Crítica | «Freeheld», un amor emotivo y fidedigno

Freeheld con Julianne Moore y Ellen Page

Hoy es fiesta en la Comunidad de Madrid y debería estar descansando. Pero he creído conveniente escribir para haceros una recomendación cinéfila en condiciones. Me preocupo por vosotros, no tengo remedio. ¿No tenéis que hacer absolutamente nada este viernes? ¿El plan de la Sureña ya te aburre y lo de comer pipas en un banco es demasiado triste? Pues apunta bien, que ya tienes plan: ve al cine a ver Freeheld, que la estrenan esta semana. En España, país de costumbres traductoras inútiles, la han decidido añadir el subtítulo «un amor incondicional», pero lo obviaremos y haremos como que esto no ha pasado.

La semana pasada tuve la oportunidad de acudir al preestreno de esta película protagonizada por Julianne Moore y Ellen Page, un evento muy especial organizado por LesGaiCineMad, el Área de Mujer de Fundación Triángulo y Filmax en el marco de la V Muestra de Cine Lésbico de Madrid. Moore y Page tenían las agendas un poco complicadas y, aunque estaban deseando venir a vernos, al final no pudieron acudir. Pero nosotros lloramos igualmente cual magdalena. Y con palomitas.

[youtube id=»5f5AqBSqnoI» align=»center» mode=»normal» autoplay=»no» maxwidth=»835″ grow=»no»]

La película dirigida por Peter Sollett y con guión de Ron Nyswaner (que también escribió Philadelphia) se estrenó en Estados Unidos el año pasado y, posteriormente, en el Festival de San Sebastián. No llegaron muy buenas críticas del otro lado del charco y los medios patrios se hicieron eco de una cinta a la que pusieron a caer de un burro. «Floja», «sosa», «convencional», «previsible», «lacrimógena» o, incluso, «sensacionalista» son algunos adjetivos usados por varios críticos (hombres, debo recalcarlo). Mis expectativas estaban por los suelos, para qué os voy a engañar.

«No te preocupes, lucharemos contra estas críticas tan feroces»

Convencional, pero emotiva sin trucos ni engaños

Es cierto que Freeheld no hace alarde de un gran despliegue estilístico o de presupuesto. De hecho, tiene pinta de ser un largometraje sencillo y barato. Y sí, incluso podría ser considerada como una película convencional desde el punto de vista formal. Sin embargo, estamos hablando de una historia basada en hechos reales. Pero, ¡ojo! Hay que tener cuidado con el uso de este concepto, porque habitualmente se usa y aplica con la misma despreocupación con la que una se cambia de bragas cada día. No, amigas mías, no estamos ante una historia inventada que sólo conserva los nombres de las protagonistas; estamos ante una historia absolutamente fidedigna que refleja con una exactitud casi quirúrgica lo que ocurrió realmente en el año 2004.

Os pongo en antecedentes, Laurel Hester fue una agente de policía extremadamente condecorada y alabada que luchó en contra de la junta de freeholders del Condado de Ocean (New Jersey) para transferir su pensión como funcionaria a su pareja de hecho, Stacie Andree, después de ser diagnosticada con un cáncer terminal, primero de pulmón y después de cerebro. Esta pensión era lo único que ella tenía para que Stacie pudiera vivir para siempre en la casa que habían comprado, reformado y redecorado.

Estamos ante dramón con mayúsculas, que ocurrió tal y como os cuento y que fue todavía más triste por ciertos detalles que a uno le parten el alma cuando los conoce y que no os desvelaré para que veáis la película y los descubráis por vosotros mismos. En 2007, Cynthia Wade realizó Freeheld, un cortometraje documental de 40 minutos (que ganó un Oscar, por cierto) sobre esta historia. La película contó con los testimonios de cada uno de los protagonistas y, además, con imágenes de archivo de esta historia que revolucionó Estados Unidos y fue la antesala de la posterior aprobación del matrimonio igualitario en Yankilandia.

Freeheld, una lucha verdadera por la igualdad

La importancia del largometraje que se estrena esta semana en España radica en la exactitud de los sucesos, de los emplazamientos, del deterioro de Laurel y, sobre todo, de los diálogos. Cada coma y cada palabra, según quedaron recogidas en 2004, se recrean en el guión de Freeheld, que cuenta en la producción con la propia Cynthia Wade. Ved el documental y comprobadlo por vosotros mismos. No hay trampa ni cartón. Me atrevería a decir que el 98% de lo que se rodó sucedió realmente 11 años atrás. ¡Y no pasa nada por admitirlo! Es bonito contar con una película que muestra de manera tan verídica un suceso tan cruento y triste. Es bonito saber que no te están engañando y que te están contando una historia real de lucha por la igualdad, por una justicia real y por la visibilidad de las lesbianas, estigmatizadas, marginadas y estereotipadas, todavía, a día de hoy.

Fotografía de Laurel Hester y Stacie Andree
Las verdaderas Laurel Hester y Stacie Andree

Además, Julianne Moore (Laurel) y Ellen Page (Stacie), sobre todo Moore que realiza un cambio radical y un trabajo formidables, están excelentes en unos papeles que contrastan muy bien con el humor judío del personaje de Steve Carrel (Steven) y con la ternura de un Michael Shannon (Dane) que pasa de no preocuparse por cosas de gais y lesbianas a involucrarse como el que más en una causa que, a día de hoy, sigue mereciendo la pena.

A pesar del sabor agridulce de la historia (que por suerte cuenta con chascarrillos que te permiten respirar entre la vorágine de lágrimas), el resultado de la película es más que satisfactorio para una producción tan modesta. Incluso a pesar de todo lo que digan aquellos críticos. Por eso mismo, ya sabéis cuál es vuestra labor: ir al cine el viernes, estar los primeros en la cola, ver Freeheld y, después, completar la experiencia con el visionado del documental. Os daréis cuenta, igual que yo, del formidable trabajo de recreación y los valores tan importantes que se transmiten con esta historia que parece del siglo pasado (por la cantidad de trogloditas presentes) y que, sin embargo, está más cerca en el tiempo que nunca. ¡No os olvidéis los pañuelitos!

DiCaprio y otros Oscar que llegaron tarde

El próximo domingo 28 de febrero puede que se obre el milagro. Salvo sorpresa de última hora, Leonardo DiCaprio por fin subirá al escenario del Dolby Theatre para recoger un Oscar que hasta el momento se le ha resistido, levantando todo tipo de sospechas y de polémica en torno al ninguneo de la Academia de Hollywood hacia un actor que ya ha demostrado en numerosas ocasiones su tan merecido reconocimiento. Desde que en 1994 se diera a conocer como intérprete secundario por ¿A quién ama Gilbert Grape?, los académicos le han dado la espalda en otras tres ocasiones, incluida su mejor actuación hasta el momento, en El lobo de Wall Street. Este año, gracias a El renacido, su quinta nominación puede convertirse por fin en la preciada estatuilla dorada.

Un Oscar que llega tarde, más de 20 años después del inicio de una carrera absolutamente ligada a la historia del cine actual. Pero el de DiCaprio no es, ni mucho menos, un caso excepcional. De hecho, la historia de los galardones más importantes de la industria cinematográfica está plagada de casos en los que el premio gordo se ha hecho esperar tanto o más que en el caso del protagonista de Titanic. A continuación, sólo una muestra de diez actores y actrices que han sufrido más que nadie en el patio de butacas de la ceremonia de los Oscar.


Julianne Moore

Julianne MooreHace tan solo un año que una de las actrices más importantes de Hollywood obtuvo por fin su más que merecido Oscar. Lo hacía tarde, muy tarde, con un papel, el de Siempre Alice, que parecía confeccionado expresamente para romper la maldición. Después de una primera nominación que llegó en 1998 con Boogie nights, Julianne Moore aguantó estoicamente el desplante del año 2000 con El fin del romance y el doble plantón, mucho más doloroso, de 2003, cuando no obtuvo ninguno de los dos Oscar a los que optaba, el de actriz principal por Lejos del cielo y el de actriz de reparto por Las horas. Otros papeles, como los de Magnolia, Hijos de los hombres o Hannibal ni siquiera optaron al galardón.


Jeff Bridges

Jeff BridgesCasi 40 años tuvieron que pasar para que este veterano actor obtuviera por fin su merecido Oscar desde que fuera nominado por primera vez en 1972 por su interpretación secundaria en La última película hasta que lo alcanzara en 2010 por su actuación protagonista en Corazón rebelde. Entre ambas fechas, El Nota de El gran Lebowsky (papel por el que ni siquiera obtuvo nominación), tuvo que presenciar cómo otros compañeros le pasaban por delante en otras tres ocasiones: en 1975 por Un botín de 500.000 dólares, en 1985 por Starman y en 2001 por Candidata al poder.


