Queer as folk: ¡Siente los colores!

Corrí­a el año 2000 cuando, habiendo emitido sólo una serie original, ‘Stargate SG-1‘, la cadena Showtime decidió romper con todo y emitir una serie de temática estrictamente homosexual: ‘Queer as folk. Adaptando un formato inglés homónimo, la serie fue un absoluto boom, no sólo por sus escenas explí­citas (que también), sino por ser capaz de crear un estilo propio y caracterí­stico que la hací­a reconocible al instante.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=IgkhZYts3B4[/youtube]

Este estilo contaba con zooms hacia la cara de los personajes muy rápidos, elementos propios del videoclip, colores saturados y flashes, un uso de la música fantástico y muchas ganas de innovar y dejar en el espectador escenas para el recuerdo. Este envoltorio multicolor estaba acompañado por unos personajes quizás demasiado extremos pero que te ganaban con sus maneras de ser desde el primer momento. Sus protagonistas eran: Michael, un amante de los comics, enamorado de su mejor amigo, que acabarí­a encontrando el amor en un profesor de literatura; Brian, el mejor amigo de Michael, todo un sex symbol en la ciudad de Pittsburgh; Justin, adolescente que vivirá un romance de idas y venidas con Brian (para el recuerdo la escena del baile en el instituto); Emmett, una loca de la moda que irá perdiendo protagonismo a medida que avance la serie; Teddy, el más mayor de todos, enamoradizo hasta el punto de ser infeliz por no encontrar pareja; Mel y Liz, pareja lesbiana que tiene un hijo gracias a la donación de esperma de Brian, el mejor amigo de Mel; y, por último, Debbie, madre de Michael y la mayor gayfriendly de la historia de la televisión. Mediante esta estructura coral, y la inclusión de muchos personajes secundarios y episódicos, se crearon a lo largo de cinco temporadas historias muy atractivas (otras no tanto) que engancharon a la audiencia por cinco años, gracias en parte a escenas como esta:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=uDJZHLkNQhk[/youtube]

Y es que, si algo nos dejó ‘Queer as folk’, fue una de las mejores parejas de la televisión: Justin y Brian. Si bien el resto de personajes tuvieron sus momentos de gloria, gracias a ellos la serie seguí­a manteniendo su atractivo en sus horas bajas, ya que, aún teniendo tres primeras temporadas muy buenas, la serie comenzó a flaquear en sus dos últimas y el romance de ambos era lo que despertaba mayor interés, debido, sobre todo, a los cambios que í­bamos viendo el personaje de Brian. Por otro lado, otro de los logros de la serie fue el conseguir hablar de temas que hasta entonces habí­an sido tabú en la televisión y que ahora se hablaban si ningún pudor.

Si bien ‘Looking‘, la nueva serie homosexual de la HBO de la que hablaremos la semana que viene, trata de normalizar las relaciones entre personas del mismo sexo, en ‘Queer as folk’ no trataban de mostrar éstas como si fueran iguales a las heterosexuales; de hecho, defendí­an el tener los mismos derechos que éstos, pero, hacerlo, no querí­a decir que fueran idénticas. La serie buscaba, sobre todo en sus primeras temporadas, transmitir una sensación de libertad en sus personajes; una libertad por la que todos ellos luchaban a capa y espada, incluso contra el gobierno, como en la memorable última secuencia de la tercera temporada, en la que los personajes toman las calles tiñéndolas de color:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=aFqiJD9GsTE[/youtube]

‘Queer as folk’ fue emitida en las madrugadas de Cuatro en España y, ahora, se puede disfrutar integra en muchos canales de Youtube. Mientras que ‘Looking’ busca ser intima, cercana, ‘Queer as folk’ es todo un despliegue de diversión, una fiesta continua en la que también caben momentos dramáticos (sobre todo a medida que avanza la serie) pero que cuenta con un humor y un estilo muy caracterí­sticos que la convierten en todo un entretenimiento digno de ver. Además, abrió la puerta a series del estilo como la ya mencionada ‘Looking’ o ‘The L Word‘, y facilitó la entrada de personajes homosexuales en el resto de series. Sin lugar a dudas, todo un hito de la televisión.

[followbutton username=’SpinOver_’]

[wp_ad_camp_2]

Jonathan Espino
Jonathan Espino

cine@bfacemag.es

Volé en el Oceanic 815, bailé con Billy Elliot y me enamoré de Satine en el Moulin Rouge. Ahora, comparto despacho con Alicia Florrick y canto en las barricadas en mis ratos libres.

¡Menos comentar y más compartir, cosuca!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies