Lovnis: viaje interestelar

No hace falta descubrir un nuevo elemento de la tabla periódica para innovar en la cocina, a veces, basta con poner patas arriba lo que ya conocemos. Eso es, precisamente, lo que encontramos en Lovnis, placeres terrenales traídos desde una galaxia paralela. Se autodenominan marcianos, y con la experiencia previa de la Taberna Arzábal, han apostado por renovar lo castizo recuperando un grande entre los grandes: el plato combinado. ¿Será posible que semejante espécimen pueda resultar cool?

Bface2

El local extraterrestre se encuentra en General Pardiñas 56, y ha sido capaz de elevar el concepto de platillo combinado más allá de la capa de ozono. Por su decoración no sabría bien si estamos viajando al futuro o al pasado, pero sea como fuere, nos traslada en el espacio tiempo cual Matthew McConaughey en Interestellar. Las tapas castizas y las bandejas de acero inoxidable nos llevan a los años 70, donde el sabor y los platos caseros eran un hit. Qué tiene más valor, ¿crear un exclusivo plato innovador con nitrógeno líquido o conseguir el sabor de las croquetas de tu abuelaÁlvaro Castellanos e Iván Morales apuestan por lo segundo, y de momento el éxito les avala.

Bface3

Raciones, tapas y platillos con orígenes archiconocidos pero elaborados con recetas originales. Los fabulosos mejillones tigre con una bechamel capaces de hacerte derramar una lágrima, los champiñones rellenos de amor -no hay otra palabra-, las patatas bravas que han conseguido colarse como unas de las mejores de Madrid, croquetas de jamón cocinadas con tiempo y tiento o la ensaladilla rusa capaz de hacer frente a cualquier resaca, dignos todos de ser abducidos por tu estómago gourmet. Y luego están ellos, los platillos combinados. Inconfundibles por su puesta en escena en bandejas de acero inoxidable, completan menús sanos y equilibrados con productos de temporada, un acierto para no arrastrar la digestión durante décadas.

Bface4

Placeres terrenales venidos del más allá galáctico a precio del planeta precario al que pertenecemos la mayoría. Que no te confunda su ubicación, te lo puedes permitir. Merece la pena rememorar a los grandes de la gastronomía con sus versiones actualizadas y perfeccionadas. Yo, no me lo pensaba. ¡Abdúceme!

Gastrofestival: para todos los gustos

Madrid Fusión

Aún con la resaca de Fitur y tanto baile regional, la capital se cambia de esmoquin para ser ahora el epicentro de la gastronomía. Con Madrid Fusión en plena ebullición y hasta el 7 de febrero -antes de que nos invada el espíritu del falso Cupido- las calles, restaurantes, incluso museos, rinden homenaje a eso que se nos da tan bien en este país: cocinar -no será mi caso- y comer. Hay planes para todos los gustos y esta semana por fin cobramos, así que no hay excusa: papel y lápiz, por favor.

b2

Pintura, música, moda, teatro, incluso cine. La nueva edición del Gastrofestival cuenta con la participación de más de 400 empresas e instituciones públicas y privadas, y  con el Centro Cultural Conde Duque como epicentro, ha desarrollado una agenda más apretada que la del Rey y sus rondas de contactos. Menús de alta alcurnia en restaurantes clasificados por cocina española, del mundo o cocina fusión por 40€, actividades como talleres de cocina o catas a ciegas en los mercados de Antón Martín, San Antón, Barceló y Vallehermoso, distintas rutas por la ciudad… vamos, que te faltará tiempo. Además, los días 4 y 5 de febrero (de 18 a 20h) comenzará el ciclo de cine, donde se proyectarán piezas como ‘El festín de Babette’, ‘Chef’, ‘Deliciosa Marta’ o ‘Fast Food Nation’, con degustación de Freixenet incluida.

b3

Y si no eres de recrearte en lo gastronómico ni es ese el leitmotiv de tu cuenta de Instagram, no te preocupes, aún hay esperanza. Para los que nos gusta el tan sencillo como adorado poteo del norte o el tapeo del sur, viene Mahou y se confabula con 300 restaurantes para crear Degustatapas, el paraíso de tapa + botellín a 3€ que seguro nos hace, a más de uno, el fin de semana. Toma nota del mapa y empieza a hacer el croquis, seguirlo ya será un reto que pondrá a prueba tus destrezas, mermadas todas ellas por la cantidad de cebada que ingieras.

b4

Gastrocultura, Gastrofashion… el programa de este festival del sabor no tiene fin. Además, aunque nos cueste admitirlo tras el atracón pizzero dominical, somos lo que comemos.  Por eso, el buenorro del primo Zumosol nos propone durante este fin de semana planes healthy solo aptos para runners y cool hunters a partes iguales. Picnic urbanos donde aprender a cultivar tu propio huerto y disfrutar a su vez de lo último en zumos de frutas y verduras (que de paso te desintoxicarán por dentro y por fuera) y bici tours donde conocer a pedales la ciudad. Infórmate de las fechas, no vaya a ser que aparezca el primo (ese con pinta de surfista australiano, sí, ese), y tú en casa.

Elige tu versión del Gastrofestival, busca acompañante (o no) y… ¡go go go!

Los pequeños jodidos detalles del verano

La vida está formada por aquellos pequeños lujos, dijo un hombre sabio un día. Pero es que además, también lo está por los pequeños detalles que abarcan y llenan tus días.

¿Qué sería de la vida de los jóvenes deprimidos precariamente sin los pequeños detalles? A mi parecer, muchas veces se convierten en pequeños jodidos detalles, sobre todo, en verano.

El verano es aquella estación del año que preparas con más tiempo que El Corte Inglés la Navidad. Esto es así, my best friends. No solo el ser humano está hecho para quejarse irremediablemente por todo, no, sino que además lo hacemos aún más cuando llega el verano.

Ya sea estar en los 20, en los 30 o incluso los 40, y atención, porque no estoy hablando de años, sino de grados, ¡qué jodido es el calor! No hay nadie que en estos días no te lo haya dicho, ¿eh? Siempre nos quejamos del calor en verano y del frío en invierno.
Jake Adventure Time Melt BFace Magazine

Pero no estoy aquí para hablaros del calor, que de eso ya lo sufrimos bastante todos los días, porque, ¡ojo, qué calor! ¿Os lo he dicho ya?

El tema es que son mínimo 4 meses de antelación los que estás preocupado con la operación bikini. Es pasar el Día de Reyes y ahí que vamos con la operación. Y hay que sumarle que de esos cinco, tres meses son a base de batidos detox y dos comiendo ensaladas todos los días en el trabajo y que lo seguirás haciendo el resto de verano por culpa del jodido calor.

Pero, ¡qué bonito son los pequeños jodidos detalles del verano!

Jodidos detalles como cuando ves las fotos de todos tus amigos de Facebook/Instagram en la playa. Y ves ese chico que conociste hace veranos luz, muy majete pero demasiado feo en aquellos tiempos, convertido hoy en una verdadera celebrity a la más pura versión de Ryan Gosling en las playas de Formentera.

No importa, tú también tienes tus vacaciones para irte con tu chico. Solollevas dos meses buscándolas: un hotel perfecto, cerca de una playa pero con un coche alquilado para poder conocer más calas paradisíacas de la zona, y si pueden ser vírgenes mejor, para ir entrando en materia. Con la bonita sorpresa de que dos semanas antes, toca cambiar los billetes e irte con tu mejor amiga, aquella que te avisó de que ese chico, en fin. No comments! ¿Dónde está Ryan ahora?   

Al final recordarás este verano por los ratos con tus amigos de bar en bar. Caña va y caña viene. Pero, por supuesto, si hay un pequeño jodido detalle por excelencia cada verano, ése es la música.

Cada momento, una canción. Cada persona, una melodía… haz memoria y siempre, recordarás tus veranos por la música que escuchaste en esos días. Ahora, dale al play porque esa nueva canción será la que marque tu verano. Esa jodida canción hará una vez más un jodido verano inolvidable.

Pero, ¡qué bonitos son los pequeños jodidos detalles del verano!

Los siete pecados de Casa Julio

Seguramente no seas capaz de enumerar los siete pecados capitales del tirón según termines de leer esta frase. En serio, ¿Wikipedia? Shame on you. Ni los salesianos han conseguido que los interiorices, quizá por eso de empeñarte en incumplirlos a diario. Que no cunda el pánico, dejemos que fluyan la lujuria, la avaricia, la pereza, la ira, la envidia y la soberbia. Centrémonos en la gula, que hoy viene con nombre propio: Casa Julio.

Casa Julio 4

En el corazón del barrio moderno por excelencia nos encontramos con esta reliquia que vio pasearse en bicicleta a los hipsters de los años 20. Un joven homónimo de 18 años fue el encargado de convertir lo que iba a ser una bodega de cosecha propia en un bar castizo que después de un siglo llegarí­a a conocerse hasta where the streets have no name.

Casa Julio U2

Sí­, has pillado la referencia. Bono -el de los injertos no, el otro- y cí­a fueron los encargados de lanzar al estrellato este local familiar y sin pretensiones. El nieto de Julio y ahora dueño del establecimiento, Luis Torres, recuerda con ternura cómo una sesión de fotos fortuita logró en poco tiempo que la clientela se multiplicara exponencialmente, obligando a su madre a amasar croquetas a un ritmo que sólo ella podrí­a. Y aquí­ está nuestra tentación del desierto, nuestra fruta prohibida: 7 únicas e inimitables esferas doradas.

