Así serían los Oscars ideales del 2016

Para muchos la de este año es una de las carreras más descafeinadas de la historia de los Oscar. La ausencia de una clara favorita, lejos de convertir en más apasionante e impredecible la competición, ha mermado el entusiasmo de los seguidores, que no encuentran entre las nominadas ninguna obra maestra a la que aferrarse. La opinión sobre las favoritas está tan dividida que tan sólo una cinta a priori tan poco escarizable como Mad max: Fury road ha logrado aglutinar a una legión de seguidores incondicionales. El resto se divide entre la espectacularidad de El renacido, el rigor de Spotlight y la irreverencia de La gran apuesta.

Pero ¿qué hubiera ocurrido si los académicos hubieran optado por otras propuestas? La lista final de nominadas al Oscar deja entrever la impresión de que este ha sido un año mediocre para el cine de Hollywood. Una concepción totalmente errónea. Los premios más importantes de la industria han perdido la oportunidad de ofrecer una contienda de alto copete. Una revisión de las grandes obras, y de las enormes interpretaciones, que han ido llegando a lo largo de los últimos meses permite confeccionar una lista de nominaciones alternativa que no sólo convertiría esta edición en mucho más emocionante sino que además les hubiera ahorrado a los académicos más de un quebradero de cabeza.


Mejor película

Oscar 2016 ideales

  • La gran apuesta / Carol
  • El puente de los espías / La chica danesa
  • Brooklyn / Los odiosos ocho
  • Mad Max: Fury Road
  • Marte / Sicario
  • El renacido
  • La habitación
  • Spotlight
  • Star Wars: El despertar de la fuerza
  • Steve Jobs

¿Había suficiente nivel este año para completar la lista de hasta diez nominadas al Oscar? No sólo eso sino que incluso eliminando cuatro de las candidatas actuales se lograba un repertorio alternativo mucho más sugerente que el oficial. El renacido y Spotlight encontrarían serias contrincantes en obras maestras que para muchos superan a las favoritas para este próximo domingo. Carol, Los odiosos ocho y Steve Jobs son todavía hoy las grandes vilipendiadas por los académicos de Hollywood. De la misma forma, tampoco se entiende por qué un thriller perfecto como Sicario ha quedado fuera de las quinielas desde prácticamente el inicio de la carrera. La chica danesa, por su parte, hubiera sido en cualquier otra edición una firme nominada, sobre todo si tenemos en cuenta que sigue la estela de la ganadora El discurso del rey. Por último, de la misma forma que Mad Max: Fury Road ha obtenido su reconocimiento por relanzar con maestría una mítica saga, ¿por qué no hacer los mismo con Star Wars, cuando además se ha convertido en pocos meses en la película más taquillera de la historia en Estados Unidos?


Mejor director

Directores Oscar ideales 2016

  • Adam McKay (La gran apuesta) / Todd Haynes (Carol)
  • George Miller (Mad Max: Fury Road) / Quentin Tarantino (Los odiosos ocho)
  • Alejandro G. Iñárritu (El renacido)
  • Lenny Abrahamson (La habitación) / Denis Villeneuve (Sicario)
  • Tom McCarthy (Spotlight)

La nominación de Adam McKay, así como el porrón de consideraciones hacia una cinta tan pavorosamente dirigida como La gran apuesta responde claramente al título de la película. Sobre todo si observamos que por su culpa quedaron fuera directores mucho más meritorios como Tarantino, que además homenajea a la historia del cine recuperando formatos caducos, o Todd Haynes, que si ya estuvo nominado en 2003 por Lejos del cielo también debería estarlo en esta ocasión por Carol. La exclusión de Lenny Abrahamson podría justificarse por la descompensación entre la primera y la segunda mitad de La habitación, mientras que la de George Miller responde más bien a criterios personales: Denis Villeneuve consigue con Sicario la enésima perfección, mientras los Oscar siguen ignorando su labor en todas y cada una de las maravillas que propone.


