Red Carpet de los Oscar 2017: cine, moda y estilo

La gala de los Oscar de este año ha dejado alguna que otra anécdota que nos acompañará a lo largo de la historia. Las quinielas no iban muy desencaminadas aunque, al final, La La Land se llevó a casa menos estatuillas de las que pensábamos.

Por supuesto, ninguna gala es gala sin la espectacular puesta de largo de sus artistas. Echando un ojo a la Red Carpet de los Oscar 2017, hay que reconocer que este año se ha visto prácticamente de todo. Desde diseños imposibles, hasta otros irreales, otros dignos de la época carnavalesca y, por supuesto, muchísimo estilo.

Ha sido difícil quedarse con las cinco mejor vestidas de la Alfombra roja y, por supuesto, es una opinión, porque para gustos hay colores.

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Emma Stone acertó de pleno con este diseño de Givenchy con el que brilló con luz propia, dejando a todo el mundo boquiabierto. Y encima se llevó  el Oscar a casa. ¡Menuda pedazo de noche para la prota de La La Land!

Otra que triunfó por todo lo alto fue Viola Davis, quien no solo se llevó la estatuilla gracias a su papel en Fences. También, el conjunto rojo de Armani Privé que eligió para pisar la alfombra roja le sirvió más de una mirada de aprobación.

Alicia Vikander demostró de nuevo que es una de las celebrities del momento. Optó por vestido negro de Louis Vuitton que le aportaba elegancia y juventud gracias a su forma asimétrica.

Sin duda, una de las sorpresas de la noche fue el look de Ruth Negga, con un peculiar vestido rojo de Valentino con transparencias y cuello perkin que le aporta un estilo único y enigmático.

Y, por último, la modelo Karlie Kloss. Es verdad que no aportaba ninguna novedad con este vestido blanco de Stella McCartney, pero hay que reconocer que a ella le quedaba como un guante. Muy sobria y sofisticada, apostando por la sencillez.


Y aunque parezca que los hombres siempre son los grandes olvidados de la Red Carpet, también les hemos reservado un huequito.

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Vale que el look de Chris Evans no ha sido aplaudido a partes iguales (especialmente por esa desafortunada elección de zapatos). Pero hay que reconocer que aportó originalidad y color con este esmoquin azul de Salvatore Ferragamo.

Mahershala Ali es un nombre que está sonando bastante entre las estrellas del celuloide. Gustó mucho con este esmoquin total black de Ermenegildo Zegna Couture, que le da un aire de misterio y personalidad.

Otro que dio el cante, y no precisamente por su papel, fue el inimitable Ryan Gosling. El guaperas ha levantado una ola de amor-odio por las chorreras de la camisa de su esmoquin de Gucci. ¿Quién duda de que tiene estilazo?

Gael García Bernal no defraudó con este look impecable en negro con una discreta pajarita que le sentaba de maravilla.

En una línea muy clásica, apareció Viggo Mortensen con un diseño de Dior Homme. Atrapó miradas, y no solo por esa “aparición” repentina de su San Lorenzo.

¿Qué opinas tú sobre esta Red Carpet? ¿Crees que han sido justos los premios Oscar?

10 formas de celebrar el posible Oscar de Emma Stone

Desde el estreno de la gran favorita de la temporada La La Land, el nombre de Emma Stone, junto al de Ryan Gosling, ha estado en boca de todos. Pero si uno de los dos tiene todas la papeletas para llevarse el premio  a casa, esa es Emma Stone.

Visto el desencanto de la Academia con Jackie, parece que la que era su mayor contrincante, Natalie Portaman, ha rebajado mucho sus posibilidades de ganar. Por su parte, la francesa Isabelle Huppert, es la principal amenaza para la pelirroja de ojos penetrantes. ¿Pero gustará tanto su actuación cuando su película,  una des las sensaciones del año, se ha obviado en las nominaciones?

Emma Stone, carismática y polifacética, derrocha talento y sensibilidad en cada plano de la película del año. Una película con récord de nominaciones, la favorita de la crítica y el público. Siendo tan difícil no apostar por Emma, aquí te proponemos 10 de formas de celebrar su hipotético Oscar al más puro estilo Stone.

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Todos queremos a Ali

Imaginemos entrar en el dormitorio de Alicia Vikander. En la mesita de noche, donde el resto de los mortales tenemos los condones, «El Secreto» y el vibrador la dormidina, ella tiene un Oscar. Y sobre las sábanas, donde nosotros tenemos la nada, ella tiene a Michael Fasspene Fassbender. Tal cual, para ella solita. Sólo por eso, Vikander siempre tendrá nuestro odio eterno respeto, así que cuidadito con la mujer que quiso ser Bella en los Oscar (un besito para Emma Watson).

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¿Y qué hace una actriz después de ganar un Oscar? Pues, según la elevada condición moral de gran parte de los cinéfilos, hacer cine serio. Claro, claro… Porque todos, todos, sabemos que La Chica Danesa, y todo su almíbar y pomposidad, era mejor que, por ejemplo, Cincuenta sombras de Grey y su descacharrente poco sentido del ridículo, ¿verdad? Pues no, amigas, una actriz seria después de ganar un Oscar… quiere dinero y fama. Y a Michael Fasspene Fassbender en la cama…. pero ya sabemos que eso Alicia ya lo tiene.

Así que Vikander se va a enfundar en breve las botas camperas, los shorts cortitos y las mamellas de todo un icono de la cultura pop de los últimos veinte años…

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No, ELLA no…

Alicia ha sido la elegida para ser ELLA:

Ali, porque para nosotros ya es nuestra Ali, sigue los pasos de Angelina, que, tras ganar el Oscar a mejor actriz secundaria por una película de prestigio, Inocencia Interrumpida, se convirtió en Lara Croft. Y le llovieron hostias como panes críticas por todos lados, acusándola de ramera de Babilonia vendida y estupideces similares. Porque aquí todo el mundo opina muy fácil, pero habría que ver qué haríamos todos si se nos presentan en la puerta de casa con un cheque millonario para protagonizar una superproducción donde tendrás caravana propia, asistentes propios, peluqueros propios, becarios esclavos auxiliares de producción propios y chófer propio. Y no han sido ellas las primeras que tomaron decisiones así, vamos a pensar un poco…

Penélope. Nuestra Pe. Ella. Esa mujer que grew up in a place called Alcobendas. Aunque a la pobre le llueven críticas haga lo que haga, nosotros siempre la defenderemos a muerte por ser una bestia parda de actriz, por cantar Los piconeros en alemán, por rodar en español en cuanto puede y por enseñarnos lo que hay que hacer cuando una se olvida los lexatines en casa…

… pues Pe le dio plantón a Lars Von Trier, que había escrito Melancolía para ella, por irse a rodar Piratas del Caribe 4, un poco después de ganar el Oscar a mejor actriz secundaria por Vicky Cristina Barcelona. Pero intentemos ponernos en su piel morena y pensar qué haríamos nosotros: ¿irnos a rodar con un director que volvió más loca a Bjork, hasta el punto de que ésta se comió un vestido en el rodaje de Bailar en la oscuridad? ¿Pasarnos meses con Lars al borde del colapso mental y del suicidio o irnos a Hollywood a rodar con un cheque millonario y mucha parafernalia, incluyendo un cheque con el que luego Pe produjo una película en Españistán España? Pues eso, no id de divinas porque todos haríamos lo mismo…

Charlize Theron cambió el prestigio y el Oscar de Monster por irse a rodar Aeon Flux, a la que pusieron fina y que se la pegó en taquilla, pero que le dio uno de los looks más espectaculares de su carrera. Cate Blanchett se llevó la estatuilla por su desquiciada y maravillosa Blue Jasmine y luego se fue a contar el dineral que le pagaron por hacer de madrastra malvada y fashion victim en la muy gay friendly Cenicienta. A Julianne Moore se lo perdonamos todo, hasta pasar del Oscar de Still Alice a la parte final de Los juegos del hambre. Y es bastante probable que Brie Larson cambie el bajo presupuesto de Room, perfecta ganadora a mejor actriz este año, por la lluvia de billetes que le caerá por ser Captain Marvel. Jennifer Lawrence, Sandra Bullock, Catherine Zeta Jones… o hasta nuestra idolatrada Marion Cotillard han cambiado el Oscar por los millones. Incluso en el caso de Marion, hasta esa decisión se volvió imagen icónica:

Y Halle Berry o Hillary Swank… bueno, ellas deberían despedir a su representante directamente.

Así que ojito con Alicia. Todos somos Alicia. Alicia ha hecho lo que todos haríamos. Alicia va a ser Lara Croft después de ganar un Oscar. Y Alicia tiene esto todos los días en su casa:

… así que TODOS QUEREMOS A ALICIA VIKANDER.

Los batacazos más sonados de los Oscar

En apenas cuatro días conoceremos los nombres de las películas que se alzarán con los diversos galardones de la 88ª gala de los Oscar. A partir de ese momento podremos discernir si alguna de esas películas entra en la lista que hemos elaborado, o si los premios se reparten de forma equilibrada y acabamos todos comiendo perdices. Las dos grandes favoritas de esta edición son El Renacido y Mad Max: Furia en la Carretera, ambas parten con doce y diez nominaciones respectivamente. Aunque hay que matizar que muchas de las categorías a las que opta Mad Max son técnicas (ocho de ellas concretamente).

En la historia de los premios Oscar ha habido claras vencedoras, galardones repartidos y absolutos fracasos. A continuación abordamos las películas que obtuvieron un buen puñado de nominaciones, incluso llegaron a ser favoritas en algún caso, y no recibieron galardón. Sí, hablamos de esas películas cuyos representantes solo quieren que la butaca les trague en mitad de la ceremonia para no tener que aguantar tal vapuleo.


El Sexto Sentido

Una escena de El Sexto Sentido

6 nominaciones

Es indudable que la película del niño que en ocasiones veía muertos fue un éxito apabullante debido, sobre todo, al boca a boca que generó su inesperado final. De esta forma el joven M. Night Shyamalan se coronaba con uno de los directores y guionistas más prometedores. Además inauguraba un nuevo género: las películas de terror con vertiginosos giros de guion.

Nominada a nada menos que seis premios (Mejor Película, Director, Guion Original, Actor de Reparto, Actriz de Reparto y Montaje), finalmente se fue de vacío a casa. El pobre Haley Joel Osment se quedó pensando: “En ocasiones veo Oscars”.


El Padrino III

Al Pacino en El Padrino III

7 nominaciones

El broche final de una trilogía que marcó para siempre el panorama cinematográfico del siglo XX fue, para muchos, una decepción. Se esperaba mucho de una película cuyas predecesoras supusieron la culminación del cine como obra de arte. Y sin embargo los Oscar fueron el reflejo de la tibieza con la que público y crítica recogieron la tercera entrega de la mafia italoamericana. Tres de sus nominaciones eran en las grandes categorías (Película, Director, Actor de Reparto) pero no obtuvo ningún galardón de los siete a los que optaba.


La delgada línea roja

Los soldados de Mallick preparados para atacar

7 nominaciones

1998 fue un año en el que dominaron la cartelera películas bélicas encabezadas, fundamentalmente por Salvar al Soldado Ryan y La delgada línea roja. Ambas obtuvieron numerosas nominaciones, once y siete respectivamente, y las dos aspiraban a ganar los grandes premios. Finalmente, solo Salvar al Soldado Ryan se alzó con el galardón a Mejor Director, que fue a parar a manos de Steven Spielberg, mientras que el de Mejor Película recaía en Shakespeare in Love ante los estupefactos ojos de los asistentes y espectadores. De entre todas las sorpresas de la noche, una de las más sonadas fue el vacío que se le hizo a La delgada línea roja, el film de Terrence Malick se quedaba sin reconocimiento alguno entre voces que criticaban que, al menos, se merecía algún premio en categorías técnicas por su asombrosa forma de narrar el horror en la guerra. Al final la línea que la separaba de los Oscar era bastante más gruesa.


El Dilema

Russell Crowe en El Dilema

7 nominaciones

El año del estreno del milenio se celebró la 72ª edición de la gala de los Oscar. Una ceremonia en la que American Beauty se alzó como la gran vencedora con los premios a Mejor Película, Director, Guion original, Actor (Kevin Spacey) y Fotografía. Sin embargo no obtuvo galardón alguno El Dilema, película nominada en siete categorías (incluyendo Mejor Película, Director, Actor y Guion Adaptado) y que se fue a casa con las manos vacías. Un fracaso teniendo en cuenta que era una de las apuestas fuertes por su argumento, un caso real sobre los tejemanejes del mercado de tabaco, y con pesos pesados de la interpretación como Al  Pacino, Russel Crowe, Christopher Plummer o Michael Gambon.


Seabiscuit

Tobey Maguire montando a Seabiscuit

7 nominaciones

Tras el éxito de Spider-Man, Tobey Maguire se lanzó a por oportunidades actorales que le hicieran destacar en su carrera interpretativa y huir un poco de la fama fácil del trepamuros. Recaló en este film en el que encarna a un joven jinete que luchará por salir adelante y triunfar en las carreras de caballos. Si bien es cierto que recibió siete nominaciones (entre las que se encontraban las de Mejor Película y Mejor Guion Adaptado) no obtuvo, sin embargo, premio alguno. Y desde entonces la carrera de Tobey está bastante estancada. Podríamos decir que no optó por el caballo ganador.


El hombre elefante

El hombre elefante se lamenta

8 nominaciones

El segundo largometraje de David Lynch entró por la puerta grande en las nominaciones de los Oscar y fue considerada una de las favoritas junto con Toro Salvaje, ya que ambas acaparaban el mayor número de nominaciones incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor.

Sin embargo ningún premio recayó sobre la historia del deforme Joseph Merrick y su malograda vida en un circo ambulante. Hay que reconocer que si en 1980 hubiera existido el Oscar a Mejor Maquillaje, se lo habría llevado sin problema; casualmente dicho galardón comenzó a entregarse un año más tarde.


Gangs of New York

Leonaro DiCaprio se prepara para enfrentarse al bando opuesto

10 nominaciones

Una de las grandes apuestas de Martin Scorcese quedó en agua de borrajas tras la 75ª ceremonia de los Oscar. Partía como una de las favoritas junto con Chicago que llegaba con 13 nominaciones. Finalmente fue esta última la que acaparó el mayor número de premios (Película, Actriz de Reparto, Vestuario, Dirección Artística, Montaje y Sonido). El número musical de Rob Marshall con reminiscencias cabareteras ganó la partida a la densidad histórica del film de Scorcese. En esta ocasión Leonardo DiCaprio no fue nominado pero supuso un punto de inflexión en la carrera del actor.


Valor de ley

Jeff Bridges y su parche en el ojo
Jeff Bridges y su parche en el ojo

10 nominaciones

El western de los hermanos Coen llegó a la ceremonia de los Oscar de 2011 con diez nominaciones bajo el brazo, y siendo la segunda película más nominada, solo por detrás de El discurso del rey que acaparó un total de doce. Si bien es cierto que no partía como favorita, ya que ese puesto lo disputaban La Red Social y El discurso del rey, sí que se barajaba que pudiera llevarse algún premio en categorías técnicas, como el Oscar a Mejor Fotografía por la representación de las vastas llanuras del oeste. Sin embargo al final no obtuvo galardón alguno y los Coen se quedaron solos en su lejano oeste.


La gran estafa americana

El elenco de La Gran Estafa Americana al completo

10 nominaciones

Un año después de triunfar con El lado bueno de las cosas, el director David O. Russell volvía a los Oscar con más ímpetu que el año anterior, y esta vez nominado nada menos que a diez candidaturas, igualando las de Gravity y por encima de la favorita 12 años de esclavitud. Optaba a premios tan suculentos como el de Película, Director, Actriz, Actor y sus homónimos en la categoría de Reparto. A pesar de todo, la tibieza con la que la acogió la crítica y las reacciones descontentas de espectadores, lastraron el film en la ceremonia que finalmente se quedó sin reconocimiento alguno.


El color púrpura

Whoopi Goldberg en El color Púrpura

11 nominaciones

A día de hoy es el caso más flagrante de batacazo en los Oscar. El film dirigido por Steven Spielberg relata con crudeza la vida de una joven afroamericana, interpretada por Woopi Goldberg, a principios del siglo XX y retrata los estigmas de la esclavitud y el racismo. Un argumento de peso que suele gustar a los académicos y que partía como mega favorita para llevarse los premios gordos a los que optaba (Película, Actriz, Actriz de Reparto por dos y Guion Adaptado). Otra de las cosas que clamaba al cielo fue la no inclusión de Spielberg en la nominación como Mejor Director. El estreno de la película no estuvo ausente de polémica y muchos reprocharon a Spielberg que la crudeza del libro en el que se basaba estaba ausente en el film; y también que la relación lésbica entre dos de las protagonistas, muy presente en el libro, se acabara diluyendo en una suerte de cariño afectuoso. Se desconoce si esta tibieza a la hora de plasmar escenas arriesgadas fue lo que llevó a la Academia a no otorgarle los galardones a El color púrpura o si, precisamente fue al contrario, y fueron los temas de la esclavitud, el racismo, el incesto y la homosexualidad lo que llevaron a retirar el reconocimiento a la primera obra seria de Steven Spielberg.

 

 

 

DiCaprio y otros Oscar que llegaron tarde

El próximo domingo 28 de febrero puede que se obre el milagro. Salvo sorpresa de última hora, Leonardo DiCaprio por fin subirá al escenario del Dolby Theatre para recoger un Oscar que hasta el momento se le ha resistido, levantando todo tipo de sospechas y de polémica en torno al ninguneo de la Academia de Hollywood hacia un actor que ya ha demostrado en numerosas ocasiones su tan merecido reconocimiento. Desde que en 1994 se diera a conocer como intérprete secundario por ¿A quién ama Gilbert Grape?, los académicos le han dado la espalda en otras tres ocasiones, incluida su mejor actuación hasta el momento, en El lobo de Wall Street. Este año, gracias a El renacido, su quinta nominación puede convertirse por fin en la preciada estatuilla dorada.

Un Oscar que llega tarde, más de 20 años después del inicio de una carrera absolutamente ligada a la historia del cine actual. Pero el de DiCaprio no es, ni mucho menos, un caso excepcional. De hecho, la historia de los galardones más importantes de la industria cinematográfica está plagada de casos en los que el premio gordo se ha hecho esperar tanto o más que en el caso del protagonista de Titanic. A continuación, sólo una muestra de diez actores y actrices que han sufrido más que nadie en el patio de butacas de la ceremonia de los Oscar.


Julianne Moore

Julianne MooreHace tan solo un año que una de las actrices más importantes de Hollywood obtuvo por fin su más que merecido Oscar. Lo hacía tarde, muy tarde, con un papel, el de Siempre Alice, que parecía confeccionado expresamente para romper la maldición. Después de una primera nominación que llegó en 1998 con Boogie nights, Julianne Moore aguantó estoicamente el desplante del año 2000 con El fin del romance y el doble plantón, mucho más doloroso, de 2003, cuando no obtuvo ninguno de los dos Oscar a los que optaba, el de actriz principal por Lejos del cielo y el de actriz de reparto por Las horas. Otros papeles, como los de Magnolia, Hijos de los hombres o Hannibal ni siquiera optaron al galardón.


Jeff Bridges

Jeff BridgesCasi 40 años tuvieron que pasar para que este veterano actor obtuviera por fin su merecido Oscar desde que fuera nominado por primera vez en 1972 por su interpretación secundaria en La última película hasta que lo alcanzara en 2010 por su actuación protagonista en Corazón rebelde. Entre ambas fechas, El Nota de El gran Lebowsky (papel por el que ni siquiera obtuvo nominación), tuvo que presenciar cómo otros compañeros le pasaban por delante en otras tres ocasiones: en 1975 por Un botín de 500.000 dólares, en 1985 por Starman y en 2001 por Candidata al poder.


Kate Winslet

Kate WinsletLa propia compañera de DiCaprio en Titanic, la misma con la que estos días ha compartido instantánea tras sus respectivos Globos de Oro y BAFTA y con la que podría repetir tándem el próximo 28 de febrero, tuvo que armarse de paciencia para obtener su ansiado Oscar. Cinco nominaciones previas acumulaba Kate Winslet hasta que por fin lo logró en 2009 por El lector. La estatuilla nuevamente llegaba a destiempo, después de haber ignorado algunos de sus papeles más memorables, como el primero por el que obtuvo nominación en 1996 (Sentido y sensibilidad), Titanic (1998), Iris (2002), ¡Olvídate de mí! (2005) y Juegos secretos (2007). Una actriz que perfectamente podría haber acumulado cinco nominaciones más. Criaturas celestiales, Jude, Quills, Un dios salvaje y, sobre todo, Revolutionary road, bien merecían el premio.


Alan Arkin

Alan ArkinEl caso de este neoyorquino de 81 años también es paradigmático. 40 años exactos tuvo que esperar para recibir un Oscar tras su primera nominación en 1967 por ¡Que vienen los rusos!. Un galardón que además le llegó veterano, en 2007, por un papel secundario en la simpática comedia Pequeña Miss Sunshine pero que no representaba en absoluto una trayectoria consagrada de Hollywood. En 1969 volvió a estar nominado por su actuación principal en El corazón es un cazador solitario. Desde aquél entonces, la Academia lo mantuvo ignorado hasta la llegada de la mítica furgoneta amarilla con la que al fin obtuvo su preciada estatuilla. En 2013, Arkin volvió a estar nominado, esta vez sin premio, por su papel en la ganadora Argo.


Morgan Freeman

oscars5La historia de Hollywood no se concibe sin su rostro. Sin embargo, Hollywood no le abonó los servicios prestados hasta bien entrado en años, concretamente hasta los 67. Era 2005 cuando la Academia decidió premiarle por su entrañable papel en la ganadora de aquél año, la obra maestra de Clint Eastwood Million Dollar Baby, pero hasta el momento lo habían ignorado tanto en sus tres nominaciones previas (El reportero de la calle 42, de 1988; Paseando a Miss Daisy, en 1990, y en el que probablemente sea su papel más emblemático, el del recluso Red en Cadena perpetua, en 1995), como en otras interpretaciones que ni siquiera le fueron reconocidas (Seven o Sin perdón entre tantas otras). En 2010, otra cinta de Eastwood, Invictus, le volvió a situar entre los favoritos. Pero aquél fue el año precisamente de otro veterano largamente ignorado, Jeff Bridges.


Susan Sarandon

Susan SarandonOtro monstruo de la interpretación que no obtuvo el reconocimiento de la Academia de Hollywood hasta su quinta nominación, en 1996, por su arrebatadora interpretación de la hermana Helen en Pena de muerte, junto a Sean Penn. Y desde entonces (ya han pasado 20 años), el vacío. Si bien es cierto que su carrera se ha ido diluyendo con los años, sin prácticamente ningún papel oscarizable salvo quizá el de En el valle de Elah en 2007, Sarandon acumuló cuatro decepciones antes de llevarse el Oscar. Todas ellas suponían un gran bofetón a interpretaciones poderosas, las que imprimió en Atlantic City, Thelma & Louise, El aceite de la vida y El cliente.


Al Pacino

Al PacinoEste es probablemente el martirio más flagrante que ha tenido que padecer un actor en la historia de los Oscar. Uno de los intérpretes más importantes del séptimo arte vio perder su oportunidad de alcanzar la estatuilla dorada hasta en seis ocasiones, desde que en 1973 lo nominaran por primera vez por su papel en El padrino. Desde entonces le hicieron sufrir cuatro años consecutivos: en 1974 por Serpico, en 1975 por la secuela de El padrino y en 1976 por Tarde de perros. Cuatro años más tarde, con Justicia para todos, tampoco subió al escenario. Ni en 1991, por su actuación de reparto en Dick Tracy. Fue en 1993, con nominación doble como secundario en Éxito a cualquier precio y como principal en Esencia de mujer, cuando obtuvo finalmente su merecido Oscar por esta última. Y desde entonces, si te he visto no me acuerdo.


Paul Newman

Paul NewmanUno de los eternos galanes de Hollywood tampoco lo tuvo nada fácil para conseguir su Oscar. Paul Newman no obtuvo galardón por La gata sobre el tejado de zinc en 1959. Ni por El buscavidas en 1962. Ni por Hud en 1964. Ni por La leyenda del indomable (1968), Ausencia de malicia (1982) o Veredicto final (1983). Seis nominaciones tuvieron que pasar para que la Academia intentara solventar el error con ese mecanismo tan hiriente que es el Oscar honorífico, que decidieron otorgarle en 1986, justo un año antes de su primera estatuilla oficial, la que le llegó, con 62 años, por El color del dinero. Demasiado tarde.


Geraldine Page

Geraldine PageHe aquí el récord de nominaciones sin fruto. Tan dudoso honor lo sustenta una de las mejores actrices de la historia del cine, que acumuló nada menos que siete nominaciones hasta que finalmente lo obtuvo en 1986, 32 años más tarde de su primer intento. Era el año 1954. Geraldine Page optaba a la estatuilla por su interpretación de reparto en el western de John Wayne Hondo. Después vendrían Verano y humo (1962), Dulce pájaro de juventud (1963), Ya eres un gran chico (1967), Risas y lágrimas (1973), Interiores (1979), y Sed de poder (1985). Por ninguna de ellas consiguió la estatuilla. Fue Regreso a Bountiful, de Peter Masterson, la que finalmente consiguió que no se paseara en vano por la alfombra roja.


Shirley MacLaine

Shirley MacLaineOtra actriz que tuvo que esperar décadas para salir victoriosa de la gala de los Oscar. En 1959 la nominaron por primera vez por su papel principal en Como un torrente, junto a Frank Sinatra y Dean Martin. Dos años más tarde tampoco tuvo suerte con El apartamento, al igual que su compañero de reparto, Jack Lemmon, mientras la cinta y su director, Billy Wilder, salieron triunfantes de la ceremonia. Otro papel en una cinta de Wilder, el de Irma la dulce, volvió a dejarla plantada en el patio de butacas en 1964. Ya en 1978, la nominación por Paso decisivo tampoco la llevó a buen puerto. No fue hasta 1984 que alcanzó la gloria gracias a su inolvidable papel en La fuerza del cariño. Y desde aquél entonces se apagaron sus oportunidades.

Blockbusters que se merecían un Oscar a la Mejor Película

Fotografía de Charlize Theron en Mad Max: Fury Road

¡Desátameeeeee o apriétame más fuerteeee! George Miller ahora mismo debe estar cantando eso en la ducha a pleno pulmón mientras se frota con su esponja. Desencadenado y con ganas de revolucionar a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, el guionista de Babe, el cerdito valiente quiere llegar a los Oscar 2015. Pero no me malinterpretéis, no quiere ganar la estatuilla a Mejor Película por otro cerdo aventurero; quiere ir a por todas con Mad Max: Fury Road, la última entrega de una de las sagas más famosas de ciencia-ficción distópica que regresa al cine después de 30 años. Warner Bros ya está haciendo campaña como loca para ganar un reconocimiento que no solo recae en sus escenas de acción apocalípticas con vehículos creados para la ocasión, sino que también aterriza de lleno en los hombros de un reparto, en el que destaca la gran Charlize Theron, que traslada a la gran pantalla un importante relato feminista.

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Pero vayamos por partes, como decía Jack el Destripador, ¿qué significa este hecho aparentemente extraordinario? Significa que, después de algunos años, los creativos de Hollywood están allanando el terreno para exigir que los Blockbusters sean valorados positivamente por su trabajo; los de calidad, no esperéis que defienda Transformers o algún bodrio de secuela/reboot/remake hecho para ganar dinero y sin ningún ápice de buen gusto. ¿Y qué es un Blockbuster? Para los que no estén muy familiarizados con el término, popularmente se conoce como «éxito de taquilla». Pero si me pongo un poquito más quisquilloso y técnico, se podría decir también que son aquellas superproducciones (millones a raudales) que cuentan con un elevado presupuesto en publicidad, marketing y merchandising (¡peluchitos!) y que están orientadas a un mercado masivo para ganar aún más beneficios.

Fotografía animada de Mean Girls
̶  Qué tienes, ¿un sillón en la RAE?

En este sentido, hay cantidad de Blockbusters que merecían haberse llevado un Oscar a la Mejor Película. O dos. Si El señor de los anillos: el retorno del Rey pudo ganar 11 de golpe, ¿por qué otras no? Teniendo en cuenta que fue las más bodrio de las tres de Peter Jackson, ¡nada es imposible! Es hora de reivindicar que el dinero también puede hacer maravillas bonitas, respetables, aplaudibles e, incluso, premiables. Así que como estoy generoso, le voy a ahorrar a la Academia el trabajo y voy a hacer una selección de aquellas producciones que no se tendrían que haber conformado con un premio menor o una simple nominación. Son películas que, a pesar de la dura competencia, también se merecían poner a un señor amarillo en su estantería, encima de los fajos de billetes. 

Jurassic Park

Jurassic-Park

Un mes después de nacer yo, la película de Steven Spielberg que dio a conocer el CGI en el mundo con sus temibles dinosaurios, solamente se alzó con tres Oscar por aspectos técnicos como imagen, sonido y efectos visuales. ¡No hay derecho! 22 años después, y a pesar de una serie de desastrosas secuelas, esta magnífica obra de arte sigue poniéndome los pelos de punta en cada reposición. Spielberg no solo consiguió entretener al público; este hombre consiguió hacer de ella un icono de mi infancia que se merecía, con los ojos cerrados, una maldita estatuilla de la Academia.

The Dark Knight (El Caballero Oscuro)

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Esta película es la viva imagen de lo ninguneado que ha estado Christopher Nolan siempre en la Gala de los Oscar. ¿Odio? ¿Envidia? Yo todavía no lo sé, si alguien se hace una idea que nos mande un correo electrónico. La segunda parte de la saga del superhéroe de DC no solo continuó una perfecta reinvención de un gran superhéroe, sino que se convirtió en la mejor película del género de la Historia del Cine. Fin. Yo que sé, al menos una nominación a su director o a la película. ¡RATAS! Que le disteis el Oscar a Heath Ledger por pena, porque ya estaba muerto.

Interstellar

Fotografía de Interstellar

Para apuntaros al Club de fans de Nolan, como he hecho yo, mandad un correo a nolantequeremos@bface.es. No lo voy a negar, mi predilección por el británico es elevada. ¡Pero es que es normal! Ha sido el único hombre que ha conseguido que después de una película de 3 horas, todavía quiera más y más. No sé si fue por la banda sonora, la actuación de McConaughey o la imaginación que desprendía por los poros cada parte del metraje. Me quedé pegado a la butaca y un año después casi se la tiro a alguien a la cabeza. ¡Solo se llevó un Oscar por sus efectos visuales! ¡Esto es peor que el bullying a DiCaprio!

Moulin Rouge!

Fotografía de Moulin Rouge!

Con casi 53 millones de dólares invertidos, no me sirve que esta obra maestra de Baz Luhrmann solo fuese nominada al Oscar. ¡Se lo tenía que haber llevado! Es cierto que en mi instituto interpreté el número musical de Elephant Love Medley y a lo mejor estoy hablando desde la subjetividad, pero Moulin Rouge! no solo puso a cantar a Ewan McGregor y Nicole Kidman, sino que reinventó por completo el género cinematográfico musical con una banda sonora envidiable y un guión que a más de uno nos hizo soltar una lagrimita en varios momentos. Queremos más musicales como este; años después, High School Musical no ha sido suficiente alternativa.

Star Wars (La Guerra de las Galaxias)

Fotografía de Star Wars

Cualquiera de las tres primeras películas (Episodios IV, V y VI) me sirve para ejemplificar que el hype por Star Wars no es cosa de este año que van a estrenar la nueva secuela. Yo ya recuerdo de pequeño ver las películas en mi casa con emoción y asombro. No me podía creer que una historia tan bien construida con unos personajes tan queridos (¡como los wookies!) tuviera encima unos efectos especiales que envejecen de manera tan positiva (incluso las remasterizaciones los han estropeado). Sorpresa mayúscula la que me llevo cuando veo que el premio más importante al que aspiró George Lucas fue a una nominación por Mejor Dirección. Menuda manera de desmerecer la ciencia-ficción.

Regreso al futuro

Fotografía de Regreso al Futuro

Steven Spielberg volvió a confiar en un éxito que no solo tenía dinero de por medio. Con unos pocos acordes reconocibles a lo largo de todo el mundo, estas tres películas magníficas han crecido generación tras generación en el imaginario de niños y grandes. Todos hemos soñado con realizar viajes en el tiempo; todos hemos soñado con ser Marty McFly y tener un aerodeslizador; incluso marcas como Pepsi o Nike han hecho realidad el futuro de estas cintas años después con productos exclusivos. ¿Y sabéis qué? Lo máximo que alcanzó fue un Oscar a la Mejor Edición de Sonido por la primera parte. Las otras dos no olieron ni una sola nominación. Dan ganas de coger el DeLorean, viajar a 1986 y empezar a repartir leña.

WALL-E

Fotografía de la película WALL-E

Ya sé lo que vais a decir: WALL-E se llevó el Oscar a la Mejor Película de animación. Claro, obvio. Pero yo no estoy hablando de animación, yo estoy hablando de Mejor Película a secas. La bella y la bestia optó a él en 1991, Up en 2009 y Toy Story 3 en 2010. ¿Y me estáis diciendo que esta obra de arte, poética, crítica y reivindicativa que hizo llorar a pequeños y mayores no se merecía un reconocimiento de ese calibre?  Emocionando a todo el mundo, WALL-E demostró de manera magistral y preciosa que la animación no solo está viva, sino que tiene que dejar de verse como algo únicamente para críos.

E.T., el extraterrestre

Fotografía de E.T., el extraterrestre

La película Gandhi ganó en 1982 el Oscar a la Mejor Película. Unos cuantos años más tarde, no me atrevería a decir qué nombre está más presente en el imaginario colectivo o cuál de ellos ha sido más parodiado por Los Simpson. En cualquier caso, el poder extraterrestre de Steven Spielberg nos regaló a todos (a mí también, décadas después cuando tuve oportunidad de verla) una ternura, un valor de la amistad y una aceptación de lo extraño, lo raro y lo freak que más quisiera Ryan Murphy en la actualidad. Elliott, Drew Barrymore de pequeña y su amigo extraterrestre se merecían estre galardón. Y me da igual que vengáis con antorchas a matarme por estas declaraciones, tengo una bicicleta que vuela para evitarlo.

El show de Truman

Fotografía de El Show de Truman

Fueron 60 millones de dólares los que se necesitaron aproximadamente para hacer creer a Truman, un magnífico Jim Carrey, que lo que estaba viviendo era en realidad su vida y no un reality show de estos que a la gente le encanta ver para regocijarse en las desgracias ajenas. No estuvo nominada al Oscar a Mejor Película en 1999, aunque su director Peter Weir si olió la nominación. ¿Qué alma sin compasión fue capaz de rechazar el premio a una de las películas con uno de los mejores cliffhangers del cine? Es gracioso, porque ese año estaban nominadas El sexto sentido, que cuenta con un giro de guión nada spoileado, y American Beauty, cuyo protagonista nos cuenta al principio que estará muerto en un año. El show de Truman encajaba aquí a la perfección. Seguro que algún académico le cogió manía a Carrey por dar la talla en películas no tan de humor. A ese académico no le voy a dar ni los buenos días, ni las buenas tardes, ni las buenas noches.

Petard-Oscars 2015: los premios de BFace

Como todos sabemos, ayer fueron los Oscars y, bueno, como en BFace no nos conformamos con lo tí­pico y clásico de toda la vida, hemos decidido hacer nuestros propios Petard-Oscars 2015: los premios de BFace. Sí­, sí­, has leí­do bien. Creemos que no se premian a todas las pelí­culas ni actores que se deberí­a, así­ que aquí­ van nuestros ganadores de las diferentes categorí­as. ¡Que gane el mejor!


