Diario de una festivalera dicharachera

Yeah! Esa soy yo, o eso os hago creer. Mi duda ahora es, ¿cómo consigo meter el mejor verano de mi vida en un artículo? O lo que es más dramático, ¿cómo consigo recordarlo todo cuando el maldito Jäger me ha acompañado en cada una de las paradas festivaleras? Ay, qué nostalgia. Aquellos maravillosos días de finales de abril que acechaban un comienzo de verano con un SOS a la vuelta de la esquina y ya estamos aquí, con los shorts al borde la muerte y las bufandas asomando cabecita.

Ser festivalera, amigos, no es fácil aunque a simple vista lo pueda parecer. Saber en octubre que ya tienes 3 citas musicales inamovibles en verano no suele ser viable a la hora de pedir vacaciones en la oficina pero, oye, quien no arriesga no gana y antes nos compramos un abono por lo que pueda pasar que resignarnos. Y hablando de riesgos el que sufre la cuenta corriente, porque aquí una servidora ama los festivales por encima de todas las cosas de la misma forma que odio los campings, eso es así.

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¿Pareja? ¿Qué? Permítame que me ría. Olvidaros, no es factible compaginar una relación si queréis pasaros el verano, más bien casi todo el año, recorriendo España en coches de alquiler para no perderte un Copacabana a tiempo y, cómo no, esa Tormenta de Arena siempre inoportuna. De verdad que yo os quería Dorian, pero… uff. ¡Ojo! Todo puede ser que tu novio sea más freak que tú y se sepa el cartel del Primavera de pe a pe, reconoced que no os sabéis ni la mitad, pero si se dedica al mundo de la ciencia, orfidensen.

Todo comenzó en Murcia, 400 kms después y con el primer baño del año hecho nos plantamos en el SOS 4.8 para corear el If you wanna de The Vaccines por todos los vientos y que murcianos y no murcianos se enterasen de que el verano estaba aquí y entraba con fuerza. La música nos llevó hasta Valencia, la primera edición de Lest Arts teníamos que probarla y bien sabéis que lo hicimos, lo de hacer entrevistas de empalmada mejor no os lo cuento. Y aquí sí, playa, valenbisi y diversión, mucha diversión a través de Lori Meyers, Izal y la zona VIP, ejem ejem.

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Pero el interior también tiene derecho y en dos fines de semana fuimos tanto oscenses como riojanos. Mentira y lo sabéis, yo soy riojana siempre, pero a lo que íbamos. El final de junio nos llevó al Barbastro, al Polifonik Sound y, oye, vivir un festival como si de unas fiestas de pueblo se tratase es lo mejor que a una provinciana le puede pasar. Algo así nos pasa con Fárdelej, un festival pequeñito pero que nos pone el calimotxo y la longaniza a un precio becario que mola mil, tanto o más que Yola Berrocal. (Escuchad Crash, haced el favor).

Pero la parada estelar sin duda era Benicassim. Ay, guiris míos, no os voy a decir a dónde os mandaba yo. Sólo un consejo, jamás os alojéis en Marid’Or, ciudad de vacaciones porque es de todo menos eso. Eso sí, ver en tres días a Florence, Blur, Noel, Vetusta y Los Planetas es algo que muy poquitos pueden ofrecer.

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Un agosto de relax, sí, a veces también tengo vida fuera de los escenarios, para coger con ganas un septiembre que venía cargadito. Nuestro amado Festival Gigante por los siglos de los siglos, con la última actuación de Jero Romero y la consagración de Full alentaba un mes de sorpresas.

Sorpresa nos llevamos con el DCODE y sus cancelaciones de acreditaciones y artistas, pero a mí no me gusta hacer sangre porque debemos reconocer que no podemos pasarnos el año entre Costello, El Sol y La Palma para que luego nos monten un festival en la capi y no ir, no es de ley.

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Pero si algo tengo que destacar de estos cuatro meses de música y carretera, es, sin duda la última parada. Gracias, Granada Sound, por darnos este festival. De verdad, a Antonio Romero le debería poner un monumento al lado de la Alhambra por hacer que un festival provinciano sea tan perfecto.

Y así, con la presentación de lo nuevo de Izal, los fuegos artificiales de Supersubmarina, el arte de Zahara y la maravillosa actuación de The Kooks, despedimos un verano que ha tenido como protagonista esa cosa que nos mueve y muchos no valoran, la música.

Las 10 últimas películas que triunfaron en Sundance

No podríamos entender el cine independiente americano sin el Festival de Sundance. Un certamen que año tras año sirve de escaparate para las mejores películas independientes del país. Facilitando, de esta forma, la irrupción de nuevos cineastas, profesionales e intérpretes. Insuflando talento ya no sólo al cine indie, sino también a la industria audiovisual estadounidense en general. Aprovechamos el estreno en España de Me and Earl and the Dying Girl (cuyo título español es Yo, Él y Raquel), para hacer un repaso a las diez últimas ganadoras del Gran Premio del Jurado, el máximo galardón del festival. A lo largo de esta última década, Sundance se ha consolidado como uno de los festivales más importantes e interesantes del mundo.

 

precious210. Precious (Lee Daniels, 2009)

Negar la trascendencia de Precious sería un error mayúsculo. No tanto a nivel cinematográfico, sino cultural, incluso social, Precious es una película que tuvo un gran impacto. El segundo film de Lee Daniels narraba la dura vida de una adolescente negra y obesa que era maltratada por su madre y que se evadía de su sufrida existencia a través de ensoñaciones. La película es dura, desagradable y emotiva. Mejor escrita e interpretada (Gabourey Sidibe y Mo’nique están sensacionales) que dirigida. Rabiosamente feísta, salpicada de unas secuencias ensoñadas delirantes. Precious fue la carta de presentación para el mundo de Lee Daniels, un director excesivo que está ahora mismo en la cresta de la ola, sobre todo gracias a la televisiva Empire. ¿Quién no ha sufrido en algún momento de su vida como Precious? La Academia de Hollywood reconoció a este fenómeno indie dándole el Oscar al mejor guion adaptado y a la mejor actriz de reparto (Mo’nique) y nominándolo en otras cuatro categorías (película, director, actriz y montaje).


Captura de pantalla 2015-10-06 15.30.409. Padre nuestro (Christopher Zalla, 2007)

Frente a films bienintencionados como A Better Life de Chris Weitz, Padre Nuestro aborda de una forma oscura y pesimista no ya el drama de la inmigración ilegal en Estados Unidos, sino lo terrible que es estar solo en medio de la adversidad. Caminamos hacia una sociedad en la que el individuo, solo e incomunicado, debe luchar por su supervivencia rodeado de amenazas. La ópera prima de Zalla es un film seco y sucio, que se mueve con destreza por las sombras tanto formal como temáticamente. Aún a día de hoy, casi una década después, Padre Nuestro sigue siendo una de las películas más interesantes y realistas sobre la inmigración ilegal en USA. No es una historia sobre el sueño americano, sino sobre cómo éste puede convertirse en una pesadilla.


Fruitvale8. Fruitvale Station (Ryan Coogler, 2013)

Este drama social urbano sigue a un joven negro a lo largo de todo un día por su deambular vital. Conocemos a su novia, a su hija y a su madre. Nos metemos a fondo en su día a día hasta llegar al final del recorrido: Fruitvale Station. El gran atractivo de la ópera prima de Coogler no es tanto su calidad cinematográfica como su relevancia y pertinencia histórica. El abuso policial contra ciudadanos negros, que en muchas ocasiones desemboca en asesinato, es un drama de rabiosa actualidad y que menoscaba el principio sagrado de la igualdad ante la ley de toda la ciudadanía. El film no acaba de abordar el problema con la hondura necesaria, pero es un documento interesante que alimenta el debate. Lo mejor es su protagonista y cómo rueda Coogler los últimos 15 minutos del film.


quincea7. Quinceañera (Richard Glatzer y Wash Westmoreland, 2006)

Pasamos de un drama social a otro, en esta ocasión protagonizado por latinos. Quinceañera aborda el conflicto entre las convicciones sociales conservadoras de muchos padres y el ansia de libertad de sus hijos. Lo hace, y este es su mayor logro, con mucho cariño y sensibilidad. El film retrata con mucho respeto a sus protagonistas, una quinceañera embarazada y su primo gay. La familia, campo de batalla y refugio. Quizás sea, de las 10 últimas ganadoras del Gran Premio del Jurado de Sundance, la que menos repercusión tuvo.


like-crazy-2011-movie-screenshot6. Like crazy (Drake Doremus, 2011)

A menudo decimos que cometemos muchas locuras por amor. Es uno de los sentimientos humanos más incontrolables. Por amor, a veces, nos empeñamos en vencer a la lógica. En este drama romántico dos jóvenes se enamoran, son felices, se ven obligados a separarse físicamente y a partir de ahí luchan por mantenerse unidos. En el mundo globalizado en el que vivimos, las relaciones a distancia se han convertido en una tónica habitual. ¿Se puede sostener una relación viviendo separados? ¿Se puede estar incondicionalmente al lado de alguien sin estarlo físicamente? Aún estoy intentando averiguarlo.


Winter-s-Bone-image-winters-bone-36634762-1920-10805. Winter’s Bone (Debra Granik, 2010)

Aunque pueda parecer que conocemos a Jennifer Lawrence desde hace mucho tiempo, lo cierto es que la primera vez que muchos nos fijamos en ella fue en este thriller grisáceo, que comenzó su brillante carrera en la gélida Sundance. Aquí nació la actriz de carácter, que terminaría por convertirse en una de las grandes estrellas de Hollywood (y de Tumblr). Lawrence interpreta a una adolescente obligada por las circunstancias a ejercer de cabeza de familia. Mientras busca desesperadamente a su padre se va sumergiendo en los ambientes más turbios de esa América white-trash a la que Hollywood no suele prestar atención. Esa América que vive en caravanas, sobrevive violando a la ley y se mantiene aparte de una sociedad que la ha abandonado. El film, tras su paso por Sundance, se convertiría en una película de referencia del cine indie y lograría colarse en los Oscar en cuatro categorías importantes (película, actriz, actor de reparto y guion adaptado).


beastshushpuppyauroch4. Beasts of the southern wild (Behn Zeitlin, 2012)

También llegó a los Oscar, Beasts of the southern wild, la particularísima aproximación del director Behn Zeitlin al desastre del Katrina, que destrozó New Orleans y sus alrededores. El cineasta aborda el tema no desde un drama adulto urbano y realista, sino desde los ojos inocentes e imaginativos de una niña que vive junto a su padre en un poblado cercano a la ciudad en pésimas condiciones. Beasts of the southern wild es un ejercicio de realismo mágico sorprendente, a ratos milagroso, a ratos pesado. Una película de culto instantánea. La Academia reconocería la osadía del equipo nominado al film a cuatro Oscar (película, director, actriz y guion adaptado)


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3. Me and Earl and the Dying Girl (Alfonso Gomez-Rejon, 2015)

Los dramas (con tintes de comedia) adolescentes están de moda. Ya sea en su vertiente más mainstream (The Fault in Our Stars, Paper Towns) o más indie (The perks of being a wallflower, The Spectacular Now). Me and Earl and the Dying Girl forma parte del segundo grupo. Esta historia de amistad entre dos adolescentes que nace y se expande mientras ella lucha contra el cáncer, vendría a ser una especie de The Fault in Our Stars escrita (no tanto dirigida) por Wes Anderson. Y el film es mejor cuanto más se parece al cine de Anderson (esas películas, ese instituto, esa amistad entre el protagonista y Earl) y peor en su recta final, más típica. Gomez-Rejon, producto de la factoría Ryan Murphy (sobre todo AHS Asylum y Coven), demuestra en su salto al cine que es un director al que tener muy en cuenta. Su puesta en escena es preciosa.


