¿Quién ganará la cuarta edición de ‘Tu cara me suena’?

¡Comienza la recta final de ‘Tu cara me suena’! El mejor programa de entretenimiento que nos ha dado el 2015 busca a partir de esta noche sus finalistas en lo que será la primera semifinal de la edición. Con 268 puntos, Ruth Lorenzo parte como clara favorita para alzarse como ganadora; sin embargo, Adrián Rodríguez y Pablo Puyol se disputan el segundo y tercer puesto con un empate a 255 puntos. Muy cerca está Edu Soto que con 250 puntos podría dar la sorpresa y colarse en el trío finalista.

Ante esta situación tan incierta, hemos decidido analizar las posibilidades de los concursantes de cara a la gran final para descubrir quién tiene más papeletas para alzarse con el título y quién debería realmente ganar esta edición (que no es lo mismo, amigas, no nos confundamos).


RUTH LORENZO

La murciana es la gran favorita incluso antes de empezar el concurso. Sus actuaciones han mantenido un gran nivel durante toda la edición, aunque sí que es cierto que en muchas ocasiones se le ha alabado más de lo que debería, engrosando el número de puntos finales de manera algo excesiva porque, recordemos, esto es un programa de imitaciones y, aunque ella canta bien, ha habido ocasiones en las que no ha conseguido parecerse al original (lo siento, es así, asumidlo).

POSIBILIDADES DE VICTORIA: 90%

POR QUÉ DEBE GANAR: Ha tenido grandes actuaciones y nos ha regalado muchos de los mejores momentos de la edición.

POR QUÉ NO DEBE GANAR: Ya han ganado el concurso tres cantantes femeninas, algo menos meritorio que si lo hiciera cualquiera de los otros concursantes; además, hay otros aspirantes al título igual de buenos (o mejores) que ella.


ADRIÁN RODRÍGUEZ

Aunque sólo ha ganado una gala, para mí estamos ante el gran imitador vocal de la edición. Quizás físicamente no ha llegado a parecerse tanto a los originales pero es el que más veces ha conseguido llevarnos auditivamente al cantante que imitaba. No ha conseguido todo el éxito que debería en la edición (injustamente tapado por las continuas victorias de otros compañeros o las votaciones del público) pero ha sido una de los grandes descubrimientos del programa.

POSIBILIDADES DE VICTORIA: 45%

POR QUÉ DEBE GANAR: Es un imitador y eso es lo que busca el programa. En actuaciones como las de Dani Martín o Romeo Santos, brilló vocalmente como ningún otro en la edición.

POR QUÉ NO DEBE GANAR: El hecho de no haber ganado más galas puede declarar su victoria como injusta; además, el parecido físico no ha sido del todo acertado en algunas ocasiones.


PABLO PUYOL

Todos sus compañeros hablan de él como un «tío súper trabajador y comprometido» y no lo dudamos pero es el concursante más sobrevalorado de la edición. Su físico le ha otorgado la victoria en muchas ocasiones sin merecerlo y es lo que provoca que el público tenga la última palabra. Es incapaz de despegarse del tono de su voz aunque físicamente haya conseguido evocarnos al original en algunas ocasiones.

POSIBILIDADES DE VICTORIA: 80%

POR QUÉ DEBE GANAR: Es uno de los que más galas ha ganado y eso quiere decir que el público considera que es uno de los que mejor lo hacen. Su victoria sería justa en ese sentido.

POR QUÉ NO DEBE GANAR: Vocalmente no ha conseguido ‘dejar de ser Pablo Puyol’ en prácticamente ningún momento; en definitiva, no ha conseguido imitar… y de eso va el programa, vaya.


EDU SOTO

Para mí, el ganador indudable de esta edición: mezcla de voz, gestos, alma y carisma. Ha conseguido imprimir en cada imitación muchísimo respeto y, a la par, emular de forma brillante al original. Sin embargo, no es un participante likeable, es decir, no tiene detrás un fenómeno fan tan grande como Ruth o Pablo y, si es la audiencia la que vota al ganador, lo va a tener mucho más complicado que ellos.

POSIBILIDADES DE VICTORIA: 60%

POR QUÉ DEBE GANAR: Es el imitador más completo de la edición y eso es lo que debería buscar el programa. Además, ha ganado el mismo número de galas que Ruth y Pablo por lo que su victoria sería muy justa.

POR QUÉ NO DEBE GANAR: No encontramos ningún motivo por el que no debería ganar pero sí por los que más probablemente no vaya a hacerlo y tienen nombre propio: Ruth Lorenzo y Pablo Puyol.


Un Paso Adelante | ¿Qué ha sido de ellos?

