Leticia Sabater busca el amor en First Dates

No nos cansamos de hablar de Leticia Sabater. O sea, nunca. Ídola. Y si encima nos deleita yendo a First Dates –el Tinder de la tele–, es que no podemos sino quererla. Gracias por tanto Leti.

Hemos vuelto a ver su aparición en el programa -que, por cierto, podéis ahorraros los primeros 50 minutos, no hagáis como yo, que para ver irrelevantes teniendo conversaciones de básicas os vais a la calle y ya- y hemos repasado todo lo que ha hecho nuestra popstar favorita y solo podemos decir que es súper necesario ver el programa. Es que encima la tía es sincera y lo dice todo sin tapujos, como que quiere salir casada del programa. Pues obvio que quiere, y si lo único que quisiera fuera encontrar un tío al que pincharse, también lo diría y estaría bien. ¿Cómo no vamos a quererla? ¡Basta ya de ir a First Dates hablando de antiguas parejas que no se han superado, hombre! ¿Así cómo vas a encontrar el amor o un pinchito? Pues eso.

Antes que nada hay que decir que iba guapísima. Gua-pí-si-ma. Llevaba un vestido nude –un color con el solo Kim Kardashian se atreve– con strass plateado y gafas de sol modelo aviador. Eso sí que es signature style y no la coleta de Ariana Grande.

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Fiel a su estilo

La pareja que le tocó a nuestra Leti (un fan) da para un análisis aparte, pero podemos resumirlo todo diciendo: «¿Lleva la corbata de su comunión?». Lo peor es que probablemente sea así. Nuestra reina de la sinceridad lo definió como un chico guapo y atractivo, así que vamos a hacerle caso y digamos lo mismo.

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El sujeto

Sin embargo, la diferencia de edad se notaba, y bastante. ¡Leticia Sabater era mayor que la madre de este chico irrelevante de cuyo nombre no nos acordamos nunca! Y, aunque la cita fue bien y Sabater hizo lo posible por que fuera bien, no cuajó. Y, cuando no cuaja, no cuaja. Pero qué podemos esperar de un hombre que tiene una cita con su ídola y lo primero que hace es preguntarle cómo se llama. Pues nada.

La cosa acabó con un par de besitos lanzados por Leti, porque el chico no se movía ni para mirarla, pero no habrá segunda cita. «¿Pero tú en las primeras citas qué haces, juegas a las canicas?» dixit.

Entre esos motivos por los que no volverán a quedar no estaba algo que le preocupaba mucho a la cantante, el tamaño del pene de su pretendiente. De sobra es conocido su trauma con los penes grandes, y afortunadamente el de este chico entraba dentro de la media. Cosa que pudo comprobar cuando él le dijo que se le estaba clavando el móvil.

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Never forget

Leticia Sabater no es una chica de rollos, de líos de una noche ni enamoramientos furtivos Quiere un novio limpio y comprometido, que no se vaya a por tabaco y la deje tirada, que le dé sexo cuatro o cinco veces por semana, y sobre todo que tenga el pene de un tamaño normal.

Este programa nos ha mostrado a una Leticia natural que dice que ella se quedó en los cuarenta y ya no envejece más, que asume que le ha ido mal en el amor y no pasa nada, que es tan natural que, si hace falta, le enseña a su pretendiente a comer espaguetis. Y, sobre todo, que es una persona magnífica que no se va con cualquiera que muestre interés si a ella no le gusta porque sabe que no tiene por qué hacerle daño, y le dice que no pasa nada, que algún día encontrará a alguna mujer y la hará muy afortunada.

En definitiva, que es el mejor capítulo de First Dates con diferencia. Bueno, empata con el de Platania Aeternum. Pero esos dos están muy por encima del resto del contenido televisivo de la programación actual y eso es lo que importa. Grande, Leticia.

TEST | ¿En qué dating show encontrarás el amor?

«All you need is love. Love is all you need«. Ya lo decían los Beatles, «el amor es todo lo que necesitas«. Y por eso durante los últimos años, y especialmente en la parrilla de Cuatro, los dating show tiene un hueco asegurado. Lo mismo te da intentar conquistar a un granjero, a una princesa o recurrir a terceros para que lo hagan por ti (como en el recién estrenado ‘Tú, yo y mi avatar’). La cuestión es encontrar el amor en televisión, al precio que sea.