Melissa-Leo-in-the-film-F-0022. Frozen River (Courtney Hunt, 2008)

Al igual que Winter’s Bone, Frozen River bucea en las miserias de ese mundo rural, plagado de pobreza, drogas y desesperación, dónde millones de americanos luchan por sobrevivir. Eso sí, Frozen River es una obra menos turbadora que la de Debra Granik. Aquí seguimos a una mujer de mediana edad, interpretada por una descomunal Melissa Leo (nominada al Oscar a mejor actriz) sumida en la desesperación, que acaba sumergiéndose en uno de los grandes dramas sociales de los Estados Unidos actuales: la inmigración ilegal. Es una película dura, seca, pero tan bien profundamente humana. Además de la nominación para Leo, logró estar nominada al Oscar al mejor guion original.


635484694866060002-XXX-SIMMONS-WHIPLASH-MOV-JY-3231-678488921. Whiplash (Damien Chazelle, 2014)

¿Un drama psicológico indie puede llegar a todo tipo de público? Sí, puede. Whiplash es una película que puede dejar boquiabierto a cualquier tipo de espectador, básicamente porque es un tour de force adranalítico. Un profesor de música tiránico (JK Simmons, da mucho miedo) y un alumno de batería obsesivo (Miles Teller, no se queda atrás) se enfrentan, sin tregua, en aras de la perfección. Dos psicópatas zurrándose a golpes y a notas. Whiplash es visual y sonoramente una obra descomunal. Y temáticamente es un agrio vistazo al lado más perverso del sueño americano. Era el éxito, estúpido. Si no logras ser el mejor, no eres nadie, no te mereces nada. Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes, que diría el maestro Yoda de Star Wars. La penúltima vencedora del Festival de Sundance, es un film que hay que ver porque es una experiencia audiovisual total. Una película que sangra, suda y escupe. Una película que parece un ser vivo y autónomo. Un milagro. La Academia la recompensó con tres Oscar (actor de reparto, montaje y mezcla de sonido) y otras dos nominaciones (película y guion adaptado).

La Habitación Roja: «Sentimos ser parte de mucha gente»

Que el Granada Sound ha sido el broche perfecto para el final del verano no hace falta ni mencionarlo. Maravilla de organización, correcto cartel y temperatura perfecta para finalizar un verano más que festivalero. Pero además de todo esto, el festival que recibió más de 50.000 personas en su cuarta edición, nos permitió el lujo de charlar con La habitación Roja de sus 20 años, sus nuevas metas y de cómo arreglar el mundo.

20 años de canciones, ¿de cuántas os arrepentís?

Tanto como arrepentirse, de unas pocas. Quizás sí me arrepiento más de no haber trabajado o dedicado más tiempo a alguna de ellas y que luego no han quedado todo lo bien que podrían. Ya sea por falta de tiempo, fuerzas u otras circunstancias.

¿Cuáles recordáis con más cariño?

Hay algunas favoritas, desde luego, me encanta Días de vino y rosas, por ejemplo, y le tengo especial cariño porque nunca ha sido demasiado importante y creo que es de las mejores. Luego hay canciones como Mi habitación, que nos sigue desde hace muchos años, o Ayer, que nos ha ayudado mucho. Tenemos casi 200 canciones.

¿Qué balance hacéis si echamos la vista atrás?

Pues media vida dedicada a lo que nos gusta. Muchas, muchísimas experiencias, estudios (de grabación), conciertos, viajes, bares, restaurantes y mucha gente que ha estado alrededor del grupo. Un balance muy positivo, desde luego. Además, está siendo una carrera lenta pero ascendente, a nivel musical, esto nos da mucha confianza y libertad. Y, desde luego, la sensación de que somos parte de muchos momentos de mucha gente.

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Este año en el Contempopránea vivisteis un festival muy especial siendo versionados por algunos compañeros de cartel, ¿cómo os sentís ante esto?

Es lo más halagador que puede pasarle a un grupo. Nos hizo una ilusión extrema ver a grupos nuevos y otros consagrados, incluso clásicos, tomándose la molestia de aprenderse una canción nuestra. Desbordó nuestras expectativas.

Festival tras festival y gira de aniversario, ¿no termináis agotados?

Hay cierto cansancio, estar fuera de casa siempre desconcierta un poco y, por ejemplo, este mes nos hemos hecho unos trayectos en furgoneta muy importantes y eso puede llegar a cansar. O ciertas pruebas de sonido. Pero el resto de cosas nos encantan, es lo que más nos gusta de estar en la música, tocar y todo lo que ello conlleva. Conocer lugares, gente, comidas y, claro, tocar.