Kate Winslet

Kate WinsletLa propia compañera de DiCaprio en Titanic, la misma con la que estos días ha compartido instantánea tras sus respectivos Globos de Oro y BAFTA y con la que podría repetir tándem el próximo 28 de febrero, tuvo que armarse de paciencia para obtener su ansiado Oscar. Cinco nominaciones previas acumulaba Kate Winslet hasta que por fin lo logró en 2009 por El lector. La estatuilla nuevamente llegaba a destiempo, después de haber ignorado algunos de sus papeles más memorables, como el primero por el que obtuvo nominación en 1996 (Sentido y sensibilidad), Titanic (1998), Iris (2002), ¡Olvídate de mí! (2005) y Juegos secretos (2007). Una actriz que perfectamente podría haber acumulado cinco nominaciones más. Criaturas celestiales, Jude, Quills, Un dios salvaje y, sobre todo, Revolutionary road, bien merecían el premio.


Alan Arkin

Alan ArkinEl caso de este neoyorquino de 81 años también es paradigmático. 40 años exactos tuvo que esperar para recibir un Oscar tras su primera nominación en 1967 por ¡Que vienen los rusos!. Un galardón que además le llegó veterano, en 2007, por un papel secundario en la simpática comedia Pequeña Miss Sunshine pero que no representaba en absoluto una trayectoria consagrada de Hollywood. En 1969 volvió a estar nominado por su actuación principal en El corazón es un cazador solitario. Desde aquél entonces, la Academia lo mantuvo ignorado hasta la llegada de la mítica furgoneta amarilla con la que al fin obtuvo su preciada estatuilla. En 2013, Arkin volvió a estar nominado, esta vez sin premio, por su papel en la ganadora Argo.


Morgan Freeman

oscars5La historia de Hollywood no se concibe sin su rostro. Sin embargo, Hollywood no le abonó los servicios prestados hasta bien entrado en años, concretamente hasta los 67. Era 2005 cuando la Academia decidió premiarle por su entrañable papel en la ganadora de aquél año, la obra maestra de Clint Eastwood Million Dollar Baby, pero hasta el momento lo habían ignorado tanto en sus tres nominaciones previas (El reportero de la calle 42, de 1988; Paseando a Miss Daisy, en 1990, y en el que probablemente sea su papel más emblemático, el del recluso Red en Cadena perpetua, en 1995), como en otras interpretaciones que ni siquiera le fueron reconocidas (Seven o Sin perdón entre tantas otras). En 2010, otra cinta de Eastwood, Invictus, le volvió a situar entre los favoritos. Pero aquél fue el año precisamente de otro veterano largamente ignorado, Jeff Bridges.


Susan Sarandon

Susan SarandonOtro monstruo de la interpretación que no obtuvo el reconocimiento de la Academia de Hollywood hasta su quinta nominación, en 1996, por su arrebatadora interpretación de la hermana Helen en Pena de muerte, junto a Sean Penn. Y desde entonces (ya han pasado 20 años), el vacío. Si bien es cierto que su carrera se ha ido diluyendo con los años, sin prácticamente ningún papel oscarizable salvo quizá el de En el valle de Elah en 2007, Sarandon acumuló cuatro decepciones antes de llevarse el Oscar. Todas ellas suponían un gran bofetón a interpretaciones poderosas, las que imprimió en Atlantic City, Thelma & Louise, El aceite de la vida y El cliente.


Al Pacino

Al PacinoEste es probablemente el martirio más flagrante que ha tenido que padecer un actor en la historia de los Oscar. Uno de los intérpretes más importantes del séptimo arte vio perder su oportunidad de alcanzar la estatuilla dorada hasta en seis ocasiones, desde que en 1973 lo nominaran por primera vez por su papel en El padrino. Desde entonces le hicieron sufrir cuatro años consecutivos: en 1974 por Serpico, en 1975 por la secuela de El padrino y en 1976 por Tarde de perros. Cuatro años más tarde, con Justicia para todos, tampoco subió al escenario. Ni en 1991, por su actuación de reparto en Dick Tracy. Fue en 1993, con nominación doble como secundario en Éxito a cualquier precio y como principal en Esencia de mujer, cuando obtuvo finalmente su merecido Oscar por esta última. Y desde entonces, si te he visto no me acuerdo.