Mejor actor

Actores Oscar ideales 2016

  • Bryan Cranston (Trumbo)
  • Matt Damon (Marte) / Michael Caine (La juventud)
  • Leonardo DiCaprio (El renacido)
  • Michael Fassbender (Steve Jobs) / Michael Fassbender (Macbeth)
  • Eddie Redmayne (La chica danesa) / Jacob Tremblay (La habitación)

Este sería el año de Michael Fassbender si no fuera porque Leonardo DiCaprio aguarda desesperado su más que merecida estatuilla. El alemán, en todo caso, ha presentado este año dos interpretaciones memorables, la de Steve Jobs y la aún más poderosa de Macbeth, por la que podría haber obtenido incluso una doble nominación. Más discutible, en cambio, es la presencia de Matt Damon en el combate por un papel, el del astronauta Mark Watney en Marte, que no sobrepasa en ningún momento lo simpático, mientras quedaban fuera de las nominaciones dos actuaciones imprescindibles: una en forma de veteranía (Michael Caine en La juventud) y otra en forma de grata sorpresa, el jovencísimo y entrañable Jacob Tremblay en La habitación.


Mejor actor secundario

Actores secundarios Oscar ideales 2016

  • Christian Bale (La gran apuesta) / Samuel L. Jackson (Los odiosos ocho)
  • Tom Hardy (El renacido)
  • Mark Ruffalo (Spotlight) / Robert Redford (La verdad)
  • Mark Rylance (El puente de los espías)
  • Sylvester Stallone (Creed)

Dos papeles histriónicos que, para colmo, parten de interpretaciones previas. Es el caso de Christian Bale, que parece emular todo el rato al Matthew McConaughey de El lobo de Wall Street en La gran apuesta, y de Mark Ruffalo, que se autoparodia constantemente a sí mismo en Spotlight. Dos injustamente nominados que se podrían suplir perfectamente con la presencia de un veterano como Robert Redford, que lleva a cabo un papelón absolutamente menospreciado en La verdad, y de Samuel L. Jackson, epicentro del plantel de grandes secundarios de Los odiosos ocho. Un papel imprescindible que además hubiera evitado el movimiento #OscarSoWhite, no para rellenar unas absurdas cuotas, como puede que suceda el año que viene, sino porque realmente el actor presenta una de las mejores interpretaciones de su carrera.


Mejor actriz

Actrices Oscar ideales 2016

  • Cate Blanchett (Carol)
  • Brie Larson (La habitación)
  • Jennifer Lawrence (Joy)
  • Charlotte Rampling (45 años)
  • Saoirse Ronan (Brooklyn)

¿Para qué modificar la absoluta perfección? Esta es, sin duda, la categoría más apasionante de uno de los Oscar menos apasionantes de la historia. Tan sólo podría cuestionarse la ausencia de Rooney Mara entre las cinco candidatas a mejor actriz, pero esa decisión esta vez no perteneció a los miembros de la Academia de Hollywood sino a unas productoras que en campaña pierden el norte para obtener el máximo de candidaturas posible. Una lástima perder la opción de una doble nominación para Carol en esa categoría cuando ni Blanchett ni Mara parten como favoritas este próximo domingo.


Mejor actriz secundaria

Actrices secundarias Oscar ideales 2016

  • Jennifer Jason Leigh (Los odiosos ocho)
  • Rooney Mara (Carol)
  • Rachel McAdams (Spotlight) / Daisy Ridley (Star Wars)
  • Alicia Vikander (La chica danesa) / Rachel Weisz (La juventud)
  • Kate Winslet (Steve Jobs)

Cualquiera que haya visto Spotlight se preguntará todavía qué sutileza se le habrá escapado de la anodina interpretación de Rachel McAdams para poder entender su nominación. Menos justificado es excluir a una de las claras favoritas al Oscar como mejor actriz secundaria, Alicia Vikander. Mientas muchos se cuestionan la credibilidad de Eddie Redmayne en La chica danesa, son muy pocos los que se preguntan si realmente el papel de la sueca en la cinta de Tom Hooper es tan meritorio. Partiendo de la base de que ninguna actuación supera a la de Jennifer Jason Leigh en Los odiosos ocho, no estaría de más otorgarle visibilidad a uno de los rostros del año, el de una debutante Daisy Ridley que despunta en El despertar de la fuerza. Rachel Weiz, por su parte, ha regresado a la primera línea con dos jugosos papeles, el de Langosta y el más breve pero más intenso en La juventud. Ambos perfectamente nominables.


Mejor guión original

  • El puente de los espías / Los odiosos ocho
  • Ex Machina / Sicario
  • Inside out
  • Spotlight
  • Straight outta compton / La juventud

Todavía parece imposible. Los Oscar ignoraron a Los odiosos ocho en prácticamente todas las categorías, incluida la más importante, en la que Tarantino realmente podía contar con grandes posibilidades. Su guión es prácticamente el mejor del año. En su lugar, los académicos prefirieron optar entre El puente de los espías, Ex machina y Straight outta compton, cuando la batalla hubiera resultado mucho más interesante si incluyera textos como el de Sicario o La juventud. Aun así, parece que la gran favorita de la noche es Spotlight, perfección milimétrica que competirá mano a mano con el ingenio de Inside out.


Mejor guión adaptado

  • La gran apuesta / 45 años
  • Brooklyn / Steve Jobs
  • Carol
  • Marte
  • La habitación

¿De qué te sirve ganar el Globo de Oro si no te asegura ni la nominación en los Oscars? Eso habrá pensando Sorkin tras ser olvidado en esta categoría, después de haber firmado uno de los guiones más brillantes del año. Dicen que la adaptación de McKay no tiene nada que ver con el texto original del superventas Michael Lewis. Poco importa, en realidad. El guión de La gran apuesta es tan burdo, tan pretendidamente ingenioso, tan falto de humor inteligente, que cualquier otra opción sería más deseable, sobre todo si la sustituta es un ejemplo de sutileza y brillantez como 45 años, justo con los atributos opuestos al despropósito que produce Brad Pitt. Pero no descartemos el peor escenario posible y es que La gran apuesta termine triunfando en la categoría de mejor guión adaptado. De producirse, esperemos que el trance no pase de ahí.

DiCaprio y otros Oscar que llegaron tarde

El próximo domingo 28 de febrero puede que se obre el milagro. Salvo sorpresa de última hora, Leonardo DiCaprio por fin subirá al escenario del Dolby Theatre para recoger un Oscar que hasta el momento se le ha resistido, levantando todo tipo de sospechas y de polémica en torno al ninguneo de la Academia de Hollywood hacia un actor que ya ha demostrado en numerosas ocasiones su tan merecido reconocimiento. Desde que en 1994 se diera a conocer como intérprete secundario por ¿A quién ama Gilbert Grape?, los académicos le han dado la espalda en otras tres ocasiones, incluida su mejor actuación hasta el momento, en El lobo de Wall Street. Este año, gracias a El renacido, su quinta nominación puede convertirse por fin en la preciada estatuilla dorada.

Un Oscar que llega tarde, más de 20 años después del inicio de una carrera absolutamente ligada a la historia del cine actual. Pero el de DiCaprio no es, ni mucho menos, un caso excepcional. De hecho, la historia de los galardones más importantes de la industria cinematográfica está plagada de casos en los que el premio gordo se ha hecho esperar tanto o más que en el caso del protagonista de Titanic. A continuación, sólo una muestra de diez actores y actrices que han sufrido más que nadie en el patio de butacas de la ceremonia de los Oscar.


Julianne Moore

Julianne MooreHace tan solo un año que una de las actrices más importantes de Hollywood obtuvo por fin su más que merecido Oscar. Lo hacía tarde, muy tarde, con un papel, el de Siempre Alice, que parecía confeccionado expresamente para romper la maldición. Después de una primera nominación que llegó en 1998 con Boogie nights, Julianne Moore aguantó estoicamente el desplante del año 2000 con El fin del romance y el doble plantón, mucho más doloroso, de 2003, cuando no obtuvo ninguno de los dos Oscar a los que optaba, el de actriz principal por Lejos del cielo y el de actriz de reparto por Las horas. Otros papeles, como los de Magnolia, Hijos de los hombres o Hannibal ni siquiera optaron al galardón.


Jeff Bridges

Jeff BridgesCasi 40 años tuvieron que pasar para que este veterano actor obtuviera por fin su merecido Oscar desde que fuera nominado por primera vez en 1972 por su interpretación secundaria en La última película hasta que lo alcanzara en 2010 por su actuación protagonista en Corazón rebelde. Entre ambas fechas, El Nota de El gran Lebowsky (papel por el que ni siquiera obtuvo nominación), tuvo que presenciar cómo otros compañeros le pasaban por delante en otras tres ocasiones: en 1975 por Un botín de 500.000 dólares, en 1985 por Starman y en 2001 por Candidata al poder.


Kate Winslet

Kate WinsletLa propia compañera de DiCaprio en Titanic, la misma con la que estos días ha compartido instantánea tras sus respectivos Globos de Oro y BAFTA y con la que podría repetir tándem el próximo 28 de febrero, tuvo que armarse de paciencia para obtener su ansiado Oscar. Cinco nominaciones previas acumulaba Kate Winslet hasta que por fin lo logró en 2009 por El lector. La estatuilla nuevamente llegaba a destiempo, después de haber ignorado algunos de sus papeles más memorables, como el primero por el que obtuvo nominación en 1996 (Sentido y sensibilidad), Titanic (1998), Iris (2002), ¡Olvídate de mí! (2005) y Juegos secretos (2007). Una actriz que perfectamente podría haber acumulado cinco nominaciones más. Criaturas celestiales, Jude, Quills, Un dios salvaje y, sobre todo, Revolutionary road, bien merecían el premio.


Alan Arkin

Alan ArkinEl caso de este neoyorquino de 81 años también es paradigmático. 40 años exactos tuvo que esperar para recibir un Oscar tras su primera nominación en 1967 por ¡Que vienen los rusos!. Un galardón que además le llegó veterano, en 2007, por un papel secundario en la simpática comedia Pequeña Miss Sunshine pero que no representaba en absoluto una trayectoria consagrada de Hollywood. En 1969 volvió a estar nominado por su actuación principal en El corazón es un cazador solitario. Desde aquél entonces, la Academia lo mantuvo ignorado hasta la llegada de la mítica furgoneta amarilla con la que al fin obtuvo su preciada estatuilla. En 2013, Arkin volvió a estar nominado, esta vez sin premio, por su papel en la ganadora Argo.


Morgan Freeman

oscars5La historia de Hollywood no se concibe sin su rostro. Sin embargo, Hollywood no le abonó los servicios prestados hasta bien entrado en años, concretamente hasta los 67. Era 2005 cuando la Academia decidió premiarle por su entrañable papel en la ganadora de aquél año, la obra maestra de Clint Eastwood Million Dollar Baby, pero hasta el momento lo habían ignorado tanto en sus tres nominaciones previas (El reportero de la calle 42, de 1988; Paseando a Miss Daisy, en 1990, y en el que probablemente sea su papel más emblemático, el del recluso Red en Cadena perpetua, en 1995), como en otras interpretaciones que ni siquiera le fueron reconocidas (Seven o Sin perdón entre tantas otras). En 2010, otra cinta de Eastwood, Invictus, le volvió a situar entre los favoritos. Pero aquél fue el año precisamente de otro veterano largamente ignorado, Jeff Bridges.


Susan Sarandon

Susan SarandonOtro monstruo de la interpretación que no obtuvo el reconocimiento de la Academia de Hollywood hasta su quinta nominación, en 1996, por su arrebatadora interpretación de la hermana Helen en Pena de muerte, junto a Sean Penn. Y desde entonces (ya han pasado 20 años), el vacío. Si bien es cierto que su carrera se ha ido diluyendo con los años, sin prácticamente ningún papel oscarizable salvo quizá el de En el valle de Elah en 2007, Sarandon acumuló cuatro decepciones antes de llevarse el Oscar. Todas ellas suponían un gran bofetón a interpretaciones poderosas, las que imprimió en Atlantic City, Thelma & Louise, El aceite de la vida y El cliente.


Al Pacino

Al PacinoEste es probablemente el martirio más flagrante que ha tenido que padecer un actor en la historia de los Oscar. Uno de los intérpretes más importantes del séptimo arte vio perder su oportunidad de alcanzar la estatuilla dorada hasta en seis ocasiones, desde que en 1973 lo nominaran por primera vez por su papel en El padrino. Desde entonces le hicieron sufrir cuatro años consecutivos: en 1974 por Serpico, en 1975 por la secuela de El padrino y en 1976 por Tarde de perros. Cuatro años más tarde, con Justicia para todos, tampoco subió al escenario. Ni en 1991, por su actuación de reparto en Dick Tracy. Fue en 1993, con nominación doble como secundario en Éxito a cualquier precio y como principal en Esencia de mujer, cuando obtuvo finalmente su merecido Oscar por esta última. Y desde entonces, si te he visto no me acuerdo.


Paul Newman

Paul NewmanUno de los eternos galanes de Hollywood tampoco lo tuvo nada fácil para conseguir su Oscar. Paul Newman no obtuvo galardón por La gata sobre el tejado de zinc en 1959. Ni por El buscavidas en 1962. Ni por Hud en 1964. Ni por La leyenda del indomable (1968), Ausencia de malicia (1982) o Veredicto final (1983). Seis nominaciones tuvieron que pasar para que la Academia intentara solventar el error con ese mecanismo tan hiriente que es el Oscar honorífico, que decidieron otorgarle en 1986, justo un año antes de su primera estatuilla oficial, la que le llegó, con 62 años, por El color del dinero. Demasiado tarde.


Geraldine Page

Geraldine PageHe aquí el récord de nominaciones sin fruto. Tan dudoso honor lo sustenta una de las mejores actrices de la historia del cine, que acumuló nada menos que siete nominaciones hasta que finalmente lo obtuvo en 1986, 32 años más tarde de su primer intento. Era el año 1954. Geraldine Page optaba a la estatuilla por su interpretación de reparto en el western de John Wayne Hondo. Después vendrían Verano y humo (1962), Dulce pájaro de juventud (1963), Ya eres un gran chico (1967), Risas y lágrimas (1973), Interiores (1979), y Sed de poder (1985). Por ninguna de ellas consiguió la estatuilla. Fue Regreso a Bountiful, de Peter Masterson, la que finalmente consiguió que no se paseara en vano por la alfombra roja.


Shirley MacLaine

Shirley MacLaineOtra actriz que tuvo que esperar décadas para salir victoriosa de la gala de los Oscar. En 1959 la nominaron por primera vez por su papel principal en Como un torrente, junto a Frank Sinatra y Dean Martin. Dos años más tarde tampoco tuvo suerte con El apartamento, al igual que su compañero de reparto, Jack Lemmon, mientras la cinta y su director, Billy Wilder, salieron triunfantes de la ceremonia. Otro papel en una cinta de Wilder, el de Irma la dulce, volvió a dejarla plantada en el patio de butacas en 1964. Ya en 1978, la nominación por Paso decisivo tampoco la llevó a buen puerto. No fue hasta 1984 que alcanzó la gloria gracias a su inolvidable papel en La fuerza del cariño. Y desde aquél entonces se apagaron sus oportunidades.

2000-2015: Las mejores interpretaciones femeninas del milenio

Continuamos con nuestro repaso al cine de lo que llevamos de milenio con nuestra selección de mejores interpretaciones femeninas. Cada redactor ha elegido sus dos favoritas y éste ha sido el resultado. ¿Cuál es la tuya?


