Black Mirror más oscura si cabe y más vaga que de costumbre

¿Cae Black Mirror en su propia trampa? En su segunda temporada, con un más que decente White Bear, la antología de Charlie Brooker planteaba un mundo muy similar al que nos estamos aclimatando a día de hoy. Una sociedad acostumbrada al horror y aletargada ante los actos de aquellos que creen estar por encima de lo correcto. En aquel segundo capítulo, miles de personas visitaban con sus teléfonos móviles un espectáculo macabro con el pretexto de atender una pena judicial. Ansiosos de morbo y espectáculo a través de las nuevas tecnologías se tragaban lo que se les proponía sin llegar a plantearse que estaban viendo. Y yo me pregunto. ¿Nos aporta esta cuarta tanda de episodios sobre el uso extremista de la tecnología algo nuevo? ¿Nos deberíamos acomodar ante algo a lo que no estamos acostumbrando? ¿O nos los vamos a tragar ajenos a la realidad?

 


«Este nuevo Black Mirror se presenta más angustioso, personal y psicológico que nunca.»


 

Black Mirror nos sorprendió por su mundo distópico; por su planteamiento filosófico sobre la ética y la moral del ser humano; sobre el progreso sin consecuencias y el abuso de poder. Con mayor o menor gracia, Black Mirror conseguía su cometido. Con cada episodio nos adentrábamos en un conflicto moral, social o tecnológico y nos aterrorizábamos por nuestros propios actos. Puede que ciertas entregas fueran inferiores a otras, pero de cada una de ellas nos podíamos sentir identificados. ¿O a caso no vemos amenazas sin raciocinio por redes sociales constantemente? ¿No nos dejamos llevar por los likes y el número de comentarios positivos que conseguimos para subir nuestra autoestima y deshumanizarnos? ¿No es un hecho que nos aferramos al televisor, a la noticia del momento, al icono más viralizado, y, en consecuencia, nos aislamos de lo que realmente ocurre en el mundo?

Sea como sea Black Mirror daba en el clavo. Y no quiero engañarme, en cierto modo, sigue haciéndolo, pero deja la sorpresa a un lado. Su mecánica, aparentemente impredecible en cada episodio, sigue jugando con el factor sorpresa: la incertidumbre, o la sensación de control en exceso, que a la larga se convierte en un puzzle que cobra sentido de la forma más macabra, radical y, en parte, realista dentro de la ficción planteada. Sin embargo, no aporta nada que no se nos haya mostrado en anterioridad salvo por contados aspectos. No consigue el mismo efecto. Su efecto insignia no está a la altura de la media conseguida en sus años de recorrido. ¿Factor sorpresa? Sí. ¿Éxito sorpresivo? Lejos de ser afirmativo.

La cuarta entrega propone seis narraciones originales que plantean distintas historias que, aunque aportan algún que otro punto de vista nuevo, no deja de recordarnos en gran parte a lo que ya conocemos de la serie. No queremos destripar sus historias, puesto que la virginidad a la hora de experimentar un episodio de esta antología es vital para vivir su experiencia. No osbtante, tampoco sería justo plantear la nueva tanda de episodios como un juego al que no vale la pena prestarle la atención porque lo hemos desgastado de tanto verlo.

Esta tanda no contendrá los mejores, y más originales, episodios de la serie; no veremos un galardonado San Junipeiro, un Be Right Back o National Anthem. Nos acercaremos a algunas entregas entremezcladas, como el popurrí de tramas ya propuestas de USS Callister, o la reiteración de moralejas con Hang the DJ o Black Museum, que nos proponen dilemas más que saciados. Empero, todo ello se compensa con un ejercicio intensivo de incrementar el nivel de terror y oscuridad. Nivel que, de por si, ya era muy elevado. Este nuevo Black Mirror se presenta más angustioso, personal y psicológico que nunca. Las consecuencias del comportamiento humano y su obsesión por el progreso tecnológico son suplantadas, aunque no con gran diferencia, por las reacciones personales de los personajes. Su escándalo ante el horror, la psicología de la mente humana frente a situaciones extremas fuera de lo común, la metáfora de que cierto modo nosotros mismos somos nuestra mejor y nuestra peor arma. Con ejemplos como Metalhead, Crocodile o Arkangel, llegaremos a límites de angustia mucho más elevados a lo que Black Mirror nos ha presentado en anterioridad.

Sin duda alguna, la vuelta de Black Mirror, no era lo que esperábamos. Tras una tercera temporada más que decente y con varios años sorprendiéndonos, no era raro que llegara el momento en el que nos planteáramos si era posible que la ficción antológica pudiera estar obsoleta. Por ahora creemos que ha sabido defenderse a la hora de integrar sensaciones más extremas que solapan tramas inferiores y narrativas con mucho deja vu entremedio. ¿Sabría la ficción sobreponerse a un producto que empieza a hacer aguas y pierde su mayor baza, el efecto sorpresa? Disfrutemos de los que nos sigue proponiendo y activemos nuestras mentes, pero sobretodo, sigamos siendo críticos como la misma serie nos exige. No permitamos que Black Mirror caiga en su propia trampa.

Gala 8 OT. La Bikina, el Sapoconcho y la Viuda Negra

La gala 8 nos ha dejado una noche para el recuerdo; una noche de sonrisas y lágrimas. Sonrisas porque, por fin, conseguimos que Ana War, nuestra reina de poniente, se hiciera con la corona de favorita de la semana para su sorpresa. Por otro lado, lágrimas porque nuestro sapoconcho, uno de los concursantes que más ha crecido respecto a sus compañeros, está nominado. Lágrimas porque está nominado junto a la Viuda Negra, su gran amigo dentro de la academia, ese ser que echa del concurso a todos sus compañeros sin apenas cambiarse de camisa. ¿Pero hasta cuándo durará esta sangría?

Las actuaciones, almenos las que están fuera del Top 4, dieron un paso atrás por lo que respecta a calidad. Después de las intensas galas que nos acompañaron las semanas anteriores, esta fue una gala un poco desinflada, con fallos por parte de los favoritos y sorpresas por parte de los que no lo son tanto. ¿Se estarán durmiendo un poco nuestros chicos?


 

9. Vencer al amor

 

Podría hacer como el jurado y decantarme por no valorar su actuación, porque el hecho de seguir viendo como Cepeda sigue con lo de siempre empieza a ser repetitivo. Su crecimiento en la academia está rozando la obsolescencia. Si no es por una pega es por otra y el pobre gallego termina convirtiéndose en un chiste. Un chiste cada día más mutado en víctima, aspecto que tanto le favorece a la hora de que le vote su legión de fans. La misma que permite que agonice y se le caiga el ánimo a tierra cada gala al ver que no avanza mientras sus compañeros son expulsados siendo los mejores de la noche.

El público es soberano y todas las opiniones deben ser respetadas. ¿Pero, estamos seguros que las últimas actuaciones como nominado de Cepeda están a la altura del programa? Ni el reto más complicado de anoche se puede aproximar a una interpretación con los mismos errores de siempre. Dicen que quien no arriesga no gana, pero con Cepeda lo ponemos en duda. Sabemos que de buena persona no le falta nada, de cantante le sobran facultades, pero de concursante en OT se queda corto. Puede que el formato no esté hecho a su medida. Es posible que Cepeda triunfe en calidad de artista mucho más fuera del reality. Tras cinco nominaciones, de Operación Triunfo, debería despedirse.

 

8. Je suis venu te dire que je me’n vais

 

Agoney tiene una de las voces más únicas del programa y, excepto en una ocasión, nunca ha dado razones para ser nominado. Sin embargo, esta noche ha caído. Todos esperan el resurgimiento del ave fénix, el Agoney del Purple Rain del casting final. Pero ese Agoney no llega y el concurso está aproximándose a la recta final. El canario es uno de los concursantes más desapercibidos por no decir el que más y, aunque siempre está mejor que sus compañeros en los dúos, no destaca.

Lo que entristece de Agoney es que cuando puede lucirse en solitario, cuando puede ser el protagonista probando todas las razones que tiene, se derrumba. En su primera actuación solo ante el peligro lo perdonamos por aquel derrame en las cuerdas vocales que le dio tantos dolores de cabeza. En esta ocasión, no hay excusas que valgan. Comenzó el tema apuntando a ser mágico y conforme se acercaba a los agudos se iba haciendo un saco lleno de inseguridad que ha salvado la actuación por los pelos. A Agoney le encantan sus gritos de diva, pero la realidad es que el no aceptar que no los controla aún como debería, le está rebajando las posibilidades de colarse en la final. Agoney aún no ha hecho un bombazo; y se le está pasando el arroz.

 

8. Versace on the floor

 

Junto al número de Ana Guerra, éste era el reto más difícil de la noche. Interpretar a Bruno Mars no es moco de pavo y Versace on the floor que requiere tanta interpretación era una putada para Roi. Debía demostrar soltura, control, sensualidad y sobretodo seguridad. No ha conseguido ninguna de ellas.
Ha sido una actuación agradable, pero con el número que hubiera podido ser, ha pasado sin pena ni gloria.

Roi no consigue clavar los movimientos que le marca Vicky, su soltura sin la guitarra es limitada y anoche el gallego, más que sensual y seguro de si mismo, era todo lo contrario. Vaya, que se asemejaba más a un sapoconcho. Es muy posible que de los cuatro propuestos para abandonar el programa era quien menos merecía salir entre los nominados. Pero así ha sido, Roi es el elegido para dirigir un ejército sapoconcho que libere, el programa y los concursantes restantes, de la viuda negra Cepeda.

 

7. Vete de mi

 

¿Qué buscan los profesores de Alfred? Esta semana el claustro era un amasijo de opiniones discordantes respecto al catalán y cómo debía enfocar la actuación. A la vista está que ha pasado factura. Debía haber sido uno de los momentazos de la gala; cantaba junto a su profesora en el piano, un piano que todos codician pero solo él ha tenido la oportunidad de disfrutarlo en más de una ocasión. Pero el resultado no ha estado a la altura de las expectativas.

No hay que ser catastróficos, la actuación de Alfred ha sido una buena actuación. No obstante, no le hemos visto seguro, con los pies en el suelo, sintiendo cada palabra que cantaba. Nos ha dejado un poco frío lo impersonal que ha resultado el número, lo poco que ha arriesgado. Pero Alfred es único y, incluso cuando no saca todo su potencial, es mágico. ¿Cuál es el problema respecto a esto? Que está en un concurso donde se valoran muchas facultades y el trabajo duro y Alfred, no quiere dejar de ser Alfred¡Pero qué coño, por eso nos gusta!

 

6. Sax

 

Y con el esfuerzo y el cariño del público, se ha conseguido. Ana War ha sido proclamada favorita de la gala para su sorpresa, y la familia «tuitera» se ha regocijado tanto como ha podido. La Bikina ha sido la reina de la noche, ha protagonizado el número más difícil y se ha salvado como buena altanera, preciosa y orgullosa que es.

La actuación ha tenido cosas; no ha sido su mejor número vocalmente hablando y la pobre iba ahogada durante todo el tema. ¿Pero qué compañero se ha enfrentado a tal reto? El So What de Amaia podría asemejarse, pero no a tan altos niveles. Con Ana nos quitamos el sombrero porque lo veíamos imposible, ella lo veía imposible, incluso el programa le ha puesto en el foso con toda la mala leche. Pero ella lo ha sacado. Con mucha actitud, mucha fuerza y una sonrisa impagable. Ana se hace de querer y la queremos. Porque es nuestra Bikina y porque se supera cada día.

 

5. Chasing Pavements

 

Personalmente, esperaba un poco más de Aitana. Y algo me hace pensar que ella también un poco de sí misma. Ha empezado floja, tambaleante, nerviosa. Parecía que la actuación iba a perderse. Pero Aitana siempre tiene un as bajo la manga: su personalidad. La jovencita de la academia ha seguido justamente el procedimiento a la inversa de la actuación de Agoney. Y ya sabemos que es mejor empezar mal y acabar bien, que al revés.

Poco a poco la catalana se ha venido arriba y ha terminado espectacular. Puede que por su inicio no haya sido una interpretación redonda, tampoco el momentazo que esperábamos por sus pases de micros, pero su luz propia la ha salvado. Aitana es de esas personas que nacen con estrella, mientras que aquí, los estrellados, nos atrevemos con mucha cara a hablar de ella.

 

4. Me conformo

 

Nos conformamos. Amaia, como siempre, ha estado genial, en su punto; una de las actuaciones más perfectas de la noche. Sin embargo, una vez más, no ha sorprendido. «Ni fu, ni fa». Ha llegado el momento de Amaia lo hemos disfrutado y hemos seguido viendo el programa sin volver a acordarnos de su actuación. ¿Qué está ocurriendo? Tanta facilidad está desprestigiando a la surfera de Pamplona.

Es la concursante que más magia consigue con lo que toca, no se le resiste nada. No obstante, tiene que enfrentarse a menos retos que sus compañeros y eso le está perjudicando. Al fin y al cabo, ahora el principal reto de Amaia es que no nos olvidemos de que ella es la reina. Esta semana ha bajado del pódium de favoritos y su actuación deja de ser la más vista en youtube al terminar la gala. Amaia necesita desde ya retos para que nos alegramos de verla triunfar, para que nos pueda demostrar que no es una más. Necesitamos a una Amaia que pueda arriesgar, no a la Amaia que ya conocemos. Pedimos más So What o estilos alejados de lo que ya ha defendido en el programa.

 

3. I wanna dance with somebody

 

¡Tía, cómo me alegro de verte ahí! Poder situar a Miriam entre los tres mejores de la noche es una alegría inmensa. A la gallega ya le tocaba ese momento protagonista, el cantar a una de las grandes voces de la música y salir de la actuación habiéndose marcado un numerazo con letras grandes. Y es que durante toda la semana hemos pensado que el número pasaría sin más, que Miriam terminaría nominada por las comparaciones con Whitney y por no destacar por encima de sus compañeros. Pero no, ¡Miriam se viene arriba!

Y esperemos que continúe viniéndose arriba como anoche, porque es de las concursantes más injustamente nominadas, se la ha atacado todo lo que se ha podido y ha estado en posición de desigualdad respecto a sus compañeros siendo de las concursantes más correctas de la edición. A Miriam le faltaba emoción, le faltaba transmitir, y anoche hizo llegar una fiesta a nuestras casas. ¡Miriam sí que llega!

 

2.Superstar

 

Lo de Nerea ha sido un sorpresón que nos ha dejado encantados. Después de su actuación estrella, Quédate Conmigo, contra todo pronóstico, brilló por encima de sus compañeros haciendo la mejor actuación de la noche fuera de las nominaciones. Si sigue creciendo como hasta ahora, Nerea podría ser una clara candidata para llegar a la final contra todo pronóstico. Desde luego, es un ejemplo de escuchar a sus profesores y corregir todo aquello que le hacía deslucirse cada noche en el escenario.

Ha ido poco a poco y tomándose su tiempo, pero la catalana empieza a creerse todo ese potencial que tiene dentro y con cada gala nueva lo percibimos. Sobretodo, lo que empieza a disfrutar del escenario y de ella misma. Anoche, Nerea fue una super estrella con mucha purpurina. Una diva gay con todas las de la ley. No voy a mentiros, a mí me gustó más que Marta Sánchez.

 

1. Every breath you take

 

Otro que se va por la puerta grande. No hay concursante de OT, nominado junto a Cepeda, que no se vaya injustamente después de plantarnos un numerazo en la cara. Ya es una regla del juego que quien mejor lo hace se va. Y, por tanto, nos entristece ver como cada semana tanto talento dice adiós a la academia. La marcha de Raoul es otra de esas despedidas injustas.

Anoche destacó por encima de los demás. Brilló como nadie y se marcó, como dijeron los profesores, una de las mejores actuaciones de lo que llevamos de concurso. Puede que su actitud la semana pasada al enterarse de su nominación haya sido determinante a la hora de que el público vote a Cepeda. Pero por mucha rabieta que tuviera, es muy injusto que a estas alturas del programa Raoul se vaya. Al igual que Mireya, injusta nominación y despropósito de expulsión. ¿Cuántas semanas más el expulsado estará entre los dos mejores de la noche en nuestro ranking? No se entiende. Lo de Raoul fue emoción pura, su sentimiento traspasó la pantalla. Algunos teníamos miedo de que sobreactuara como con Million Reasons o perdiera el control. Pero todo lo contrario, si anoche alguien estuvo perfecto, fue Raoul. El catalán se va a casa con su mejor trabajo de lejos.

 

 

Gala 7 OT. Lágrimas negras, besos y una marcha injusta.

¡Qué difícil es esto! El concurso se está volviendo de lo más competitivo y eso nos encanta a la vez que nos provoca dolores de cabeza. A grandes rasgos, podríamos decir que tan solo un concursante no ha sacado adelante una buena actuación, con sus pros y sus contras cada uno de ellos. Pero uno de once, no está nada mal.

Ha sido una noche complicada para el jurado, pero llena de emociones para el público. Un público que se ha rendido a los pies de Ana Guerra con su Lágrimas Negras, que ha llorado por expulsar a Mireya después de una de las mayores actuaciones de la edición, y que se ha emocionado al ver el esperado beso entre Agoney y Raoul. Un beso que, una noche más, consigue que Operación Triunfo haga de Televisión Española, una televisión pública más cercana, plural y respetuosa con todo tipo de colectivos. Los chicos de Operación Triunfo siguen trabajando para dejar huella.


 

9. Mi Héroe

 

¿Qué habrá que hacer para que Cepeda demuestre que merece quedarse estando nominado? Cuando supo que estaría otra vez con un pie fuera de la academia la semana pasada, escogió para defenderse una canción de Linkin Park. ¿Qué hizo Cepeda en menos de 24 horas más tarde? Echarse atrás y escoger una de esas canciones que tanto nos están aburriendo semana tras semana. Y no porque las canciones sean aburridas, sino porque él no acierta al interpretarlas. Además de que no innova por lo que hace al género.

Se quejó de que quería un numerazo como Ricky pero cuando la opción está en sus manos decide ir por el camino fácil, el mismo que lo lleva directo a la nominación. Esta semana, ha ofrecido una mejor interpretación pero una peor voz. ¿Qué cantará la semana que viene? Una canción de India Martínez. Otra de esas con las que nos da más de lo mismo. ¿Sorprenderá en su cuarta nominación? Por la salud de Aitana, esperemos que sí.

 

8. New Rules

 

Aitana estaba preocupada por repetir un Issues pero, para desgracia de todos, ha estado más cerca del Can’t Stop The Feeling. Puede que haberse parecido a su mejor actuación, por mucho que le dijeran que repetía estilo, habría estado mejor. A Aitana le hemos visto un pelín insegura, fría y desorientada. Sin fijar del todo lo que la coreógrafa le pedía ni llegar a transmitir lo que había trabajado con los JavisAitana ha pensado demasiado y no se ha dejado llevar.

Y a pesar de lo preocupada que estaba, y lo fuera de la actuación en que se encontraba, su luz ha conseguido que el tema no haya sido un completo desastre. Se le veía la intención y la fuerza con la que luchaba para salvar un número que sabía que le estaba costando. Y es que como ha ido diciendo el jurado durante la valoraciones, aunque en situaciones desconcertantes, el número de Aitana ha sido de los menos buenos, no una mala actuación. Si no fuera porque sus compañeros más rezagados se han puesto las pilas, esta actuación habría estado mucho más arriba.

 

7. Rock With You

 

No sabríamos decir si Alfred se está confiando o simplemente hace lo que le sale de sus mismísimos. El catalán hace caso omiso de lo que le dicen los profesores y, semana tras semana, va bajando peldaños en el concurso. No es que Alfred haya dejado ser bueno, es que sus compañeros están dejando de ser menos buenos y el catalán está dejando de sorprender. Cada nueva gala se sube al escenario con menos presencia que la anterior.

Esta semana le tocaba un tema que parecía que le jugaba a favor. Él mismo se declaraba fan de la canción y la recibió con todo el entusiasmo del mundo. Y la ha defendido muy correctamente y con mucha ilusión, pero no lo suficiente como para salvarse de la nominación. Operación Triunfo se está poniendo muy competitivo y Alfred tiene dos opciones, ser él mismo con sus pros y sus contras, o seguir siendo él mismo pero abierto a nuevas perspectivas que le permitan evolucionar dentro del programa. A Alfred parece que lo único que le preocupa es estar satisfecho consigo mismo, y por eso lo aplaudimos, pero sería una pena verlo fuera antes de hora. Aunque lo vemos improbable, no es algo que no pudiera suceder con los cambios que estamos viendo en el programa.

 

6. Cómo Hablar

 

Era la «canción nominable». La que todos dimos por hecho que les tocaba para que terminaran entre los cuatro nominados. Pero la han defendido como unas guerreras. Nerea sigue creciendo y enfrentándose a su enemigo, la afinación, cada vez con más éxito. Y Miriam no permitió que el jurado tuviera excusas para nominarla. Tres galas seguidas se vio al borde de la nominación y solamente una lo merecía. Nos alegramos porque esta noche Miriam ha dormido tranquila.

Por poner algún pero, la conjunción de voces de las dos artistas no era la más acertada. Y aunque el número ha estado correcto, ha pasado sin pena ni gloria a diferencia de sus compañeros. Pero es lo que tienen las «canciones nominables». Y ya tienen bastante mérito las dos leonas con no haber dado opción a ser nominadas. Ni con valoraciones absurdas de las que últimamente tanto hacen gala Mónica Naranjo y sus lacayos.

 

5. OK

 

No era una canción muy «sapoconchera». Era un tema que no nos gustaba para Roi. Que sí, que ya le tocaba bailar, lo aceptamos, pero era una putada de número. Y Roi se lo ha ventilado como la gran promesa que es. En una noche se ha superado lo más grande y se ha hecho con la posición de favorito de la semana. Totalmente merecido. El rey de los sapoconchos ha hecho enloquecer al público y demostrado una vez más que trabajando y creyendo en uno mismo puedes conseguir lo que te propones.

El gallego va sumando puntos y puntos cada semana. Además, su nombre, junto al de Ana War, empieza a ser de lo más comentado del programa. ¿Deberían empezar a preocuparse los favoritos de una nueva corriente de concursantes con probabilidades de quitarles su posición? El ejército sapoconcho está preparado.

 

4. Manos Vacías

 

Menudo enfado que se ha pillado Raoul por estar nominado. ¿Debería estarlo? No. ¿La semana pasada merecía nominación y se fue de rositas? Pues sí. No es justo, pero parecer ser que el jurado se alimenta de injusticias. Sea como sea, Raoul empieza a ser de los concursantes que menos destacan llegados a este punto del programa. Sin ir más lejos, su compañero Agoney ha llevado las riendas de la actuación y ha brillado con luz propia por encima del catalán.

No obstante, eso no significa que Raoul no haya estado a la altura. Ha sido su mejor pase, entre los dos concursantes había mucha química, y hemos vuelto a ver a un Raoul que parecía que estábamos perdiendo: el que arriesga. Es posible que se esté quedando un poco rezagado, pero anoche no merecía la nominación. Porque en el escenario hubo magia, complicidad, tensión e incluso un beso que permite que muchas cosas sigan cambiando en La 1. Gracias Raoul por atreverte, y gracias Agoney por seguir levantando números.

 

3. Across The Universe

 

La actuación de Amaia es lo que nos esperábamos. Acostumbrados a su preciosa voz y a sus ojos sinceros, no teníamos las expectativas ni bajas, ni altas con este número. Y el sabor de boca que nos ha dejado es el de la marca Amaia: «joder qué bonito». Puesta en escena preciosa, ella correcta y en su lugar, y todo un mundo a sus pies que la adora hasta cuando tiene diarrea.

Pero eso es lo que al mismo tiempo le juega en su contra semanas como esta. Anoche hubo dos artistas que sorprendieron más que ella. Tal vez sea por su evolución, o puede que sea porque vemos algo nuevo de ellas. La cuestión es que con Amaia nos estamos acostumbrando a que puede con todo. Y eso está genial porque demuestra lo diversa y única que es. Pero a la vez le priva de seguir siendo la protagonista. Los favoritos no pueden permitirse el lujo de no arrasar ahora que llegamos a un punto tan difícil del programa.

 

2. Lágrimas Negras

 

Mónica Naranjo no sabe con quién se está metiendo. Twitter ardió cuando el jurado le nominó y gritó de alivio cuando, por empate y salvada por el favorito, se quedó a las puertas de enfrentarse al huracán Cepeda. ¿En qué estaba pensando el jurado para nominar a Ana Guerra? ¿A nuestra altanera, preciosa y orgullosa? La canaria volvió a conquistar al público con Lágrimas Negras, una de las actuaciones más celebradas de la noche. Su nominación suena tanto a excusa barata que parecía traída de casa.

Menos mal que, tanto ella como nosotros, se ha salvado de una semana nominada y puede seguir su estancia en el concurso, pues Ana, es junto con Roi, la que más ha crecido. Hace unas semanas nadie diría que la que se estrenó con Don’t You Worry About a Thing en la Gala 1 y la cagó con Todas Las Flores, sería una de las concursantes más aplaudidas y queridas por su mejora y estilo. Larga vida a Ana War, nuestra reina de Poniente.

 

1. Ni un paso atrás

 

En la gala de anoche Mireya estuvo incuestionable. Y es por eso que molesta tanto que se fuera en lugar de un concursante que no levanta cabeza. Mientras que Cepeda ha hecho la peor actuación de la noche y se ha salvado; Mireya ha ofrecido su mejor trabajo y el mejor número de la gala y ha tenido que marcharse con su 47% de los votos. ¿Qué nos pasa? El Cenizas de ThalíaLet Me Entertain You de Ricky y ahora Ni un paso atrás de Mireya.

En su recorrido por la academia ha demostrado ser una de las mejores alumnas. Aplicando lo que le aconsejaban los profesores, ha conseguido evolucionar y convertirse en la artistaza que esperemos que tenga éxito fuera del concurso. Podríamos hablar de su presencia en el escenario, de su fuerza, de su riesgo esta semana estando nominada y escogiendo este tema con el que se ha dejado la piel. Pero mejor hacéis click en el vídeo y volvéis a ver la actuación. Esa en la que escribe lo diva y merecedora que era de seguir en el programa. Irse se ha ido, pero meándose en todos.

 

A rey muerto, reina puesta: ‘El Castillo de Naipes’ continúa

En un mundo tan globalizado como el que vivimos hoy en día casi todo nos afecta. De hecho, incluso nos atreveríamos a afirmar que la teoría del caos está más vigente que nunca. Ya lo afirmaba un antiguo proverbio chino: “El leve aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”. Pues algo así sentimos cuando el rodaje de ‘House of Cards’ se paralizó el pasado 31 de octubre por culpa de su famoso protagonista.

La razón por la que Netflix decidió suspender la sexta y última temporada de esta popular serie es porque Kevin Spacey no supo mantener sus manos quietas y ‘presuntamente’ acosó al también actor Anthony Rapp. Los hechos ocurrieron cuando Rapp tenía 14 años y Spacey 26. Sin embargo, parece ser que la ‘estrella’ todavía no ha aprendido a comportarse en público, ya que también se sobrepasó una noche con el exesposo de Marta Luisa de Noruega, Ari Behn.

Por suerte, la exitosa plataforma de streaming ya ha confirmado que la temporada final de ‘House of Cards’, no contará con la presencia de Frank Underwood y Claire Underwood será el personaje principal. Una sexta entrega bastante más corta de lo que estamos acostumbrados, con 5 episodios menos. Por otro lado, los guionistas se están enfrentando a un gran reto. Sobre todo, al tener que cambiar el ritmo de la historia y dejar todo el peso en manos de la actriz Robin Wright.

A pesar de todo este drama, a Netflix no le va nada mal en nuestro país, y así lo señalan los últimos datos ofrecidos por el Panel de Hogares de la CNMC recogidos aquí: “Cuatro de cada diez españoles visualiza contenidos online una vez a la semana. Netflix está presente en el 7,3% de hogares españoles, lo que supone un total de 1.163.000. Ha conseguido duplicar la cifra del panel anterior que indicaba 540.000 suscriptores”.

Por supuesto, actualmente existen otras alternativas pisándoles los talones a Netflix, como pueden ser Movistar+ o HBO España. Movistar con 2.007.000 espectadores es la gran campeona en televisión a la carta, mientras que HBO España conseguir mantener a sus 414.000 suscriptores. Incluso, en esta guía digital encontramos algunas plataformas menos conocidas que están consiguiendo abrirse camino entre los suscriptores: Amazon Prime Video  tiene 175.000, Wuaki 125.000 y Filmin 16.000 usuarios.

Por otra parte, Netflix después de darnos una de cal, ha decidido darnos otra de arena y confirmar la tercera temporada de una de la series más exitosa del año: ‘Stranger Things’. Igualmente, seguimos esperando la segunda parte de ‘13 Reasons Why’, la cuarta temporada de ‘Black Mirror’ y el estreno de Élite, una serie de producción española y que estará protagonizada por un nuevo rostro, llamado Álvaro Rico.

5 razones por las que The Crown vuelve en estado de gracia

Vuelve The Crown el relato británico de la monarca Isabel II que se quedó a las puertas de ganar el Emmy y, así, ser la primera producción de una plataforma digital en hacerse con el galardón. La primera temporada fue un éxito. Un ejemplo más, por parte de Netflix, de que la televisión a través de plataformas online puede ofrecer productos de calidad que conquisten al público.

En esta ocasión, la vivencias de la corona británica durante el reinado de Isabel II vuelven en su segunda temporada para adentrarse, una vez más, en las habitaciones del Palacio de Buckinham, el Castillo de Windsor y las calles de Londres a finales de los años 50. Una cita que no deberías perderte por estas cinco razones.


 

1. Una renovada continuación in crescendo

En su segunda edición, The Crown peca de perder equilibrio. Se convierte en una ficción transitoriamente repetitiva y focaliza un importante énfasis en la relación matrimonial de la reina Isabel y el Duque de Edimburgo. En su primera temporada pudimos ver como el matrimonio perfecto mermaba conforme la monarca ganaba seguridad y responsabilidad en su trabajo. Sin embargo, es ahora cuando gana una importancia argumental.

La falta de Winston Churchill, sus reuniones con la reina y el peso político de ambos elementos, hace que en su comienzo, se eche de menos el dinamismo que aportaban las narrativas paralelas de los dos personajes. No obstante, el rumbo estructural de este segundo ejercicio termina dibujándose una vez nos adentramos de lleno en él. Pero funciona, cada episodio se convierte en una postal histórica. Es verdad que, en cierta medida, ya era una característica en su primera temporada, pero es ahora cuando la diferencia temporal entre episodios es más contrastada y menos disimulada.  Es una renovada continuación que evoluciona in crescendo a lo largo de su recorrido con un estilo narrativo muy marcado.

2. Cada episodio es una postal histórica

La ficción continua en estado de gracia a la hora de representar la situación política, social y monárquica del momento. Cada uno de los episodios, con o sin secretos y mentiras de por medio, es un repaso histórico. Postales a modo de «mini serie» que dan un toque episódico al guión. Obviamente, una serie televisiva será episódica, pero The Crown se encarga de abrir y cerrar cada capítulo haciendo de él una lección sobre un hecho decisivo en la corona y en la sociedad británica conviviendo con la narrativa lineal que mantiene el grado picante de salseo.

Desde la Guerra del Sinaí y su repercusión en el estado, pasando por el primer discurso navideño televisado de la reina, hasta la visita de John F. Kennedy y el impacto de Jackie Kennedy en la monarca. Esto y otros puntos decisivos en la familia real consiguen un convenio total completo y representativo que nos adentran en el Londres de finales de los 50. Una lección histórica imperdible para entender el éxito de la monarquía británica hasta ahora.

3. ¡Es un culebrón en toda regla!

La vuelta de The Crown es un culebrón en toda regla. Secretos, mentiras, infidelidades, escándalos públicos… El matrimonio real se ve afectado a nivel público y privado cuando se descubren una de tantas libertades que el duque de Edimburgo se toma en sus ratos libres. Ya descubrimos en la temporada anterior que eso de quedar en un segundo plano y ver mellada su masculinidad, al Príncipe Felipe no le sentaba muy bien, pero es en esta ocasión cuando los celos y los ultimatums ganan fuerza. Un viaje a lo largo del mundo alejado de su esposa, y un club de caballeros fundado por él, marca un antes y un después en Isabel que debe recordar a su marido que le espera una familia en palacio.

Por otro lado, la Princesa Margarita sigue haciendo de las suyas. Resentida con su familia por no poder casarse con su «amor verdadero» y resignada ante una vida que no le satisface. Ve una salida, una luz al final del túnel, al conocer un grupo de individuos entre los que destaca Antony Amstrong-Jones, un fotógrafo que descubrirá su lado más humano. Un grado de humanidad reflejado en todos los personajes que dotan de sentimentalismo y gancho a la trama, pero que también fortalece sus figuras. Las piedras angulares de esta ficción. Al final los cotilleos y entresijos de la familia real son lo que nos dan la vida y, en esta ocasión, hay para parar un tren.

4. Los personajes son su fuerte

Porque sin sus protagonistas The Crown se pierde. Hemos visto un cambio de estructura narrativa acentuado, pero la producción sigue siendo la misma gracias a sus personajes. La transformación de Lilibeth en Elisabeth II, transformando la cariñosa y preocupada recién reina, en una monarca rígida, tradicional -pero a la vez atrevida para salvar su reinado cuando conviene- y consciente de si misma. La irresponsabilidad y el comportamiento infantil de el Príncipe Felipe que gana relevancia argumental en esta temporada. El resignamiento de la Princesa Margarita respecto a su posición social y el atrevimiento y empoderamiento que le lleva a fortalecerse e intentar, poco a poco, ser dueña de si misma.

Tres variados ejemplos que se suman al pueblo inglés y los políticos del momento que moldean la visión que tienen del mundo y la monarquía los tres personajes, y que los conducen a evolucionar y crecer como tales. Algo que se intenta plasmar en The Crown es el cambio, la modernidad, atreverse a plantearse nuevas perspectivas, nuevos puntos de vista. Si la sociedad avanza, su máxima representación, la corona, debe hacerlo con ella.

5. No volveremos a ver a Claire Foy

Pero para cambios, el cambio de reparto en la, ya esperada, tercera temporada. Las caras con las que nos encontramos con The Crown se despiden de nosotros para dejar paso a una nueva generación. Una generación más madura y con una Inglaterra más contemporánea. Es así como el magnifico reparto de la serie deberá reinventarse y conseguir estar a la altura, porque en esta segunda temporada, ¡se ha salido!

El personaje de Isabel II evolucionaba y con él lo hacia Claire Foy, la actriz a la que tanto le debe la producción de Netflix. Será difícil acostumbrarnos a una Lilibeth interpretada por una actriz que no sea la nominada al Emmy. Un reto que, esperemos, la plataforma supere con nota por el bien de la serie. Puede que esta sea la razón más importante por la que debemos seguir viendo The Crown si la acompañamos en su comienzo, no volveremos a ver su protagonista. No volveremos a disfrutar de la insuperable actuación de Claire Foy como la joven Isabel II.

Gala 6 OT. ¡El jurado se ha vuelto loco!

¡Qué galón! OT está dándolo todo y, por ello, se está convirtiendo en el éxito del que todos hablan por redes sociales. Menuda noche hemos vivido: visibilización de la lucha contra el sida, catalán y gallego en prime time en Tve, bailarines representado parejas LGTB+, anuncio del primer álbum de gala a la venta y, en consecuencia, firma de discos el próximo sábado en tres ciudades de España. Y, como no podía ser de otra forma, la notícia de que el próximo representante de Eurovisión saldrá de la academia. ¿Podemos pedir más?

La semana pasada podíamos ser reacios ha afirmar que OT despuntaba y empezaba a ser un producto de calidad. Pero ahora sí, con todo lo que se vivió en la gala de anoche, afirmamos que Operación Triunfo es la pera limonera. Los concursantes están tomándose tan en serio su formación en la academia que el jurado empieza a perder la cabeza y a nominar al tuntún porque, muy a nuestro pesar, alguien debe salir del concurso cada semana. Y sí, decimos al tuntún porque no tenemos ni idea de qué criterio han seguido Mónica Naranjo y sus secuaces para nominar. Pero OT es así, los chicos empiezan a acomodarse en el escenario y a hacer de la tarea del jurado un ejercicio muy difícil. Tanto para ellos, como para nosotros, que una semana más os proponemos este repaso de gala a modo de ranking.


 

9. Let me love you

 

Aitana es una de esas concursantes a la que más futuro le vemos fuera de la academia. Con su voz interpreta todo lo que le proponen y, a estas alturas, no hay reto que le asuste en el escenario. Como hace cada semana, la concursante brilló por todo lo alto y salvó el número, o almenos, gran parte. Desgraciadamente, no podemos decir lo mismo de su compañero. Raoul estuvo flojo, tanto que nos sorprende mucho que no lo nominaran. El catalán estaba un poco descafeinado y en cierto punto llegó a quedarse sin voz. La realidad es que Aitana se lo comió sin piedad alguna mientras él deslucía una actuación que, desde que supo que tenía que defender, no le hacía mucha gracia. Sin embargo, su actitud en el escenario sin derrotarse sea el reto que sea, siempre compensa.

Para nosotros, sintiéndolo mucho, es la peor actuación de la noche. Pero no por ello una mala actuación. ¡Este programa ya va muy en serio! Por otro lado, lo que parece que no va tan en serio son los numeritos que montan con el ballet del equipo. ¿Por qué los chicos tienen que enfrentarse a espectáculos de segunda mano? Los números deberían estar a la altura de los concursantes y sino, que les dejen cantar con el piano.

 

8. Quién

 

Cepeda se ha salvado… y ha vuelto a caer nominado; la tercera nominación de lo que llevamos de programa. Su imbatible club de «cepedistas», el mismo que nos va a odiar por situar su actuació en penúltimo lugar, sigue empeñado en que siga en la academia aunque el jurado no lo crea merecedor de ello. ¿Qué hacemos con Cepeda?

El gallego continua sin transmitir cuando canta, e incluso aún peor, se le nota tanto que lo intenta que el resultado es forzado, incómodo y sin sustancia. Y, aunque cuando canta en solitario gana enteros, su evolución está siendo la más sosegada del reality. Podría -y seguro que puede- habernos sorprendido anoche como su compañero nominado. Pero Cepeda jugó sobre seguro, como está haciendo durante todo el programa, y no ganó. Ni gana ni disfruta de su formación como sí podrían hacerlo muchos de sus compañeros que ahora ven el concurso desde casa.

La semana que viene tendrá una nueva oportunidad para intentar sorprendernos como no lo hace desde la Gala 1. Esta vez parece que ha cambiado de dinámica; el tema que ha escogido para defenderse, Until it’s gone de Linkin Park, se aleja de lo que suele ofrecernos en el escenario. Ya llevamos mucho tiempo esperando, pero ¿será por fin el momento en el que se crecerá y nos callará la boca como lo ha hecho Ricky? Ojalá.

 

7. Comiéndote a Besos

 

Altanera, preciosa, orgullosa y salvada una semana más de la nominación. Ana Guerra sigue creciendo y ganando fans con cada gala, pero… ¿merecía seguir con la buena racha mientras Mireya ha caído? Bueno caído, le han empujado. Durante toda la semana Mireya ha sido una de las más flojas en los pases de micros. Se trababa tanto que cuando ha superado el estribillo en plató el público se ha vuelto loco. Pero ha hecho una pedazo de actuación; con esa presencia, esa seguridad, ese poderío que le sale de dentro a pesar de estar en la cuerda floja en los ensayos. ¡Es otra en el escenario, se crece como nadie! Y el jurado va y la nomina. ¿Por qué?

Comiéndote a besos le ha faltado vidilla por parte de Ana y la actuación en conjunto es mejorable, así que no entendemos la posición por la que se ha decantado la nominación. Deducimos que la plaza de nominada que ha dejado Amaia al ser favorita ha hecho caer a la andaluza en el grupo de propuestos para abandonar el programa, -aunque compañeros con peores resultados se hayan salvado- . La próxima expulsión, en caso de irse Mireya, será la más injusta de la edición hasta el momento. No debería estar nominada, no en una noche como la de ayer.

 

6. The Lady is a Tramp

 

Agoney y su sald vocal nos tienen sufriendo. Que si un derrame en las cuerdas vocales, que si un edema, no puede aprovechar Rise like a Phoenix y lo nominan, su limitación hace que se le escapen gallos cada dos por tres. ¡Agoney, haz el favor de cuidarte de una vez copón! Aún así, él es una diva, ojalá algún día de las grandes. Sale al escenario y que sea lo que Dios quiera, pero él entrecierra los ojos, saca su voz que se balancea entre los niveles del erotismo y la seguridad, y se defiende con dignidad. ¿Alguien se ha dado cuenta de que estaba enfermo? Porque yo no.

Por otro lado, uno de los eternos favoritos, Alfred, ese que junto a Amaia volverá a unir a España y Cataluña, nos ha demostrado que es humano. Esta noche el «raro» de la academia se ha perdido por momentos, el juego con el pie de micro no le ha parado muy bien y se ha olvidado de la letra. ¿Pero se ha hundido? ¿Alfred, hundirse? No. Puede que incluso lo haya hecho a propósito para dar un poco de emoción al asunto. Bromas a parte, The lady is a tramp ha sido una buena actuación que se ha visto en algún momento deslucida por el catalán pero que, en conjunto, gana mucho más que pierde. La expectativas estaban muy altas y estos dos, incluso cuando son imperfectos, lo petan.

 

5. Que te quería

 

 

Vale sí, Miriam es dura. Dura como una piedra. Pero su dureza no ha hecho otra cosa que darnos la interpretación que este tema necesitaba. Ha estado poderosa, con fuerza y disfrutando cada momento. Nada que ver como el Pedazitos de ti de la semana pasada. La nominación de Miriam está muy injustificada, ¿se han empeñado en echarla de la academia por el mal rollo que provoca en redes sociales? Ya que nos metemos, conspiramos un poco y le damos vidilla al asunto.

Queremos pensar que no es así, pero poco se puede decir de Miriam a parte de que es muy trabajadora e intenta evolucionar tanto como puede. Es posible que necesite más tiempo del que la academia le proporciona, pero el defender un tema sin descontrolarse como algunos de sus compañeros esta noche, y ser propuesta para abandonar el programa, desmerece mucho al jurado. ¡Stop bullying a Miriam!

 

4. So What

 

Aclarado: Amaia puede con todo. Hace dos semanas pedimos que la sacaran de su zona de confort, le tocó Shape of you que no le pegaba nada y lo hizo suyo. La semana pasada pedimos que bailara, nos hicieron caso y le retan con Pink. ¿Resultado? NUMERAZO. Lejos de ser perfecto, debido a todo lo que la actuación pedía, el So what de la surfera de Pamplona ha superado todas las expectativas. ¿Podría haber bailado mejor? Sí. ¿Se ahogaba por momentos? También. ¿Ha sido la performance impuesta más difícil de la edición? Si no la más, una de ellas. Pink no tiene nada que ver con Amaia, pero eso a ella le da igual, saca de sus adentros a la sexóloga Raquel y te monta un espectáculo.

Nadie en esta edición ha resuelto una «canción nominable» con tanto éxito y eso que, por sus dolores intestinales, no se puso a ensayar en serio hasta el viernes. Interpretación, baile, voz y buena puesta en escena, con algún que otro «pero» que puede sacarse si nos ponemos quisquillosos, todo ha funcionado. Amaia nos sorprende cada día y por ello esta semana ha vuelto a ser favorita. ¿Que el jurado quiere nominarle después de superarse a si misma? Pues nosotros la salvamos antes de que puedan hacerlo. No hay jurado, reto o diarrea que pueda con ella.

 

3. La Llamada

 

¡El jurado se ha vuelto loco! ¿Cómo nominan a Roi con La Llamada? El gallego se lo ha creído, lo ha cantado desde dentro y ha deslumbrado con su particular voz, única en la academia. Roi crece y crece y por ello esta noche los profesores lo han salvado en una noche de nominaciones muy duras. ¿No ha sido ésta la mejor actuación del artista de lo que llevamos de programa? Para mi, lo ha sido por goleada. Roi nos ha hecho sentir la llamada casi tanto como Sor Bernarda.

Es el gamberro de la edición, el que no vocaliza y sorprende con su creatividad. Ese que empezó flojo y ahora es incomparable. No merecemos que Roi se marche todavía. ¿Y si dejamos paso para un nuevo trío de favoritos en el que Roi consiga una plaza? Actuaciones como estas no deberían estar en posición de nominación.

 

2. Let me entertain you

 

Como ya predijimos la semana pasada, The time of my life ha sido tan solo un billete de ida, del plató a casa. En lo que no estuvimos tan acertados es en decir que el programa ya le venía demasiado grande a Ricky. ¿Limitado vocalmente? Para limitado yo y mis berrinches en la ducha. Ricky es de los que apuestan, creen en si mismos y demuestran todo lo que valen. Porque Ricky lo vale, y anoche lo demostró.

En su primera nominación se arriesgó aportando a este programa un musical desconocido para la mayoría de los espectadores, Rent. Sin dudarlo hizo, por su propio pie, el formato un poco más diverso y multicultural. En su segunda, cansado de escuchar que es «vocalmente plano», se ha tirado a la piscina con Let me entertain you. Con garra, fuerza, pasión, sentimiento. Se ha comido el escenario y, como su gran amiga Mimi, se ha ido por la puerta grande con su mejor actuación. Un momentazo de esta edición que nunca olvidaremos. Se pueden decir muchas cosas de Ricky, pero el escenario es suyo. Quien no arriesga no gana y, esta noche, el balear ha ganado muchos seguidores. Ricky, como bien dices, nos vemos en los estadios.

 

1. Quédate conmigo

 

El gran número de la noche. La ascensión de Nerea a lo más alto del programa. Ha estado apuntando maneras toda la semana, pero lo de hoy ha sido de otro planeta. No era suficientemente difícil cantar una canción de Pastora Soler tan potente que, encima, minutos antes de salir a interpretar el tema Pastora se aparece de la nada. ¿Y qué hace Nerea? Petarlo. Petarlo sin desafinar, su gran preocupación, y ponernos los pelos de punta.

La tia llega, se sube a la plataforma con su vestido de Elsa de Frozen, te deja muerta y chimpúm, hasta la semana que viene amigos. La pequeña de la edición nos ha emocionado tanto con tal sencillez y cariño que más de una lagrimilla se le ha escapado a alguno. Al igual que con Roi, ¿podemos empezar a votarle para que sea favorita alguna semana? No todos pueden hacer lo que hace ella en la academia con esa voz. Lo que hizo anoche Nerea fue precioso, ella y su talento no tienen límites.

Gala 5 OT. Canción de Hielo y Fuego

Otra semana más, en Bface os ofrecemos nuestro particular repaso de gala de Operación Triunfo prometiendo ser más benévolos que Manu Guix (o no). Una gala que, en esta ocasión, ha estado conducida por una pizca de magia, música en directo, aves resurgidas de sus cenizas, otras quemándose vivas y caramelos desaprovechados. Todo esto en medio de una imparable revolución sexual que despierta un poco la adormecida Televisión Española.

Mientras que unos consiguieron a lo largo de la noche llenar de calor y emoción nuestros corazones, otros los dejaron helados y rotos sin remedio. Poco a poco esta gala se iba convirtiendo en una canción de hielo y fuego que divisa una lucha por el trono de hierro premio final cada vez más reñida. ¿Empezamos?


9. The Time of my Life

 

A Ricky este concurso se le queda demasiado grande. Mucho nos estamos atormentando por haber expulsado a Mimi en su lugar. Después de su A-Yo y la acogida que ha tenido por parte del público al salir de la academia la repesca debería ser inminente. Pero ahí sigue Ricky, ofreciendo vocalmente la que puede que fuera la actuación más limitada de la noche -y eso que Agoney estuvo limitado-. Juntos, tanto él como Nerea, no se lucieron, pero ni juntos ni por separado. Y sorprende, es una sorpresa que los dos grandes defensores del musical de esta edición, hayan ofrecido un resultado tan insatisfactorio y falto de expresividad y potencia.

Lo que a primera vista era un regalo de descanso para Ricky y Nerea, ha sido un billete de ida -y posiblemente solo de ida- para Ricky fuera de la academia, y un nuevo toque de atención para Nerea y sus problemas de afinación. La semana pasada mejoró notablemente con un reto tan difícil  como lo era Symphony, pero anoche la volvimos a ver desinflada y, en esta ocasión, jugaba en casa. Una vez más, la puesta en escena y la coreografía tampoco han ayudado.

 

8. Rise like a Phoenix

 

«Pobre Agoney» se hizo trendic topic en España escasos momentos después de su actuación. Todos los espectadores sufrimos con él, ¡madre mía si sufrimos! Y es que lo vimos, vimos como se rompía conforme avanzaba la actuación. Empatizamos con él porque nunca le habíamos visto tan vulnerable, tan impotente. Su instrumento le jugó una mala pasada y la presión a la que fue sometido le ayudó -0 a la hora de enfrentarse al reto.

En la academia, la reiterada etiqueta de «diva» y los comentarios por parte del profesorado como «si con esto no te luces te vas a casa», le inflaban e inflaban hasta que ha petado. Como si no hubiera superado cada reto hasta ayer. Todo el profesorado y equipo de casting esperaba mucho de Agoney, al igual que sus compañeros, pero la presión a la que se le ha sometido por etiquetarlo des del primer día como ganador, cuando fuera la realidad es otra, no le está jugando a su favor.

Sin embargo, Agoney intentó defender su tema, incluso entre tanto descontrol consiguió brillar un poco, aguantó el tipo como un campeón. No olvidemos que, a pesar de todo, minutos más tarde cantó con la artista invitada meándose en todos sus compañeros y bordándolo -siendo el primer concursante que no provoca vergüenza ajena al cantar con un invitado-. El canario puede llegar a ser muy grande, pero debe empezar a disfrutar. Estamos seguros de que Agoney resurgirá de sus cenizas pronto.

 

7. El Mismo Sol

 

Vamos a ver. OT, ¿podemos dejar de lado de una vez estos despropósitos de actuaciones? Este tipo de temas no funcionan. No le funcionan a los concursantes y mucho menos al propio programa, el mismo que no ha sabido hacer del tema un espectáculo. Si no estamos a la altura, ¿para qué meternos en tal fregao’ cada gala? La semana pasada, con Madre Tierra parecía que nos acercábamos un poco a lo que podría ser un ejemplo del buen camino a tomar a la hora de realizar este tipo de temas. A pesar de todo, los que dieron la cara por él terminaron nominados por su limitación vocal.

Con El Mismo Sol, se han salvado justamente por todo lo contrario, por no tener una voz tan limitada. Pero lejos de ser su culpa, el resultado ha sido un cuadro, un total esperpento. Ya pasó con Dancing in the moonlight, Reggaeton lento, Don’t you worry about a thing o Can’t stop the feeling. Noemí Galera, ¿por qué te empeñas en estos números? Si este dúo ha sobrevivido frente una puesta en escena pésima, una coreografía cuestionable y una realización justita, es porque algunos de sus compañeros no han sabido aprovechar las oportunidades que les habían sido brindadas esta semana. Y por supuesto, sus ganas de hacerlo bien, entre tanto gusto dudoso, su calor nos ha llegado. Un reto era para los dos y, por lo que respecta a su parte, ha sido superado.

 

6. Estoy hecho de pedacitos de ti

 

Antes de redactar mi opinión -tan humilde como mamarracha- sobre cada tema, repaso las actuaciones un par de veces para asegurarme dónde posiciono cada una de ellas. ¿Qué es lo primero que se me ha pasado por la cabeza al tener que repetir Estoy hecho de pedacitos de ti? «Qué pereza». Dónde están las ganas, la garra, la pasión, la química… No hemos encontrado nada de eso. Puede que Cepeda y Miriam, los bloques de hielo de la edición, lo estén intentando, pero el concurso va demasiado rápido. No hay manera de que transmitan al espectador lo que sienten cuando cantan.

Desde el No puedo vivir sin ti, no hemos visto al mismo Cepeda, y Miriam, la alumna que todo profesor desea por su corrección y perfección vocal, vuelve a sentarse en el banquillo por segunda vez consecutiva. Una canción como esta no debería dejarnos tan helados. Cada uno iba a la suya y se han desaprovechado dos grandes voces dejándonos una actuación correcta, sin más. Un «zi, vale, de acuerdo» que, por otro lado, no era el cuadro de El Mismo Sol

Lo más probable es que Cepeda, segunda vez nominado, se salve de la expulsión debido a su club de fans acérrimo. Pero a día de hoy, poco demuestra porqué debería seguir en la academia. Si hemos echado a Marina por no tener suficiente con su voz, ¿qué hacemos con Cepeda?

 

5. The Voice Within

 

Marina no conseguía adaptarse al programa y tal desaprovechamiento se ha visto resuelto con su eliminación. Anoche Marina, una de las voces de las que más se esperaba un largo recorrido dentro de la academia, nos dejó con una buena actuación. Más que correcta. No obstante, puede que no al mismo nivel que algunos de sus compañeros al despedirse del programa. No fue su mejor trabajo, Marina nos dejó el listón muy alto con Don’t dream it’s over una de las mejores actuaciones que nos ha dejado la edición. Pero no por ello se desvirtúa lo que consiguió anoche, hacernos volver a creer en ella, aunque fuera un poco tarde.

Es una lástima, pero cada vez la sentíamos menos, poco a poco Marina se desinflaba y dejaba de conquistarnos en casa. En la gala de ayer dejamos ir a una gran voz, a la que agradecemos por regalarnos su forma de ver el mundo, su corazón de oro y su lucha por la visibilización del colectivo LGTB+ con más ahínco que nadie dentro de la academia. Esperamos que siga creciendo porque, con esa voz y esa luz, puede llegar tan lejos como ella desee.

 

4. Million Reasons

 

Soy consciente de que la gran mayoría de espectadores no vivieron la actuación de Raoul como yo; soy consciente, por lo tanto, de que esta posición no va a ser del agrado de vosotros, nuestros lectores. No obstante, debo ser sincero respecto a lo que me transmitió esta actuación, la más esperada de la noche.

Al igual que con Agoney, a Raoul se le ha atosigado durante toda la semana para que hiciera, de esta actuación, un numerazo. Y lo ha hecho, pero no el número de la noche. El catalán es de los mejores alumnos de la academia, un bombón, y cada día crece más como artista y como persona. Pero en esta ocasión se ha pasado un poquitín de la raya -y los profesores lo han ayudado de buen grado-. El principal requerimiento de este tema era transmitir emoción al espectador. Mucha emoción, ¡toneladas de emoción! Y lo que ha resultado ha sido una exagerada dramatización. Una sobreactuación que, aunque ha ofrecido una actuación maravillosa, le ha podido con la voz en ciertos momentos. Raoul es, junto a Ana Guerra, el concursante que más nos sorprende cada semana, pero esta noche ha estado un poco descontrolado. Qué se le va a hacer, a veces más es menos, pero ¡ole sus huevos!

 

3. La Bikina

 

¡Ana Guerra, qué grande eres! Cuando entró en la academia todos dimos por hecho que no duraría mucho. Para algunos era impensable que sobreviviera a una quinta gala, pero no solo ha sobrevivido, se ha marcado uno de los numerazos de la noche.

Su problema en la galas anteriores era la falta de control que tenía sobre su voz y su cuerpo al subirse al escenario. Pero Guerra, lejos de deprimirse por las valoraciones del jurado, ha quemado la vieja Ana y ha resurgido de sus cenizas. La Bikina era un tema que le venía que ni pintado, después de tantos retos, por fin jugaba en terreno conocido. Pero la semana en la academia no pronosticaba resultados tan excelentes en el escenario.

Lo ha hecho suyo, se ha emocionado con él y no has regalado la mujer empoderada que vive en ella. Ana Guerra, la concursante con más evolución, ha demostrado que en OT, si crees en ti, trabajas y creces, arrasas con todo.

 

2. Cuando nadie me ve

 

Mireya rompe la maldición del expulsado, aquella en la que si haces tu mejor actuación hasta la fecha, luego te vas de patitas a la calle. La andaluza nos ha deleitado con su mejor momento en el concurso y, con ello, consigue permanecer en la academia. Y nosotros nos alegramos un montón.

Trabajadora como ella sola, se propuso el reto a si misma de cantar un tema que no había ensayado nunca. Un tema casi desconocido para ella. ¡Y lo ha bordado! La segunda actuación de la gala también ha sido la segunda mejor actuación de la noche. A diferencia de Raoul, Mireya ha sabido combinar a la perfección voz y emoción. Su presencia y control en el escenario han sido apabullantes, ha hecho suya la canción, la ha dotado de su estilo propio, y ha resultado maravilloso. Para muchos será cuestión de gustos, pero para mi, el arte y las ganas que le echa a todo lo que hace, es indiscutible.

 

1. Shape of you

 

Esta edición de OT está dando lugar a tantos momentos mágicos que nuestro corazón no da a basto. Minutos antes de empezar la actuación, la televisión vivía algo insólito al ver como a «Amaia de España» se le era permitido ir al baño en prime-time y en directo en medio de su entrevista. Pero por si tal inusual suceso no nos había dejado lo suficientemente sorprendidos, nuestra reina y señora se presentó momentos después directamente en el escenario para dar la actuación de la noche. Una vez más, acompañada de un compañero y tan solo un instrumento -bueno, en este caso dos-.

Era la primera semana que Amaia se enfrentaba a un reto, un tema fuera de su rango. Valiente ella, en lugar de asustarse, junto a Roi construyó una cover que nos ha brindado un momento musical mágico. Tanto el uno como el otro han derrochado personalidad, talento y pasión por la música. Y vale, vale que de Amaia ya nos ha quedado claro que no deberíamos dudar -aunque la queremos ver bailar- pero cada día nos va quedando más claro que de Roi tampoco. El más divertido del concurso, el que tiene una actitud de oro y el que nos hace emocionarnos con su guitarra, se ha alzado a lo más alto. Gracias OT por permitirnos disfrutar de versiones nacidas des del corazón de los chicos, gracias por permitirles hacer sus propias interpretaciones. Esto es lo que hace de este programa ser lo más grande.

 

 

Gala 4 OT. Los favoritos en su salsa y el resto a salvarse el culo

 Operación Triunfo llega a su cuarta gala y, en Bface nos gusta tanto tanto tanto, que hemos decidido analizar cada semana lo que ocurre en el escenario y la academia. Desde los favoritos hasta los nominados pasando por el resto de concursantes. OT ya es un fenómeno sin precedentes en redes sociales, cada semana sube su audiencia y, nosotros, no vamos a ser menos.

Y qué mejor forma que empezar nuestro repaso semanal que con una gala tan completa como ésta. Posiblemente la gala con más retos para los triunfitos que, cada día, tienen más difícil salvarse de la nominación. Sobretodo, cuando la línea divisoria entre favoritos y no tan favoritos empieza a ser más clara. ¿Qué nos ha brindado la Gala 4? Os lo comentamos con este ránking de actuaciones.


9. Dancing In The Moonlight

 

Lo estábamos viendo desde que le tocó hacer un dueto con Cepeda. Marina está con la guardia baja y ni Raoul ha conseguido un cambio de actitud en su compañera. La nominación de Marina no sorprende; en el 24h vimos que podía dar mucho más de si y, aunque ha intentado defenderlo, el toro le pilla por los cuernos. Que tiene una gran voz es innegable, y que el baile no es lo suyo también, pero a estas alturas hay que saber sacarse las castañas del fuego y darlo todo.

Raoul, por su parte, tampoco ha estado en su mejor semana. Para el pobre cada gala es un reto totalmente distinto y lo lleva de la mejor manera posible. De aquí que no habría sido justa una nominación. El tono no le favorecía, la coreografía era un descontrol y ya va siendo hora de que le toque una perlita de las que le gustan. Pero en su defensa, Dancing In The Moonlight no ha fallado solo por sus protagonistas; el escenario era un caos, un patio de corral con una puesta en escena sin ton ni son. Si fuera por nosotros, estarían todos nominados. Tal temazo nunca se me había transformado en algo tan descafeinado.

8. Madre Tierra

 

El primer gran reto de Mireya le ha llevado a la nominación, pero qué contenta puede estar de las ganas con las que ha pisado el escenario. La andaluza tiene carácter para toh, por un lado, ella y todo su arte invitan a Pastora Soler con más soltura que Roberto Leal, mientras por el otro se marca un Madre Tierra sin perder la actitud. Pero claro, era un retazo. Ningún concursante ha tenido tanto baile y requerimiento de energía como Mireya y Ricky esta noche. Y no es justo. Mientras los favoritos, excepto Aitana, siguen en su salsa, a estos dos que el jurado los valora como rezagados tienen que defender voz con baile.

Ha sido todo un espectáculo, y la realización por fin ha conseguido llenar el escenario (gracias a Dios), pero los chicos no dan para tanto. Y nosotros nos preguntamos, ¿podrían Amaia o Alfred? Sea como sea, enhorabuena a Ricky y Mireya por pisar el escenario como lo han hecho, limitados, pero dándolo todo.

 

7. There’s Nothing Holding Me Back

 

Qué miedo hemos pasado! Llevamos toda la semana leyendo en sus frentes la palabra «nominado» y, por como ha empezado la actuación, lo dábamos por hecho. Pero no, Roi ha sacado su estilazo y Ana Guerra la Ana guerrera que lleva dentro. La canción avanzaba y su seguridad con ellos. Ya sabemos que se llevan bien en la academia, se han pasado toda la semana como uña carne, pero la química que han llegado a tener en el escenario ha superado nuestras expectativas.