Paul Newman

Paul NewmanUno de los eternos galanes de Hollywood tampoco lo tuvo nada fácil para conseguir su Oscar. Paul Newman no obtuvo galardón por La gata sobre el tejado de zinc en 1959. Ni por El buscavidas en 1962. Ni por Hud en 1964. Ni por La leyenda del indomable (1968), Ausencia de malicia (1982) o Veredicto final (1983). Seis nominaciones tuvieron que pasar para que la Academia intentara solventar el error con ese mecanismo tan hiriente que es el Oscar honorífico, que decidieron otorgarle en 1986, justo un año antes de su primera estatuilla oficial, la que le llegó, con 62 años, por El color del dinero. Demasiado tarde.


Geraldine Page

Geraldine PageHe aquí el récord de nominaciones sin fruto. Tan dudoso honor lo sustenta una de las mejores actrices de la historia del cine, que acumuló nada menos que siete nominaciones hasta que finalmente lo obtuvo en 1986, 32 años más tarde de su primer intento. Era el año 1954. Geraldine Page optaba a la estatuilla por su interpretación de reparto en el western de John Wayne Hondo. Después vendrían Verano y humo (1962), Dulce pájaro de juventud (1963), Ya eres un gran chico (1967), Risas y lágrimas (1973), Interiores (1979), y Sed de poder (1985). Por ninguna de ellas consiguió la estatuilla. Fue Regreso a Bountiful, de Peter Masterson, la que finalmente consiguió que no se paseara en vano por la alfombra roja.


Shirley MacLaine

Shirley MacLaineOtra actriz que tuvo que esperar décadas para salir victoriosa de la gala de los Oscar. En 1959 la nominaron por primera vez por su papel principal en Como un torrente, junto a Frank Sinatra y Dean Martin. Dos años más tarde tampoco tuvo suerte con El apartamento, al igual que su compañero de reparto, Jack Lemmon, mientras la cinta y su director, Billy Wilder, salieron triunfantes de la ceremonia. Otro papel en una cinta de Wilder, el de Irma la dulce, volvió a dejarla plantada en el patio de butacas en 1964. Ya en 1978, la nominación por Paso decisivo tampoco la llevó a buen puerto. No fue hasta 1984 que alcanzó la gloria gracias a su inolvidable papel en La fuerza del cariño. Y desde aquél entonces se apagaron sus oportunidades.

Qué esperar de los Oscars 2015 (de la A a la Z)

Este próximo domingo se entregan en Los Angeles los premios Oscars de la Academia de Hollywood en una ceremonia que llega ya a su 87 edición y que será conducida por primera vez por el actor Neil Patrick Harris.

Sin claros favoritos en la mayorí­a de las categorí­as y pocas celebrities de renombre entre los nominados que aseguren un espectáculo televisivo actractivo, la gala de este año esconde muchas incógnitas que ni siquiera la maratón de galardones de estos meses ha conseguido despejar.

Pero si en el apartado de posibles vencedores la cosa no está clara, tampoco lo es intuir cómo se desarrollará el show: ¿brillará como host el actor de ‘Cómo conocí­ a vuestra madre’ o se quedará a medio camino de lo que suele hacer en los Tony o los Emmy? ¿las actuaciones musicales serán soporí­feras? ¿valdrá la pena trasnochar para saber, en riguroso directo, qué pelí­cula se alza con la estatuilla dorada? Si os estáis haciendo esas u otras preguntas similares, hoy os ayudamos a eliminar las dudas con unos cuantos datos, tirando de alfabeto, sobre qué esperar de la próxima ceremonia de los Oscars y no caer en lamentaciones llegado el momento.

Actuaciones musicales: no habrá tiempo para cabezaditas ni pestañeos. Tegan y Sara, Rita Ora, Adam Levine, Lady Gaga y John Legend estarán in da house y ya han confirmado su actuación. Everything is Awesome!

Británicos: ¡invasión inglesa! El clan de los de ‘La Teorí­a del todo’ y el de los de ‘The Imitation Game’ ocuparán buena parte de la platea. Menos acompañada pero menos perdida, Rosamund Pike también tendrá su butaquita reservada.