Casa Julio 2

Jamón, queso azul, espinacas con pasas y gorgonzola, morcilla con membrillo, bonito con huevo y cebolla caramelizada, picadillo al estilo riojano y setas con puerro. Siete placeres divinos que atraen a todo hijo de vecino (literal). Seamos francos, hay mucho postureo de silla de pupitre y bicicletas colganderas, cuando lo que esconde esa atracción por lo vintage es una verdadera carencia culinaria que si te has independizado ya habrás vivido: missing la cocina de tu abuela. Un minuto de silencio por el inventor de los tuppers. Ahora en serio, si quieres comida tradicional, esa que te hace viajar en el tiempo a cuando tu mayor obligación era cazar Pokémons, haz caso a clientes fijos como Carmen Machi, Elena Anaya o David de Marí­a.

Casa Julio 3

No solo de croquetas vive el ser humano. Así­ que no te preocupes, invierte entre 3 y 14,5 euros de la calderilla remanente de tu beca en cualquiera de las raciones que encontrarás en la Calle de la Madera 37, como las albóndigas en salsa o el rabo estofado -baba-, y peca sintiéndote como en casa. Que Dios nos pille confesados.

Fotos: Unai Mateo

Tasca nueva, tasca vieja: Taberna Pedraza

Si hoy vengo y os hablo de una tasca, apuesto y no pierdo a que lo primero que se os pasa por la cabeza es un lugar pequeño, oscuro, con luz fluorescente, ceniceros de cristal, vasos de chato y señores intentando partir en dos una mesa de Coca-Cola con fichas de dominó. Pero si ahora os explico que la taberna antigua ha sido sustituida por una nueva con lo mejor de ambas, la idea resulta en la gallina de los huevos de oro. Bienvenidos al nuevo bar de toda la vida en 2015.

pedraza_7_8_9

Santiago Pedraza y Carmen Carro lideran la Taberna Pedraza (Calle de Ibiza, 40. Metro: Ibiza, Sainz de Baranda). Ligados al mundo del Turismo, decidieron abrir este bar cuando Carmen se encontró en el paro. Tras un lapso de dos años recorriendo la geografí­a y la gastronomí­a españolas, lo mejor de cada sitio fue maridado con el gusto y el arte de Carmen en la cocina, ambos sin más experiencia en hostelerí­a que la que podamos tener tú, que lees, y yo, que escribo estas lí­neas (suponiendo que no seas Ferran Adriá. En ese caso: hola Ferran, ¿qué tal?).

pedraza_5

Desde una zona idí­lica, lindando con el centenario Parque del Buen Retiro, salen de su cocina platos tradicionales con una vuelta de tuerca, aportándoles una nueva visión y una presentación de lo más cuidada: unas simples bravas o unas croquetas de jamón, una ensalada de ventresca, una tortilla de patatas, unos chipirones en su tinta o una ración de rabo de toro o de pulpo con mojo picón lavan su imagen y vuelven reconvertidas en Alta Tapa. Tampoco podéis dejar pasar la hamburguesa con carne de buey gallego. Si vais y no la probáis, puede que muera un gatito. Just saying.

foto_pedraza_menu

Por supuesto, el nivel no decae cuando hablamos de materias primas: las conservas, de Ramón Franco; el lomo, de Los Yébenes; la morcilla, traí­da desde Beasáin; y las carnes, las mejores de Asturias y de Galicia. Aprovechando también la estacionalidad de los productos, en la Taberna Pedraza se come bien y se come bueno. Y también se bebe: el vino, de pequeños productores, riega cualquier tapa sin tacha.

pedraza_4

Y como no podí­a ser de otra forma, la tasca antigua queda reducida a escombros ante el nuevo concepto de bar de Pedraza: un mobiliario simple, nórdico, ligero y moderno, que mezcla el frí­o y la modernidad del acero con el tradicional solado, cuyos patrones recrean los antiguos mosaicos hidráulicos; plantas que aderezan la taberna a la vez que los propios platos, como su olivo o sus fresas, y el arte, que llena las paredes del local con obras de Jorge Pedraza y Alberto Fortes. Hasta las 00:00 de domingo a jueves (lunes cerrado por descanso) y hasta la 01:00 los viernes y los sábados, la Taberna Pedraza promete ser el epicentro del nuevo taperí­o.

pedraza_6

[followbutton username=’danisindahaus’]

Fotos: Taberna Pedraza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies