5 propósitos para después del verano

cuando el verano concluya, llegará el momento de purgar
algunos de los excesos cometidos durante el mismo y, por qué no, fijarse una serie de
propósitos para el otoño. Hoy te proponemos cinco buenos propósitos, tan útiles para tu
desarrollo personal como sencillos de cumplir si tienes un mínimo de constancia. Así,
tras la relajación veraniega, acogerás el otoño de manera diferente, teniendo un estilo de
vida mucho más saludable.

1. Aprende un idioma extranjero
Un clásico en cualquier lista de propósitos. Manejarse con solvencia en un idioma
extranjero se ha convertido casi en una obligación para sobrevivir en el siglo XXI.
Dominar otra lengua significa abrir una puerta a una nueva cultura, con todo lo que ello
implica en términos de enriquecimiento personal e intelectual. Por supuesto, las
posibilidades laborales aumentan de manera exponencial al incluir uno o varios idiomas
extranjeros en el currículum. Ponte a prueba, porque esta tarea no resulta tan
complicada como temes. Gracias a herramientas de fácil manejo como Babbel, puedes aprender hasta trece idiomas de manera amena y rápida. Una metodología innovadora, en la que juega un papel clave la motivación del estudiante, y una gran flexibilidad en el programa de trabajo, garantizan los mejores resultados.

2. Apuesta por la cultura
La rutina diaria de muchas personas no encaja demasiado bien con una agenda cultural
cargada de actividades. A todos nos gustaría ir más al cine, al teatro o saborear un buen
libro. Dado que el tiempo libre es limitado, lo más sensato es dedicar algún momento de
la semana a actividades culturales. Comienza por aquellas que te resulten más
tradicionales pero ábrete a experiencias más específicas. Poco a poco, podrán
aumentarse estos momentos de desconexión y formación intelectual. Participar en eventos culturales te hace sentir mejor y te hace menos propenso a ansiedad y depresión. Esto no ocurre solo cuando acudes a estos eventos, ya que los efectos
benéficos mencionados tienen lugar cuando desempeñas cualquier ocupación que
permita salir de la rutina y estar con más personas.

3. Comienza (y continúa) en el gimnasio
Mens sana in corpore sano, esta es la conclusión de nuestras recomendaciones 2 y 3.
Apuntarse al gimnasio es una buena manera de obligarse a seguir una rutina de
entrenamiento no con un objetivo exclusivamente estético, sino también psicológico.
Ahora bien, tienes que seguir acudiendo durante todo el año, razón por la cual conviene
no excederse con la carga de entrenamientos en las primeras semanas. Ya lo sabrás,
pero te lo volvemos a repetir: los beneficios del ejercicio son muy numerosos y
repercuten en tu salud física y mental. Este ayuda a prevenir el riesgo de enfermedades
como cardiopatías, diabetes y depresión, mejora tu capacidad de movimiento y te hace
más ágil, refuerza tus músculos y te permite, por último, socializar y conocer a otras
personas. En definitiva, el día en que empieces a practicar deporte, habrás tomado una
de las mejores decisiones de tu vida.

4. Colabora con un programa de voluntariado
Ayudar a los demás te permite, en primer lugar, sentirte útil. Hay múltiples opciones
disponibles para colaborar con un programa de voluntariado, ya que puedes elegir entre
miles de organizaciones que llevan auxilios y asistencia a los más necesitados. Cuando te
conviertes en voluntario, pones a prueba tus capacidades y aprendes mucho de la
sociedad en la que te encuentras, te haces más sensible y profundizas tu sensibilidad por
los problemas sociales. Otra ventaja es que esta actividad ayuda a salir de nosotros
mismos y a ser más generosos, porque nos enseña lo importante que es compartir lo que
tenemos. Por último, aunque el voluntariado no está remunerado, te echa una mano
para introducirte en el mercado laboral, porque puedes realizar tareas que tengan
relación con tus estudios o tu carrera, y eso te abrirá muchas más puertas de lo que
piensas.

 

5. Desconecta
Una de las grandes adicciones de nuestro tiempo es la de vivir pegados a los dispositivos
electrónicos dotados de una conexión a la red. Como desconectar de los dispositivos del
trabajo es mucho más complicado, lo más recomendable es reducir progresivamente el
tiempo que pasas delante del móvil o de la tableta en el hogar. Es posible sentir cierta ansiedad en un primer momento pero no tardarás en descubrir que dispones de tiempo
para acometer otras tareas. ¿Sabías que publicar demasiadas fotos es una síntoma de
inseguridad y búsqueda de aprobación? No obtener “me gusta” es una causa de frustración y vergüenza, porque en sitios como Facebook o Instagram las reacciones se exageran y el hecho de no obtener aprobación puede ser considerado muy “grave” y
alterar la percepción de la realidad. Aprende a desconectarte y a descubrir el placer de
vivir sin tener que enseñar todo lo que haces a los otros. Es otra cosa.

Estos son solamente cinco ejemplos de propósitos útiles para mejorar tu vida. Establece
otros, si quieres, para que el próximo año laboral sea también el primero de una vida
más plena y bien vivida.

Sergio Barreda
Sergio Barreda

DIRECCIÓN sergio@bfacemag.es

Director de BFace Magazine. Mi lema: "Hago lo que creo y creo en lo que hago".

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