Cate Blanchett (Blue Jasmine): Cate Blanchett aprovechó la oportunidad de trabajar con Woody Allen (enorme director de actores, entre otras cosas) para hacer una de las mejores interpretaciones de su carrera. Un personaje que es un drama en sí mismo, que hunde al espectador en su universo depresivo.

(Nacho Poveda, redactor en OnCine)
blue-jasmine-cate-blanchett1


Marian Álvarez (La herida): Es tan intensa y natural la interpretación de Marian Álvarez en La herida que no parece que esté interpretando un papel, sino que consigue que creas que es real, que de verdad ella es esa muchacha enferma, autodestructiva, que se balancea al borde del abismo. No es fácil encarnar a un personaje que es incapaz de exteriorizar sus sentimientos y lo que es peor, sus traumas, sus heridas. Por eso lo que hace Marian Álvarez en La herida es un milagro.

(Luis Ogando, redactor en El videoclub)

marian-alvarez-en-la-herida


Ellen Burstyn (Requiem por un sueño): Aronofsky firma su mejor película con este viaje oscuro y sucio a la mente de cuatro individuos llevados por el vicio. Aunque no es la protagonista, Burstyn roba cada escena en la que aparece como esta mujer desquiciada y llevada hasta la locura por un programa de telebasura.

(Jonathan Espino, coordinador de la sección de Cine)

requiem-por-un-sueño-ellen-burstyn-2


Kate Winslet (The Reader): Dejando a un lado el hecho de que esta mujer consigue destacar en cada papel que interpreta, por pequeño que sea, el caso de ‘The reader’ me parece especial. Supo aceptar la evolución de su personaje y ejecutarla de manera excepcional, recibiendo así un merecido Oscar por dicho papel.

(Jorge Abad, redactor en El videoclub)

EL LECTOR EN EL JUICIO


Nicole Kidman (Moulin Rouge): Con Satine, inauguraba la mejor etapa de su carrera, la que después la llevaría a ‘Los otros’, a ‘Dogville’, al Oscar por ‘Las horas’. Pero lo cierto es que donde Nicole Kidman logró sorprender, encandilar y demostrar todo su talento es en el interior del Moulin Rouge, dando vida a la mítica estrella del cabaret más famoso del mundo, derrochando sensualidad, humor y otorgando, junto a Ewan McGregor, la mejor banda sonora de la historia del cine.

(Pol Morales, redactor en El videoclub)

tumblr_lxrykeLVJD1qz9qooo1_1280


Carmen Maura (La comunidad): Carmen Maura tiene muchas interpretaciones excelentes porque esta todoterreno nunca descansa, pero su papel en la película de Álex de la Iglesia estuvo cargada cambios de registro como si Maura fuera una auténtica montaña rusa. Única, desgarradora, enloquecida y sarcástica, pudimos asistir a una clase magistral de interpretación que no puedo olvidar cada vez que pienso en ella.

(Germán de Heras, redactor en OnCine)

comunidad5


Rosamund Pike (Perdida): El papel de loca de la vida que protagoniza Rosamund Pike es de lo más maravilloso que he visto en mucho tiempo. Un personaje muy trabajado y, sobre todo, muy logrado por la actriz, consiguiendo transmitir una gran cantidad de sentimientos y emociones con su actuación.

(Núria Robaina, redactor en iPop Culture)

GONE-GIRL-_-Rosamund-Pike


Greta Gerwig (Frances Ha): La película dirigida por su pareja en la vida real, Noah Baumbach, no sería lo que es si su protagonista no fuera Greta Gerwig. La actriz impregna todas sus interpretaciones de una gran naturalidad y ‘Frances Ha’ es el mejor ejemplo. En ella, Gerwig despliega frescura y energía en el que es su mejor papel hasta el momento. Por su trabajo en esta película obtuvo su primera nominación a los Globos de Oro en 2014. Y es que Gerwig no solo logró divertirnos, si no también nos permitió identificarnos con sus peripecias de eterna adolescente tratando de encontrar su lugar en el mundo, y no nos resultó difícil encariñarnos de ella.

(Virginia Martínez, redactora en OnCine)

still-of-greta-gerwig-in-frances-ha-(2012)


Kate Winslet (Revolutionary Road): Una ama de casa en la América suburbial de los años 50 se ahoga lentamente en un cóctel de desesperación, frustración y depresión, mientras lucha por mantenerse en pie, al lado de su marido. Revolutionary Road es un drama desolador sobre la imposibilidad de ser feliz. Kate Winslet, una de las mejores actrices del mundo, se abre en canal interpretando a April Wheeler, una montaña rusa de sentimientos a punto de partirse en dos. Es un trabajo lleno de entrega y pasión. Una de esas interpretaciones que se te clavan en las retinas.

(Luis Ogando)

Revolutionary-Road-revolutionary-road-31305461-1680-945


Hilary Swank (Million dollar baby): En 2004, Hilary Swank ganó el Oscar a la Mejor Actriz por un papel de los que enganchan: una chica que quiere boxear y que crean en ella. Un papel épico y trágico al mismo tiempo, un nudo en la garganta.

(Nacho Poveda)
342511


Penélope Cruz (Volver): Lágrimas que desprenden fuerza y coraje, naturalidad en sus diálogos y un deje marujil manchego que le valió un Goya a la Mejor Actriz. Llamadme exagerado pero, aquí, Penélope hizo una de las mejores interpretaciones de la historia del cine español.

(Jorge Abad)
Penelope-Cruz-Volver-opt1


Felicity Fuffmann (Transamerica): No hacía falta que nos demostrara que era la mejor actriz del plantel protagonista de ‘Mujeres desesperadas’, pero aún así decidió desmarcarse por completo de sus compañeras con este inolvidable papel de un transexual recién operado que descubre, de repente, que tiene un hijo. Atípica ‘road movie’ con una valiente y arriesgada interpretación que la llevó directamente a las puertes del Oscar en 2005.

(Pol Morales)

gallery-1445271303-transamerica-21758


Natalie Portman (Cisne negro): Ni las acusaciones de usar una doble en las escenas de baile pueden empañar el virtuosismo de Portman en esta película. Su trabajo es espectacular de principio a fin. Ella se transforma directamente en su personaje y lo sufre, como nosotros, hasta la última escena. Para mí, la mejor actuación de estos quince años de lejos.

(Jonathan Espino)

Black-Swan-natalie-portman-17392128-2560-1707


Charlize Theron (Monster): Los premios por esta actuación fueron merecidos, pero es que su papel fue acojonante. Estaba irreconocible y hacía de lesbiana, prostituta, asesina y rompedora de estereotipos al mismo tiempo. Muchos destacan su transformación, pero su actuación no solo era una de las mejores de estos 15 años. Su transformación también iba acompañada de una historia y de un personaje que cobraba vida como si la propia asesina en serie Aileen Wuornos volviese a la vida para contar su historia.

(Germán de Heras)

still-of-charlize-theron-in-monster-(2003)-large-picture


Anne Hathaway (Los miserables): El personaje con el que Anne consiguió hacerse con el Oscar a mejor actriz es, cuánto menos, perfecto. Vale que durante la película no aparezca mucho, pero cuando lo hace lo borda. Desde las actuaciones hasta esa genial interpretación de «I dreamed a dream». La película es mucho mejor gracias a ella, todo sea dicho.

(Núria Robaina)

4_Les-Miserables


Amy Adams (Junebug): Acostumbrada a interpretar papeles secundarios, llegó a nuestras vidas interpretando a una alegre, dulce e inocente embarazada sureña en la independiente ‘Junebug’. Amy robó el protagonismo de la película al resto del reparto, se convirtió en la actriz del año y su conmovedor trabajo le valió su primera candidatura a la estatuilla dorada. Y es que, en ‘Junebug’, la tierna pelirroja nos mostró su gran potencial como actriz, que Hollywood rápidamente supo aprovechar.

(Virginia Martínez)

junebug-netflix

Crítica | ‘Steve Jobs’: Tres mordiscos a la manzana

El género biopic puede provocar urticaria. Más todavía si se centra en la figura de la persona que planificó una imparable maquinaria de fabricación de gadgets y de fanáticos. Y es que pocas compañías dividen a la población entre seguidores y detractores de una forma tan radicalmente opuesta como lo hace Apple. Las biografías en el cine, por su parte, suelen tender a la mitificación, a la grandilocuencia, a la tergiversación. A la admiración mal entendida. Una película centrada en Steve Jobs corría el peligro de caer fácilmente en las alabanzas hacia un incuestionable y visionario hombre de negocios. La rendición al culto era más que probable. Y, sin embargo, el guionista Aaron Sorkin, tan dado a la trascendencia, decide emprender el camino intermedio, el que no deja un poso amargo pero tampoco culmina en regusto dulzón.

Steve Jobs no es un biopic al uso. De entrada, no ambiciona concentrar en dos horas la vida y milagros de un tipo que todos asumimos como un ejemplo de éxito económico. Nos ahorra los siempre tediosos años de infancia, elude un orden estrictamente cronológico y, muy acertadamente, ignora sus penurias finales. En vez de asumir las reglas no escritas del género, decide centrarse exclusivamente en tres momentos clave de su no tan meteórica trayectoria profesional, todos ellos con una presentación oficial como contexto. Tres años (1984, 1988, 1998) y tres productos (Mac, Next e iMac) para conocer en profundidad al hombre que hay detrás de la manzana.

jobs2Y no es un hombre cualquiera. Michael Fassbender supera el grandioso reto y no sucumbe a la caricatura o a la sobreactuación, dos de las salidas que semejante personaje podría inspirar a un actor. Pero este alemán lleva demostrando que no hay papel que se le resista desde el momento en que se dio a conocer. Y nos presenta a un Jobs iluminado, sí, pero también a un Jobs arrogante, caprichoso y engreído, un Jobs entre bambalinas que resulta mucho más interesante como protagonista que el que aparecía con zapatillas ante medio mundo para presentar su último juguete.

Es curioso que un director tan hiperactivo como Danny Boyle encajara el límite de espacios que imponía un guión como el de Sorkin, más dado a la hiperactividad verbal de sus personajes. Hay mucho de El ala oeste de la Casa Blanca y de The Newsroom en Steve Jobs. También, evidentemente, de La red social. El director inglés respeta en todo momento al autor pero tampoco se deja eclipsar por su verborrea, imprimiendo su particular huella en un montaje fascinante, embriagador, que incorpora los flashbacks como pinceladas intermitentes, que hilvana los tres actos al ritmo frenético de los titulares. Una cinta que vale más por lo que obvia (y por cómo lo ignora) que por lo que cuenta.

jobs3Porque es muy valiente y arriesgado pasar por alto los momentos cumbre hacia los que nos va conduciendo la cinta, interrumpiendo precisamente los puntos álgidos que podrían erizarnos la piel. Esos momentos apoteósicos que en todo biopic compensan el dolor sufrido, que abusan sobremanera de la banda sonora, que recurren al discurso triunfal. Steve Jobs elude esos instantes de manera intencional y probablemente por ello no ha pasado el filtro de las favoritas al Oscar, por ignorar por completo esas instantáneas que persiguen a la desesperada la fibra sensible.

Pero justo por esa voluntad de transgredir las normas del género adquiere relevancia la película. Un filme que se fundamenta en cuatro pilares básicos: Michael Fassbender, Kate Winslet, Aaron Sorkin y Danny Boyle. La fórmula infalible que ha resuelto lo que las matemáticas llevan años persiguiendo. La cuadratura del círculo.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies