Black Mirror: el futuro nos ha alcanzado

Mañana, viernes 21, Netflix, esa plataforma audiovisual con ansias de dominación cultural mundial, pondrá a disposición de sus clientes la tercera temporada de una de las ficciones audiovisuales capitales de la década de los 10: Black Mirror. La serie del agitador-autor británico Charlie Brooker, volverá a hacernos reflexionar sobre cómo la tecnología en general y las pantallas en particular, afectan al devenir de nuestras vidas y de nuestras sociedades. Black Mirror recupera el formato de antología por capítulos de la canónica The Twlight Zone, presentando al espectador historias cerradas e independientes de 40 minutos (a excepción del especial de Navidad).

Si hay ahora mismo una ficción con ansias de crear debate entre los espectadores, remover conceptos establecidos, cuestionar certezas y crear nuevas dudas esa es Black Mirror. Una serie que retoma un subgénero tan ilustre de la ciencia ficción (literaria y audiovisual) como la distopía para reflexionar sobre un futuro que ya nos ha alcanzado. Aunque algunas de las innovaciones técnicas que presenta la serie aún no han sido inventadas (y quizás jamás lo sean), Brooker y sus guionistas usan los dispositivos como herramientas para hablar de problemas actuales y para incidir en los gérmenes de nuestros problemas futuros. Aprovechamos la llegada de los 6 nuevos episodios de la serie para repasar sucintamente los 7 capítulos que Black Mirror nos ha ofrecido hasta ahora.


fifteen-million-merits7. Fifteen Million Merits (1×02)

El segundo episodio de la serie también es el que presenta un mundo formalmente más diferente al nuestro. Una distopía futurista de colores chillones dónde la sociedad gira en torno al consumo de telebasura y las personas de clases inferiores se dedican a pedalear en bicicletas. El episodio, escrito por el propio Brooker y su esposa, que trabajó en X Factor, es una crítica cargada de cinismo al adormilamiento de las masas, a la telerrealidad y al clasismo que impera en nuestras sociedades. El principal problema de esta historia es que, a diferencia de otras de las que hablaremos a continuación, carece de sutileza. Brooker entra como un elefante en una cacharrería en un mundo que conoce bien y del que ya había hablado con anterioridad en Dead Seat, su miniserie sobre un Gran Hermano amenazado por zombies.


The Waldo Moment6. The Waldo Moment (2×03)

De todos los episodios emitidos hasta la fecha de Black Mirror, éste es el que peores criticas ha levantado entre sus espectadores. Tuvo, además, la mala suerte de cerrar una segunda entrega que había rayado a un nivel altísimo en sus dos primeras partes. The Waldo Moment, a diferencia del anterior capítulo del que hemos hablado, nos sitúa en un presente perfectamente reconocible para el espectador, dónde un personaje animado soez, demagogo y faltón de un late night, salta a la arena política y se presenta a las elecciones británicas. El capítulo refleja el devenir de la campaña, contraponiendo al descontrolado personaje público con el hombre que le pone voz, internamente aterrorizado por lo que es capaz de hacer. Aunque esta fábula política no contó con el favor del público y la crítica en su momento, la irrupción de Donald Trump en el sistema político estadounidense ha terminado por revalorizarla. Black Mirror ya nos había avisado, este mundo en el que vivimos se puede entregar fácilmente a un bufón autoritario.


the-national-anthem5. The National Anthem (1×01)

Para poner en marcha su antología, Brooker escogió un capítulo que no podía dejar a nadie indiferente, The National Anthem pone al Primer Ministro británico ante un terrible dilema (moral, social, político): si quiere salvarle la vida a una princesa secuestrada tiene que follarse a una cerda en directo por la televisión, si no lo hace, la princesa morirá. ¿Cuánto vale la vida de una persona? ¿Hasta qué punto somos adictos al morbo y la banalidad? Dilemas sin fecha de caducidad. Conversando la semana pasada, con un amigo que está viendo la serie por primera vez, a través de Netflix, le pedí que se pusiera en el lugar del PM y reflexionara sobre su decisión (aunque él lo tuvo claro, jamás introduciría su pene en un gorrino por salvar a una persona que no conoce). Una excelente carta de presentación para una serie que buscaba ser más ambiciosa que lo demostrado en este capítulo inaugural.


white-christmas4. White Christmas (3×00)

Tras el final de la segunda temporada y con la continuidad de la serie en el aire, Brooker sorprendió a su público con el anuncio de la emisión de un episodio especial de Navidad, protagonizado por Jon Hamm, Oona Chaplin y Rafe Spall. White Christmas dibuja una sociedad en la que los seres humanos pueden bloquear a personas que no desean ver jamás, convirtiéndolas para sus ojos en meras sombras blancas. Con este leitmotiv, tres historias se entremezclan componiendo una pesadilla en la que la noción de perdón ha sido exterminada socialmente. Una obra de mayor duración que el resto de entregas, tan hipnótica como terrorífica.


white-bear3. White Bear (2×02)

Si White Christmas da mucho miedo, White Bear no se queda atrás. De tal forma que los dos episodios blancos de la ficción, son paradójicamente los más oscuros, retorcidos y pesimistas. Este capítulo arranca con una mujer amnésica que es incansablemente perseguida y grabada vaya a dónde vaya. La protagonista, completamente desnortada, emprende una huida hacia adelante en la que tendrá que luchar por su propia supervivencia y por descubrir quién es y qué está pasando a su alrededor. El Brooker más pérfido pinta una sociedad carcomida, al borde de la psicopatía colectiva. Su final es una patada en el estómago.


the-entire-story-of-you2. The Entire History of You (1×03)

Si los White son los dos episodios más ácidos y brutales de Black Mirror, los dos capítulos que nos quedan por mentar son los más intimistas y personales. En The Entire History of You las personas pueden grabar sus recuerdos, borrarlos y reproducirlos a placer. Esta avanzada tecnología, a priori llena de ventajas, termina por jugar un papel fundamental en la relación entre los dos protagonistas de la historia (Toby Kebell y Jodie Whittaker) visibilizando las grietas que existen en la pareja. Este episodio, de una dureza emocional inusitada, contiene una de las secuencias más prodigiosas del audiovisual de los últimos tiempos: la pareja hace el amor mientras cada uno de ellos visualiza recuerdos de un polvo mejor. Triste, sencilla y demoledora.


be-right-back1. Be right back (2×01)

Para el estreno de la segunda temporada, Charlie Brooker sacó su vena más emocional y fichó a dos actores en alza como Hayley Atwell y Domhnall Gleeson (que, por cierto, jamás han estado mejor), para contarnos la historia de una mujer que hacer frente al dolor que le causa la muerte de su novio. Pero… ¿por qué desprenderte de alguien si toda su personalidad se expande a través de las múltiples redes sociales que usó mientras vivía? El futuro que plantea Be right back aún parece lejano, pero es palpable. Nos hemos volcado a nosotros mismos, a nuestros sentimientos, a nuestras ideas, a nuestras pasiones en internet, de tal forma que al final tenemos dos almas, aquella que pesa 21 gramos y aquella otra que se puede pesar en MB. Lejos de la sátira feroz de otras obras de Brooker, este episodio es tierno, crítico, elegante y clarividente. Una obra mayúscula de la sci-fi contemporánea.

Luís Ogando
Luís Ogando

Redactor

Periodista que no ejerce, doctorando a medio cocinar, picapleitos a largo plazo. Me crié en el ala oeste de una cueva que estaba a dos metro bajo tierra. Heredero natural de la loca de los gatos. Todo es mejor con queso y/o Allison Janney de por medio.

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