No era una actuación fácil, ponte a cantar There’s nothing holding me back si tienes cojones y pulmones, pero ellos lo han hecho como han podido. Los más flojos según el jurado han cruzado la pasarela a la primera. De su actuación podemos interpretar su paso por el programa: una evolución de menos a más. Esperemos que sigan subiendo y, porfavor, un bolero para Ana, que ya le toca.

 

6. Dancing On My Own

 

El #CepedaCequeda ha funcionado y con un 69% de los votos el gallego continua en la academia. ¿Realmente lo merecía? Su actitud desde que nos deslumbró junto Aitana con No puedo vivir sin ti no ha dejado de ir de mal en peor. Decaído y con muy poco entusiasmo, Cepeda es el drama de la academia. Un incomprendido. Sin embargo, hoy se ha defendido. ¿Seguirá haciéndolo cuando no escoja canción?
Ha hecho un esfuerzo por intentar abrirse y….bueno, al menos lo ha intentado; su particular voz le ha ayudado a ofrecer una interpretación más que solvente. Pero queremos más, necesitamos más. Un Cepeda con actitud, con sentimiento, con ganas… Debe demostrarnos que merece permanecer en la academia porque, aunque se haya salvado, a algunos aún no nos convence su pasotismo. Por muy correcta que haya llegado a ser la actuación.

 

5. La Media Vuelta

 

Helados. Por muy cálida que fuera la puesta en escena, Miriam transmite un frío que asusta. Es de las más correctas de la academia, puede con cualquier reto y estilo, y su voz siempre está a la altura. Pero no destaca, no transmite luz. Ni en el escenario ni en el 24h. La gallega está tomando el relevo de Juan Antonio como la odiada de la academia y, aunque nos entristece, Miriam debería trabajar su paleta de colores si quiere que le votemos.
En una sociedad, descaradamente machista, una mujer con talento, determinación y carácter, no suele caer en gracia. Si a eso, se le suman algunos comentarios desafortunados debido a su exceso de sinceridad, en un instante tenemos a la mujer tachada de «bruja». Desde Bface pedimos que Miriam siga siendo la imagen que quiere proyectar de ella misma, pero que trabaje su instrumento, porque cuando sus compañeros dejen de fallar, será la primera en caer del carro. Y por ahora los que van detrás de ella en el ránking fallan, pero lo que vemos, nos indica que pronto dejarán de hacerlo.

 

4. Symphony

 

La canción más difícil de la noche. ¿Nos hemos dado cuenta? Ha sido una noche llena de retos. ¡Un montón! Los favoritos en su salsa y el resto a salvarse el culo. Y olé por ellos, porque han demostrado que de retales no tienen ni un pelo. Lejos de ser tan correctos como Miriam, se han elevado entre el público por toda su presencia. Nerea ha empezado desafinando, pero al momento se ha venido arriba; y Agoney, al que se le tacha de prepotente por no querer mostrar sus inseguridades, ha brillado como la estrella que puede llegar a ser algún día.

Tanto uno como el otro merecen más cariño por parte de la audiencia. Tienen unos vozarrones que ya les gustaría a muchos en la academia, solo tienen que permitirles lucirse, y hoy lo han hecho. Con el reto más duro, con la semana más cruda, con la creencia de que iban a ser nominados a sus espaldas. Symphony lo ha petado. Nerea lo peta con su determinación y positivismo y Agoney lo peta cuando pisa el escenario con seguridad. Solo les falta petarlo sin estar a medio gas porque, aunque en el escenario pudiera parecer lo contrario, hoy lo estaban. ¡Agoney despierta!

 

3. Con las ganas

 

Aitana y Amaia tenían mucho a favor esta semana. La canción de Zahara nos encanta, ellas son nuestras favoritas y, aunque la puesta en escena no nos haya gustado nada, dominan el escenario que da gusto. Sobretodo cuando están tan favorecidas por el reparto de temas. A Aitana se lo perdonamos, Can’t Stop The Feeling fue uno de los mayores retos de lo que va de edición, pero a Amaia le han caído caramelitos desde el primer día. Todas la flores, City of Stars, Con las ganas… Todo lo que las redes sociales piden se lo dan. Y lo justo sería que en la próxima gala se enfrentara a un reto como todos sus compañeros.
Ha sido una de las actuaciones de la noche, una preciosidad, uno de los grandes momentos, pero ya sabíamos que lo iba a ser. Y no por ello vamos a desmerecerlas, son las mejores amigas, las favoritas y las rivales más fuertes de la edición. Pero Amaia tiene que poder demostrar que también puede defenderse con… ¿una coreografia por ejemplo?

 

2. Cenizas

 

Al igual que Mimi en su momento, Thalía puede irse con la cabeza bien alta. Empieza a ser una realidad que el expulsado de la semana es quien ejecuta una de las mejores actuaciones en cada gala. Thalía nos ha roto, nos ha hecho odiarnos por echarla de la academia, por no permitirle seguir trabajando. Hasta ahora, ha sido la concursante más currante de la edición y, aunque es imperfecta, lo da todo en el escenario. Y eso hizo anoche, despedirse de nosotros pisando fuerte, como ella sabe, siguiendo su sueño a base de no rendirse. Echaremos de menos tu energía, tu entusiasmo y tu sonrisa Thalía.

 

1. Amar Pelos Dois

 

Momentazo. El favorito de la gala por la audiencia y nuestro favorito de la noche. Alfred tiene una personalidad que nos deja con la boca abierta. Ha sido el momento más esperado y el más mágico de todas las actuaciones. Durante todo la semana, el profesorado le ha comido el coco con el reto de que no imitara a Salvador Sobral y, el resultado, ha sido un tanto desconcertante. Entre pinto y valdemoro. Pero aún así, hemos visto a Alfred regalándonos su talento, su amor por la música, su delicadeza y sensibilidad. ¿Qué tal si ahora le proponemos el reto que ya le toca? Dos semanas seguidas de temas que domina ya son más que suficientes, queremos al Alfred que nos sorprenda con algo nuevo. Y no porque no nos guste como es él, nos encanta, pero si sus compañeros tienen que pasar por el aro, lo justo, es que él también lo haga. Alfred puede hacerlo, es y más.

Dark. La inquietante apuesta alemana de Netflix

El próximo 1 de diciembre llega a las pantallas de los usuarios de Netflix Dark, la primera apuesta alemana de la plataforma. Una propuesta arriesgada con la que Netflix sigue expandiendo su imperio por el globo y que pretende no dejar indiferente a nadie. Algunos incluso la comparan como la nueva Stranger Things.

¿Cómo es Dark? ¿Conseguirá dejarnos con la boca abierta? En Bface hemos tenido la oportunidad de ver los primeros tres capítulos de la temporada y estos son los distintos estados que hemos sentido al verla.

1. Me aburro…

Para qué mentir. Dark, en sus inicios, es un coñazo. Aunque pretende aportar un aire terrorífico e inquietante, la ficción alemana se queda en un piloto a medio gas que a penas se salva por sus escenas de acción. Nada nos aterroriza, nada nos sorprende y ninguna pregunta es formulada con un grado suficiente de incógnita para que nos interese la respuesta. Su ritmo es soporífero; los personajes se nos presentan con carencias carismáticas, cuesta empatizar o sentirse representado por alguno de ellos; y su estructura narrativa intermitente, no profundiza en las tramas que se enumeran. Es una lástima, pero el comienzo de Dark está falto de interés, no crea expectativas.

2. No entiendo nada

No es suficiente con que no encuentro un ingrediente que me ayude a engancharme a la serie que, además, no entiendo nada. Dark reparte fotografías y resquicios de futuras tramas de un modo tan aleatorio que no conseguimos incorporarnos a la narración. Es difícil meterse en situación, no se nos come la pantalla. ¿Es posible que Dark esté cansada de que nos den todas las piezas del puzzle con demasiada obviedad y nos pone a prueba? Puede ser, pero con una carencia de ritmo e interés, ¿quién quiere completar un puzzle, aparentemente, imposible? Dark quiere ser tan oscura, inquietante y desconcertante que termina siendo un objeto pretencioso e ineficaz.

3. ¿Por qué debería seguir viendo esto?

¿Por qué seguir viendo Dark? No es nada nuevo. A parte de las carencias que hemos relatado en los puntos anteriores, Dark no aparenta ser una apuesta innovadora. Sus primeros episodios son una retahíla de clichés del género que ya nos son demasiado conocidos. Desapariciones, sucesos sobrenaturales, un nuevo inquilino sospechoso, secretos entre familias, una área nuclear cercada, etc. Cualquiera de estos elementos podría ser interesante con un enfoque nuevo, pero no es el caso de Dark. Es un cocktail de todo lo que un thriller terrorífico y detectivesco puede contener. No estimula, está demasiado visto.

4. ¡Espera! ¿What the f***?

Pero espera, ¿qué está pasando? En un segundo Dark cambia radicalmente su fórmula y se convierte en una nueva totalmente distinta. Las preguntas comienzan a obtener respuesta y sorprenden. La propuesta alemana consigue su ingrediente estrella, eso que le hacía falta para convertirse en una ficción con carácter. Ha necesitado de tres episodios para ello, pero tras un inicio descafeinado, Dark se pone las pilas y invierte todo su potencial para sorprendernos. Sin lugar a dudas, el plot twist que ofrece, genera algo más que interés, dota de sentido a muchos agujeros que mancillavan su nombre.

5. ¡Quiero más!

Ya no nos importan los clichés. Dark es algo nuevo, utiliza estos elementos tan vistos del género para trasladarse a un mundo nuevo. ¡Queremos más! Queremos de su juego narrativo a dos bandas, de los secretos que nos serán revelados a partir de ahora. Dark no se aprovecha de flashbacks, vive en ellos. A partir del tercer episodio Dark es sobrenatural, es fresca, es una nueva lectura del terror, del suspense y de thriller policiaco. Incluso su puesta en escena y fotografía mejora. Y sí, ahora entendemos porqué es la nueva Stranger Things, pero a su manera. Y aunque no nos entusiasma tanto como la ficción de Eleven, si que nos sustenta una propuesta inquietante, intrigante y mágica.

Conoce a los concursantes de OT 2017

Ha llegado el momento, vuelve Operación Triunfo. Era uno de los momentos más esperados de la temporada, la vuelta del talent show que dio lugar a nombres como Chenoa, David Bisbal, David Bustamante, Gisela, Rosa, y mejor paro de contar porque la lista es de lo más extensa.

Vuelve la ilusión y vuelve el sentimiento OT, pero sobretodo, vuelven las ganas de descubrir nuevos talentos. Tras un casting de lo más discutido, televisión española ha hecho oficial a escasos momentos de la Gala 0, la lista de aspirantes a formar parte de la academia. De los 18 nombres seleccionados, solo 16 podrán optar a formarse en el programa. ¿Estáis listos para conocerlos? Os presentamos los candidatos al nuevo OT 2017.


 

Agoney – Aitana

Agoney, 22 años, Adeje (Tenerife). Con Queen, Whiteny Houston, Rachelle Ferell y Muse como referentes, ya es uno de nuestros favoritos. Es músico desde los 6 años, ha participado en varios videoclips y ejerce la profesión en un hotel de su tierra natal. En su canal de youtube hay cantidad de covers demostrando que es uno de los rivales más fuertes y, a diferencia de muchos de sus compañeros, es un total desconocido para el público. ¡Carne fresca!

Aitana, 18 años, Sant Climent de Llobregat (Barcelona). Entre sus artistas favoritos destacan James Blunt, Meghan Trainor, Mecano y One Republic. Si no entra en la academia, tiene una segunda vía artística por la que decantarse, el diseño. Pero siendo una de las caras que hemos podido ver en las audiciones, muy difícil lo tienen sus compañeros para que este terremoto de 18 años no entre en el concurso.

 

Mario – Mireya

Mario, 21 años, Madrid. Otra cara conocida entre tantos ex-concursantes de otros programas. Joven y con muchas ganas de trabajar. Estudia periodismo y en un futuro le gustaría ser presentador de televisión. ¿Pero quién sabe? Tal vez Operación Triunfo tenga para él un futuro muy distinto lleno de éxito en el mundo de la música. Sus artistas favoritos son Beyoncé, James Arthur y Jennifer Hudson. Y sí, la gente a la que le gustan las divas con presencia, nos cae bien.

Mireya, 20 años, Alhaurín de la Torre (Málaga). Una de esas concursantes que tiene una particular ventaja. Ya es una cara conocida por cierto público. Es modelo y ha ganado diversos concursos de belleza. Pero aunque estudie, peluquería, maquillaje y le guste ser modelo, lo suyo es la música. Hace unos años participó en el concurso andaluz «Se llama copla», pero por lo que demuestran sus vídeos en youtube quiere demostrar que su registro es mucho más amplio. Operación Triunfo es una oportunidad perfecta para conseguirlo. ¿Sus referentes? Muy alejados de los artistas internacionales que comparten muchos de sus compañeros. A Mireya le gustan Malú, Pastora Soler y Niña Pastori.

 

Alfred – Amaia

Alfred, 20 años, Prat de Llobregat (Barcelona). Su referente principal es, nada y nada menos, que el rey del pop, Michael Jackson. Durante toda su vida ha estado rodeado de música. Su familia se dedica al oficio y, de este modo, se ha curtido llegando a ser capaz de componer incluso bandas sonoras. Estudia Comunicación Audiovisual y una de sus pasiones es el cine, arte en la que también tiene previsto dejar marca. Sin duda alguna,  Alfred es un concursante con recorrido y aspiraciones muy altas. Sin ir más lejos, él mismo se ha editado tres discos. Los fans de La Voz tal vez lo conozcan. En su momento, intentó conquistar a los jueces del talent sin éxito. Esperemos que el jurado de Operación Triunfo confíe más en sus dotes musicales.

Amaia, 18 años, Pamplona (Navarra). Posiblemente la cara más conocida de la lista de concursantes. Antes de superar el cásting de Operación Triunfo, Amaia participó en El Número Uno, talent en el que se vio las caras con Mónica Naranjo. Durante aquel programa la veterana artista le propuso que siguiera trabajando para curtirse como artista, no era su momento. ¿Habrá llegado ahora ese momento? Con Mónica Naranjo otra vez en el jurado, el encuentro seguro que es de lo más jugoso.

 

Nerea – Raoul

Nerea, 18 años, Gavá (Barcelona). La catalana es otra de esas concursantes que tiene como referentes grandes divas del panorama musical. Whitney Houston, Britney Spears y Beyoncé son sus preferidas. Además de la música, le encanta el teatro, razón por la cual tiene un interés focalizado en estudiar teatro musical. A Nerea ya la conocemos dentro del panorama televisivo. Participó en la primera edición de La Voz Kids sin llegar a conquistar a los jueces. Seguro que tras todos estos años de trabajo, tiene más suerte en Operación Triunfo.

Raoul, 20 años, Montgat (Barcelona). Según Raoul, uno de los momentos más importantes que recuerda de su adolescencia, es cuando pisó un karaoke a sus 16 años. ¡Vaya si fue importante! Si el karaoke le animó a integrarse en el mundo del espectáculo, fue toda una experiencia, cuatro años más tarde ha conseguido convertirse en uno de los 18 aspirantes a entrar en la academia de OT. Sam Smith, Amy Winehouse y Beyoncé son su cantantes predilectos.

 

Roi – Thalía

Roi, 23 años, Santiago de Compostela. Entre sus dotes musicales, destaca como guitarrista. Trabaja en una orquesta en Galícia como tal y ha perfeccionado el uso técnico del sonido cursando un grado superior para poder manejar sus propias composiciones. Algunos de los artistas que más escucha son bandas como Police o The Beattles. Si quieres conocer un poco más sobre él, en youtube publica algunas de sus covers, con las que podemos ver todo su potencial tal y como lo demuestra cantando Stitches o Shape of you.

Thalía, 18 años, Malpartida de Plasencia (Cáceres). Thalía forma parte de ese grupo de jóvenes que se han visto influenciados por fenómenos televisivos como High School MusicalGlee. Se ha formado en canto en el conservatorio y toca el piano desde los 7 años. Su contacto con la música desde jovencita es más que latente. Como no podía ser de otra forma, algunos de sus artistas favoritos forman parte de fenómenos como los nombrados anteriormente. Lea Michelle es una de ellas, pero también destancan Little Mix o Il Volo.

 

Mimi – Miriam

Mimi, 25 años, Madrid. Antes de interesarse por la música, Mimi se convirtió en una bailarina de éxito. Ha viajado hasta China o Los Ángeles para trabajar con artistas de la talla de Chris Brown o Miguel Bosé. Sus compañeros de trabajo captaron el talento que desprendía, no solo como bailarina, y le animaron a perfeccionarse como cantante. A Mimi le ha salido tan bien intentarlo que ha conseguido llegar a Operación Triunfo. ¿A quién admira? Lady Gaga, Beyoncé o Amy Winehouse son sus referentes.

Miriam, 21 años, Pontedeume (A Coruña). Además de cantante, Miriam tiene un interés fijado en la interpretación. Ha comenzado sus estudios en Arte Dramático e Interpretación y combina sus estudios dando conciertos por la comunidad de Galícia. Le encantan Malú, Tina Turner y Pink. Sus dotes interpretativas puede que consigan destacarla por encima de sus contricantes con actuaciones más emotivas que técnicas.

 

Cepeda- Marina

Cepeda, 28 años, Bilbao (Vizcaya). El bilbaíno es un autodidacta en toda regla. Aprendió a tocar la guitarra a su manera, a base de mucho tutorial de youtube y observar a su padre. Trabaja en una ONG y es diseñador industrial, pero parece que la llamada de la música es demasiado fuerte como para dejarla escapar. ¿Su estilo musical predilecto? El punk-rock. Sin embargo, sus artistas favoritos son nombres como Antonio Orozco o Pablo Alborán. ¿Pero no nos suena de algo este aspirante? Claro que sí, Cepeda concursó en La Voz consiguiendo que los jueces lo eligieran para sus respectivos equipos. A ver si con OT tiene más suerte y consigue el premio gordo.

Marina, 19 años, Montequinto (Sevilla). ¿Qué le gusta a Marina? Andrés Suárez, Adele, Miley Cyrus y Christina Aguilera. Desde pequeña toca la viola, el piano y el ukelele, conocimientos que le han permitido dedicarse a ser profesora particular de viola. Marina es una de las aspirantes más desconocidas de la academia. Poco activa en redes sociales y con poco contenido audiovisual al que atenernos. ¡Y  cómo se agradece! Estamos impacientes por que nos sorprenda. De Marina, no hay spoilers.

 

Joao – Juan Antonio

Joao, 21 años, Sao Paulo (Brasil). Trabaja como animador turístico e intenta dia a dia perfeccionar su registro como cantante. Joao se destaca del resto por su dominio del falsete y control de notas muy agudas. Destacar su voz llena de matices y abrazar su peculiaridad, puede ser la estrategia que Joao utilice para conseguir entrar en la academia en la Gala 0. Como referentes tiene artistas de la talla de Sam Smith, Bruno Mars, Anitta y, una recurrente por casi todos los aspirantes, Beyoncé.

Juan Antonio, 23, Bilbao (Vizcaya). Sus cantantes favoritos son Vanessa Martín, Niña Pastori y Beyoncé, que no podía faltar. De Juan Antonio aún sabemos menos que de Marina. A parte de que, supuestamente, se decanta por un estilo flamenco, lo que sabemos de Juan Antonio es que tiene un corazón enorme. Su intención es estudiar Integración Social y actualmente alterna distintos trabajos temporales con ayudar a su familia. Juan Antonio, gracias a su anonimato, podría ser la gran sorpresa de la edición.

 

Ana Guerra – Ricky

Ana Guerra, 23 años, Santa Cruz de Tenerife (Tenerife). Otra cara nueva del casting. Durante 8 años ha estado en contacto con la música aprendiendo a tocar la flauta travesera. Dentro del panorama musical, ha hecho varias actuaciones que podemos ver en youtube sin trampa ni cartón, a pelo. Además de como cantante, ha trabajado como actriz de musicales. Sus artistas preferidos son Luis Miguel, Juan Luis Guerra y Michael Bublé.

Ricky, 31 años, Palma de Mallorca (Mallorca). El más veterano del grupo. Entre sus estudios podemos encontrar una licenciatura en Comunicación Audiovisual y un máster en Creatividad y Guiones. Trabaja como cantante en una empresa de espectáculos y ha pisado varios escenarios haciendo teatro musical. Actor, cantante, director de cortometrajes, lo tiene todo. Ser el más experimentado dentro de la industria podría ser un punto más que positivo para él.

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