Un Paso Adelante, UPA para los amigos, era esa serie para adolescentes – y no tan adolescentes- que cautivó a media España. Nada  más ni nada menos que 6 temporadas en la televisión siguiendo la vida y esfuerzo de unos cuantos  jovenzuelos en mallas… ¡y qué jovenzuelos en mallas!

Era una especie de Física o Química de hace 15 años solo que con coreografías y musiquita para entretenernos mientras se liaban unos con otros. Pensar en aquella serie te hace recordar a sus protagonistas (más a los masculinos que a los femeninos, pero habrá que hablar de ellas un poco también) y, por eso, hemos decidido recordar un poco lo que fue de ellos.

Beatriz Luengo

Era Lola, una de las protagonistas de la serie y la que más dio de sí en tema de amores. Se enamoró de media escuela de baile, que yo recuerde, pero acabó encontrando el amor. Y no solo en la pequeña pantalla: comenzó una relación con uno de sus compañeros de la serie, Yotuel Romero, y está esperando su primer hijo con él después de 10 años juntos. En lo profesional, Beatriz ha sacado varios discos, principalmente en Francia e Iberoamérica y también tiene una escuela de baile en Hortaleza, su barrio y el mío, como diría Miguel Hernández.

LOLA

Pablo Puyol

Para escribir sobre él he tenido que evitar mirar directamente las fotografías porque hiperventilaba o me entraba la risa o ambas cosas. Pablo era Pedro en la serie, el personaje malote de buen corazón que se mantenía en la escuela currando como el que más. Después de UPA, Pablo se dedicó un poco a todo: teatro, música, cine, televisión…Este hombre no para. Muy recientemente ha aparecido en la serie de televisión La que se avecina y antes de eso estuvo en teatro con la adaptación Crimen Perfecto de Hitchcock.

Pablo

Mónica Cruz

La Hermanísima de España ha estado muy desaparecida en el terreno televisivo (bueno, y en el cinematográfico también). Supongo que ser la hermana de Penélope Cruz nunca te pone las cosas sencillas, pero ella supo aprovechar el tirón de ser una Cruz– haciendo, por ejemplo, una colección de ropa con Pe o siendo su doble en una de las películas de ‘Piratas del Caribe’- y tirar palante. Así nos gusta, Mo: si no puedes con tu enemigo

monica

Miguel Ángel Muñoz

Otro que tal baila, y no solo en la serie. Ver fotografías de él en los años de la serie da un poco de urticaria por las pintas que lleva, pero he de reconocer que ha mejorado considerablemente. La barba le da un toque… un toque. Puede que sea el que más ha triunfado (dentro de lo que cabe), aunque últimamente tampoco es que se le vea demasiado el pelo. Sin embargo, llegó a tener su propia serie en televisión, El síndrome de Ulises, que contó con 3 temporadas. Eso para una serie española es un éxito, al parecer.

MAM

Silvia Marty

Ella era Ingrid o, como la gente la conocía, la pelirroja de Un Paso Adelante. Ingrid era la mejor amiga de Lola y también tuvo sus líos amorosos en la academia, esta vez con profesores. Tras el final de la serie, Silvia recorrió de una en una muchas de las series de la televisión española haciendo apariciones esporádicas, y ahora mismo, tiene su propio programa de repostería en Canal Cocina…

Silvia

Y una mención de honor a dos de sus profesoras en la escuela… Que aunque su cambio físico no se note tanto, siempre las recordaremos por su papel en UPA:


LolaHerreraLola Herrera

Ella era Carmen Arranz, directora de la escuela de baile que llevaba su nombre y la causante de que todos se liaran con todos abriendo una escuela-internado mixta. Si Carmen lo hubiera pensado bien, sus alumnos no se liarían todos entre todos y controlaría mejor a sus profesores que eran casi peor que los alumnos. Pero a Lola ya le da igual, ella ahora se toma su actimel ¡y a funcionar como una jovenzuela más!


4488Natalia Millán

En esta serie si no tenías una historia detrás de esas que Almodóvar habría usado para hacer una película, no molabas. Ella la tenía, y no veas cómo: drogas, prostitución, lesiones… Era una Barbie perdida en el mundo y con el baile se encontró, todo tan bonito… Pero, la verdad, era de las profesoras favoritas y las coreografías eran muy chulas. Luego pasó a ser profesora y directora de otro internado… Aunque en este caso era mucho menos alegre y dicharachero.


Pensándolo bien,  la escuela de baile era más parecido a un Tinder que a una academia: tú elegías a un futuro pretendiente e ibas a por él. Al final todos acababan con todos y nosotros, que somos muy así, seguíamos pegados a las pantallas quién se iba a liar con quién en el siguiente capítulo. Tal vez no fuera lo más educativo que había en la televisión en el 2002, pero sí lo más divertido. Eso está muy claro.

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