¿Cómo es tocar en un festival tan agradecido como el Granada Sound?

Es una experiencia muy adictiva y fuerte. Sobre todo cuando el sonido, el público, el tiempo etc, todo acompaña… Es muy agradable. En el festival que mencionas, todo eso se cumplió y lo disfrutamos mucho. A mí personalmente me gusta quedarme con el recuerdo y no ver youtubes ni nada parecido después.

Un festival que empezó siendo familiar y ya ha conseguido más de 50.000 espectadores en esta última edición…

La verdad es que fue todo un éxito. Nosotros, como grupo, lo pasamos genial durante y después del concierto. Granada es una ciudad que nos encanta y pudimos reencontrarnos con muchos amigos.

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Cambiando de tema, ¿cómo veis el tema del maltrato a la cultura?

Es un mal endémico en este país. Especialmente se ceba con la música, ¿en qué país no existe un programa de actualidad musical en un horario decente? En eso hemos ido hacia atrás (y era difícil). Por no hablar de la falta de educación musical, la persecución a las salas, etc.

Y con todos estos cambios sociales que se están dando sobre todo en la capital, ¿la Habitación está más roja que nunca?

Desde luego, todo el mundo es bien recibido en LHR, pero nosotros tenemos claras ciertas ideas de solidaridad y justicia social. Y como somos un grupo real, de vez en cuando se nota en nuestras canciones.

¿Hacia dónde mira ahora La Habitación Roja?

Estamos justo ahora, mientras te contesto, grabando nuestro próximo disco. En este sentido, pensamos a corto plazo.

Hacer el mejor disco posible y tocar los conciertos que aún nos quedan pendientes para acabar la gira. Ambas cosas nos apetecen mucho además…

Festival Gigante conquista a 15.000 personas

Ni el frío pudo con la música. Lo de Festival Gigante es una auténtica maravilla. Sí, estoy totalmente enamorada de este festival, por si no lo habíais notado ya, y no sólo por los pedazos de directos que vivimos, sino por todo lo que engloba ese fin de semana a Guadalajara.

Llegas en cercanías, con toda la comodidad del mundo y con poquito gasto para compensar así el dejar las maletas en el hotel, el camping no está hecho para mi ser, y salir pitando para el recinto Fuente de la Niña. Nada más llegar, nos damos cuenta de que algo ha cambiado y es que hay colas para poder canjear la entrada por el verdadero amor de verano, la pulsera festivalera.

Por si hay algún despistado, esta era la segunda edición de Festival Gigante y que a tempranas horas su entrada esté repleta de gente, es síntoma de que algo bueno está pasando con este festival para que 15.000 personas acudan a su llamada. Aplausos para la organización, el trato a prensa y la limpieza, muchos festivales masivos deberían aprender del ejemplo.

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Queréis música, ¿no? Pues comenzamos el viernes con el amor pasional que aquí sentimos por Jero Romero y su espectacular directo, esas guitarras al unísono y su peculiar baile nos tienen más que conquistadas. Continuamos con la psicodelia de Rufus T. Firefly, ¿qué decir del directo Rufus? Si todavía sois tan delincuentes de no haber acudido a ninguno de sus conciertos, por favor, hacedlo, vuestros tímpanos os lo agradecerán.

Sin duda alguna era la noche del indie madrileño, y es que tras Rufus y con el frío como cabeza de cartel de toda la jornada, tomaban el relevo Pasajero. La banda madrileña continúa labrándose un buen camino sobre los escenarios y nos aportaron la nota sentimental del día con la dedicación de Dani, vocalista de la banda, a su sobrino, todavía en el vientre de su hermana bajo el escenario. Qué me pongo yo tontona con estas cosas.

Nos trasladamos al Escenario Gigante para disfrutar del rock inglés que nos aporta L.A. Su música es perfecta, Dualize y Stop the clocks ya son considerados como himnos del mallorquín, hecho que disfraza de cierta manera su falta de empatía con el público. Nos moríamos de frío pero no nos podíamos ir a dormir sin disfrutar de Varry Brava y menos mal, porque sino nos hubiéramos perdido la pedida de mano que se ejecutó durante el concierto de los de Murcia.

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Son las 13h de la tarde y ya estamos con Mahou en mano y camino a los escenarios de la Plaza Mayor, allí teníamos una cita con The Noises y Correos, porque por si no lo sabéis LO FESTIVALES TAMBIÉN SE VIVEN DE DÍA. Qué me ponga enferma con ese tipo de gente que hasta que no cae la noche no sabe disfrutar de la música, he dicho.

La jornada del sábado no se planteaba nada mal,  comenzábamos fuerte con Full, sabido es por todos que los sevillanos nos encandilan directo tras directo. Paso ahora para Smile, primera vez que les veíamos sobre el escenario y acabamos rodeando a John Franks en el césped de Escenario Guadalajara cuando decidió cantar desde el foso y tumbado. Un auténtico lujo de grupo, de música y de personas.

Pero el punto álgido estaba al llegar, Pucho y compañía salían al escenario para comerse, una vez más, el mundo entero. No sé si ellos seguirán el camino de baldosas amarillas pero desde luego nosotros queremos seguirlo hasta el fin del mundo con Vetusta Morla.


Nos vamos al Granada Sound

Os avisamos que septiembre venía cargadito de festivales y buena música y vosotros ahí, pasivos a lo que sucede en la vida festivalera. Con la resaca del Gigante y con los ojos ya puestos en el Dcode 2015 os aclaramos que la cosa no termina aquí y es que del 18 al 19 de septiembre tenéis una cita ineludible con la música en Granada. Saquen papel y boli y apunten, el Granada Sound está al caer. ¿Qué por qué no debéis faltar? Os lo aclaro.

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La Alhambra

Todos sabemos que este festival será el Alhambra Sound en nuestras mentes por los siglos de los siglos pero pese a su desaparición oficial del nombre de pila, la Alhambra es una belleza nivel David de Miguel Ángel. Así que si todavía no la habéis visitado, insensatos, sacad un huequito entre caña y caña que no sólo os lo agradecerá vuestro Instagram, sino vuestra salud cultural.

A la rica tapa

Qué me gusta a mi una tapa y vosotros también. Dejaos de absurdas operaciones bikini 2016 que si no habéis llegado este año, no va a cambiar el asunto para el que viene. La maravillosa sensación que os producirá las tapas de la Calle Navas y colindantes con vuestra preciosa resaca me la contáis el lunes, me agradeceréis el consejo.

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Copacabana y claqué

Ese momento que todos esperábamos ha llegado. Tras la presentación de su maravilla de videoclip esta semana, el Granada Sound nos permitirá arruinar nuestras cuerdas vocales al son de Copacabana, el primer adelante de lo que será el tercer disco de Izal. No sé vosotros pero yo estoy impaciente por desgañitar mi garganta en el polígono de Almanjayar.

THE KOOKS

La parte internacional del festival hay que destacarla simplemente por el currazo de la organización en conseguir su presencial en el mismo. Los de Brigton pisarán Granada por primera vez con su ‘Listen‘ y esperamos quitarnos la espinita que nos dejaron tras su paso por el Dcode en 2012 en el que la empatía no fue su mejor baza.

L.A
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El final del verano

Sí, nos duele la retina sólo de leerlo pero amiguis, hay que asumir, el verano llega a su fin. Adiós vacaciones, playa, sol, relax, fiestas de pueblos y un sinfín de cosas bonitas. Hola rutina y oficina. La cruda realidad está ahí, llamando a la puerta y qué mejor manera de despedir el verano que rodeada de música. Gracias Granada Sound por permitirnos esta fiesta fin de curso.

Temporada de festivales 2015, Volumen I

Se dice que hubo un tiempo en que una ardilla podí­a cruzar la Pení­nsula Ibérica de rama en rama sin tocar el suelo. Pues bien, si trasladamos esta idea a nuestros dí­as y cambiamos los arbolicos por festivales, te cruzas  el paí­s y parte del extranjero sin posar ni un dedo. Así­ es, amigas y amigos, esto es una locura. De hecho, se nos está yendo de las manos. Pero mucho.

Ahora que los almendros y los cerezos en flor empiezan a decorar algunos rincones. Que, por fin, nos vamos quitando capas y los rayos de sol, uoh oh oh, descongelan mentes y corazones, tu cabecita asocia buen tiempo con música en directo y voilí , temporada de festivales al canto.

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Si eres un melómano empedernido y/o cultureta y no quieres hacer otra cosa en tu vida los fines de semana de aquí­ a septiembre que ser un festivalero, lee muy atentamente. Si no, también, que seguro que alguno te interesa.

La oferta es enorme, para todos los gustos y colores. Tanto que necesitamos entregaros la información por fascí­culos, no vayamos a provocar cortocircuitos. Así­ que hoy nos vamos a centrar en unos pocos. Pero tranquis! Que seguiremos con la trilogí­a festivalera.

Podemos ordenarlos por provincias, por tipos de música, por orden alfabético, incluso por la marca de bebidas espirituosas que harán que protagonices alguna que otra escena a olvidar. Pero lo más práctico para ir pidiendo dí­as libres al jefe y cuadrar agendas con los coleguis, es hacerlo por fechas. So…let’s go!

La semana Santa está a la vuelta de la esquina y allá en el microclima que se gasta el levante se dará cita el festival gandiense con uno de los nombres más absurdos, a mi parecer,  que te acredita cuando les promocionasOH WAIT!

El San San Festival, del 2 al 5 de abril, que este año trae como grupo internacional a Kakkamadafakka y como nacionales a casi todos los que están ahora mismo en el candelero del indie nacional.

Un poco más al norte, en Gijón, los dí­as 17, 18 y 19 de abril, se celebrará el Gijón Sound Festival , con bandas como Belako, El columpio asesino, Mi Capitán o The Jayhawks entre otros muchos.

Por supuesto no puede faltar el festival de rock por excelencia, el Viña Rock, entre el 30 de abril y el 2 de mayo. Con Los Suaves y su gira de despedida, Rosendo, Kiko Veneno y un largo etc.

Un poco incompatible, por fechas, con el SOS 4.8, los dí­as 1 y 2 de mayo en Murcia, qué hermosa eres y que ya va por su octava edición. Aquí­ se juntan propuestas de indie, pop, rock y electrónica, además del área de Voces (conferencias, mesas redondas…) y Arte. La semana pasada confirmaron la presencia de Morrisey.

Le sigue, del 27 al 30 el barcelonés Primavera Sound, una de las citas culturales de referencia. Que, aparte de cartelazo (Damien Rice, The Black Keys, Christina Rosenvinge), tiene en cuenta a los más pequeños con espectáculos interactivos como el minimúsica, todo un acierto.

Estrenan junio y edición con el Festival de les Arts, en Valencia. Buscan impulsar los espacios, artistas y comercios de la ciudad, aunando música, dieño, moda, gastronomí­a e ilustración. Se celebra el 5 y el 6 y contará con artistas como Anni B Sweet, Izal, León Benavente, Bigott, etc.

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No nos olvidamos del Sónar, con más de 10 ediciones a sus espaldas conectando la Música Avanzada y New Media Art. 18,19 y 20 de junio en Barcelona.

Una semana después, 26 y 27 de junio, y en la capital del reino, se da cita la cuarta edición del Mulafest, festival de Tendencias y Cultura Urbana. En un mismo espacio podrás hacerte un tatuaje, disfruta de la Street Food, del arte underground o saltar a ritmo de 2MANYDJS Dj Set, Blue Hawaii o Is Tropical.

En julio tenemos tropecientos ahí­ concentradicos. El supermegatentador Bilbao BBK Live con Muse, Ben Harper y The Mumford and Sons como cabezas para los dí­a 9,10 y 11.

El Low Festival , el último finde del mes y en guirilandia Benidorm, con su césped, sus vasos reutilizables, sus karaokes y con The Libertines y Kasabian  a la cabeza en el lado internacional, y Supersubmarina, Los Enemigos o Nacho Vegas en el patrio.

 Y lo dejamos aquí­ por hoy, pero….to be continued!

Fotografí­a portada: Paloma de la Fuente, @prockcorn

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