MEJOR ESCENA PARA MOJAR BRAGAS: Zac Efron por «Malditos vecinos» como modelo de Abercrombie

Zac Efron


MEJOR ACTUACIí“N DIGNA DE MANICOMIO: Jake Gyllenhaal  por «Nightcrawler» y su amor por el trabajo

Jake Gyllenhaal


MEJOR PELíCULA CORTAVENAS: «Bajo la misma estrella» y el kleenex que no pudiste soltar

Bajo la misma estrella


MEJOR ESCENA DE SEXO SALVAJE: Rosamund Pike y Neil Patrick Harris por «Perdida» y el amor que mata

Mejor escena de sexo 2


PREMIO «CON EL PARO ACABí‰ YO»: Wes Anderson por «El gran hotel Budapest»

Budapest


LA PELíCULA QUE SIN Uí‘AS TE DEJí“: «Whiplash» y sus desquiciantes solos de baterí­a

Whiplash


PREMIO AL VIAJE MíS LARGO: «Insterstellar» y cómo ver los años pasar

Insterstellar


PREMIO EL ACTOR MíS ABRAZABLE: Baymax por «Big Hero 6»

Big hero 6


PREMIO A LA MEJOR ADAPTACIí“N DE PABLO IGLESIAS: Jennifer Lawrence por «Sinsajo I»

Sinsajo


PREMIO A LA DUCHA MíS RELAJANTE: Rosamund Pike por «Perdida» y su vuelta a la realidad

Rosamund Pike


MEJOR PREMIO JIM CARREY: Keira Knightley por «Begin Again» y sus muecas

Keira


PREMIO «DEVí“RAME OTRA VEZ»: Johnny Depp por «Into the woods» y su ¿cameo?

Johnny


MEJOR ACTUACIí“N «50 SOMBRAS DE GREY»: «Invencible» y sus 1001 formas de hacer sufrir al ser humano

Unbroken


PETARD-OSCAR HONORíFICO: Meryl Streep por su reacción al discurso de Patricia Arquette en los Oscars 2015

Meryl

Fight Club | Cinco actrices para un Oscar

A falta de una semana y media para los Oscar, en nuestro «Club de la lucha» volvemos a enfrentar féminas intérpretes candidatas a un gran premio. Cinco mujeres lucharán el próximo domingo 22 por llevarse la estatuilla dorada a la mejor actriz protagonista y hoy las analizamos a fondo.


Felicity Jones por La teorí­a del todo

¿Quién es?

Jones es una joven y británica musa del cine indie. De 31 años, con 27 saltó a la fama en los cí­rculos cinéfilos por su papel en ‘Como locos’, drama romántico que triunfó en su correspondiente edición de Sundance y la valió el premio especial a la actuación del jurado de aquel certamen y diversas nominaciones más. Antes de ello, habí­a participado en alguna serie de televisión y, después ha tenido algún papel secundario en filmes como ‘The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro’ o ‘The Invisible Woman’, el drama sobre los amores secretos de Charles Dicken que dirigió y protagonizó Ralph Fiennes.

¿Y en la ficción?

Coprotagoniza uno de los biopics de esta edición, ‘La teorí­a del todo’ (5 nominaciones), en el que interpreta a Jane Wilde, la primera esposa del astrónomo Stephen Hawkings.

A favor:

Es una joven promesa, cosa que gusta a la Academia, su interpretación es notable y, además, es la única candidata cuya pelí­cula opta al Oscar principal. Su trabajo ha sido candidato a todos los premios principales y ella ha hecho un buen esfuerzo promocional que la ha llevado por los grandes eventos de la carrera de premios estadounidense…

En contra:

…Pero no ha ganado ninguno pese a todo. Parece una de las candidatas que están siempre en el quinteto pero nunca entran en la pomada. Además su papel se basa en la contención y por momentos su compañero de reparto, Eddie Redmayne, le roba las miradas que merecerí­a con una interpretación mucho más fí­sica. Recién llegada, tendrá más oportunidades si su carrera continúa como parece.


Julianne Moore por Siempre Alice

¿Quién es?

Por todos archiconocidas, no solo es una de las pelirrojas de referencia (sí­, Chastain, tú y Adams llegasteis después) sino que esta estadounidense de 54 años es una de las actrices más queridas del panorama contemporáneo. Ha trabajado con directores como Paul Thomas Anderson, Todd Haynes, David Cronenberg, Alfonso Cuarón o los hermanos Coen. Esta es su quinta nominación al Oscar, aunque nunca lo ha ganado. Y es que su cartera está llena de candidaturas, aunque de pocos premios que parecen estar llegando por este último papel: el Globo de Oro, el SAG, el Bafta… También ha sido premiada en los festivales de Berlí­n y Cannes.

¿Y en la ficción?

Es el principal interés del drama ‘Siempre Alice’ que ha cosechado comentarios desde su presentación en Toronto. Interpreta a una joven enferma de Alzheimer y el filme se erige como un «via crucis» en el que observamos como sobrelleva una enfermedad que la va destruyendo.

A favor:

Lo contrario, pero igualmente válido como argumento, a Felicity Jones: es una leyenda viva. Hollywood siente que le debe un Oscar y aunque este no sea su mejor papel, el panorama presenta una oportunidad única ya que no hay una contendiente que destaque indudablemente sobre los demás. El papel es, desde luego, un caramelo que Moore sabe aprovechar. Cuenta a su favor también con la aclamada interpretación que ha realizado para ‘Mapa a las estrellas’ y por la que sonaba al Oscar, aunque finalmente no pudo competir por fechas.

En contra:

Poco. Que los académicos prefieran esperar a premiarla por algún otro gran papel que de verdad esté a la altura de una actriz como ella. Pero es la grandí­sima favorita, sin concesiones.


Rosamund Pike por Perdida

¿Quién es?

Conocida actriz de teatro, televisión y – claro – cine en Inglaterra, de donde procede, tuvo su debut en la cinta de James Bond ‘Muere otro dí­a’ y ha gozado de papeles secundarios en pelí­culas británicas como ‘Orgullo y perjuicio’ o ‘An education’ y estadounidenses como ‘El mundo según Barney’ o ‘Jack Reacher’. Sin embargo, es su primera nominación al Oscar y su rol en ‘Perdida’ es la lanzadera a la fama de esta rubia londinense de 36 años que tiene pendiente de estreno la exitosa comedia ‘Nuestro último verano en Escocia’

¿Y en la ficción?

Es Amy Dunne, esposa perfecta y perfecta psicópata en el último e ignorado filme de David Fincher, ‘Perdida’, adaptación de la novela de intriga superventas del mismo nombre.

A favor:

Tiene de cara el enorme éxito en taquilla del largometraje y que es el papel más icónico de los cinco. ‘Perdida’ es su función y es fácil percibir que disfruta en un personaje histriónico con numerosos momentos «Oscar-clips», que exprime al máximo. Sí­, eso, terrorí­fico papelón.

En contra:

Serí­a la favorita si no llega a estar Julianne Moore nominada. Aunque ha ganado bastantes premios de la crí­tica, los duelos importantes han dado la victoria a la protagonista del filmes como ‘Las horas’. Además ‘Perdida’ ha sido completamente ignorada en las demás categorí­as incluso en algunas como guión adaptado o montaje, donde estaba entre las virtuales favoritas. Otra vez será.


Marion Cotillard por Dos dí­as, una noche

¿Quién es?

Hablamos sin duda de una de las intérpretes europeas más cotizadas y valoradas. A las puertas de los cuarenta, ha sido alabada por papeles en filmes como el musical ‘Nine’, los dramas románticos ‘De óxido y hueso’ o ‘Largo domingo de noviazgo’ o la comedia «woody-alleniana» ‘Medianoche en Paris’ y oscarizada por el biopic de Edith Piaf, ‘La vida en rosa’. Además ha trabajado con Guillaume Cantet, Christopher Nolan o James Gray.

¿Y en la ficción?

Interpreta a Sandra, mujer de clase media-baja que acaba de superar una depresión y se dispone a volver a su trabajo en una fábrica cuando su jefe hace a sus compañeros decidir entre ella o la paga doble. Deberá entonces convencerles uno a uno durante un largo y duro fin de semana.

A favor:

Su interpretación ha gustado a todo el mundo y resulta ser un perfecto balance entre contención y exhibición.  Fue la quinta que «robó» la plaza a otras estrellas como Jennifer Aniston, que se quedó a las puertas.

En contra:

No solo sus contrincantes sino que ‘Dos dí­as, una noche’ haya sido olvidada en pelí­cula extranjera (competí­a por Bélgica) o que su papel sea en francés, arma de doble filo que la podrí­a haber aupado a la posición de «frontrunner» de estar dentro de una pelí­cula arrasadora pero que, en esta situación concreta, parece relegarla a contentarse con la nominación «exótica» de turno.


Reese Witherspoon por Alma salvaje

¿Quién es?

De Nueva Orleans, tiene 38 años y gran fama. ‘Cruel intentions’, ‘Election’ o ‘Walk the line’ (papel que la valió un Oscar y varios galardones más) son algunas de las pelí­culas más destacadas en las que ya participado.

¿Y en la ficción?

En ‘Alma salvaje’ de Jean Marc Vallée adapta las reflexiones de Cheryl Strayed, una mujer que tras sufrir una vida complicada decide irse de viaje existencial por el desierto del Mojave con el fin de encontrarse a sí­ misma.

A favor:

Su papel ha sido muy destacado en el filme del director de ‘Dallas Buyers Club’ (que ya aupó a sus actores a la victoria el pasado año) y este podrí­a haber sido el año de Reese: produce un éxito de público como ‘Perdida’ y ha sido aplaudida por sus papeles secundarios en ‘La buena mentira’ y ‘Puro Vicio’ de Paul Thomas Anderson. Además, gustan los papeles redentores tanto para el intérprete como para el personaje de turno. Ha estado presente en los principales premios.

En contra:

Su «buzz» (y el de la pelí­cula que protagoniza) se ha desinflado mucho y su Oscar parece demasiado cercano. Además no ha acabado de materializar todos los éxitos y alegrí­as que los proyectos que tení­a entre manos este pasado 2.014 podí­an haberla dado.

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Carta de amor a Marion Cotillard

Querida Marion,

Lo que aquí­ sigue es la peor carta de amor que he escrito nunca, espero que no me lo tengas en cuenta o que al traducirla al francés mejore.

En primer lugar me gustarí­a dejarte claro que no he comprado todaví­a el anillo, pero porque no he tenido tiempo escribiéndote esta carta. Debes saber que con esta breve postalita no sólo quiero que te entren ganas de que nos conozcamos sino que entiendas por qué estamos hechos el uno para el otro.

En segundo lugar que hace mucho, mucho, mucho tiempo, unos dos dí­as, que no me enamoro de nadie, ni en el metro, ni en la pescaderí­a, ni siquiera en el súper de enfrente de mi casa, conocido por tener las cajeras más guapas y simpáticas del universo, nótese la ironí­a salvo que quien lo esté leyendo sea una de ellas. Esto es sin duda alguna el primer paso hacia nuestro idilio en la costa francesa.

Mira, yo soy un loco del cine y me encantas. Por ejemplo, no sé por qué, pero siempre que apareces tú sola en un cartel gigante de una peli en una marquesina más gigante todaví­a me fijo en ti, y en nadie más.

Además, eres una actriz cojonuda, eso ya lo tienes pero yo encima podrí­a ser tu coach, podrí­a ensayar tus papeles contigo. Aquí­ donde me ves, es verdad que no he seguido con mi carrera actoral, pero ya en el colegio hice de King ífrica en una representación escolar, cantante que a lo mejor no conoces pero de reconocido prestigio en nuestro paí­s, uno de los grandes adalides de la marca España.

Otra cosa, no me dieron ningún premio por ello, injusticia sólo comparable a la perpetrada con tu colega Leonardo en los Oscar. Pero bueno, tú sí­ que tienes uno, y mientras Marion2tú estés por ahí­ rodando yo puedo encargarme de darle brillo.

Nunca se me olvidarán muchos de tus papeles y los que están por llegar, pero uno en especial, el de La vie en rose, no sólo por tu gran interpretación sino también por tu gran frente. Eh, que los demás salí­an del cine diciendo «he visto accesos a la M-30 más pequeños» o «el aeropuerto de Castellón estaba más ocupado que esa frente», pero yo no, te lo aseguro, a mí­ me gustas incluso así­, te quiero aún con la frente más despejada del planeta Tierra.

Si esto no te ha convencido, te escribo sinceramente y te digo que cuando quieras bailamos La vie en rose, tú y yo solos, en Parí­s, en Madrid o en la Luna, donde tú quieras, mientras sea contigo, Marion Cotillard Theillaud, cualquier lugar del mundo será bueno.

Antes de que se me olvide nos vemos este viernes en el cine en Dos dí­as y una noche.

Tuyo siempre, Jesús.

Pd: perdóname por esto Marion, luego te mando un audio al Whatsapp para intentar arreglarlo.

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