Guía espiritual para sobrevivir a Eurovisión

Guia Supervivencia Eurovision

Ya llega, amigos. Se huele en el ambiente. Los IEIEOOO son ya susurros que dejan pasos al sonido de los clics de Barei buscando zapatillas en Zalando. Ya es oficial; llega Eurovisión.

Que probablemente tengáis un amigo, conocido, novio, pesado en Twitter,… que es más eurofan que nadie, pero sabemos que tú, usuario de a pie, que te enteras de los memes cuando los recicla Cabronazi o te los manda tu jefa por Whatsapp, andas un poco más perdido, así que te hemos hecho una pequeña guía, de éstas que nos encantan, para ayudarte a sobrevivir a la temporada eurovisiva.


1. Conoce a nuestra candidata

Que si no la conoces ya es que el wifi te va fatal, amiga. Este año nos representa Barei. Es maravillosa. Ganó una preselección en la que también participó María Isabel, que no se llevó el gato al agua, pero sí el cariño de toda esta gente a un milímetro rozándola, y uno de La Voz cantando sobre que le sonríen las galletas.

Si estás indeciso: este año Barei nos gusta. La canción nos flipa. Y pareciera que de verdad está gustando a nivel europeo, subiendo poco a poco en las casas de apuestas y siendo la única trending en Spotify. #TeamBarei #LittleBareiers

 

2. Apréndete el bailecito

A ver, no voy a ser hipócrita. Yo odio el bailecito, a nivel personal, pero porque tengo 86 años y muchos problemas digestivos. Pero el bailecito es necesario para sobrellevar este Eurovisión, puesto que Say Yay! promete sonar bastante en todas las discomóviles y ferias. Para hacerlo tan sólo has de imaginar que estás fregando el suelo pisando dos trozos de Colhogar y dejarte llevar por el ritmo.

En caso de resultar muy complicado porque no fuiste a lírico con Marbelys o porque sencillamente eres un pato, puedes aprenderte el bailecito de subir y bajar los hombros repetitivamente, y dará el pego.

 

3. Probablemente gane el niño de El Sexto Sentido

Este bol de avena tibia es el representante de Suecia de este año. Ganador del Melodifestivalen, el muchacho pues, yo qué sé, es mono. Y su canción se engancha levemente. Pero va a ganar porque tiene un rollo «me la suda todo esto» bastante atrayente.

 

4. No faltarán las circas

Este espárrago con mayonesa es el representante de Bielorrusia (Belarus, dúpuá). Como su canción es un mojón Tokio Hotelesco, ha decidido que quiere cantar desnudo rodeado con lobos. No tenemos más comentarios.

 

5. Aprende los colores con ManuElla

Nos alegra que Taylor Swift Tabatha, te necesito una profesora de inglés una señora llamada Manuela (estilizado como ManuElla, que es como más inclusivo) represente a Eslovenia con una canción terrible cuya letra dice que «azul es azul, y rojo es rojo». A la pobre se la ve buena persona, seguro que es un encanto. Nos cae bien.

 

6. Como vamos guay, este año nos plagian la canción

Dicen que la imitación es el halago más sincero, pero nos da igual, que alguien le diga a la Miley Cyrus de Finlandia que haga el favor, que huele muchísimo.

 

7. También estará la niña emo de tu clase

Porque en Alemania aún están en 2007, estamos seguros que es una bellísima persona, pero nos cae mal por llevar encima todo el Claire’s, y por presentarse con una canción tan de Fotolog y tan de sacarse fotos con Converse y tutú.

 

8. Vuelve Australia

Nuestro país europeo favorito vuelve este año con la grandísima Dami Im, ganadora del X Factor de las tierras de las Minogue, y estamos muy contentos. Más por ella que por la canción, que es un poco nada del otro mundo, pero somos muy fans de la Dami y vosotros también tenéis que serlo, porque es maravillosa, y porque canta muy fuerte. En muchos sentidos.

 

9. Italia viene fuerte

Otra de las favoritas es la italiana Francesca Michielin, que nos encanta por su nombre, por italiana, por ser Miércoles Adams de mayor, y porque su canción es muy italiana, muy de Marco se ha marchado para no volver, de levantar los mecheros y darlo todo. Nos gusta. Os gusta.

 

10. Rusia sigue siendo una hipócrita

Que nos encanta que participe, oye, y notamos la ironía de que el cantante ruso se llame Sergei. No nos encanta tanto que todo sea una versión reductive del Heroes que ganó el año pasado. Y aun así apunta alto en todas las apuestas.

 

11. Pero cuidadito también con el francés

Es más bonico que las pesetas. Viene con una bastante buena canción, nada del otro mundo, pero de lo mejorcito de este año. Es precioso. Canta bonito. Participó en La Voz de Francia. Que se siente en nuestras caras. Y que le deseamos todo lo mejor en la vida, vaya.

 

12. Preparaos a sentir

Dejamos lo mejor para el final; San Marino. Nos es difícil encontrar palabras para hablar de esta experiencia audiovisual que no se vivía desde hacía años en el festival. Todo de esta entrada nos alucina, el look madurito de Grindr que te pide fotos de los pies, la preciosa canción, susurrada al oído de manera que te hace sentir… cosas. Como querer ducharte mucho. El que vaya a presentar una versión disco del tema. El precioso videoclip, reutilizando los cromas de Pretty Little Liars, con unos planos y unos efectos que nos dejan anonadados. Todo. Una maravilla.

 

13. Prepárate a vivir las guerras de Eurofans

En Eurovisión, como en la guerra, todo vale. Y los eurofanes son una especie que ha vivido mucho en su vida, que ha aguantado que no se les tome en serio a ellos ni al festival, que tuvieron que aprenderse la coreografía del avioncito de Lucía Pérez. Pero, como Brequette, prometen volver, son resistentes y rudos. Eso sí, discuten mucho y muy fuerte.

 

14. Ten alcohol cerca

Se avecina una gala dura. Llena de medios tiempos, señoras gritando, pseudo-grupos de rock, y otras señoras gritando. Que en dosis pequeñas está bien, nosotros os hemos resumido los candidatos que necesitáis conocer, pero es que son un montón. Si a eso le añades los comentarios de José María Íñigo, a los presentadores haciéndose los graciosos, y el glitter general, échate una copita, amiga.

 

15. No sufras con las votaciones

En serio. Una vez llegados hasta aquí, lo importante es haber echado el rato, haber disfrutado de un espectáculo maravilloso, de haberse reído, de haber cantado, de haber ido a hacer pis. Cada año es lo mismo, las relaciones políticas están ahí, es frustrante, pero, hijo, respira. ¿Vamos a ganar? Difícil. No pasa nada. ¿Van a mandar a la becaria a decir nuestras puntuaciones tras sacarse el B1? Échate otra copita, amiga.


Y si has llegado hasta aquí, ya está. Esto es todo lo que tienes que saber para poder enfrentarte, un año más, al mayor espectáculo europeo. Puesto que no os puedo invitar a escucharme cantar en la ducha. Eurovisión es una celebración, así que, ante todo, hay que pasárselo bien. Dejad los prejuicios, dejad las tonterías y, simplemente, disfrutad, con Guayominí, y con los dipuá.

Ave Ariana, llena eres de gracia

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Vamos a quitarnos de encima la frase hecha ya para no tener que decirla nunca más cuando se hable de Ariana Grande;

«Dicen que las mejores cosas vienen en frascos pequeños» 

Y es que Ariana es pequeña. Pero pequeña, pequeña, chiquitita. Dime por qué tu dolor hoy te encadena. Literalmente, es canija, a ella no le pueden decir aquello de «cuánto has crecido, si hace nada eras así» porque sigue siendo así. Pero telita con la jodía.

La muchacha que salió de Nickelodeon con el pelo de Edith Salazar empezó haciendo ruido como una Mariah millenial, se asentó como una diva en potencia y básicamente se comió el pop con su segundo disco «My Everything«. Y aun a día de hoy hay gente que empieza a enterarse que Ariana mola fuerte.

Y ha tenido que pasar por el Saturday Night Live para que parezca que, por fin, el público generalizado lo asume. La reencarnación humana de Bambi presentó y actuó el pasado sábado en el icónico programa americano y, vaya, que se lo comió con patatas. Y por si aún quedaran incrédulos o gente que dude de la dictadura Arianil, os dejamos con 9 razones por las que Ariana Grande se va a comer el mundo este 2016.


1. Sabe imitar a cualquiera

En serio. Lo suyo es muy heavy. No sabemos si es porque es verdaderamente una crack en cuanto a técnica vocal o qué, pero es capaz de clavar a cualquier otra cantante. Ni Rokos, ni Ruthes Lorenzos, sus imitaciones de Céline Dion, Shakira o Rihanna son para alucinar.

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2. Llega a notas que no alcanzas tú ni dándote en el meñique

Mira, una cosa os vengo a decir, pero que a marzo de 2016 os tenga que justificar que Ariana Grande tiene una voz de alucinar es para castigaros sin router por las noches. La muchacha tiene una capacidad de juguetear con las notas y hacerse un Dragon Khan en la tráquea que más quisieran muchas, comiéndose a cualquiera de sus compañeras de generación.

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3. Es maravillosamente feminista

Ariana está creciendo en esta nueva (y genial) era de estrellas feministas que no sólo promueven, si no avanzan la discusión, con argumentos pro-todo tipo de cuerpos, todo tipo de entender y defender tu propia sexualidad, tu derecho a vestir, actuar o ser como quieras, y sobre todo a no tener que soportar gilipolleces ninguna de nadie. Ni siquiera en entrevistas donde otras más entrenadas en relaciones públicas se limitarían a reír las gracias.

Ariana haciendo lo que todo el mundo tendría que hacer cuando le sueltan una «gracieta» con olor a AXE, chorizo y BertínOsbornismo.

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 4. Defiende con uñas y dientes los derechos LGTB

Por si no teníamos suficientes razones por las que Ariana nos cae bien, es ferviente luchadora por los derechos LGTB. Su hermano Frankie es gay, así que le toca de cerca, pero de nuevo, no se trata sólo de decir frases que queden bien de cara al público, sino que predica con el ejemplo:

Me resulta indignante cuando veo a gente odiar a otros por su sexualidad. Odio la intolerancia. Odio el prejuicio. Lo odio muchísimo. Muchas de mis personas preferidas en mi vida son gays. Es algo por lo que soy muy vehemente; cada vez que veía a amigos sufrir acoso, o a mi hermano siendo atacado por su sexualidad, me ponía como una fiera (…) Cuando ves a alguien a quien quieres sufrir por una razón tan superficial es como (…): «¿Cuánto tienes la cabeza metida en el culo para juzgar a alguien por su sexualidad antes de tener una conversación con ellos siquiera?»

Que sí, que el colectivo no necesita otra popstar «que tiene amigos gays y los respeta», pero ver a alguien de su calibre con los pies tan en la tierra y usando su influencia para lanzar mensajes tan positivos nos enorgullece.


5. Su mayor escándalo fue lamer un donut

Como toda persona humana, pues Ariana tiene un lado no tan bonito. Lo gracioso del asunto es que la mayor controversia de Ariana Grande en su vida fue lamer un donut.

Poniéndolo en contexto, resulta que Ariana estaba en una tienda con un rollete, y al parecer empezaron un juego de atreverse a hacer cosas, y a la muchacha le tocó lamer un oónut de los que estaban expuestos al grito de «Odio América» (Santa Ariana acabando con el problema de obesidad en Estados Unidos). Cosas de ser púber y de tener una colleja, pero vaya. Que en absoluto la excusamos, porque si queremos tirarle un Sugus al ojo al 95% de la población adolescente, ella no va a ser menos. Pero que preferimos lamer donuts a verla drogada en la M-30, pues, oye, también.

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5. Tras dos discos por fin ha abierto los ojos

Tres discos ha tardado Ariana en abrir los ojos en su portada. Nosotros que somos trabajadores la entendemos, así que estamos contentos de que por fin haya despertado. Y haya resultado ser bizca.

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6. Su infame coleta

Te puede gustar más o menos, darte rabia, o envidia porque tu frente y las coletas de túnel de lavado no te quedan bien, pero la coleta se ha convertido en su marca. Eso sí, estamos convencidos que la coleta le pesa a la muchacha, y que se le está cayendo la cabeza poco a poco.

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7. En serio, sabe imitar a cualquiera

Y cuando decimos en serio, es en serio. Es decir, en el pasado SNL imitó a Jennifer Lawrence, la actriz más humana y campechana de Hollywood, y lo clavó.


8. Ha estado en la mejor serie del año pasado

Que desde el minuto cero en que supimos que iba a salir en Scream Queens, estaba clarísimo que iba a ser la primera en morir. Pero Dios santo, qué muerte. Qué escena. Qué icónica su Chanel #2.

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 9. Se avecina con estos temazos

Ariana viene de camino con el tan temido tercer disco (normalmente el disco que rompe o consagra), y por lo que parece, se nos viene con una bomba. Hiroshima-Ariana. Si ya nos pilló por banda con ese Muchacha Peligrosa que nos hizo olvidar la decepción de Focus, en el SNL presentó una nueva canción, Be Alright, que nos está volviendo locos. Preparaos, porque Ariana Venti is coming.

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Ya no tenéis excusa; es hora de subirse al carro de Ariana Grande y de no decir luego que no os avisamos. No nos sirve el que si es mainstream que te guste, que si «a mí me gustaba más antes» o que «hay que respetar los gustos de todos», nada de tonterías; nosotros ya estamos preparados para el reinado de Ariana, ¿y tú?

TRIVIAL | ¿Crees que lo sabes todo de las mayores guerras del pop?

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Cómo somos, ¿eh? Cómo es el ser humano. Nos encanta denunciar el conflicto, propagar la paz, hacernos cleanses y detoxes, beber zumos de césped y compartir frases inspiracionales en Facebook. Decimos odiar los dramas, y sin embargo, es oler chispas entre dos divas y nos lanzamos como hienas.

¿Es eso drama lo que oigo?

No sabemos qué tienen las peleas entre los grandes que son fascinantes; la intensidad, las puyas, las peleas de talifanes, las caras, el shade. Los llamados feuds entre artistas son, quizás, una de las caras menos bonitas de la industria, pero cómo enganchan. Y nosotros somos los primeros en caer y querer enterarnos de todo con un bol de palomitas. Así que cómo os vamos a juzgar.

¿Eres como nosotros y te sabes de pé a pá todos los dramas más icónicos de la historia del pop? En BFace, os hemos preparado un pequeño test para poner a prueba vuestros conocimientos en las guerras titánicas de la música. Otro día haremos reflexión sobre lo marujas problemáticas que somos, pero es que… ¡marzo tiene cinco semanas, y lo llevamos fatal!

Se busca tercera Sweet California

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Drama, drama, dramón García. A estas alturas todos sabemos la noticia que rompió la unidad púber en España; Rocío Cabrera deja las Sweet California. La California de las californianas, la Sweet Castaña anunciaba que ya no formaba parte de la girlband referente nacional.

Hoy, una de nosotras decide tomar su propio camino. Rocío ha decidido dejar el grupo. Los motivos son personales y, aunque nos apena, os pedimos todo el respeto y comprensión hacia la situación.

Claro, pues imaginad. Es evidente que la marcha de Rocío es más que amigable y que llega un punto en la vida de todo grupo musical, o de todo trabajo, vaya, en el que uno decide buscarse otro camino. ¿Carrera en solitario? Quién sabe, estaremos expectantes, puesto que para muchos Rocío era la voz del grupo.

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Es evidente que, te puede gustar o no su música, pero uno de los grupos más potentes del país no puede frenar ante esta baja, así que ellas mismas anuncian que ya tienen una sustituta «amiga suya». Todos los ojos apuntan a Tammy Nsue, bailarina y corista del grupo, y ex-miembro del esperpento aquél que intentó hacer Carlos Jean en El Hormiguero.


Tammy Nsue, ¿llega la California exótica?

Y, aunque sea probablemente una realidad que Tammy será quien cubra el puesto de Roser Murillo Rocío, y como seguramente nos quedaremos sin una California de pelo verde para que sean las Supernenas, como nosotros somos así de avispados, proponemos ocho candidatas para ser la otra California.


01_mirela 01. Mirela

Ay, Mirela. La pobre. Angelita de nuestras entrañas. De la escuela de las Corales, las Brequettes y las Claritzeles de intentarlo fuertemente pero quién les pone la pierna encima para que no levanten cabeza. Quién. Con la diferencia de que Mirela nos cae más que bien, y se merece por fin todo el éxito del mundo. Y que tiene una voz tremenda.


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02. Eva Ruiz

Más mona que todas las cosas del universo, y con un talento de flipar. De verdad. De lo mejorcito que hay en este país, con tan sólo 17 añitos fue capaz de rompernos a todos en pedazos con ese temazo que es Qué has hecho con mi vida. Y como tiene toda la vida por delante, qué mejor plataforma para lanzarse al estrellato que como una Sweet California.


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03. María Parrado

Junto a Eva, otra ex-concursante de La Voz Kids, que está pareciendo ser una cantera de talento bastante más prometedora que la edición adulta. Nos flipa que de repente cuando abre la boca salga una voz que nadie se espera, y que complementaría muy bien en armonías con las otras dos Californias.


04_lucy04. Lucy Paradise

Lucy se presentó como la embajadora del k-pop en España y, bueno. Pues quizás no mucho. De aquella manera. Lo que está claro es que tiene un sonido un tanto internacional, buenas influencias que aportar, y bastante tirón entre fanes y fanas. Cuidadito con la Lucy.


05_sofia_reyes05. Sofía Reyes

A lo mejor no nos suena mucho aún, pero telita con la muchacha. Descubierta a través de YouTube por el insoportable edulcorado Prince Royce,  esta cantante mexicana, con sólo cinco singles a sus espaldas, ya cuenta con más de 20 millones de visitas en uno de sus feats junto a Wisin. El que quiere darle más gasolina, ese mismo. Imaginad una componente con tanta exposición en el grupo, y lo que supondría a la hora de cruzar el charco.


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06. Jorge González

El muchacho es que se apunta a todo lo que pille, así que lo mismo está con el teléfono al lado, por si cae. Es o ser la tercera Sweet California o suplir a Esperanza Aguirre.


07_monster_high07. Una Monster High

No hace falta que haga mucho, la verdad. Se echará en falta a Rocío, pero California Rosa y California Azul cantan lo suficientemente bien como para poder sobrellevarlo entre ellas, pero por fin poder combinarse con una componente de pelo verde. Estábamos entre ella o una lechuga.


08_gisela08. La botella de agua de Gisela

La gran revelación de estos días, y que ha acaparado todos los medios, eclipsando a Esperanza, el Twitter de Kanye West y a la misma Rocío, imaginad tener a alguien con tanto poder mediático en el grupo. Además cumpliría funciones importantísimas como son las de hidratar a las Californias o lanzar mensajes de ánimo como «a las 16, ¡siéntete guapa!». El nuevo «you were born this way, baby». Además, que podría cantar Vida de Gisela en los conciertos, lo cual siempre es algo bueno y necesario.


Pero, oye, fuera de bromas, al César lo que es del César (jé), y las Sweet California han logrado labrarse un huequecito en el difícil panorama musical español, y cuentan con una de las fanbases más leales y abundantes del país. Y eso no sucedería si no fueran un grupo con mucho potencial y talento, a las que quizás les falta arriesgar un poco más y acabar de encontrar su identidad.

Lo que está claro es que Rocío tiene capacidades de sobra para lograr todas sus metas, y desde aquí le deseamos que vuelva a ser la rara todo lo mejor en su futuro. Y a sus compañeras, que estamos ansiosos de ver qué nos depara esta nueva era. Porque todo lo que sean dramas en girlbands siempre será fascinante.

De Pon de Replay a Work: el ranking definitivo de Rihanna

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Parecía como si el día nunca fuese a llegar, ¿verdad? Y, de repente, llegó. Sin avisar, como cuando un día te despiertas después de vacaciones y te das cuenta que tienes todos los deberes por hacer y te has estado tocando el papo. «ANTi», el proyecto infinito que tanto agobio, enfados, y posterior desgana, se materializó, casi por accidente –aún no sabemos si por una ¿cagada? de Tidal, que los pobres ya son como tu sobrina pequeña enseñándote un vídeo de su baile de final de curso; es todo tan terrible que hasta te genera ternura-.

Para hablar de ANTi necesitaríamos otro post –tenemos que dejarlo macerar y procesar bien para poder dar nuestra opinión, pues nos encontramos ante un álbum álbum, en el que Rihanna se ha rediseñado, y no una sucesión de bops. Y ahí está la contradicción, pues, si por algo es conocida la Barbadiense, es por ser una auténtica máquina de hits. Tras más de una década de éxito tras éxito con tan sólo 27 años, llegamos a este punto de inflexión, así que en BFace hemos decidido cerrar esta aparente etapa de Rihanna la 40 Principales echando la vista atrás, y analizando todos, sí, TODOS sus singles hasta la fecha, del peor al mejor. So we put in work, work, work, work.


Los singles no tan buenos

Como tenemos muchos, muchos singles por delante, vamos a quitarnos de un plumazo aquellos que son un poquito caquitas de ñú. Algunos porque son de la Rihanna pizpireta muchacha caribeña sin mucho que decir en su música, otros porque destacan en su catálogo de sencillos como un error enorme. Que, oye, cuatro de 34 singles es un ratio de temas buenos que flipas.

Break It Off («A Girl Like Me»), You Da One («Talk That Talk«), We Ride («A Girl Like Me«), If It’s Lovin’ That You Want («Music Of The Sun»).


32. Cheers (Drink To That)

La verdad es que es un single que da tanta pereza que normal que hasta el vídeo fuese la grabación de un concierto. Como himno a la fiesta, tras muchos jägerbombs bueno. Pero es que han de ser muchos jägerbombs para soportar un sample de Avril Lavigne.


31.  Rockstar 101

Emo-Rihanna siempre será nuestra RiRi favorita, y encontrar un tema malo en «Rated R» es complicado, pero siempre nos ha dado tericia cuando nuestras divas del pop se pasan de malotas y se auto proclaman rockstars por decir cuatro palabrotas y salir una guitarra. RiRi tiene más credibilidad de chunga que eso. Eso y que el estribillo acaba rayando bastante, aunque a día de hoy siga oyendo «Big city, bright lights, flipante».


30. California King Bed

En este anuncio de compresas we’re ten thousand miles apart. Una canción inocente, sin más pretensiones que las de ser cuqui, lo cual en su momento funcionó y llenó nuestros subs del Messenger. Pero echando la vista atrás resulta tan balada genérica y tan poco Rihanna que no le podemos dar más puntos desde Guayominí.


29. Te Amo

Bollihanna también es una de nuestras favoritas, pero le pasa como le pasó a Beyoncé en su momento, no se les dan bien las latinadas -aunque esta oda a la carrera de Traducción sea un híbrido de latinada- y les quedan temas decentes, pero bastante impersonales.


28. Pour It Up

Aún a día de hoy seguimos sin saber bien si este himno de clubs de striptease es una maravilla o un accidente ferroviario, lo que está claro es que indiferente no dejó a nadie. Uno de los culpables de que miles de twinks alrededor del mundo se descoyuntaran la cadera intentando hacer twerk.


27. What Now


EmoRihanna siempre intensa

Cómo una canción con unos versos tan bonitos puede tener un estribillo tan desagradable. EmoRihanna hacía un cameo repentino finiquitando la era Un Nacho Polo «Unapologetic» cuando todo el mundo se había olvidado de ella. No hizo mucho más, la verdad, más allá de un vídeo con El Exorcismo de Robyn Rihanna Fenty.


26. Hate That I Love You


La versión con David «Deivid» Bisbal es, evidentemente, Top 5

El dueto con Ne-Yo es otro de esos temas R&B ligerito de la Rihanna de antes de apuntarse a su asocia, todo muy fresquito, muy cuqui, muy lo que se llevaba en el momento. Genial para echar la vista atrás a otros tiempos, pero no es una de las imprescindibles.


25. American Oxygen

El tercer y último de esos singles huérfanos durante la Sequía de la Barbadiense tiene un trasfondo político interesante, un inteligente uso de la letra del himno americano y una producción que ni tan mal. Pero Rihanna Guerrillera nos dejó a todos un poquito aburridos con un tema que se acaba haciendo pesado e interminable.


24. Hard

El tema que originó el lema «that Rihanna reign just won’t let up» tenía que ser single sí o sí. Una canción dura, chunga, malota, que casi se contradice con un estribillo puramente pop, con ese tartamudeo en una era post-Gaga, pero que, oye, funciona. Y qué infravalorada la imagen de Rihanna con el casco de Mickey Mouse.


23. SOS


RiRi usando el pinky-gloss antes que nadie.

Es fácil infravalorar a SOS, pero es gracias a ella que RiRi no cayó en el cajón de las one-hit-wonders. El sample de Tainted Love es icónico; si Pon De Replay fue el nacimiento de Rihanna y Umbrella su graduación, con SOS se sacó la secundaria. Eso sí, no la ponemos más arriba porque Rafa Méndez no pudo quemarla más en Fama, ¡A Bailar!.


22. Shut Up And Drive


Rihanna inventó el squad goals

Y no abandonamos Fama para hablar de otra de las favoritas del programa. Rihanna poseída por el espíritu de P!nk con un pop-rock irresistible. Que hoy en día jamás asociaríamos con ella, pero que en su momento fue mucho.


21. Take A Bow

La hermana pequeña de Irreplaceable, Rihanna continuó la escuela de temazos para superar a mierdasecas que no te merecen en su vida.


 

20. Wait Your Turn


Puedes ver el momento exacto en el que nace BadGalRiRi

Qué ironía lo de «the wait is over«, ¿verdad, «ANTi»? Uno de los temazos de Rated R, con esa Rihanna dura, quinqui, que de la cárcel se sale pero del cementerio no. El estribillo es indudable.


19. S&M

Ya es también uno de los imprescindibles en el catálogo de Rihanna, PERO, y hay un pero. Es un tema tan estridente, tan del momento, que no está envejeciendo nada bien. Estuvo en todas partes, lo petó muy fuerte, el estribillo es icónico y fue uno de los highlights de «Loud», pero no es un single que vaya a perdurar en el tiempo. De aquello con Britney preferimos no hablar.


18. Work

Nada mal un decimoctavo puesto para su último single, ¿no? Entendemos que sea single viendo a sus compañeras de álbum, pero también que funciona más como parte de un conjunto. No será una de sus canciones más icónicas, ni creemos que sea el primer tema que se nos venga a la cabeza cuando pensemos en Rihanna, pero sí que pensamos en ella cuando lo oímos. Es un tema inherentemente ella, su persona en tres minutos.


 

17. Only Girl (In The World)

Antes que nada, quiero sacarme del pecho que odio los títulos de canción con partes entre paréntesis. Ya está dicho. RiRi dejaba a EmoRihanna guardada en algún sitio darks y presentaba nueva era, nueva actitud, nuevo pelo y puro éxtasis con este tema que engloba muy bien lo que supuso «Loud»: libertad. Pop puro, a gritos, sin nubes negras. Pero eso también fue su punto débil, por su impersonalidad, y en este caso en concreto, por tener un estribillo tan gritado que acabó ataladrando bastante.


16. Pon De Replay


Y pensar que esto es lo que más a bailar en tu carrera, hija

Y aquí empezó todo. Quizás está tan arriba en la lista más por lo que supone y por el cariño que por méritos propios, pero fue el inicio de algo tremendo, y lo bailamos hasta la saciedad. Quién nos lo iba a decir.


15. Man Down

Si hay un diferencial propio de Rihanna, es que jamás abandonó su sonido isleño patrio, con peores y mejores resultados, y este Man Down, con polémico vídeo incluido, es una de esas ocasiones en que los astros se alinearon para crear algo brillante. Sólo hay que compararla con el resto de sus hermanas Louderas y comprobar cuál suena más genuinamente ella.


14. Rude Boy

 Y en otra instancia de Rihanna sacando su lado caribeño, Rude Boy daba el toque de color a su era más oscura y se metía directamente en el saco de los singles referentes de la muchacha.


13. Where Have You Been

El otro verdadero pelotazo de «Talk That Talk», y el otro bebé de Calvin Harris, RiRi nos mandó a todos a las pistas de baile a hacer bailes tribales y, ante todo, su ya icónico paso de «esta es mi chocha, aquí está«, o «vogue vaginal». Un pepino, vaya.


12. FourFiveSeconds

Rihanna sorprendió a propios y extraños cuando parecía que estrenaba era con un single totalmente diferente a lo escuchado hasta ahora. Folkanna, Rihanna con una guitarra, Rihanna la artisté. Y la verdad es que se marcó un tema que suena a canción de las de toda la vida, su propio ‘Redemption Song’, algo que reversionarán los catequistas en años próximos para cantar en las Misas progres.


11. Don’t Stop The Music

Cuidadito, que aquí ya entramos en los intocables de Rihanna. Esos que ya casi tienen estatus de legendario, y que perdurarán en nuestra cabecita cuando pensemos en ella. Empezamos con este icónico pepinazo que supo recoger el testigo de un imparable Umbrella, en parte gracias a ese genial sample del Mamasei Mamasai, Mamakusá del Wanan Be Startin Something del Rey.


10. Disturbia

Con Disturbia, tema que, ironías de la vida, iba a ser para Chris Brown, Rihanna acababa de darle una vuelta a su «chica buena se vuelve mala» y lo llevaba más allá, empezando a jugar con lo darks y dejándonos entrever que lo mismo la muchacha es mucho más interesante, o que estaba malita de la cabeza. Una jugada redonda.


9. What’s My Name

El tema más perfecto de «Loud», el que resume perfectamente toda su esencia, a Rihanna en ese momento en el tiempo, con sus ganchos tartamudeados, con su toque caribeño. Con Drake – la pareja que tuvo que haber sido y nunca fue. ¿O sí? Indudable.


8. Rehab

La edad de oro de Justin Timberlake le hizo bien a la amiga, y se marcaron un dueto completamente tremendo. Con una producción del momento, pero que no suena obsoleta, y un estribillo que es un caramelo.


7. Unfaithful

La primera balada relevante de Rihanna, favorita en talent shows y karaokes aun a día de hoy. De esas canciones que se meten directamente en el coco, y que son sello de la barbadiense. Y ella bien lo sabe, puesto que sigue siendo habitual en los conciertos diez años más tarde.


6. Russian Roulette

Tremenda también la carta de presentación del «Rated R». Con Disturbia ya se abrió la puerta a ese lado oscuro, y todos sabemos qué pasó para que esta era tuviera la forma que tuvo. Fue la canción adecuada, en el momento adecuado, con el sonido adecuado. La reinvención perfecta para desprenderse de la imagen de víctima y convertirse en peligrosa. Y, oye, que ante todo es un temazo como su frente.


5. Stay

Y llegamos a LA balada. RiRi ha tenido muchos momentos emotivos en su discografía, pero este dueto con Mikky Ekko fue ese momento. Momento como concepto. Aún recuerdo la primera escucha, cómo se me pusieron los pelos de punta, y cómo no pudimos tener un vídeo mejor. Un verdadero instante en su carrera, que nos ha dejado algunas de sus mejores actuaciones.


4. Diamonds

Diamonds supuso otro de los grandes revulsivos en su catálogo. De repente, Rihanna se venía con un medio tiempo en el que el protagonista era su voz, haciendo cosas que no creíamos posibles en ella. La sombra de Sia es muy larga, eso sí, y la muchacha es una de las víctimas de la conocida Siaitis -dícese del síndrome por el cual Sia te compone una canción y se te pone su voz al cantarla-. Pero, aun así, con todo, se trata de un completo temazo, y un riesgo que valió la pena correr.


3. Bitch Better Have My Money

Algo bueno tuvo la Sequía de la Barbadiense, y ese algo fue este otro momento en su carrera. Pour It Up fue la semilla de la cual florecería este tema que ha acabado siendo un imprescindible, no sólo por la canción en sí, sino por todo el impacto cultural que ha tenido, lo que ha supuesto, y por cómo resume a la perfección quién es Rihanna en 2015-16. Es, a día de hoy, y sin dudarlo, una de las canciones bandera de Rihanna.


2. We Found Love

No creo que sea sorpresa ninguna, ¿no? Uno de los mayores pepinos que recordamos en la trayectoria de una popstar hasta la fecha, muy en gran parte gracias a ese histórico vídeo que supuso todo un pollazo en la mesa en muchos sentidos. Las divas del pop suelen tener varios números uno en su carrera, pero raramente vuelven a tener esa rara avis, esa canción inmediatamente icónica y su cénit personal. Pues Rihanna lo volvió a hacer.


1. Umbrella

El single. La canción. El momento. El instante. El tema que lo cambió todo. Rihanna pasaba de ser aquella niña mona de esa horneada de subBeyoncés intercambiables que salieron en los 2005s, a ser, no sólo alguien a quien considerar, sino un completo huracán. Otro caso en el que todo funcionó: la canción, el cambio de imagen (ese pelo es icónico), el vídeo, el momento. Todo. Rihanna le debe su carrera a Umbrella. Y si bien 10 años más tarde está claro por méritos propios que ya no es sólo la chica del paraguas, siempre será su leyenda.


Qué, ¿habéis aguantado hasta aquí? Once años de carrera son muchos, y Rihanna tiene mucha, mucha carrera detrás. Y echando la vista atrás, y a pesar de que para gustos, los colores de su pelo, lo que está claro es que está donde está y es quien es gracias a una trayectoria musical alucinante.

Con «ANTi» da un giro hacia una nueva era tras un largo viaje de descubrirse a sí misma y, yo, por lo menos, estoy muy ilusionado de ver el camino que está por venir.

Tu vídeo me suena: bajo del mar

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Hello… it’s me.

¿Qué tal el año nuevo? ¿Cómo va todo? ¿Bien? Me alegro de todo corazón, BFacers.

Acabamos un año muy pop con un regalito de una de las reinas del pasado 2015; Taylor Swift nos dejaba, como a quien se le cae sin querer el número de teléfono en una biblioteca, un caramelito para empezar con fuerzas este 2016 – publicando el vídeo de uno de los fan favorites de su monstruo 1989, Out of the Woods.


¿Hemos salido del IKEA ya? ¿Hemos salido del IKEA ya? ¿Hemos salido del IKEA ya?

Un verdadero cuento de hadas y fantazia que, muy mal nos tenemos que portar, para que no acabe de aquí doce meses en las listas de lo mejorcito del año. Ella perdida, extraviada, desorientada, olvidada en medio de los elementos, con un vestido bastante poco apropiado para perderse en el bosque, la verdad. She lost him. But she found herself, and somehow that was everything. Una preciosa metáfora visual acerca de quedarse sin wi-fi. 


Ni Taylor sobrevive al aire acondicionado de la puerta de El Corte Inglés

Y la verdad es que es todo un viaje precioso acompañando a la granjera buscando a su particular conejo de la chistera – ella misma. Qué frase me ha quedado, ¿eh? Y, claro, la cosa es que tú estás gozándolo muchísimo, metidísimo en el vídeo y agradeciendo a la vida que alguien haya decidido invertir tanto dinero en un videoclip, cuando de repente, este plano:


¡Por Charlie!

Y a priori os preguntaréis qué tiene esto de especial, pero uno, que, para bien o para mal, puesto que estoy intentando sacarme unos estudios, tiene mucho pop consumido, tengo las arterias fatal de glitter.  Y, de repente, pienso en esto.

Tu vídeo me suena. ¿Os suena este plano? Así, sacado de contexto, es difícil, por no decir imposible, saber de dónde sale, pero a que os suena. Pues resulta que uno ha empezado a darse cuenta de una conspiración recurrente pasión por añadir planos de gente hundiéndose en el agua de manera intensita. El plano anterior pertenece ni más ni menos a otro de los temazos del año pasado, King, de Years & Years.

King – Years & Years

El pobre Olly Alexander se ve avasallado por un montón de ex concursantes de Fama ¡A Bailar! que pretenden obligarle a participar en una flash-mob, cuando de repente, al agua. Y, claro, uno dice: «Uh, qué bonito. Qué metáfora». Pero a nosotros ya no nos la cuelan; hemos descubierto uno de los clichés más recurrentes en los videoclips. Y tenemos pruebas.

Una de las más recurrentes culpables en el uso del «mira cómo floto, maricón» es la reina. Y deberíamos perdonarla por ser quién es, pero es que no lo ha hecho una vez.

Bface_bey1‘Halo’ – Beyoncé

Strike 1. ¿Remember those walls I built? Pues no lo sé, pero de ti flotando en el agua sí que nos acordamos, Beyoncé Giselle. Que sí, que es un videoclip precioso (aunque yo no olvido el extrañamente poco comentado vídeo alternativo en el que un montón de perros se cargan al guapo del vídeo. ¿Estás bien, Beyoncé?), y la escena es muy filosófica, pero pecado. Además es gracioso ver que a la pobre muchacha no se le da muy bien lo de flotar espiritualmente, rodeada de burbujas y apretando la carita.


‘Pretty Hurts’ – Beyoncé 

Strike 2. Suponemos que las caras de comerse un kiwi que le quedaron en Halo llevaron a la Reina a querer repetir experiencia submarina. Pero la jugada le salió pichí-pichí. Un poquito más de burbujas y boca hinchada aguantándose el aire, porque, ante todo, ella es humana. Ademá,  que es lo que le da intensidad al vídeo, puesto que estamos ante la metáfora de la presión que la belleza le supone -cómo te entiendo, amiga- y cómo quiere liberarse de ella. Si es que te asfixias, normal.


‘Runnin’ (Lose It All) – Naughty Boy ft. (sorpresa) Beyoncé

¿Strike 3? Bueno, este realmente no cuenta. Pero probablemente Beyoncé se hartó de salir con cara de besugo en todos sus vídeos bajo del mar, así que decidió hacer uno más, pero sin salir ella, porque, ante todo, es artista. Y en lugar de una escena metafórica, hacer de todo el vídeo una metáfora. Porque ella ha venido aquí a jugar.

Bface_kelendriaKelly Rowland – Dirty Laundry

No sé si es cosa de primas, de compañeras de girlband, o de que a Beyoncé le tocó Kelly en el amigo invisible y le regaló el tanque que consiguió en Wallapop, pero su amiga Kelendria es otra culpable en #laescenametafóricaenelagua. En el caso de la Rowland, su vídeo trata de sacar a relucir todos los trapos sucios de su vida, una canción que causó polémica al revelar unos malos tratos que le causaron casi perder a las otras hijas del destino, como también sentir celos hacia la dueña del tanque. Así que no podía faltar una escena de purificación e intensidad.


The XX – Chained

La escena indie tampoco se libra de su escena en el charquito, y es que los maravillosos The XX también son culpables del cliché en su vídeo para Chained. Como todo lo que hacen, el vídeo está rodado con una elegancia sublime, pero aun así tenemos escenita de los componentes, incluyendo a Alba Lucía de OT, bajo el agua.


Justin Bieber – Boyfriend (teaser)

Antes de convertirse en lo mejorcito que nos pasó el año pasado con su «Purpose», Justin Bieber era igual de insufrible, pero con peor música. Y cuando presentó el vídeo para su canción sobre comer fondue, lo hizo, atención, con escena metafísica bajo el agua. A día de hoy se lo perdonaríamos, porque I know that I let you down, is it too late to say sorry now?

Bface_rihannaRihanna – Roussian Roulette

Eran tiempos oscuros para BadGalRiri. O eso creíamos, hasta que tuvimos que sufrir la espera de «ANTi». Todos sabemos qué ocurrió para que «Rated R» fuera su etapa más oscura, y en el vídeo de su primer single no podía dejar escapar su escena intensita en el charco, con el añadido de más DRAMA puesto que mientras ella flota metafóricamente, va esquivando balazos. Gemma Mengual quisiera.

bface_ruthRuth Lorenzo – Dancing in the Rain

Y no hace falta irnos tan lejos para ver casos del charquito de las emociones; dos de las mayores divas de este país han sido llamadas a testificar después de caer en el cliché de agüilla. ¿La primera? Nuestra diva de los coletasos. Ruth Lorenzo se iba a bailar bajo la lluvia a Eurovisión y pareciera que llovió bastante. Se notó ahí su sangre murciana y el ansia de ver cómo es el agua.

Bface_sorayaSoraya – El Huracán (ft. Vega)

Y acabamos esta lista con la diva de las divas, nacional, pero como si fuera de mundo. Soraya. El vídeo del temazo (y qué temazo infravalorado, señores) también tiene el agua como tema principal en su vídeo, porque, hola, trata de un huracán. Que arrasará. Y arrasará. Y arrasará. Tragando todo. Pero como el huracán también es metafórico, pues en el vídeo no podía faltar su escena de rigor, aunque parezca que no tenga sentido con nada más del vídeo y sólo dure cinco segundos, con Soraya, o su extra, o alguna muchacha perdida en el Siam Park flotando intensamente.


Y, oye, que no somos malos, que está prácticamente inventado todo ya. Pero los clichés en los videoclips son mucho más comunes de lo que parecen, y ni Beyoncé se libra de un recurso tan bonito pero manido como la escenita bajo el agua. Que es preciosa. Que es muy efectista, y muy intensa. Que debe costar bastante rodar, la verdad, aunque es mágico pensar que todos comparten tanque con las chicas de H2O. Y probablemente que la seguiremos viendo. Pero, ahora, cada vez que la veáis, podréis parar un momento y decir: «Tu vídeo me suena».

¿Sabéis algún vídeo más en el que aparezca la escenita de marras? ¡No dudéis en comentar con vuestras aportaciones!

Las doce uvas del pop 2015

Bueno, amiguitos, parece que esto llega a su fin. No sé cómo nos lo montamos, que juraría que cada año pasa más rápido, y con la broma ya son 3 años sin un disco nuevo de Rihanna. Qué heavy eres, Rihanna. 2015 se acaba ya, en nadita, y es momento de echar la vista atrás, recordar los mejores momentos, las mayores sonrisas, los dramas, las lágrimas, los malos momentos, los aprendizajes, las mejores hamburguesas comidas, los auriculares rotos, todo el dinero gastado en cafés,… echamos la vista atrás un poquito, pero tan sólo para verlo con una sonrisa, y coger impulso.

2015 ha sido un año curioso para la música, un año en el que las mayores divas del pop han pasado bastante desapercibidas, dejándole el trono a Taylor Swift,… y a Ylenia. Un año que ha dado mucho de sí en cuanto a variedad, en el que lo indie cada vez lo es menos, y en el que todos nos hemos vuelto Beliebers.

Y como este ha sido un año tan completito, y como nos flipan las listas, la verdad, os hemos hecho una recopilación de los momentos que han marcado el pop en este año. 12 momentos, 12 instantes, 12 uvas que han dado forma al pop en este año que llega a su fin.


1. Los tiburones de la Super Bowl

Todos íbamos un poquito con miedo cuando anunciaron a Katy Perry como la artista que iba a cantar en ese súper concierto que hacen entre un montón de señores jugando a fútbol, o no sé qué coñazo. Y Catalina nos sorprendió para bien, con uno de los mejores Halftimes hasta la fecha y, probablemente, la mejor actuación de su carrera. Pero si alguien eclipsó a la Perry, fueron, sin duda, sus tiburones.


2. La caída libre de Madonna

Corría febrero (parece que haya pasado un montón, ¿no? Como dos temporadas de Amar en Tiempos Revueltos desde entonces) cuando Madonna presentaba single en los Brits. Y se veía venir, y pasó. La capa de torera era monísima, pero se quedó enganchada y, bueno, los memes no tardaron en llegar. Si ya nos lo tenía dicho Edna Moda: «CAPAS NO».


3. El vídeo de Bad Blood

Como ya hemos dicho, este haya sido probablemente el año de Taylor Swift. Su quinceañera oficial, su graduación como estrella del pop con todas las de la ley. Y lo hizo por todo lo alto currándose un vídeo junto a su secta de amigas caucásicas, que fue como un catálogo de American Apparel de cameos interminables. Y la verdad es que, a pesar de que el marketing superara el producto final, el vídeo fue todo un evento y un imperdible en la historia del pop.


4. Miley Cyrus le canta a su pez globo muerto

La Cyrus dejó el listón alto en su reinvención como localcoño con su «Bangerz», y no pudo hacer mejor movimiento que lanzar su nuevo álbum de forma totalmente independiente y gratuita, anunciándolo en directo en su labor de presentadora de los VMA. Y, atención, porque resultó ser un absoluto discazo, tanto literal como irónicamente, del que sigo rescatando esa maravilla de canción, Pablow The Blowfish. Increíble.


5. Ylenia se convierte en diva patria

No es nada nuevo que un concursante de reality aproveche sus quince minutos de fama para lanzar un single tonto que pegue fuerte en verano, hacer un par de bolos y caer en el cajón del olvido hasta que le entrevisten en un Deluxe. Pero esta vez, algo cambió. Ylenia resucitaba como monstruo televisivo tras su paso por GHVip y, quién sabe si es porque la canción realmente es un trallazo, por su propio carisma, por lo maravilloso de su acento o por recuperar el ventilador de Fama ¡A Bailar! en su videoclip, todas las piezas del engranaje funcionaron para hacer del single todo un evento, que ya supera las 12 millones de visitas en YouTube. Que se dice muy pronto.


6. Descubrimos a Las Bistecs

Y siguiendo la estela de redescubrir lo kitsch y lo trash olvidándose de prejuicios, y dejándose llevar por el brilli brilli y el hedonismo, llegaron ellas de sorpresa. Un aspecto visual tremendo, una base súper pegadiza, y, obviamente, una letra que ya forma parte del folklore nacional. La lección de Historia del Arte que nos presentaban las Bistecs ha sido todo un momento indudable, y sólo podemos pedirles más y más. Dórica, jónica, corintia, corintia, corintia.


7. The Weeknd arrasa por donde pasa

Quién le iba a decir al muchacho del Aloe Vera en el cráneo a dónde iba a llegar. Su éxito ha sido progresivo, con un enorme empujón gracias a su participación en la BSO de 50 Sombras de Grey. Pero este ha sido el año en el que el muchacho se ha hecho un Ed Sheeran, entrando con la directa al panorama mainstream y estando, casi literalmente, en todos lados. Aunque parezca que a él le gustaría más estar en su casa comiendo nachos.


8. Se formó la gozadera

Pocas cosas unen y hermanan más a la gente que la canción del verano. Llevábamos años huérfanos de un tema que, realmente, nos pusieran hasta la saciedad en ferias y chiringuitos en todas partes, pero este verano llegó. Miami me lo confirmó. Tuvo varios competidores por el puesto, Él No Te Da, de DaSoul, o La Mordidita, de Ricky Martin, o los temas de Nicky Jam, pero el ganador absoluto del verano fue Marc Anthony con esa gente que nadie sabe quién es, pero que se hacen llamar Gente de Zona.


9. Hello, it’s me

Sería tan redundante justificar por qué Adele está en esta lista… Todos los récords habidos y por haber rotos. Un comeback icónico. Una canción icónica. Una diva icónica. Y creo que sobra decir nada más. Bienvenida, Adela.


10. Papá, mamá, soy Belieber

Os lo comentaba antes; quién nos hubiera dicho hace un año que estaríamos defendiendo a Justin Bieber como artista. Y que lo haríamos, no por su Bieberón, sino por su música. El pobre muchacho sigue siendo bastante insufrible, y sigue haciendo alarde de actitudes un tanto, digamos, hostiables. Pero, de repente, llegó esa maravillosa colaboración con Skrillex y Diplo, Where are Ü Now y dijimos: «Hmm, espérate un momento». Y cuando aún estábamos asumiendo el shock, sacó What do you mean? y empezamos a cuestionarnos si, a lo mejor, no hace falta poner el Spotify en Modo Privado mientras le escuchamos. Ya para cuando sacó Sorry sólo nos quedó rendirnos a sus pies.


11. Zayn se va de One Direction

No todo va a ser bonito en la lista. Porque, oye, nos parece muy bien que fuera un divorcio amigable, y que las dos partes estén bien, pero seguimos llorando semejante pérdida. Los chicos de 1D parece que no levantaron cabeza, y del proyecto en solitario de Zaín mucho más no sabemos. Agradecemos sus selfies que nos alegran el alma, pero nos sentimos vacíos, nos sentimos que nos falta una pieza, nos faltan sus high notes acariciándonos el alma.


12. La lágrima de Edurne

Aún pica un poquito, ¿eh? La sensación de que, mira, lo hicimos todo bastante bien y nos ningunearon injustamente. Edurne fue la elegida para ir a Eurovisión con un tema más que decente, con unos IEIEO icónicos, pero todo se quedó un intento. Sí, es cierto, la promoción previa fue un desastre y, quizás, la puesta en escena podría haber dado mucho más juego, pero Edurne lo hizo de lujo. Y a mí me puso la piel de gallina cuando, en el momento más intenso de la canción, un primer plano de su cara dejaba ver una lágrima caerle. Una sola lágrima que nos unió a todos. #JusticeforEdurne


12+1. You used to call me on my cellphone (titintin)

Y una uvita extra, por si alguna se os ha atragantado o no os ha dado tiempo a quitarle la piel antes. Drake presentaba su nuevo álbum con este absoluto e incuestionable pepino de canción, imposible de sacarte de la cabeza y con un vídeo maravilloso que ha sido carne de memes y Vines y regalitos de Dios gracias al bailecito con el que nos deleitaba el Alex Ubago del rap.


Y hasta aquí un resumen de un año que nos ha dejado muchos momentos como los comebacks de Hilary Duff, Gwen Stefani, Fergie o nuestra María Isabel, un año en el que Katy Perry, Taylor Swift y Adele decidían ir rompiendo récord tras récord, Pablo López nos daba la lata con que si estos idiotas supieran que es el hombre más rico del mundo así, Selena Gómez y Demi Lovato hacían su paso de niña a mujer, uno en el que Carly Slay Legend sacaba el mejor disco pop del año y pasaba total e injustamente desapercibido. Pero se hará justicia, tarde o temprano.

Sólo nos queda despedir este año quedándonos con lo mejor, tomándonoslo todo con un guiño y una sonrisa, queriéndonos si podemos, siendo felices aunque parezca que no se puede y esperando que este 2016 que entra sea un poquito mejor.

Y que Rihanna espabile ya.

El mundo del pop te felicita las fiestas

Se huele en el ambiente, ¿eh? Los días sin apenas luz, las reuniones con familiares que viste una vez en la comunión de tu sobrina segunda, Mariah Carey, las lucecitas, las bufandas, Mariah Carey, la gente agobiada comprando en el FNAC, Mariah Carey, el olor a castañas, Mariah Carey… ¡Ya están aquí las fiestas, ya es Navidad!

Y la verdad es que es una época del año bonita, tiene sus detractores, como todo en el mundo, y porque hay gente que, de verdad, tiene que comer más kiwis. Nos envuelve una nube de tontería, de películas de domingo y de calcetines gordos, una ñoñez sempiterna que nos hace de repente acordarnos los unos de los otros, y, ¡oye! Es hasta bonito. Es una época de reencuentros, de mensajes de amor, de decirle a tus seres queridos que te deben trentayún euros, y hay que sacarle provecho.

¿Estás harto de las típicas postales feas que te mandan tus tíos cada año? ¿Eres de los que reciben calcetines y una botella de Brummel y no entiendes qué has hecho mal en esta vida? ¿Quieres quedar bien con la gente de Facebook y te da perezote escribirles mensajes sentidos? Tenemos la solución; BFace y tus artistas pop nacionales favoritos se unen para felicitaros a ti y a tus amis las fiestas como está mandado.


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Porque necesitamos compartir todo lo que hacemos estas Navidades, todas las comilonas, todos los regalos, todos los bodegones artísticos con bokeh de las lucecitas de navidad.


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Porque es el momento de acordarnos de quienes más quieres, que las fiestas unen, se te ablanda el corazón y quieres estar calentito acurrucado junto a alguien especial. O en chándal.


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Y porque no hay nada más bonito que compartir… comida. Deja de acaparar el Suchard, y no gorronees polvorones de limón, que la vida es mucho más bonita compartiéndolo.

En realidad no. A quién queremos engañar.


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Por todos esos regalos de mierda que quizás tú no te hubieras comprado, pero que caen año tras año, y cómo intentar ocultar tus ganas de que se te caiga el arbolito de navidad en la cabeza tras tu mejor cara de póker.


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Y no todo va a ser recibir y recibir. Que mira que os gusta, cochinas. Es época de dar, de aprovechar esa paguilla extra de Navidad si es que hay, y estirarse un poquino, hombre, que el altruismo te llena el alma, y hacer feliz a alguien te hace sentir abracitos en el corazón.


bface_postal_06_edurnePorque tu cuerpo te dirá basta de langostinos y sobras de anteayer, pero tu madre te dirá «come más, anda». Quiero ser un emigrante, de tu Almax delirante, que diría nuestra Amaia.


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Y como hay que soportar tantos momentos incómodos y digerirlo todo lo mejor posible, todos sabemos que la Navidad es la excusa perfecta para sacar el vinito a las 10 de la mañana y ya empalmar con después de Reyes. Que con algo hay que pasar el disgusto de que otro año no te toque el sorteo del Niño.


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Sólo nos queda desearos que tengáis las mejores fiestas posibles, que seáis muy felices, y que por favor, peléis y deshueséis las uvas en Nochevieja que luego tenemos disgustos.


No os podréis quejar de que os tenemos mimados, y es que os hacemos el trabajo de ahorraros el «y cómo le digo Feliz Navidad yo a este ahora». Es vuestro momento de escoger vuestra postal favorita y mandarla a vuestros contactos, ¡ya no tienes excusa!

Sobreviviendo al huracán Adele

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Seguramente lo habéis notado; la semana pasada íbais por la calle con una rebequita ligerita, incluso en el transporte público seguías sudando más que los señores de Tidal y, de repente, ahora parece que estamos flotando en lo alto de una puerta en pleno atlántico dejando hundir a Leonardo DiCaprio. ¿Y quién es la culpable?

ELLA.

Ya nos avisó: «Hello, it’s me», pero no estábamos preparados para lo que nos venía encima. El huracán Adele ha venido para arrasar allá por dónde pasa; records rotos, números estratosféricos, actuaciones icónicas y, sobre todo, un disco para desgarrarnos emocionalmente, puesto que, si algo sabe la británica, es escribir cosas que nos han pasado a todos. Adele es la hermana mayor que te lee tu diario y se pasa el día lanzándote indirectas y puñaladas escondidas tras glamour, pelazo y garras acrílicas. Adele es MALA, pero es la mejor en ello y sólo puedes que quererla.

¿Y qué podemos hacer ante el huracán Adele?

1. No intentes escapar

Ni Adele puede escapar de sí misma

Es en vano. El mecanismo detrás del huracán Adele lo hace inevitable, como el paso del tiempo, la gente lenta en la acera, o Arturo Valls. Las cabecitas detrás de nuestra querida Adela eran conscientes que, después de lo que supuso «21», era el momento de poner las cartas sobre la mesa, e ir a por el tan temido «tercer disco» con todas sus armas.

Pasó algo parecido con esa lección de marketing que supuso el «Beyoncé» de la hermana de Solange; volver tras un largo silencio dejando pequeñas semillitas para abrir el apetito de tu vuelta, y hacerlo elevándote de estrella del pop a auténtico icono contemporáneo. Un álbum atemporal que dejará huella en el tejido del tiempo (endevé, qué bien hablo), y con el que nuestros nietos llorarán por la siguiente razón.

 

2.  Evita leer demasiado las letras

WHEN WE WEEEERE YOUUNG

Como ya hemos comentado, Adele tiene la capacidad de que cada frase que escribe de para una indirecta en tu estado del WhatsApp o para removerte recuerdos y flashbacks como si un capítulo cualquiera de How To Get Away With Murder se tratase. «¡Eso me ha pasado a mí!». O puede que no. Adele es capaz de escribirte: «¿Te acuerdas de cuando te conté que estaba embarazada mientras desayunábamos tostadas con mantequilla y mermelada de arándanos?» y tú sentirte totalmente identificado. «Tal cual, tía, tal cual». Así que, por tu bien, evita buscar lyrics en Google y si no tienes el First, siéntete afortunado.

 

3. Invierte en uñas postizas

No huyas del enemigo, únete a él. Por 5€ en tu Claire’s más cercano

 

4. Emigra al exilio

O si las uñas no van contigo porque tienes una adicción al móvil o simplemente sufres de picores, la solución está en coger el vuelo más cercano al sitio más recóndito del planeta y huir. Una playa desierta en la que escapar del frío, broncearte, hacer una dieta Supervivientes exprés mientras te entretienes pescando o charlando con una pelota de volei llamada Wilson y te haces un vestuario a partir de cocos llamados Coco Enzo y Coco Playa. Lo malo es que va a tener que ser sin wi-fi, así que tú decides: vivir o morir con Adele.

 

5. Evita sacar música

En serio. Evítalo. No tienes nada que hacer. Arianas, Justin, One Directions, quienes seáis, habéis tenido todo el año para sacar canciones y ante el huracán Adele tan sólo sois simples arbustos. Es cuqui, es adorable, la intención es importante, pero se veía venir. Esto va especialmente para nuestra amiga Rihanna, la RiRi, que después de tocarse el Barbados a dos manos durante diez temporadas de Amar en Tiempos Revueltos, de repente se ha acordado de su carrera y saca disco el viernes. Sabemos que noviembre es tu mes, amiga, pero ¿AHORA? Te deseamos toda la suerte del mundo en todos tus proyectos.

 

6. Olvídate de cualquier récord o premio que puedas tener

Era también de esperar, pero Adela está rompiendo todos los récords habidos y por haber, el último siendo el disco vendido más rápido en una semana, con la escalofriante cifra de 2.4 millones de álbumes en apenas 3 días. Y es curioso, porque tampoco es que hubiera una deshidratación exagerada esperando música nueva suya, pero Adela es artista de la familia, para ti, para tu vecino, para los altos, para los bajos. Es el mejor regalo que puedes hacer, la joyita de tu FNAC más cercano, Adele somos todos. Adele es lo que Rosa de España pudo haber aspirado a ser si no le hubiera dado por cardarse el pelo.

 

7. Compra provisiones

Dramatización bastante cercana a tú escuchando «25»

Cuando te compres el disco dedícate un momento a ti mismo. Sé consciente de que no vas a salir de un estado de trance emocional de máxima sensibilidad durante un tiempo ilimitado, así que es mejor que te pongas cómodo en tus aposentos de confianza, mejor en una posición que no te haga sentir en el Exorcismo de Emily Rose y, sobre todo, con comida cerca. Porque nadie sabe por qué, pero sentir mucho da hambre.

 

8. Contacta con tu familia

Otro de los poderes que tiene el huracán Adela es funcionar como una Rocío Sánchez-Paúl de la naturaleza y ser capaz de solucionar cualquier conflicto familiar con solo un gruñido. ¿Tienes problemas con tus seres cercanos? ¿Hay mala relación? ¿Tienes un hermano con una extraña afición a romper puertas? ¿Tu padre sólo te habla para decirte que salgas de enfrente de la tele? ¿No soportas a tus primos del extrarradio apasionados del flamenco y fans de Camarón a pesar de que son naturales de Girona? ¿Harto de que te pregunten por «la novia» en comidas familiares? Durante mucho tiempo vivimos el infierno de vivir en un mundo con Meghan Trainor y Rita Ora, caímos en lo más hondo, pero luchamos por salir adelante. Ahora «25» ayuda a conflictos familiares, es nuestro Hermano Mayor.

 

9. Perdona a todos tus exes y perdona sus ofensas

Adela tenía claro que no quería repetir «21»; no quería estancarse en ser una artista vengativa odiaexes y que sólo se la conociera por ello, y este es un tema recurrente en «25»; «el perdón» ft. Enrique Iglesias.  Ya en Hello era el hilo argumental principal, así que aprovechemos la situación para seguir adelante con nuestras vidas, dejando el pasado atrás haciendo un ejercicio de perdonar a esos imbéciles que te rompieron el corazón. Porque sí, porque no es bueno vivir con redecillas rencillas, sólo hacen que causarte malestar, acidez, hinchazón, retención de líquidos, incomodidad cuando de repente te aparece un tweet suyo en tu timeline o, simplemente, gases. No es sano, y ya somos todos grandecitos como para pasar página y crecer. Ni siquiera has de pedirles perdón literalmente, puede ser algo interiorizado, como cuando ves a alguien con Crocs y recuerdas que has de respetar a todo el mundo.

Siempre y cuando sean cosas perdonables, claro está, que hasta Adele es humana, a pesar de que la perfección de su eyeliner diga lo contrario.

 

10. Asume que Adele es maravillosa

Soy más que tú, y que tú, y que tú


11. Cuando vuelvas a casa un día sin llaves toca al timbre

Tu madre: «¿Quién es?»

Tú: «Hello… it’s me»

Tu madre: «Sube»

(Puede ser tu madre o no, es un método eficaz para que te abran en cualquier piso. No nos hacemos responsables de qué hacéis con esta información).

Alerta: el petardeo va a acabar con la música

«¿Pero te gusta el reggaeton?», «Gente como Ylenia son lo que va mal en este país», «La gente hoy en día sólo escucha mierda», y similares. Son frases que todos hemos escuchado, o incluso dicho alguna vez en nuestras vidas.

Seguramente todos hayáis oído hablar de nuestro ya infame e icónico post sobre el supuesto «BFace Festival: el primer festival de petardeo del país«, un festival de música imaginado (por favor, releamos esta palabra una y otra vez, que luego se nos va todo de las manos), con un plantel que incluiría a Aless Gibaja, Leticia Sabater o a los Putilatex. Y uno de los comentarios que empezó a surgir tras el post fue el «qué vergüenza», «lo que faltaba en este país» o «estamos matando la cultura». Y, claro, uno, que está tranquilito en su casa haciéndose un bocadillo de tortilla, pues de repente se inquietó. Se atormentó. Me perturbé toda, vaya.


Yo, sorprendida

Y vayamos por partes, que no queremos más malentendidos en esta web, al menos hasta la semana que viene. Todos, en plena disposición de todas nuestras facultades y con cierta capacidad de juicio, sabemos que La Pelopony no es en absoluto la mejor artista del país. Todos somos capaces de discernir el tipo de producto que ofrece de otros, y es ahí donde creo que muchos metemos la gamba.


Yo informándome para escribiros el mejor artículo posible

No es en absoluto nada nuevo, es un debate que empezó a sonar por allá el primer pelillo sobaquil de Carlitos Alcántara, pero es uno que estando casi a 2016, empieza a chirriar; rompemos una flecha a favor del petardeo.

Es curioso el ser humano, la necesidad innata que tiene de «formar parte de» (un grupo de gente, una sociedad, una cultura) y, a su vez, distinguirse, sentirse especial y único. Porque los seres humanos somos así de contradictorios, hasta Beyoncé come hamburguesas después de anunciar al mundo que se hacía vegetariana.

Aquí el que suscribe no se libra en absoluto, recuerdo en mi adolescencia renegar completamente del resto de mis compañeros de clase por su fanatismo borreguil de El Canto del Loco y El Sueño de Morfeo. Que normal que renegara, vaya. Yo llegaba a mi casa, y me ponía a escuchar intensamente a The Smiths o a Radiohead y no cabía en mi cabeza cómo «la gente» podía escuchar otra cosa. Y aquí es donde encontramos varios puntos clave; uno, por la mera razón de querer sentirse especialito en la pubertad, parecía querer apartarme de «la gente», dos, qué me hace a mí mesías y señor que distingue lo que hay que escuchar de lo que no y, tres, qué es exactamente «lo que hay que escuchar».

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Vuelvo a reiterar, porque considero que es un punto clave, que es obvio que no podemos comparar el proceso creativo, musical, conceptual, espiritual, ancestral que hay detrás de la música hecha por músicos, la que consideramos «buena». Pero la cosa es que somos conscientes de ello. Pero el mundo es demasiado amplio para quererlo ceñir todo a cajas de «lo bueno» y «lo malo», lo que «deberías de hacer» y de lo que deberías de avergonzarte. Aún es peor cuando en tu eterna grandilocuencia decides que eres mejor ¿persona? ¿concursante? ¿Embrujada? que tu prójimo, sólo porque a él le flipa el electrolatino.

Que sí, que cantar sobre anacondas, taxis o arroces con habichuelas (el arroz con habichuelas está convirtiéndose en un must en mis artículos, y me da igual) y que sean canciones-producto de usar y tirar no es algo cultural ni que te llene creativamente, pero el folklore y la levedad siempre han existido, y también han ido de la mano de la evolución del ser humano, o eso creo yo. ¿Hasta qué punto es necesario el elitismo en las artes y cuánta parte de ello existe para satisfacer el propio ego? ¿Qué son si no las cancioncillas tradicionales de toda la vida? ¿Se ha hundido España por existir Paquito el Chocolatero o La Ramona Pechugona a la vez que cantautores serios? Juraría que no, porque de nuevo, somos conscientes de ello, somos conscientes de que son un Whopper y no un entrecot.

Y quizás el truco está simplemente en comer variado, en tener curiosidad, en probar a ver si te gusta el wasabi mientras disfrutas de jamón de toda la vida, y si este viernes te viene de gusto, comerte unos nuggets. Y, sobre todo, no tirarle Sugus a tu vecino si resulta que a él le gusta alimentarse de pizza margarita.

¿Qué más da?

Quizás está en centrarnos en cultivarnos a nosotros mismos según nuestros intereses, en intentar empaparnos de la muchísima cultura que nos rodea y no gastar tantas energías en fruncir el sueño.


Yo reivindicativo

O quizás en reclamar que se nos ofrezcan alternativas, a las radios, a la tele, a los medios. Pedirle a la cantera de artistas top de este país que sean innovadores y con personalidad y que no justifiquen su falta de creatividad e identidad con que Ylenia haya sacado un single que lo haya petado y les haya quitado éxitos. Que sean mejores. Que conviva la existencia de «buena música» junto a una canción del verano con la que disfrutar sin más pretensiones que la de evadirse. Que haya más variedad en tu sintonía favorita. Que se le haga la promoción que se merece a artistas anónimos que se lo curran y de verdad se apueste por ellos.

Se podría rebatir que «promoviendo» esta música mamarracha estamos haciendo justo lo contrario, y que me contradigo en mis argumentos, pero luego ves los números que hacen en España artistas como, por ejemplo, Adele, y queda más que claro que lo mismo sí somos capaces de premiar la calidad.

O quizás soy algo hipócrita y lo que escribo no tiene ni pies de cabeza

Lo que podemos hacer mientras debatimos, pensamos o nos tomamos un cafesito por la tarde, es, por ejemplo, disfrutar del pepino con el que ha vuelto María Isabel, la del Chanel núm 4 (¿es María Isabel Chanel #4 de Scream Queens, la que murió de meningitis?), y si no te gusta pues a otra cosa. Que estamos todos muy viejos para renegar y juzgarnos, anda.

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