pelos de punta. Lady Gaga no puede faltar y si quieren lucirse con ella, pueden elegir millones de temas, pero Million Reasons es uno con el pueden triunfar sobre el escenario.

New Rules – Dua Lipa

 

Otra artista que no para de escucharse. Cuando pasó por España arrasó tanto en el FIB que su nombre se escuchaba por encima de todos los otros asistentes. Un referente en redes sociales y un ascenso en listas de éxitos de miedo. Dua Lipa es carismática, tiene una voz enigmática y sus temas son tan actuales como accesibles para el público millennial. Si no has cantado New Rules créeme, terminarás haciéndolo.

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