Chulaz@s: este apartado lo salvan (thanks, God!) Bradley Cooper, Benedict Cumberbatch, Channing Tatum, Chris Evans, Jared Leto, Scarlett Johansson, JLo y Marion Cotillard (Dieu merci!).

bradgiphy

Directores: Richard Linklater y Alejandro González-Iñárritu mantienen el pulso en este apartado

Entretenimiento: la combinación entre las actuaciones musicales y la fe depositada en el presentador podrí­an ser el cóctel perfecto para asegurar la diversión.

Fanatismo: componente indispensable para seguir la gala con intensidad, deberá correr a cargo de cada espectador.

Glamour: no será el protagonista de la noche por la ausencia de figuras hollywoodienses de primera lí­nea

Heidi Klum: la modelo y presentadora alemana no se pierde un sarao y tampoco este evento. Su presencia no tiene ninguna relevancia y nos da bastante igual, pero es un clásico intrí­nseco a esta cita anual.

In memoriam: en el momento más emotivo de la noche, se rendirá homenaje a los fallecidos durante el año pasado, entre los que se encuentran Robin Williams, Lauren Bacall o Bob Hoskins.

Julianne Moore: si hay un Oscar seguro, ese es el suyo

juli

Kit de regalo: los nominados y presentadores recibirán una bolsa de regalo valorada en 125.000 dólares y que contiene, entre otras cosas, sales de mar francesas, un vaporizador, la visita a una vidente o un vibrador. ¡Habrá que fijarse bien en sus caras para saber si ya han estrenado algo!

Leticia Dolera: aliciente extra para los espectadores españoles. La actriz conducirá el programa especial de Canal +

Meryl Streep: defiende su 19 nominación y como dijo el personaje de Penélope Cruz en ‘Volver’ «¡aquí­ huele a pedo!».

Neil Patrick Harris: se estrena como presentador en los Oscars. Su sello personal como maestro de ceremonias son los números musicales. ¿Nos regalará alguno el domingo? Si hacemos caso a su cuenta de Twitter, todo parece indicar que sí­.

http://youtu.be/danBaPWT09A

Olvidados: no veremos a Jennifer Aniston, Jake Gyllenhaal o David Fincher

Pelirrojos: si Julianne Moore y Eddie Redmayne ganan en sus categorí­as, el color pelirrojo y los caobas podrí­an convertirse en tendencia en las peluquerí­as

maQuillaje: tras el caso Uma Thurman, el maquillaje será un nuevo elemento que tendremos que tener en cuenta antes de escribir tuits envenenados hacia las actrices y sus cirujanos plásticos.

Relatos Salvajes: la representante argentina a la mejor pelí­cula de habla no inglesa cuenta con producción española, así­ que sentiremos su triunfo como algo un poco español en caso de que consiga imponerse a sus rivales.

Sorpresas: que no sepamos por dónde van a ir los tiros abre el camino a los chascos y las alegrí­as imprevistas.

Twitter: la gala no solo se vivirá por televisión. Para enterarnos de todo, las cuentas de Twitter de la Academia y de los actores nominados e invitados serán indispensables de seguir.

El Gran Hotel BUdapest: en los Globos de Oro se proclamó Mejor Pelí­cula en la categorí­a de comedia. ¿Y si el film de Wes Anderson pega la campanada en los Oscars y repite triunfo?

Vestidos: gracias al pre-show de la ABC podremos ver con todo lujo de detalles los atuendos de las celebs y elaborar nuestras propias listas de los mejor y peor vestidos.

Witherspoon: la ‘rubia muy legal’ tiene pocas probabilidades de darle un nuevo hermanito al Oscar que ya tiene en casa, pero merece una mención especial porque,… ¿acaso no es una debilidad?

reese1

BotoX: la alfombra roja será un buen medidor para comprobar cómo avanzan las capacidades de expresión facial de nuestros actores y actrices.

Eddie RedmaYne: el pecoso londinense podrí­a dejar sentado a Michael Keaton y llevarse el galardón a casa. Nos parecerá bien siempre y cuando no vuelva a hablarnos de su boda y de su inexistente luna de miel en su speech.

ZzzZZzz: el sueño será el protagonista secundario y principal rival a batir durante la madrugada. ¡Una cafetera bien cargada siempre será buena ayuda!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies