La canción indie reina del petardeo

Son muy comunes las crisis existenciales en la ducha. Eso, y cantar canciones que en un lugar en público, o simplemente con tus amigos, no cantarías por postureo guardar las formas. Pero, ¿qué pasa cuando tu canción indie se convierte en un fenómeno de masas? Pues eso ya lo inventó Raphael. ¿Raphael? Sí. Qué sabe nadie.

En BFace, tras realizar un profundo estudio de campo saliendo de fiesta finde sí y finde también, hemos decido recopilar aquellas canciones que, siendo “alternativas” (indies, pop-rock, rock-glam, electroclash, etc), son las más petardas. Pero en la redacción queremos ir más allá y que seas tú quien decida quién debe ganarse el primer puesto. Recibir el primer puesto quiere decir que la canción ha alcanzado un alto nivel de repercusión, desde su fiel y selecto público habitual hasta tu prima la de Puerto Hurraco que sólo bailaba reggaeton. Querido lunes: háznoslo suavecito. Empezamos.


I love London – Crystal Fighters

“¡Hola! ¡Me llamo Mimi! ¡I love London!”. Y ya está, y ésa es la noticia. Este segundo single de la banda, lanzado en 2009, tiene lo que hay que tener para que se convierta en pegadiza, en mamarracha, en canción petarda: poca letra, y que te permita desnucarte en la discoteca. Vamos, como así lo demuestra Mimi Borelli, la bailarina, en el videoclip.


Copacabana – Izal

Podríamos decir que ha sido el hit indie del verano. Desde que en 2013 fueran galardonados como “Grupo Revelación” de los Premios Rolling Stone, no han parado. ¿En qué nos basamos para incluir Copacabana como canción petarda? En que no sólo has podido escucharla en la exclusiva y mística Radio 3, sino que también en Los 40 Principales. De esto que subes en el chart de Del 40 al 1 buscando a Kiko Rivera y te encuentras con Izal. Como te lo cuento.


Let’s have a kiki – Scissor sisters

Aunque no les gusta ser clasificados como tal, es la banda por excelencia más LGTBI que te puedas encontrar: Ana Matronic lesbiana, Jake Shears gay, y así con el resto. Además, prestaron temas a series como Queer as Folk o Doctor Who. Y, en concreto, Let’s have a kiki fue lanzado en su último álbum, «Magic Hour» (2012), en el que colaboraron Azealia Banks o Calvin Harris. Suena en la discoteca y tus chakras se disparan, te sale el instinto zorra felino que llevas dentro, incluso pones morritos de forma inconsciente. El videoclip fue recreado por Sarah Jessica Parker en la serie Glee.


Toro – El Columpio Asesino

Nos han hecho bailar toda la noche. De estas canciones que dices: ¿pero qué narices dice la letra? ¿Por qué cantan como con desgana? Pues ahí puede estar la clave de esta banda para conseguir ser un hit del electroclash, del indie y del petardeo. Nacieron en 1999 y han realizado giras por España, China, Filipinas o México. ¿Nos vamos a Berlín? No puedes ponerles reproches.


Espada – Javiera Mena

“Cuando te vi aparecer, yo aún no sabía que hasta ahora estaría averiguando tu vida”. Qué gran verdad, porque cuando la cantautora chilena Javiera Mena parecía que nos tenía acostumbrados a esas profundas canciones, de repente, cambió de onda, se soltó el cabello y se vistió de reina (del petardeo). Ella misma, en varias entrevistas, ha asegurado que quiso dar un giro y adentrarse en el género disco. Y a nosotros nos parece bien. ¡Ah! Y si eres un desconocedor total del mundo indie pero quieres quedar guay con tus amigos los modernos, cuidado: recuerda que es Javiera, en femenino, no Javier. Cada vez que alguien se refiere a ella como “Javier”, muere un hipster.


La revolución sexual – La Casa Azul

Era el año 2007, y el cabecilla de la banda, nuestro querido Guille Milkyway, subía las canciones a MySpace. ¿Ves? ¿A que a pesar de ser lunes te ha dado gustirrinín acordarte de esto? Qué decir que no se haya dicho ya. Cómo iba a faltar este hit como firme candidata a llevarse nuestra corona de la canción indie más petarda, si como todos los gayer recordaremos, fue candidata a representarnos en Eurovisión en el programa Salvemos Eurovisión de Raffaella Carrà, quedando en segundo lugar por votación popular. Pero, con los años, se ha demostrado que fue la gran vencedora.


En Marte – Miss Caffeina

Pues porque te dicen que son Miss Caffeina, pero bien parecería una canción de Pereza en sus años mozos. Con ya casi 10 años a sus espaldas, la banda puede presumir y sacar músculo en esto del género indie. Aunque, en palabras de su vocalista Alberto Jiménez modestamente, ellos “no se consideran indie, sino más bien pop”. Y cuando haces pop, ya no hay stop. Por ello, como si de una feria talaverana o un festival indie se tratase, perfectamente puedes poner en una fiesta con tus amigos Mi gran noche, de Raphael y, seguido, En Marte. Nosotros ya lo dijimos en BFace: Alberto Jiménez será el sustituto del insustituible Raphael. Qué sabe nadie.


La tormenta de arena – Dorian

Que la canción es bonita, lo es. Que es alternativa y profunda, también. Pero mira, de esto que está tu madre viendo la peli de Antena 3 cual adolescente con Mario Casas, A 3 metros sobre el cielo (A3MSC) y te quedas de hielo (que yo sigo preguntándome, qué tejería en su cerebrito mi madre mientras la veía). En fin, bueno, por ello, esta canción no podía ser menos y optar al trono del indie-petardeo.


Si tú me dices Ben, yo digo Affleck – Love of Lesbian

“Lobas, lobas, ¿qué miráis todas, lobas?” o “Si ahora el DJ pusiera ‘Dancing Queen’ os nombrarían hombre objeto” son dos frases que sientan cátedra para definir a cualquier fan del petardeo. Nacidos en 1997, casi hemos crecido con la voz (guitarra y teclado) de la banda, Santi Balmes. En 2010 recibieron los galardones a “Grupo del Año” y “Mejor Gira” en los Premios Rolling Stone y, en 2015, puede que el de “Reina del petardeo” en los BFace Mamarracha Music Awards.


Saharabbey Road – Vetusta Morla

De tono jovial, puede ser la banda sonora de ese día en el que tomas tu Ovaridol y lo ves todo color arco iris. “Los días están contados, no hay más que temer”, como todo de muy buen rollo. Por ello, este hit de su primer álbum «Un día en el mundo» de 2008 (tras 9 de andadura) debe optar a llevarse el premio a la mejor canción indie petarda. Para principiantes: la banda debe su nombre al personaje Morla de La historia interminable, la tortuga anciana gigante.


BONUS TRACK: Yo te diré – Miranda!

Que el precursor del indie, para nosotros en BFace, fue Raphael, cierto es. Pero en una época más reciente, el resurgir del indie-petardeo lo hicieron ellos: Miranda!. Con estética rollo Grease, allá por 2004 conseguían colarse en el Top 20 MTV España. Esa época en la que sólo triunfaban David Civera o Bisbal, tú decías: ¿qué broma de mal gusto es ésta? Y aunque “no te gustaba al principio”, se te iba pegando cada vez más. No obstante, y de mayor repercusión fue su hit Don, causando su frase “Es un solo… Es la guitarra de Lolo” furor en toda Latinoamérica.


Crítica | Dorian – ‘Diez años y un día’

El grupo barcelonés está de celebración, una década de carrera que queda resumida en lo que ellos titulan como «Diez años y un día». Nuevo trabajo donde nos encontramos con los grandes éxitos de siempre (revisionados exclusivamente para la ocasión), colaboraciones con Santi Balmes de Love Of Lesbian y la artista mexicana Marion Sosa, y dos cortes exclusivos, Arrecife y Ara. Canciones que presentarán por México, Perú, Londres y España, con paradas el 9 de mayo en la sala Barts de Barcelona, el 21 de mayo en la Joy Eslava de Madrid y un verano lleno de festivales por todo el país.

Autoeditado por la propia banda, «Diez años y un día» se presenta como una propuesta sólida e interesante, pero también arriesgada. “Queríamos hacer un disco diferente, que sorprendiera y mostrara caras de Dorian que todavía no habíamos reflejado en nuestros álbumes».  Y se nota.

Dorian

El nuevo prisma de «Diez años y un día» resulta un giro conceptual, aunque esporádico –o eso afirman ellos mismos–, en la discografía de Dorian, y como tal, acaba confundiendo. No vas a bailar con este disco ni va a ser tu banda sonora para un sábado noche. Y es que, al igual que es imposible no tomar como referencia las grabaciones originales, también lo es terminar de escuchar Verte amanecer y Paraísos artificiales y no haber echado de menos aquellas versiones de 2009. Las comparaciones son odiosas, sí, pero en esta ocasión son inevitables. De hecho, pareciera que los únicos temas que no sufren de esta comparativa, por eso de la novedad, son los exclusivos (Arrecife, que acaricia al oído casi como lo haría una nana, y Ara, en catalán, donde un sobrio piano cobra todo el protagonismo en una crítica a la situación política actual) y la archiconocida Cualquier otra parte, donde la intención por serle fiel a su referente está más que presente. La idea de rescatar los temas de siempre y darles un aire fresco con instrumentos de viento y cuerda no parecía mala idea, a priori; la problemática llega cuando canciones con tanta personalidad en sus arreglos acaban “acusticándose” en exceso y se quedan un poco en el vacío, como desatadas. Porque sí, estamos hablando de Dorian y no de una banda cualquiera, cuyo sonido lleno de percusión y sintetizadores ha sido siempre su sello y bandera y pieza clave en su éxito a lo largo de los años.

Sin embargo, tal y como se ha dicho, como proyecto aislado y como adición a su cronología musical es interesante. Envuelto por los miembros casi como si de un regalo se tratase, hará las delicias de los más fanáticos y, aunque deje con un sabor de boca agridulce, servirá para recordarnos lo que un día fueron, son y serán con el paso de los años. Porque eso de que Dorian es una de las mejores bandas que tenemos en España lo teníamos claro, ¿no?

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