Por eso hoy, y después de haberos invitado a conocer en qué reality show deberíais participar, os quiero ayudar a descubrir a qué dating show os deberíais apuntar para encontrar el amor. ¿Quién sabe? Igual vais y os cruzáis con el amor de vuestra vida.

¿Con qué actor/actriz de cine clásico tendrías una ‘First Date’?

El cine de ahora no es como el de antes. Y para saber eso, no hace falta que seamos expertos. Reconozcámoslo. A todos nos hubiese encantado vivir esa época del cine dorado de Hollywood. Colgar pósters de Marilyn Monroe y James Dean en nuestra habitación cual Blanca Suárez y Mario Casas del momento, o pedirle a Paul Newman que te firme un pecho. Una fiebre fan en los años de Grease.

Pero, ¿qué pasaría si fuésemos un poco más allá? Si nuestra locura trascendiese el fanatismo convencional e igualase o superase a la fiebre belieber. «¿Cómo serían nuestros hijos?» «¿Dónde celebraríamos nuestra boda?» o «¿De qué hablaríamos en una primera cita?» serían preguntas que rondarían nuestra enfermiza cabeza. Por ello, nosotros, alimentando la locura teenager y al más puro estilo Carlos Sobera en ‘First Dates’, te contamos cómo sería tener una cita con los actorazos más top del blanco y negro.


Marilyn Monroe

Llegaría tarde. Sí, no te queda más remedio que aceptarlo. Pero posiblemente fueses la envidia del restaurante. Contornearía sus caderas de manera apresurada y conjuntaría sus diamantes con una sonrisa curiosa y sensual. No podría ser de otra manera. Luego, con la segunda copa, te reconocería que en realidad lleva ya cuatro maridos, y que bueno, en realidad viene al programa a vivir la experiencia. Pero, lo siento. Aunque tus fotos de Instagram sobrepasen el límite del divismo en likes, no eres suficiente para ella. Así que, siempre con una sonrisa, se levantará y puede que incluso te dedique un hasta nunqui tan sexy como jamás lo habrías oído.


James Dean

Qué podemos decir de este rebelde sin causa. Prácticamente no podrías ni cenar. Te dedicaría miraditas intensas durante toda la velada, y te conquistaría al primer «sueña como si fueras a vivir para siempre. Vive como si fueras a morir hoy». En ese momento concreto, posiblemente tus bragas/calzoncillos caerían automáticamente al suelo. Volverías a su casa pensando en su olor, en su pelo y en su sonrisa y te volverías Jamesdeanómano/a. Pero tranquilo/a, de toda droga se sale.


Audrey Hepburn

Con Audrey no podrías pensar solo en el sexo. Con Audrey sería inevitable sentar la cabeza, abrazarla fuerte y presentarla en sociedad en la boda de tu prima la de Ciudad Real. Sí, todos la querrían. Descubriste que estabas enamorado de ella cuando, en vuestra primera cita, reconoció humildemente su labor humanitaria. Te miró con sus ojos solo decorados por una fina raya negra que se clavaron en tu pequeño y oxidado corazón, que hasta ahora solo pensaba en otras cosas, y te conquistó. ¿Qué más se puede decir?


Paul Newman

Paul Newman es el chico del que tu abuela presumiría en la peluquería mientras se chupa la yema del dedo corazón para cambiar de hoja de la Pronto. Paul es de esos que te abren la puerta y te dejan pasar. De los que, para ganarse el respeto de la suegra, engullen felizmente unas lentejas estofadas e incluso, ojo, que esto es amor verdadero, repite. Pero en esta primera cita, los nervios posiblemente te jugasen una mala pasada. No podrás evitar temblar cuando te ofrezca vino, y con los nervios, dirás millones de tonterías que acentúan tu incontinencia verbal. Pero poco a poco te hará entrar en calor, y te preguntará por tu ideología política o tu compromiso con la sociedad. De ahí, lo que respondas, ya depende de ti… #YoNoDigoNada


Y tú, ¿con cuál te quedas?

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